{"id":37822,"date":"2017-10-09T09:44:11","date_gmt":"2017-10-09T15:44:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=37822"},"modified":"2020-09-02T17:08:28","modified_gmt":"2020-09-02T23:08:28","slug":"la-leyenda-de-sucre-frech","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/la-leyenda-de-sucre-frech\/","title":{"rendered":"La leyenda de Sucre Frech"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">El mejor locutor deportivo que Nicaragua ha visto era hijo de \u00e1rabes palestinos, refinado y con fama de pinche. As\u00ed recuerdan al legendario \u201cturquito\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>El 25 de enero de 1975 fue s\u00e1bado. El clima estaba fresco en la ciudad de Estel\u00ed, perfecto para inaugurar un campeonato nacional de beisbol, y tras la mesa de los locutores temblaba el novato Carlos Reyes. Abri\u00f3 la boca para empezar a describir el ambiente y los dientes le rechinaron. Dijo que hab\u00eda fr\u00edo, pero no era cierto. Tiritaba de nervios porque a su derecha, a dos lugares de distancia, estaba sentado su \u00eddolo; un hombre flaco y desgarbado que lo mir\u00f3 como se mira a una ara\u00f1a o a un ornitorrinco.<\/p>\n<p>\u201cComo animal raro\u201d, dice Reyes, recordando el d\u00eda que conoci\u00f3 a Sucre Frech, hasta hoy el mejor locutor deportivo que Nicaragua ha producido. Un t\u00edtulo que nadie discute.<\/p>\n<p>Sucre era el \u201cturquito\u201d para los amigos y el \u201cturco bruto\u201d cuando se equivocaba adrede para provocar los reclamos del p\u00fablico en los estadios, narrando un bola m\u00e1s o un strike menos y corrigi\u00e9ndose enseguida con un: \u201c\u00a1Ahhh, yo pensaba que no me estaban oyendo!\u201d. Ten\u00eda una conexi\u00f3n \u00fanica con la gente y su voz clara reinaba en el espectro radial, de donde no pudieron destronarla las voces de locutores importados para competir por audiencia.<\/p>\n<p>Llevaba invariablemente camisa de mangas largas, pantal\u00f3n \u201cde vestir\u201d y sobre la nariz ganchuda unos gruesos lentes. Ten\u00eda los ojos vivaces de las personas inteligentes y con ellos estudi\u00f3 al novato ese 25 de enero.<\/p>\n<p>Junto a Sucre se encontraba Armando Proveedor, pues ambos narraban para la Estaci\u00f3n X, y tambi\u00e9n dirigi\u00f3 la mirada hacia el muchacho tembloroso, pero eso a Carlos no le import\u00f3. \u201cQue Proveedor me quedara viendo, estaba bien \u2014recuerda\u2014. Pero me estaba viendo tambi\u00e9n Sucre, a quien yo idolatraba\u201d.<\/p>\n<p>Sucre Frech se gan\u00f3 al p\u00fablico tanto en la radio como en el teatro, porque adem\u00e1s era actor. Sin embargo, pasaba una cosa extra\u00f1a: a \u00e9l, en realidad, no le gustaba estar entre la gente. Sent\u00eda verdadero pavor por las multitudes y despu\u00e9s de cada partido procuraba ser el primero en salir del estadio, cuenta el cronista Edgar Tijerino, quien fue su amigo.<\/p>\n<p>Pero s\u00ed le gustaban los juegos de ni\u00f1os, como bailar trompos y elevar lechuzas; los caballos, el negocio, los libros y las apuestas. Odiaba el ajo y la cebolla y ten\u00eda fama de pinche. As\u00ed era el legendario hombre de \u201cla pelotita, la pelotita, la pelotita&#8230;\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Antes de empezar esta historia, que es la historia de Sucre Frech Frech, es preciso hablar de sus padres, porque aunque Sucre naci\u00f3 y muri\u00f3 en Nicaragua, sus ra\u00edces estaban en Palestina, en un peque\u00f1o pueblo llamado Bel\u00e9n. Ese que es tan famoso en Navidad.<\/p>\n<p>Los \u00e1rabes palestinos Mois\u00e9s Frech y Burbara Frech dejaron el terru\u00f1o ah\u00ed por 1918, en los \u00faltimos a\u00f1os del Imperio otomano, y migraron a Nicaragua con pasaporte turco, para establecerse en la ciudad de Masaya, donde ya se hab\u00edan asentado otros Frech. Tuvieron ocho hijos, Sucre fue el quinto. \u201cAh\u00ed creci\u00f3 \u00e9l, en una casa cercana al parque San Jer\u00f3nimo, y luego hizo su carrera en Managua\u201d, cuenta Sucre Antonio Frech Zablah, el menor de los tres hijos de Sucre Frech Frech.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_38024\" aria-describedby=\"caption-attachment-38024\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/274-MAG-SUCRE-9.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-38024 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/274-MAG-SUCRE-9.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"696\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07143014\/274-MAG-SUCRE-9.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07143014\/274-MAG-SUCRE-9.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07143014\/274-MAG-SUCRE-9.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07143014\/274-MAG-SUCRE-9.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38024\" class=\"wp-caption-text\"><em>Burbara Frech y Mois\u00e9s Frech, padres de Sucre Frech Frech. Migraron de Bel\u00e9n, Palestina, hacia 1918 y se instalaron en la ciudad de Masaya. Sus nietos los llamaban Papa Moi y Mama Balla. <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Entre m\u00e1s grande es la leyenda, m\u00e1s fabulosos son los mitos que la rodean y Sucre no pod\u00eda ser la excepci\u00f3n. Abundan las historias sobre c\u00f3mo empez\u00f3 su carrera de narrador y algunas, de dudoso origen, se remontan a su infancia en Masaya. Cuentan que cuando se jugaba beisbol en la ciudad, el peque\u00f1o Sucre recog\u00eda un palo del suelo y jugaba a que el palo era un micr\u00f3fono y \u00e9l un gran locutor. \u201cPero la gente dice que es mentira\u201d, aclara Sucre Antonio.<\/p>\n<p>En enero de 1991, cuando Sucre muri\u00f3 traicionado por su propio coraz\u00f3n, el periodista Julio C\u00e9sar Armas relat\u00f3 d\u00f3nde comenz\u00f3 exactamente el idilio del turquito con el micr\u00f3fono. \u201cFinalizada la Segunda Guerra Mundial, en La Voz de Am\u00e9rica Central, de don Jos\u00e9 Mendoza Osorno, se transmit\u00eda <em>La Hora \u00c1rabe<\/em>, cuyo director era don Salom\u00f3n Zarruck, quien hac\u00eda comentarios con otros paisanos. Sucre llegaba con don Salom\u00f3n y le\u00eda las noticias internacionales\u201d, detall\u00f3 en su art\u00edculo <em>El Sucre que conoc\u00ed<\/em>.<\/p>\n<p>En La Voz de Am\u00e9rica Central, Sucre conoci\u00f3 a Julio Orozco, coordinador de las transmisiones deportivas de la emisora, y se hizo su amigo. Tan pronto estrech\u00f3 amistad con Julio, le dijo: \u201cSocio, a m\u00ed me gusta el micr\u00f3fono para narrar beisbol, dame un chancecito\u201d. Y Julio, que hab\u00eda reconocido de inmediato su \u201ctimbre de voz microf\u00f3nica\u201d, habl\u00f3 por \u00e9l ante don Jos\u00e9 Mendoza, quien dio el visto bueno y orient\u00f3 que le asignaran \u201cdel quinto inning en adelante\u201d.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el s\u00e1bado y Sucre apareci\u00f3 puntual, a la 1:00 de la tarde. Ren\u00e9 \u201cel Chelito\u201d C\u00e1rdenas, estrella de la radio, narr\u00f3 las primeras cuatro entradas y en la quinta entr\u00f3 el novato, hecho un manojo de nervios, pero animado y apoyado por el propio Chelito, por Julio Orozco y por Orlando Meza Lira, cantante de tangos y gran locutor.<\/p>\n<p>\u201cDesde el primer momento impresion\u00f3 la narraci\u00f3n por su claridad en la dicci\u00f3n y el timbre de voz. No se le qued\u00f3 atr\u00e1s al Chelito\u201d, relatar\u00eda Orozco muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde, para el obituario de Sucre.<\/p>\n<p>Sin embargo, lo que hizo de Sucre Frech una leyenda no fue precisamente su voz, afirma el cronista Edgar Tijerino. \u00c9l lo conoci\u00f3 en el Mercado Central de la vieja Managua, donde el turco ten\u00eda un negocio de frutas y poter\u00edas.<\/p>\n<p>\u201cMi pap\u00e1 me lo present\u00f3\u201d, recuerda. \u201cYo crec\u00ed escuchando a Sucre&#8230; \u00bfQu\u00e9 ten\u00eda \u00e9l que lo hac\u00eda especial? Una palabra muy com\u00fan: carisma. Logr\u00f3 meterse en el coraz\u00f3n de la gente, consigui\u00f3 una facilidad de descripci\u00f3n que era muy importante, describ\u00eda pr\u00e1cticamente todo lo que miraba, algo que hace falta hoy\u201d.<\/p>\n<p>Aplicaba tambi\u00e9n una regla de oro de los buenos cronistas: \u201cNo guard\u00e9s en la cabeza lo que pod\u00e9s andar en el bolsillo\u201d. \u201cSucre sab\u00eda lo esencial\u201d, afirma Tijerino. Todos los domingos por la noche buscaba el comunicado con los n\u00fameros de los partidos del d\u00eda y solo as\u00ed dorm\u00eda tranquilo, listo para su programa <em>La Pelotita<\/em>, que se transmit\u00eda por la ma\u00f1ana de lunes a s\u00e1bado.<\/p>\n<p>Fuera de los n\u00fameros de rigor, se permit\u00eda a s\u00ed mismo la libertad de agregar detalles de su propia invenci\u00f3n, sobre todo cuando hac\u00eda transmisiones. \u201cInventaba, le met\u00eda cosas. Ten\u00eda mucha chispa para inventar situaciones de ambiente. El otro d\u00eda en San Petersburgo no hab\u00eda nadie y \u00e9l ten\u00eda el estadio lleno. Le val\u00eda un pito\u201d, r\u00ede Tijerino.<\/p>\n<p>O bien, narrando una pelea de boxeo desde Inglaterra, se pon\u00eda a decir frases en ingl\u00e9s en escenarios imaginados. Como este: En un momento \u00e1lgido del combate, Sucre Frech quiere meterse al ring, pero la Polic\u00eda no lo deja pasar, entonces exclama, desesperado, casi sin aire: \u201cMister policeman, mister policeman, please, please!\u2019. Pero estaba actuando porque la actuaci\u00f3n era parte de su vida\u201d, comenta Carlos Reyes.<\/p>\n<p>Como ya se ver\u00e1, despu\u00e9s de encontrar a su \u00eddolo en Estel\u00ed y ser visto como \u201canimal raro\u201d, Reyes protagonizar\u00eda una guerra radial con \u00e9l y a\u00f1os m\u00e1s tarde ser\u00eda su colega en Radio Corporaci\u00f3n. En ninguna de esas etapas disminuy\u00f3 su admiraci\u00f3n por el rey del micr\u00f3fono.<\/p>\n<p>\u201cTengo 68 a\u00f1os y no he conocido a nadie, a nadie, que se acerque a Sucre en capacidad descriptiva y talento para manejar una transmisi\u00f3n\u201d, sostiene. \u201cTen\u00eda chispa, emocionaba, no solo era locutor, era actor, hac\u00eda teatro. Te hac\u00eda vivir como que era televisi\u00f3n. Si una mosca pas\u00f3, te lo dec\u00eda. Y hac\u00eda cosas para provocar que la gente dijera algo, hac\u00eda exaltaci\u00f3n a los bustos de las mujeres en el lado de Holanda, y me dec\u00eda: \u2018No borr\u00e9s eso a la hora de la repetici\u00f3n\u2019. \u2018Pero Sucre, do\u00f1a Nany (su esposa) va a decir algo\u2019. \u2018No, la Nany ya sabe\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Era indiscutiblemente el mejor narrador de beisbol, pero en boxeo hab\u00eda \u201cotros que eran mejores que \u00e9l\u201d, admite Reyes, hoy presidente honorario de la Asociaci\u00f3n de Cronistas Deportivos de Nicaragua. Sin embargo, dice, aunque Sucre no era el mejor, era el que m\u00e1s emocionaba y convert\u00eda cada pelea en un espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>\u201cParec\u00eda que se iba a morir (de la emoci\u00f3n) y despu\u00e9s sal\u00eda tranquilo\u201d, cuenta Tijerino. Y Reyes recuerda que all\u00e1 en los a\u00f1os ochenta, \u201cen una de esas peleas se exalt\u00f3 tanto que el cardi\u00f3logo llam\u00f3 por tel\u00e9fono a su familia\u201d, para alertarla. Despu\u00e9s \u201csu hija Patricia me llam\u00f3 a m\u00ed para que a trav\u00e9s de la radiocomunicaci\u00f3n le dijera que lo o\u00edan muy alterado, que se calmara porque le pod\u00eda dar un infarto\u201d, relata. Pero Sucre respondi\u00f3 sereno: \u201cHombr\u00e9, decile a la Patricia que la Nany y el doctor saben que yo soy un artista\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La Nany se llamaba Adriana Zablah-Touch\u00e9, y tambi\u00e9n era de ascendencia \u00e1rabe palestina. En las viejas fotos familiares se le ve gr\u00e1cil y elegante, como una actriz de la \u00e9poca de oro. Y a su lado, flaqu\u00edsimo, siempre est\u00e1 Sucre, siete a\u00f1os menor.<\/p>\n<p>Como nada pod\u00eda ser simple en la vida de Sucre Frech, tambi\u00e9n fue extraordinaria la forma en que se top\u00f3 con su futura esposa. Ambas familias eran de Bel\u00e9n, pero all\u00e1 no se conoc\u00edan. Los Zablah salieron de Palestina y se asentaron en Santa Tecla, un pueblo cercano a San Salvador; mientras los Frech se establec\u00edan en Masaya. Adriana naci\u00f3 en El Salvador; Sucre, en Nicaragua. Y as\u00ed crecieron, ignorando cada uno la existencia del otro.<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 que en el a\u00f1o 1955, o tal vez haya sido el 54, se enferm\u00f3 do\u00f1a Burbara y sus hijos decidieron que Sucre deb\u00eda acompa\u00f1arla a una cl\u00ednica en Nueva Orleans, Estados Unidos. \u201cDa la casualidad de que tambi\u00e9n se enferma mi abuela por parte de mi mam\u00e1 y pasa lo mismo, a mi mam\u00e1 la mandan con mi abuela a la misma cl\u00ednica. Ah\u00ed se conocieron, ah\u00ed se enamoraron, lo que es el destino\u201d, dice Sucre Antonio.<\/p>\n<p>En la casa Sucre mandaba con mano de hierro, aunque al final quien ten\u00eda la \u00faltima palabra era do\u00f1a Nany. Era duro, de la vieja escuela, y m\u00e1s de una vez sus hijos Mauricio y Sucre Antonio probaron su cintur\u00f3n. Sus reglas se respetaban y nadie pod\u00eda, por ejemplo, andar en la calle a la hora de la cena, que era sagrada. Incluso cuando \u00e9l estaba lejos, en alguna transmisi\u00f3n, la familia se sentaba en torno a la mesa para cenar escuch\u00e1ndolo en la radio.<\/p>\n<p>Entonces el turquito aprovechaba para rega\u00f1ar p\u00fablicamente a sus hijos, sobre todo a Sucre Antonio, Tonito, el m\u00e1s rebelde. \u201cNany, \u00bfya se durmieron esos chavalos?\u201d. \u201c\u00a1Tonito, tomate la leche!\u201d. \u201cTonito, ponete a estudiar\u201d. Y al d\u00eda siguiente, en la escuela, Tonito era blanco de las burlas de sus compa\u00f1eros de clase. \u201cMe dec\u00edan qu\u00e9 barbaridad tu papaaaaa, Tonito, Tonito, Tonito\u201d, recuerda entre risas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38047\" aria-describedby=\"caption-attachment-38047\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/274-MAG-SUCREJR-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-38047 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/274-MAG-SUCREJR-1.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142945\/274-MAG-SUCREJR-1.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142945\/274-MAG-SUCREJR-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142945\/274-MAG-SUCREJR-1.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142945\/274-MAG-SUCREJR-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38047\" class=\"wp-caption-text\">Sucre Frech Zablah sostiene el retrato de su padre, Sucre Frech Frech.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Aunque de ni\u00f1o era casi esquel\u00e9tico, sus amigos lo apodaron Pelotita, en honor al programa radial de su padre y a la frase que Sucre sol\u00eda exclamar cuando un bateador se ponchaba: \u201cLe tir\u00f3 y no le dio a la pelotita, la pelotita, la pelotitaaaa&#8230;\u201d. Todav\u00eda hoy, a sus 57 a\u00f1os de edad, hay amigos que le escriben al celular: \u201cPelotita, mir\u00e1&#8230; tal cosa\u201d.<\/p>\n<p>Cuando terminaban las temporadas beisboleras, la familia recuperaba a Sucre. En Las Colinas, donde recib\u00eda a escasos amigos, se la pasaba en camisola blanca, pantal\u00f3n pijama y pantuflas de cuero. Le gustaba estar en casa, excepto cuando se fre\u00eda ajo o cebolla. Percib\u00eda el olor desde la puerta de entrada y gru\u00f1\u00eda: \u201cMmmmm, ya est\u00e1n cocinando con eso\u201d. Tan grande era su aversi\u00f3n por estas plantas, que deb\u00edan prepararle su comida aparte.<\/p>\n<p>Era \u201cchavalero\u201d, recuerda su hijo. No ten\u00eda el menor reparo en arrojarse al piso para jugar con una pista de carritos o para tirar chibolas. Les ense\u00f1\u00f3 a sus hijos complicados movimientos de trompo y les compraba lechuzas de papelillo, con las que \u00e9l tambi\u00e9n jugaba cuando los llevaba al mar. Sucre no sab\u00eda nadar, se quedaba en la orilla, en silencioso respeto; \u00e9l prefer\u00eda el campo y los caballos.<\/p>\n<p>De hecho tuvo uno de carreras, al que primero nombr\u00f3 Goyito y despu\u00e9s Pepsi Cola, cuando se dio cuenta de que tener un caballo sal\u00eda m\u00e1s caro que tener un hijo y que iba a necesitar patrocinio. Una vez rebautizado el equino, el turquito se arregl\u00f3 con la famosa embotelladora para que lo apadrinara y Anastasio Somoza Garc\u00eda \u201cno volvi\u00f3 a ganar una carrera\u201d en el hip\u00f3dromo, asegura Sucre Antonio. \u201cHab\u00eda una rivalidad entre mi pap\u00e1 y Tacho viejo, pero se llevaban bien, porque mi pap\u00e1 no se met\u00eda en pol\u00edtica\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>En la intimidad de su casa Sucre tambi\u00e9n se permit\u00eda ser actor. La actuaci\u00f3n fue su mayor pasi\u00f3n, sostiene su hijo, y la tuvo presente en todas las esferas de su vida. Sus amigos recuerdan que amaba particularmente la obra <em>Don Juan Tenorio<\/em>, de Jos\u00e9 Zorrilla, por mucho que \u00e9l estuviera lejos de parecerse al protagonista. Se sab\u00eda los di\u00e1logos de memoria y estando en familia improvisaba peque\u00f1as obras de teatro, asignando personajes del libro a su esposa y sus hijos.<\/p>\n<p>Le\u00eda mucho, pero el texto que siempre iba con \u00e9l era el de <em>Don Juan Tenorio<\/em>. Y lo citaba con frecuencia en sus programas de radio, comenta Edgar Tijerino.<\/p>\n<p>Respecto a la fama de pinche de Sucre, Carlos Reyes cuenta un par de an\u00e9cdotas. Como que en una ocasi\u00f3n, el turco muy preocupado le dijo: \u201cNo vas a creer que la muchacha y el chofer est\u00e1n bajando los mangos y comi\u00e9ndoselos, ya los rega\u00f1\u00e9\u201d. \u201c\u00a1Qu\u00e9 barbaridad, dejalos que se los coman!\u201d, replic\u00f3 Carlos. Y Sucre habr\u00eda respondido: \u201c\u00a1Pero si el \u00e1rbol de mango es m\u00edo!\u201d. O bien que una vez, estando en cobertura en Panam\u00e1, algunos cronistas de la delegaci\u00f3n nica se fueron a comprar uvas y manzanas para tenerlas en el hotel; la cuenta sali\u00f3 a 2.15 d\u00f3lares por persona y cuando Sucre lo supo, exclam\u00f3: \u201c\u00a1Qu\u00e9 barbaridad! \u00bfNo me van a invitar?\u201d.<\/p>\n<p>Al final \u2014dice Carlos\u2014, Sucre pag\u00f3 dos d\u00f3lares y cuando \u00e9l le pidi\u00f3 el faltante, le reclam\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 barbaridad c\u00f3mo te fij\u00e1s en 15 centavos!<br \/>\n\u2014\u00a1Pues porque vos te fij\u00e1s en cinco!<\/p>\n<p>Sin embargo, otras personas lo recuerdan \u201cgeneros\u00edsimo\u201d. Entre ellas Myriam Heb\u00e9, su compa\u00f1era en las obras del Teatro Experimental de Managua. Y Tijerino afirma que \u201ca pesar de que ten\u00eda fama de pinche\u201d, a \u00e9l nunca lo dej\u00f3 pagar.<\/p>\n<p>Sucre fue el narrador mejor pagado de su tiempo. Seg\u00fan Tijerino, ganaba un salario de cinco mil d\u00f3lares de la \u00e9poca. Pero casi todo ese dinero iba para su casa, asegura su hijo, y bromea diciendo que en realidad la que m\u00e1s escatimaba en gastos era do\u00f1a Nany.<\/p>\n<p>Cuando su pap\u00e1 muri\u00f3, el hogar se vino abajo, dice Sucre Antonio. \u00c9l era la columna de la familia y perderlo fue como \u201cquitarle el pilar principal a la carpa de un circo\u201d. Durante los primeros a\u00f1os, mientras tuvo fuerzas, la Nany lo visit\u00f3 una vez a la semana en el Cementerio General, y le pagaba a una se\u00f1ora para que mantuviera flores frescas sobre su tumba.<\/p>\n<p>Al fallecer ella, los sepultaron a ambos en Sierras de Paz. Ah\u00ed el epitafio de Sucre es el mismo: \u201cVivi\u00f3 y muri\u00f3 por el deporte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La guerra p\u00fablica entre Carlos Reyes y Sucre Frech empez\u00f3 alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de su encuentro en Estel\u00ed. Sucedi\u00f3 que hab\u00eda dos ligas de beisbol paralelas: la Esperanza y Reconstrucci\u00f3n y la Roberto Clemente. Radio Corporaci\u00f3n cubr\u00eda la primera y Estaci\u00f3n X la otra. Carlos trabajaba para la Corporaci\u00f3n y Sucre para la Estaci\u00f3n X. Las condiciones para el pleito estaban servidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_38051\" aria-describedby=\"caption-attachment-38051\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/274-MAG-CARLOS.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-38051\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/274-MAG-CARLOS-300x191.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"191\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142942\/274-MAG-CARLOS.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142942\/274-MAG-CARLOS.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142942\/274-MAG-CARLOS.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142942\/274-MAG-CARLOS.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38051\" class=\"wp-caption-text\">\u201cVino una gran cantidad de narradores, pero nunca pudieron destronar a Sucre ni en su calidad ni en la aceptaci\u00f3n del p\u00fablico\u201d, dice Carlos Reyes, cronista deportivo y antiguo colega de Sucre Frech.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa de Jos\u00e9 Somoza era la Liga Esperanza y Reconstrucci\u00f3n y la Roberto Clemente la manejaba Carlos Garc\u00eda, con apoyo de Adonis Porras, presidente del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico y hombre de confianza de Anastasio Somoza Debayle. Dos hermanos manejaban las ligas. Y hab\u00eda dos campeonatos, dos Chinandegas, dos Leones, dos Granadas, dos B\u00f3er. Unos m\u00e1s d\u00e9biles que otros. Pero Sucre en ese momento, al lado de la gente de Tacho y Carlos, iba en contra de la Liga Esperanza y Reconstrucci\u00f3n y dec\u00eda que esa era una liga basura\u201d, relata Carlos, sentado tras el escritorio de su oficina en el Instituto Nicarag\u00fcense de Deportes (IND).<\/p>\n<p>Un mal d\u00eda \u2014o quiz\u00e1s bueno, seg\u00fan se vea\u2014 el joven Carlos entrevist\u00f3 a Heberto Portobanco, miembro de la Liga Esperanza y Reconstrucci\u00f3n, y este \u201cse sali\u00f3 de sus casillas\u201d. \u201cAl final de la entrevista me dijo: \u2018Doctorcito, quiero hablar algo, mire gracias por la oportunidad porque el turco no nos va a permitir que nos defendamos, todos los d\u00edas \u00e9l despotrica y nos dice liga basura\u2019 y comienza el ataque&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Como consecuencia, Sucre llam\u00f3 a la radio para quejarse, pero la Corporaci\u00f3n le dio luz verde a su locutor. Ah\u00ed comenz\u00f3 todo. En adelante, durante algunos meses, llamar\u00eda a Carlos \u201cadvenedizo, gitanillo y todo lo que se le ocurri\u00f3\u201d y, seg\u00fan Reyes, lo m\u00e1s grave fue cuando dijo que \u201catacar a Sucre Frech era atacar a Estaci\u00f3n X y atacar a Estaci\u00f3n X era atacar al due\u00f1o de Estaci\u00f3n X\u201d, que era Somoza Debayle. \u201cYo solo le dije que yo no me andaba refugiando en nadie, que miedo no le ten\u00eda, que no se escudara en el due\u00f1o de la Estaci\u00f3n X\u201d, asevera.<\/p>\n<p>La gente esperaba \u201clos bonches\u201d. Ya se sab\u00eda que los domingos por la noche, en la Semana Deportiva, ven\u00eda \u201cel riendazo\u201d de Carlos contra Sucre. Y que a la ma\u00f1ana siguiente, el turco le respond\u00eda en su programa <em>La Pelotita<\/em>.<\/p>\n<p>Pero llegaron los a\u00f1os ochenta y a pesar de la popularidad y los \u00e9xitos de Sucre Frech en radio y televisi\u00f3n, \u201cel nuevo gobierno sandinista prescindi\u00f3 de sus servicios\u201d, un detalle que el legendario locutor dej\u00f3 escrito en su curriculum vitae, dictado dos d\u00edas antes de su repentina muerte. Fue entonces que el propio Reyes habl\u00f3 de su situaci\u00f3n ante los due\u00f1os de Radio Corporaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fabio Gadea Mantilla lo mand\u00f3 a llamar, acordaron las condiciones de su contrataci\u00f3n y Sucre solo expres\u00f3 una duda: \u201c\u00bfQu\u00e9 piensa Carlos de esto?\u201d. Cuando le explicaron que su antiguo \u201cenemigo\u201d hab\u00eda sido el de la idea de llevarlo a la emisora, dijo: \u201cAh, bueno pues\u201d. Y esa tarde, cuando Carlos volvi\u00f3 de una cobertura en Ocotal, don Fabio le coment\u00f3: \u201cSucre te dej\u00f3 saludos\u201d. Despu\u00e9s de eso comenzaron a trabajar juntos y jam\u00e1s se toc\u00f3 el tema de aquella guerra radial.<\/p>\n<p>Sin embargo, Carlos estaba agradecido de que Sucre lo haya tomado en cuenta como contrincante. Para entonces el turco ya era, y por mucho, el mejor narrador deportivo en la historia de Nicaragua y Carlos Reyes era un novato. \u201cSucre me levant\u00f3 las acciones\u201d, se r\u00ede ahora.<\/p>\n<p>Enero fue un mes especial en la vida de Sucre Frech. En enero de 1956 se cas\u00f3 con do\u00f1a Nany, el 10 de enero de 1977 sufri\u00f3 su primer infarto y el 28 de enero de 1991 se fue de este mundo, a la edad de 65 a\u00f1os. Las dos primeras fechas fueron escritas a m\u00e1quina en su curr\u00edculo; la \u00faltima aparece garabateada al final, con lapicero y acompa\u00f1ada por una breve frase: \u201cFalleci\u00f3 en Managua\u201d.<\/p>\n<p>Para entonces llevaba seis a\u00f1os apartado de los micr\u00f3fonos, despu\u00e9s de una intervenci\u00f3n quir\u00fargica en el coraz\u00f3n, pero hab\u00eda hecho algo que las personas que lo quer\u00edan consideraron un tremendo error: acept\u00f3 el cargo de ministro de Deportes en el gobierno de do\u00f1a Violeta Barrios de Chamorro. Todav\u00eda lo pens\u00f3 alg\u00fan tiempo antes de decir que s\u00ed y si le hubieran dicho que era el puesto de \u201cdirector\u201d, habr\u00eda declinado la oferta, afirma Tijerino. Pero le dijeron que ser\u00eda \u201cministro\u201d y a Sucre \u201cle gustaban esas cosas\u201d, era refinado y se sent\u00eda bien entre la clase alta.<\/p>\n<p>Nadie duda que fue ese cargo lo que lo mat\u00f3. En su nuevo trabajo las tensiones estaban a la orden del d\u00eda, pues era una \u00e9poca de transici\u00f3n luego de diez a\u00f1os de revoluci\u00f3n y guerra. Adem\u00e1s, a la rebeld\u00eda de algunos cuadros bajos, se sumaron ciertas anomal\u00edas. Sucre sab\u00eda que en el ministerio \u201cse estaban autorizando cosas al margen de \u00e9l\u201d, asegura Reyes. Por eso \u201cencomend\u00f3 una auditor\u00eda privada, porque estaban pasando cosas raras, pero no se logr\u00f3 hacer, porque \u00e9l muere\u201d.<\/p>\n<p>Tantas eran las tensiones en su cargo, que unas horas antes de morir tuvo una discusi\u00f3n con su amigo Tijerino. \u201cPrestaron el estadio para una carrera de caballos y yo lo ataqu\u00e9, entonces me llam\u00f3\u201d, recuerda el cronista. \u201cA la ma\u00f1ana siguiente&#8230; la noticia, pero nada que ver, estoy seguro de que ni se acordaba\u201d. No era hombre de rencores.<\/p>\n<p>Lo hallaron acostado, con una mano bajo la mejilla, como acostumbraba dormir. Por eso su familia cree que muri\u00f3 sin dolor. Estaba solo en casa cuando sufri\u00f3 el infarto, pues sus hijos varones viv\u00edan en Miami, Patricia estaba en M\u00e9xico y do\u00f1a Nany se recuperaba de una cirug\u00eda en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Se hizo algo tarde y la muchacha de la limpieza toc\u00f3 la puerta de su habitaci\u00f3n. \u00c9l no sali\u00f3 y ella no quiso abrir, porque sinti\u00f3 miedo. Sucre no contestaba. Llamaron del Instituto de Deportes y la empleada dijo: \u201cNo se ha levantado\u201d. Entonces lleg\u00f3 una delegaci\u00f3n a su casa, para averiguar qu\u00e9 pasaba.<\/p>\n<p>\u201cFue un infarto fulminante\u201d, dijo el doctor que practic\u00f3 la autopsia. Y asegur\u00f3 que Sucre solo pod\u00eda haberse salvado \u201cen un hospital de Estados Unidos y con un coraz\u00f3n al lado\u201d para recibir un trasplante.<\/p>\n<p>La propia do\u00f1a Violeta se encarg\u00f3 de dar la noticia a la familia. La presidenta llam\u00f3 por tel\u00e9fono y le contest\u00f3 Sucre Antonio. Do\u00f1a Nany vio la tragedia en el rostro de su hijo y pregunt\u00f3 sin esperanzas: \u00bfTu pap\u00e1, verdad?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Doble play! \u00a1Doble play! Se\u00f1ores, ya no se puede hablar aqu\u00ed. El griter\u00edo es ensordecedor. (\u2026) La l\u00ednea fue a las manos de Jarqu\u00edn. Isasi fue atrapado en segunda para el doble play milagroso que le da la lechada al equipo cubano y \u00a1Julio Ju\u00e1rez se cubre de gloria! (&#8230;) Dos a cero Nicaragua derrot\u00f3 a Cuba. Los cubanos felicitando en estos momentos al equipo de Nicaragua por la brillante victoria que acaban de obtener, \u00a1limpia, inmaculada, irrefutable! (&#8230;) Los nicarag\u00fcenses lograron blanquear al campe\u00f3n mundial. \u00a1Se anticipa la celebraci\u00f3n de la Griter\u00eda! Dos a cero Nicaragua derrot\u00f3 a Cuba\u201d.<\/p>\n<p>Aquel enero son\u00f3 la voz de Sucre Frech en los magnavoces del Estadio Nacional de Beisbol. Se escuchaba su narraci\u00f3n del c\u00e9lebre partido que Nicaragua jug\u00f3 contra Cuba en diciembre de 1972, mientras sus restos eran llevados en hombros hacia el cementerio.<\/p>\n<p>Sonaron antes las notas del <em>Himno de la Alegr\u00eda<\/em> y el cardenal Miguel Obando ofici\u00f3 una misa en el estadio. Luego \u201cmiles y miles de personas se desplegaron a lo largo de la calle 15 de Septiembre, al tiempo que las trompetas ejecutadas por miembros del Cuerpo de Bomberos anunciaban que el cortejo f\u00fanebre hab\u00eda comenzado. A las 6:15 minutos de la tarde, con los \u00faltimos destellos del crep\u00fasculo vespertino, las entra\u00f1as de la tierra acogieron en su seno los restos del popular turquito. Hasta la vista Sucre\u201d, narr\u00f3 Gerardo L\u00f3pez en el diario La Prensa el 30 de enero de 1991.<\/p>\n<p>El hombre regres\u00f3 a la tierra. Pero no se puede sepultar una leyenda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Adriana, la Nany<\/h3>\n<figure id=\"attachment_38049\" aria-describedby=\"caption-attachment-38049\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/274-MAG-SUCRE-6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-38049 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/274-MAG-SUCRE-6.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"825\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142944\/274-MAG-SUCRE-6.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142944\/274-MAG-SUCRE-6.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142944\/274-MAG-SUCRE-6.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142944\/274-MAG-SUCRE-6.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38049\" class=\"wp-caption-text\"><em>El matrimonio de Sucre y do\u00f1a Nany dur\u00f3 35 a\u00f1os. Ella era siete a\u00f1os mayor, pero le sobrevivi\u00f3 23 a\u00f1os. Falleci\u00f3 en 2014, a los 97 a\u00f1os de edad. <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cLo mejor que me ha pasado en mi vida es haberme casado con do\u00f1a Rosa Adriana Zablah-Touch\u00e9. He sido muy feliz, a tal punto que si ella ya se hubiera muerto yo tambi\u00e9n lo estar\u00eda, no concibo el vivir sin ella. Nos casamos para la inauguraci\u00f3n del beisbol profesional en el 56 y no estuve presente a pesar que era uno de los promotores. Ella ha sido mi \u00e1ngel de la guarda\u201d, le coment\u00f3 Sucre Frech a Edgar Tijerino en una entrevista realizada en abril de 1990 y republicada en 2010 con el t\u00edtulo \u201cAs\u00ed era Sucre\u201d.<\/p>\n<p>Antes de conocerla hab\u00eda sido \u201cmuy mujeriego\u201d, afirmaba Sucre. \u201cObligado, porque las mujeres me persegu\u00edan. No s\u00e9 qu\u00e9 me miraban las mujeres, pues andaban detr\u00e1s siendo yo un tipo feo, flaco, horroroso con 1.76 metros de estatura y 110 libras encima. Tuve enamoradas y novias de muy buena posici\u00f3n\u201d, le dijo divertido a Tijerino.<\/p>\n<p>A Adriana tuvo que conquistarla. \u201cA lo mejor se enamor\u00f3 por mi habilidad para convencerla y algunos secretos masculinos que cada uno de nosotros tiene\u201d, relat\u00f3 en esa ocasi\u00f3n, con tono jocoso.<\/p>\n<p>Y cont\u00f3 esta an\u00e9cdota: \u201cUna vez estando en Italia narrando beisbol, dije en el aire: \u2018en este momento van pasando frente a mis ojos dos monumentales mujeres, qu\u00e9 mujeres m\u00e1s guap\u00edsimas, qu\u00e9 barbaridad\u2019. Armando Proveedor, que estaba a mi lado, me dijo: \u2018Ya est\u00e1s ciego Sucre, \u00bfno ves que son tu mujer y la de Carlos Garc\u00eda?\u2019. En ese momento termin\u00e9 de convencerme que mi mujer era guap\u00edsima\u201d.<\/p>\n<p>Cuando en 1984 fue sometido a una cirug\u00eda a coraz\u00f3n abierto durante siete horas (para implantarle tres by-pass), no sinti\u00f3 miedo. \u201cTen\u00eda dos opciones, o me operaba o me mor\u00eda y fue as\u00ed que me decid\u00ed, aunque en todo esto<br \/>\ntiene que ver mucho mi mujer. Vivo por ella. Su cercan\u00eda, su voz de aliento, su ayuda ha sido fundamental cuando ha estado en juego mi vida\u201d.<\/p>\n<p>Al lado de su Nany vivi\u00f3 la experiencia de ver nacer dos nietas, pero no tuvo tiempo de disfrutarlas. \u201cNo me he entusiasmado mucho, a lo mejor porque mis nietas est\u00e1n muy tiernas y las veo como juguetes. Es seguro que las voy a disfrutar cuando est\u00e9n m\u00e1s grandecitas y se pongan graciosas\u201d. \u00c9l quer\u00eda tener nietos. Hombres. \u201cEs una idea que me inculc\u00f3 mi padre de tener varones en la familia\u201d, explic\u00f3. Y los tuvo, pero ya no los conoci\u00f3.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Nany muri\u00f3 en septiembre de 2014. Su misa se realiz\u00f3 en el cementerio Sierras de Paz, donde ahora descansa junto a su esposo.<\/p>\n<h3>Sobre Sucre<\/h3>\n<ul>\n<li>Naci\u00f3 en Masaya el 17 de julio de 1925.<\/li>\n<li>Comenz\u00f3 ganando 15 c\u00f3rdobas por partido narrado y lleg\u00f3 a ganar 150 mil c\u00f3rdobas en una temporada de tres meses de beisbol profesional. Es decir, unos 20 mil d\u00f3lares de la \u00e9poca, seg\u00fan Edwin S\u00e1nchez, en su perfil de Sucre Frech (1987).<\/li>\n<li>Su \u00fanico vicio era jugar naipes. \u201cYo nunca lo vi ganar\u201d, bromea el cronista Edgar Tijerino.<\/li>\n<li>Se sent\u00eda orgulloso de haber creado una escuela como narrador deportivo, pero quienes lo conocieron de cerca coinciden en que su mayor pasi\u00f3n era el teatro. Era actor aficionado y debut\u00f3 en <em>Puebla de las Mujeres<\/em>, obra de los hermanos \u00c1lvarez Quintero. \u201cA\u00f1o tras a\u00f1o alterno mi trabajo profesional deportivo con el teatro, actuando en piezas c\u00f3micas teatrales como El pobrecito embustero, Milagro en la plaza del progreso y Una noche de primavera sin sue\u00f1o, La Caperucita Roja, Elo\u00edsa est\u00e1 debajo del almendro, Cuando la Suegra es otra y Don Juan Tenorio\u201d, detall\u00f3 en su <em>curriculum vitae<\/em>. Lleg\u00f3 a ser tesorero del Teatro Experimental Managua.<\/li>\n<li>Para Myriam Heb\u00e9, su pareja en el teatro, era caballero como pocos y excelente actor.<\/li>\n<li>Cinco veces (1961-62-63-64-65) fue galardonado con el Monje de Oro, al mejor y m\u00e1s popular locutor deportivo de Nicaragua. Y en 1969 la Asociaci\u00f3n Juvenil Nicarag\u00fcense de Deportistas lo declar\u00f3 el mejor cronista deportivo de Nicaragua.<\/li>\n<li>En 1973 empez\u00f3 a incursionar en televisi\u00f3n y en 1975 cubri\u00f3 el Campeonato Mundial de Billar, desde el Polideportivo Espa\u00f1a.<\/li>\n<li>El \u00fanico partido de futbol que cubri\u00f3 Sucre fue el c\u00e9lebre juego entre Nicaragua y Estudiantes de la Plata, el 9 de enero de 1966, afirma el cronista Edgar Tijerino.<\/li>\n<li>\u201cCay\u00f3 preso injustamente cuando el triunfo de la revoluci\u00f3n\u201d, recuerda Tijerino. \u201cMe llam\u00f3 la Nany y me dijo \u2018echaron preso a Sucre\u2019. Era una locura hacerle un cargo a Sucre. Solo un rato estuvo preso. \u00c9l nunca se meti\u00f3 en pol\u00edtica, nunca le tuvo confianza, guard\u00f3 distancia\u201d.<\/li>\n<li>En 1984 anunci\u00f3 su retiro definitivo como narrador deportivo, cuando trabajaba en la Corporaci\u00f3n.<\/li>\n<li>En julio de 1989 fue nombrado Hijo Ilustre de la Ciudad de Masaya, por la Alcald\u00eda del municipio.<\/li>\n<li>En abril de 1990 fue nombrado ministro de Deportes de Nicaragua, por do\u00f1a Violeta Barrios de Chamorro.<\/li>\n<li>Muri\u00f3 el 28 de enero de 1991 en su casa en Las Colinas, Managua.<\/li>\n<li>Ingres\u00f3 al Sal\u00f3n de la Fama del Deporte Nicarag\u00fcense el 19 de mayo de 1998. \u201cLa cumbre de su carrera lo lleva a transmitir Campeonatos Mundiales de Beisbol en el Caribe, Europa, Norteam\u00e9rica, Am\u00e9rica del Sur, Canad\u00e1, China y otros pa\u00edses. Hechos que jam\u00e1s se hab\u00edan visto en la narraci\u00f3n deportiva de Nicaragua\u201d, seg\u00fan su rese\u00f1a en el sitio oficial del Sal\u00f3n de la Fama.<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Cuatro frases de Sucre<\/h3>\n<p>\u201cTir\u00f3 y no le dio a la pelotita, la pelotita, la pelotita&#8230;\u201d. Cuando un bateador se ponchaba.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Te fuiste Marcelino!\u201d. Cuando alguien conectaba un jonr\u00f3n. Hubo un locutor extranjero que lo quiso imitar diciendo \u201c\u00a1Te fuiste Marcelina!\u201d, pero no ten\u00eda el mismo efecto.<\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s claro que el ojo del piche\u201d. Equivalente a \u201cm\u00e1s claro que el agua\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Qu\u00e9 bochorno!\u201d. Cuando se produc\u00eda un error garrafal en medio de un partido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mejor locutor deportivo que Nicaragua ha visto era hijo de \u00e1rabes palestinos, refinado y con fama de pinche. 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