{"id":37560,"date":"2009-05-31T15:12:48","date_gmt":"2009-05-31T21:12:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=37560"},"modified":"2018-10-06T17:30:43","modified_gmt":"2018-10-06T17:30:43","slug":"un-dia-de-cadete","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/un-dia-de-cadete\/","title":{"rendered":"Un d\u00eda de cadete"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Una periodista se intern\u00f3 por un d\u00eda en el Centro Superior de Estudios Militares, Un lugar donde se exige excelencia, orden y disciplina. Un lugar donde el estudiante se gana la comida y sus salidas. Magazine cuenta la realidad que viven poco m\u00e1s de 200 j\u00f3venes que se preparan para formar parte del Ej\u00e9rcito de Nicaragua.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dora Luz Romero<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Orlando Valenzuela<\/strong><\/p>\n<p>5:00 A.M. 21 de mayo. Suena la campana. Aquel ruido hace eco en el silencio de la madrugada. Est\u00e1 oscuro y las tres cadetes que duermen esta noche en el cuartel de mujeres parecen levantarse por inercia. No les ha costado dejar sus literas.<\/p>\n<p>Estas j\u00f3venes son tres de las cinco mujeres que estudian en el Centro Superior de Estudios Militares General de Divisi\u00f3n Jos\u00e9 Dolores Estrada Vado.<\/p>\n<p>Las cadetes Suce, L\u00f3pez y Flores hablan poco, r\u00eden menos y sus rostros son duros. Enjuagan su boca, se ponen su uniforme y en menos de cinco minutos del sonar de la campana est\u00e1n en formaci\u00f3n junto al resto de estudiantes.<\/p>\n<p>Esta ma\u00f1ana amanec\u00ed a la par de estas tres muchachas que insisten en llamarme cadete Romero, lo que me provoca cierta gracia.<\/p>\n<p>\u2014Romero sal\u00ed \u2014dec\u00eda con voz fuerte una de ellas.<\/p>\n<p>Mi cuerpo apenas asimilaba sus palabras. Hac\u00eda un par de horas que hab\u00eda logrado conciliar el sue\u00f1o despu\u00e9s de pasar largo rato lustrando unas botas negras hasta dejarlas relucientes y pegar las insignias del uniforme que me hab\u00eda sido asignado.<\/p>\n<p>\u2014R\u00e1pido. M\u00e1s r\u00e1pido. Sal\u00ed, sal\u00ed \u2014repe\u2014t\u00eda con insistencia.<\/p>\n<p>Salimos a formaci\u00f3n. Ellas, impecables, yo, a\u00fan abotonando mi camisa y m\u00e1s dormida que despierta.<\/p>\n<p>Esta ma\u00f1ana soy una estudiante de tercer a\u00f1o de la Academia Militar. Soy la \u00fanica mujer en este grupo. A juzgar por las miradas, los alumnos de este centro me observan con cierta burla. No los culpo. Tengo 24 a\u00f1os, mido 1.58, muy pocas veces en mi Vida me he levantado a las cinco de la ma\u00f1ana, ser ordenada no es una de mis cualidades y en mi vida sedentaria, el m\u00e1s arduo ejercicio que hice durante la semana fueron 20 minutos en mi bicicleta estacionaria. Y este d\u00eda os\u00e9 ponerme de igual a igual con\u00a0estos muchachos y muchachas que dejan el lomo en el campo y en las aulas de Clases para cumplir su sue\u00f1o: estar dentro de las \ufb01las del Ej\u00e9rcito de Nicaragua.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37561\" aria-describedby=\"caption-attachment-37561\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Academia-Militar-.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37561\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Academia-Militar-.jpg\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143341\/Academia-Militar-.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143341\/Academia-Militar-.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143341\/Academia-Militar-.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37561\" class=\"wp-caption-text\">Los estudiantes del Centro Superior de Estudios Militares tiene cinco minutos para ba\u00f1arse y vestirse.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Lucen como robots al caminar. Vista al frente, erguidos, cada movimiento es sincronizado. Aqui no hay lugar para movimientos torpes y equivocos.<\/p>\n<p>\u2014Izquieeeer-da \u2014grita uno de ellos.<\/p>\n<p>Al un\u00edsono los cadetes giran hacia la izquierda. Se escucha un solo sonar de botas. A excepci\u00f3n de un sonido torpe y fuera de lugar, el m\u00edo.<\/p>\n<p>El orden en este lugar es ley. \u201cEsta es la manera que va a poner sus \u00fatiles de aseo personal\u201d, explica una muchacha a quien le gusta que la llamen cadete Flores, mientras se acerca a uno de los anaqueles ubicados en el cuartel. Abre la puerta del anaquel y de derecha a izquierda se observa: champ\u00fa, talco,<br \/>\ndesodorante, perfume, pasta de dientes, cepillo de dientes y jab\u00f3n de ba\u00f1o. Atr\u00e1s guardan el papel higi\u00e9nico y jab\u00f3n para lavar ropa. Siempre en ese orden. \u201cNinguno puede estar atr\u00e1s o delante del otro y la distancia entre uno y otro debe ser la misma\u201d, dice mientras mide dos dedos entre cada objeto.<\/p>\n<p>Suce no es de mucho hablar. Menos con una desconocida. Su mirada es dura y triste. Es morena, lleva el cabello corto y su cuerpo hace honor a esos ejercicios que realiza a diario. Cursa su segundo a\u00f1o y seg\u00fan los comentarios de algunos de los estudiantes, cuando de vencer el campo de obst\u00e1culos se trata, ella es una de las que mejor tiempo hace.<\/p>\n<p>Esta joven es originaria de Masaya y su situaci\u00f3n econ\u00f3mica fue la que la trajo hasta este lugar. \u201cAqui uno tiene estudios gratis, tiene donde quedarse, a uno le dan la comida\u201d, dice. Pero hubo un tiempo donde ella no se sent\u00eda tan c\u00f3moda como ahora. El primer a\u00f1o fue el m\u00e1s di\ufb01cil para Suce. \u201cLloraba mucho. Extra\u00f1aba a mi familia, ahora ya no\u201d, asegura mientras termina de zurcir la insignia del Ej\u00e9rcito en la manga izquierda de mi camisa. \u201cNo deber\u00eda ayudarte, pero te voy ayudar porque ya tengo sue\u00f1o\u201d, dice Suce ante mi incapacidad de zurcir la insignia con la exactitud que ped\u00edan.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la diana y la formaci\u00f3n matutina, al tercer a\u00f1o le toca clases de karate. Luego, los estudiantes se distribuyen y limpian las diferentes \u00e1reas del lugar. Izan la bandera y tienen cinco minutos para ba\u00f1arse.<\/p>\n<p>A las 7:00 de la ma\u00f1ana es la hora del desayuno. Cada estudiante debe ganarse la comida. Las mujeres hacen pechadas y los hombres hacen lo que ellos llaman fracciones verticales, que consisten en levantar su propio peso con las manos, agarrados de una barra.<\/p>\n<p>\u20141, 2, 3, 4&#8230; 24 \u2014cuenta quien les supervisa.<\/p>\n<p>Una vez pasados los ejercicios, los cadetes lavan sus manos y pasan al comedor. Al igual que todos ellos, tomo mi plato y me sirven una cucharada de arroz, una de frijoles, una rebanada de pan de molde y un huevo cocido. Adem\u00e1s, un vaso de caf\u00e9 caliente.<\/p>\n<p>Camino hacia la mesa y tomo asiento.<\/p>\n<p>\u2014No. Lev\u00e1ntese \u2014ordena un muchacho.<\/p>\n<p>\u2014Debe esperar a sus compa\u00f1eros \u2014explica.<\/p>\n<p>Uno a uno llegan con su plato y un vaso de caf\u00e9. Ponen el plato sobre la mesa y permanecen de pie.<\/p>\n<p>\u2014Firmes \u2014dice el joven que supervisa el comedor.<\/p>\n<p>\u2014Sentarse. Comer \u2014contin\u00faa mientras los ocho cadetes en la mesa, incluy\u00e9ndome- obedecen.<\/p>\n<p>No hablan. Comen como contratados. En tres minutos exactos el supervisor se acerca y dice con voz<br \/>\n\ufb01rme:<\/p>\n<p>\u2014Preparados.<\/p>\n<p>\u2014De pie. Agarren su medio<br \/>\n(plato).<\/p>\n<p>\u2014Dereeee-cha.<\/p>\n<p>Tras mi rostro de asombro hubo una explicaci\u00f3n por parte de uno de los j\u00f3venes:<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed desayunamos y cenamos en tres minutos. Almorzamos en cinco \u2014dice mientras r\u00ede.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37565\" aria-describedby=\"caption-attachment-37565\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Academia-Militar-2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37565\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Academia-Militar-2.jpg\" alt=\"Foto de Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143339\/Academia-Militar-2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143339\/Academia-Militar-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143339\/Academia-Militar-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37565\" class=\"wp-caption-text\">Los cadetes deben ganarse su comida. Antes de cada tiempo, las mujeres hacen pechadas y los hombres lo que llaman \u00abfracciones verticales\u00bb, como aparecen en la fotograf\u00eda de abajo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La levantada temprano, las clases de karate o la comida en tres minutos no era nada comparado con lo que ven\u00eda. A las 11:30 de la ma\u00f1ana, despu\u00e9s de recibir dos clases te\u00f3ricas, era hora de demostrar habilidades f\u00edsicas en el campo. \u201cP\u00f3ngase su traje de fatiga\u201d, sugiri\u00f3 uno de los cadetes. \u00bfTraje de fatiga? Si. Un nombre bien puesto: fa-ti-ga.<\/p>\n<p>\u2014El sera su binomio. Cuando usted necesite ayuda \u00e9l le ayudara. Siempre tienen que ir juntos \u2014expli-<br \/>\nc\u00f3 el mayor Mercado se\u00f1alando al cadete Luis Ren\u00e9 Aguilar, un joven alto, moreno y musculoso.<\/p>\n<p>La jornada en el campo de obst\u00e1culos inici\u00f3 en una trinchera de unos dos metros de alto. Ah\u00ed dentro<br \/>\nescuch\u00e9 el silbato, la se\u00f1al de que la jornada hab\u00eda comenzado.<\/p>\n<p>\u2014Vamos, vamos \u2014se escuchaba decir a quienes miraban.<\/p>\n<p>Con la ayuda de Aguilar logr\u00e9 salir de la trinchera. Pas\u00e9 por un tronco sostenida por una cuerda.<br \/>\nLuego, me tir\u00e9 al piso y comenc\u00e9 a arrastrarme para pasar debajo de unos alambres de p\u00faas en un espa-<br \/>\ncio de unos cuantos cent\u00edmetros.<\/p>\n<p>\u2014Corriendo. Es corriendo \u2014gritaba el mayor Mercado.<\/p>\n<p>Pas\u00e9 por un laberinto. A esas alturas con apenas cuatro de los 32 obst\u00e1culos ya las piernas me tembla-<br \/>\nban y no paraba de jadear.<\/p>\n<p>\u2014Cierre la boca para que se canse menos \u2014grit\u00f3 Mercado. Inmediatamente sigui\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Vamos. Suba.<\/p>\n<p>Mi cabeza me decia que con mi condici\u00f3n fisica era imposible que pudiera subir la tabla inclinada en<br \/>\nforma de rampla. De todas formas lo intent\u00e9.<\/p>\n<p>Tom\u00e9 impulso. Corri. Uno, dos, tres, cuatro pasos y me deslic\u00e9. Otra vez. Uno, dos, tres&#8230; nada.<\/p>\n<p>Al tercer intento, con ayuda de Aguilar y de mis manos, logr\u00e9 subir la tabla. Estando arriba debia cami-<br \/>\nnar sobre un muro donde lo \u00fanico que alcanzaba eran mis pies.<\/p>\n<p>A\u00fan faltaban obst\u00e1culos que vencer. Aunque mi espiritu queria terminar el circuito, mi cuerpo no daba<br \/>\npara m\u00e1s.<\/p>\n<p>De pronto llegu\u00e9 a una prueba donde mi cuerpo se negaba a entrar. Era una pila llena de agua.<\/p>\n<p>\u2014T\u00edrese \u2014gritaba Mercado lleno de energ\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014No puedo \u2014contest\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Vamos. Tirese \u2014dijo con voz fuerte.<\/p>\n<p>Cerr\u00e9 mis ojos y en cuesti\u00f3n de segundos mi cuerpo \ufb02otaba en medio de aquella agua sucia.<a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Academia-Militar-3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-37566\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Academia-Militar-3.jpg\" alt=\"Foto de Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"826\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143338\/Academia-Militar-3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143338\/Academia-Militar-3.jpg 254w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143338\/Academia-Militar-3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>A las 8:00 de la ma\u00f1ana los estudiantes se dirigen hacia sus aulas de clases. Van marchando. Uno de ellos comienza a cantar y el resto le sigue hasta parecer una sola voz:<\/p>\n<p>\u2014&#8230;muchachos \ufb01rmes, que con nosotros vienen ya, los h\u00e9roes no mueren, porque ellos dan al hombre<br \/>\nlibertad&#8230;<\/p>\n<p>En este grupo de estudiantes que me ha tocado estar hay siete varones que se preparan para ser pilotos del Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Gerardo Amancio tiene 22 a\u00f1os, es originario de Puerto Cabezas y asegura que ha pasado todas las<br \/>\npruebas para haber llegado hasta donde esta. \u201cHay muchos alumnos que quer\u00edan ser pilotos, pero aqu\u00ed lo que hacemos es probar a ver si estan preparados. Entonces se les monta en un avi\u00f3n y el piloto profesional se hace de un lado, del otro, baja, sube. A algunos cadetes se les baja la presi\u00f3n, otros vomitan, entonces as\u00ed se van eliminando. S\u00f3lo quedan los que estan verdaderamente preparados\u201d, explica el director de este centro, el coronel Juan Molinares.<\/p>\n<p>Amancio dice que no le teme a las alturas y no halla la hora de poder volar solo.<\/p>\n<p>Esta ma\u00f1ana reciben clases de control de tr\u00e1nsito a\u00e9reo.<\/p>\n<p>Luego de una hora de clases tienen un receso de cinco minutos. \u201cPara tomar agua, ir al ba\u00f1o, desentumirse\u201d, dice uno de ellos.<\/p>\n<p>A los cinco minutos exactos el cadete Uma\u00f1a, un muchacho blanco y de 19 a\u00f1os, es quien dirige.<\/p>\n<p>\u2014Formen \u2014grita.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Firmes!<\/p>\n<p>\u2014Desc\u00fabranse \u2014ordena mientras los siete j\u00f3venes quitan sus gorras de la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014Paso ordinario. \u00a1Mar!<\/p>\n<p>Una vez en el aula, los alumnos permanecen de pie. Uma\u00f1a, siempre con la voz cantante, en posici\u00f3n<br \/>\nerguida y pies juntos dice:<\/p>\n<p>\u2014Permiso para seguir en clase profesor.<\/p>\n<p>\u2014Adelante.<\/p>\n<p>\u2014Firmes. En su lugar. Descansen.<\/p>\n<p>Sentarse \u2014contin\u00faa.<\/p>\n<p>Uma\u00f1a lleg\u00f3 al Centro Superior de Estudios Militares por mera curiosidad. \u201cCuando entr\u00e9 no ten\u00eda<br \/>\nnoci\u00f3n a lo que venia. Pens\u00e9 que ven\u00eda s\u00f3lo a recibir clases. En lo que ten\u00eda m\u00e1s problema era con educaci\u00f3n \ufb01sica\u201d, recuerda este joven apuesto y uno de los pocos que sonr\u00ede en este sitio. Su mam\u00e1 nunca se hizo la idea de que \u00e9l permaneciera ah\u00ed dentro y s\u00f3lo le visitara cada quince d\u00edas. \u201cCuando vino a visitarme la primera vez se quer\u00eda poner a llorar porque me vio pel\u00f3n y todo quemado\u201d, dice Uma\u00f1a quien le pidi\u00f3 que \u201cme diera fuerza para no \ufb02aquear\u201d. Ahora lleva tres a\u00f1os en este lugar que considera su primer hogar.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-37560 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/un-dia-de-cadete\/attachment\/academia-militar-4\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143337\/Academia-Militar-4.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-37567\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143337\/Academia-Militar-4.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143337\/Academia-Militar-4.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143337\/Academia-Militar-4.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143337\/Academia-Militar-4.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143337\/Academia-Militar-4.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143337\/Academia-Militar-4.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-37567'>\n\t\t\t\tAyer el Centro Superior de Estudios Militares cumpli\u00f3 su 16 aniversario. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/un-dia-de-cadete\/attachment\/academia-militar-6\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143336\/Academia-Militar-6.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Foto de Orlando Valenzuela\" aria-describedby=\"gallery-1-37568\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143336\/Academia-Militar-6.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143336\/Academia-Militar-6.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143336\/Academia-Militar-6.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143336\/Academia-Militar-6.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143336\/Academia-Militar-6.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143336\/Academia-Militar-6.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-37568'>\n\t\t\t\tEn este lugar se cena y se desayuna en tres minutos. Se almuerza en cinco minutos. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/un-dia-de-cadete\/attachment\/academia-militar-5\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143335\/Academia-Militar-5.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-37569\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143335\/Academia-Militar-5.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143335\/Academia-Militar-5.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143335\/Academia-Militar-5.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143335\/Academia-Militar-5.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143335\/Academia-Militar-5.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143335\/Academia-Militar-5.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-37569'>\n\t\t\t\tLa pista de aplicaci\u00f3n militar del cadete consta de 32 obst\u00e1culos. El objetivo de este campo es mejor la condici\u00f3n f\u00edsica del estudiante. En la fotograf\u00eda la periodista Dora luz Romero.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>De rodillas. Hab\u00eda que pasar un t\u00fanel. Segu\u00edan un par de trincheras m\u00e1s, un pasamanos y de pronto un obst\u00e1culo que parec\u00eda imposible de vencer. Deb\u00eda subir un tronco de \u00e1rbol ubicado en un \u00e1ngulo de 45 grados. La t\u00e9cnica: sentada, con ayuda de pies y manos. Sub\u00ed al tronco y de ahi no me movi m\u00e1s. A pesar de mis torpes intentos ni las manos ni los pies ten\u00edan la su\ufb01ciente fuerza para hacerme subir. Hice varios esfuerzos. In\u00fatiles todos. Para pasarla, Aguilar, mi binomio, tuvo que tomarme de los pies e impulsarme.<\/p>\n<p>A paso lento corrimos y pasamos un par de obst\u00e1culos m\u00e1s. De pronto nos esperaba lo que ellos llaman<br \/>\n\u201cel regalo\u201d (un adoqu\u00edn).<\/p>\n<p>\u2014Agarre uno y vaya a darle la vuelta al campo de obst\u00e1culos \u2014dijo Mercado.<\/p>\n<p>Lo tom\u00e9, y trotando avanc\u00e9 unos 30 metros. Las piernas me temblaban, mi garganta estaba seca y mis<br \/>\nmanos no aguantaban el peso.<\/p>\n<p>Pens\u00e9 en las palabras de Mercado cuando reci\u00e9n inici\u00f3 el circuito: \u201cCuando usted ya no aguante,<br \/>\ncuando bote la toalla se va corriendo y toca la campana\u201d.<\/p>\n<p>\u2014Voy a tocar la campana. No aguanto \u2014le dije a mi compa\u00f1ero.<\/p>\n<p>\u2014No. \u00a1Vamos! Aguante \u2014dijo con serenidad.<\/p>\n<p>Dos de los muchachos que nos segu\u00edan daban \u00e1nimo.<\/p>\n<p>\u2014Nunca se rinda \u2014dec\u00eda uno de ellos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vamos Romero! \u00a1Animo! No diga que no puede. Aqu\u00ed todos podemos \u2014dijo el otro.<\/p>\n<p>Corri unos cuantos metros m\u00e1s, pero aunque no queria rendirme mi cuerpo no respond\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014&#8230;h\u00e9roe que est\u00e1s creciendo, con sangre valiente y vigor, con orgullo leal y conciencia&#8230; \u2014cantaban<\/p>\n<p>Mi tobillo derecho se habia torcido, pero qu\u00e9 m\u00e1s daba. De todas formas no hab\u00eda parte de mi cuerpo<br \/>\nque sintiera dolor, as\u00ed que milagrosamente segu\u00ed trotando.<\/p>\n<p>Llegamos al siguiente obst\u00e1culo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuer\u00e9s agua? \u2014pregunt\u00f3 Mercado con una gran sonrisa.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014contest\u00e9 jadeante e inocente.<\/p>\n<p>Con un rostro malicioso sonri\u00f3 y se\u00f1al\u00f3 una alambrada llena de lodo por la que deb\u00eda pasar.<\/p>\n<p>\u2014Vamos Romero. Al suelo.<\/p>\n<p>Como en las pel\u00edculas, pens\u00e9, pero mi cuadro era pat\u00e9tico. Las piernas entumecidas no daban para<br \/>\nm\u00e1s. Empec\u00e9 a arrastrarme \u00fanicamente con las manos.<\/p>\n<p>\u2014Imp\u00falsese con las piernas \u2014escuch\u00e9 decir.<\/p>\n<p>Y aunque lo intent\u00e9 fue un esfuerzo en vano.<\/p>\n<p>Un hombre con una manguera en mano comenz\u00f3 a echarme agua encima.<\/p>\n<p>\u2014Quer\u00eda agua. Ah\u00ed est\u00e1 el agua<\/p>\n<p>\u2014dijo Mercado riendo.<\/p>\n<p>Mis manos, mis brazos, mi espalda&#8230; todo se estaba engarrotando. Casi cojeando sali corriendo como<br \/>\nen c\u00e1mara lenta.<\/p>\n<p>\u2014Ya falta poco. Aguante \u2014dijo uno de los muchachos como queriendo darme \u00e1nimos.<\/p>\n<p>Tres o cuatro obst\u00e1culos m\u00e1s, cuando \ufb01nalmente escuch\u00e9 a mi compa\u00f1ero decir:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya! S\u00f3lo tenemos que correr un poquito para tocar la campana.<\/p>\n<p>Sudada y sedienta di unos cuantos pasos. Aguilar \u2014mi compa\u00f1ero- me tom\u00f3 de la mano y casi a<br \/>\nrastras llegu\u00e9 al sitio donde se toca la campanada \ufb01nal.<\/p>\n<p>\u2014F\u00f3rmense \u2014dijo Mercado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTodav\u00eda? \u2014rezongu\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Firmes!<\/p>\n<p>\u2014Dereee-cha<\/p>\n<p>\u2014Paso ordinario. \u00a1Mar!<\/p>\n<p>La jornada \u2014al menos para m\u00ed hab\u00eda terminado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>na periodista se intern\u00f3 por un d\u00eda en el Centro Superior de Estudios Militares, Un lugar donde se exige excelencia, orden y disciplina. Un lugar donde el estudiante se gana la comida y sus salidas. Magazine cuenta la realidad que viven poco m\u00e1s de 200 j\u00f3venes que se preparan para formar parte del Ej\u00e9rcito de Nicaragua.<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":37563,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-37560","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37560"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37560\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45160,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37560\/revisions\/45160"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37563"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}