{"id":38457,"date":"2007-05-06T09:38:11","date_gmt":"2007-05-06T15:38:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=38457"},"modified":"2018-10-09T16:42:13","modified_gmt":"2018-10-09T16:42:13","slug":"amigo-gabo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/amigo-gabo\/","title":{"rendered":"Amigo Gabo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Varios escritores nicarag\u00fcenses reconstruyen la personalidad del escritor en espa\u00f1ol m\u00e1s laureado en vida en Latinoam\u00e9rica, quien cumpli\u00f3 este a\u00f1o ochenta a\u00f1os de edad, en los que se incluyen episodios en Nicaragua<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Octavio Enr\u00edquez<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEl editor est\u00e1 perfectamente de acuerdo con editar el libro, pero necesita algunos datos\u00bb, dec\u00eda la voz suave desde Caracas.<\/p>\n<p>\u2014Claro que s\u00ed, no hay duda \u2014respondi\u00f3 Sergio Ram\u00edrez desde su casa en Costa Rica. Era un mediod\u00eda de julio de 1977, ni asomaban las canas en el escritor nicarag\u00fcense.<\/p>\n<p>\u2014Dice entonces que va a financiar la edici\u00f3n, unos 100 mil ejemplares \u2014confirm\u00f3 Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, quien llamaba con urgencia a uno de los principales dirigentes sandinistas.<\/p>\n<p>Las claves para entender la conversaci\u00f3n se las hab\u00edan dado d\u00edas antes en la oficina del RTI de Colombia, adonde filmaban la adaptaci\u00f3n a pel\u00edcula del libro del colombiano <em>La Mala Hora<\/em>. Ram\u00edrez entr\u00f3 en una oficina llena de casetes y con televisores por doquier, y extendi\u00f3 la carta que Jos\u00e9 Benito Escobar, representante del Frente Sandinista en Cuba, le hab\u00eda hecho llegar al escritor colombiano a quien lo conoc\u00eda por sus constantes viajes a la tierra de Fidel Castro.<\/p>\n<p>Garc\u00eda M\u00e1rquez agarr\u00f3 la carta, la convirti\u00f3 en miles de pedazos que luego desapareci\u00f3 en un basurero y escuch\u00f3 atentamente la propuesta del escritor nicarag\u00fcense. La misi\u00f3n era que el colombiano, que aparec\u00eda en diarios y revistas como una estrella de cine, y que se retrataba como pocos con presidentes de distintos sitios, se reuniera con Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez, mandatario de Venezuela.<\/p>\n<p>A P\u00e9rez le deb\u00eda proponer que financiara con 100 mil d\u00f3lares al grupo de muchachos que quer\u00edan botar a Somoza, y que entonces planificaban la toma de cuarteles que se llev\u00f3 a cabo en octubre de ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Cuando por fin recibi\u00f3 la llamada telef\u00f3nica, Ram\u00edrez entendi\u00f3 todo. Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez, el editor, hab\u00eda aceptado financiar con 100 mil ejemplares \u2014cien mil d\u00f3lares\u2014la causa revolucionaria. Pero quer\u00eda estar seguro de algo: que participaba con ellos Felipe M\u00e1ntica, el sobrino del general Carlos Pasos, un amigo que lo apoy\u00f3 en Costa Rica cuando se exili\u00f3 por inconformidades con el r\u00e9gimen del dictador venezolano Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez. As\u00ed tuvo confianza a ciegas en el operativo del FSLN.<\/p>\n<p>Muchos a\u00f1os despu\u00e9s de aquel episodio, Ram\u00edrez se dedica enteramente a la literatura, ya no es miembro del Frente Sandinista y se aferra a estos recuerdos que es notorio que lo alegran.<\/p>\n<p>\u00abYo estaba en mi casa \u2014dice Ram\u00edrez recordando el episodio de Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez\u2014, hab\u00eda terminado de almorzar, le hab\u00eda dado el tel\u00e9fono de mi despacho. A\u00f1os despu\u00e9s hemos hablado sobre esto. Yo le dije que ten\u00edamos 1,300 hombres sobre las armas y no llegaban ni a 60. &#8216;Co\u00f1o, me dijeron que eran 1,300 y eso le dije al presidente&#8217;, me dijo. Y entonces yo le contest\u00e9: &#8216;Vos escribiste que en la masacre de obreros bananeros (contada en <em>Cien A\u00f1os de Soledad<\/em>) hab\u00edan muerto tres mil y no fueron ni 30. As\u00ed es cuando la imaginaci\u00f3n derrota a la realidad\u00bb, confiesa sonriendo Ram\u00edrez Mercado.<\/p>\n<p>Garc\u00eda M\u00e1rquez es una superestrella en todo el sentido de la palabra. Este a\u00f1o el mundo literario le rindi\u00f3 un homenaje en Cartagena, por sus 80 a\u00f1os de vida, 25 de haber recibido el Premio N\u00f3bel de Literatura y 40 de haber publicado la obra maestra que lo consagr\u00f3: <em>Cien A\u00f1os de Soledad<\/em>; una parte de ese tiempo la comparti\u00f3 con escritores nicarag\u00fcenses y tambi\u00e9n con la gente que lo escuch\u00f3 en Radio Sandino, hablando de todo, o recitando poes\u00eda junto a Julio Cort\u00e1zar durante una de sus dos visitas a Nicaragua. La primera fue en 1980 y la otra en el 1985.<\/p>\n<p>\u00abGabo es un hombre muy vital y tiene una relaci\u00f3n muy hermosa con Mercedes (Barcha), su mujer, que creo es quien lo mantiene con el polo a tierra e impide que se eleve como Remedios La Bella en una de esas volteretas de su imaginaci\u00f3n. Es tambi\u00e9n un gran amigo. En Nicaragua sus grandes amigos a trav\u00e9s de los a\u00f1os han sido Sergio Ram\u00edrez y su esposa, Tulita\u00bb, dice Gioconda Belli, una de las novelistas m\u00e1s famosas del pa\u00eds, quien conoci\u00f3 a Garc\u00eda M\u00e1rquez en 1979 bajo un aguacero en La Habana, cuando ambos agarraban un bus que los llevar\u00eda al hotel adonde se hospedaban. Cuba celebraba entonces los 20 a\u00f1os de su revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El rostro arrugado de Garc\u00eda M\u00e1rquez es el de un abuelo p\u00edcaro, contador de historias. Bigote de brocha, con su eterna guayabera blanca y una esclava en su mano derecha, mira al horizonte en esa vieja foto de Barricada que public\u00f3 una revista a prop\u00f3sito de su visita a Radio Sandino. Era 1980.<\/p>\n<p>\u2014Compa\u00f1ero Garc\u00eda M\u00e1rquez, \u00a1bienvenido a nuestros estudios!, \u00bfc\u00f3mo se siente entre nosotros?\u2014pregunt\u00f3 el locutor.<\/p>\n<p>\u2014Ac\u00e1, en este momento me siento como en la universidad; abandon\u00e9 los estudios de Derecho en tercer a\u00f1o para no seguir presentando ex\u00e1menes orales ni contestando preguntas y he tenido que llegar a los 54 para volver al mismo punto, de manera que estoy dispuesto&#8230;<\/p>\n<p>As\u00ed se abri\u00f3 la l\u00ednea telef\u00f3nica para que los radioescuchas preguntaran lo que quisieran al escritor colombiano: \u00bfSe considera usted, compa\u00f1ero, un narrador de poes\u00eda? \u00bfCu\u00e1l cree que es el papel de los intelectuales en la liberaci\u00f3n de los pueblos? \u00bfLos personajes de sus obras son reales o imaginarios?<\/p>\n<p>Y ah\u00ed estaba Garc\u00eda M\u00e1rquez respondi\u00e9ndole a todos, contando por ejemplo su cercan\u00eda con los sandinistas y la vez que rechaz\u00f3 dos millones de d\u00f3lares que le hab\u00eda ofrecido Anthony Quinn por los derechos de llevar al cine a <em>Cien A\u00f1os de Soledad<\/em>.<\/p>\n<p>\u00abEsto fue en la \u00e9poca en que se estaba en guerra contra Somoza y mis amigos sandinistas me mandaron un emisario para decirme que aceptara los dos millones de d\u00f3lares y los diera para la guerra. Les dije: Estoy tan decidido a que no se haga <em>Cien A\u00f1os de Soledad<\/em> en el cine que ni siquiera para los sandinistas acepto esos dos millones de d\u00f3lares\u00bb, relat\u00f3 Garc\u00eda M\u00e1rquez entonces.<\/p>\n<p>Ram\u00edrez Mercado, quien lo hosped\u00f3 en su casa, recuerda a su amigo recitando poes\u00eda a cielo abierto en el Parque El Carmen, junto al escritor argentino Julio Cort\u00e1zar y en compa\u00f1\u00eda de otros artistas de gran nivel como el pintor chileno Roberto Mata.<\/p>\n<p>Mucho ha ocurrido desde entonces y ha cambiado de parecer de la revoluci\u00f3n que un d\u00eda abraz\u00f3. \u00abSiempre reacciona diciendo que a \u00e9l lo estafaron. Yo a Nicaragua no vuelvo, dice. \u00c9l siente que la revoluci\u00f3n le pag\u00f3 mal, que no ten\u00eda idea de lo que iba a pasar aqu\u00ed, la corrupci\u00f3n y todo lo que lo ha decepcionado. Cuando hablo con \u00e9l procuro no tocar asuntos pol\u00edticos. Despu\u00e9s de cinco minutos habla de otra cosa. No le agrada el tema, pero \u00e9l tiene una gran admiraci\u00f3n por Dar\u00edo y Sandino. No olvida nunca la lectura del Parque El Carmen, andaba con Cort\u00e1zar\u00bb, cuenta Ram\u00edrez.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38461\" aria-describedby=\"caption-attachment-38461\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Aracataca-Macondo.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-38461 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/Aracataca-Macondo.jpg\" alt=\"Magazine\/La Prensa\/AP\" width=\"700\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142652\/Aracataca-Macondo.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142652\/Aracataca-Macondo.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/07142652\/Aracataca-Macondo.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38461\" class=\"wp-caption-text\">Aracataca el lugar de Colombia donde naci\u00f3 el Premio N\u00f3bel de Literatura, que este a\u00f1o cumpli\u00f3 ochenta a\u00f1os de edad y 25 de haber recibido el galard\u00f3n mundial.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Otro que lo conoce es el doctor Carlos T\u00fcnnermann, el presidente del Centro Nicarag\u00fcense de Escritores. Este se\u00f1or elegantemente vestido, de estilo refinado, recuerda muy bien a Garc\u00eda M\u00e1rquez. Lo conoci\u00f3 en una visita que el colombiano hizo a Nicaragua. All\u00ed convers\u00f3 sobre Rub\u00e9n Dar\u00edo y escuch\u00f3 a Gabo decir que su libro <em>El Oto\u00f1o del Patriarca<\/em> es un homenaje al panida nicarag\u00fcense.<\/p>\n<p>\u00abYo acept\u00e9 lo que dijo Gabo, pero en la novela Rub\u00e9n Dar\u00edo aparece como invitado del patriarca. Yo recuerdo que cuando Dar\u00edo ven\u00eda muy enfermo y habiendo sido abandonado por su secretario y tesorero en Nueva York, y habiendo contra\u00eddo una pulmon\u00eda, vi\u00e9ndose sin recursos acept\u00f3 una invitaci\u00f3n por necesidad econ\u00f3mica y para acercarse m\u00e1s a Nicaragua. Era una invitaci\u00f3n del dictador guatemalteco Manuel Estrada Cabrera. Dar\u00edo sab\u00eda que era sanguinario y muchos le reprocharon y aconsejaron que no aceptara, pero \u00e9l vio la oportunidad de acercarse a su tierra natal. Dar\u00edo estaba en sus 49 a\u00f1os, enfermo y ven\u00eda buscando el cementerio de la tierra natal\u00bb, dice T\u00fcnnermann.<\/p>\n<p>El escritor Julio Valle-Castillo, exdirector del Instituto Nicarag\u00fcense de Cultura, recuerda m\u00e1s las mesas de tragos con Garc\u00eda M\u00e1rquez. En los a\u00f1os 70, cuando era un estudiante en M\u00e9xico, presenci\u00f3 en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n las conversaciones que ten\u00eda el escritor nicarag\u00fcense Ernesto Mej\u00eda S\u00e1nchez, el guatemalteco Augusto Monterroso, el peruano Mario Vargas Llosa y Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Valle-Castillo hab\u00eda mucha agudeza y juegos de palabras, como llamar al Ch\u00e9 Guevara, el \u00abCh\u00e9 Guevara\u00bb en referencia a que los huevos los ten\u00eda bien puestos. \u00abMej\u00eda S\u00e1nchez era agudo, con su voz de locutor, muy susceptible. Tito Monterroso, callado, pero tambi\u00e9n saltaba la broma en el momento o el humor menos esperado, Luis Cardoza y Arag\u00f3n ten\u00eda rostro de mandril asustado y muy de repente ten\u00eda salidas siempre muy surrealistas, llenas de humor y cordialidad. Gabo era el menos intelectual, muy abierto, lleno de humor, bromeaba con las meseras, con los meseros; bromas como que ped\u00eda cosas escandalosas. Se asustaban. Est\u00e1bamos tal vez ocho personas, de pie en la barra. Entonces dec\u00eda vamos a tomar un trago, un ron, whisky, uno, dos y contaba a la gente. Dec\u00eda: tr\u00e1igame pues 11 botellas de Johnnie Walker\u00bb, cuenta Castillo en su casa, con una guayabera impecable que hace recordar el tipo de camisa favorita del escritor colombiano.<\/p>\n<p>La guayabera siempre ha sido incluso su traje diplom\u00e1tico seg\u00fan T\u00fcnnermann, y lo revelan como el rebelde contra protocolo que en 1977 se visti\u00f3 con una guayabera cuando asisti\u00f3 a la firma del tratado con el que Estados Unidos acord\u00f3 la devoluci\u00f3n del Canal a manos de Panam\u00e1, efectuada en diciembre de 1999.<\/p>\n<p>Se orient\u00f3 que toda la delegaci\u00f3n paname\u00f1a fuese de traje oscuro y cuando le dijeron al general Omar Torrijos, el presidente de Panam\u00e1 quien llev\u00f3 a Garc\u00eda M\u00e1rquez como miembro de la delegaci\u00f3n de su pa\u00eds, que este lleg\u00f3 de guayabera, el mandatario paname\u00f1o solt\u00f3 una risotada y dijo que era \u00abel \u00fanico que llegaba vestido de paname\u00f1o\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abAl contrario de las convenciones acostumbradas a.d.G. (antes de Gabo) de ir de la realidad a la fantas\u00eda, \u00e9l mostr\u00f3 que era posible invertir esos t\u00e9rminos e ir de la fantas\u00eda a la realidad. Y no solo logr\u00f3 transportar esta secuencia convencional, sino que logr\u00f3 la haza\u00f1a de hacer que una y otra coexistieran como parte del mismo aire, con la misma identidad, raigambre y materialidad\u00bb, opina Gioconda Belli sobre la obra del colombiano.<\/p>\n<p>Opiniones de admiraci\u00f3n hay muchas en el mundo hacia este hombre a quien un d\u00eda le preguntaron si era famoso. Garc\u00eda M\u00e1rquez no tuvo de otra que ser sincero: \u00abFamoso siempre he sido, pero nadie se hab\u00eda dado cuenta\u00bb, dijo entonces.<\/p>\n<p>\u00bfSe le habr\u00e1 subido la fama alg\u00fan d\u00eda? Sergio Ram\u00edrez asegura que no y m\u00e1s bien lo describe como un gran conversador y un amante de la comida coste\u00f1a colombiana: arroz, frijoles, tajadas verdes, un men\u00fa muy parecido a la comida nicarag\u00fcense.<\/p>\n<p>\u00abA Gabo le gusta el vallenato, lo lleva en la sangre. Es coste\u00f1o. Los coste\u00f1os son especiales y por eso se burlan de los cachacos, del altiplano, la gente bogotana que es m\u00e1s seria, circunspecta. La literatura de Gabo est\u00e1 ligada al vallenato\u00bb, cuenta Ram\u00edrez.<\/p>\n<p>Garc\u00eda M\u00e1rquez lo baila con ese paso medido que Ram\u00edrez recuerda era el de los esclavos bailando cuando estaban detenidos por los grilletes.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n recita de memoria versos de Dar\u00edo y Lope de Vega, llegando incluso a pasar pruebas como la de tener a sus amigos con libros en la mano comprobando que no se equivoca.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ram\u00edrez, es esa memoria de eterna juventud la que le ha permitido corregirlo cuando el escritor nicarag\u00fcense, orgulloso, recita a Dar\u00edo. Una vez dijo Ram\u00edrez: \u00abY la carne que tienta con sus verdes racimos\u00bb, recitando el poema <em>Lo Fatal<\/em>.<\/p>\n<p>\u2014Un momento carajo \u2014corrigi\u00f3 Gabo\u2014 lo correcto es&#8230; y la carne que tienta con sus frescos racimos.<\/p>\n<p>Ram\u00edrez sonr\u00ede de nuevo. Recientemente en un art\u00edculo sostuvo que Gabo es un Dios de la literatura coronado en vida, como nadie en la historia. Ni como Dar\u00edo o el poeta chileno Pablo Neruda, verdaderos s\u00faper estrellas que a donde llegaban eran recibidos con odas.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 puedo decirte? Ser amigo de Gabo es como serlo de Cervantes en su momento\u00bb, asegura y cuenta un dato poco conocido. El escritor en espa\u00f1ol m\u00e1s laureado de la historia recibe con mucha paciencia a la gente que le pide firmarle un libro o tomarse fotos. Hay historias de historias, en las que lo han visto esperar a admiradores durante dos horas para firmarles un libro. O como la vez que saliendo de un restaurante de Cartagena un grupo de vallenato empez\u00f3 a tocarle m\u00fasica colombiana. Ah\u00ed nomasito el Gabo se faj\u00f3 en ese suelo empedrado de la Amurallada como llaman a Cartagena.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38462\" aria-describedby=\"caption-attachment-38462\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Escritores.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-38462 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Escritores.jpg\" alt=\"Magazine\/La Prensa\/Cortes\u00eda\/Sergio Ram\u00edrez\" width=\"700\" height=\"544\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142651\/Escritores.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142651\/Escritores.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142651\/Escritores.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38462\" class=\"wp-caption-text\">Un club especial. De izquierda a derecha, los escritores Carlos Fuentes, William Styron, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y Sergio Ram\u00edrez en M\u00e9xico. 1998.<\/figcaption><\/figure>\n<h4>Influencia y cr\u00edticas<\/h4>\n<p>Seg\u00fan los escritores Carlos T\u00fcnnermann y Julio Valle Castillo, Garc\u00eda M\u00e1rquez influenci\u00f3 a los escritores nacionales, lo que pas\u00f3 con Sergio Ram\u00edrez en su primera obra<em> Tiempos de Fulgor<\/em>.<\/p>\n<p>\u00abTiene una influencia evidente, principalmente en la genealog\u00eda de <em>Cien A\u00f1os de Soledad<\/em>. Eso es normal. Las obras inaugurales son estimulantes y contagiosas\u00bb, opina Valle Castillo, quien cuenta que en 1967, cuando comenz\u00f3 a venderse el libro cumbre de Garc\u00eda M\u00e1rquez, en Nicaragua, hubo muy poco entusiasmo. Apenas, seg\u00fan este escritor, se vendieron unos 25 libros, aunque hab\u00eda varios lectores que se entusiasmaron. Lo vend\u00edan en la librer\u00eda Cardenal de la vieja Managua.<\/p>\n<p>Valle Castillo dice que esto ocurri\u00f3 porque en ese momento estaba surgiendo la nueva novela latinoamericana. Como un detalle curioso, la letra E de la palabra Soledad estaba invertida en el t\u00edtulo.<\/p>\n<p>Hay otros escritores nacionales que lo han criticado. El poeta Ra\u00fal Orozco se irrit\u00f3 cuando ley\u00f3 <em>Cien A\u00f1os de Soledad<\/em>, porque planteaba la teor\u00eda del eterno retorno, seg\u00fan confes\u00f3 a La Prensa Literaria el pasado 17 de marzo. \u00abEs decir siempre \u00edbamos a tener colas de cerdo, a elaborar pescaditos dorados. Le hice, recuerdo, un poema titulado <em>Memorando a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/em>\u00ab, cont\u00f3 el poeta.<\/p>\n<p>Edwin S\u00e1nchez, periodista ganador del Premio Nacional Rub\u00e9n Dar\u00edo, lleg\u00f3 incluso a plantear que Garc\u00eda M\u00e1rquez ten\u00eda una deuda pendiente con Dar\u00edo, porque muchas de las escenas de su obra cumbre riman con la obra del panida nicarag\u00fcense.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Varios escritores y escritoras Nicarag\u00fcenses reconstruyen la personalidad del escritor en espa\u00f1ol m\u00e1s laureado en vida en Latinoam\u00e9rica, quien cumpli\u00f3 este a\u00f1o ochenta a\u00f1os de edad, en los que se incluyen episodios en Nicaragua<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":38460,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[2288],"class_list":["post-38457","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-sergio-ramirez-mercado"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38457"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38457\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45298,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38457\/revisions\/45298"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38460"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}