{"id":39961,"date":"2018-01-15T12:22:20","date_gmt":"2018-01-15T18:22:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=39961"},"modified":"2021-02-06T14:50:34","modified_gmt":"2021-02-06T20:50:34","slug":"la-guatusa-de-nicaragua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-guatusa-de-nicaragua\/","title":{"rendered":"La guatusa de Nicaragua"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Historia universal de la higa o \u201cguatusa\u201d, nuestro gesto obsceno por antonomasia. Desde amuleto contra el \u201cmal de ojo\u201d hasta la pol\u00edtica nicarag\u00fcense<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>Breve gu\u00eda para insultar con la mano y sin sutileza: se forma un pu\u00f1o y enseguida se desliza el dedo pulgar, como un diminuto ca\u00f1\u00f3n, entre el \u00edndice y el medio. Eso es todo. Pero el gesto puede ir acompa\u00f1ado por un chirrido labiodental o bien por una palabra clave que le aporte fuerza y, si se quiere, dignidad, como \u201c\u00a1esta!\u201d y \u201c\u00a1tom\u00e1!\u201d. En otras partes del planeta la gente lo llama \u201chiga\u201d; para los nicarag\u00fcenses es simplemente \u201cguatusa\u201d.<\/p>\n<p>Una de las primeras referencias sobre el uso del pr\u00e1ctico gesto obsceno que anta\u00f1o m\u00e1s utilizaban los nicas viene desde comienzos del siglo pasado y tiene que ver con cierto personaje pintoresco y belicoso, de nombre Luis Mena, que aparece en todos nuestros libros de historia. Seguramente usted ha escuchado la frase: \u201c\u00a1Esta!, dijo Mena\u201d, que de alguna manera qued\u00f3 para siempre am\u00e9n relacionada con la \u201cguatusa\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl cuento\u201d, dice el historiador Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez, es que el presidente Jos\u00e9 Santos Zelaya le hab\u00eda puesto precio a la cabeza de Luis Mena, quien fue \u201cel principal general de la \u00faltima insurrecci\u00f3n\u201d en su contra, en 1909. Y m\u00e1s tarde \u201ccuando ambos estaban exiliados en Espa\u00f1a, Mena, que necesitaba dinero, se fue donde Zelaya y le dijo que le pagara la recompensa por la cabeza. \u2018\u00bfCu\u00e1l cabeza?\u2019, le pregunt\u00f3 Zelaya. \u2018Esta\u2019, dijo Mena, toc\u00e1ndose su cabeza\u201d.<\/p>\n<p>Pero hay otras versiones, tejidas y aumentadas a lo largo del tiempo, que colocan a Mena, protagonista estelar de la famosa Guerra de Mena, tocando a la puerta de Zelaya para decirle que le llevaba \u201cla cabeza\u201d y enseguida mostrarle la del dedo pulgar. De cualquier forma, a estas alturas no es posible comprobar con precisi\u00f3n hist\u00f3rica si Mena hizo o no una \u201cguatusa\u201d alguna vez, afirma el historiador Bayardo Cuadra. Lo que s\u00ed se sabe es que a Anastasio Somoza Garc\u00eda le encantaba emplearla y que en una ocasi\u00f3n fue usada como parte de una campa\u00f1a pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Debido a que el gesto de la \u201chiga\u201d se origin\u00f3 en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica es natural que su presencia en Am\u00e9rica se atribuya a la venida de los conquistadores espa\u00f1oles. En Espa\u00f1a, desde tiempos remotos, el signo ha sido empleado como amuleto contra \u201cel mal de ojo\u201d y tambi\u00e9n para demostrar desconfianza. De esto \u00faltimo qued\u00f3 constancia en El Quijote de la Mancha, cuando Cervantes hizo que la dama Do\u00f1a Rodr\u00edguez de Grijalba le aclarara a Sancho Panza que de ella solo recibir\u00eda una higa.<\/p>\n<p>En Nicaragua denota principalmente desconfianza y, m\u00e1s que eso, es una proclamaci\u00f3n de \u201ca m\u00ed no me enga\u00f1\u00e1s\u201d. O sea, la guatusa como respuesta ante la guatusa. El gesto se convirti\u00f3 en nuestro s\u00edmbolo nacional \u201cdel enga\u00f1o\u201d, escribi\u00f3 Pablo Antonio Cuadra en su libro El Nicarag\u00fcense.<\/p>\n<p>\u201cLa higa es un gesto universal injurioso o burlesco o despreciativo de probable abolengo fetichista. Sin embargo, entre nosotros ha adquirido una excesiva y sospechosa preeminencia y popularidad sobre el resto de nuestros gestos t\u00edpicos. Le hemos dado nombre y oficio, y con un sentido m\u00e1gico muy indio, hemos encarnado el gesto en un animal roedor, huidizo y equ\u00edvoco\u201d, expuso el periodista en su obra m\u00e1s conocida, publicada en 1969.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, la guatusa era una \u201cindecente letra de mano\u201d que sustitu\u00eda a la palabra enga\u00f1o. Una \u201cexpresi\u00f3n de falsedad\u201d y una manifestaci\u00f3n m\u00e1s del esp\u00edritu G\u00fceg\u00fcense. Por otro lado, nos guste o no, es un signo que nos ha acompa\u00f1ado a lo largo de muchos a\u00f1os, en todas las esferas, pero sobre todo en la pol\u00edtica, y que ha sobrevivido pese a que \u201cla peineta\u201d (nombre popular del dedo medio alzado) le ha ganado terreno.<\/p>\n<p>Esta es la nada ortodoxa historia de la elocuente \u201cguatusa\u201d. \u201cEl duende mimado de un pueblo mentiroso\u201d, dir\u00eda Pablo Antonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/277-MAG-AGUTI.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-39964 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/277-MAG-AGUTI.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"426\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141349\/277-MAG-AGUTI.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141349\/277-MAG-AGUTI.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141349\/277-MAG-AGUTI.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hubo en Nicaragua una campa\u00f1a pol\u00edtica que era \u201cpura ficci\u00f3n\u201d. Pas\u00f3 que Ramiro \u201cTipitapa\u201d, el m\u00e1s c\u00f3mico de los c\u00e9lebres hermanos Cuadra Vega, se postul\u00f3 a presidente de la Rep\u00fablica por el legendario partido de \u201cLos Come Salteado\u201d, utilizando el lema: \u201cCon este signo vencer\u00e1s\u201d, relata el historiador Bayardo Cuadra. Se supon\u00eda que esa frase deb\u00eda ir acompa\u00f1ada por el s\u00edmbolo cristiano de la cruz; pero Tipitapa lo cambi\u00f3 por el de la guatusa.<\/p>\n<p>\u201cFue cuando a Luis Somoza lo iban a elegir presidente. Era una campa\u00f1a jocosa, era como una burla\u201d, comenta el historiador. Y tambi\u00e9n recuerda cuando el propio padre de la dinast\u00eda, Anastasio Somoza Garc\u00eda, esgrimi\u00f3 una pronunciada guatusa contra los estudiantes de la Escuela Normal Central de Varones.<\/p>\n<p>A Tacho viejo le gustaba el efecto que causa la higa. Un gesto elocuente, sencillo, grotesco y universal, que desaparece casi tan r\u00e1pido como se forma, pero que aun as\u00ed hace suficiente da\u00f1o. \u201cLe hac\u00eda la guatusa a mucha gente en frecuentes ocasiones\u201d, asegura el historiador Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez. \u201cCuando el general Emiliano Chamorro le pidi\u00f3 que le diera la presidencia, en 1944, Somoza se reuni\u00f3 con el general Jos\u00e9 Mar\u00eda Moncada (su primo) y con el general Carlos Pasos. Ambos se opusieron a las pretensiones de Chamorro y aconsejaron a Somoza rechazarlas. Somoza coincidi\u00f3 con ellos, diciendo: \u201c\u00a1Esta que le doy la presidencia!\u201d Y al decir \u201cesta\u201d, hizo una prolongada guatusa. Luego de eso, naturalmente, los dos caudillos dejaron de ser aliados, pero esa es otra historia.<\/p>\n<p>Lo que hoy nos toca es lo \u201cextraordinario\u201d de la amplitud de significados que tiene este signo. \u201cEste jerogl\u00edfico del enga\u00f1o o de la falsedad, entre nosotros los nicarag\u00fcenses: en la pol\u00edtica, en la econom\u00eda, en el juego, en las relaciones sexuales, etc\u00e9tera\u201d, en palabras de Pablo Antonio Cuadra. Se trata de \u201cun vicio generalizado\u201d, dice en El Nicarag\u00fcense. \u201cSomos \u2018guatuseros\u2019 y nos llamamos mutuamente \u2018guatuseros\u2019 para eludir llamarnos mentirosos. Hemos inventado la \u2018guatusa\u2019 para disfrazar una fea realidad: la mentira\u201d. Es decir, el h\u00e1bito de jurar que se har\u00e1 una cosa y por debajo de la mesa cruzar el \u00edndice y el pulgar.<\/p>\n<p>Para Pablo Antonio \u201cel mal\u201d guatusero \u201cnos viene de largo\u201d. Y para sostener su afirmaci\u00f3n cit\u00f3 a dos cronistas espa\u00f1oles: \u201cHablando de nuestros indios, dice Francisco L\u00f3pez de G\u00f3mara: \u2018Son animosos, astutos y falsos en la guerra\u2019. Y Gonzalo Fern\u00e1ndez de Oviedo agrega: \u2018e son muy crudos a natura e muy mentirosos\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Por otro lado, prosigue el periodista en su ensayo: \u201cNuestro obsceno s\u00edmbolo del enga\u00f1o\u201d \u2014\u00bfAcaso no comienza nuestra historia con dos guatusas? Ah\u00ed tenemos \u2014se\u00f1ala\u2014 a Nicarao diciendo que \u201cs\u00ed\u201d y despu\u00e9s atacando y a Diriang\u00e9n \u201ccon su fastuosa embajada y su regalo de quinientos chompipes y tejas de oro que no son m\u00e1s que enga\u00f1osos preparativos de su violento ataque guerrero\u201d.<\/p>\n<p>A juicio del recordado PAC, en nuestra forma de mentir se combin\u00f3 \u201cla mentira solapada del indio\u201d con \u201cla mentira exagerada del andaluz\u201d y el resultado es una mentira \u201ccasi siempre inclinada a la burla, como si la risa nos sacara de la hipocres\u00eda\u201d. Y son mentiras como las del G\u00fceg\u00fcense, como las del t\u00edo Conejo y las de Menocal. \u201cSomos mentirosos hasta con la mentira\u201d, escribi\u00f3, inmisericorde, Pablo Antonio. \u201cLa ocultamos, la mentimos bajo figura de animal: chompipe o guatusa\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, a todo esto, \u00bfc\u00f3mo es posible afirmar que un pueblo tan franco como el nicarag\u00fcense es a la vez guatusero? F\u00e1cil. Para el escritor, \u201cel nicarag\u00fcense es leal con la primera cualidad de la palabra. En su relaci\u00f3n con la realidad no enga\u00f1a ni se enga\u00f1a. Pero, en cuanto la palabra informa \u2014en cuanto la palabra transmite al \u2018otro\u2019 algo\u2014 \u00a1cuidado! Es all\u00ed donde salta no la liebre sino la guatusa\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La experta en semi\u00f3tica Addis Esparta D\u00edaz para nada est\u00e1 de acuerdo con el autor de El Nicarag\u00fcense. Opina que son afirmaciones demasiado generalizadas. Se ha demostrado \u2014apunta\u2014 que \u201clas emociones b\u00e1sicas del g\u00e9nero humano son siete: alegr\u00eda, tristeza, miedo, enojo, asco, desprecio y sorpresa y cada una se presenta de forma aislada\u201d. Sin embargo, dice, \u201ccuando Pablo Antonio Cuadra afirma que el nicarag\u00fcense es mal hablado se generaliza la emoci\u00f3n b\u00e1sica del enojo o ira para toda la poblaci\u00f3n\u201d, as\u00ed como la utilizaci\u00f3n de un recurso al fin y al cabo obsceno: la guatusa.<\/p>\n<p>\u201cEn lo que s\u00ed estoy de acuerdo es que el G\u00fceg\u00fcense lo llevamos dentro bajo ciertos l\u00edmites sutiles, porque a veces somos p\u00edcaros, traviesos, usamos el doble sentido y la iron\u00eda, limitando la comunicaci\u00f3n no verbal porque sentimos que no podemos elegirla libremente y recurriendo a la introspecci\u00f3n y al fingimiento o autorrepresi\u00f3n de lo que sentimos en realidad\u201d, analiza la profesora.<\/p>\n<p>\u00bfEntonces el nicarag\u00fcense es o no guatusero? D\u00edaz responde con un \u201cno\u201d categ\u00f3rico. Para ella \u201ceste t\u00e9rmino debe eliminarse del imaginario colectivo, porque es un recurso no verbal utilizado por cierto n\u00famero de personas\u201d. El gesto contiene un \u201clenguaje oculto\u201d y \u201cdesde la moral social es un signo no verbal vulgar, obsceno y sexual, utilizado por el machismo para expresar dominio masculino\u201d.<\/p>\n<p>Por lo tanto, sentencia, \u201csi nos respetamos como pueblo, comencemos por rechazar la idea que todos somos guatuseros, o sea hip\u00f3critas, falsos, mentirosos y de doble moral\u201d. Adem\u00e1s, dice, \u201cla comunicaci\u00f3n no verbal va m\u00e1s all\u00e1 de un simple sistema de c\u00f3digos, es utilizar el sexto sentido o la intuici\u00f3n; sigamos viendo al G\u00fceg\u00fcense como s\u00edmbolo de nuestra idiosincrasia y no a esa terrible dactilog\u00eda llamada guatusa\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, hay quienes consideran que no puede separarse al G\u00fceg\u00fcense de la guatusa. Como el maestro Alejandro Ar\u00f3stegui, quien los pint\u00f3 a los dos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En los a\u00f1os setenta, Alejandro Ar\u00f3stegui cre\u00f3 su obra \u201cEl G\u00fceg\u00fcense\u201d como parte de una exposici\u00f3n en honor al personaje. No tuvo que pensarlo mucho para decidir que lo retratar\u00eda haciendo una higa, porque para \u00e9l, el G\u00fceg\u00fcense es el padre de la guatusa.<\/p>\n<p>Un guatusero es quien \u201cte hace creer algo cuando lo que est\u00e1 pasando en la realidad es diferente\u201d, dice Ar\u00f3stegui. \u201cLa guatusa es una se\u00f1a de que le tomaste el pelo a la otra persona\u201d.<\/p>\n<p>Cuando \u00e9l era un ni\u00f1o el gesto de la higa era m\u00e1s com\u00fan y muy bien conocido, recuerda. \u201cLos chavalos la hac\u00edan sin detenerse a pensar en la connotaci\u00f3n sexual\u201d. Hoy la higa se ve menos; pero no la guatusa. \u201cEn Nicaragua estamos llenos de guatusas, por todas partes, y todo mundo sabe cu\u00e1ndo lo est\u00e1n guatuseando\u201d, comenta, divertido, el maestro.<\/p>\n<p>La guatusa, practicada o no, parece ser una parte de nuestra cultura, en tanto le hemos dado una connotaci\u00f3n propia y le hemos puesto nombre y rostro. En Nicaragua es mucho m\u00e1s que un insulto. La higa, ese gesto manual tan grotesco y vulgar, se convirti\u00f3 en la manera m\u00e1s r\u00e1pida de espantar la burla, la trampa y la mentira. Tal vez Ramiro \u201cTipitapa\u201d Cuadra no estaba tan equivocado cuando dijo: \u201cCon este signo vencer\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p><strong>El roedor<\/strong><br \/>\nEl animalito que dio el nombre al signo de la guatusa es un mam\u00edfero roedor diurno que no tiene problema en adoptar r\u00e1pidamente h\u00e1bitos nocturnos cuando se siente amenazado. Su territorio va desde el sur de M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica hasta el norte de Argentina, as\u00ed que es americano de pura cepa.<\/p>\n<p>Se alimenta principalmente de frutos y suele sepultar semillas en sus dominios para recurrir a ellas en tiempos de escasez. Pero muchas veces se olvida de ellas y de esa manera, sin propon\u00e9rselo, termina plantando \u00e1rboles y arbustos; as\u00ed que su existencia es de gran utilidad para el medioambiente.<\/p>\n<p>Mide de 42 a 62 cent\u00edmetros y pesa de dos a tres kilogramos; pero de ser necesario puede erizarse para aparentar m\u00e1s tama\u00f1o y enga\u00f1ar a sus depredadores, pues su carne es altamente valorada en el campo. Su pelambre es casta\u00f1o rojizo, m\u00e1s oscuro en las partes altas; vive en madrigueras que escarba en la tierra y entre las ra\u00edces de los \u00e1rboles, o bien toma posesi\u00f3n de huecos que encuentra entre las rocas. Si tiene suerte, vive un poco m\u00e1s de 13 a\u00f1os.<\/p>\n<h3>La guatusa o \u201cmano poderosa\u201d<\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/277-MAG-FIGA-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-39965 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/277-MAG-FIGA-1.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"726\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141348\/277-MAG-FIGA-1.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141348\/277-MAG-FIGA-1.jpg 264w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141348\/277-MAG-FIGA-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el mundo del esoterismo se considera que los amuletos en forma de mano son \u201clos m\u00e1s potentes\u201d y entre esa clase de talismanes la guatusa tiene un lugar especial; aunque, por supuesto, los astr\u00f3logos no la llaman guatusa, sino \u201cfiga\u201d o \u201chiga\u201d. Tambi\u00e9n es conocida como \u201cmano poderosa\u201d, \u201cla mano de la diosa\u201d, \u201cmano negra\u201d, \u201ccigua\u201d, \u201cmanija\u201d y \u201cpu\u00f1era\u201d.<\/p>\n<p>El pu\u00f1o con el dedo pulgar entre el \u00edndice y el medio representa \u201cla mano de la diosa Madre Primigenia, protectora de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica\u201d, de acuerdo con los estudiosos de la higa como amuleto. As\u00ed que se asume que ah\u00ed naci\u00f3, probablemente en la Edad Media, y tambi\u00e9n es llamada \u201chiga hisp\u00e1nica\u201d.<\/p>\n<p>Se le considera \u201cuna se\u00f1al de lucha contra el mal que acecha\u201d y entre los muchos poderes m\u00e1gicos espirituales que los astr\u00f3logos le atribuyen est\u00e1 el de \u201cahuyentar el mal de ojo, la envidia, los celos y las enfermedades del entorno\u201d. Sus partidarios creen que \u201cabsorbe toda la energ\u00eda negativa de un lugar\u201d y despu\u00e9s \u201cse rompe por s\u00ed sola\u201d, por lo que \u201cdebe ser sustituida por una nueva\u201d; de ah\u00ed que suela fabric\u00e1rsele con materiales resistentes.<\/p>\n<p>Normalmente se usa azabache (el material m\u00e1s \u201cpoderoso\u201d), coral negro, cuarzo negro o plata. A veces madera. De hecho, hay quienes creen que el nombre \u201chiga\u201d proviene del \u00e1rbol de higuera. Y tambi\u00e9n los colores tienen un significado: blanco para la salud; verde para eliminar la tristeza; marr\u00f3n para \u201cneutralizar las enviaciones espirituales\u201d.<\/p>\n<p>El amuleto se usa desde hace cientos de a\u00f1os y ha ido perdiendo adeptos; sin embargo, al sol de hoy todav\u00eda hay quienes conf\u00edan en que \u201celimina la esterilidad y la impotencia\u201d (por sus connotaciones sexuales) y creen que guardando una higa en la cartera, junto con una moneda de plata, podr\u00edan atraer el dinero.<\/p>\n<p>Se utiliza para \u201cproteger\u201d la casa, o bien, colgada al cuello, con un cord\u00f3n. Adem\u00e1s, en Espa\u00f1a y algunos pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, se emplea como amuleto para mantener a los reci\u00e9n nacidos a salvo del temido \u201cmal de ojo\u201d.<\/p>\n<p>En otros siglos su uso fue ampliamente aceptado y practicado, e incluso aparece en pinturas de Diego Vel\u00e1zquez y Juan Pantoja de la Cruz, quienes retrataron a infantes de la realeza utilizando el amuleto prendido a la ropa, all\u00e1 en los a\u00f1os 1600 y tantos. Con el tiempo, sin embargo, la fama de talism\u00e1n de la higa ha deca\u00eddo y el signo predomina como insulto, pues representa al miembro sexual masculino dentro de los labios vaginales. No obstante, si se analiza bien su historia, se descubre que la guatusa, ll\u00e1mese higa o \u201cmano poderosa\u201d, siempre ha sido un gesto de desconfianza.<\/p>\n<p>Desde tiempos remotos, \u201cla higa es considerada un gesto de desprecio con intencionalidad injuriosa hacia quien se considera non grato\u201d, dice Luisa Abad Gonz\u00e1lez en el libro \u201cLa colecci\u00f3n de amuletos del Museo Diocesano de Cuenca\u201d. Y la higa como objeto o amuleto, \u201cno tiene sino la funcionalidad de materializar ese gesto y, al portarlo la persona, ejercer el efecto contrario al que se cree uno pueda recibir\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, dice Abad, es necesario aclarar que en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica \u201cse ha llamado gen\u00e9ricamente con el hombre de higa tanto a la representaci\u00f3n f\u00e1lica o mixta mencionada como a otros amuletos en forma de cuerno o a un siempre trozo engastado de coral\u201d. Actualmente se pueden encontrar higas elaboradas en materiales pl\u00e1sticos o sint\u00e9ticos, que son llevadas por la gente sin tener noci\u00f3n concreta de lo que simboliza.<\/p>\n<h3>Etimolog\u00eda de la guatusa<\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/277-GUATUSA-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-39962 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/277-GUATUSA-1.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"426\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141351\/277-GUATUSA-1.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141351\/277-GUATUSA-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141351\/277-GUATUSA-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino guatusa viene de las palabras n\u00e1huatl \u201cquauh\u201d, que significa \u201cmonte\u201d y \u201ctozan\u201d, que quiere decir \u201ctopo\u201d, explica la profesora Addis Esparta D\u00edaz, experta en Semi\u00f3tica. El nombre se aplic\u00f3 primero a ese animalito que parece una rata grande y que tambi\u00e9n es llamado cotusa o cotuza y agut\u00ed centroamericano. Cuando se siente amenazada, la peque\u00f1a guatusa eriza su pelaje para simular mayor tama\u00f1o y \u201cla analog\u00eda es inmediata: el simulacro, el enga\u00f1o\u201d, se\u00f1ala D\u00edaz.<\/p>\n<p>\u201cClaramente se asocia tambi\u00e9n a lo que explica Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a (fue un fil\u00f3logo y escritor dominicano) sobre el G\u00fceg\u00fcense o rat\u00f3n macho, al que llam\u00f3 p\u00edcaro e ingenioso\u201d, dice la profesora. Sin embargo, se\u00f1ala, en realidad son animales \u201ct\u00edmidos y huidizos que utilizan el simulacro\u201d, lo cual entra en contradicci\u00f3n con el obsceno signo verbal que lleva el nombre del roedor, pues el mensaje del signo para nada es t\u00edmido ni huidizo.<\/p>\n<p>\u201cEl signo de la guatusa es utilizado mayormente por el g\u00e9nero masculino y alude de manera directa a sexo o coito, asimismo connota desconfianza en el otro al que mira como oponente\u201d, subraya D\u00edaz. Adem\u00e1s de obscena, la guatusa es el signo de la mentira y de la hipocres\u00eda, por eso la profesora no comparte aquella afirmaci\u00f3n generalizada de que los nicarag\u00fcenses somos \u201cguatuseros\u201d.<\/p>\n<h3>La peineta, prima de la guatusa<\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/277-MAG-SIGNOS-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-39971 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/277-MAG-SIGNOS-2.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141342\/277-MAG-SIGNOS-2.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141342\/277-MAG-SIGNOS-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141342\/277-MAG-SIGNOS-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cuando se rastrea el origen del signo de la \u201cpeineta\u201d todos los caminos parecen conducir a Roma&#8230; y a la antigua Grecia, de la que los romanos copiaron muchas costumbres. El gesto de la mano empu\u00f1ada con el dedo medio extendido es universal; sirve para ofender, expresar burla y demostrar desaprobaci\u00f3n, desconfianza e indiferencia&#8230; y todo indica que ha significado lo mismo desde hace m\u00e1s de 2,500 a\u00f1os, por lo que se le podr\u00eda considerar el s\u00edmbolo obsceno m\u00e1s antiguo del mundo.<\/p>\n<p>Hoy la utilizan artistas, presidentes, huelguistas, raperos y otros rebeldes; pero ya antes la hab\u00edan usado grandes fil\u00f3sofos, como Di\u00f3genes de S\u00ednope, el hombre que pas\u00f3 a la historia y a la memoria popular por haber elegido vivir como mendigo. Ese mismo que, seg\u00fan se cuenta, cuando recibi\u00f3 de Alejandro Magno la oferta de \u201cP\u00eddeme lo que quieras\u201d, respondi\u00f3: \u201cAp\u00e1rtate, que me tapas el sol\u201d. Bien, en la obra Vidas de los Fil\u00f3sofos m\u00e1s Ilustres, de Di\u00f3genes Laercio, este describe c\u00f3mo Di\u00f3genes, el sabio pordiosero, mostr\u00f3 su desprecio hacia el pol\u00edtico y orador Dem\u00f3stenes (pomposo y algo desordenado en sus discursos) se\u00f1al\u00e1ndolo con el dedo medio levantado y diciendo: \u201cEse es el conductor del pueblo ateniense\u201d, cuando unos forasteros preguntaban por \u00e9l.<\/p>\n<p>Otra referencia que prueba los antiqu\u00edsimos or\u00edgenes de la \u201cpeineta\u201d aparece en la s\u00e1tira Las Nubes, escrita por el dramaturgo griego Arist\u00f3fanes, nacido en el a\u00f1o 444 antes de Cristo. En su obra, arremeti\u00f3 contra toda nueva doctrina filos\u00f3fica y especialmente contra S\u00f3crates, a quien su personaje Estreps\u00edades dedic\u00f3 el dedo coraz\u00f3n alzado, acompa\u00f1ado por un \u201ceste de aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLos romanos, que no ten\u00edan reparo alguno en copiar de otras culturas todo aquello que cre\u00edan que les pod\u00eda beneficiar, adoptaron el gesto de levantar el dedo coraz\u00f3n de los griegos\u201d, se\u00f1ala la Revista de Historia. Y no solo eso, sino que \u201cadvirtiendo la relevancia del gesto que hab\u00edan adquirido, decidieron ponerle el primer nombre que se le conoce: digitus impudicus (aunque tambi\u00e9n digitum medium, impudicum o infamen)\u201d.<\/p>\n<p>El significado del gesto se mantuvo inalterable en la cultura romana. En viejos textos latinos se comprueba que \u201clevantar el dedo coraz\u00f3n mientras se manten\u00eda el resto de dedos flexionados contra la palma de la mano pretend\u00eda representar el miembro viril erigi\u00e9ndose desde el escroto\u201d, dice la revista. \u201cEl poeta hispano Marcial describe en su obra el gesto cuando un tal Sextilio responde a alguien que le ha insultado llam\u00e1ndole invertido o afeminado levant\u00e1ndole el dedo coraz\u00f3n\u201d y el propio emperador Cal\u00edgula en una ocasi\u00f3n ofreci\u00f3 su dedo coraz\u00f3n levantado, en lugar de la habitual mano, al tribuno Casio Querea, a quien sol\u00eda tachar de afeminado. As\u00ed pues, la burla que conlleva el digitus impudicus de los griegos y los romanos \u201cno es otra que calificar como sodomita pasivo a aquel a quien se le dirige\u201d.<\/p>\n<p>Parece ser que durante la Edad Media el <em>digitus impudicus<\/em> desapareci\u00f3 temporalmente, debido a la creciente influencia de la Iglesia cat\u00f3lica. Pero sobrevivi\u00f3 en la clandestinidad y para el siglo XVI ya gozaba nuevamente de su antiguo prestigio y era usado con gran elocuencia en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Hoy se le conoce como \u201cfuck you\u201d, \u201cpeineta\u201d y \u201ccorte de mangas\u201d y como gesto manual obsceno es un cl\u00e1sico pariente de la \u201chiga\u201d o guatusa, para los nicarag\u00fcenses.<\/p>\n<h3>\u00ab\u00a1Esta!\u00bb, dijo Mena<\/h3>\n<p>El general Luis Mena Vado era pintoresco \u201cy poseedor de la obsesi\u00f3n de ser presidente de la Rep\u00fablica\u201d, pues se consideraba a s\u00ed mismo el art\u00edfice principal de la revoluci\u00f3n que hizo caer al general Jos\u00e9 Santos Zelaya, se\u00f1ala el escritor Hugo V\u00e9lez Astacio, quien se encarg\u00f3 de recopilar tres versiones que, aunque con muy poco asidero hist\u00f3rico, tratan de explicar el origen de la frase: \u201cEsta, dijo Mena\u201d.<\/p>\n<p>La primera afirma que el general Jos\u00e9 Santos Zelaya puso precio a la cabeza de Mena y a\u00f1os despu\u00e9s, estando ambos en el exilio, el propio Mena fue a buscar su recompensa. \u201c\u00bfCu\u00e1l cabeza me tra\u00e9s?\u201d, pregunt\u00f3 Zelaya, sonriente. \u201c\u00a1Esta!\u201d, dijo Mena, haciendo una significativa higa. Pero seg\u00fan el historiador Bayardo Cuadra, no est\u00e1 confirmado que alguna vez Zelaya y Mena hayan coincidido en el exilio.<\/p>\n<p>La segunda versi\u00f3n tiene que ver con el ministro George T. Wiltzel y cuenta que Mena \u201cacord\u00f3 con \u00e9l no tomar armas si era sustituido en su cargo de jefe del Ej\u00e9rcito por un civil y no por el general Emiliano Chamorro\u201d. Pero \u201cla misma noche, faltando a la fe jurada, abandon\u00f3 la capital traslad\u00e1ndose a Granada, donde dio inicio la llamada \u201cGuerra de Mena\u201d, apunta V\u00e9lez. M\u00e1s tarde, dice el cuento, cuando a Mena le preguntaron por qu\u00e9 no honr\u00f3 su acuerdo con Wiltzel, este, \u201csabedor de que ello truncaba sus aspiraciones presidenciales, dijo \u2018esta\u2019 haciendo la guatusa\u201d. Sin embargo, los libros de historia afirman que la Guerra de Mena estall\u00f3 justamente con la destituci\u00f3n de Mena como ministro de la Guerra y el nombramiento de Chamorro como jefe de las Fuerzas Armadas, ante el rumor de que Mena planeaba un golpe de Estado contra Adolfo D\u00edaz.<\/p>\n<p>La \u00faltima versi\u00f3n asegura que cuando alguien le pregunt\u00f3 a Mena \u201csi se prestar\u00eda a volver a ir a dejar personalmente a otro diplom\u00e1tico hasta Corinto\u201d, el general respondi\u00f3 haciendo la guatusa. Suced\u00eda que en mayo de 1911 \u201cMena fue capturado al bajarse del tren en la Estaci\u00f3n del Ferrocarril, despu\u00e9s de ir a despedir al c\u00f3nsul americano Moffat hasta Corinto\u201d, se\u00f1ala V\u00e9lez. Aunque, \u201cdebido a su popularidad\u201d, fue liberado.<\/p>\n<p>V\u00e9lez se inclina por esta \u00faltima versi\u00f3n, por parecerle la m\u00e1s probable.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Historia universal de la higa o \u201cguatusa\u201d, nuestro gesto obsceno por antonomasia. 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