{"id":38282,"date":"2006-09-24T16:58:56","date_gmt":"2006-09-24T22:58:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=38282"},"modified":"2018-10-10T19:48:10","modified_gmt":"2018-10-10T19:48:10","slug":"las-mascaras-del-embuste","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/las-mascaras-del-embuste\/","title":{"rendered":"Las m\u00e1scaras del embuste"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">El G\u00fceg\u00fcense le debe mucho a una familia de Diriamba.<br \/>\nLos Flores hacen las m\u00e1scaras de la obra desde hace 50 a\u00f1os, bailan en la calle y uno de ellos hasta ha decidido estudiar Turismo para especializarse en el oficio familiar.<br \/>\nLes dicen los Mascaritas<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Octavio Enr\u00edquez<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Orlando Valenzuela<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQue cu\u00e1nto se parece este Jos\u00e9 Flores al G\u00fceg\u00fcense que ha tallado innumerables veces en su taller? A simple vista nada. Los chistes parece que le atropellar\u00edan la imagen. Cara seria, duro de expresi\u00f3n, flaco, el viejecillo agarra un tronco y empieza a hacer lo que ha hecho desde hace 50 a\u00f1os: tallar m\u00e1scaras a punto de machete y form\u00f3n.<\/p>\n<p>Y dicen que Jos\u00e9 Flores tiene mucho que contar, pero est\u00e1 callado. Silencio absoluto. No es el que describe su hija Mar\u00eda Teresa: chistoso sin llegar al exceso y un contador de historias.<\/p>\n<p>En la casa est\u00e1 Mar\u00eda Teresa Flores. Hay por lo menos diez m\u00e1scaras del Macho Rat\u00f3n o G\u00fceg\u00fcense en la casa de paredes retocadas con carburo y deste\u00f1idas ya por el tiempo. Los Flores hacen m\u00e1scaras por encargo. Doscientos cincuenta c\u00f3rdobas cada una. Se compran en la casa de la familia y las hacen en el taller que est\u00e1 a unos 80 metros siguiendo una L desde la casa con direcci\u00f3n al Cementerio.<\/p>\n<p>\u00abEstas son nuestras m\u00e1scaras \u2014remacha Mar\u00eda Teresa\u2014. Ahora hay mucha gente que compra las m\u00e1scaras para algunos bailes y dicen despu\u00e9s que son de Masaya cuando estas las hizo mi pap\u00e1. Esto lo hacen porque lo ven a uno humilde\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Lea: <a href=\"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/32925\/\">Domingo de mujer<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Son una m\u00e1quina bien engranada estos Flores. El pap\u00e1 talla junto a su hijo Duilio, de 58 a\u00f1os. Mar\u00eda Teresa pinta y un hijo de ella, Marlon Jos\u00e9 Vega, estudia Turismo para promocionar el trabajo de la familia y es el \u00fanico a quien su abuelo le ense\u00f1\u00f3 los sones del baile del Toro Guaco, una de las danzas m\u00e1s importantes de las fiestas diriambinas.<\/p>\n<p>En el pueblo les dicen los Mascaritas. Cada enero, cuando son las fiestas de San Sebasti\u00e1n, Diriamba se ve marcada por las creaciones de esta familia, porque los promesantes salen a las calles. Hay bailarines de distintas danzas, entre ellas El G\u00fceg\u00fcense, Las Inditas, Toro Guaco, El Gigante, y El Viejo y la Vieja. Todo es alegr\u00eda y baile.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38283\" aria-describedby=\"caption-attachment-38283\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/M\u00e1scaras-del-Embuste06.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-38283 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/M\u00e1scaras-del-Embuste06.jpg\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"954\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142749\/M%C3%A1scaras-del-Embuste06.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142749\/M%C3%A1scaras-del-Embuste06.jpg 220w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142749\/M%C3%A1scaras-del-Embuste06.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38283\" class=\"wp-caption-text\">Jos\u00e9 Flores, el tallador de las m\u00e1scaras del G\u00fceg\u00fcense.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Uno de los diriambinos que dice sentirse orgulloso de estas danzas y esta tradici\u00f3n es Marvin Alem\u00e1n, vicepresidente de la Asociaci\u00f3n Cultural El G\u00fceg\u00fcense o Macho Rat\u00f3n, que se\u00f1ala al G\u00fceg\u00fcense y el resto de bailes como una tradici\u00f3n de hace 350 a\u00f1os en las calles. Baila sin buscar reconocimiento.<\/p>\n<p>El G\u00fceg\u00fcense sin embargo fue declarado por la UNESCO, el 25 de noviembre de 2005, Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. Dice el historiador Jorge Eduardo Arellano, estudioso de la obra de teatro, que este personaje deb\u00eda ser recordado por sus aspectos positivos m\u00e1s que por sus negativos.<\/p>\n<p>\u00abRecordemos que El G\u00fceg\u00fcense tiene una gran imaginaci\u00f3n creadora, un gran sentido de la justicia, una capacidad de cr\u00edtica al poderoso, ejerce un cuestionamiento del discurso dominante y proclama la igualdad del ser humano\u00bb, dijo en esa ocasi\u00f3n a La Prensa.<\/p>\n<p>\u00abPero tambi\u00e9n El G\u00fceg\u00fcense \u2014continu\u00f3\u2014 es mentiroso, pactista y abusador, pero eso es algo que ya todos saben. Por ello debemos recordar sus virtudes que son las que trascienden y prevalecen en el nicarag\u00fcense\u00bb.<\/p>\n<p>El nombramiento tambi\u00e9n tuvo un efecto colateral. Algunos artistas de Diriamba tienen problemas personales. As\u00ed que durante el recorrido de Magazine en Diriamba fue imposible, por ejemplo, lograr una foto de varios miembros de la familia Flores con los de Jos\u00e9 L\u00f3pez, de 70 a\u00f1os, un consumado bailar\u00edn del G\u00fceg\u00fcense desde que a los diez a\u00f1os de edad interpret\u00f3 por primera vez a don Forcico y luego a don Ambrosio, el hijo que le metieron como suyo al G\u00fceg\u00fcense en un viaje que hizo a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El nieto de Flores, Marlon Jos\u00e9 Vega, deja en claro en qu\u00e9 radica la diferencia con L\u00f3pez. \u00abLa vez pasada en una reuni\u00f3n que tuvimos con ellos, hubo una discusi\u00f3n por lo de las m\u00e1scaras de nuestra familia, que dec\u00eda que \u00e9l las hac\u00eda, y ninguno de nosotros estamos dispuestos a entrar a la casa de este se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">Jos\u00e9 Flores: \u00abVi las m\u00e1scaras que sal\u00edan en los bailes. Me puse a hacer una primero, quedaban mal hechas y despu\u00e9s las hac\u00eda de nuevo, ahora mis hijos son mejores talladores que yo\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Un rayito de sol se cuela en una esquina del cuarto umbr\u00edo y dif\u00edcilmente se podr\u00e1 mirar aqu\u00ed qu\u00e9 hacer con los troncos de pochote, cedro o palo de agua apilados en una esquina. Acaban de ser cortados en dos como podr\u00eda hacer cualquier le\u00f1ador de pueblo. Sentado en un tronco enfrente est\u00e1 Jos\u00e9 Flores en su taller. Para llegar a este lugar sale todos los d\u00edas a las seis y regresa cuando el sol ha menguado, 12 horas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>En el cuarto no hay afiches y tampoco un radio. Solo est\u00e1n el tallador, su hijo Duilio, de 58 a\u00f1os, y un silencio y una oscuridad abrumadores, pero ellos no andan a tientas y tampoco tienen problemas para trabajar con la madera. Lucen m\u00e1s bien como peces en el agua, paracaidistas en el aire o boxeadores en el cuadril\u00e1tero.<\/p>\n<p>El padre agarra el tronco partido y le empieza a dar forma con su form\u00f3n y un machete para ir haciendo la cara de la m\u00e1scara. Est\u00e1 un poco abultada la nariz, como un bomb\u00f3n, y el resto est\u00e1 bastante grueso. Poco trabajado.<\/p>\n<p>Duilio afina la madera y le hace un calado en el per\u00edmetro del rostro. Con un cuchillo peque\u00f1o convierte lo grueso en fino y deja listo el antifaz para que luego alguien le eche gasolina, porque as\u00ed se cierren los poros de la madera, y pronto podr\u00e1 ponerse la pintura.<\/p>\n<p>Siguiendo ese proceso se pueden tallar y tener pintadas unas 20 m\u00e1scaras al mes, seg\u00fan Mar\u00eda Teresa.<\/p>\n<p>El patriarca interrumpe la explicaci\u00f3n de sus hijos y ni una pizca de modestia asoma a la hora que cuenta su vida. Su jactancia, es m\u00e1s, se acaba cuando sale a flor su orgullo paterno. \u00abYo era un chavalo bastante inteligente \u2014dice Flores recordando su pasado\u2014 en estas cosas (de tallar), llegu\u00e9 y vi las m\u00e1scaras que sal\u00edan en los bailes (la del G\u00fceg\u00fcense, el Toro Guaco, el Gigante). Me puse a hacer una primero, quedaba mal hecha y despu\u00e9s la hac\u00eda de nuevo, ahora mis hijos son mejores talladores que yo\u00bb.<\/p>\n<p>Duilio dice que aprendi\u00f3 a los 12 a\u00f1os. Empez\u00f3 a hacer caballos, manos y todo lo que la creatividad le permitiera en la madera (incluidas mujeres y sonrisas de algunas) y hoy acompa\u00f1a a su pap\u00e1 en el negocio familiar, en el taller que visita m\u00e1s la gente desde que se difundi\u00f3 que El G\u00fceg\u00fcense ya no solo era diriambino, sino Patrimonio de la Humanidad. \u00abEso nos ayuda a las personas que trabajamos en el arte\u00bb, celebra Duilio, \u00abantes en la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n daban una ayuda y ahora ya no. Los artistas estamos trabajando solos\u00bb.<a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/M\u00e1scaras-d-Embuste02.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-38284\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/M\u00e1scaras-d-Embuste02.jpg\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela\" width=\"400\" height=\"545\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142748\/M%C3%A1scaras-d-Embuste02.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142748\/M%C3%A1scaras-d-Embuste02.jpg 220w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142748\/M%C3%A1scaras-d-Embuste02.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 momento fue, entre tantas ocupaciones, que Jos\u00e9 Flores aprendi\u00f3 a bailar y tocar los sones del Toro Guaco? Sus familiares dicen que fue un se\u00f1or llamado Saturnino quien le ense\u00f1\u00f3 pacientemente a su padre los distintos sones del baile: Primer Son (Introducci\u00f3n), El Paseadito, El Toro, El Zapateado, El Dicho, Segundo Zapateado, El Bejuco, La Flor, Cara con Cara, Primer Son (se repite), El Paseadito (se repite y final).<\/p>\n<p>Y ahora se ha puesto a hacer una demostraci\u00f3n con el nieto. Los dos est\u00e1n exultantes, pero m\u00e1s Mar\u00eda Teresa quien ve orgullosa a su hijo. \u00abLa tradici\u00f3n se conserva\u00bb, dice el nieto sonriendo como listo para una publicidad.<\/p>\n<p>El 19 de enero las calles de Diriamba est\u00e1n atestadas de bailarines. La m\u00fasica suena a todo tren. Jos\u00e9 Flores ya se prepara para tocar los sones del Toro Guaco, otro de los bailes de Diriamba, una danza que se diferencia de las otras que salen en esta ciudad porque lo bailan dos grupos, integrados por ocho o 12 personas cada uno, a la orden de un bailar\u00edn que llaman el Mandador y un individuo que carga una cabeza de toro.<\/p>\n<p>Hora de emoci\u00f3n. Con este a\u00f1o 2006 son casi 64 a\u00f1os de bailar el Toro Guaco y un poco menos de tocar los sones. El viejecillo agarra su tambor y su pito. Seg\u00fan la Asociaci\u00f3n Cultural G\u00fceg\u00fcense o Macho Rat\u00f3n, regularmente el baile de Toro Guaco inicia el desfile de la concurrencia y encabeza a San Sebasti\u00e1n en su anual recorrido por la ciudad. De pronto Jos\u00e9 Flores ya est\u00e1 entre el grupo de promesantes y ha empezado a tocar aquel sonido vern\u00e1culo que recuerda el mestizaje entre los presentes.<\/p>\n<p>\u00abDurante la representaci\u00f3n del baile no hay di\u00e1logos, pero de vez en cuando se saludan los bailantes con ligeros cuchicheos al o\u00eddo. El rostro lo llevan los danzarines cubierto con una m\u00e1scara de madera. Sin embargo, el bailante que lleva sostenido con las manos en alto lo que representa el toro, no lleva m\u00e1scara. Este durante el baile embiste a veces a los dem\u00e1s bailantes, quienes se capean como sorteando al imaginario bruto, haciendo un gesto natural de defensa con la tajona que portan en la mano izquierda\u00bb, explica la Asociaci\u00f3n en su hoja electr\u00f3nica.<\/p>\n<p>Flores dice que el baile ha cambiado mucho al que \u00e9l conoci\u00f3 cuando joven. \u00abAhora es el que se pone el mejor vestido, los zapatos, antes la suela era de vaqueta por ejemplo. Solo los hombres bailaban. A m\u00ed me gusta porque es tradicional, vieras cu\u00e1nto me cost\u00f3 aprenderlo. Es dificil coordinar el son que sale de un tambor peque\u00f1o con la flauta, me pregunta si le puedo ense\u00f1ar a alguien. Tendr\u00eda que pagarme, porque no tengo tiempo. Yo me llev\u00e9 tres a\u00f1os para aprender. Cada a\u00f1o aprend\u00eda un son, me mareaba al principio\u00bb.<\/p>\n<p>Cuenta Mar\u00eda Teresa Flores que su padre toca los sones del baile y no le gusta andar en presentaciones de esas que organizan algunos grupos de danza con tal de obtener dinero. Seg\u00fan ella, lo hace por San Sebasti\u00e1n.<\/p>\n<p>A las cinco de la tarde el suelo del taller, m\u00e1s oscuro todav\u00eda a esta hora, est\u00e1 relleno de la c\u00e1scara de la madera trabajada, similar a lo que pasa en las barber\u00edas con los cabellos de los clientes. Flores, el padre, el toro guaque\u00f1o y tallador, se encamina hasta su hogar. Se sienta apenas llega y un par de chavalos lo saludan. El de camisa oscura, pelo largo, es el nieto heredero del son del baile. Est\u00e1 una chavala y hay otro ni\u00f1o. Todos pintan, todos hablan, todos sue\u00f1an con El G\u00fceg\u00fcense, con hacer m\u00e1scaras y heredar con orgullo el apodo de Jos\u00e9 Flores para la posteridad. \u00bfAlguien sabe qui\u00e9nes son los Mascarita?<\/p>\n<h4>Un extranjero del G\u00fceg\u00fcense<\/h4>\n<p><strong>Gobernador<\/strong>: Dios misericordioso proteja a usted, G\u00fceg\u00fcense. \u00bfSe encuentra bien?<\/p>\n<p><strong>G\u00fceg\u00fcense<\/strong>: Ya estoy en su presencia, en la de sus criados y criadas, en la de los alcaldes ordinarios de la Santa Hermandad, regidores y notarios y depositarios. Y tambi\u00e9n en la de los allegados al Cabildo Real del Se\u00f1or Gobernador Tastuanes.<\/p>\n<p><strong>Gobernador<\/strong>: Pues, G\u00fceg\u00fcense: \u00bfqui\u00e9n te ha dado licencia para entrar en mi presencia real?<\/p>\n<p><strong>G\u00fceg\u00fcense<\/strong>: \u00a1V\u00e1lgame Dios, Se\u00f1or Gobernador Tastuanes! \u00bfEs menester licencia?<\/p>\n<p><strong>Gobernador<\/strong>: Es menester licencia, G\u00fceg\u00fcense.<\/p>\n<p><strong>G\u00fceg\u00fcense<\/strong>: \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios, Se\u00f1or Gobernador Tastuanes! Cuando yo anduve por esas tierras adentro, por Veracruz, por Verapaz, por Antepeque, arriando mi recua, guiando a mis muchachos; opa, llega don Forcico donde un mesonero y le pide nos traiga una docena de huevos; y vamos comiendo y descargando, y vuelto a ca(r)gar, y me voy de paso. Y no es menester licencia para ello, Se\u00f1or Gobernador Tastuanes.<\/p>\n<p><strong>Gobernador<\/strong>: Pues aqu\u00ed es menester licencia, G\u00fceg\u00fcense.<\/p>\n<p><strong>G\u00fceg\u00fcense<\/strong>: \u00a1V\u00e1lgame Dios, Se\u00f1or Gobernador Tastuanes! Viniendo yo por una calle derecha, me columbr\u00f3 una ni\u00f1a que estaba sentada en una ventana de oro, y me dice: qu\u00e9 gal\u00e1n el G\u00fceg\u00fcense, qu\u00e9 bizarro el G\u00fceg\u00fcense; aqu\u00ed tienes bodega, G\u00fceg\u00fcense; entra, G\u00fceg\u00fcense; si\u00e9ntate, G\u00fceg\u00fcense, aqu\u00ed hay dulce, G\u00fceg\u00fcense, aqu\u00ed hay lim\u00f3n. Y como soy un hombre tan gracejo, salt\u00e9 a la calle con una capa de montar que con sus adornos no se distingu\u00eda de lo que era, llena de plata y oro hasta el suelo. Y as\u00ed una ni\u00f1a me dio licencia, Se\u00f1or Gobernador Tastuanes.<\/p>\n<p><strong>Gobernador<\/strong>: Pues una ni\u00f1a no puede dar licencia, G\u00fceg\u00fcense.<\/p>\n<h4>Reclamo desde Diriamba<\/h4>\n<p>Marvin Jos\u00e9 Alem\u00e1n Gonz\u00e1lez, vicepresidente de la Asociaci\u00f3n Cultural El G\u00fceg\u00fcense o Macho Rat\u00f3n, reclam\u00f3 desde Diriamba lo que \u00e9l llama un irrespeto para la tradici\u00f3n cultural de su pueblo con relaci\u00f3n al baile El G\u00fceg\u00fcense. Seg\u00fan \u00e9l, se ha estado manoseando la tradici\u00f3n de baile en otros lugares de la Meseta de los Pueblos, Masaya entre ellos, porque quienes bailan la obra lo hacen con otros trajes que no son los utilizados en la tradici\u00f3n, adem\u00e1s del no reconocimiento de Diriamba como la cuna del famoso embustero.<\/p>\n<p>\u00abEl baile es universal, pero tienen que respetar la cuna y tradici\u00f3n del pueblo de Diriamba. El G\u00fceg\u00fcense es el eslab\u00f3n entre el cacique Diriang\u00e9n y nosotros. Por 350 a\u00f1os se ha mantenido en las calles, ha habido pestes, terremotos, gobiernos nefastos, y siempre sale sin la ayuda de nadie. Con sus propios recursos, con sus propias pobrezas\u00bb, dice Marvin Alem\u00e1n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/M\u00e1scaras-del-Embuste07.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-38285 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/M\u00e1scaras-del-Embuste07.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"376\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142746\/M%C3%A1scaras-del-Embuste07.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142746\/M%C3%A1scaras-del-Embuste07.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142746\/M%C3%A1scaras-del-Embuste07.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 437px; top: 6803px; opacity: 0.2;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El G\u00fceg\u00fcense le debe mucho a una familia de Diriamba. Los Flores hacen las m\u00e1scaras de la obra desde hace 50 a\u00f1os, bailan en la calle y uno de ellos hasta ha decidido estudiar Turismo para especializarse en el oficio familiar. Les dicen \u201cLos Mascaritas\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":38286,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-38282","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38282","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38282"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38282\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45453,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38282\/revisions\/45453"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38286"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38282"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38282"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38282"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}