{"id":38145,"date":"2017-10-09T09:55:30","date_gmt":"2017-10-09T15:55:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=38145"},"modified":"2018-09-14T11:12:49","modified_gmt":"2018-09-14T17:12:49","slug":"38145","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/columnas\/38145\/","title":{"rendered":"Calala Island: La isla de la fantas\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>All\u00e1 para finales de los a\u00f1os setenta del pasado siglo, hab\u00eda en la televisi\u00f3n una serie llamada La isla de la fantas\u00eda. En cada cap\u00edtulo, unos viajeros llegaban al misterioso y paradis\u00edaco lugar en busca de cumplir sus m\u00e1s extra\u00f1os deseos, pagando de previo una suma de cincuenta mil d\u00f3lares. El due\u00f1o de la isla, y del negocio de aventuras, era el se\u00f1or Roarke, interpretado por Ricardo Montalb\u00e1n y su asistente, un peque\u00f1o asi\u00e1tico llamado Tattoo, cuyo nombre verdadero era Herv\u00e9 Villechaize. Ambos vest\u00edan elegantemente de blanco. Cuando se acercaba el avi\u00f3n con los viajeros, Tattoo hac\u00eda sonar una campana mientras exclamaba \u201c\u00a1El avi\u00f3n! \u00a1El avi\u00f3n!\u201d.<\/p>\n<p>Nunca se explic\u00f3 en la serie d\u00f3nde quedaba aquella isla imaginaria, salvo que en alg\u00fan punto del oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Pero ahora hay otra, mucho m\u00e1s lujosa y donde la aventura cuesta los dos ojos de la cara, nada menos que un mill\u00f3n de d\u00f3lares por una semana de estancia. La excursi\u00f3n tur\u00edstica m\u00e1s cara del mundo, que bien podr\u00eda entrar, por su costo, en los Guinness Records. Y se sabe d\u00f3nde est\u00e1: en la costa del mar Caribe de Nicaragua, propiamente en los cayos Perlas, frente a la barra de Laguna de Perlas. Se llama Calala. Calala Island.<\/p>\n<p>Si lo sacamos por su precio exorbitante, y por lo que dicen las agencias especializadas en turismo de s\u00faper lujo, no habr\u00eda nada m\u00e1s exclusivo que ofrecer a un multimillonario, su familia o sus amigos. La oferta es v\u00e1lida para un m\u00e1ximo de diez personas, y la isla, rodeada de arenas tan blancas como la nieve, transparentes aguas esmeralda y nutridos cocotales de verdes penachos, tiene solo cuatro villas. Mayor exclusividad no puede pedirse.<\/p>\n<p>Los viajeros son recogidos en cualquier parte del territorio de Estados Unidos en que se encuentren por un jet ejecutivo que los transporta al aeropuerto de Managua, y de all\u00ed un helic\u00f3ptero privado los lleva a Calala Island. Hay un personal especializado de 25 personas a su disposici\u00f3n, encabezado por un equipo de chefs de alta cocina. Y al apenas bajar del helic\u00f3ptero, los camareros los recibir\u00e1n con champa\u00f1a Dom P\u00e9rignon, cuyo consumo se vuelve a partir de ese momento ilimitado durante toda la estad\u00eda. Se puede entonces, nadar en champa\u00f1a, o en las aguas turquesa de las calas de Calala Island.<\/p>\n<p>Un camar\u00f3grafo proveniente de Hollywood, y un fot\u00f3grafo profesional, estar\u00e1n all\u00ed todo el tiempo para documentar la estancia de los hu\u00e9spedes, quienes pueden pescar en los bancos v\u00edrgenes vecinos todas las langostas que quieran, sumergi\u00e9ndose arp\u00f3n en mano, y solo deben pasarlas a los cocineros para que se las preparen a su mejor gusto. Mientras tanto, igual que el champa\u00f1a Dom P\u00e9rignon, tienen a mano todo el tiempo caviar beluga Imperial, tra\u00eddo desde el mar Caspio. Como despedida, les ser\u00e1 servida una cena de gala de 12 platos, mientras el cielo se ilumina con los estallidos multicolores de juegos artificiales de manufactura china.<\/p>\n<p>Pero antes, falta lo mejor, que a Ricardo Montalb\u00e1n nunca se le ocurri\u00f3 en su isla de la fantas\u00eda: los hu\u00e9spedes se dedicar\u00e1n a buscar un tesoro escondido en alg\u00fan lugar, un cofre de pirata que contiene monedas y barras de oro por el equivalente de 150 mil d\u00f3lares. Calala Island, seg\u00fan los brochures de publicidad, fue en tiempos pasados una isla de piratas, as\u00ed que la diversi\u00f3n tem\u00e1tica consiste en hallar un tesoro verdadero.<\/p>\n<p>Y para garantizar la absoluta privacidad de los visitantes, que ya se ve tienen que ser necesariamente c\u00e9lebres, el espacio a\u00e9reo de la isla es zona de exclusi\u00f3n de sobrevuelos, de modo que ning\u00fan paparazzi pueda espiar desde el aire. \u00bfC\u00f3mo se garantiza que no haya sobrevuelos indiscretos? Pues no se explica en la propaganda.<\/p>\n<p>Si est\u00e1 interesado en esta oferta, y quiere una semana de enso\u00f1aci\u00f3n en esta isla de la fantas\u00eda en el Caribe de Nicaragua, puede obtener m\u00e1s datos en El 19 Digital, secci\u00f3n de noticias nacionales, del viernes 25 de agosto de este a\u00f1o. Pero aliste primero el mill\u00f3n de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Medell\u00edn, octubre 2017<br \/>\nwww.sergioramirez.com<br \/>\nwww.facebook.com\/escritorsergioramirez<br \/>\n<a class=\"twitter-timeline\" data-width=\"640\" data-height=\"960\" data-dnt=\"true\" href=\"https:\/\/twitter.com\/sergioramirezm?ref_src=twsrc%5Etfw\">Tweets by sergioramirezm<\/a><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se sabe d\u00f3nde est\u00e1: en la costa del mar Caribe de Nicaragua, propiamente en los cayos Perlas, frente a la barra de Laguna de Perlas. Se llama Calala. 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