{"id":40015,"date":"2018-01-15T12:36:52","date_gmt":"2018-01-15T18:36:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=40015"},"modified":"2018-09-14T11:38:23","modified_gmt":"2018-09-14T17:38:23","slug":"40015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/columnas\/40015\/","title":{"rendered":"Dolores Morales"},"content":{"rendered":"<p>Cuando present\u00e9 en el Instituto Cervantes de Madrid mi nueva novela Ya nadie llora por m\u00ed, alguien de entre el p\u00fablico pregunt\u00f3 por qu\u00e9 mi personaje, que est\u00e1 tambi\u00e9n en El cielo llora por m\u00ed, siendo hombre llevaba nombre de mujer.<\/p>\n<p>Expliqu\u00e9 que en Nicaragua hay casos en que a los ni\u00f1os varones se les encomienda a la protecci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda al bautizarlos, bajo sus diferentes nombres: Virgen de Dolores, de Concepci\u00f3n, del Carmen, del Pilar, de Mercedes, de Guadalupe; en este \u00faltimo caso, en M\u00e9xico abundan los Guadalupes, o Lupes.<\/p>\n<p>Un t\u00edo abuelo m\u00edo, de apetito pantagru\u00e9lico, se llamaba Mercedes Guti\u00e9rrez, y en las comarcas de Masatepe conoc\u00ed alg\u00fan don Pilar, o don Concepci\u00f3n, o Chon. De modo que el nombre de mi personaje no responde a una invenci\u00f3n m\u00eda, y ya me gustar\u00eda que lo fuera, sino a que conozco a m\u00e1s de un Dolores, o Lolo, Morales.<\/p>\n<p>Semejante conjunci\u00f3n de nombre propio y apellido le ofrece al novelista la singular oportunidad de tener como protagonista principal nada menos que a un Dolores Morales; pero siempre he repetido que no tuve intenci\u00f3n de ir m\u00e1s all\u00e1 del atractivo de una coincidencia tan graciosa: como mi inspector es bastante mujeriego, su compa\u00f1ero de aventuras, el circunspecto pero c\u00e1ustico Lord Dixon, le dice que m\u00e1s bien deber\u00eda llamarse Placeres F\u00edsicos.<\/p>\n<p>Es lo que pasa con el nombre de la guerrillera paname\u00f1a con quien se casa en el Frente Sur, Eterna Viciosa. Tampoco es invenci\u00f3n m\u00eda. El nombre Eterna, y el apellido Viciosa, existen de verdad en el Caribe. Eso me lleva a recordar que en Masatepe hab\u00eda una Zoila Clara, de apellido Luna, quien se cas\u00f3 con un Monterrey, de lo que result\u00f3 un nombre m\u00e1s que po\u00e9tico: Zoila Clara Luna de Monterrey.<\/p>\n<p>Mi lector y amigo Porfirio G\u00f3mez se ha referido al nombre de mi personaje en un escrito, y dice que aunque yo afirme todo lo contrario, Dolores Morales encarna un dolor moral. \u201cA mi juicio este es un nombre que carga una intenci\u00f3n y, por lo tanto, no fue escogido al azar ni por ser usual\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Y yo creo que los dos tenemos raz\u00f3n: en una novela, los nombres de los personajes, y tambi\u00e9n la trama, llegan a tener consecuencias en la lectura m\u00e1s all\u00e1 del ardid literario, aunque no hayan sido pensadas por el escritor deliberadamente; o es que a lo mejor est\u00e1n en su subconsciente, y es el lector quien las saca a flote.<\/p>\n<p>Y cuando se trata no de uno, sino de varios o muchos lectores, entonces la novela llega a tener consecuencias sociales. Por eso es que una obra de ficci\u00f3n se escribe siempre entre dos, el escritor y el lector, o, en todo caso, entre el escritor y los lectores.<\/p>\n<p>Tampoco es que el inspector Dolores Morales, m\u00e1s all\u00e1 de su nombre, sea un personaje concebido de manera inocente. Es un viejo guerrillero que perdi\u00f3 una pierna en combate, tiene que soportar una pr\u00f3tesis, y m\u00e1s all\u00e1 de ese dolor f\u00edsico soporta, y aqu\u00ed mi amigo Porfirio tiene raz\u00f3n, el dolor moral de su propia historia.<\/p>\n<p>Como joven idealista quiso cambiar el mundo en que viv\u00eda, sus crueldades e injusticias, la opresi\u00f3n, la corrupci\u00f3n, y la ignominia de que una misma familia permaneciera en el poder d\u00e9cada tras d\u00e9cada. Por eso se rebela, arriesga la vida, pierde una pierna, y al triunfo de la revoluci\u00f3n entra en la Polic\u00eda Sandinista, donde se convierte en agente antidrogas, due\u00f1o de esos mismos ideales a los que no renuncia por mucho que cambien los tiempos despu\u00e9s.<br \/>\nY los mantiene hoy en d\u00eda, cuando tiene que ganarse la vida como investigador privado que se ocupa de casos de poca monta, sobre todo infidelidades conyugales que investiga con el auxilio de su vieja colaboradora do\u00f1a Sof\u00eda, fotografiando a parejas sorprendidas in fraganti.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, cuando la lucha se libra dentro de su propia conciencia donde pugnan su vieja entereza, sostenida por esos ideales para muchos ya caducos, frente a las tentaciones de acomodarse al sistema, aceptar la corrupci\u00f3n como norma, y despojarse de sus principios como si se tratara de una vestidura ya fuera de moda.<\/p>\n<p><strong>Masatepe, julio 2017<\/strong><br \/>\n<strong> www.sergioramirez.com<\/strong><br \/>\n<strong> www.facebook.com\/escritorsergioramirez<\/strong><br \/>\n<strong> http:\/\/twitter.com\/sergioramirezm<\/strong><br \/>\n<strong> https:\/\/instagram.com\/sergioramirezmercado<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alguien de entre el p\u00fablico pregunt\u00f3 por qu\u00e9 mi personaje, que est\u00e1 tambi\u00e9n en El cielo llora por m\u00ed, siendo hombre llevaba nombre de mujer: Dolores Morales.<\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[2288],"class_list":["post-40015","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnas","tag-sergio-ramirez-mercado"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40015"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40015\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43701,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40015\/revisions\/43701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}