{"id":38752,"date":"2017-11-13T09:43:11","date_gmt":"2017-11-13T15:43:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=38752"},"modified":"2018-09-30T17:35:47","modified_gmt":"2018-09-30T17:35:47","slug":"los-raudez-estirpe-de-picheres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/los-raudez-estirpe-de-picheres\/","title":{"rendered":"Los Raudez: estirpe de p\u00edcheres"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Los Raudez, de Granada, son la familia de lanzadores m\u00e1s famosa del pa\u00eds. P\u00edcheres que se han superado a lo largo de tres generaciones en el beisbol nicarag\u00fcense y conf\u00edan en tener uno de su estirpe en Grandes Ligas<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Juli\u00e1n Navarrete<\/strong><\/p>\n<p>Caminando sobre la pista, frente a un viejo edificio gris con manchas oscuras tatuadas por el humo, Luciano, un se\u00f1or enjuto, sin los dientes superiores, empuja una carreta con calaches viejos: pedazos de abanicos, pararrayos, antenas met\u00e1licas y un perro color caf\u00e9 que contin\u00faa ladrando.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfConoce la casa de los Raudez?<\/p>\n<p>\u2014Claro, siga derecho, a mano izquierda, por ah\u00ed pregunte. Los chavalos le van a responder \u2014dice.<\/p>\n<p>Seis cuadras despu\u00e9s, unos muchachos sin camisa, ba\u00f1ados en sudor, se apartan para dar paso a los veh\u00edculos. Juegan futbol, pero en este momento est\u00e1n descansando mientras acomodan las piedras, que sirven de se\u00f1al para poner los l\u00edmites de la cancha.<\/p>\n<p>\u2014Doble a la derecha. A mano izquierda va a mirar una casa alta. Ah\u00ed viven ellos \u2014dice uno de los muchachos.<\/p>\n<p>El primero que se mira es Julio C\u00e9sar Raudez, un hombre de 42 a\u00f1os, de seis pies y dos pulgadas de estatura. Parece que ha aumentado un poco de peso desde que se retir\u00f3, pero su figura a\u00fan prueba que fue un atleta de respeto. Le sobresale la larga nariz, cuyo \u00e1ngulo de perfil se convirti\u00f3 en una de las im\u00e1genes m\u00e1s famosas del beisbol nacional cuando lo enfocaban las c\u00e1maras.<\/p>\n<p>A lo largo de su carrera Julio C\u00e9sar tir\u00f3 desde todos los \u00e1ngulos posibles: por debajo del brazo, por encima y a 45 grados. Cuando ten\u00eda corredores en las almohadillas, solo se le pod\u00eda ver de perfil, con los dos primeros botones de la jersey abiertos, cuya costumbre le produjo problemas con los \u00e1rbitros, quienes le exig\u00edan que se abotonara la camisa a cada momento.<\/p>\n<p>Hoy, Julio C\u00e9sar viste una larga camiseta azul, bluy\u00edn y zapatos deportivos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Julio, ven\u00ed! Que nos van a entrevistar \u2014le grita Julio C\u00e9sar a su hijo, Julio C\u00e9sar Raudez Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>El \u201cJunior\u201d es un muchacho de 20 a\u00f1os de edad, m\u00e1s alto que el pap\u00e1, delgado, pelo crespo, con algunas espinillas en las mejillas. Este a\u00f1o \u201cJunior\u201d fue firmado por los Cerveceros de Milwaukee, pero fue descartado despu\u00e9s de no superar el chequeo m\u00e9dico en un campamento en Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>\u2014Ya viene Roniel \u2014se escucha, de pronto, una voz adentro de la casa.<\/p>\n<p>Afuera se parquea una camioneta doble cabina con un rap sonando. Roniel est\u00e1 al volante. Lleva puesto un short, una camiseta blanca y unos tenis altos. Para Nicaragua, este muchacho, de apenas 19 a\u00f1os de edad, es uno de los prospectos m\u00e1s cercanos para llegar a Grandes Ligas y convertirse en estrella. Pero para esta familia granadina, este joven de largos rulos es simplemente el \u00faltimo gran lanzador de una estirpe de hombres que se han superado durante tres generaciones, dejando huella en una loma de lanzar y arrancado aplausos en las tribunas donde se grita: \u00a1Play Ball!<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/275-Mag-DRau.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-38733\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/275-Mag-DRau.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142414\/275-Mag-DRau.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142414\/275-Mag-DRau.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Diego Raudes Equipo de Granado de los a\u00f1os 80 Esta fotos son del archivo de la diario LA PRENSA<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El patriarca es Diego Raudez, primer lanzador de esta familia. En Granada, donde naci\u00f3, se le recuerda como el m\u00e1s dominante durante la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta. Tuvo cinco hijos, pero el \u00fanico que le sigui\u00f3 los pasos en la loma fue su hijo, Julio C\u00e9sar Raudez.<\/p>\n<p>Diego era un lanzador de \u201cbola submarina\u201d, es decir, que tiraba de abajo hacia arriba. Ese estilo es caracter\u00edstico de los asi\u00e1ticos y en ese tiempo era el \u00fanico que hac\u00eda el movimiento, casi extinto en el beisbol actual. Sus lanzamientos confund\u00edan tanto a los bateadores, que lo llevaron a ser uno de los mejores brazos de la d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Julio C\u00e9sar era entonces un ni\u00f1o cuando iba al estadio Roque Tadeo Zavala, de Granada, para ver a su pap\u00e1 desde las gradas. \u201cMi pap\u00e1 (Diego) era un p\u00edcher bravo. Siempre estaba arriba del conteo y retando a los bateadores\u201d, dice Julio C\u00e9sar.<\/p>\n<p>Cuando Diego sal\u00eda de la cueva, en los altoparlantes se escuchaba la voz del locutor Guillermo Berm\u00fadez, alias \u201cChocolate\u201d:<br \/>\n\u2014Y ahora, el estelar\u00edsimo, el n\u00famero 1, el rey del ponche, el diestro: Diegoooo Raudeeez.<\/p>\n<p>El estadio se volv\u00eda loco. \u201cDiego era bravo, valiente, belicoso\u201d, recuerda el periodista Edgard Rodr\u00edguez. Julio C\u00e9sar escuchaba toda la bulla, mientras estaba pegado a la malla del estadio, con la boca abierta, viendo a su pap\u00e1 lanzar las pelotas hacia el plato.<\/p>\n<p>Diego Raudez fue \u201cel caballo de hierro\u201d de los Tiburones de Granada en los a\u00f1os ochenta. Su mejor temporada fue en 1983, cuando ponch\u00f3 a 20 hombres de los 27 que enfrent\u00f3 en el encuentro. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, con la Selecci\u00f3n Nacional, gan\u00f3 los \u00fanicos tres partidos de Nicaragua en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n puede leer:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/author\/julian-navarrete\/page\/2\/\">La otra cara de la gesta<\/a><\/p>\n<p>La familia Raudez es originaria del Domingazo, un barrio cercano al centro de Granada. De calles de tierra, muy distintas al empedrado y edificaciones estilo colonial, caracter\u00edstico de esta ciudad. Este m\u00e1s bien parece un barrio popular de Managua, con amplios andenes, casas sin pintar y personas ventil\u00e1ndose en las aceras.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed nacieron todos los Raudez y es aqu\u00ed donde siguen viviendo. No importa que de los cinco lanzadores de la familia, a tres los hayan firmado distintas organizaciones de Grandes Ligas. No importa que ahora los Raudez dejaron de batallar en el estadio de Granada para intentar llegar a los mejores estadios del mundo.<\/p>\n<p>Julio C\u00e9sar est\u00e1 sentado en una mecedora de madera. Roniel, su sobrino, a un lado, y \u201cJunior\u201d, su hijo, al otro. La casa de dos pisos est\u00e1 a medio construir y todav\u00eda huele a arena y a cemento fresco. Es un terreno de casi una cuadra de largo, dividida en dos edificaciones sin mucha forma. Este lugar es donde casi todos los d\u00edas los Raudez se re\u00fanen para verse.<\/p>\n<p>Diego, el mayor de los Raudez, empez\u00f3 a lanzar all\u00e1 por 1977 con el equipo de los Tiburones de Granada. Sus amigos lo recuerdan por ser el \u00fanico que no se amilanaba ante los rega\u00f1os del exigente m\u00e1nager de Granada, Heberto Portobanco. Un d\u00eda, el dirigente amenaz\u00f3 con quitarle el salario y Diego respondi\u00f3: \u201cComete los reales, son sal\u201d. Sin embargo, seg\u00fan quien fuera su compa\u00f1ero de equipo, R\u00f3ger Acevedo, a Diego no le quitaron ni un peso porque era el \u00fanico que ganaba los partidos.<\/p>\n<p>Hay varias an\u00e9cdotas sobre la \u201cvalent\u00eda\u201d de Diego. Como la vez que apost\u00f3 su uniforme contra el bateador cubano V\u00edctor Mesa. Esa batalla la gan\u00f3 Diego, ponchando a Mesa, quien se neg\u00f3 a cumplir la promesa porque no ten\u00eda indumentaria para jugar el siguiente encuentro.<\/p>\n<p>Julio C\u00e9sar recuerda cuando su padre se dedicaba a ense\u00f1arle lanzamientos. \u201cMe dec\u00eda que tengo que trabajar todos los d\u00edas, empe\u00f1arme todos los d\u00edas. En el beisbol ten\u00e9s que estar cien por ciento enfocado\u201d, dice Julio C\u00e9sar. \u201cMi pap\u00e1 era experto en el tipo de rotaci\u00f3n que deben hacer las bolas. Tambi\u00e9n me ense\u00f1\u00f3 ma\u00f1as. A los bateadores hay que trabajarlos mentalmente, ah\u00ed es donde se les gana la partida\u201d.<\/p>\n<p>El 11 de agosto de 2005, a los 54 a\u00f1os de edad, despu\u00e9s de batallar durante cuatro d\u00edas en el Hospital Amistad Jap\u00f3n-Nicaragua, falleci\u00f3 Diego Raudez. El lanzador que retaba a cualquier pelotero con una bola bajo el brazo no pudo sacar el \u00faltimo episodio de su vida.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38734\" aria-describedby=\"caption-attachment-38734\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/275-Mag-JCR20.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-38734\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/275-Mag-JCR20.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"472\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142414\/275-Mag-JCR20.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142414\/275-Mag-JCR20.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38734\" class=\"wp-caption-text\">Julio C\u00e9sar Raudez es el lanzador m\u00e1s ganador en la historia del<br \/>beisbol nicarag\u00fcense.<br \/>Foto: Archivo<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Roniel se baja de la camioneta y saluda a unos muchachos. Algunos son amigos con los que jugaba en estas calles empolvadas cuando ten\u00eda 7 a\u00f1os. Uno de ellos le lanza una pelota, que agarra de las costuras, y mientras se muerde los labios, simula como si tira en el aire.<\/p>\n<p>El pap\u00e1 de Roniel es Manuel Raudez, hijo de Diego Raudez y hermano de Julio C\u00e9sar. La madre de Roniel se llama Mar\u00eda Auxiliadora Meza. El Raudes de Roniel se escribe con \u201cs\u201d por un error al momento que lo inscribieron sus padres.<\/p>\n<p>Desde que tiene memoria, Roniel siempre ha admirado a su t\u00edo Julio C\u00e9sar, a quien llegaba a ver al estadio de Granada. \u201cLo miraba entrenar y me daban ansias de lanzar\u201d, recuerda Roniel, quien junto con su primo, \u201cJunior\u201d, hijo de Julio C\u00e9sar, comenz\u00f3 jugando con una pelota de tenis.<\/p>\n<p>Cuando ambos ten\u00edan 7 a\u00f1os, Roniel hac\u00eda el papel de lanzador y \u201cJunior\u201d el de receptor. \u201cLas perreras\u201d, recuerda Roniel, siempre se armaban con los amigos de la cuadra, hasta que un d\u00eda Julio C\u00e9sar, despu\u00e9s de verlos jugar, decidi\u00f3 entrenarlos.<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l (Julio C\u00e9sar) me ense\u00f1\u00f3 a lanzar y me meti\u00f3 en el beisbol\u201d, dice Roniel, sentado a la par de su t\u00edo.<\/p>\n<p>El primer equipo en el que jug\u00f3 Roniel y su primo se llamaba Bambi. El entrenador era Julio C\u00e9sar, pero el equipo era dirigido por Manuel, padre de Roniel. En esa \u00e9poca \u201cJunior\u201d era receptor y Roniel jugaba en el campo corto.<\/p>\n<p>Esta tarde de mediados de septiembre Roniel acaba de ver el segundo partido entre los Medias Rojas de Boston y los Astros de Houston, por la serie divisional de la Liga Americana. Roniel pertenece a la organizaci\u00f3n de Boston, desde hace dos a\u00f1os, cuando firm\u00f3 por un bono de 250 mil d\u00f3lares.<\/p>\n<p>\u201cTodo el equipo de los Astros es demasiado bueno. Batean mucho. Desde el primero hasta el \u00faltimo en el orden\u201d, comenta Roniel, con acento dominicano, quiz\u00e1 adquirido despu\u00e9s de convivir mucho tiempo con peloteros caribe\u00f1os.<\/p>\n<p>Lo primero que hizo Roniel con el dinero de su firma fue comprar una casa, en una esquina del parque San Mat\u00edas, de Granada. La llen\u00f3 de muebles y adquiri\u00f3 la camioneta con la que lleg\u00f3 a la entrevista. De peque\u00f1o viv\u00eda en una peque\u00f1a vivienda del barrio Domingazo, entre puertas de zinc y el cacareo de los gallos.<\/p>\n<p>Manuel, padre de Roniel, era vigilante, y Mar\u00eda Auxiliadora, su mam\u00e1, era empacadora de puros. A ella no se le olvida que una vez castig\u00f3 a su hijo con lo \u00fanico que sab\u00eda que amaba: el beisbol. \u201cLe dije que no ir\u00eda a jugar beisbol. Entonces lo que hizo fue agarrar las almohadas y las puso debajo de la s\u00e1bana para que creyera que estaba dormido\u201d, recuerda la madre del pelotero.<\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n Roniel se hab\u00eda escapado, tir\u00e1ndose el muro, y para cuando su mam\u00e1 descubri\u00f3 el enga\u00f1o, estaba lanzando en un partido decisivo. \u201cEstaba ganando. Y ten\u00eda una carita cuando me vio, que me dio l\u00e1stima sacarlo\u201d, cuenta Mar\u00eda Auxiliadora, entre risas.<\/p>\n<p>Ahora Roniel no necesita escapar para jugar beisbol. En la organizaci\u00f3n de Boston le exigen que se levante a las 5:45 de la ma\u00f1ana para comenzar a entrenar. En Estados Unidos permanece m\u00e1s de seis meses, pero siempre extra\u00f1a a su familia y la comida de su casa.<\/p>\n<p>\u201cLa gente piensa que todo es f\u00e1cil all\u00e1. Dicen: \u2018este viene de Estados Unidos, este trae todo\u2019. All\u00e1 todo es demasiado duro. Es lucha, se trabaja muy fuerte\u201d, dice Roniel.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n puede leer:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/campeones-echados-perder\/\">Campeones echados a perder<\/a><\/p>\n<p>Hace un a\u00f1o pis\u00f3 la grama del m\u00edtico Fenway Park, de Boston, donde fue reconocido como el Mejor Lanzador del A\u00f1o de la organizaci\u00f3n de los Medias Rojas. Un a\u00f1o antes, en el mismo lugar, lanz\u00f3 en una final de la Liga de Novatos.<\/p>\n<p>\u201cEsto es una locura. Estoy muy contento de estar aqu\u00ed\u201d, dijo Roniel en aquel momento. \u201cSer lanzador viene de familia. La inteligencia a la hora de lanzar viene de familia\u201d, dice ahora.<\/p>\n<p>En el Fenway Park Roniel comparti\u00f3 con los jugadores del primer equipo. Los bateadores y lanzadores que miraba en su casa en Granada cuando estaba peque\u00f1o. Sin embargo, cuando se le pregunta por el jugador que m\u00e1s admira no titubea en apuntar a su t\u00edo Julio C\u00e9sar. \u201cYo puedo conocer a jugadores de Grandes Ligas que siempre he admirado, pero yo le he dicho a \u00e9l, que para m\u00ed es importante admirarlo, porque siempre me inspir\u00f3 la agresividad que ten\u00eda cuando lanzaba y todo lo que logr\u00f3\u201d, dice Roniel.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38738\" aria-describedby=\"caption-attachment-38738\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/275-Mag-Raudez-11.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-38738\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/275-Mag-Raudez-11.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142411\/275-Mag-Raudez-11.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142411\/275-Mag-Raudez-11.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38738\" class=\"wp-caption-text\">Roniel Raudes, prospecto firmado por los Medias Rojas de Boston.<br \/>Foto: Oscar Navarrete<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Todas las ma\u00f1anas Julio C\u00e9sar y su hijo \u201cJunior\u201d van a practicar al estadio. Cogen los guantes, las pelotas y algunas mancuernas para hacer ejercicio. Despu\u00e9s de que \u201cJunior\u201d vino de Rep\u00fablica Dominicana, donde fue rechazado, est\u00e1 intentando lanzar con la mano izquierda de la misma forma que lo hac\u00eda con la derecha para conseguir una nueva oportunidad.<\/p>\n<p>La velocidad que marca en la pistola de radar indica que la recta de \u201cJunior\u201d, con la mano izquierda, se acerca a las 90 millas por hora. Con el brazo derecho alcanz\u00f3 las 94 millas por hora. Fue por eso que el equipo de Milwaukee se decant\u00f3 por la firma de este muchacho.<\/p>\n<p>Julio C\u00e9sar Raudez Rodr\u00edguez mide exactamente seis pies con tres pulgadas de estatura. Esto quiere decir que es m\u00e1s alto que el ex big leaguer Vicente Padilla. Diego, su abuelo, no era tan alto. Su pap\u00e1 cree que los ejercicios de beisbol los han hecho crecer a ese tama\u00f1o.<\/p>\n<p>Fue este a\u00f1o que \u201cJunior\u201d viaj\u00f3 a Rep\u00fablica Dominicana. All\u00e1 le examinaron los huesos, m\u00fasculos, sangre, ojos y dientes. Al final le descubrieron una lesi\u00f3n irremediable en el brazo derecho, que le impedir\u00eda desarrollarlo, la cual fue provocada por levantar pesas.<\/p>\n<p>Antes de que Julio C\u00e9sar, su pap\u00e1, se convirtiera en el lanzador con m\u00e1s victorias a nivel nacional, tanto en Primera Divisi\u00f3n como en Profesional, tambi\u00e9n conoci\u00f3 el rechazo del equipo de su propia ciudad cuando a\u00fan era adolescente.<\/p>\n<p>\u2014Vos est\u00e1s muy chavalo, no quedaste \u2014le dijo Heberto Portobanco, el mismo m\u00e1nager hura\u00f1o que discut\u00eda con Diego, su padre.<\/p>\n<p>El otro desprecio vino a\u00f1os despu\u00e9s, cuando fue dejado en libertad por los Gigantes de San Francisco en la sucursal Triple A, a un paso de llegar a Grandes Ligas. \u201cMi pap\u00e1 (Diego) siempre estaba conmigo, cada vez que las cosas me sal\u00edan mal. Me dec\u00eda que no me rindiera. A todos nos pasa eso: nos dan palo y uno se desanima y dice que no quiere seguir jugando beisbol. Pero \u00e9l siempre estaba cerca para animarme en mi faceta como lanzador\u201d, dice Julio C\u00e9sar.<\/p>\n<p>Diego estuvo el d\u00eda en que Julio C\u00e9sar se present\u00f3 por primera vez en el estadio de Granada. Su hijo ten\u00eda 17 a\u00f1os de edad y entr\u00f3 como relevista. En los altoparlantes, como era habitual, \u201cChocolate\u201d Berm\u00fadez anunci\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Y ahora, al mont\u00edculo, el hijo del diestro: Julio C\u00e9sar Raudez.<\/p>\n<p>Abajo, en el centro del diamante, Julio C\u00e9sar no sent\u00eda los pies de los nervios. No pod\u00eda apoyarse en el box. Ese d\u00eda le batearon todo lo que lanz\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014No te ahuev\u00e9s por eso, hijo. Preparate, esto as\u00ed es: vas a coger palo en cantidad, pero tambi\u00e9n vas a sacar out. \u00c1nimo \u2014le anim\u00f3.<\/p>\n<p>En la casa no se encuentra William Raudez, hermano de Julio C\u00e9sar, y quiz\u00e1s el lanzador menos destacado de la familia. Lanza en el campeonato nacional de Primera Divisi\u00f3n, pero nunca fue contemplado para firmar con un equipo de Grandes Ligas.<\/p>\n<p>\u201cTodav\u00eda no ha salido el bateador en la familia\u201d, dice Julio C\u00e9sar Raudez, quien se prepara para ir a entrenar a su hijo. \u201cYo siempre le digo a mi hijo y a Roniel que no se ahueven, que el beisbol es as\u00ed, que no solo es ganar. Hay que saber perder y tener una mente fuerte\u201d, agrega.<\/p>\n<p>En la entrada del estadio de Granada se juega un campeonato de kickball. Roniel, Julio C\u00e9sar y su hijo entran para correr en los jardines. Bayardo D\u00e1vila, beisbolista retirado de Granada, los saluda. Ninguno lleva camisetas con sus apellidos, pero cuando entran al c\u00e9sped se escucha la voz de una muchacha que dice: \u201cAh\u00ed vienen los Raudez\u201d, y les pregunta: \u201c\u00bfVan a lanzar?\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38739\" aria-describedby=\"caption-attachment-38739\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/275-Mag-Raudez-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-38739\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/275-Mag-Raudez-5-683x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142410\/275-Mag-Raudez-5.jpg 683w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142410\/275-Mag-Raudez-5.jpg 200w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142410\/275-Mag-Raudez-5.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38739\" class=\"wp-caption-text\">Julio C\u00e9sar Raudez<br \/>Rodr\u00edguez fue firmado por los Cerveceros de Milwaukee, pero lo<br \/>descartaron por no pasar las pruebas f\u00edsicas.<br \/>Foto: Oscar Navarrete<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Los Raudez en la historia<\/strong><br \/>\nJulio C\u00e9sar Raudez, de 41 a\u00f1os, fue firmado por la organizaci\u00f3n de los Gigantes de San Francisco en el a\u00f1o 2000 y permaneci\u00f3 con esa franquicia durante cinco a\u00f1os. Alcanz\u00f3 la categor\u00eda Triple A. En ese per\u00edodo logr\u00f3 marca de 27-24 y 3.94 en 531.2 innings.<\/p>\n<p>En cierto momento fue el mejor lanzador de la Selecci\u00f3n Nacional de Nicaragua, jug\u00f3 en la Liga Profesional y en los \u00faltimos a\u00f1os ha estado integrado por completo al equipo de Granada, pero tambi\u00e9n como coach con el Oriental en la Liga Profesional.<\/p>\n<p>Su padre, Diego Raudez, acumul\u00f3 la marca de 120 victorias, 119 derrotas y 3.07 de efectividad en su carrera. Tiene un r\u00e9cord de 20 ponches en un partido a nivel nacional y la cifra hist\u00f3rica de 220 ponches en una temporada, establecidos en 1983. Ambos registros a\u00fan est\u00e1n vigentes.<\/p>\n<figure id=\"attachment_38741\" aria-describedby=\"caption-attachment-38741\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/275-Mag-Ro2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-38741\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/275-Mag-Ro2.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"465\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142408\/275-Mag-Ro2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/07142408\/275-Mag-Ro2.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-38741\" class=\"wp-caption-text\">Roniel junto a su t\u00edo Julio C\u00e9sar, quien le ense\u00f1\u00f3 a lanzar.<br \/>Foto: Archivo<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Los hermanos bateadores<\/strong><\/p>\n<p>Alberto, Ram\u00f3n y Reynaldo Padilla componen el \u00fanico tr\u00edo de hermanos que ha conectado mil hits en la historia del beisbol nicarag\u00fcense. Los tres son rivenses. Alberto y Ram\u00f3n, adem\u00e1s, llegaron a los mil imparables el mismo d\u00eda: el 5 de enero del a\u00f1o 2000. Ambos conectaron el ansiado batazo frente a los env\u00edos de Emiliano S\u00e1nchez, quien lanzaba con el equipo de Chinandega. Diez a\u00f1os despu\u00e9s Reynaldo lleg\u00f3 tambi\u00e9n a los mil imparables frente a Estel\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n puede leer:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/perfil\/eddy-talavera-pelotero-a-los-50-anos\/\">Pelotero a los 50<\/a><\/p>\n<p><strong>Familia de peloteros<\/strong><\/p>\n<p>En la revista El Fan\u00e1tico, de noviembre de 2008, el periodista Gerald Hern\u00e1ndez, hace un recuento de los hijos de peloteros que jugaron en Primera Divisi\u00f3n.<br \/>\nPadre: Camilo Arauz Hijo: Hernaldo Arauz<br \/>\nPadre: Adalid L\u00f3pez Hijo: Adalid L\u00f3pez Jr.<br \/>\nPadre: Franklin L\u00f3pez Hijo: Franklin L\u00f3pez Jr.<br \/>\nPadre: Ram\u00f3n Solano Hijo: Ram\u00f3n Solano Jr.<br \/>\nPadre: Arnoldo Calder\u00f3n Hijo: Jilton Calder\u00f3n<br \/>\nPadre: Ram\u00f3n Flores Hijo: Ram\u00f3n Flores Jr.<br \/>\nPadre: Bismark Guadamuz Hijo: Bismark<br \/>\nGuadamuz Jr.<br \/>\nPadre: Apolinar Cruz Hijo: Sander Cruz<br \/>\nPadre: Roger Guill\u00e9n Hijo: Bryan Guill\u00e9n<br \/>\nPadre: Norman Cardoze Hijo: Norman Cardoze Jr.<br \/>\nPadre: Juan V. L\u00f3pez Hijo: Juan G. L\u00f3pez<br \/>\nPadre: Leonardo C\u00e1rdenas Hijo: Fredman<br \/>\nC\u00e1rdenas<br \/>\nPadre: Sandy Moreno Hijo: Sandy Moreno Jr.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Raudez, de Granada, son la familia de lanzadores m\u00e1s famosa del pa\u00eds. P\u00edcheres que se han superado a lo largo de tres generaciones en el beisbol nicarag\u00fcense y conf\u00edan en tener uno de su estirpe en Grandes Ligas<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":38727,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-38752","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38752","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38752"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38752\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44444,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38752\/revisions\/44444"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38727"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38752"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38752"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38752"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}