{"id":37708,"date":"2007-01-14T09:46:24","date_gmt":"2007-01-14T15:46:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=37708"},"modified":"2018-10-09T21:23:23","modified_gmt":"2018-10-09T21:23:23","slug":"abuelas-montatoros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/abuelas-montatoros\/","title":{"rendered":"Abuelas montatoros"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Si hoy es raro encontrar a una mujer montatoros, imag\u00ednese c\u00f3mo fue hace 50 a\u00f1os cuando dos nandaime\u00f1as escandalizaron a la sociedad al ponerse pantalones y subirse en los bravos animales. Ya abuelas, nos cuentan su historia<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dora Luz Romero Mej\u00eda<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Orlando Valenzuela<\/strong><\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os, en aquel peque\u00f1o pueblo de calles adoquinadas, Nandaime, dos mujeres hicieron historia. Rompieron los esquemas de una sociedad machista y se atrevieron a montar toros, algo\u00a0 que solamente hac\u00edan los hombres. No les import\u00f3 las fuertes cr\u00edticas del pueblo, tampoco la opini\u00f3n de sus familiares.<\/p>\n<p>Entre tragos de ron, barreras polvosas, hombres corpulentos y sudorosos se desarroll\u00f3 una etapa de la<br \/>\nvida de estas mujeres que ahora son ancianas. En el pueblo dicen que son tan conocidas como la moneda de un c\u00f3rdoba. Ana Gil, de 72 a\u00f1os y Filomena Mena, de la misma edad, recuerdan con ojos llenos de melancol\u00eda y sus rostros marcados de arrugas, la \u00e9poca en que aseguran haber sido m\u00e1s felices: cuando montaban. Fueron compa\u00f1eras de anta\u00f1o, pero siempre existi\u00f3 una rivalidad. Ambas se proclaman la mejor montadora de Nandaime.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Por su mente, jam\u00e1s hab\u00eda pasado la idea que montar\u00eda un toro. Esa tarde, Filomena Mena, de 18 a\u00f1os en aquel entonces, iba para el centro de Nandaime, ven\u00eda del ingenio de la misma ciudad, sitio donde trabajaba. Han pasado ya 53 a\u00f1os y Mena recuerda cada palabra, cada gesto, con lujo de detalles. Un compa\u00f1ero de trabajo le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Filomena \u00bfme pod\u00e9s traer una mudada que dej\u00e9 olvidada en la casa de la Mirul?<\/p>\n<p>\u2014Yo no le hago favores a nadie \u2014contest\u00f3 ella. Aunque en ese instante pens\u00f3: \u201cCon esta mudada ahora monto a un toro\u201d.<\/p>\n<p>\u2014Haceme el favor pipe \u2014insisti\u00f3 el hombre.<\/p>\n<p>\u2014Dale pues \u2014acept\u00f3 Mena.<\/p>\n<p>Mientras ella iba de viaje, en la barrera de Nandaime se escuchaban los chicheros. Ese d\u00eda hab\u00eda lidia de toros. \u201cA pues s\u00ed, voy de viaje\u201d, pens\u00f3 Mena cuando se enter\u00f3 de la actividad. Se cambi\u00f3 de ropa en la casa de su t\u00eda Luc\u00eda, que era ciega y viv\u00eda justo a la par de la barrera. En esa \u00e9poca, las mujeres no usaban pantalones, sino \u00fanicamente vestidos. Ya lista, entr\u00f3 a la barrera y dijo: \u201cVoy a montar\u201d. Inmediatamente un hombre detr\u00e1s de ella aleg\u00f3: \u201cNo. No pod\u00e9s montar despu\u00e9s qui\u00e9n aguanta a do\u00f1a Chana (su madre) trat\u00e1ndonos. Adem\u00e1s ni tablas tenemos si te mata ese toro\u201d. Rebelde y contestona por naturaleza, Mena le dijo: \u201cVos no me mand\u00e1s, no sos mi padre\u201d. Escogi\u00f3 el toro y ese d\u00eda, seg\u00fan cuenta, fue feliz. \u201cNo me pagaron, pero no me importaba porque yo lo hice por puro gusto y placer. Mont\u00e9 un toro como los hombres y no me bot\u00f3\u201d, cuenta con aires de vanidad. Esa tarde el p\u00fablico premi\u00f3 su haza\u00f1a con aplausos. De ah\u00ed empez\u00f3 su larga trayectoria de m\u00e1s de 20 a\u00f1os.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37711\" aria-describedby=\"caption-attachment-37711\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Corrida-de-toros.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-37711 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Corrida-de-toros.jpg\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"507\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143234\/Corrida-de-toros.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143234\/Corrida-de-toros.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143234\/Corrida-de-toros.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37711\" class=\"wp-caption-text\">Seg\u00fan cuentan los pobladores de Nandaime, desde la \u00e9poca que montaron Ana Gil y Filomena Mena no se ha visto a una mujer montada.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Nandaime se ha caracterizado por ser amante de las \ufb01estas taurinas. A diferencia del resto de pueblos en Nicaragua, ah\u00ed la barrera de toros es permanente. No se hacen corridas \u00fanicamente durante las \ufb01estas patronales, sino en cualquier ocasi\u00f3n que consideren apropiado. As\u00ed como las celebraciones de la Fiesta de San Ferm\u00edn en Pamplona, Espa\u00f1a, en Nandaime realizan el llamado Tope de Toros, cada primer domingo de julio. \u201cEse d\u00eda todas las personas que les gusta este arte hacen un viaje hasta el cerro (Mombacho) de madrugada, ya en la tarde las personas vienen a caballo arriando los toros. Es una gran \ufb01esta\u201d, cuenta R\u00f3ger Acevedo, quien perteneci\u00f3 al comit\u00e9 organizador de las \ufb01estas patronales durante muchos a\u00f1os. Gracias a estas festividades las mujeres que decidieron montar<br \/>\ntoros llevan en la sangre esa pasi\u00f3n taur\u00f3\ufb01la.<\/p>\n<p>Ana Gil mont\u00f3 por primera vez cuando ten\u00eda 16 a\u00f1os. \u201cSiempre me gustaron m\u00e1s las cosas de varones que de mujeres. No s\u00e9 por qu\u00e9\u201d, con\ufb01esa. De joven estuvo rodeada de hombres, por lo tanto para<br \/>\npertenecer al grupo tuvo que hacer lo que ellos hac\u00edan. Esa vez, en la barrera, un amigo le prest\u00f3 su<br \/>\npantal\u00f3n, mientras \u00e9l esperaba en calzoncillo en el palco. Gil recuerda que el toro se llamaba el Palomo, tambi\u00e9n tiene presente que se tuvo que echar un trago para agarrar valor y montar, de ah\u00ed en adelante, \u201csent\u00eda como que iba en un avi\u00f3n. Me sent\u00eda en el aire\u201d, dice. Su carrera dur\u00f3 poco, dos a\u00f1os. \u201cNunca me pagaron nada\u201d, cuenta Gil, quien aduce que ese es el motivo por el que dej\u00f3 de entretener al p\u00fablico de las barreras en Nandaime.<\/p>\n<p>Luce varonil, cabello corto, recia y de gestos toscos. Cuenta que no ha cambiado mucho, de chavala<br \/>\nsiempre llevaba gorra, nunca anduvo el cabello largo y peor a\u00fan mostr\u00e1ndolo. La mayor\u00eda de las veces<br \/>\niba vestida con los pantalones de su hermano, jugaba de c\u00e1cher en los equipos de beisbol, chibolas o bien con hondas. Gracias a sus caracter\u00edsticas, en el pueblo le dec\u00edan la marimacha. \u201cLa Ana Gil s\u00ed era<br \/>\nmarimacha, se echaba sus tragos, jugaba beisbol con nosotros todas las tardes, corr\u00eda como cualquier<br \/>\nhombre\u201d, relata Eulogio Obando, de 73 a\u00f1os. Gil recuerda que hasta ayudante de alba\u00f1iler\u00eda lleg\u00f3 a ser.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La delicadeza y fragilidad que de\ufb01nen a las mujeres no fueron parte de la vida de estas dos montatoros. Pero ese detalle no era de importancia para estas celebridades pueblerinas que llenaban plazas. \u201c\u00a1Uy s\u00ed! Cuando montaba la Ana Gil o la Filomena la barrera se llenaba. Ellas eran el espect\u00e1culo del d\u00eda. Todo el mundo llegaba para verlas. Era alegr\u00edsimo\u201d, recuerda Juan Oporta, de 73 a\u00f1os, un poblador que dice haber tenido el placer de ver montar a ambas nandaime\u00f1as.<\/p>\n<p>A diferencia de quienes eran parte del espect\u00e1culo, sus familiares mostraban verg\u00fcenza de que montaran toros. La familia de Gil se molest\u00f3 cuando se enter\u00f3. En repetidas ocasiones le preguntaron por qu\u00e9 les met\u00eda en verg\u00fcenza. \u201cPero ya para lo hecho no hay remedio\u201d, se justi\ufb01ca. No hab\u00eda duda, su mundo eran los tragos, los toros y todo aquel ambiente \ufb01estero. \u201cSiempre me gust\u00f3 la alegr\u00eda, y m\u00e1s si andaba con mis amigos\u201d, dice. Sonia Reyes, hija de Gil, tiene 29 a\u00f1os y recuerda que de ni\u00f1a le daba verg\u00fcenza que su mam\u00e1 haya montado toros. \u201cPues tengo que respetar lo que fue, pero de chavala no me gustaba, me daba pena porque todo el mundo en Nandaime nos dec\u00edan a toda la familia las montatoros, nos vulgareaban\u201d, dice Reyes, con un gesto de quien est\u00e1 avergonzada. Relata que su mam\u00e1 fue la \u00fanica que sali\u00f3 con eso en su casa. \u201cMi abuela nos contaba que sufr\u00eda mucho por sus<br \/>\nvagancias\u201d, dice.<\/p>\n<p>A Filomena Mena le suced\u00eda algo parecido. \u201cEn aquel tiempo, las madres eran muy r\u00edgidas. Aunque yo no viv\u00eda con mi madre, pero el d\u00eda que se dio cuenta que mont\u00e9 yo llegu\u00e9 a la casa y me peg\u00f3\u201d, dice. Su pap\u00e1 le preguntaba: \u201c\u00bfDe d\u00f3nde saliste as\u00ed? \u00a1Qu\u00e9 mala suerte la m\u00eda!\u201d A \u00e9l no le gustaban las barreras y mucho menos a su mam\u00e1. Ese d\u00eda ella solo contest\u00f3: \u201cMe dieron ganas de montarlo\u201d. No se arrepiente de nada. \u201cA m\u00ed me encantaba montar, me gustaba que me vieran, que me aplaudieran<br \/>\ny sobre todo que me pagaran\u201d, cuenta.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37712\" aria-describedby=\"caption-attachment-37712\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Toreras-de-Nandaime.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-37712 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Toreras-de-Nandaime.jpg\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143233\/Toreras-de-Nandaime.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143233\/Toreras-de-Nandaime.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143233\/Toreras-de-Nandaime.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37712\" class=\"wp-caption-text\">Filomena Mena, sentada junto a Ana Gil. Dicen que fueron amigas de juventud.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Qui\u00e9n se imaginaria que despu\u00e9s de una montada estas mujeres llegar\u00edan a sus casas, donde las esperaba su marido. Cualquiera pensar\u00eda que no tuvieron novios por sus caracter\u00edsticas y actuar masculino, pero puede que hayan tenido muchos m\u00e1s que alguna nandaime\u00f1a con dotes femeninos marcados. De chavala, Mena cuenta que ten\u00eda muchos enamorados. \u201cEra una mujer muy elegante, con porte\u201d, recuerda Manuel Rugama, un torero de Nandaime. A\u00fan en su vejez se muestra vanidosa, de u\u00f1as largas bien pintadas y altiva al hablar de su juventud.<\/p>\n<p>Tuvo tres maridos. Se fue de su casa a los quince a\u00f1os para vivir con su novio de esa \u00e9poca, Rodolfo<br \/>\nHuete, a quien dice que am\u00f3 eternamente y del cual se embaraz\u00f3 cinco veces, pero ninguna vez result\u00f3. \u201cPerd\u00ed a todos mis hijos\u201d, cuenta con cierto dolor Mena, mientras recuerda las repetidas ocasiones que su novio de juventud la acompa\u00f1aba a sus presentaciones.<\/p>\n<p>Luego conoci\u00f3 a Santos Burdi\u00e1n. Se embaraz\u00f3 seis veces, pero tambi\u00e9n los perdi\u00f3. \u201cNo pude pegar<br \/>\nni un solo hijo. Seguramente por el zangoloteo de los toros\u201d, cuenta con una mirada triste y sus ojos chilosos. \u201cMe hizo falta tener un hijo. Me hubiera gustado ser madre. Al menos uno\u201d, con\ufb01esa.<\/p>\n<p>Hace 15 a\u00f1os se encontr\u00f3 con el ahora amor de su vida Manuel Fern\u00e1ndez, de m\u00e1s de 80 a\u00f1os, con<br \/>\nquien ha decidido pasar el resto de sus d\u00edas.<\/p>\n<p>Gil s\u00ed tuvo hijos, pero al igual que Mena perdi\u00f3 a cuatro de los nueve que procre\u00f3. \u201cFui bandida\u201d,<br \/>\nadmite. Aunque de chavala no fue noviera, ya adulta tuvo sus amor\u00edos. \u201cConoc\u00ed a Miguel Lugo, \u00e9l<br \/>\nvino de Costa Rica como dunda me enamor\u00e9 de \u00e9l y me dej\u00f3 un poco de hijos\u201d, recuerda con l\u00e1stima.<br \/>\nDespu\u00e9s conoci\u00f3 a Juan Carballo, con quien estuvo un par de semanas y la dej\u00f3 embarazada de Sonia, su hija. Su \u00faltima pareja fue Eduardo Sanabria, con quien asegura se cas\u00f3. \u201cCivil y por la Iglesia\u201d, dice.<br \/>\nRecuerda que llevaba una camisa y una falda. \u201cNo tuve anillo, antes no se hac\u00eda nada de esas chochadas\u201d, cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Con su estilo arrogante, Mena cuenta que jam\u00e1s la bot\u00f3 un toro. Gil dice lo mismo.<\/p>\n<p>\u201cA m\u00ed nunca me bot\u00f3 un toro. A la Ana Gil s\u00ed. Desde esa vez, no volvi\u00f3 a montar\u201d, asegura Mena. Pero su compa\u00f1era alega que no es cierto. \u201cJam\u00e1s me bot\u00f3 un toro. Una vez casi me caigo, pero lo agarr\u00e9 del pescuezo y me anduvo arrastrando, pero no me bot\u00f3\u201d, dice Gil. Relata que esa fue la montada m\u00e1s peligrosa de su vida. \u201cCasi pierdo mi ojo (derecho) lo que pasa es que cuando yo me agarro del toro, me corne\u00f3, me golpe\u00f3 la cara y tuvieron que lazarlo\u201d.<\/p>\n<p>Mena cuenta que durante todo el tiempo que mont\u00f3 ni siquiera un rasgu\u00f1o le provoc\u00f3. Puede que ella<br \/>\nno lo recuerde o no quiere hacerlo, pero algunos s\u00ed lo presenciaron. \u201cElla dice que no, pero s\u00ed. Yo me<br \/>\nacuerdo que para unas \ufb01estas de Santa Ana qued\u00f3 guindada en la barriga del toro y la arrastr\u00f3 por<br \/>\ntoda la barrera\u201d, asegura Manuel Rugama. \u201cYo nunca vi caer a la Ana Gil. Se pegaba duro. A la<br \/>\nFilomena s\u00ed\u201d, dice Obando. \u201cPara m\u00ed era mejor la Ana Gil porque era m\u00e1s fuerte\u201d.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-37708 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/abuelas-montatoros\/attachment\/filomena-mena\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143232\/Filomena-Mena.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-37713\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143232\/Filomena-Mena.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143232\/Filomena-Mena.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143232\/Filomena-Mena.jpg 48w, 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class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-37714'>\n\t\t\t\tJuan Oporta, de 73 a\u00f1os, cuenta que cuando las mujeres montaban eran el espect\u00e1culo del d\u00eda.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/abuelas-montatoros\/attachment\/sonia-reyes\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143230\/Sonia-Reyes-.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela\" aria-describedby=\"gallery-1-37715\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143230\/Sonia-Reyes-.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143230\/Sonia-Reyes-.jpg 600w, 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href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/abuelas-montatoros\/attachment\/monta-toros-nandaime\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143229\/Monta-toros-Nandaime.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-37716\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143229\/Monta-toros-Nandaime.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143229\/Monta-toros-Nandaime.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143229\/Monta-toros-Nandaime.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143229\/Monta-toros-Nandaime.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143229\/Monta-toros-Nandaime.jpg 96w, 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Ha hecho de todo en la vida para sobrevivir, horneaba rosquillas, fue ayudante de alba\u00f1iler\u00eda y ahora lustra zapatos<br \/>\npara comprar sus cigarillos.<\/p>\n<p>Mena trabaj\u00f3 en el Ingenio y luego se dedic\u00f3 a trabajar en el campo. Ahora no trabaja, tampoco su esposo, viven \u201ca como Dios quiere\u201d.<\/p>\n<p>Pero al \ufb01nal de este camino, \u00bfsiguen estas mujeres sintiendo atracci\u00f3n por las corridas de toros y las barreras? \u201cYo a veces pago un taxi para que me lleve a la barrera para recordar viejos tiempos. Uno siempre debe recordar lo que fue\u201d, dice Gil. A diferencia de ella, Mena no visita una barrera desde el \u00faltimo d\u00eda que mont\u00f3. \u00bfPor qu\u00e9? \u201cPorque todav\u00eda me pican los pies para entrar a la barrera. Entonces<br \/>\nmejor no voy porque ahora s\u00ed me mata un animal\u201d.<\/p>\n<h4>Otra montatoros<\/h4>\n<p>Aunque las m\u00e1s reconocidas son Gil y Mena, cuentan que en Nandaime hubo otra mujer que mont\u00f3 toros. Era conocida como Martha Palitos. \u201cMont\u00f3 como dos veces\u201d, dice Juan Oporta, un poblador nandaime\u00f1o. \u201cPero las leg\u00edtimas montadoras eran la Ana Gil y Ia Filomena\u201d, asegura.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37717\" aria-describedby=\"caption-attachment-37717\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Ana-Gillustra-zapatos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-37717 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Ana-Gillustra-zapatos.jpg\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"1046\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143228\/Ana-Gillustra-zapatos.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143228\/Ana-Gillustra-zapatos.jpg 201w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143228\/Ana-Gillustra-zapatos.jpg 685w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143228\/Ana-Gillustra-zapatos.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37717\" class=\"wp-caption-text\">Para ajustar comprar sus cigarrillos, Ana Gil lustra zapatos. \u00abLos mejores d\u00edas son los s\u00e1bados y domingos cuando salgo a buscar a los clientes\u00bb, cuenta.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si hoy es raro encontrar a una mujer montatoros, imag\u00ednese c\u00f3mo fue hace 50 a\u00f1os cuando dos nandaime\u00f1as escandalizaron a la sociedad al ponerse pantalones y subirse en los bravos animales. Ya abuelas, nos cuentan su historia<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":37710,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-37708","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37708","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37708"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37708\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45351,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37708\/revisions\/45351"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37710"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37708"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}