{"id":38301,"date":"2006-09-24T09:31:07","date_gmt":"2006-09-24T15:31:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=38301"},"modified":"2018-10-10T19:50:13","modified_gmt":"2018-10-10T19:50:13","slug":"fabricantes-de-barcos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/fabricantes-de-barcos\/","title":{"rendered":"Fabricantes de barcos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Desde pangas hasta yates de lujo. De restauradores a nav\u00edos coloniales.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo no podr\u00edan existir en Nicaragua, un pa\u00eds ba\u00f1ado por oc\u00e9anos, los viejos lobos que han convertido este oficio en su vida?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Octavio Enr\u00edquez<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Orlando Valenzuela<\/strong><\/p>\n<p>El viento sopla fuerte en las costas de Granada, donde Milton Arcia lucha por reconstruir los esqueletos de barcos viejos que pueblan lo que pareciera un cementerio naval. Sopla tambi\u00e9n en las costas de Malacatoya, donde el pescador Dolores Ch\u00e1vez construye peque\u00f1as embarcaciones para lanzarse a la mar a buscar la vida. Al occidente, en Chinandega, el viento entra donde el italiano Giorgio Bargellini admira la primera criatura de su cosecha: un yate de lujo de 31 pies de largo.<\/p>\n<p>Arcia, Ch\u00e1vez y Bargellini, comparten en distintos puntos del pa\u00eds una misma pasi\u00f3n, la construcci\u00f3n de barcos. Constructores de barcos han existido muchos en la historia del pa\u00eds, desde que Nicaragua fue colonia de Espa\u00f1a, desde que El Realejo, el puerto principal en esa \u00e9poca, fue un punto importante para la construcci\u00f3n naviera en la Am\u00e9rica descubierta por Crist\u00f3bal Col\u00f3n y gobernada con mano firme por Pedrarias D\u00e1vila.<\/p>\n<p>Eran los tiempos coloniales, la \u00e9poca en que se hac\u00edan buenos y muchos nav\u00edos, seg\u00fan fray Juan de Torquemada, quien escribi\u00f3 sobre este pa\u00eds entre 1613 y 1621. El historiador Clemente Guido Mart\u00ednez, el recopilador de la cita, sostiene que en esa \u00e9poca los barcos se med\u00edan seg\u00fan los caballos que cupieran adentro, 90 caballos en el caso de los m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p>Algo de esta tradici\u00f3n naviera debieron heredar los constructores artesanales de la d\u00e9cada de los 60 que se hicieron famosos por sus obras. Manuel G\u00f3mez, asesor de la presidencia de la Empresa Portuaria Nacional, dice que en 1968 en San Juan del Sur las construcciones artesanales se convirtieron en verdaderas arcas de No\u00e9. As\u00ed se conocieron apodos como Chico Clavo o Pepe S\u00e1nchez, carpinteros de mar que sin mucha preparaci\u00f3n constru\u00edan moldes de barcos y los hac\u00edan con sus propias manos con tan buena suerte que otros, en otros lugares como la Costa Caribe o Jinotepe, hicieron lo suyo con embarcaciones hechas tambi\u00e9n de madera, los barcos que surcaban el lago, el mar o los r\u00edos junto a otro tipo de naves como los enormes barcos atuneros.<\/p>\n<p>En ninguna de estas fabricaciones artesanales, seg\u00fan G\u00f3mez, se supo de un hundimiento. No hubo naufragio que recordase que los carpinteros de ribera m\u00e1s all\u00e1 de ser expertos en asuntos navales, eran solo eso: carpinteros. Que como hac\u00edan una silla hac\u00edan tambi\u00e9n un barco.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha quedado de esos a\u00f1os?<\/p>\n<p>Historia. Algunos sobrevivientes.<\/p>\n<p>En la actualidad, la Direcci\u00f3n de Transporte Acu\u00e1tico, la encargada de regular este tipo de transporte, reporta 7,182 embarcaciones inscritas en sus registros, entre una suerte de barcos atuneros, construcciones artesanales y unas mil embarcaciones deportivas.<\/p>\n<p>Mil 500 del total de embarcaciones fueron retiradas, porque se les cancel\u00f3 el permiso para navegar. La principal raz\u00f3n es que ya han sido corro\u00eddas por el tiempo y la salinidad va afect\u00e1ndolas hasta llevarlas a un estado que Fabio Torres, director del registro, llama desguace, porque si algo hay que saber, seg\u00fan explica el empresario Milton Arcia, es que en el mar una embarcaci\u00f3n dura 25 a\u00f1os mientras en el agua dulce pueden durar hasta 100.<\/p>\n<p>A\u00fan con los problemas que reconoce esta direcci\u00f3n para garantizar las condiciones de seguridad en las embarcaciones, en los \u00faltimos cinco a\u00f1os son siete, a lo sumo nueve, los hundimientos que han ocurrido, de acuerdo con Torres. La principal causa, sin embargo, es el error humano y tal parece, siguiendo las declaraciones de Torres y el director del \u00e1rea, Jorge Morales, que la calidad de las embarcaciones construidas en Nicaragua est\u00e1 lejos de ponerse en duda.<\/p>\n<p>Magazine busc\u00f3 las historias de estos fabricantes y se ha encontrado con el empresario que quiere reconstruir los barcos como hacen algunos pintores con esas genialidades de la pintura ya deste\u00f1idas por el tiempo. Y est\u00e1 en ese grupo tambi\u00e9n el inversionista italiano que se hizo a la mar cuando ni\u00f1o y ahora construye yates de 160 mil d\u00f3lares, aunque por ahora nadie se los compre.<\/p>\n<p>Y un poco m\u00e1s abajo el calafate. As\u00ed llamaban a los carpinteros de ribera, los herederos de la tradici\u00f3n de hacer barcos a la orilla de mares, r\u00edos y lagos, entre la brisa que pega en la cara o la tormenta que recoge los pelos y recuerda, como dice Neruda, que el mar que da de comer muchas veces es un despiadado enemigo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38303\" aria-describedby=\"caption-attachment-38303\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Fabricantes-de-Barcos-05.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-38303 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Fabricantes-de-Barcos-05.jpg\" alt=\"Foto de Orlando valenzuela\" width=\"700\" height=\"1158\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142744\/Fabricantes-de-Barcos-05.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142744\/Fabricantes-de-Barcos-05.jpg 181w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142744\/Fabricantes-de-Barcos-05.jpg 619w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142744\/Fabricantes-de-Barcos-05.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38303\" class=\"wp-caption-text\">Un moderno calafate. Dolores Ch\u00e1vez se ve enorme sobre una de las pangas que construy\u00f3 en Malacatoya.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El restaurador. \u00bfEl mar es un enemigo? Las huellas de que el tiempo tambi\u00e9n lo es se ven en un taller enorme en las costas de Granada, junto al astillero El Diamante. Est\u00e1 lleno de arandelas, motores, barcos viejos, un cementerio de barcos imbuido en un ruido grotesco y las chispas de los hombres que sueldan piezas, llenos de sudor.<\/p>\n<p>Sueldan, golpean y enderezan paredes met\u00e1licas. El ferry n\u00famero tres pronto zarpar\u00e1 y debe estar listo. Milton Arcia camina en la cubierta, sube al segundo piso y desde all\u00ed se contempla el cementerio. No hay una cruz que anuncie el nombre de la l\u00e1pida, pero s\u00ed est\u00e1 la memoria de Arcia y su segundo, un marinero de 75 a\u00f1os, que mira un poco hacia el sur y dice acodado en una baranda: \u00abAh\u00ed trabaj\u00e9 yo, en aquel tambi\u00e9n fui tripulante\u00bb.<\/p>\n<p>Se trata de dos embarcaciones. El General Somoza y el vapor Victoria. El primero un barco que le regalaron, seg\u00fan \u00e9l, al dictador y el que Arcia adquiri\u00f3 como chatarra (a 35 d\u00f3lares por tonelada), lo mismo que el segundo, una embarcaci\u00f3n que marc\u00f3 un hito en la historia del pa\u00eds y que le vale comentarios de gente que llora al recordar su traslado en el desaparecido Victoria, v\u00edctima de un incendio hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os.<\/p>\n<p>As\u00ed que el Victoria es un fantasma. Solo una carcaza, con dos inscripciones en las paredes. Adentro est\u00e1 pura agua y lleno de moho. El General Somoza es otra cosa, este muerto tiene m\u00e1s de su pasado latente. Los tabloncillos de la cubierta sin embargo craquean cada vez que se pone un pie en \u00e9l. Es preciso caminar por los clavos para evitar una ca\u00edda. Arcia muestra desde el ancla hasta unas arandelas gigantescas que quedaron en el interior sin que la gente sepa ahora para qu\u00e9 eran \u00fatiles.<\/p>\n<p>Del Victoria cuenta que fue un barco muy importante para Nicaragua. La construcci\u00f3n de ese barco de vapor, de 136 pies ingleses de eslora, 28 pies de ancho, fue encargada a la Compa\u00f1\u00eda Pussey and Jones de Wilmington, Delaware, por el se\u00f1or Francisco Alfredo Pellas para facilitar la navegaci\u00f3n en el lago Cocibolca y signific\u00f3 mucho para centenares de personas que se transportaban desde San Ubaldo, San Carlos y San Jorge a Granada en una \u00e9poca de revueltas y revoluciones que imped\u00eda el feliz tr\u00e1nsito si no era de este modo. En \u00e9l se transportaron tropas a ambos lados del lago y tambi\u00e9n se hicieron honras f\u00fanebres presidenciales como la de Evaristo Carazo, sorprendido por un ataque card\u00edaco en Granada en agosto de 1888.<\/p>\n<p>\u00abA uno le tienen desconfianza en esto de la construcci\u00f3n de barcos solo porque no lo ven chelito, ojos azules, pero nosotros aprendimos de los holandeses, quienes son los mejores haciendo barcos. Ellos vinieron a mediados de los a\u00f1os 80 y nos ense\u00f1aron a hacerlos. Me acuerdo que eran buenos a las cervezas y nosotros los invit\u00e1bamos a salir\u00bb. Algo parecido siente un italiano que cree que muchas veces los nicarag\u00fcenses no compran los productos por solo ser nicarag\u00fcenses y prefieren lo americano. Se llama Giorgio Bargellini.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">Milton Arcia: \u00abA uno le tienen desconfianza solo porque no lo ven chelito, ojos azules. Pero nosotros aprendimos de los holandeses, los mejores haciendo barcos\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El hacedor de yates. El Dorado 31 sale de Marina Puesta del Sol como al mediod\u00eda. Hierve occidente en este muelle, lleno de yates de hasta 500 mil d\u00f3lares de valor. En el tim\u00f3n va un italiano, nacido entre velas, seg\u00fan narra, porque a los dos a\u00f1os lo cargaba su t\u00edo para romper botellas y hacerse a la mar con buena suerte.<\/p>\n<p>Giorgio Bargellini tiene pinta de esos marineros curtidos. Dej\u00f3 Italia hace ya bastantes a\u00f1os, se meti\u00f3 a construir barcos y cuando lleg\u00f3 a Chinandega hizo un estudio de mercado en el 2004. Luego decidi\u00f3 entrar a un negocio que a simple vista parece de muy poco mercado hasta ahora en Nicaragua y de muy poca historia: la venta y construcci\u00f3n de yates. Sin embargo historia s\u00ed tiene, como recuerda Manuel G\u00f3mez. En San Juan del Sur ya se hac\u00edan yates hace muchos a\u00f1os. Este italiano dice que en su caso empezaron a construir el primer ejemplar en un galp\u00f3n que alquilaron en Chinandega.<\/p>\n<p>Al principio la gente llegaba a asomarse para ver aquella rareza. Cuando lo vieron en el mar tampoco se han sorprendido, cuenta este italiano, porque han visto el esfuerzo que ha involucrado a mucha mano de obra nica, lo que ha abaratado los costos de la construcci\u00f3n pues un yate de Bargellini vale 160 mil d\u00f3lares, mientras otras embarcaciones pueden costar en el extranjero entre 300 y 340 mil d\u00f3lares. Est\u00e1 muy bien decorado, mucho espacio donde se puede pescar, y hay termos para echar los pescados.<\/p>\n<p>El infierno del mediod\u00eda en Chinandega aminora cuando el yate sale. La nave, reci\u00e9n retocada en la pintura, arranca suave. Tiene cama, cocina, aire acondicionado y ba\u00f1o. El barco tiene 31 pies de largo por 12 pies y tres pulgadas de ancho, dos motores de 240 caballos de fuerza, y aunque hasta ahora no lo ha vendido a\u00fan insiste en comerciar su producto.<\/p>\n<p>Bargellini, al igual que Arcia, se queja de que los nicarag\u00fcenses prefieren todo lo que viene de afuera. \u00abTengo la impresi\u00f3n que solo por ser norteamericano compran los barcos usados o nuevos como quieran. Es dificil vender en Nicaragua y este producto tiene buena calidad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El calafate. Adi\u00f3s a las embarcaciones del Gran Lago de Granada y a los yates. Dolores Ch\u00e1vez es un heredero an\u00f3nimo de los calafates de la antig\u00fcedad. Vive en la comunidad Los Cocos, en Malacatoya, Granada. Casa pobre, patio amplio que comunica con una bocana del lago.<\/p>\n<p>Como los calafates, Dolores tambi\u00e9n aprendi\u00f3 a hacer su lancha y con ella salir a pescar todas las madrugadas. Tiene tambi\u00e9n una peque\u00f1a. \u00bfCu\u00e1nto demor\u00f3 en construir esa embarcaci\u00f3n? Mientras Milton Arcia puede ocupar en sus embarcaciones m\u00e1s elaboradas uno, dos y hasta tres a\u00f1os, este pescador dura cinco d\u00edas en darle forma a las 12 tablas de cuatro varas con las que completa la armaz\u00f3n. Aunque para muchos lanzarse al mar con una embarcaci\u00f3n de estas puede ser un suicidio, \u00e9l lo toma con la mayor naturalidad. Nunca se van lejos. Siempre pescan en la ribera para evitarse problemas con la marea.<\/p>\n<p>\u00abEl lago ha sido mi mejor patr\u00f3n, no tengo queja de \u00e9l, m\u00e1s bien todo lo que tengo me lo ha dado\u00bb, dice el pescador chintano, barrig\u00f3n y descalzo, en el ambiente fresco de la ribera junto a su casa. Varios granos de arena invaden su cabello. Lo de su devoci\u00f3n por el mar parece ser un canto. Parece sacado de un poema. Como una vez dijo Neruda, el poeta chileno, cant\u00e1ndole al mar: \u00abLos hombres de la orilla, tenemos fr\u00edo y hambre\/ eres nuestro enemigo,\/ no golpees tan fuerte,\/ no grites de ese modo,\/ abre tu caja verde\/ y d\u00e9janos a todos\/ en las manos\/ tu regalo de plata: el pez de cada d\u00eda\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde pangas a yates de lujo. 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