{"id":39247,"date":"2008-05-18T15:33:25","date_gmt":"2008-05-18T21:33:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=39247"},"modified":"2018-10-06T16:57:17","modified_gmt":"2018-10-06T16:57:17","slug":"los-escoltas-de-la-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/los-escoltas-de-la-revolucion\/","title":{"rendered":"Los escoltas de la revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Vivieron tiempos violentos. Conspiraciones. Asesinatos. La guerra. A la par de los nueve comandantes trabaj\u00f3 un grupo de oficiales que se convirti\u00f3 en la sombra de estos personajes y en sus confidentes.<br \/>\nUn nuevo libro revela detalles del trabajo de estos centinelas y de c\u00f3mo operaba la llamada Seguridad del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Octavio Enr\u00edquez<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Orlando Valenzuela\/Carlos Laguna<\/strong><\/p>\n<p>En un principio el caos rein\u00f3 y luego vino el orden. Despu\u00e9s del triunfo de la revoluci\u00f3n sandinista en 1979, con un pa\u00eds nuevo pr\u00e1cticamente, el departamento de seguridad del Gobierno era un monstruo de mil cabezas que form\u00f3 pieza a pieza la Inteligencia cubana para hacer una especie de alter ego.<\/p>\n<p>Las diferencias entre La Habana y Managua no deber\u00edan de ser muchas, al menos desde ese punto\u00a0de vista. Con el tiempo, en esa estructura participar\u00eda una legi\u00f3n de esp\u00edas expertos en conspirar y desinformar bajo el mando de un joven moreno, recio, pelo liso, originario de Le\u00f3n y ahijado del jefe de la antigua oficina de seguridad somocista, cuyo nombre adem\u00e1s ser\u00eda temido: Len\u00edn Cerna.<\/p>\n<p>Pero la imagen que yo ten\u00eda del esp\u00eda perfecto no era precisamente la de un nicarag\u00fcense, sino la de un<br \/>\nalem\u00e1n que hab\u00eda podido burlar al Mossad y la CIA desde 1952 hasta 1978. Nunca en m\u00e1s de 25 a\u00f1os,<br \/>\nninguna de estas poderosas agencias hab\u00eda podido conseguir una fotograf\u00eda de este oficial que empez\u00f3 a ser llamado con justicia un \u00abhombre sin rostro\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando muri\u00f3 Markus Wolf, hace dos a\u00f1os, una foto de agencia lo mostraba en la antigua frontera de Alemania, vestido con un traje gris, una camisa celeste y unos anteojos que le cubr\u00edan hasta las\u00a0cejas; oscuros como los operativos que orden\u00f3 desde la jefatura de Inteligencia de la desaparecida\u00a0Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana (RDA), firme aliada de los sandinistas en el poder, al punto que\u00a0varios oficiales nicarag\u00fcenses fueron a entrenarse all\u00e1 de modo secreto.<\/p>\n<p>Una de las cabezas de la ramificada Seguridad del Gobierno \u2014que ten\u00eda una especie de CIA,\u00a0llamada Divisi\u00f3n V, operando en el extranjero\u2014 fue siempre la oficina de seguridad personal, los oficiales que cuidaban directamente a los comandantes de la revoluci\u00f3n y que se convirtieron con el tiempo en sus confidentes y en sus guardianes, en quienes cuidaban a sus hijos; algunos de los que hoy incluso prefieren callar antes de revelar las vivencias de aquellos a\u00f1os de guerra.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/asalto-al-banco-de-america\/\">Asalto al Banco de Am\u00e9rica\u00a0<\/a>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00abPrefiero continuar siendo un guardador de secretos palaciegos a dejar de ser quien he sido en los\u00a0\u00faltimos a\u00f1os\u00bb, dijo una vez Federico \u00abPit\u00edn\u00bb Lacayo, secretario personal del comandante Daniel Ortega,\u00a0quien volvi\u00f3 al poder en Nicaragua hace a\u00f1o y medio.<\/p>\n<p>Bosco Z\u00fa\u00f1iga, su hermano Javier y Carlos Arturo Jim\u00e9nez conocieron a Lacayo y fueron del c\u00edrculo de\u00a0oficiales que primero se turnaron cuidando a todos los comandantes y luego fueron enviados \u2014seg\u00fan su expediente, cualidades y parecido f\u00edsico\u2014 a la par de cada jefe, despu\u00e9s de pasar un entrenamiento en la llamada Escuela 18 de Septiembre.<\/p>\n<p>Javier cuid\u00f3 al comandante Ren\u00e9 N\u00fa\u00f1ez, el llamado d\u00e9cimo comandante que ejerc\u00eda de secretario de la\u00a0Direcci\u00f3n Nacional.<\/p>\n<p>Bosco cuid\u00f3 a Ortega hasta 1983, a\u00f1os antes que llegara a esa estructura el joven Carlos Arturo\u00a0Jim\u00e9nez quien acaba de publicar un libro, un testimonio de 700 p\u00e1ginas titulado Nosotros no le dec\u00edamos Presidente. Conspiraciones al desnudo de la Nicaragua sandinista, un documento elaborado despu\u00e9s de realizar decenas de entrevistas a sus antiguos compa\u00f1eros de trabajo. Todos desconfiados con el inter\u00e9s hist\u00f3rico de su amigo y educados bajo la ley del silencio, tanto que el mismo autor\u00a0los llama por seud\u00f3nimo para \u00abno quemarlos\u00bb, aunque en el texto aparecen algunas fotograf\u00edas.<\/p>\n<p>Es Jim\u00e9nez quien dice que en el grupo presidencial hab\u00eda un especialista en gastronom\u00eda que probaba\u00a0el alimento del Presidente, otro en explosivos (\u00e9l), y diez oficiales m\u00e1s, un grupo que a finales de 1986\u00a0form\u00f3 el llamado dream team (equipo so\u00f1ado) ante las se\u00f1ales cada vez m\u00e1s visibles de un atentado seg\u00fan la informaci\u00f3n gubernamental.<\/p>\n<p>\u00abYo no quiero angelitos sino oficiales con poder para prevenir, disuadir y frustrar un atentado contra Daniel\u00bb, orden\u00f3 el comandante Al\u00ed, Manuel Al\u00ed Rivas Vallecillo, uno de quienes permaneci\u00f3 preso\u00a0con Daniel Ortega ocho a\u00f1os en la c\u00e1rcel La Aviaci\u00f3n, junto a Carlos Guadamuz y Len\u00edn Cerna.<\/p>\n<figure id=\"attachment_39250\" aria-describedby=\"caption-attachment-39250\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Javier-Zuniga-.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-39250\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Javier-Zuniga-.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"437\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142004\/Javier-Zuniga-.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142004\/Javier-Zuniga-.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142004\/Javier-Zuniga-.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39250\" class=\"wp-caption-text\">En la escuela 18 de septiembre, donde se entrenaron los miembros de la seguridad personal. All\u00ed estudiaron los hermanos Z\u00fa\u00f1iga, Javier y Bosco.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En una casa de Bello Horizonte, con un calor de los mil demonios, est\u00e1 un hombre. Solo. Su esposa anda trabajando, pero tampoco \u00e9l parece muy interesado que salga en la fotograf\u00eda. Menos\u00a0sus hijos.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfPara qu\u00e9 m\u00e1s? \u00a1Aqu\u00ed estoy yo!<\/p>\n<p>En el libro aparece una foto de mi hija Karelia\u00bb, concede despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Este hombre que habla gritando, porque dice que un explosivo en los primeros a\u00f1os de la revoluci\u00f3n\u00a0le da\u00f1\u00f3 un poco la escucha, mueve los ojos constantemente alrededor, un gesto que se distingue del exagerado movimiento de sus manos explicando cada cosa como si fuese un profesor de escuela y sonriendo con una risita burlesca.<\/p>\n<p>\u00abEste trabajo (de Inteligencia) te deja secuelas. Mi mujer si sabe el uno por ciento de lo que yo hice es\u00a0mucho (a pesar que ella tambi\u00e9n fue de la Seguridad). Te entrenan para que no habl\u00e9s con nadie y claro\u00a0uno convencido ideol\u00f3gicamente. No confi\u00e1s en tu mujer ni en tu sangre, ni en nadie\u00bb, dice Jim\u00e9nez, camisa roja, calvo, viendo para cualquier lado.<\/p>\n<p>Bosco Z\u00fa\u00f1iga habla pausado a sus 44 a\u00f1os. Demasiado. \u00abPerd\u00ed dos a\u00f1os de mi vida. Estuve hospitalizado en el Sinforoso Bravo. No me acuerdo, mi hermano dice que me visit\u00f3 pero yo no me acuerdo\u00bb, dice y todo empez\u00f3 un d\u00eda de 1982 en Buenos Aires, Argentina, cuando acompa\u00f1ando a Ortega descubri\u00f3 que las noches bonaerenses pueden tambi\u00e9n ser una tragedia.<\/p>\n<p>Era entonces un muchacho. Flaco como un alfiler. Karateca, porque \u00e9l y dos hermanos m\u00e1s son expertos en artes marciales, y algo pas\u00f3 con su cerebro. Un bujido espantoso, dice que sinti\u00f3 como un maremoto, comenz\u00f3 en todo el cuerpo y, luego con el paso del tiempo y en otras giras, ese sentir le fue provocando efectos en el rostro hasta que un d\u00eda un p\u00e1rpado se le desgaj\u00f3 por completo y luego, en Cuba, lo dejaron internado. El estr\u00e9s \u2013le dijo el m\u00e9dico\u2013 lo estaba matando.<\/p>\n<p>Jim\u00e9nez lo explica de otro modo: \u00abBosco se quem\u00f3\u00bb. Ese era el resultado de jornadas de trabajo que\u00a0oscilaban entre 16 y 21 horas todos los d\u00edas, incluyendo los viajes frecuentes al exterior. As\u00ed se convirti\u00f3 en una sombra.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1nto tiempo te tom\u00f3 recuperarte, Bosco? \u2014le pregunto. Usa lentes, lo acompa\u00f1a su hermano<br \/>\nJavier.<\/p>\n<p>\u2014Yo todav\u00eda&#8230; estoy en recuperaci\u00f3n, algunas veces tengo unas crisis \u2014dice este hombre que dirige<br \/>\ncon buen tino una empresa de seguridad.<\/p>\n<p>Luz y sombra. Carlos Arturo Jim\u00e9nez cuenta que tambi\u00e9n despertaban la envidia del resto de oficiales. Les pagaban dos salarios m\u00e1s, les regalaban casas y mandaban. \u00abMe arrepiento, cuando me ofrecieron una dije que ya ten\u00eda\u00bb, dice ri\u00e9ndose.<\/p>\n<p>Donde llegaban, una palabra de ellos bastaba. No val\u00eda que fuese un oficial grande o peque\u00f1o. Si deb\u00edan apartarlo, ellos lo hac\u00edan y listo. Les pagaban por ser desconfiados, leales, y por su preparaci\u00f3n militar. El entonces jefe del Ej\u00e9rcito, Humberto Ortega, les advirti\u00f3 claramente que lo mismo que le pasaba a Daniel deb\u00edan vivirlo ellos.<\/p>\n<p>\u00abEs posible que el comandante Humberto haya sugerido dos o tres veces el monto del sueldo que recib\u00edamos de la Direcci\u00f3n, sin contar el extra, pero no creo que haya sugerido m\u00e1s all\u00e1 de esa cantidad.\u00a0Eran tiempos de guerra\u00bb, recuerda Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p>Sombras. Com\u00edan antes que los dirigentes supuestamente para comprobar si la comida no estaba\u00a0envenenada, a veces a la par de los encargados de gastronom\u00eda. A otros ni siquiera les daba tiempo y como Bosco Z\u00fa\u00f1iga en la sobaquera caminaban el pollo y la tortilla junto a su arma. Dorm\u00edan con la ropa puesta.<\/p>\n<p>\u00abMucho se andaba a pie. Las jornadas eran s\u00faper cansadas, us\u00e1bamos la desinformaci\u00f3n, le dec\u00edamos\u00a0al jefe &#8216;va usar este veh\u00edculo&#8217; y se iba en otro. Fue interesante. En ese momento comenzamos a ser escoltas profesionales, de ser emp\u00edricos, aprendimos de la experiencia de otros pa\u00edses como Cuba y Alemania.<\/p>\n<p>Dorm\u00edamos con el chile en los ojos, con el saco puesto, con la sobaquera\u00bb, narra el hermano de Bosco, que fue escolta de Ren\u00e9 N\u00fa\u00f1ez.<\/p>\n<p>Otro de los aspectos que m\u00e1s ha marcado a los guerrilleros, convertidos luego en gobernantes, es que\u00a0nunca ten\u00edan tiempo para la familia. Abundan los hogares destruidos. Los hijos sin padre, sin madre.<\/p>\n<p>Los agentes de la seguridad personal no fueron la excepci\u00f3n. Entraban a sus casas durante horas y luego deb\u00edan estar dispuestos a salir. \u00abA mi esposa llegu\u00e9 a mirarla como una extra\u00f1a\u00bb, confiesa Jim\u00e9nez en su casa en Bello Horizonte montado en sus recuerdos.<\/p>\n<p>\u00abUna vez a las tres de la ma\u00f1ana vine a la casa. Viaj\u00e9 desde la India, donde trabaj\u00e9 durante un mes. Iba a\u00a0hacerle el amor a mi esposa, cuando ah\u00ed nomasito se apareci\u00f3 el mismo que me acababa de dejar y dijo &#8216;vamos para Matagalpa&#8217;. No logramos hacer nada (risotadas). Estando all\u00e1 me encontr\u00e9 a una muchacha que me tuvo a la Karelia (su hija). Estando uno en crisis c\u00f3mo no iba a fallar\u00bb, justifica.<\/p>\n<p>Bosco Z\u00fa\u00f1iga lo que recuerda es que les quedaba poco tiempo para la familia y por eso muchos hogares, formados al calor de la lucha revolucionaria, terminaron derrotados. \u00ab\u00c9ramos muy j\u00f3venes, pero tambi\u00e9n la vida personal era restringida. Si a uno de nosotros le gustaba lavarse los dientes con Colgate ya eras motivo de sospechas. Si andabas camiseta bonita uno dec\u00eda u\u00fau\u00fa miralo. Eso m\u00e1s las condiciones de trabajo y nuestras parejas eran j\u00f3venes, era muy dif\u00edcil en su momento poder manejar la relaci\u00f3n. La mayor\u00eda perdimos hogares, como j\u00f3venes, comet\u00edamos errores de tomar mucho y andar de mujeriegos. La madurez requerida uno no la obtiene por decreto\u00bb, lamenta Bosco.<\/p>\n<p>Durante la vida como oficiales, enfrentar\u00edan tambi\u00e9n amenazas de atentados, teniendo como enemigo a la CIA, la Agencia de Estados Unidos que le hac\u00eda la guerra a los sandinistas por orden del presidente Ronald Reagan.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 1990, cuando perdi\u00f3 el B\u00f3er (as\u00ed llama Bosco a la derrota electoral del FSLN), vendr\u00eda el olvido. O el rechazo de otros sectores seg\u00fan Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p>\u00abEl s\u00f3lo hecho de haber sido del Estado Mayor de la Seguridad Personal del comandante Daniel Ortega en los ochenta, represent\u00f3 un precio alto, no s\u00f3lo al momento del rev\u00e9s electoral y la posterior entrega del Gobierno, sino hasta el presente. A m\u00ed no me quer\u00edan ni Dios ni el diablo. Mis propios compa\u00f1eros, especialmente los que hab\u00edan permanecido en la seguridad, despu\u00e9s del cambio de gobierno, me etiquetaban como radical, exactamente lo mismo pensaban del comandante Daniel\u00bb.<\/p>\n<figure id=\"attachment_39252\" aria-describedby=\"caption-attachment-39252\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/mienbros-de-los-cercanos-a-Jimenez.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-39252\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/mienbros-de-los-cercanos-a-Jimenez.jpg\" alt=\"Fotos de Orlando Valenzuela\/Carlos Laguna\" width=\"700\" height=\"489\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142003\/mienbros-de-los-cercanos-a-Jimenez.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142003\/mienbros-de-los-cercanos-a-Jimenez.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142003\/mienbros-de-los-cercanos-a-Jimenez.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39252\" class=\"wp-caption-text\">Algunos de los miembros de los cercanos a Jim\u00e9nez. Joel Rodr\u00edguez, Enrique \u00abEl Conejo\u00bb, M\u00e1ximo T\u00e9llez, Germ\u00e1n Guti\u00e9rrez Osegueda \u00abPablito\u00bb, (q.e.p.d.), Heriberto Bola\u00f1os, \u00abChilolo\u00bb y \u00abEl Chich\u00f3n\u00bb en 1985.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El viejo que cuenta el chiste ni siquiera sospecha que hay algo de verdad en \u00e9l. Ni siquiera lo imagina, pero en el Mercado Oriental los chistes, como las historias, terminan diciendo verdades a medias. Seg\u00fan la leyenda, Fidel Castro, que visit\u00f3 varias veces Nicaragua durante la revoluci\u00f3n, viajaba en un avi\u00f3n con Daniel Ortega y sac\u00f3 varias veces la mano por la ventanilla pregunt\u00e1ndole en qu\u00e9 lugar de Nicaragua estaban.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 \u2014respondi\u00f3 el Presidente de Nicaragua cuando Castro sac\u00f3 su mano. Luc\u00eda un reloj de oro.<\/p>\n<p>\u2014Co\u00f1o, \u00a1me robaron el reloj, Daniel! \u2014le reclam\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Estamos en el Mercado Oriental! \u2014respondi\u00f3 con seguridad ante los ojos desorbitados de Castro, sobreviviente de mil batallas y atentados, pero sorprendido, seg\u00fan este chiste, por los delincuentes del mercado m\u00e1s grande de Nicaragua, doctos en ma\u00f1as y trampas.<\/p>\n<p>Con los a\u00f1os el chiste se hizo popular en el centro de compras capitalino y la gente, como suele pasar, s\u00f3lo cambi\u00f3 el nombre de los personajes convirtiendo a Daniel Ortega a\u00f1os despu\u00e9s en Enrique Bola\u00f1os y a Castro en un h\u00e1bil promotor del boxeo como espect\u00e1culo, Don King.<\/p>\n<p>Pero lo que pocos saben es que cinco meses despu\u00e9s del triunfo de la revoluci\u00f3n, Ortega fue asaltado en el Mercado Oriental, seg\u00fan el testimonio Nosotros no le dec\u00edamos Presidente&#8230;, que pronto se publicar\u00e1 en Espa\u00f1a de acuerdo con su autor.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda Ortega andaba con el comandante Tom\u00e1s Borge y diez escoltas, y se arm\u00f3 un relajo frente a una vendedora de vaho.<\/p>\n<p>\u2014Comandante, \u00bfno le robaron la cartera? \u2014le pregunt\u00f3 uno de los guardaespaldas.<\/p>\n<p>\u2014Creo, creo&#8230; \u2014dijo revis\u00e1ndose\u2014 que la dej\u00e9 en la casa&#8230;<\/p>\n<p>Ese d\u00eda del mercado tambi\u00e9n a los escoltas le robaron las carteras. Un relato m\u00e1s del libro es que un grupo de agentes salv\u00f3 a Fidel Castro y Daniel Ortega de morir en un atentado en Masaya el 21 de julio de 1980 que realizar\u00eda un antiguo instructor de las tropas somocistas que lleg\u00f3 bien vestido al mitin pol\u00edtico y llevaba escondido un rev\u00f3lver Colt, calibre 38.<\/p>\n<p>\u00abRenes\u00f3n (otro agente) lo sorprendi\u00f3 por el frente, quit\u00e1ndole toda visibilidad hacia los dirigentes y le coloc\u00f3 su pistola en el centro del est\u00f3mago. \u00abMarc\u00f3n\u00bb (un oficial m\u00e1s) en el costado izquierdo lo asi\u00f3 del brazo y \u00e9l por el costado derecho. \u00abSi te mov\u00e9s te mato hijueputa le dije\u00bb, reconstruye Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p>Jim\u00e9nez entrevist\u00f3 a sus antiguos compa\u00f1eros y les cambi\u00f3 el nombre para publicar sus historias. Por ejemplo, las vivencias del atentado contra Fidel son las de un antiguo guardia nacional que, a la ca\u00edda de la dinast\u00eda, se sum\u00f3 a los sandinistas. Ese agente es llamado por el autor \u00abEl Conejo\u00bb. Pero en el libro hay lugar tambi\u00e9n para Bucardo, Cuadra, Tomasito, \u00abEl Negro\u00bb Juan Carlos, V\u00edctor y hasta un ex contra llamado Allan quien cuenta su historia, ya en tiempo de paz, para ver el relato desde el otro lado. Todos ellos cuidaron al poder, y se relacionaron con las seguridades m\u00e1s duras de aquellos a\u00f1os, entre ellas la cubana o la de Libia.<\/p>\n<p>Carlos Alberto conoci\u00f3 a Gaddafi. En el libro lo cuenta. Ahora est\u00e1 recordando cada uno de esos detalles y los momentos cr\u00edticos a la par de Ortega. En la sala de su casa en Bello Horizonte, casi al lado de la mansi\u00f3n del antiguo Ministro del Interior Tom\u00e1s Borge, est\u00e1 este escolta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfA cu\u00e1ntos atentados sobrevivi\u00f3 el presidente Daniel Ortega? le pregunto al antiguo agente.<\/p>\n<p>\u2014Hab\u00eda que hacer una contabilidad \u2014responde. No precisa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1ntos sobrevivi\u00f3? \u00bfLo quisieron envenenar?<\/p>\n<p>S\u00ed (responde r\u00e1pido). Otra historia es que en Costa Rica lo iban a bajar con un Red Eyes (los misiles tierra-aire que daba la CIA a la Contra). Y all\u00ed sucedi\u00f3 algo sorprendente. Result\u00f3 que todo el itinerario nicarag\u00fcense, seg\u00fan la Direcci\u00f3n V, lo ten\u00eda el enemigo. Se hab\u00eda pasado una informaci\u00f3n y ellos nos preguntaron con frases exactas si hab\u00edamos dicho tal frase. Era cierto. Entonces lo de la Direcci\u00f3n V dijeron que ten\u00edamos un infiltrado en los \u00f3rganos de la seguridad o algo estaba pasando all\u00ed. Se comenz\u00f3 a hacer una revisi\u00f3n y result\u00f3 que en la oficina de la Embajadora en Costa Rica encontraron micr\u00f3fonos. A\u00f1os antes en el 84 le hicieron ese trabajo. Agarraron y dijeron que le iban a hacer un trabajo barato (en la oficina), le mandaron a la Inteligencia tica, entrenada por la CIA, a ellos les dec\u00edan \u00ablos babes\u00bb seg\u00fan un libro. La Direcci\u00f3n V hall\u00f3 micr\u00f3fonos. No los quitamos inmediatamente. Lo dejamos para desinformar. Es Hollywood esto, pero todo, todo, es verdad. Los hicimos creer que el comandante llegaba a Costa Rica en avi\u00f3n, mandamos los aviones, y lo hicimos entrar por abajo. Nuestra especialidad era la desinformaci\u00f3n. El comandante hasta en taxi se fue una vez, uno que por supuesto nosotros utiliz\u00e1bamos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_39253\" aria-describedby=\"caption-attachment-39253\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Daniel-Ortega-en-ejercicio-EEUU.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-39253\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Daniel-Ortega-en-ejercicio-EEUU.jpg\" alt=\"Fotos de Orlando Valenzuela\/Carlos Laguna\" width=\"700\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142002\/Daniel-Ortega-en-ejercicio-EEUU.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142002\/Daniel-Ortega-en-ejercicio-EEUU.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142002\/Daniel-Ortega-en-ejercicio-EEUU.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39253\" class=\"wp-caption-text\">1985. Daniel Ortega haciendo ejercicios en el extranjero.<\/figcaption><\/figure>\n<h4>Las TPU y los infiltrados<\/h4>\n<p>En el texto Nosotros no le dec\u00edamos presidente&#8230; se dice que uno de los m\u00e9todos de ataque de las Tropas Especiales Pablo \u00dabeda (TPU) era a trav\u00e9s de columnas que ellos llamaban las bandas fantasmas. Estos eran grupos impostores que se hac\u00edan pasar por fuerzas contrarrevolucionarias para tender emboscadas.<\/p>\n<p>Esos oficiales camuflados adoptaban hasta el vocabulario de la Contra.<\/p>\n<p>\u00abLas bandas fantasmas penetraban a las monta\u00f1as y eventualmente realizaban contactos con verdaderas bases contras, con quienes establec\u00edan puntos de encuentro para una eventual unificaci\u00f3n de fuerzas o coordinaci\u00f3n de ataques\u00bb, cuenta Carlos Arturo Jim\u00e9nez, ex miembro de la Seguridad del Estado Mayor Presidencial.<\/p>\n<p>Jim\u00e9nez relata que los miembros de la banda fantasma, estrechando las manos, \u00abapu\u00f1alaban a su contraparte, pero cuando el n\u00famero de hombres de la banda fantasma era inferior al n\u00famero de la base Contra con quienes establec\u00edan contacto, esperaban\u00bb.<\/p>\n<p>Esa espera era de pl\u00e1ticas y transcurr\u00eda hasta que en la madrugada, ya dormidos, los apu\u00f1alaban a todos.<\/p>\n<p>Pero los sandinistas tambi\u00e9n fueron v\u00edctimas de los infiltrados. La CIA intentaba comprarlos y obtener informaci\u00f3n valiosa de sus protegidos. Los casos que se recuerdan en el libro de Jim\u00e9nez son los de Reynaldo Aguado Montealegre, un antiguo oficial administrativo del entonces Ministerio del Interior.<\/p>\n<p>\u00abYo tuve la oportunidad de trabajar con Reynaldo Aguado en el aseguramiento de algunas actividades en 1984 y 85, y recuerdo que era un tipo extremadamente bromista\u00bb, dice el libro.<\/p>\n<p>All\u00ed mismo se cuenta que Aguado fue separado en febrero y marzo de 1986.<\/p>\n<p>\u00abDe los dos oficiales reclutados quien m\u00e1s da\u00f1o ocasion\u00f3 fue Eduardo Trejos, a quien la Direcci\u00f3n de Relaciones P\u00fablicas del Ministerio del Interior (Mint) lo present\u00f3 ante los medios como miembro del Mint, ya que la Direcci\u00f3n V (a la que pertenec\u00eda) era pr\u00e1cticamente desconocida en esa \u00e9poca\u00bb, cita el relato.<\/p>\n<p>\u00abLa gente de la CIA nos trabaj\u00f3, inclusive hab\u00eda gentes con nombre y apellidos que se dirig\u00edan a nosotros. Ofrecieron dinero, qu\u00e9 costumbre tiene tal dirigente, si fuma o no. Qu\u00e9 bebe y te puedo dar tanto. Lo primero que hac\u00eda uno es informar a sus superiores. Eramos objetos de cuestionamientos y preguntas por nuestra cercan\u00eda\u00bb, confirma Javier Z\u00fa\u00f1iga, ex escolta de Ren\u00e9 N\u00fa\u00f1ez.<\/p>\n<p>Carlos Arturo Jim\u00e9nez explica que cuando despunt\u00f3 el Gobierno de los ochenta, la seguridad del Gobierno se val\u00eda de estas direcciones para garantizarla: la llamada Seguridad del Estado (\u00f3rgano de la Contrainteligencia que detectaba y neutralizaba las actividades de espionaje del enemigo), la Direcci\u00f3n V (operaciones en el extranjero) y la Direcci\u00f3n VIII (encargados de detectar textos, notas, telefax, mensajes e informaciones de la Inteligencia enemiga).<\/p>\n<figure id=\"attachment_39254\" aria-describedby=\"caption-attachment-39254\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Mienbros-de-Tropas-Pablo-Ubeda.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-39254\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Mienbros-de-Tropas-Pablo-Ubeda.jpg\" alt=\"Fotos de Orlando Valenzuela\/Carlos Laguna\" width=\"700\" height=\"594\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142001\/Mienbros-de-Tropas-Pablo-Ubeda.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142001\/Mienbros-de-Tropas-Pablo-Ubeda.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142001\/Mienbros-de-Tropas-Pablo-Ubeda.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39254\" class=\"wp-caption-text\">Miembros de las Tropas Pablo \u00dabeda (TPU), en pleno operativo en las monta\u00f1as del norte de Nicaragua en 1982.<\/figcaption><\/figure>\n<h4>\u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 Fidel Castro?<\/h4>\n<p>Seg\u00fan el libro, los nicarag\u00fcenses lograron burlar a los miembros de la seguridad de Fidel Castro en una de sus visitas a Nicaragua, haci\u00e9ndoles creer que el l\u00edder cubano viajaba en una caravana falsa, un hecho que supuestamente provoc\u00f3 un fuerte rega\u00f1o de Cuba a sus oficiales.<\/p>\n<p>\u00abEso fue en el 80 que vino. La seguridad cubana se mont\u00f3 y result\u00f3 que cuando ven\u00edan de Matagalpa, estaban busc\u00e1ndolo y el comandante Fidel estaba en Las Colinas. El \u00fanico que se salv\u00f3 fue su jefe de escoltas. Los alumnos comienzan a superar a los maestros dijeron\u00bb, recuerda el ex miembro de a Seguridad del Estado Mayor Presidencial, Carlos Arturo Jim\u00e9nez.<\/p>\n<h4>Historia de dos guardaespaldas y parientes<br \/>\nEntre Carlos N\u00fa\u00f1ez y Len\u00edn Cerna<\/h4>\n<p>Filadelfo Benavente Urbina pega una patada y los ni\u00f1os, vestidos como karatecas, lo imitan en sincron\u00eda marcial. Y la van pegando r\u00e1pido, mientras las cuentan en coreano jana (uno), dul, set&#8230; yul (diez)&#8230; Una mujer mira desde el quicio de la puerta, viste de rosado.<\/p>\n<p>Ninguno de esos peque\u00f1os, acompa\u00f1ados algunos por sus padres, saben que, adem\u00e1s de experto en artes marciales, ese hombre perteneci\u00f3 a la Seguridad del Estado.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo eso. Fue instructor de los j\u00f3venes oficiales que llegaban a pasar cursos a la direcci\u00f3n que gobern\u00f3 con mano de hierro el coronel Len\u00edn Cerna, \u00abun hombre de car\u00e1cter fuerte como todo militar\u00bb seg\u00fan \u00e9l, pero tambi\u00e9n estuvo cerca del poder pues fue uno de los primeros escoltas del comandante Carlos N\u00fa\u00f1ez y de Tom\u00e1s Borge.<\/p>\n<p>Benavente Urbina tiene casi 70 a\u00f1os, y anduvo combatiendo con N\u00fa\u00f1ez. \u00abMi trabajo era entrenador militar, la preparaci\u00f3n militar y f\u00edsica de la gente para estar preparado para cualquier acci\u00f3n. Los a\u00f1os de escolta para m\u00ed fueron buenos, entr\u00e9 como jefe y fui jefe de escoltas con Carlos N\u00fa\u00f1ez, renunci\u00e9 y pas\u00e9 a la Seguridad. Carlos N\u00fa\u00f1ez era un hombre disciplinado, honesto. En el mismo 79 pas\u00e9ala Seguridad\u00bb, dice.<\/p>\n<p>En el caser\u00edo Jos\u00e9 Dolores Estrada, de Managua, vive Felipe Obando. Este se\u00f1or calvo, de 63 a\u00f1os, camiseta y lentes grandes es cu\u00f1ado de Benavente Urbina. No recuerda la fecha, pero s\u00ed que fue su cu\u00f1ado quien lo recomend\u00f3 para trabajar con el comandante Carlos N\u00fa\u00f1ez, a quien acompa\u00f1\u00f3 durante diez a\u00f1os. \u00ab\u00c9l me dijo que iba a ser para toda la vida. Me dijo que me iba a hacer una vivienda en su casa en Le\u00f3n para que me fuera con mi se\u00f1ora y mis hijos, pero eso no se realiz\u00f3 por la muerte de \u00e9l. Era una excelente persona. Corr\u00ed algunos riesgos, pero no tantos\u00bb, recuerda este escolta que es de los pocos que logr\u00f3 mantener a su esposa e hijos juntos, a pesar del trabajo duro al que eran sometidos.<\/p>\n<p>Obando se cas\u00f3 con Mar\u00eda Elsa Olivares y tuvieron siete hijos a lo largo de 35 a\u00f1os juntos. Todos recuerdan con cari\u00f1o a N\u00fa\u00f1ez, una buena persona que les mandaba regalos y permit\u00eda que su padre llegara cada vez que ten\u00edan un problema.<\/p>\n<p>\u00ab\u00c9l me daba permiso para que me viniera a dormir en d\u00eda de semana y en la ma\u00f1anita me mandaba a traer. Pas\u00e9 diez a\u00f1os con \u00e9l as\u00ed. No le gustaba que nadie le manejara, s\u00f3lo yo. Al tiempo el jefe de escoltas busc\u00f3 c\u00f3mo meter a otro chofer que le manejara. Entonces me dejaron en la casa. Yo andaba mi AK, mi pistola, las armas del reglamento. Todos los a\u00f1os el comandante nos hac\u00eda un regalo a mi esposa y a m\u00ed. Las hermanas tambi\u00e9n. Me regal\u00f3 una moto IFA, una 250\u00bb, recuerda Obando. Cae la tarde. Hace calor y este se\u00f1or agarra un poco de sombra, est\u00e1 sentado en unas sillas pl\u00e1sticas frente a su casa.<\/p>\n<figure id=\"attachment_39255\" aria-describedby=\"caption-attachment-39255\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Filadelfo-Benaventuras.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-39255\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Filadelfo-Benaventuras.jpg\" alt=\"Fotos de Orlando Valenzuela\/Carlos Laguna\" width=\"700\" height=\"579\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142000\/Filadelfo-Benaventuras.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142000\/Filadelfo-Benaventuras.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07142000\/Filadelfo-Benaventuras.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39255\" class=\"wp-caption-text\">Filadelfo Benavente Urbina<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivieron tiempos violentos. Conspiraciones. Asesinatos. La guerra. A la par de los nueve comandantes trabaj\u00f3 un grupo de oficiales que se convirti\u00f3 en la sombra de estos personajes y en sus confidentes. Un nuevo libro revela detalles del trabajo de estos centinelas y de c\u00f3mo operaba la llamada Seguridad del Estado.<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":39249,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15,26],"tags":[2383],"class_list":["post-39247","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil","category-reportajes","tag-revolucion-sandinista"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39247","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39247"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39247\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45093,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39247\/revisions\/45093"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39249"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39247"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39247"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39247"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}