{"id":37627,"date":"2010-05-16T16:41:33","date_gmt":"2010-05-16T22:41:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=37627"},"modified":"2018-10-08T14:53:01","modified_gmt":"2018-10-08T14:53:01","slug":"el-fabricante-de-ojos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-fabricante-de-ojos\/","title":{"rendered":"El fabricante de ojos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Primero observa. Luego mide, esculpe y pinta. Diego Iglesias es un joven guatemalteco quien junto a sus dos hermanos y su padre fabrica ojos artificiales para quienes requieren de pr\u00f3tesis oculares. Detr\u00e1s de ese particular trabajo hay una historia familiar<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dora Luz Romero<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Germ\u00e1n Miranda<\/strong><\/p>\n<p>Sobre la mesa donde Diego Iglesias da consulta a sus pacientes, se observa una \ufb01la de ojos arti\ufb01ciales. Los hay celestes, caf\u00e9s, verdes. Los hay grandes, medianos, peque\u00f1os. Los hay redondos y ovalados. Parecieran hechos en peque\u00f1as conchas de mar. Lucen tan reales que da la sensaci\u00f3n que miran sin<br \/>\nmirar.<\/p>\n<p>Ese es el trabajo de Diego Iglesias, fabricar ojos. Ojos que a pesar de su falta de Vida, luzcan id\u00e9nticos a un ojo normal.<\/p>\n<p>Diego es graduado en Optometr\u00eda, pero hace varios a\u00f1os decidi\u00f3 que trabajar\u00eda como ocularista. Lo<br \/>\nmismo hicieron sus dos hermanos: Roberto y Alejandro. Es un don que traen en la sangre, dice. Un trabajo que lo hacen con amor, asegura.<\/p>\n<p>La historia del porqu\u00e9 se convirtieron en una familia de ocularistas se la deben a su padre. Siendo muy<br \/>\njoven, don Roberto perdi\u00f3 un ojo y no hubo pr\u00f3tesis que le satis\ufb01ciera hasta que un d\u00eda con sus propias<br \/>\nmanos elabor\u00f3 la que ser\u00eda su pr\u00f3tesis.<\/p>\n<p>Desde ni\u00f1os, estos tres muchachos aprendieron a trabajar dentro de un laboratorio, del que ahora no tienen intenci\u00f3n alguna de salir. Sus m\u00e9todos para la elaboraci\u00f3n de pr\u00f3tesis, pero sobre todo sus<br \/>\nresultados, son conocidos alrededor del mundo. Adem\u00e1s de su pa\u00eds de origen, Guatemala, atienden a<br \/>\npacientes en El Salvador, M\u00e9xico, Nicaragua y en cualquier pa\u00eds que requieran de sus servicios. Los tres hermanos se dividen el trabajo por zona. A Diego le toca atender Nicaragua.<\/p>\n<p>El joven de cejas espesas y sonrisa amplia pasa en el pa\u00eds una semana por mes para atender a sus pacientes. Se muestra orgulloso de lo que hace. Se jacta de ser uno de los mejores, sino el mejor del mundo en su ramo y con\ufb01esa ser feliz cada vez que logra que su paciente salga con una sonrisa en el rostro.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>A sus 22 a\u00f1os, don Roberto Iglesias, originario de Guatemala, perdi\u00f3 uno de sus ojos. \u201cEl estaba jalando un cable acerado de tel\u00e9fono, mi pap\u00e1 ten\u00eda mucha fuerza porque hac\u00eda gimnasio. El cable se rompi\u00f3 y le parti\u00f3 el ojo. As\u00ed fue que lo perdi\u00f3\u201d, relata Diego. Y as\u00ed comenz\u00f3 la historia. Despu\u00e9s de haber sido operado, anduvo de ocularista en ocularista para que le fabricaran lo que ser\u00eda su nuevo ojo, un ojo arti\ufb01cial.<\/p>\n<p>Cuenta su hijo que fueron aproximadamente unas once pr\u00f3tesis las que su padre tuvo que cambiar, pero<br \/>\nnunca se sinti\u00f3 conforme. Los ojos arti\ufb01ciales que le entregaban no se parec\u00edan en nada a su verdadero ojo.<\/p>\n<p>\u201cEran huecos, vac\u00edos, de otro color, inexpresivos, muertos\u201d, dice Diego, quien asegura que para su padre salir a la calle con eso era como salir desnudo. Pero no se trataba s\u00f3lo de la poca est\u00e9tica, sino adem\u00e1s del dolor, el sangrado y las secreciones que le provocaba.<\/p>\n<p>Su padre, un hombre decidido, un d\u00eda de tantos, ya cansado de las pr\u00f3tesis, tom\u00f3 un martillo, se quit\u00f3<br \/>\nla pr\u00f3tesis y la parti\u00f3. Ese d\u00eda, se prometi\u00f3 a si mismo que no volver\u00eda a usar un objeto similar. Pasaron<br \/>\nd\u00edas. Meses. A\u00f1os. Don Roberto afanoso viv\u00eda internado en su laboratorio donde ideaba la manera de<br \/>\nhacer una pr\u00f3tesis ocular que le diera una \u201cVida m\u00e1s digna\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1Eureka! Despu\u00e9s de unos cinco a\u00f1os de intentarlo con diversos materiales y t\u00e9cnicas, don Roberto<br \/>\nfabric\u00f3 una pr\u00f3tesis con la cual se sinti\u00f3 m\u00e1s que satisfecho. Adem\u00e1s de no molestarle, ni causarle sangrado, est\u00e9ticamente era perfecta. Id\u00e9ntica a su ojo real. Pronto su descubrimiento fue reconocido en toda Guatemala y posteriormente en todo el mundo. Los pacientes comenzaron a llegar en busca de ayuda. \u201cEl comenz\u00f3, por supuesto, pero esas t\u00e9cnicas ahora han tenido una evoluci\u00f3n. Como hijos hemos ido desarrollando las t\u00e9cnicas\u201d, dice Diego.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37628\" aria-describedby=\"caption-attachment-37628\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/magazine160-tripa-23.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-37628 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/magazine160-tripa-23.jpg\" alt=\"Foto Germ\u00e1n Miranda\" width=\"700\" height=\"1092\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143306\/magazine160-tripa-23.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143306\/magazine160-tripa-23.jpg 192w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143306\/magazine160-tripa-23.jpg 656w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143306\/magazine160-tripa-23.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37628\" class=\"wp-caption-text\">Prefiere no hablar sobre cu\u00e1nto cuesta una pr\u00f3tesis ocular, pero asegura que trabajan con fundaciones que ayudan a las personas de escasos recursos.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En octubre del a\u00f1o pasado, do\u00f1a Myriam Calero vio un anuncio en el peri\u00f3dico donde Iglesias o\ufb01ec\u00eda sus servicios. Ese d\u00eda a do\u00f1a Myriam se le llenaron sus ojos de l\u00e1grimas. Fue como haber Visto una luz en el fondo del t\u00fanel, con\ufb01esa. Su hijo, de 15 a\u00f1os naci\u00f3 con un problema en su ojo derecho por lo que toda su Vida le ha tocado usar pr\u00f3tesis. Ese d\u00eda, recuerda do\u00f1a Myriam, su hijo no quer\u00eda ir donde Iglesias, pero al \ufb01nal logr\u00f3 convencerlo. \u201cPara m\u00ed fue abrir un nuevo cap\u00edtulo. Esa misma noche mi hijo se quit\u00f3 la pr\u00f3tesis. Nunca durante 15 a\u00f1os lo hab\u00eda hecho y ese d\u00eda lo hizo\u201d, a\ufb01rma.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cinco consultas, que son las que los Iglesias requieren para elaborar una pr\u00f3tesis a la medida del paciente, el hijo de do\u00f1a Myriam sali\u00f3 con su nuevo ojo. \u201cCuando \u00e9l sale con su pr\u00f3tesis nueva lo primero que le dice a mi mam\u00e1 fue: ya puedo cerrar mi ojo. El nunca hab\u00eda podido cerrar el ojo con las otras pr\u00f3tesis, pero ahora puede hacerlo\u201d, dice orgullosa. Desde entonces, con\ufb01esa esta madre, su hijo es un joven m\u00e1s seguro y ha aprendido a ponerse y a quitarse la pr\u00f3tesis solo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Diego Iglesias, no tiene problemas en decir que la mayor\u00eda de los ocularistas alrededor del mundo hacen pr\u00f3tesis \u201chorribles\u201d. \u201cTodas son hechas en serie, con una misma forma y las van cortando y adaptando. Los colores son muertos. No hay difusi\u00f3n, no hay l\u00edneas en el iris, las venas no est\u00e1n como debe ser, la esclera toda blanca. Son ojos que se ven arti\ufb01ciales y muertos\u201d, a\ufb01rma.<\/p>\n<p>Eso, dice, es lo que los diferencia del resto. Los Iglesias fabrican ojo por ojo, de manera individualizada. El primer paso, explica Diego, es tomar una impresi\u00f3n de la cavidad, luego tallar la impresi\u00f3n de la cavidad. \u201cLuego tomamos los colores, tanto del iris como de la esclera con el paciente en frente de nosotros para que sean exactos al ojo del paciente y luego lo colocamos. El paciente tiene que venir a cinco citas\u201d, advierte. Garantiza que con una de las pr\u00f3tesis que \u00e9l y sus hermanos fabrican, los pacientes no tendr\u00e1n infecciones, ni secreci\u00f3n, ni sangrado y por supuesto tendr\u00e1n mejor est\u00e9tica. Asimismo a\ufb01rma que el paciente tendr\u00e1 mayor movilidad en su ojo.<\/p>\n<p>De precios pre\ufb01ere no hablar. Aunque s\u00ed menciona que algunos de los pacientes nicarag\u00fcenses que han<br \/>\nllegado a consulta han pagado hasta 500 d\u00f3lares por una pr\u00f3tesis, lo que \u00e9l considera un verdadero pecado. Lo que s\u00ed cuenta es que ellos trabajan con fundaciones que apoyan a personas de escasos recursos para que \u00e9stas puedan lucir una \u201cpr\u00f3tesis digna\u201d.<\/p>\n<p>Ojos Arti\ufb01ciales Iglesias, con\ufb01esa Diego, es un negocio familiar porque \u201cla gente lo hace por lucrar<br \/>\ny dejan de pensar en el paciente. Nosotros lo hacemos con mucho coraz\u00f3n\u201d. Y es que cada vez que un<br \/>\npaciente se aparece en su consultorio, Diego no puede evitar ver en ellos el rostro de su padre. De ese<br \/>\nhombre que sufri\u00f3 por tantos a\u00f1os a causa de pr\u00f3tesis mal elaboradas. \u201cNunca le voy a hacer a un paciente algo que no sirve. Le voy a brindar lo mejor porque es como si estuviera trabaj\u00e1ndole a mi pap\u00e1. Y a mi pap\u00e1 le doy lo mejor\u201d, asegura.<\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 456px; top: 3508px; opacity: 0.1;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primero observa. 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