{"id":37745,"date":"2006-11-05T10:58:59","date_gmt":"2006-11-05T10:58:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=37745"},"modified":"2021-06-21T16:34:08","modified_gmt":"2021-06-21T22:34:08","slug":"camilo-zapata-el-clarinero-mayor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/camilo-zapata-el-clarinero-mayor\/","title":{"rendered":"Camilo Zapata, el clarinero mayor"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Dicen que en sus tiempos mozos era capaz de ver una fiesta de patio y componer en menos de una hora una canci\u00f3n sobre ello; que cada ma\u00f1ana se despertaba con el clar\u00edn de los p\u00e1jaros del monte y en vez de dar los buenos d\u00edas, tarareaba una canci\u00f3n compuesta mientras so\u00f1aba.<br \/>\nDicen que todo eso y m\u00e1s fue Camilo Zapata cuando recorr\u00eda los caminos de pueblo con su guitarra a espaldas y la sonrisa a flor de piel, all\u00e1 lejos, cuando tambi\u00e9n ten\u00eda memoria<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Jos\u00e9 Ad\u00e1n Silva<\/strong><\/p>\n<p>No hay mucho en \u00e9l que me ilustre la gloria con que se ha escrito tantas veces su historia. Ni siquiera hay recuerdos en esta su memoria que me indiquen que este se\u00f1or moreno, bajito, \ufb02aco y de mirada nost\u00e1lgica, es considerado el padre de la m\u00fasica t\u00edpica nicarag\u00fcense.<\/p>\n<p>Queda un poco de su magia cuando en un doloroso e inesperado giro a la coherencia de las ideas, deja de hablar de sus estudios de topograf\u00eda para pedir la guitarra y con di\ufb01cultosa agilidad para sus 89 a\u00f1os, arrancar unas notas alegres a las cuerdas del instrumento y tararear unas cuantas frases de una canci\u00f3n cuya letra \u2014no se sabe por qu\u00e9\u2014 le arranca suspiros de nostalgia.<\/p>\n<p>\u201cAsidos de la mano y con la cara al sol\/ nos fuimos compartiendo placeres y dolor\/ pero al llegar la tarde trajo el hast\u00edo\/ y sueltos de la mano se escap\u00f3 el amor&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Las palabras se extrav\u00edan en su memoria y deja de lado la guitarra mientras con la vista clavada en el aire, rumbo al techo, acepta con humilde resignaci\u00f3n su enfermedad: \u201cTodo se me olvida ahora, pero m\u00e1s tarde que me acuerde se la canto\u201d.<\/p>\n<p>Hace muchos a\u00f1os que Camilo Zapata no canta, dice su nuera Marina Celina Enr\u00edquez de Zapata, esposa de Rodolfo Zapata, hijo del compositor nicarag\u00fcense que ahora mismo, \ufb02aco pero correctamente vestido con la camisa mangas largas por dentro del pantal\u00f3n y los botones abrochados hasta el cuello, observa con curiosidad el golpe que una de sus guitarras recibi\u00f3 en un costado.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 le pas\u00f3 a esta?, pregunta el maestro intrigado mientras soba la magulladura del instrumento y<br \/>\nMarina, responde normal sin atisbo de l\u00e1stima, que se cay\u00f3 ayer. Camilo le entrega el instrumento golpeado y le advierte a su nuera sin mucha preocupaci\u00f3n: \u201cHay que cuidar las guitarras\u201d.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/jose-de-la-cruz-mena-y-su-vals-de-la-lepra\/\">El vals de la lepra<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Ella cuenta que don Camilo tiene tres guitarras y miles de papeles archivados con composiciones in\u00e9ditas que ha escrito en sus \u00faltimos a\u00f1os de vejez; que las guitarras las vive limpiando y ajustando, que de vez en cuando les quita las cuerdas y las extrav\u00eda, que a veces solo llega a acariciarlas y arrancarle algunas melod\u00edas y que en otras ocasiones, cuando nadie en la familia lo espera, como inspirado por alg\u00fan rayo de lucidez e inspiraci\u00f3n, inunda la casa con preciosas tonadas que luego ya no recuerda c\u00f3mo hizo para sonarlas. En una de esas fue que bot\u00f3 la guitarra que ahora luce golpeada en un costado.<a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/suscribase\/\"><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_37746\" aria-describedby=\"caption-attachment-37746\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Camilo-Zapata-03.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-37746 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Camilo-Zapata-03.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143219\/Camilo-Zapata-03.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143219\/Camilo-Zapata-03.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143219\/Camilo-Zapata-03.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37746\" class=\"wp-caption-text\">Al centro con las manos entrecruzadas y camisa blanca mangas largas aparece Camilo Zapata entre lo mejor de los artistas nacionales de hoy, ayer y m\u00e1s all\u00e1, en 1995.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>All\u00e1 por 1950, al fr\u00edo y polvoroso pueblito de Somoto no llegaban muchas canciones de compositores nicarag\u00fcenses y hab\u00eda m\u00e1s in\ufb02uencia de la m\u00fasica ranchera mexicana, de los tangos argentinos y pasillos colombianos que reproduc\u00edan las radios hondure\u00f1as.<\/p>\n<p>Sin embargo, una vez empezaron a o\u00edrse con mucha frecuencia los sones alegres de una canci\u00f3n llamada El Solar de Monimb\u00f3, de un autor desconocido que, sin saber por qu\u00e9, despert\u00f3 en el peque\u00f1o Carlitos la curiosidad por hacer m\u00fasica alegre.<\/p>\n<p>Carlos Mej\u00eda Godoy, entonces un ni\u00f1o menor de 10 a\u00f1os, pero con inclinaci\u00f3n ya por la m\u00fasica, se entusiasm\u00f3 con los acordes alegres de la tonada y empez\u00f3 a practicar con la esperanza de imitar tan bien al autor del mencionado ritmo que, sin presentaci\u00f3n ni nombre, empez\u00f3 a sonar por todo el pa\u00eds. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, ya lejos de su pueblo y siendo estudiante del Colegio Salesiano de Granada, Carlos conoci\u00f3 a un grupo de nandaime\u00f1os que cantaban con altivez y orgullo una canci\u00f3n que para ellos era como un himno de identidad: \u201cSoy granadino\/ nac\u00ed en Nandaime\/ de zapatones jam\u00e1s us\u00e9 caites\/ bajo a la poblaci\u00f3n\/ no me paro en las esquinas\/ no me gustan que me digan\/ que yo soy un indio sin educaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La canci\u00f3n le encant\u00f3 a Carlos y le abri\u00f3 la inmensa curiosidad de saber qui\u00e9n era el autor de ese alegre sonar de cuerdas y sensitivo humor. No lo pudo saber entonces porque nadie sab\u00eda que la m\u00fasica era de Camilo Zapata. Eran m\u00e1s conocidas las canciones que el nombre del autor.<\/p>\n<p>En 1955, cuando estudiaba en el Seminario nacional para ser cura de la Orden de \u00c1vila, en una clase de m\u00fasica y cultura nacional, los religiosos les mostraron a los p\u00e1rvulos una versi\u00f3n modi\ufb01cada de El Nandaime\u00f1o, la misma que Carlos Mej\u00eda le hab\u00eda escuchado cantar con tanto orgullo a sus amigos en el Salesiano.<\/p>\n<p>Esta versi\u00f3n puritana de los curas hab\u00eda modi\ufb01cado la letra de la tonada y desaparecieron una parte que dec\u00eda \u201chay por delante del platanal, un terrenito para sembrar\u201d, lo que a juicio de los curas era una maliciosa insinuaci\u00f3n del sexo.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando Mej\u00eda Godoy supo al \ufb01n qui\u00e9n era el autor de las canciones que tanto tiempo atr\u00e1s le hab\u00edan despertado el gusto por la canci\u00f3n alegre y con letra campechana: Camilo Zapata, le dijeron que era el compositor m\u00e1s importante de Nicaragua con 60 canciones reconocidas.<\/p>\n<p>\u201cMe impresion\u00f3 saber que alguien tuviera 60 canciones y se apellidara Zapata, me lo imaginaba a lo macho mexicano, grande, de botas, camisas a rayas y sombrero ranchero con gran bigote\u201d, cuenta emocionado Carlos Mej\u00eda Godoy.<\/p>\n<p>Tuvo el gusto de conocerlo muchos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1971, cuando Camilo recib\u00eda unas medallas en el Teatro Gonz\u00e1lez de Le\u00f3n, y entonces Carlos Mej\u00eda se llen\u00f3 de admiraci\u00f3n cuando vio que el se\u00f1or morenito y \ufb02aco, como palo de escoba, era un dechado de humildad y sonrisas de todo tiempo.<\/p>\n<p>Siguiendo los pasos de Zapata, Carlos Mej\u00eda reci\u00e9n acababa de estrenarse con una canci\u00f3n que pretend\u00eda ser un son nica, Alforja Campesina Pinolera, una trova que cantada por Otto de la Rocha pronto peg\u00f3 en las radios y lanz\u00f3 a Carlos Mej\u00eda a la fama local de compositor.<\/p>\n<p>\u201cGracias a Otto de la Rocha, que conoc\u00ed en Managua, fue que llegu\u00e9 a conocer al hombre que m\u00e1s hab\u00eda admirado desde que supe de su m\u00fasica, al gran maestro Camilo Zapata\u201d, dice emocionado Carlos Mej\u00eda Godoy.<\/p>\n<p>El encuentro fue en casa de un amigo de Otto, Carlos Lang, y Camilo Zapata, impecablemente vestido, result\u00f3 ser el caballero que Carlos Mej\u00eda esperaba: \u201cUn hombre llano, despojado de todo divismo, sencillo como calz\u00f3n de manta, locuaz, divertido, picaresco y curioso\u201d.<\/p>\n<p>Tan humilde era Camilo, cuenta Carlos Mej\u00eda Godoy, que un d\u00eda caminando por las calles de la vieja Managua vio cuando de un balc\u00f3n sal\u00eda una lluvia de discos de acetato que ca\u00edan al suelo y luego de esa casa sali\u00f3 un hombre apurado a recogerlos y limpiarlos con cuidado.<\/p>\n<p>\u201cEra Camilo Zapata en un pleito con su esposa. \u00bfIdeay maestro y qu\u00e9 le pas\u00f3? \u2018Ve hermano, no hay cosa m\u00e1s terrible que una mujer celosa, no te cas\u00e9s todav\u00eda\u2019, me dijo riendo como si nada estuviera pasando\u201d, cuenta entre risas Carlos Mej\u00eda, que fue precisamente quien bautiz\u00f3 a su maestro, much\u00edsimos a\u00f1os despu\u00e9s durante un homenaje, como \u201cEl Clarinero Mayor\u201d.<a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/suscribase\/\"><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00abSi Carlos lo llama el Clarinero mayor, yo lo llamo el padrote del canto nacional, porque don Camilo Zapata ha signi\ufb01cado el molde de todos los que venimos detr\u00e1s de \u00e9l. Y disculpame, no es don Camilo. Es el maestro Camilo Zapata, qu\u00e9 hombre m\u00e1s alegre y humilde\u00bb, as\u00ed de franco entra al tema el otro gran compositor de m\u00fasica t\u00edpica nicarag\u00fcense, Otto de la Rocha, quien conoci\u00f3 a Zapata hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os y con quien comparti\u00f3 escenarios, \ufb01estas y largas jornadas de pl\u00e1ticas sobre m\u00fasica, mujeres y amor.<\/p>\n<p>\u201cHay una pasada en mi vida que nunca se me olvida. Camilo organiz\u00f3 un festival de m\u00fasica folcl\u00f3rica en la vieja Managua, en el gimnasio nacional que quedaba frente al colegio Chepita de Aguerri. \u00c9l me busc\u00f3 para que cantara, pero estando ah\u00ed en el lugar, Camilo me dice que le interpretara un sketch. Yo nunca hab\u00eda trabajado en eso, solo cantaba y jod\u00eda en mis canciones y le digo que no\u201d.<\/p>\n<p>\u2014No hombre, Camilo, yo nunca he hecho esa babosada \u2014dice Otto de la Rocha.<\/p>\n<p>\u2014No hermanito, no se me ag\u00fceve, esto es como pegarme a m\u00ed cuando ando bolo, no te preocup\u00e9s, yo lo escribo y vos lo hac\u00e9s. Tranquilizate, parec\u00e9s nuevo \u2014le contest\u00f3 Camilo Zapata.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eh, la vieja! Yo no hago esa babosada \u2014insiste De la Rocha, pero ya Camilo Zapata no acepta m\u00e1s negativas y le lanza una peluca negra: \u201cNo se me haga del rogar compadre, \u00e9ntrele que ya va a ver que le va gustar\u201d.<\/p>\n<p>El personaje del sketch era un campesino llamado el Indio Filomeno, un personaje que despu\u00e9s, y por m\u00e1s de 25 a\u00f1os, interpret\u00f3 Otto de la Rocha y que solo muri\u00f3 cuando renaci\u00f3 en otro que todav\u00eda sigue vivo: Aniceto Prieto.<\/p>\n<p>\u00bfEra Camilo Zapata un hombre alegre? \u201cCamilo era un hombre alegre, no vulgar, y esperate que con sus mecatazos adentro era m\u00e1s alegre todav\u00eda\u201d, cuenta De la Rocha. \u00bfQue si era mujeriego el maestro? \u201cUhmmm. Yo no hablo de esas cosas, pero dejame decirte que donde llegaba el maestro, si quer\u00eda, pod\u00eda escoger, porque tan linda gente era y tan bien cantaba, que damas no le faltaba que lo requirieran para las querencias\u201d, dice entre risas Otto de la Rocha.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Pero por m\u00e1s que digan que era bien educado, alegre y querend\u00f3n con las muchachas, nunca se le conoci\u00f3 m\u00e1s amor que una mujer: Lila Qui\u00f1\u00f3nez, de Chinandega, su \u00fanica esposa con quien procre\u00f3 cuatro hijos varones, y con quien vivi\u00f3 muchos a\u00f1os hasta que ella muri\u00f3 en abril de 1986.<\/p>\n<p>Nadie conoce m\u00e1s a fondo la vida de Camilo Zapata que el periodista Joaqu\u00edn Absal\u00f3n Pastora. Lo conoci\u00f3 cuando era a\u00fan muy chico y no comprendi\u00f3 en ese momento de inocencia que ese se\u00f1or al que todos escuchaban en silencio o acompa\u00f1aban con palmadas y coros, mientras hac\u00eda cantar la guitarra, era alguien a quien muchos a\u00f1os despu\u00e9s se le llegar\u00eda a considerar el padre de la m\u00fasica t\u00edpica nicarag\u00fcense.<\/p>\n<p>Por esa admiraci\u00f3n, Pastora escribi\u00f3 el m\u00e1s completo y \u00fanico libro que se ha escrito sobre la obra de un artista musical nicarag\u00fcense: Camilo Zapata, Vida y Canto.<\/p>\n<p>\u201cMe llam\u00f3 la atenci\u00f3n escribir un libro sobre Camilo Zapata por la experiencia que tuve de conocerlo cuando yo era un ni\u00f1o y por la inmensidad que como persona le descubr\u00ed cuando yo ya era un adulto\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEsto me le revel\u00f3 el conocimiento de su personalidad, que se remonta a la edad de mi ni\u00f1ez. Camilo Zapata es un ingeniero top\u00f3grafo y en ese sentido a \u00e9l le cupo recorrer todo el territorio\u00a0 nacional, midiendo caminos, oteando carreteras, y creo yo que eso fue un elemento muy in\ufb02uyente en la entrega que \u00e9l hizo de su vida a la m\u00fasica vern\u00e1cula\u201d, cuenta Pastora.<\/p>\n<p>\u201cResulta ser que en uno de esos trabajos que realizaba Camilo como top\u00f3grafo, cuando se estaba construyendo la Carretera Panamericana, a \u00e9l le correspondi\u00f3 el gran trecho que va de Ciudad Dar\u00edo a S\u00e9baco, Matagalpa, y todos esos empalmes, entonces la estad\u00eda de Camilo Zapata en Matagalpa fue la m\u00e1s prolongada de su vida como profesional de las ciencias, fueron cinco a\u00f1os aproximadamente, al extremo que ah\u00ed tuvo su primera novia y plane\u00f3 casarse y se hizo de muchos amigos\u201d, relata el periodista.<\/p>\n<p>\u201cUno de esos amigos era mi padre Joaqu\u00edn Evaristo Pastora, quien entabl\u00f3 una inmediata amistad con Camilo, cuando yo apenas andaba ara\u00f1ando el uso de la raz\u00f3n, unos seis o siete a\u00f1os. En el recorrido de mi vida, ya como periodista y locutor yo en la Voz de Am\u00e9rica Central, llegu\u00e9 a saber que aquel se\u00f1or alegre y talentoso que todos o\u00edamos en rueda en mi tierra, era el gran maestro que ya se escuchaba en toda Centroam\u00e9rica y M\u00e9xico\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn 1955 Camilo me pidi\u00f3 que yo le animara un programa en la Voz de Am\u00e9rica Central, que \u00e9l compart\u00eda con el tr\u00edo Los Pinoleros, uno de cuyos miembros era el glorioso Justo Santos, autor del segundo himno de Nicaragua: La Mora Limpia. Entonces nosotros present\u00e1bamos a Camilo, al tr\u00edo Los Pinoleros y a una soprano, Chabelita Palacios; termin\u00e9 de trabajar en la Voz de Am\u00e9rica Central, lo dej\u00e9 de frecuentar, pero lo volv\u00ed a ver en 1985, pero en otra situaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cYo pertenec\u00ed al Partido Liberal Independiente, fui diputado y para mi gran sorpresa, me encontr\u00e9 a Camilo Zapata como diputado del PLI en la Asamblea Nacional, en un tiempo en que ser diputado era m\u00e1s bien un compromiso por el pueblo porque no se ganaba m\u00e1s de 30 d\u00f3lares al mes y no hab\u00eda camionetonas asignadas ni grandes vi\u00e1ticos, ni grandes cuotas\u201d.<\/p>\n<p>\u201cCuando Camilo Zapata entr\u00f3 al hemiciclo, despu\u00e9s de recibir las credenciales de diputado, todos los diputados, liberales, conservadores, sandinistas y otros, se pusieron de pie y lo ovacionaron por m\u00e1s de tres minutos como si estuviera terminando de dar un concierto musical y solo dejaron de aplaudir cuando el diputado Reinaldo Antonio Tefel tom\u00f3 el micr\u00f3fono para elogiarlo y agradecerle la oportunidad de su presencia digna en ese lugar de pol\u00edticas indignas\u201d.<\/p>\n<p>Pastora recuerda que Camilo nunca tom\u00f3 el micr\u00f3fono para pronunciarse sobre los aspectos pol\u00edticos; que cuando alguien le dec\u00eda que hablara, \u00e9l respond\u00eda: \u201cEs m\u00e1s constructivo escuchar cuando no se tiene nada bueno que decir\u201d.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-37745 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/camilo-zapata-el-clarinero-mayor\/attachment\/camilo-zapata-05\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143218\/Camilo-Zapata-05.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-37747\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143218\/Camilo-Zapata-05.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143218\/Camilo-Zapata-05.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143218\/Camilo-Zapata-05.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143218\/Camilo-Zapata-05.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143218\/Camilo-Zapata-05.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143218\/Camilo-Zapata-05.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-37747'>\n\t\t\t\tFotograf\u00eda de los a\u00f1os 40, tomada en un estudio donde Camilo Zapata contrae nupcias con su \u00fanica esposa, Lila. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/camilo-zapata-el-clarinero-mayor\/attachment\/camilo-zapata-2\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143217\/Camilo-Zapata-2.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-37748\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143217\/Camilo-Zapata-2.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143217\/Camilo-Zapata-2.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143217\/Camilo-Zapata-2.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143217\/Camilo-Zapata-2.jpg 48w, 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id='gallery-1-37749'>\n\t\t\t\t1993: El maestro todav\u00eda mostraba la magia de su ingenio musical. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/camilo-zapata-el-clarinero-mayor\/attachment\/camilo-zapata-4\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143215\/Camilo-Zapata-4.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-37750\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143215\/Camilo-Zapata-4.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143215\/Camilo-Zapata-4.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143215\/Camilo-Zapata-4.jpg 24w, 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id='gallery-1-37751'>\n\t\t\t\tClemente Guido, exdirector del Instituto Nicarag\u00fcense de Cultura, entrega el reconocimiento de Clarinero Mayor en 1997 a Camilo Zapata, en su cumplea\u00f1os 80.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Dicen que Camilo Zapata lleg\u00f3 a componer hasta 500 canciones, pero que la mayor\u00eda de ellas desapareci\u00f3 porque nunca pudo grabarlas todas. De hecho, su primer disco de larga duraci\u00f3n se grab\u00f3 en los a\u00f1os ochenta, gracias a la gesti\u00f3n del entonces vicepresidente de Nicaragua, Sergio Ram\u00edrez Mercado.<\/p>\n<p>Su origen, a como dicen los que lo conocieron, es bien humilde: de madre jinotepina y padre chinandegano, el maestro Zapata naci\u00f3 en Managua el 25 de septiembre de 1917. Se bachiller\u00f3 en el Colegio Bautista, estudi\u00f3 topograf\u00eda por correspondencia y aprendi\u00f3 telegraf\u00eda.<\/p>\n<p>Su abuelo paterno se llam\u00f3 Ram\u00f3n Arnoldo Zapata y su padre, Benjam\u00edn Zapata Ortega, era originario de Chinandega. Su abuelo materno se llam\u00f3 Camilo Z\u00faniga Urtecho y su madre era Amalia Z\u00faniga Urtecho, originaria de Chinandega.<\/p>\n<p>Aunque legalmente Camilo Zapata se llam\u00f3 Ram\u00f3n Arnoldo casi toda su vida, nunca sus amigos y familiares lo nombraron de otro modo que no fuera Camilo, tanto as\u00ed, que fue hasta mediados de 1990 que la familia pag\u00f3 a un abogado para que la c\u00e9dula de identidad le saliera con el ya legendario nombre de Camilo Zapata y no como Ram\u00f3n Arnoldo, que fue como lo inscribieron en el Registro Civil.<\/p>\n<p>Se inici\u00f3 en la m\u00fasica a los 15 a\u00f1os en Managua cuando cantaba en la emisora Rub\u00e9n Dar\u00edo, que funcionaba en la capital en 1932. Se cree que fue por 1934 que se dio a conocer con Caballito Chontale\u00f1o, una canci\u00f3n que seg\u00fan los expertos de la \u00e9poca, se trataba de un original\u00edsimo ritmo musical en comp\u00e1s de \u201cseis por ocho\u201d y que desde entonces bautizaron como \u201cson nica\u201d.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">Cuenta Carlos Mej\u00eda Godoy que un d\u00eda vio cuando de un balc\u00f3n de Managua sal\u00eda una lluvia de discos de acetato que ca\u00edan al suelo y luego de esa casa sali\u00f3 un hombre apurado a recogerlos y limpiarlos con cuidado. \u00abEra Camilo Zapata en un pleito con su esposa\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Calor-Mejia-Godoy-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-37752 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Calor-Mejia-Godoy-.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"404\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143213\/Calor-Mejia-Godoy-.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143213\/Calor-Mejia-Godoy-.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143213\/Calor-Mejia-Godoy-.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u2014Hemos o\u00eddo hablar mucho de usted y le\u00edmos bastante antes de venir a verlo don Camilo. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014Muy bien amigo, muchas gracias por venir a verme. \u00bfQu\u00e9 ley\u00f3 sobre m\u00ed? Cu\u00e9nteme porque \ufb01jese que yo ya no me acuerdo de mi vida, \u00a1qu\u00e9 paseada! \u00bfVerdad?<\/p>\n<p>\u2014Pues le\u00edmos que escribi\u00f3 m\u00e1s de 500 canciones. \u00bfDe cu\u00e1ntas canciones se acuerda?<\/p>\n<p>\u2014Uh, de poquitas. A veces solo si las oigo me acuerdo, pero a veces no me acuerdo de las letras, de algunas me acuerdo, pero tampoco puedo cantarlas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe cu\u00e1l se acuerda, por ejemplo?<\/p>\n<p>\u2014Cara al Sol. \u00bfLa has o\u00eddo? La voy a cantar para que ustedes la oigan. (Aqu\u00ed pide con voz bajita a su nuera, Marina, si le hace el favor de traerle una guitarra. Ella duda, pero manda a una de las empleadas a traer el instrumento. Ella dice en susurro, para que \u00e9l no la oiga: \u201cya perdi\u00f3 la raz\u00f3n, ahorita se olvida qu\u00e9 canci\u00f3n quiere cantar\u201d. La muchacha regresa con la guitarra y se la entrega al maestro, quien le agradece sin verle a los ojos, y Camilo Zapata empieza a tocar las cuerdas como en forma de prueba).<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNos va cantar don Camilo?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, Cara al Sol&#8230; Viajamos persiguiendo una ilusi\u00f3n\/ la fe y la esperanza nos falt\u00f3\/ supimos resignarnos al dolor\/ y de Vivir sin odio ni rencor.\/ Viajamos sin queremos detener\/ ansiosos de llegar\/ al \ufb01n queda la dicha de saberse amar.\/ Asidos de la mano y con la cara al sol\/ nos fuimos compartiendo placeres y dolor\/ pero al llegar la tarde trajo el hast\u00edo\/ y sueltos de la mano se escap\u00f3 el amor&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Luego el maestro cesa de cantar. Deja de tocar las cuerdas de su vieja guitarra. Las palabras se extrav\u00edan en su memoria y deja de lado la guitarra. Hay en sus ojos grises y peque\u00f1os, una peque\u00f1\u00edsima humedad de nostalgia.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Marina nos dice en voz baja: \u201cEsa canci\u00f3n lo pone triste\u201d. Al rato, tras una pausa de silencio, la memoria lo ha abandonado y el gran maestro Camilo Zapata pregunta: \u201c\u00bfQuieren o\u00edr Cara al Sol?\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dicen que en sus tiempos mozos era capaz de ver una fiesta de patio y componer en menos de una hora una canci\u00f3n sobre ello; que cada ma\u00f1ana se despertaba con el clar\u00edn de los p\u00e1jaros del monte y en vez de dar los buenos d\u00edas tarareaba una canci\u00f3n compuesta mientras so\u00f1aba. Dicen que todo eso y m\u00e1s fue Camilo Zapata cuando recorr\u00eda los caminos de pueblo con su guitarra a espaldas y la sonrisa a flor de piel, all\u00e1 lejos, cuando tambi\u00e9n ten\u00eda memoria.<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":37754,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15,26],"tags":[],"class_list":["post-37745","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37745"}],"version-history":[{"count":21,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37745\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54434,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37745\/revisions\/54434"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}