{"id":38368,"date":"2006-11-05T15:49:25","date_gmt":"2006-11-05T21:49:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=38368"},"modified":"2020-08-21T18:35:50","modified_gmt":"2020-08-22T00:35:50","slug":"el-dia-que-llovio-fuego-sobre-san-juan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-dia-que-llovio-fuego-sobre-san-juan\/","title":{"rendered":"El d\u00eda que llovi\u00f3 fuego sobre San Juan"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">En 1854, una corbeta estadounidense barri\u00f3 del mapa al poblado nicarag\u00fcense de San Juan del Norte, como represalia por un botellazo que recibiera un funcionario norteamericano.<br \/>\nLa prensa estadounidense conden\u00f3 la acci\u00f3n por considerarla \u00abvil e indigna\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Orlando Valenzuela<\/strong><\/p>\n<p>A las nueve de aquella despejada ma\u00f1ana, George N. Hollins, capit\u00e1n de la corbeta Cyane, de la marina de guerra de los Estados Unidos, envi\u00f3 una proclama a las autoridades del peque\u00f1o pueblo y puerto de San Juan del Norte, ubicado en la desembocadura del nicarag\u00fcense r\u00edo San Juan, frente a las aguas del Mar Caribe, con un mensaje claro y tajante: si en 24 horas Nicaragua no entregaba 24,000 duros en reparaci\u00f3n econ\u00f3mica por un botellazo que hab\u00eda recibido durante un altercado su ministro Slon Bolrand, la ciudad ser\u00eda bombardeada hasta su destrucci\u00f3n total.<\/p>\n<p>Veinticuatro horas despu\u00e9s, al no satisfacer las autoridades locales las demandas, Hollins solo esper\u00f3 un minuto m\u00e1s y a las nueve y un minuto los ca\u00f1ones de la Cyane empezaron a vomitar fuego contra las 80 casas de madera del desventurado pueblo del fin del mundo, hasta hacerlo desaparecer. Hac\u00eda un bonito sol aquel 12 de julio de 1854.<\/p>\n<p>Este no es el guion de una pel\u00edcula de Hollywood con escenograf\u00eda ambientada en la segunda mitad del siglo XIX sobre piratas y corsarios incursionando en las costas de Nicaragua. Tampoco es una novela de ficci\u00f3n. Aunque parezca mentira, esto es exactamente lo que ocurri\u00f3 en aquel remoto lugar de Nicaragua, cuando nuestra Costa Atl\u00e1ntica estaba a\u00fan bajo el \u00abprotectorado\u00bb de la corona inglesa y los Estados Unidos se empe\u00f1aban en cumplir su \u00abDestino Manifiesto\u00bb.<\/p>\n<p>Seg\u00fan cr\u00f3nicas de la \u00e9poca, todo se desencaden\u00f3 el 15 de mayo de 1854, cuando un comerciante nicarag\u00fcense con su bote se encontr\u00f3 en una parte estrecha del r\u00edo con el vapor Routh, que iba de Granada rumbo al pueblo de San Juan del Norte, conocido en ese entonces como Greytown. El capit\u00e1n del Routh, un norteamericano de apellido Smith y el comerciante nica empezaron a discutir y en un momento llegaron a los insultos, a tal punto que Smith, con un fusil, mat\u00f3 de un certero disparo al comerciante.<\/p>\n<p>En el barco viajaba el ministro de Estados Unidos para Centroam\u00e9rica, Slon Bolrand, quien con arrogancia y prepotencia intervino y se opuso a que la polic\u00eda de San Juan arrestara al capit\u00e1n del vapor causante de la muerte del desdichado poblador. La poblaci\u00f3n local se enfureci\u00f3 y se produjo un mot\u00edn donde result\u00f3 herido de un botellazo el ministro Bolrand, quien luego huy\u00f3 no sin antes proferir amenazas contra la muchedumbre.<\/p>\n<p>Pero el destino del apacible puerto de San Juan ya estaba escrito, pues el 11 de julio de ese mismo a\u00f1o el capit\u00e1n Hollins, de la fragata de guerra Cyane, con autorizaci\u00f3n del presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, instal\u00f3 su nave frente al puerto nicarag\u00fcense exigiendo una indemnizaci\u00f3n econ\u00f3mica por da\u00f1os a la propiedad de la Compa\u00f1\u00eda del Tr\u00e1nsito ocasionados meses antes y por la agresi\u00f3n al ministro Bolrand, dinero que ten\u00eda que ser entregado en un plazo de 24 horas, de no ser as\u00ed, se ver\u00eda \u00abobligado\u00bb a destruir el poblado. Finalmente, al no cumplirse las exigencias de Hollins, el pueblo de San Juan de Nicaragua fue borrado a ca\u00f1onazos de la faz de la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La noticia de la destrucci\u00f3n del puerto de San Juan recorri\u00f3 el mundo y la condena de la prensa escrita fue generalizada, quien catalog\u00f3 aquel hecho como \u00abun acto vil, salvaje, indigno, monstruoso, inicuo, arbitrario y maligno\u00bb, entre otros calificativos. El diario Herald report\u00f3 que Hollins, comandante de la corbeta Cyane, de la marina de guerra de los Estados Unidos, con instrucciones de su gobierno se hab\u00eda dirigido a San Juan de Nicaragua, donde hab\u00eda exigido a las autoridades locales que en el t\u00e9rmino de 24 horas le entregaran 20,000 duros de indemnizaci\u00f3n por da\u00f1os (en realidad fueron 24 mil duros) a la propiedad de la compa\u00f1\u00eda de vapores y una satisfacci\u00f3n por el insulto inferido a su representante Bolrand, de lo contrario el poblado ser\u00eda bombardeado. El Herald agrega que ante la negativa de las autoridades a cumplir las exigencias, el comandante Hollins orden\u00f3 que la Cyane abriera sus bater\u00edas contra San Juan. \u00abViendo que las casas eran tan endebles que el bombardeo no causaba efecto, el comandante Hollins destac\u00f3 una partida de marinos al mando del teniente Pickerin, el cual quem\u00f3 la poblaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>El Tribune de Nueva York, en uno de sus extractos public\u00f3: \u00abCuanto m\u00e1s se examine este acto memorable mandado ejecutar por el presidente Pierce al comandante Hollins, tanto m\u00e1s inexplicable, injustificable y vil parece. A\u00fan prescindiendo del hecho de que la poblaci\u00f3n no ten\u00eda defensa y de que su destrucci\u00f3n no pod\u00eda dar m\u00e1s gloria que la de un espadach\u00edn que acometiese y zurrase a una mujer o a un chiquillo, el origen de toda la dificultad es tal que da al acontecimiento un car\u00e1cter indigno y monstruoso\u00bb. Luego se pregunta: \u00ab\u00bfA qu\u00e9 fin, despu\u00e9s de haber disparado doscientas balas de ca\u00f1\u00f3n a los edificios, desembarc\u00f3 una gavilla de saqueadores para entregarlo todo a las llamas y reducir a cenizas las moradas de todo un pueblo?\u00bb<\/p>\n<p>El Tribune a\u00f1ade: \u00abGreytown contaba con 80 casas, casi todas de madera y la mayor parte construidas en los Estados Unidos y armadas all\u00ed. Una de ellas, el Hotel de Lyon, costo 15,000 pesos. Solo estaba habitada una cuarta parte de las casas en la parte nueva de la poblaci\u00f3n, construidas despu\u00e9s de 1850, pues las dem\u00e1s hab\u00edan sido destinadas al comercio alg\u00fan tiempo antes. La poblaci\u00f3n constaba de unas 500 personas; de estas, 10-12 son angloamericanos, 25 ingleses y 12 franceses y alemanes, el resto se compone de negros de Jamaica y naturales\u00bb.<\/p>\n<p>El Journal of Commerce censur\u00f3 la acci\u00f3n del capit\u00e1n Hollins y de su gobierno: \u00abComo haza\u00f1a naval, el acto no hace honor a los Estados Unidos, y una de las razones que alega es que en el ca\u00f1oneo de San Juan fue destruida propiedad de ciudadanos americanos. No podemos caracterizar debidamente esta asombrosa haza\u00f1a del presidente Pierce y su administraci\u00f3n, el pueblo de Greytown no cometi\u00f3 ninguna ofensa contra el ministro Borland, ni contra los Estados Unidos en su ministro. Cualquier insulto u ofensa que Mr. Borland haya sufrido, se lo granje\u00f3 en calidad de individuo particular, que ayud\u00f3 a otro individuo para resistir a las autoridades locales del lugar, en demanda perfectamente justa y razonable\u00bb.<\/p>\n<p>El Mirror fue m\u00e1s duro en su cr\u00edtica: \u00abLa obra de la Cyane ha sido arbitraria, maligna e injustificable. Mr. Borland no recibi\u00f3 m\u00e1s que lo que merec\u00eda; su honor insultado es la carabina de Ambrosio; y si nuestra costosa marina no puede encontrar una ocupaci\u00f3n m\u00e1s honrosa y provechosa al resolver semejante caso, mejor ser\u00e1 que se emplee en el comercio de huano\u00bb.<\/p>\n<p>El Courier and Enquier da la noticia del ca\u00f1oneo y quema de San Juan de este modo: \u00abCon dolor y mortificaci\u00f3n nos vemos obligados a hablar de este acto de salvaje crueldad, cometido con arreglo a deliberadas instrucciones del gobierno de los Estados Unidos contra una especie de aldea desamparada y aislada\u00bb.<\/p>\n<p>Otro diario, el Express de Washington, al referirse a los sucesos de San Juan publica un parte telegr\u00e1fico que dice lo siguiente: \u00abUn solo sentimiento se expresa con respecto a la conducta del capit\u00e1n Hollins y es de una extrema indignaci\u00f3n\u00bb y m\u00e1s adelante contin\u00faa: \u00abL\u00e1stima que no haya habido en Washington o en Greytown una diplomacia bastante h\u00e1bil para ajustar este peque\u00f1o negocio con las peque\u00f1as autoridades de un lugar miserable, ahorr\u00e1ndonos as\u00ed el espect\u00e1culo de una poderosa naci\u00f3n comprometida en un lance que, por lo que hasta ahora hemos visto, no da cr\u00e9dito ni honor a nuestras armas. Sentimos tener un gobierno que no encuentra una obra m\u00e1s noble que esta para nuestros marinos\u00bb. (Extractos tomados de Bombardeo de San Juan el Norte, Andr\u00e9s Vega Bola\u00f1os).<\/p>\n<figure id=\"attachment_38371\" aria-describedby=\"caption-attachment-38371\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/El-D\u00eda-que-llovi\u00f3-Fuego-Sobre-San-Juan-03.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-38371 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/El-D\u00eda-que-llovi\u00f3-Fuego-Sobre-San-Juan-03.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"431\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142718\/El-D%C3%ADa-que-llovi%C3%B3-Fuego-Sobre-San-Juan-03.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142718\/El-D%C3%ADa-que-llovi%C3%B3-Fuego-Sobre-San-Juan-03.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142718\/El-D%C3%ADa-que-llovi%C3%B3-Fuego-Sobre-San-Juan-03.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38371\" class=\"wp-caption-text\">El actual San Juan del Norte es uno de los pocos lugares donde la gente disfruta de no tener calles adoquinadas ni asfaltadas, pues as\u00ed no hay veh\u00edculos motorizados que les molesten con sus estridentes bocinas.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El historiador nicarag\u00fcense Jos\u00e9 Dolores G\u00e1mez en su libro <em>Historia de Nicaragua<\/em> narra con lujo de detalles aquel ins\u00f3lito hecho b\u00e9lico que cost\u00f3 la existencia del m\u00e1s importante puerto de nuestro pa\u00eds en el siglo XIX.<\/p>\n<p>\u00abEl 15 de mayo en que el (vapor) Routh bajaba por el canal del Toro, en un punto en que el cauce se hab\u00eda estrechado un poco por falta de agua del r\u00edo, se encontr\u00f3 con una piragua del comercio de Granada, que sub\u00eda el propio r\u00edo con mercanc\u00edas tomadas en San Juan del Norte, al mando del capit\u00e1n Antonio Paladino, negro muy apreciado y querido en todo aquel litoral. Paladino, que anteriormente hab\u00eda sufrido alg\u00fan maltrato en su piragua a consecuencia de un choque con el mismo vaporcito y que al encontrarse nuevamente con \u00e9l temi\u00f3 alg\u00fan otro percance desagradable, le grit\u00f3 a Smith, cuando este se hallaba al alcance de su voz, que tuviese cuidado y moderase la fuerza de su vapor, porque si le hund\u00eda su piragua lo matar\u00eda. Smith le contest\u00f3 con malacrianza grit\u00e1ndole improperios y se produjo con este motivo un altercado de palabras soeces entre los dos capitanes\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEl ministro Bolrand que presenciaba el pleito a bordo del vapor requiri\u00f3 a Smith dici\u00e9ndole: &#8216;\u00bfC\u00f3mo se deja usted ultrajar de esa manera por un negro? Tome usted su rifle y t\u00edrelo como un perro'\u00bb.<\/p>\n<p>Las palabras del ministro Bolrand hicieron eco en el capit\u00e1n Smith, quien dispuso girar su vapor y darle persecuci\u00f3n a Paladino para capturarlo. En menos de media hora lo sobrepas\u00f3 y de repente se volvi\u00f3 contra la peque\u00f1a embarcaci\u00f3n de Paladino, embisti\u00e9ndola sobre la proa.<\/p>\n<p>\u00abEntonces Paladino se puso de pie y dirigiendo la mano izquierda hacia el capit\u00e1n Smith le grit\u00f3 col\u00e9rico: &#8216;Cuidado capit\u00e1n, que usted rompe mi bongo'\u00bb. Cuando estaba en esa postura sujetaba en la mano derecha una escopeta de un solo ca\u00f1\u00f3n, montada en el seguro y apoyada su boca en la cubierta.<\/p>\n<p>El capit\u00e1n Smith que iba en el tim\u00f3n del Routh pidi\u00f3 su fusil a un hombre de su tripulaci\u00f3n y apuntando con \u00e9l a Paladino lo hiri\u00f3 en el pecho atraves\u00e1ndole el coraz\u00f3n. Paladino dio dos pasos adelante e iba a dar el tercero cuando cay\u00f3 de cabeza en otro bongo que estaba amarrado junto al suyo, en donde qued\u00f3 muerto con los pies hacia arriba.<\/p>\n<p>\u00abEl Routh sigui\u00f3 tranquilamente su viaje despu\u00e9s de haber tocado tierra dos o tres veces. Los pasajeros en su mayor parte se mostraban indignados de aquel asesinato a sangre fr\u00eda y del cual inculpaban en primer t\u00e9rmino al ministro Borland que hab\u00eda sido el instigador\u00bb.<\/p>\n<p>Nuestro historiador cuenta que varios marineros de la piragua de Paladino recogieron su cad\u00e1ver y lo llevaron de regreso a San Juan del Norte, donde denunciaron el asesinato a manos del capit\u00e1n Smith. El agente municipal, Tomas Cod, con una orden emitida por la autoridad municipal, esa misma noche intent\u00f3 arrestar en el vapor Routh a Smith, pero el ministro Bolrand, lleno de coraje dijo que no se llevar\u00edan a Smith porque el gobierno americano no reconoc\u00eda la plaza de San Juan ni autoridad alguna existente en ella.<\/p>\n<p>Esa misma noche, el ministro Borland pas\u00f3 a visitar al c\u00f3nsul de Estados Unidos, Mister Fabens y al correrse la noticia que all\u00ed estaba Bolrand y Smith, una multitud rode\u00f3 la casa del c\u00f3nsul exigiendo la entrega del asesino de Paladino. En eso lleg\u00f3 el Burgomaestre (autoridad municipal) y calm\u00f3 los \u00e1nimos de la poblaci\u00f3n, pero insisti\u00f3 en llevarse arrestado al capit\u00e1n Smith, a lo que Bolrand dijo que ni a\u00fan cuando hubiese cometido un asesinato no permitir\u00eda el arresto de Smith. De la muchedumbre que escuchaba indignada el altercado, de pronto sali\u00f3 una botella que le dio en la mejilla a mister Bolrand, caus\u00e1ndole una herida leve. Despu\u00e9s del incidente el ministro Bolrand escribi\u00f3 un informe oficial al Departamento de Estado donde trata de criminales a toda la poblaci\u00f3n de San Juan y termina diciendo: \u00abEs para m\u00ed imposible considerar esta poblaci\u00f3n de Greytown de otra manera que como una guarida de piratas y gente fuera de la ley, cuyo castigo debe extenderse hasta su exterminio\u00bb. Por eso sus palabras, cuando se opuso al arresto del capit\u00e1n Smith, sonaron apocal\u00edpticas: \u00abDentro de pocos d\u00edas tendr\u00e9 aqu\u00ed un buque de guerra para arreglar todo esto\u00bb.<\/p>\n<p>Dolores G\u00e1mez no solo narra este episodio de nuestra historia sino que va m\u00e1s all\u00e1 cuando explica las razones de fondo de este conflicto: \u00abPersonas poderosas de los Estados Unidos buscaban un pretexto para echarse sobre la poblaci\u00f3n, eliminar del mando y de toda influencia a Inglaterra y ocupar ellos el lugar de esta\u00bb. Esto queda m\u00e1s claro con la carta que el presidente de la Compa\u00f1\u00eda Americana Accesoria del Tr\u00e1nsito por Nicaragua, L.J. White, escribe al c\u00f3nsul americano en Greytown:<\/p>\n<p>\u00abQuerido se\u00f1or, el capit\u00e1n Hollins saldr\u00e1 de aqu\u00ed el lunes pr\u00f3ximo. Por sus instrucciones ver\u00e1 que se pone en Ud. mucha confianza y se espera que no ejerza para demostrar nada de compasi\u00f3n a la poblaci\u00f3n o a sus habitantes. Si los malvados son castigados severamente, podremos tomar posesi\u00f3n de la plaza y crearla como asiento de negocios, poner empleados nuestros y transferir la jurisdicci\u00f3n y&#8230; ya Ud. sabe lo dem\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 435px; top: 4407px; opacity: 0.25;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1854, una corbeta estadounidense barri\u00f3 del mapa al poblado nicarag\u00fcense de San Juan del Norte, como represalia por un botellazo que recibiera un funcionario norteamericano. 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