{"id":38491,"date":"2007-06-03T17:37:00","date_gmt":"2007-06-03T23:37:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=38491"},"modified":"2020-10-25T16:10:30","modified_gmt":"2020-10-25T22:10:30","slug":"jose-de-la-cruz-mena-y-su-vals-de-la-lepra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/jose-de-la-cruz-mena-y-su-vals-de-la-lepra\/","title":{"rendered":"El vals de la lepra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Uno de los m\u00e1s grandes maestros de la m\u00fasica cl\u00e1sica de Nicaragua muri\u00f3 solo en un ranchito en Le\u00f3n, aquejado por la lepra. La leyenda de Mena a\u00fan se cuenta en las calles de esta ciudad, sobre todo ahora que se cumplen cien a\u00f1os de su muerte<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Octavio Enr\u00edquez<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Orlando Valenzuela<\/strong><\/p>\n<p>En la esquina oscura, bajo una llovizna, un hombre mira el teatro. Es alto, delgado, ligeramente encorvado. Boca y nariz regulares. Ojos vivaces. Bajo ese alero es un don nadie.<\/p>\n<p>Del otro lado de la calle, la multitud ovaciona y \u00e9l cree que se trata de las celebraciones normales de un festival art\u00edstico para aplaudir el talento e intelectualidad de la ciudad, realizado ese a\u00f1o. Son los reconocidos juegos florales. Lo que no sabe es que las ovaciones son para \u00e9l.<\/p>\n<p>En el teatro arranca un vals que empieza con una marcha f\u00fanebre que despierta sensaciones entre la gente. All\u00e1 afuera el hombre delgado y alto est\u00e1 solo. La gente escucha la m\u00fasica y empieza a aplaudir, seg\u00fan el profesor leon\u00e9s Edgardo Buitrago, uno de los m\u00e1s c\u00e9lebres bi\u00f3grafos del m\u00fasico que conoci\u00f3 a mucha de la gente con quien se relacion\u00f3 este flaco llamado Jos\u00e9 de la Cruz Mena.<\/p>\n<p>No se sabe de qui\u00e9n es el vals, pues en el concurso se usaron seud\u00f3nimos, pero sus admiradores irrumpen con aplausos, adivinan y lanzan vivas a Mena, el hombre leproso, que aguarda impaciente afuera sin saber que es su pieza la que ha ganado el festival.<\/p>\n<p>De pronto oye pisadas. No puede ver nada en aquella oscuridad, porque est\u00e1 ciego. Los pasos conducen a un amigo, quien le comunica su triunfo que todos ovacionan. El p\u00fablico pide su presencia en este teatro, atiborrado por una sociedad que se dice cultiva y admira el arte.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPuedo entrar al teatro? \u2014pregunta. Se detiene y \u00e9l mismo se responde diciendo que es imposible, porque sus manos sin dedos y sus facciones llagadas pueden provocar temor y repugnancia.<\/p>\n<p>\u2014No, maestro. No diga usted eso. Todos quieren verle, y si no oiga usted el eco atronador de las voces. Y oiga c\u00f3mo lo est\u00e1n llamando \u2014apura. A lo lejos se escucha: \u00a1Viva Mena!<\/p>\n<p>Sube entonces hasta el tercer piso, al que llamaban \u00abel gallinero\u00bb porque llegaba all\u00ed la gente m\u00e1s pobre. Y en ese instante, expuesto a los atronadores aplausos del p\u00fablico, Mena vivi\u00f3 su breve instante de gloria, con la tragedia de la lepra como sombra, seg\u00fan sus bi\u00f3grafos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38494\" aria-describedby=\"caption-attachment-38494\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Banda-de-los-supremos-poderesel-Salvador.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-38494 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Banda-de-los-supremos-poderesel-Salvador.jpg\" alt=\"Magazine\/LA PRENSA\/Reproducci\u00f3n Diana Nivia\/Cortes\u00eda Armando Zambrana Fonseca.\" width=\"700\" height=\"352\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142640\/Banda-de-los-supremos-poderesel-Salvador.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142640\/Banda-de-los-supremos-poderesel-Salvador.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142640\/Banda-de-los-supremos-poderesel-Salvador.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38494\" class=\"wp-caption-text\">La banda de los Supremos Poderes en El Salvador, a la que perteneci\u00f3 Jos\u00e9 de la Cruz Mena cuando era un muchacho.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en Le\u00f3n el D\u00eda de la Cruz de 1874 y creci\u00f3 bajo la influencia de su padre, Yanuario Mena, que era m\u00fasico, y su mam\u00e1 Celedonia Ruiz. Fue parte entonces de esa tradici\u00f3n de familias metidas en la m\u00fasica en Nicaragua como los Ram\u00edrez en Masatepe.<\/p>\n<p>El doctor Edgardo Buitrago dice en su libro sobre la vida de Mena que el hogar del m\u00fasico era visto como una casa de locos adonde hasta los ni\u00f1os que llegaban de visita sal\u00edan tocando tambor.<\/p>\n<p>En esta familia, los hijos aprendieron a tocar diversos instrumentos y las ni\u00f1as a ser coristas. El instrumento favorito del padre era el cornet\u00edn y desde peque\u00f1o ense\u00f1\u00f3 a todos sus hijos a tocarlo. Jos\u00e9 de la Cruz Mena fue el que m\u00e1s destac\u00f3 entre los cinco hermanos Mena: Jes\u00fas Isidoro, Jos\u00e9, Carlota, Ana y \u00e9l.<\/p>\n<p>La carrera de este joven era prometedora e iba viento en popa bajo la mano del padre. Sin embargo, el progenitor muri\u00f3. Se hizo cargo de Jos\u00e9 de la Cruz, Jes\u00fas Isidoro, el hermano mayor, un violinista bien conocido en Le\u00f3n, quien llev\u00f3 a su hermano a Managua para que formara parte de la Banda de los Supremos Poderes que dirig\u00eda el maestro belga Alejandro Cousin.<\/p>\n<p>As\u00ed Jos\u00e9 de la Cruz Mena se fue formando. Aprendi\u00f3 lo que pudo y luego viaj\u00f3 a Honduras en busca de m\u00e1s formaci\u00f3n. All\u00e1 compuso a la edad de 14 a\u00f1os su primera pieza: <em>El Nacatamal<\/em>, de la que hoy no se sabe nada. Sali\u00f3 luego para El Salvador y all\u00e1 perteneci\u00f3 a la banda de los Supremos Poderes, dirigida por el maestro alem\u00e1n Hienrich Drew.<\/p>\n<p>Para 1894, con apenas 21 a\u00f1os ya era reconocido en Centroam\u00e9rica como uno de sus mejores m\u00fasicos. Por esta precocidad y por el talento, suelen hacerse comparaciones entre \u00e9l y Rub\u00e9n Dar\u00edo, que era ocho a\u00f1os mayor y era conocido como el \u00abpoeta ni\u00f1o\u00bb en las calles de la misma ciudad.<\/p>\n<p>\u00abA Rub\u00e9n como que todo le fue saliendo, como que todo se le fue preparando\u00bb, asegura Edgardo Buitrago en su vieja casa, llena de libros por doquier. No fue el caso de Mena que a los 21 a\u00f1os, con todo un futuro prometedor, supo que ten\u00eda lepra, una enfermedad que afect\u00f3 a uno de sus hermanos y a varios de sus amigos, y que marc\u00f3 una vida sin amores (hay una carta en que habl\u00f3 de una mujer que se cas\u00f3 con otro), bajo el cuido de una negra que llamaba Mercha y matizada por la envidia de ciertos m\u00fasicos que miraban en Mena a alguien digno de asco.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38495\" aria-describedby=\"caption-attachment-38495\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Jos\u00e9-de-la-Cruz-Mena3jij.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-38495 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Jos\u00e9-de-la-Cruz-Mena3jij.jpg\" alt=\"Magazine\/LA PRENSA\/Reproducci\u00f3n Diana Nivia\/Cortes\u00eda Armando Zambrana Fonseca.\" width=\"700\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142639\/Jos%C3%A9-de-la-Cruz-Mena3jij.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142639\/Jos%C3%A9-de-la-Cruz-Mena3jij.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142639\/Jos%C3%A9-de-la-Cruz-Mena3jij.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38495\" class=\"wp-caption-text\">Antonio Medrano, uno de los amigos del m\u00fasico, y a la derecha, In\u00e9s Matus, a quien Mena le dedic\u00f3 el vals <em>Tus ojos.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 los Mena ten\u00edan lepra se manej\u00f3 de modo especulativo en los peri\u00f3dicos. El 25 de septiembre de 1907, en el diario <em>El Comercio<\/em> se public\u00f3 una versi\u00f3n del posible contagio.<\/p>\n<p>Seg\u00fan este peri\u00f3dico, la enfermedad la contrajo de un cl\u00e9rigo de apellido Izquierdo, originario de Guatemala, que lleg\u00f3 al pa\u00eds buscando c\u00f3mo curarse con ba\u00f1os en la laguna de Nejapa, famosa para tratar todo tipo de enfermedades cut\u00e1neas.<\/p>\n<p>En la pieza en que viv\u00eda el padre Izquierdo habitaba tambi\u00e9n uno de los hijos del m\u00fasico Yanuario Mena. \u00abEl mismo padre Izquierdo previno a Mena del peligro que estaba de ser contagiado por vivir en aquel local, pero este no quiso atender el consejo\u00bb, se cuenta en el art\u00edculo titulado <em>La enfermedad de los Mena<\/em>.<\/p>\n<p>En ese tiempo muy poco se sab\u00eda de la lepra. El profesor Buitrago asegura 100 a\u00f1os despu\u00e9s que lo m\u00e1s probable es que Mena llevara el bacilo oculto en su cuerpo desde que sali\u00f3 de Le\u00f3n, tomando en cuenta que \u00abla lepra tarda de diez a 30 a\u00f1os en desarrollarse\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEl destino pone a veces el dolor frente al genio y a la gloria, como pone la miseria frente al descubrimiento, y a la muerte frente al hero\u00edsmo\u00bb, coment\u00f3 en aquellos a\u00f1os el doctor Luis H. Debayle, quien atend\u00eda personalmente a Mena a pedido de varios ricos de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En 1895 regres\u00f3 al pa\u00eds y un a\u00f1o despu\u00e9s ya era ciego. De la casa a donde se confin\u00f3, al margen del r\u00edo Chiquito en Le\u00f3n, 100 a\u00f1os despu\u00e9s no queda nada. El hurac\u00e1n Mitch de 1998 borr\u00f3 cada uno de los l\u00edmites que configuraban la geograf\u00eda que recorri\u00f3 el m\u00fasico.<\/p>\n<p>Ni siquiera se ve una placa que fue puesta en su honor en la casa donde naci\u00f3, porque varios \u00e1rboles la cubren. En el barrio San Sebasti\u00e1n, cerca del r\u00edo, hay j\u00f3venes que ponen cara de haber visto al papa bailando reguet\u00f3n cuando se les pregunta por Mena.<\/p>\n<p>Un profesor de matem\u00e1tica sale sin camisa de la casa donde el m\u00fasico naci\u00f3. Dice que no sabe nada del m\u00fasico, que obviamente conoce que vivi\u00f3 all\u00ed por la placa, e invita a leer la obra de Buitrago, el libro que en Le\u00f3n se dice es el santo y se\u00f1a de la vida del compositor.<\/p>\n<p>Marisol Fiallos Oyanguren recuerda que en su casa le contaban c\u00f3mo Mena le pasaba a su abuela, Rosario Gil, las partituras bajo la puerta para evitar el contagio de la lepra. Ella agarraba cada hoja con sumo cuidado, usando pinzas y las colocaba encima del piano para empezar a tocar. El m\u00fasico correg\u00eda en la calle.<\/p>\n<p>Varios de sus amigos visitaban a Mena en la casa de ca\u00f1a y palma, a donde lo escuchaban tocar guitarra mientras compon\u00eda. Fueron en cierta forma sus secretarios y de all\u00ed nace la visi\u00f3n de que en Le\u00f3n no se le rechaz\u00f3 tanto como mucha gente puede creer.<\/p>\n<p>Pero esta es una verdad a medias por la envidia que algunos m\u00fasicos le tuvieron y el robo de parte de su obra que cay\u00f3 en manos de mercenarios.<\/p>\n<p>\u00abSu r\u00e9quiem anda fragmentado en manos ego\u00edstas (&#8230;) El cancionero <em>Llantos del coraz\u00f3n<\/em> fue negociado sin que el autor se diera cuenta por su inhabilidad. El Gobierno har\u00eda una obra patri\u00f3tica mandando a recoger, por medios legales, toda partitura que anda en Le\u00f3n y en Managua, principalmente\u00bb, dijo otro de sus bi\u00f3grafos, el alem\u00e1n Gratus Haltermeyer.<\/p>\n<p>Cuando Mena empez\u00f3 a perder sus dedos, cambi\u00f3 la estrategia para dictar sus composiciones. A partir de entonces se oy\u00f3 en aquella casa un silbido que eran las notas que \u00e9l quer\u00eda que escribieran sus ayudantes.<\/p>\n<p>\u00abEra muy respetuoso de la gente, sab\u00eda la enfermedad que padeci\u00f3\u00bb, dice el profesor Edgardo Buitrago, tratando de explicar por qu\u00e9 Mena prefer\u00eda quedarse afuera de las casas, o evitar acercarse al teatro.<\/p>\n<p>Algo parecido dijo el m\u00e9dico de Mena, el doctor Debayle: \u00abLo recuerdo muy bien, cuando a pesar de mi cari\u00f1osa acogida se resist\u00eda un poco a penetrar en mi consulta. Su tacto y su delicadeza eran tales que, consciente de la repugnancia que inspiraba su dolencia, nunca quer\u00eda traspasar los umbrales, procurando quedarse discretamente en las aceras\u00bb.<\/p>\n<p>La actitud de Mena no deja de ser comprensible, tomando en cuenta la grosera discriminaci\u00f3n que recib\u00edan entonces los leprosos. El presidente Jos\u00e9 Santos Zelaya, quien gobern\u00f3 el pa\u00eds entre 1893 y 1909, orden\u00f3 confinar a fuerza de bayoneta a los leprosos en la isla de Aserradores, en Corinto.<\/p>\n<p>Mena se salv\u00f3 de ese exilio forzoso gracias a que compuso varias piezas a Zelaya, entre ellas una que se llama <em>El Libertador<\/em>. Seg\u00fan el profesor de m\u00fasica Alfredo Barrera, esto evit\u00f3 que fuese trasladado y consigui\u00f3 adem\u00e1s un puesto como soldado para garantizarse un salario. No sucedi\u00f3 lo mismo con su hermano leproso.<\/p>\n<p>As\u00ed, mientras se libraba de Aserradores, el otro hermano complet\u00f3 con su partida una historia de rechazo y exclusi\u00f3n que sigui\u00f3 a lo largo de los a\u00f1os, incluso en la \u00e9poca de la dictadura somocista cuando enviaban a los enfermos en un vag\u00f3n amarillo al leprocomio de la capital. Eran subidos a fuerza a los veh\u00edculos de la Guardia Nacional.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38497\" aria-describedby=\"caption-attachment-38497\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Jos\u00e9-de-la-Cruz-Mena5.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-38497 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Jos\u00e9-de-la-Cruz-Mena5.jpg\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142637\/Jos%C3%A9-de-la-Cruz-Mena5.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142637\/Jos%C3%A9-de-la-Cruz-Mena5.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142637\/Jos%C3%A9-de-la-Cruz-Mena5.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38497\" class=\"wp-caption-text\">Donde este abuelo reposa estaba Mena en 1904, en la esquina opuesta al Teatro Municipal. En ese sitio lo vitoreaban, pero \u00e9l no quer\u00eda entrar para no provocar asco ni temor entre la gente por la lepra.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Una de las caracter\u00edsticas de Mena fue que nunca se quej\u00f3 por su enfermedad. Apreciaba mucho el silencio cuando se dispon\u00eda a componer, lo que deja entrever una an\u00e9cdota de c\u00f3mo hizo el vals <em>Rosal\u00eda<\/em>. Dictaba a sus secretarios el vals cuando un grupo de chompipes entr\u00f3 en la casa haciendo ruido. Se enoj\u00f3 mucho, pero se le ocurri\u00f3 incorporar los sonidos de estos animales en la composici\u00f3n para la sorpresa de sus ayudantes.<\/p>\n<p>Mena parece que no se rend\u00eda tan f\u00e1cil ante las adversidades. En la biograf\u00eda que escribi\u00f3 el alem\u00e1n Gratus Haltermeyer se narra c\u00f3mo una vez permiti\u00f3 que un amigo sin piernas se subiera en sus hombros para ir a buscar al r\u00edo Chiquito el agua que no ten\u00edan en la vivienda. As\u00ed Mena se convirti\u00f3 en las piernas de su amigo lisiado y aquel en los ojos de Mena. El m\u00fasico cre\u00eda firmemente en Dios y en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n le agradeci\u00f3 que le hubiera dado el premio de m\u00fasica de 1904.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Ya nadie discute que la trilog\u00eda de los m\u00e1ximos m\u00fasicos que ha dado Nicaragua la integran Luis Abraham Delgadillo, Jos\u00e9 de la Cruz Mena, el Job del pentagrama, como le llam\u00f3 el poeta Antenor Sandino Hern\u00e1ndez en un bello soneto, y Alejandro Vega Matus, opin\u00f3 el catedr\u00e1tico y educador de generaciones Carlos T\u00fcnnermann Bernheim.<\/p>\n<p>Para Ram\u00f3n Rodr\u00edguez, director de la Camerata Bach \u2014la m\u00e1s destacada agrupaci\u00f3n de m\u00fasica cl\u00e1sica en el pa\u00eds\u2014, fue un orgullo escuchar hace un par de a\u00f1os c\u00f3mo ovacionaban a Mena en Viena, el lugar m\u00e1s selecto de m\u00fasica cl\u00e1sica a nivel mundial.<\/p>\n<p>\u00abEs influido por Strauss, pero tiene algo que lo hace diferente. Ese saborcito a pinolillo que lo hace distinto\u00bb, opina Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>Entre la producci\u00f3n de Mena hay villancicos religiosos que han sido aprobados por el Vaticano para que sean tocados en el mundo, seg\u00fan Mar\u00eda Manuela Sacasa, directora del Teatro Municipal de Le\u00f3n que lleva el nombre del m\u00fasico.<\/p>\n<p>Sacasa hace as\u00ed un recuento de los valses m\u00e1s conocidos del compositor, entre ellos uno que dedic\u00f3 a un amigo que llegaba a visitarlo y que bautiz\u00f3 como <em>Los amores de Abraham<\/em> o el m\u00e1s conocido <em>Ruinas<\/em>, con el que gan\u00f3 el concurso de 1904 cuando estuvo solo en aquella esquina bajo una llovizna.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la muerte para alguien que vive bajo la repugnancia de una parte de Le\u00f3n y la lisonja de quienes lo admiran? Edgardo Buitrago se\u00f1ala que una ma\u00f1ana todos comentaron la muerte de un conocido poeta, quien tom\u00f3 la decisi\u00f3n de suicidarse cuando conoci\u00f3 que ten\u00eda lepra.<\/p>\n<p>Cuando llegaron a contarle a la casa de r\u00edo Chiquito, Mena exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Pobre muchacho! \u00a1Qu\u00e9 d\u00e9bil se mostr\u00f3 ante el destino! Lo que soy yo no busco a la muerte. La espero aqu\u00ed en mi sitio, listo a su llamado, pero no salgo a su encuentro\u00bb.<\/p>\n<p>La muerte le lleg\u00f3 el 22 de septiembre de 1907. Armando Zambrana, un profesor de generaciones que novel\u00f3 la vida de Mena, se imagina el fin: Ah\u00ed estaba el hombre con los brazos cruzados, reclinado en su hamaca. Minutos antes hab\u00eda tocado las latas que coloc\u00f3 con el fin de anunciar su muerte. Fueron una especie de campanas funerarias.<\/p>\n<p>Luego que fue descubierto \u2014prosigue Zambrana\u2014, aquel hombre fue quemado para evitar cualquier contagio, y lo que qued\u00f3 fue trasladado al ata\u00fad. A\u00fan resuena en la cabeza de muchos el vals aquel que empieza con una marcha f\u00fanebre y a medida que avanza cincela la vida hecha ruinas de este compositor, fallecido cuando ten\u00eda 33 a\u00f1os y era flaco, alto y se cubr\u00eda bien para no infundir temor y asco.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38496\" aria-describedby=\"caption-attachment-38496\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Jos\u00e9-de-la-Cruz-Mena6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-38496 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Jos\u00e9-de-la-Cruz-Mena6.jpg\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"458\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142638\/Jos%C3%A9-de-la-Cruz-Mena6.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142638\/Jos%C3%A9-de-la-Cruz-Mena6.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142638\/Jos%C3%A9-de-la-Cruz-Mena6.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38496\" class=\"wp-caption-text\">Mario Benito Darce Quintanilla carga el retrato de su mam\u00e1, quien guarda un parecido enorme con el m\u00fasico Jos\u00e9 de la Cruz Mena. Ella era su sobrina.<\/figcaption><\/figure>\n<h4>Herencia musical y un reclamo<\/h4>\n<p>Mario Benito Darce Quintanilla es hijo de una sobrina de Jos\u00e9 de la Cruz Mena, Ana Quintanilla Mena, una mujer que luce parecid\u00edsima al m\u00fasico leon\u00e9s en un retrato que conserva la familia.<\/p>\n<p>El periodista Darce vive en una humilde casa del barrio Larreynaga de Managua. Durante un tiempo particip\u00f3 en el programa radial El Tren de las Seis, de Jes\u00fas Miguel Bland\u00f3n y ahora est\u00e1 retirado, aquejado por problemas de salud que incluso le impiden hablar. Por eso luce serio, nada parecido al que recuerda su esposa Mercedes Gonz\u00e1lez: \u00abMi marido siempre caminaba con la an\u00e9cdota en la lengua\u00bb.<\/p>\n<p>Para Gonz\u00e1lez, la vida de Mena siempre estuvo presente en sus recuerdos familiares.<\/p>\n<p>\u00abNos hablaba de su t\u00edo Jos\u00e9 de la Cruz que viv\u00eda en el r\u00edo Chiquito, me impresionaba que ese se\u00f1or viv\u00eda solo, alejado por su enfermedad, sin embargo ten\u00eda un o\u00eddo fin\u00edsimo, especial y las circunstancias ayudaron a lo que \u00e9l escribi\u00f3. Viv\u00eda cerca del r\u00edo (Chiquito) y el sonido del agua le ayudaba para que escribiera sus partituras basado en esos sonidos, tambi\u00e9n hab\u00edan animalitos como los patos. El sonido de las gallinas y los pollitos.Todo eso lo enriqueci\u00f3\u00bb, dice Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Gonz\u00e1lez, su marido nunca estuvo satisfecho con lo que se ha hecho por divulgar la obra de su conocido pariente. \u00ab\u00c9l dec\u00eda que no valoramos lo que tenemos en el pa\u00eds\u00bb, dijo, aunque se\u00f1al\u00f3 como valioso los aportes que han hecho \u00faltimamente para divulgar la obra de Mena en Le\u00f3n, a prop\u00f3sito de los cien a\u00f1os de su muerte.<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez dice que a su esposo le gustaba tocar guitarra, escuchar tangos de Carlos Gardel, le escrib\u00eda poes\u00edas, y cada vez que pod\u00eda le llevaba serenatas con los conocidos hermanos Cort\u00e9s. Una hija de esta pareja tambi\u00e9n es cantante y un t\u00edo de este periodista fabricaba instrumentos musicales como para demostrar que la herencia de esta familia es la m\u00fasica, el arte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los m\u00e1s grandes maestros de la m\u00fasica cl\u00e1sica de Nicaragua muri\u00f3 solo en un ranchito en Le\u00f3n, aquejado por la lepra. La leyenda de Mena a\u00fan se cuenta en las calles de esta ciudad, sobre todo ahora que se cumplen cien a\u00f1os de su muerte<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":38493,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[247],"class_list":["post-38491","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-leon"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38491"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38491\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52582,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38491\/revisions\/52582"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38493"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}