{"id":40034,"date":"2009-03-08T19:00:04","date_gmt":"2009-03-09T01:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=40034"},"modified":"2018-10-06T17:26:47","modified_gmt":"2018-10-06T17:26:47","slug":"el-navegante-ciego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-navegante-ciego\/","title":{"rendered":"El navegante ciego"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">En Nicaragua vive Henry Dekker, un hombre que cruz\u00f3 el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico solo en un barco.<br \/>\nLa traves\u00eda dur\u00f3 23 d\u00edas y se convirti\u00f3 en celebridad por una raz\u00f3n que lo diferencia de los otros marinos: es ciego<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dora Luz Romero<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Orlando Valenzuela y Orlando Miranda<\/strong><\/p>\n<p>Henry Dekker zarp\u00f3. En la bah\u00eda de San Francisco hab\u00eda cientos de personas para despedirlo. Le aplaud\u00edan, le daban \u00e1nimo y le tomaban fotograf\u00edas. Era el 27 de julio de 1983 y este hombre ciego y en ese entonces cuarent\u00f3n, quer\u00eda probarle al mundo entero que las personas con discapacidad pueden hacer grandes cosas, s\u00f3lo que \u00abde una manera diferente\u00bb. \u00abSi logro atravesar el Pac\u00edfico solo, har\u00e9 que el mundo cambie su forma de pensar respecto a las personas ciegas y con cualquier otra discapacidad\u00bb, pensaba. Su destino era Honolulu, Hawai. Casi a 4 mil kil\u00f3metros de distancia.<\/p>\n<p>Se despidi\u00f3 de sus amigos. Los medios de comunicaci\u00f3n lo entrevistaron y fotografiaron. Mientras su barco avanzaba, poco a poco el bullicio desaparec\u00eda, los aplausos quedaban en la cada vez m\u00e1s lejana bah\u00eda de San Francisco. Dekker, lleno de orgullo y dispuesto a cumplir su meta, respiraba profunda y sonre\u00eda por si alguien le estaba viendo a\u00fan. As\u00ed lo recuerda \u00e9l y tambi\u00e9n as\u00ed lo cuentan las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Su barco avanzaba lentamente y cuando no escuch\u00f3 m\u00e1s mido que el oleaje y se sinti\u00f3 solo en aquella inmensidad, dud\u00f3 de lo que hac\u00eda y se pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 demonios estoy haciendo aqu\u00ed?\u00bb. Pero a\u00fan as\u00ed continu\u00f3.<\/p>\n<p>Hank Dekker, a quien le dicen s\u00f3lo Hank de cari\u00f1o, es originario de Connecticut, Estados Unidos. Tiene 74 a\u00f1os, s\u00f3lo habla ingl\u00e9s, es divorciado, tiene dos hijos y hace cuatro a\u00f1os que vive en Nicaragua en compa\u00f1\u00eda de tres perros y un gato. Orgulloso abre las puertas de su casa para contar su historia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_40035\" aria-describedby=\"caption-attachment-40035\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/dfdfd.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-40035\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/dfdfd.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141323\/dfdfd.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141323\/dfdfd.jpg 222w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141323\/dfdfd.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40035\" class=\"wp-caption-text\">Despu\u00e9s de 23 d\u00edas en alta mar, Dekker lleg\u00f3 a su destino, Hawai. \u00c9sta es una de las fotograf\u00edas que guarda de ese glorioso d\u00eda.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La primera vez que Henry Dekker subi\u00f3 a un barco fue en 1980 el glaucoma ya hab\u00eda acabado con su vista. Un amigo lo invit\u00f3 a navegar por la Bah\u00eda de San Francisco. \u00abMe encant\u00f3 porque yo extra\u00f1aba mucho manejar carros y ese d\u00eda mi amigo me dej\u00f3 manejar el barco y pues tuve la sensaci\u00f3n de que, por primera vez desde que estaba ciego, nuevamente ten\u00eda el control de algo\u00bb, afirma sonriente, en su casa ubicada en Altos de Nejapa. Fue varias veces m\u00e1s y luego consider\u00f3 la posibilidad de comprarse un barco. Y as\u00ed fue. Despu\u00e9s de aprender todo lo que ten\u00eda que aprender de barcos y navegaci\u00f3n se compr\u00f3 uno y lo llam\u00f3: Dark Star.<\/p>\n<p>Tuvo que deshacerse de su compa\u00f1\u00eda en la que trabajaba con personas discapacitadas y ah\u00ed, en la bah\u00eda de San Francisco, empez\u00f3 a ofrecer sus servicios para aquellos turistas que quisieran dar un paseo<br \/>\nen barco. \u00abAh\u00ed aprend\u00ed a navegar porque esas aguas son dif\u00edciles\u00bb, asegura.<\/p>\n<p>Los recuerdos de aquella \u00e9poca no hacen m\u00e1s que provocarle alegr\u00eda. \u00abMe divierte pensar c\u00f3mo la gente se asustaba cuando se daba cuenta que no pod\u00eda mirar. Entonces cuando los llevaba de regreso, s\u00f3lo brincaban del barco y sal\u00edan corriendo\u00bb, cuenta en medio de carcajadas tan fuertes que le hacen sonrojarse.<\/p>\n<p>Hizo varios viajes. De San Francisco a Canad\u00e1, de San Francisco a Baja California. Tambi\u00e9n a M\u00e9xico. \u00abSiempre con gente a bordo para que mantuvieran los ojos abiertos\u00bb, explica. Esa era la preparaci\u00f3n para su gran meta, para ese sue\u00f1o tan deseado: atravesar el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico sin compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_40036\" aria-describedby=\"caption-attachment-40036\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Henry-Dekker3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-40036\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Henry-Dekker3.jpg\" alt=\" Magazine\/La Prensa\/Cortes\u00eda de Scanmar International \" width=\"700\" height=\"527\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141321\/Henry-Dekker3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141321\/Henry-Dekker3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141321\/Henry-Dekker3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40036\" class=\"wp-caption-text\">Para viajar solo de San Francisco a Hawai, primeramente hizo varios viajes en compa\u00f1\u00eda de sus amigos para practicar. naveg\u00f3 hacia Canad\u00e1, Baja Californi y Nuevo M\u00e9xico. Magazine\/La Prensa\/Cortes\u00eda de Scanmar International<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>E127 de julio de 1983 era el gran d\u00eda para Henry Dekker. Sali\u00f3 de la bah\u00eda de San Francisco rumbo a Honolulu, Hawai, donde hab\u00eda vivido por unos a\u00f1os con su familia. Su amigo, el primero que lo llev\u00f3 a navegar, le pidi\u00f3 que no lo hiciera. Pens\u00f3 que estaba loco. Le dijo estar convencido que no lo lograr\u00eda, relata Dekker. \u00abTodas las personas a las que yo le contaba me dec\u00edan que no lo lograr\u00eda. As\u00ed que pens\u00e9: si me llevo este barco de San Francisco a Hawai puedo probarle al mundo que una persona ciega puede hacer algo que todo el mundo cree que es imposible\u00bb, recuerda.<\/p>\n<p>No llevaba un sistema de navegaci\u00f3n sofisticado. Lo acompa\u00f1aba \u00fanicamente una br\u00fajula braille, un reloj que da la hora en voz alta y una tabla con relieve que le indicaba su posici\u00f3n, ah\u00ed pod\u00eda saber la latitud y longitud en la que se encontraba y hacia donde dirigirse. Adem\u00e1s llevaba un radio para sintonizar AM.<\/p>\n<p>El viaje dur\u00f3 23 d\u00edas, pero en el camino le toc\u00f3 luchar contra el hurac\u00e1n Henrietta, el hambre y la incertidumbre.<\/p>\n<p>A los nueve d\u00edas de haber emprendido su viaje el hurac\u00e1n Henrietta azotaba el Pac\u00edfico. Dekker pod\u00eda sentir los fuertes vientos y su barco llen\u00e1ndose de agua. \u00abMe asust\u00e9 mucho con el hurac\u00e1n. Me dio mucho miedo estar ah\u00ed solo, pero despu\u00e9s todas las cosas salieron bien\u00bb, asegura en tono de quien triunfa. Tuvo que reparar los da\u00f1os que las fuertes olas le ocasionaron a su barco. El hurac\u00e1n tard\u00f3 dos d\u00edas. Despu\u00e9s Dekker pudo respirar tranquilo.<\/p>\n<p>En estos 23 d\u00edas de traves\u00eda Dekker los dedic\u00f3 a pensar y reflexionar. \u00abA m\u00ed me encanta estar solo. Me gusta pensar. Yo disfruto de mis pensamientos, aunque en un barco siempre se est\u00e1 trabajando, siempre hay que estar alerta\u00bb, dice.<\/p>\n<p>Y as\u00ed se pasaba sus d\u00edas en alta mar, comiendo con medida la poca comida enlatada que llevaba, durmiendo poco y pensando si llegar\u00eda a la meta, c\u00f3mo lo har\u00eda y lo que significar\u00eda para el mundo.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en tierra, se hablaba de la desaparici\u00f3n y muerte de Dekker. \u00abEn alta mar por las noches estando a miles de kil\u00f3metros de distancia yo pod\u00eda sintonizar algunas radios en AM y ah\u00ed fue donde escuch\u00e9 reportes que me daban por muerto y que hab\u00edan enviado a otros barcos a buscarme\u00bb, recuerda entre risas.<\/p>\n<p>Naveg\u00f3 otros miles de kil\u00f3metros m\u00e1s hasta que pudo comunicarse con la Guardia Costera y se identific\u00f3. Le preguntaron si era el Dark Star que hab\u00eda salido de San Francisco. A lo que \u00e9l contest\u00f3 con un s\u00ed.<\/p>\n<p>Le preguntaron su posici\u00f3n, pero Dekker se rehus\u00f3 a darla. No quer\u00eda que llegaran a buscarlo, porque eso no le permitir\u00eda finalizar con su sue\u00f1o que estaba a un punto de lograr. De pronto escuch\u00f3 un avi\u00f3n volando sobre \u00e9l. \u00abDark Star, Dark Star\u00bb, dijo el piloto. \u00abTe ves bien all\u00e1 abajo\u00bb, continu\u00f3.<\/p>\n<p>Naveg\u00f3 toda la noche, por la ma\u00f1ana se dio un chapuz\u00f3n y se cambi\u00f3 de ropa. Quer\u00eda verse bien cuando los medios llegaran a entrevistarle por su haza\u00f1a.<\/p>\n<p>La historia de Henry Dekker apareci\u00f3 en revistas como <em>People y Sports Illustrated<\/em>. Tambi\u00e9n se ley\u00f3 de \u00e9l en el New York Times y su rostro fue visto por miles en diversos canales de televisi\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_40039\" aria-describedby=\"caption-attachment-40039\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Henry-Dekker.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-40039\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Henry-Dekker.jpg\" alt=\"Magazine\/La Prensa\/Cortes\u00eda de Scanmar International\" width=\"700\" height=\"532\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141317\/Henry-Dekker.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141317\/Henry-Dekker.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141317\/Henry-Dekker.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40039\" class=\"wp-caption-text\">El primer barco de Henry Dekker fue el Dark Star y en \u00e9l atraves\u00f3 el Pac\u00edfico en 1983. Magazine\/La Prensa\/Cortes\u00eda de Scanmar International<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Tiempo antes de la traves\u00eda que har\u00eda de Dekker un h\u00e9roe, hubo tiempos dif\u00edciles para \u00e9l. El d\u00eda que a Dekker le detectaron glaucoma sinti\u00f3 que el mundo se le ven\u00eda encima. Estaba perplejo. No lo pod\u00eda creer. Pero cuando le dijeron que su mal no ten\u00eda cura y tarde que temprano quedar\u00eda ciego sinti\u00f3 que hab\u00eda muerto. Pens\u00f3 que nunca m\u00e1s podr\u00eda manejar su auto de carrera que tanto le gustaba y nunca m\u00e1s ver\u00eda el rostro de sus hijos o el de su esposa. S\u00f3lo ver\u00eda sombras. Y eso teniendo suerte.<\/p>\n<p>Era 1972, Dekker ten\u00eda 38 a\u00f1os y hac\u00eda un a\u00f1o por motivos de trabajo que se hab\u00eda trasladado de Connecticut, Estados Unidos a Hawaii junto con su esposa Nubia y sus hijos: Kim y Michael. Trabajaba como gerente de la Nissan en Honolulu, Hawai. En su tiempo libre entrenaba a un equipo de b\u00e9isbol de ni\u00f1os y llevaba a sus hijos a pescar. \u00abEra feliz\u00bb, recuerda mientras encoge los hombros.<\/p>\n<p>Pero lleg\u00f3 la noticia del glaucoma y \u00e9l decidi\u00f3 regresar con su familia a Estados Unidos para buscar la cura a ese mal. Se someti\u00f3 a tratamientos y operaciones, pero todo fue en vano. Un d\u00eda su m\u00e9dico lo sent\u00f3 y le dio la mala noticia: se volver\u00eda ciego y de ah\u00ed en adelante deb\u00eda prepararse para su nueva vida. En seis u ocho a\u00f1os \u2014cuando Dekker ten\u00eda unos 45 a\u00f1os\u2014 se volvi\u00f3 ciego.<\/p>\n<p>Nunca entendi\u00f3 qu\u00e9 significaba ser ciego hasta que lleg\u00f3 a serlo. \u00abYa nada ten\u00eda sentido. Uno pierde su independencia, su libertad, la confianza en uno mismo\u00bb, dice.<\/p>\n<p>Y fue as\u00ed que su vida dio un giro total. De pronto, Dekker, el mismo que llevaba amorosamente a sus hijos a pescar se hab\u00eda convertido en un hombre grosero y agresivo con su familia. A tal punto que un d\u00eda de tantos sus seres queridos le pidieron que se fuera de la casa.<\/p>\n<p>Dekker a pesar de sus problemas en la vista, subi\u00f3 a su carro, tom\u00f3 rumbo Este y manej\u00f3 por horas y horas hasta llegar a San Francisco.<\/p>\n<p>Estando ah\u00ed, consigui\u00f3 trabajo como gerente de un lugar de venta de veh\u00edculos. Pero poco a poco se dio cuenta que su ceguera avanzaba y que tomaba tanto licor que le imped\u00eda trabajar.<\/p>\n<p>Se convirti\u00f3 en un pordiosero. Ciego. Sucio. Borracho. Hediondo. Barbudo. Deambulaba por las calles de San Francisco junto con otros vagabundos. Dorm\u00eda en un tubo de alcantarilla, com\u00eda de lo que la gente le daba.<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo hab\u00eda desistido de vivir\u00bb, dice con su voz quebrada en su casa donde su perro Ginger pareciera observarle con atenci\u00f3n. Pero recapacit\u00f3. \u00abPens\u00e9 que era est\u00fapido lo que estaba haciendo. Entonces me vest\u00ed, me cambi\u00e9, me limpi\u00e9, me rasur\u00e9, y comenc\u00e9 a trabajar en un lugar que se llama Lighthouse for the Blind (El faro para los ciegos)\u00bb. Lo contrataron como gerente de Marketing y logr\u00f3 dar un gran aporte a la Organizaci\u00f3n. Fue tal su capacidad para trabajar que pronto fund\u00f3 su compa\u00f1\u00eda en la que trabajaban m\u00e1s de 300 personas con discapacidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en Connecticut, Estados Unidos, es hijo \u00fanico y fue criado por una t\u00eda. En su pa\u00eds natal conoci\u00f3 a una nicarag\u00fcense llamada Nubia con quien se cas\u00f3, tuvo dos hijos y luego se divorci\u00f3. Este se\u00f1or de sonrisa agradable y conversar ameno fue miembro de Nascar (National Association for Stock Car Auto Racing.) y durante casi 14 a\u00f1os fue un corredor de autos de carrera.<\/p>\n<p>Una vez retirado, Dekker decidi\u00f3 jubilarse en Centroam\u00e9rica. \u00abPrimero un amigo y yo fuimos a Costa Rica, despu\u00e9s yo le dije que prob\u00e1ramos en Nicaragua. Yo conoc\u00ed Nicaragua porque vine varias veces con mi ex esposa. Y me gust\u00f3 mucho\u00bb, dice. Y as\u00ed fue como lleg\u00f3 al pa\u00eds. Se compr\u00f3 una casa frente a la playa en Pochomil, pero por la distancia y los altos costos de vivir bien en esa zona, decidi\u00f3 irse a vivir a Managua.<\/p>\n<p>Vive del seguro social que le pasa el Gobierno de los Estados Unidos y pronto tiene pensado abrir un bar. \u00abAl estilo americano\u00bb, expresa. Tiene un chofer y una joven que le ayuda en los quehaceres de la casa. Pero sus m\u00e1s fieles compa\u00f1eros son Ginger, Sombra y Nicole, sus perros.<\/p>\n<figure id=\"attachment_40038\" aria-describedby=\"caption-attachment-40038\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Henry-Dekker4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-40038\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Henry-Dekker4.jpg\" alt=\"Fotos de Orlando Valenzuela y Orlando Miranda\" width=\"300\" height=\"453\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141318\/Henry-Dekker4.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141318\/Henry-Dekker4.jpg 199w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141318\/Henry-Dekker4.jpg 679w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141318\/Henry-Dekker4.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40038\" class=\"wp-caption-text\">Los fieles acompa\u00f1antes de Dekker son su gato y sus tres perros: Ginger, Nicole y Somba<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201cFelicidades Hank. Lo lograste\u00bb, fueron las primeras palabras que escuch\u00f3. Inmediatamente sus labios dibujaron una sonrisa. Se sinti\u00f3 vencedor. Capaz. Feliz.<\/p>\n<p>Una multitud le esperaba. Despu\u00e9s de 23 d\u00edas en alta mar, Henry Dekker hab\u00eda cumplido su sue\u00f1o. Era el 19 de agosto de 1983 y as\u00ed como lo despidieron de San Francisco le recibieron en Honolulu.<\/p>\n<p>Periodistas, fot\u00f3grafos, turistas, curiosos&#8230; aplaud\u00edan sin parar. Se le acercaban para darle un apret\u00f3n de manos o un abrazo. \u00abEra una ma\u00f1ana maravillosa. Ese fue un momento muy emocionante para m\u00ed. Haberlo logrado era fabuloso\u00bb, dice este hombre que de tanta emoci\u00f3n tuvo la sensaci\u00f3n de volver a ver. Pudo ver los hoteles frente a la playa, las palmeras, la multitud, el mar&#8230; \u00ab\u00a1Claro! Todo estaba en mi imaginaci\u00f3n, pero yo sent\u00ed que miraba\u00bb, explica.<\/p>\n<p>Fue un recibimiento en grande. Le pasaban cervezas en se\u00f1al de celebraci\u00f3n, los medios le colmaban de preguntas y era tanta gente que escuchaba s\u00f3lo murmullos.<\/p>\n<p>Han pasado m\u00e1s de veinte a\u00f1os desde que Dekker logr\u00f3 su haza\u00f1a. Aquel d\u00eda estuvo lleno de j\u00fabilo. Pero a estas alturas ya no siente lo mismo. Y es que cuando \u00e9l emprendi\u00f3 su viaje a Hawai quer\u00eda demostrar que los discapacitados tambi\u00e9n son personas capaces. \u00abEn ese entonces yo pens\u00e9 que hab\u00eda cambiado la forma de pensar de la gente, pero en realidad no fue as\u00ed. Antes, el 70 por ciento de los discapacitados no ten\u00edan un empleo, ahora me doy cuenta que el mismo porcentaje sigue desempleado. Porque creen que no podemos hacer las cosas\u00bb, expresa resignado. Y eso le entristece.<\/p>\n<h4>Tambi\u00e9n intent\u00f3 atravesar solo el oc\u00e9ano atl\u00e1ntico<\/h4>\n<p>Despu\u00e9s de haber logrado cruzar el Pac\u00edfico s\u00f3lo y exitosamente, Dekker, se propuso atravesar el Atl\u00e1ntico en I 993.Todo estaba planeado. Saldr\u00eda en el New Jersey y llegar\u00eda al muelle de Plymouth, Inglaterra. La distancia ser\u00eda mucho mayor que los 4 mil kil\u00f3metros que recorri\u00f3 cuando viaj\u00f3 de San Francisco a Hawai. Esta vez navegar\u00eda 5552 kil\u00f3metros. El 26 de julio de 1993 inici\u00f3 su viaje, pero d\u00edas despu\u00e9s tuvo que ser suspendido, ya que las tormentas y rayer\u00eda da\u00f1aron su barco llamado Outta Sight y no lo dejaron continuar. \u00abLleg\u00f3 un helic\u00f3ptero a rescatarme\u00bb, recuerda.<\/p>\n<p>Asimismo Dekker particip\u00f3 en varias carreras de bote. Una de las prin-cipales que gan\u00f3 fue en 1986 con su barco Outta Sight. Se llev\u00f3 el tercer lugar en la carrera Trans-Pac, Monohull Division en la que participaron cientos de navegantes. \u00abNadie me felicit\u00f3 s\u00f3lo los dos que llegaron antes que yo. El resto se sent\u00eda humillado porque un ciego les hab\u00eda ganado\u00bb, dice.<\/p>\n<h4>Ciegos en cifras<\/h4>\n<p>Seg\u00fan las cifras de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud en el mundo hay unos 37 millones de ciegos y aproximadamente 124 millones de personas con deficiencias, unos 124 millones de personas con deficiencias visuales.<\/p>\n<figure id=\"attachment_40037\" aria-describedby=\"caption-attachment-40037\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/ghhg.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-40037\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/ghhg.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"334\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141320\/ghhg.jpg 1375w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141320\/ghhg.jpg 270w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141320\/ghhg.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141320\/ghhg.jpg 920w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40037\" class=\"wp-caption-text\">Dekker junto a su amigo Gary Timmer, quien viene a Nicaragua a visitarlo al menos tres veces al a\u00f1o.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Nicaragua vive Henry Dekker, un hombre que cruz\u00f3 el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico solo en un barco. La traves\u00eda dur\u00f3 23 d\u00edas y se convirti\u00f3 en celebridad por una raz\u00f3n que lo diferencia de los otros marinos: es ciego<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":40041,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15,26],"tags":[],"class_list":["post-40034","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40034"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40034\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45148,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40034\/revisions\/45148"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40041"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40034"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40034"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}