{"id":38637,"date":"2007-07-15T12:57:39","date_gmt":"2007-07-15T18:57:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=38637"},"modified":"2021-05-15T16:10:51","modified_gmt":"2021-05-15T22:10:51","slug":"tun-tun-canta-marimba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/tun-tun-canta-marimba\/","title":{"rendered":"Tun tun&#8230; \u00a1canta marimba!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Hubo una vez un c\u00f3mico mexicano llamado Tin Tan y un chaparro que bailaba a su lado a quien llamaban Tun Tun. De all\u00ed se agarr\u00f3 alg\u00fan malvado para bautizar con este apodo al mejor marimbero del pa\u00eds. La vida de Alfonso Flores Calero tiene un sello de bohemia, amor y m\u00fasica<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Octavio Enr\u00edquez<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Orlando Valenzuela<\/strong><\/p>\n<p>Este calvo es alegre, viste camisa fresca, tiene unas cejas bien pobladas, voz aguardentosa, y es un cachet\u00f3n que no tiene la pinta de ese chaparro pelo crespo que sal\u00eda bailando en las pel\u00edculas de Tin Tan cuando el comediante mexicano provocaba risas entre sus admiradores. Pero un malvado de Masaya le encontr\u00f3 un parecido y desde entonces Alfonso Flores Calero es Tun Tun.<\/p>\n<p>Eso pas\u00f3 cuando era un ni\u00f1o y se le escapaba tardes enteras a su madre Juana Mar\u00eda Calero para seguir a cuanto tocador de marimba encontrara a su paso, hasta que la progenitora resolvi\u00f3 que la \u00fanica manera de retenerlo era comprarle una marimba. \u00abMe met\u00eda unas pijeadas mi mam\u00e1\u00bb, se acuerda.<\/p>\n<p>El 25 de diciembre de 1947, cuando cumpli\u00f3 cinco a\u00f1os, alguien lo levant\u00f3 de madrugada.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ponch\u00edn, Ponch\u00edn! Mir\u00e1 lo que te trajo el Ni\u00f1o Dios \u2014le dijeron se\u00f1alando el peque\u00f1o instrumento, hecho a la medida donde el maestro Juan Jos\u00e9 Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>Agarr\u00f3 los bolillos y empez\u00f3 a tocar La cocaleca, la primera canci\u00f3n que se acuerda.<\/p>\n<p>Unos se sorprendieron de ver al ni\u00f1o sacarle m\u00fasica a la marimba, pero su madre no, porque aquello pareci\u00f3 una extensi\u00f3n del talento del padre, quien sab\u00eda tocar por lo menos siete instrumentos musicales hasta su muerte, un a\u00f1o antes que a Tun Tun le regalaran su primera marimba.<\/p>\n<p>Al padre de este m\u00fasico, a don Tom\u00e1s Flores, lo buscaban para poner serenatas, seg\u00fan su hijo, y por esas casualidades del destino un rico lo busc\u00f3 un d\u00eda para encargarle una serenata a una mujer hermosa en Masaya, cuyo nombre era Juana Mar\u00eda Calero. El m\u00fasico hizo algo m\u00e1s que cumplir el encargo. Se enamor\u00f3 de la joven y ella le hizo caso, y de ese amor naci\u00f3 Alfonso, quien este a\u00f1o cumple 65 a\u00f1os de vida a punto de bolillo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38653\" aria-describedby=\"caption-attachment-38653\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Escuala-de-m\u00fasica-de-marimba.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-38653\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Escuala-de-m\u00fasica-de-marimba.jpg\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela y Jorge Ortega\" width=\"700\" height=\"465\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142506\/Escuala-de-m%C3%BAsica-de-marimba.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142506\/Escuala-de-m%C3%BAsica-de-marimba.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142506\/Escuala-de-m%C3%BAsica-de-marimba.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38653\" class=\"wp-caption-text\">En la escuela de marimba Flavio Galo, los ni\u00f1os aprenden a tocar la llamada marimba crom\u00e1tica de la mano del maestro Tun Tun.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En las calles de Masaya se miraba al ni\u00f1o jugando en vez de ir a clases. Su hermana Aura Lila Flores Calero, de 75 a\u00f1os, quien reside actualmente en San Francisco, California, cuenta por tel\u00e9fono que su familia vivi\u00f3 en una casa de piso de tierra en Masaya, del Parque Central media abajo.<\/p>\n<p>Juana Mar\u00eda Calero, ya casada con don Tom\u00e1s, se ganaba la vida lavando y planchando ropa en su casa del hotel Esfinge de esa ciudad. Era una mujer que tuvo por lo menos 12 embarazos, de los que perdi\u00f3 diez hijos, la mayor\u00eda por aborto o muertes inesperadas.<\/p>\n<p>Esas muertes la marcaron de por vida al punto que, seg\u00fan su hija Aura Lila, lleg\u00f3 a ofrecerle a Dios a un hijo de 40 d\u00edas para que se salvara esta mujer que vive en San Francisco, y que entonces era abatida por una enfermedad en el est\u00f3mago. Y se cumpli\u00f3 la petici\u00f3n. Al final, Aura Lila vivi\u00f3 y d\u00edas despu\u00e9s el ni\u00f1o muri\u00f3 inesperadamente.<\/p>\n<p>La muerte la ten\u00edan desde entonces en el sino. Don Tom\u00e1s muri\u00f3 asesinado por la Guardia Nacional y a su esposa despu\u00e9s le cay\u00f3 una viga en el terremoto de 1972, ya cuando sus hijos estaban adultos.<\/p>\n<p>Cuando estaban muchachos, la madre se convirti\u00f3 en la jefa de la casa. Y le compr\u00f3 al peque\u00f1o<br \/>\nAlfonso el instrumento musical, sobre todo porque miraba en \u00e9l las ganas de tocar marimba cuando desarmaba cajas de madera. De all\u00ed sac\u00f3 los renglones que se pon\u00eda en las piernas.<\/p>\n<p>\u00abSe sentaba en el piso, en casa con suelo solo de tierra, pon\u00eda reglitas en sus canillas, a las reglas les sacaba sonido. \u00c9l fue el m\u00fasico de los Abaunza. Sal\u00eda con dos chavalos, con unas maracas, una guitarra y la marimba. A esa marimba le sac\u00f3 m\u00fasica\u00bb, recuerda Aura Lila Flores.<\/p>\n<p>Su hermano siempre fue el m\u00e1s mimado de su madre, al punto que cuando la hija le pon\u00eda quejas de<br \/>\nque no iba a clases y lo hab\u00eda hallado jugando en el parque, aquella respond\u00eda enojada: \u00abDej\u00e1 al muchacho, vos parece que no lo quer\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>Y as\u00ed el marimbista, el cumiche de esta familia, perdi\u00f3 el entusiasmo por el estudio. La madre, al ver que ni como sastre ni como zapatero dio bola (le busc\u00f3 esos oficios y otros para que pudiera vivir de algo), lo mand\u00f3 donde un jefe de la Academia Militar.<\/p>\n<p>\u00abEra de apellido Lanzas. Era director de la banda de guerra de la Academia y cuando lo escuch\u00f3 tocar le dijo a mi mam\u00e1: &#8216;D\u00e9melo, yo lo meto en la Academia&#8217;, pero all\u00ed hizo zanganadas\u00bb, asegura Aura Lila.<\/p>\n<p>El problema con el Ej\u00e9rcito fue que no le gust\u00f3 la vida militar. Desert\u00f3 y, enterado de la noticia, Lanzas le pidi\u00f3 a la madre que lo buscara por cielo, mar y tierra, \u00ablo quer\u00edan vivo o muerto\u00bb. Lo vino encontrando meses despu\u00e9s en una alcantarilla de Acahualinca escondi\u00e9ndose, seg\u00fan su hermana, y de all\u00ed lo sac\u00f3 para llevarlo nuevamente al Ej\u00e9rcito. All\u00ed mejor\u00f3 su t\u00e9cnica musical y se puli\u00f3 como marimbista, como llaman a quienes saben tocar marimba.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38662\" aria-describedby=\"caption-attachment-38662\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Tun-Tun-Canta-Marinbas5.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-38662\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Tun-Tun-Canta-Marinbas5.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"754\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142502\/Tun-Tun-Canta-Marinbas5.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142502\/Tun-Tun-Canta-Marinbas5.jpg 279w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142502\/Tun-Tun-Canta-Marinbas5.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38662\" class=\"wp-caption-text\">La familia Galo. En una foto de 1985. En el centro Flavio, quien muri\u00f3 en 1994, y en vida fue uno de los mejores alumnos favoritos de Tun Tun.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En el barrio capitalino Santa Rosa, donde vive actualmente, Tun Tun es m\u00e1s conocido que la Coca Cola. Viste una camiseta verde en una casa de paredes celeste, color de hospital, construida con renglones de madera, y cada vez que sale a la puerta alguien entra a saludarlo. Primero pasa un vendedor de aguacates, luego otro que llega a estrechar su mano. Ese es el Tun Tun para afuera: el popular.<\/p>\n<p>Para adentro, las im\u00e1genes de su casa revelan una vida dedicada a la m\u00fasica, en la que su familia ha participado. Un mont\u00f3n de retratos adornan la sala de color celeste. Se filtra una luz a trav\u00e9s de una ventana. Acaba de terminar una marimba por la que cobr\u00f3 diez mil c\u00f3rdobas y en la que demor\u00f3 un mes entero. La casa huele a barniz. Y \u00e9l trabaja apresurado, sudando en esta Managua de temperatura infernal. Est\u00e1 muy callado.<\/p>\n<p>En la sala hay muchas fotos, pero en el centro hay una que cuenta su historia de amor: Es de 1989. Est\u00e1n Flavio Galo y su esposa, los padrinos de la boda de los otros dos personajes: una pareja formada por una china que fue desheredada por fijarse en un pobret\u00f3n chaparro. Sus nombres son Miriam y Alfonso.<\/p>\n<p>Miriam Wong y Alfonso Calero se conocieron cuando ambos apenas frisaban los 20 a\u00f1os. Ella ten\u00eda dinero y era hija de Manuel Wong, uno de esos chinos emprendedores que vinieron a Nicaragua y forjaron sus propias empresas, y Tun Tun era un muchacho que cantaba bonito y arrancaba suspiros a las damas.<\/p>\n<p>Se conocieron en el restaurante de los Wong, de comida canton\u00e9s en Las Pe\u00f1itas, al occidente del pa\u00eds, y aquel se fij\u00f3 en lo bonita que era la china, en sus ojos, en su cuerpo y la quer\u00eda invitar a bailar, regalarle cosas, enamorarla. Pero ella no quer\u00eda nada. \u00abNo me gustan los chaparros. Yo chiquita y vos chiquito \u00a1ni quiera Dios!\u00bb, le dijo.<\/p>\n<p>Sin embargo, la sigui\u00f3 cortejando durante tres a\u00f1os, pese a la desaprobaci\u00f3n del padre que hab\u00eda externado que no le gustaba el muchacho. Hasta que un d\u00eda se la rob\u00f3.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38659\" aria-describedby=\"caption-attachment-38659\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Tun-Tun-Canta-Marinbas52.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-38659\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Tun-Tun-Canta-Marinbas52.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"737\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142505\/Tun-Tun-Canta-Marinbas52.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142505\/Tun-Tun-Canta-Marinbas52.jpg 285w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142505\/Tun-Tun-Canta-Marinbas52.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142505\/Tun-Tun-Canta-Marinbas52.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38659\" class=\"wp-caption-text\">En 1989, junto a Flavio Galo y su esposa, quienes sirvieron de padrinos al matrimonio de Tun Tun y Miriam Wong (sentada).<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00abCuando llegaba al <em>night club<\/em>, se tiraba varias canciones del Puma (Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez). Solo de este venezolano cantaba. A m\u00ed me encantaba su m\u00fasica. Pero a m\u00ed no me gustaban los chaparros, aunque debo reconocer que era un chaparrito simp\u00e1tico, no era feo\u00bb, dice y se\u00f1ala una foto donde un patilludo<br \/>\nde camisa amarilla sonr\u00ede. Alfonso Flores ten\u00eda all\u00ed 27 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00abLa desheredaron. Muri\u00f3 la mam\u00e1 de mi mujer, ella era de Granada. El padre no acept\u00f3 que alguien pobre se fijara en su hija, pero mi mujer no andaba con esas babosadas, mi mujer es linda. Tiene un gran coraz\u00f3n. Si llega a pedirle comida alguien, y solo tiene la suya se queda sin comer. Con eso te digo todo\u00bb, dice Tun Tun.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">En un restaurante de comida canton\u00e9s conoci\u00f3 al amor de su vida: Miriam Wong. Hab\u00eda un problema: \u00e9l era un chaparro pobret\u00f3n y ella, la hija de un chino acaudalado. La desheredaron<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Su relaci\u00f3n los llev\u00f3 a procrear seis hijos. \u00abNuestros padres fueron bien reservados. Yo he visto que siempre han estado juntos en las buenas y las malas. Los viajes de mi pap\u00e1, creo que ha sido lo m\u00e1s duro que hemos pasado\u00bb, dice Ana Flores, de 28 a\u00f1os, la menor.<\/p>\n<p>Seg\u00fan esta joven, las giras que Tun Tun ha hecho a Jap\u00f3n, Austria, Nueva York y otros pa\u00edses, con distintas agrupaciones, han supuesto para su madre la tarea de buscar dinero para mantenerlos.<\/p>\n<p>Tun Tun tambi\u00e9n ha hecho lo suyo y en varias ocasiones se le ha visto en los restaurantes, mercados, u hoteles tocando su marimba y recogiendo el dinero que los espectadores quieren darle.<\/p>\n<p>En lo que el marimbista se explay\u00f3 con sus descendientes, a diferencia de contarles su vida, fue ense\u00f1arles a tocar marimba. Si bien su esposa no pudo, tres de sus hijos lo hicieron, incluyendo a Ana, quien aprendi\u00f3 a los 13 a\u00f1os. \u00abA m\u00ed la marimba me gust\u00f3 desde ni\u00f1a\u00bb, dice como una declaraci\u00f3n de principios esta joven achinada y baja de estatura, como sus padres, que van a cumplir pronto 40 a\u00f1os juntos en ese barco matrimonial al que subieron, enterados perfectamente de sus defectos.<\/p>\n<p>Cuando se le pregunta por sus defectos, Tun Tun no es como las tortugas que buscan esconderse tras su caparaz\u00f3n. La cr\u00edtica m\u00e1s dura que le hacen es por su mal genio y tambi\u00e9n dicen que le gusta el licor. Elizabeth Galo cuenta que incluso se le ha perdido bebiendo licor, aunque sostiene que esto ha ocurrido en pocas ocasiones, y \u00e9l lo acepta: \u00abMe gustan las cervecitas\u00bb.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38660\" aria-describedby=\"caption-attachment-38660\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Escuala-de-m\u00fasica-de-marimba-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-38660\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Escuala-de-m\u00fasica-de-marimba-1.jpg\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela y Jorge Ortega\" width=\"700\" height=\"447\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142504\/Escuala-de-m%C3%BAsica-de-marimba-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142504\/Escuala-de-m%C3%BAsica-de-marimba-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142504\/Escuala-de-m%C3%BAsica-de-marimba-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38660\" class=\"wp-caption-text\">En la escuela de marimba, Tun Tun tiene fama de estricto.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00abA m\u00ed me encant\u00f3 desde que lo conoc\u00ed en Radio Mundial, cuando trabajamos con Camilo Zapata. Ha sido bueno todo lo que ha hecho. Es un buen marimbero. Es uno de los mejores de Nicaragua\u00bb, dice Carlos Palacios, uno de los conocidos hermanos Palacios de Masaya, de los marimberos m\u00e1s famosos del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Lo mismo opinan otros que admiran, sobre todo, su trabajo ense\u00f1ando a tocar marimba, un oficio en el que tiene fama de duro. \u00abNo ha dejado de darles a los estudiantes su par de bolillazos cuando tienen dificultades de asimilaci\u00f3n de la marimba\u00bb, dice Elizabeth Galo, la directora de la escuela de marimba Flavio Galo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan ella, los primeros alumnos le ten\u00edan miedo porque era estricto, porque \u00able gustaba mucho la limpieza de la nota, y cada vez que hab\u00eda un error ven\u00eda y se acercaba, me est\u00e1 mintiendo en la nota. Hacelo de nuevo, papito\u00bb.<\/p>\n<p>A don Alfonso Flores Calero ya no le queda ni un pelo negro de los pocos que a\u00fan tiene en la cabeza, as\u00ed que con tantas canas es dif\u00edcil que lo enga\u00f1en. Un grupo de muchachos se junta en la escuela de marimba Flavio Galo, a la que se llega muy f\u00e1cil siguiendo el ritmo de la marimba, a ritmo de Tun Tun, cuando se est\u00e1 en el Hogar Zacar\u00edas Guerra, de Managua.<\/p>\n<p>Los menores se re\u00fanen en torno a un instrumento musical, y otros m\u00e1s est\u00e1n a lo lejos. Hay de todas las edades y all\u00ed est\u00e1 Elizabeth Galo sosteniendo una guitarra en su pierna cruzada. Toca algo.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos 12 a\u00f1os decenas de ni\u00f1os han llegado a aprender y luego se han convertido en marimbistas, unos 500 de acuerdo con los datos de la escuela. Se trata de un dato importante, porque cuando se empez\u00f3 a ense\u00f1ar solo 13 personas en todo el pa\u00eds tocaban marimba crom\u00e1tica; aquella que tiene similitud al teclado de un piano.<\/p>\n<p>El maestro se abstrae de pronto en el trabajo de un ni\u00f1o, de camiseta blanca y rapado. Un nieto y una hija est\u00e1n en una marimba cercana.<\/p>\n<p>La escuela est\u00e1 alborotada. Y all\u00ed est\u00e1 Tun Tun tocando y mostrando un rostro distinto. Las arrugas ceden, se estira la piel al ritmo de la marimba y algo del joven que jugaba en los parques pese a la reprimenda de la hermana, se ve en este abuelo. \u00abEs que yo siento lo que toco, me llega adentro. La marimba representa el instrumento que me gust\u00f3 desde tierno. Por eso mi inter\u00e9s es ense\u00f1ar lo que s\u00e9 durante tenga vida\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abYo he vivido pobre, toda mi vida, nunca me interes\u00f3 ni siquiera tener un veh\u00edculo, pero la marimba me gust\u00f3 siempre\u00bb.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38661\" aria-describedby=\"caption-attachment-38661\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Miriam-Wong-familia-de-tun-tun.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-38661\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Miriam-Wong-familia-de-tun-tun.jpg\" alt=\"Foto Orlando Valenzuela y Jorge Ortega\" width=\"700\" height=\"534\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142503\/Miriam-Wong-familia-de-tun-tun.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142503\/Miriam-Wong-familia-de-tun-tun.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142503\/Miriam-Wong-familia-de-tun-tun.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38661\" class=\"wp-caption-text\">Con su esposa Miriam Wong y varios de sus nietos en su casa de Santa Rosa, donde esta familia es bien conocida.<\/figcaption><\/figure>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 419px; top: 7206px; opacity: 0.05;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hubo una vez un c\u00f3mico mexicano llamado Tin Tan y un chaparro que bailaba a su lado a quien llamaban Tun Tun. De all\u00ed se agarr\u00f3 alg\u00fan malvado para bautizar con este apodo al mejor marimbero del pa\u00eds. La vida de Alfonso Flores Calero tiene un sello de bohemia, amor y m\u00fasica<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":38639,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-38637","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38637","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38637"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38637\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54168,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38637\/revisions\/54168"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38639"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38637"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38637"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38637"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}