{"id":39717,"date":"2008-12-14T16:39:37","date_gmt":"2008-12-14T22:39:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=39717"},"modified":"2018-10-06T17:07:04","modified_gmt":"2018-10-06T17:07:04","slug":"el-pasado-que-nos-condena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-pasado-que-nos-condena\/","title":{"rendered":"El pasado que nos condena"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Un pa\u00eds desangrado como el nuestro repite su historia porque pocos han superado las tragedias ocultas en la memoria, dice un grupo de sicoterapeutas que para sanar el futuro han declarado la guerra al olvido<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Luis E. Duarte<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Mario Tapia y Orlando Miranda<\/strong><\/p>\n<p>Aquiles Osejo Gait\u00e1n, supervisor de Ornato en la Alcald\u00eda de Ciudad Sandino, tiene 42 a\u00f1os y un aspecto inofensivo. A simple vista, este padre de familia no parece una persona que particip\u00f3 en la guerra desde que ten\u00eda 14, motivado entonces por la euforia de 1979.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/heridas-de-guerra\/\">Heridas de guerra<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Sostuvo las armas todo el per\u00edodo de los ochenta, pero ahora desarmado, extiende la mano a sus compa\u00f1eros, pero tambi\u00e9n saluda con la frente, los cachetes, el trasero, toca la cara de otros, sus piernas, viene y va en el auditorio, baila y r\u00ede mucho.<\/p>\n<p>Osejo es uno de los adultos en un taller de tres d\u00edas en Estelimar, centro recreativo en las afueras de Estel\u00ed. La mayor\u00eda de participantes son j\u00f3venes de organizaciones civiles sin fines de lucro, amas de casa j\u00f3venes, desempleados, profesionales o t\u00e9cnicos.<\/p>\n<p>\u00c9l es un hombre peque\u00f1o con bigote de brocha y una panza feliz, casado, padre cuatro veces y voluntario para todo lo que requiera ayuda en su barrio, ya sean jornadas de salud o de limpieza. Por eso lo invitan a charlas de liderazgo y \u00e9l asiste muy contento porque con muchos sacrificios ha ganado reconocimiento a su empe\u00f1o. Aqu\u00ed parece m\u00e1s joven que los veintea\u00f1eros que llegaron de diferentes lugares a este taller tan inusual.<\/p>\n<p>Desde 1997 un grupo de sic\u00f3logos del Centro Ecum\u00e9nico Antonio Valdivieso sostiene talleres con diferentes grupos que tienen una modalidad muy peculiar. Por medio de terapias alternativas quieren lamer heridas subconscientes de los l\u00edderes de un pueblo sacudido una y otra vez por tragedias nacionales que en todo caso son tambi\u00e9n tragedias familiares. \u00c9stos son encuentros de motivaci\u00f3n cuyo reto principal es crear un cambio de actitud colectiva.<\/p>\n<p>Desde los desastres naturales, pasando por las guerras, los padres ausentes, las violaciones y las muertes, todo es personal en la historia de Nicaragua, desde la vida del Presidente, hasta la de estos l\u00edderes de base y sus hijos, todo por igual ha influido para que estemos en el lugar donde estamos y la historia con iron\u00eda se repita.<\/p>\n<p>Para algunos en Estel\u00ed es la primera vez en una reuni\u00f3n as\u00ed. Una terapia que tiene el opulento nombre de \u00abProceso de transformaci\u00f3n sicosocial para el desarrollo social\u00bb. Quiz\u00e1 no quieren asustar a los participantes, nadie quiere que lo tilden de loco porque se considera que las terapias son, por regla, para personas con problemas mentales.<\/p>\n<p>El taller lo imparte la sic\u00f3loga Martha Cabrera y dos muchachas muy j\u00f3venes que coordinan las actividades, entre \u00e9stas la \u00absicomotora\u00bb. Juegos con el cuerpo, ejercicios de contacto o de relajaci\u00f3n y asociaci\u00f3n de ideas.<\/p>\n<p>Osejo pide la palabra en un momento de discusi\u00f3n y les habla a los m\u00e1s j\u00f3venes. Una facilitadora escribe \u00abautoritarismo\u00bb en la pizarra, entre las palabras acomodadas por asociaci\u00f3n, mientras hablan de los retos individuales de estos dirigentes de base.<\/p>\n<p>\u00abAqu\u00ed en la guerra participaron 600 mil hombres que aprendimos a seguir \u00f3rdenes solamente, y ustedes saben que en el ej\u00e9rcito el que no obedece est\u00e1 muerto\u00bb, explica Osejo.<\/p>\n<p>Entres los m\u00e1s j\u00f3venes est\u00e1 Kenia Roca Alvarez, apenas tiene 22 a\u00f1os y viene de la comunidad Los \u00c1ngeles, en Moyogalpa, es una ometepe\u00f1a ruidosa que discute con todos, madre desde los 17 a\u00f1os, criada por su abuela porque su padre se fue de la casa y su madre a Costa Rica y voluntaria en una organizaci\u00f3n juvenil de la isla que hace torneos deportivos y limpieza<br \/>\nen la playa.<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que tiene en com\u00fan con el se\u00f1or Osejo es que creci\u00f3 sin sus padres biol\u00f3gicos. Sobre eso hablar\u00e1 m\u00e1s tarde. Quiz\u00e1 porque, como todos en este grupo, como casi todos en Nicaragua, tiene tras de s\u00ed una historia de eventos tristes. Pocos escapan de padecer alg\u00fan desastre, alguna guerra, abandono, hambre o la muerte de un ser querido, sea cual sea la causa.<\/p>\n<p>\u00abHay cosas que nosotros arras-tramos, cosas que hemos hecho en el pasado y te atan\u00bb, agrega Osejo en su entrevista, como si \u00e9l no hubiera visto la muerte de frente en el ej\u00e9rcito y todo lo que vivi\u00f3 formara parte de una pel\u00edcula que est\u00e1 contando en tercera persona.<\/p>\n<figure id=\"attachment_39721\" aria-describedby=\"caption-attachment-39721\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/El-pasado-que-nos-condenan4.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-39721\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/El-pasado-que-nos-condenan4.jpg\" alt=\"Foto de Mario Tapia y Orlando Miranda\" width=\"700\" height=\"326\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141551\/El-pasado-que-nos-condenan4.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141551\/El-pasado-que-nos-condenan4.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141551\/El-pasado-que-nos-condenan4.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39721\" class=\"wp-caption-text\">Nellys Palomo, Aquiles Osejo y Martha Cabrera.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Una veintena de participantes se ha reunido en un centro de recreo en las afueras de Estel\u00ed. Vienen de todas partes del pa\u00eds: Bilwi, Yal\u00ed, El Castillo, Ometepe&#8230;<\/p>\n<p>En el centro del auditorio inician su reuni\u00f3n con ejercicios corporales que incluyen bailes. En un momento deben quedarse en parejas, mujeres y hombres desconocidos, mujeres y mujeres, hombres y hombres que nunca se hab\u00edan visto, se toman de la mano y caminan juntos, hacen sociodramas, act\u00faan representando sus propios problemas.<\/p>\n<p>La terapeuta es aqu\u00ed una \u00abfacilitadora\u00bb. Una muchacha morena explica que estos ejercicios de relajamiento son necesarios para conocer sus propios cuerpos, ese lugar a veces extra\u00f1o por el cual percibimos toda la vida que llevamos y la que nos rodea.<\/p>\n<p>Pide recordar las sensaciones que pasan inadvertidas durante todo el d\u00eda, incluso en los cuerpos de otras personas. Aquel hombre maduro de Ciudad Sandino lleva a veces de la mano a otro hombre, a una se\u00f1ora campesina o a una jovencita que podr\u00eda ser su hija.<\/p>\n<p>Tres miembros del Centro Ecum\u00e9nico Antonio Valdivieso trabajar\u00e1n con estas personas de edades mezcladas, l\u00edderes de base de organizaciones inscritas dentro de la Red de Desarrollo Local durante tres d\u00edas, son parte de una serie de talleres donde no se hablar\u00e1 de planificaci\u00f3n, estrategias, m\u00e9todos y modelos de administraci\u00f3n, sino que saldr\u00e1n a flote sus emociones.<\/p>\n<p>Kenia Roca \u00c1lvarez no tiene empleo, pero s\u00ed trabaja voluntaria en las jornadas de limpieza o coordinando charlas educativas sobre derechos reproductivos, responsabilidad paterna y materna o medio ambiente.<\/p>\n<p>Recuerda uno de los m\u00e9todos en estos encuentros, se trata de las Constelaciones Familiares, un ejercicio terap\u00e9utico en el cual una persona escoge voluntarios para representar su posici\u00f3n dentro de la familia propia o un escenario de su realidad pr\u00f3xima.<\/p>\n<p>El modelo parte de las investigaciones de Walter Toman, acad\u00e9mico de Harvard en los a\u00f1os cincuenta, quien se orient\u00f3 a la formaci\u00f3n s\u00edquica del individuo en dependencia de la posici\u00f3n que ten\u00eda en la l\u00ednea familiar, particularmente entre los hermanos.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n, Roca represent\u00f3 a Nicaragua, alguien m\u00e1s fue Daniel Ortega, otro fue el presente, un cuarto era el futuro y dos m\u00e1s representaban a los muertos.<\/p>\n<p>\u00abYo estaba en medio de los muertos y lloraba, ambos me agarraban de las manos y no me soltaban. Lloraba aunque estaba chiquita para la guerra y no conoc\u00ed mucho. Otros lloraron porque la guerra es parte de la historia que no podemos esconder, aunque no debemos repetirla\u00bb, revela.<\/p>\n<p>Luego agrega que \u00abel futuro era un hombre que quer\u00eda estar lejos del pasado y el presente, pero era incorrecto porque no pod\u00eda dejar de ser parte de eso\u00bb.<\/p>\n<p>La coordinadora del proyecto, Martha Cabrera, explica que los participantes deben reflexionar sobre la historia propia, aunque duela mucho porque est\u00e1 llena de duelos sin resolver. Sin embargo, este cambio tiene que arrancar de uno, no puede ser impuesto.<\/p>\n<figure id=\"attachment_39720\" aria-describedby=\"caption-attachment-39720\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/El-pasado-que-nos-condenan6.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-39720\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/El-pasado-que-nos-condenan6.jpg\" alt=\"Foto de Mario Tapia y Orlando Miranda\" width=\"700\" height=\"588\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141552\/El-pasado-que-nos-condenan6.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141552\/El-pasado-que-nos-condenan6.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141552\/El-pasado-que-nos-condenan6.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39720\" class=\"wp-caption-text\">El amanecer en Bluefields despu\u00e9s del hurac\u00e1n Joan en 1988<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s del hurac\u00e1n Mitch sali\u00f3 un grupo de sic\u00f3logos a atender a los sobrevivientes y damnificados. Fue el inicio de este programa de autoayuda a nivel nacional. En aquel momento, pensaron que los damnificados querr\u00edan exponer su tragedia, \u00abpero ten\u00edan una necesidad mayor de hablar de otras p\u00e9rdidas de las que nunca antes hab\u00edan hablado\u00bb, recuerda Martha Cabrera.<\/p>\n<p>\u2014Mire, a m\u00ed me duele mucho haber perdido mi casa, pero yo le quiero contar otro asunto m\u00e1s duro&#8230;<br \/>\n\u2013refer\u00edan algunas damnificadas de Le\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Sabe el dolor m\u00e1s profundo que llevo, yo padezco de insomnio, y sabe por qu\u00e9, porque mi marido se pasa por las noches a la cama de mi hija y me la toca&#8230; \u2013dec\u00eda otra.<\/p>\n<p>Desde entonces la sic\u00f3loga del Centro Ecum\u00e9nico Antonio Valdivieso reconoce que est\u00e1 en un pa\u00eds de duelos m\u00faltiples, como los de aquel campesino de Posoltega que no pod\u00eda seguir en su lugar porque el olor a muerto le tra\u00eda recuerdos horribles del Servicio Militar.<\/p>\n<p>Cabrera en un art\u00edculo a la revista <em>Env\u00edo<\/em> de la Universidad Centroamericana, publicado en el 2002, explic\u00f3 que debieron hacer un \u00abinventario de duelos\u00bb cuando iniciaron su trabajo con los damnificados del Mitch. \u00abEncontramos una enorme cantidad de p\u00e9rdidas, duelos personales y comunitarios que no hab\u00edan sido procesados\u00bb o que se pudieron haber revelado en otros cauces como la violencia dom\u00e9stica, la agresividad, el autoritarismo.<\/p>\n<p>Mientras capacitaba a alcaldes del norte descubri\u00f3 que sus historias personales eran tan traum\u00e1ticas como las de los sobrevivientes del Mitch, gente a quienes le hab\u00edan quemado sus casas, asesinado a un<br \/>\nhermano o huyeron de sus tierras en una \u00e9poca que hoy es s\u00f3lo una referencia, una nota al pie de la p\u00e1gina.<\/p>\n<p>Si bien, esto explica el trauma colectivo, la repetici\u00f3n de comportamientos en el presente, Cabrera dice que se ha transmitido a la siguiente generaci\u00f3n esta experiencia. En algunas zonas, particularmente en Las Segovias, \u00abhay una generaci\u00f3n de j\u00f3venes deprimidos que no encuentran sentido a sus vidas al no sanar heridas profundas de la guerra, porque no se hizo ese proceso de sanaci\u00f3n\u00bb en su momento.<\/p>\n<p>Algunos sic\u00f3logos consideran que los traumas de una generaci\u00f3n repercuten hasta la cuarta generaci\u00f3n, incluso otros se aventuran a decir que afecta hasta la s\u00e9ptima generaci\u00f3n y \u00ablo que no resuelves en el \u00e1mbito personal, lo expresas en el \u00e1mbito pol\u00edtico y lo que no resolvieron generaciones atr\u00e1s, se repite en generaciones adelante\u00bb, explica la sic\u00f3loga nacida en Colombia, Nellys Palomo.<\/p>\n<p>La terapeuta considera que Nicaragua tiene una deuda con sus muertos, no se les honra y se olvidan. Debe haber una reconciliaci\u00f3n con ellos, pero no para olvidar como se hizo despu\u00e9s de la guerra. Ella compara la repetici\u00f3n de comportamientos pasados en la vida pol\u00edtica nacional, con un fen\u00f3meno com\u00fan donde las v\u00edctimas de abusos terminan convirti\u00e9ndose en perpetradores.<\/p>\n<p>\u00abMucho de lo que se acusa hoy a este Gobierno era lo mismo que gobiernos anteriores hac\u00edan con las personas y el resto de la gente se mira como v\u00edctima, inconsciente-mente ellos (las autoridades actuales) no se dan cuenta que lo est\u00e1n repitiendo, aunque s\u00f3lo cambie el discurso, los m\u00e9todos y las formas son los mismos\u00bb, expresa Palomo.<\/p>\n<p>Palomo dej\u00f3 su pa\u00eds natal en 1983 y se dedica mayoritariamente al trabajo con los ind\u00edgenas con el modelo de las Constelaciones Familiares, tiene 50 a\u00f1os de edad, sostiene que \u00abcre\u00edmos haber resuelto (el pasado), pero aprendieron a usar la violencia como respuestas, pero no trabajaron en el fondo para cambiar al sujeto, pero (los nicarag\u00fcenses) vienen de historias de abuso y en la pr\u00e1ctica repites la historia que aprendiste\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Parece que miembros de las familias que vivieron las guerras tienen miedo a ser descubiertos en el pasado, hay muchos silencios. \u00bfC\u00f3mo se les puede pedir que confiesen sus culpas y errores?,<br \/>\npreguntamos a Nellys Palomo<\/p>\n<p>\u2014Yo lo llamo silencio que murmulla. T\u00fa no hablas de eso, porque te averg\u00fcenza con tus hijos, no te sientes orgulloso de lo que hiciste, pero eso que callas emerge por otro lado. Se \u00abhabla\u00bb con la violencia, las violaciones, depresiones, suicidios. Lo no resuelto emerge de otra manera, hay que estar atentos a los s\u00edntomas, no se da en una familia, sino socialmente, con las drogas, las maras \u2013responde.<\/p>\n<p>\u2014Los j\u00f3venes sandinistas gritan \u00abno pasar\u00e1n\u00bb como en los ochenta. \u00bfPor qu\u00e9 no inventan algo nuevo?<\/p>\n<p>\u2014Lo que se dec\u00eda se repite y cuando eso ocurre es porque no est\u00e1 resuelto, no tiene por qu\u00e9 darse 20 \u00f3 30 a\u00f1os despu\u00e9s. \u2014\u00bfY qu\u00e9 hay que resolver primero si vivimos trauma tras trauma?<\/p>\n<p>\u2014Me quedan tres palabras: cam-bio, destino y h\u00e1bitat. Podemos decir que el destino es que nos caigan todas las tempestades porque estamos en medio de la curvita del Pac\u00edfico, somos zona de desastre, pero qu\u00e9 hacemos para cuidar el h\u00e1bitat, si las cosas estuvieran mejor construidas, si reforest\u00e1ramos&#8230; Destino, \u00abporque mi mam\u00e1 fue o mi pap\u00e1, yo voy a hacerlo\u00bb. S\u00ed, tengo esa historia, pero t\u00fa tienes la capacidad de cambiarla, pero<\/p>\n<figure id=\"attachment_39722\" aria-describedby=\"caption-attachment-39722\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/J\u00f3venes-de-servicio-militar.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-39722\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/J\u00f3venes-de-servicio-militar.jpg\" alt=\"Foto de Mario Tapia y Orlando Miranda\" width=\"700\" height=\"506\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141550\/J%C3%B3venes-de-servicio-militar.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141550\/J%C3%B3venes-de-servicio-militar.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141550\/J%C3%B3venes-de-servicio-militar.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39722\" class=\"wp-caption-text\">Un entierro masivo en julio despu\u00e9s de enfrentamientos armados en San Jos\u00e9 de Bocay<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Puede sonre\u00edr y divertirse dentro del grupo, los dem\u00e1s lo aprecian porque parece una persona inofensiva, incluso tierna, pero su historia personal es la de un hu\u00e9rfano, una persona que creci\u00f3 con una madre sustituta de 60 a\u00f1os y un padre sustituto de 30, en realidad, el primer hijo de crianza de la mujer que lo adopt\u00f3.<\/p>\n<p>Cuando en su barrio le dijeron que era un \u00abrecogido\u00bb llor\u00f3 mucho y no estaba seguro si deb\u00eda regresar a su casa adoptiva. Desde entonces se pregunt\u00f3 por qu\u00e9 su madre lo hab\u00eda regalado y trat\u00f3 de descubrir qui\u00e9n era su padre.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s mientras estaba en el ej\u00e9rcito, le comentaron que su padre biol\u00f3gico hab\u00eda sido asesinado por militares sandinistas cuando llegaron a confiscarle su finca. Y descubri\u00f3 que su madre biol\u00f3gica, como \u00e9l, tambi\u00e9n hab\u00eda sido regalada.<\/p>\n<p>La iron\u00eda de sus convicciones sandinistas se sum\u00f3 a la repetici\u00f3n de la historia de abandono en su familia. \u00abYo era parte del Gobierno, era oficial y a mi padre lo mataron por tener ideas contrarias a las m\u00edas, no dejaba de inquietarme\u00bb, revela este hombre que creci\u00f3 y vivi\u00f3 en los campos de guerra, hasta que en 1990 se inici\u00f3 un proceso de pacificaci\u00f3n y por primera vez en su vida se convert\u00eda en un civil.<\/p>\n<p>\u2014Me cri\u00e9 en una doctrina pol\u00edtico-militar, pero nadie que hubiera andado ah\u00ed quisiera vivir ese episodio de nuevo. No te hablo de arrepentimiento, fueron circunstancias de la vida, pensamos que era lo correcto \u2013dice Osejo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY tus hijos, saben?<\/p>\n<p>\u2014Les he contado algunas referencias, lo pongo de ejemplo, no como orgullo, s\u00f3lo para que sepan lo que me toc\u00f3 vivir. Tienen suficiente informaci\u00f3n de la guerra para que no repitan lo malo que he hecho.<\/p>\n<figure id=\"attachment_39723\" aria-describedby=\"caption-attachment-39723\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/El-pasado-que-nos-condenan8.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-39723\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/El-pasado-que-nos-condenan8.jpg\" alt=\"Foto de Mario Tapia y Orlando Miranda\" width=\"700\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141549\/El-pasado-que-nos-condenan8.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141549\/El-pasado-que-nos-condenan8.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/07141549\/El-pasado-que-nos-condenan8.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39723\" class=\"wp-caption-text\">De todo el pa\u00eds voluntarios y l\u00edderes de distintas organizaciones participaron en Estel\u00ed en las \u00abConstelaciones Familiares\u00bb, a inicios de diciembre.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un pa\u00eds desangrado como el nuestro repite su historia porque pocos han superado las tragedias ocultas en la memoria, dice un grupo de sicoterapeutas que para sanar el futuro han declarado la guerra al olvido<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":39719,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[1654],"class_list":["post-39717","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-historia-de-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39717","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39717"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39717\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45115,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39717\/revisions\/45115"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39719"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39717"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39717"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39717"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}