{"id":40081,"date":"2009-06-14T19:18:32","date_gmt":"2009-06-15T01:18:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=40081"},"modified":"2018-10-06T17:29:56","modified_gmt":"2018-10-06T17:29:56","slug":"la-orquesta-del-palo-de-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-orquesta-del-palo-de-mayo\/","title":{"rendered":"La orquesta del palo de mayo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">\u00a0M\u00fasicos viejos y nuevos de Bluefields se han juntado para reinterpretar canciones de palo de mayo, con la ilusi\u00f3n de producir un disco y exportar el ritmo m\u00e1s aut\u00e9ntico del Caribe nicarag\u00fcense<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Amalia Morales<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Germ\u00e1n Miranda<\/strong><\/p>\n<p>El cuerpo de Samuel Hodgson, Sab\u00fa, es el\u00e9ctrico. Su humanidad, que va cubierta con un pantal\u00f3n y una camisa blanca y que avanza sobre una tarima mal iluminada, acaba de recibir la descarga del \u00abtu lu lu lu passanda\u00bb, la canci\u00f3n de despedida del palo de mayo que se celebra en el barrio Beholden de Bluefields, donde esa noche de mayo se rompen los fuegos de la fiesta m\u00e1s sonada del Caribe nicarag\u00fcense. Sab\u00fa, bailando, canta \u00abtu lu lu lu passanda&#8230;gial an buay de passanda\u00bb. Y bailando, se tira al suelo. Est\u00e1 bailando de rodillas, con las manos abiertas. Sus brazos largos y fibrosos se pasan corriente de un extremo a otro, bailando. Como una met\u00e1stasis la sacudida se riega por otras partes de su cuerpo de 70 a\u00f1os: cabeza, tronco, cintura, cadera y pies. Sus piernas flacas se mueven como si fueran de gelatina.<\/p>\n<p>\u2014Cuando entro, inyecto \u2013dice Sab\u00fa una vez que ha salido del trance.\u2013 Yo no canto por cantar.<\/p>\n<p>En efecto Sab\u00fa, que en este concierto nocturno lleva puestas gafas de sol y que se guarda el pelo en una boina de colores rastafari (amarillo, verde y rojo), inyecta. Su paroxismo contagia a los que est\u00e1n a un lado del escenario, en la pista que se improvisa en la cancha del gueto, como le dicen a Beholden.<\/p>\n<p>No hay m\u00e1s adornos que los banderines blancos con el logo verde de Movistar, la \u00fanica empresa (ni siquiera la Alcald\u00eda de Bluefields) que patrocina este evento. Hay hombres y mujeres de cualquier edad, imit\u00e1ndolo. Por momentos, incluso, super\u00e1ndolo. \u00abEl tu lu lu lu passanda\u00bb lo escupen dos parlantes que est\u00e1n en los extremos de la tarima. El altavoz del extremo derecho se silencia de vez en cuando. Pero nadie repara en eso. Las interrupciones parecen efectos naturales de esa explosi\u00f3n construida con voces, un coro repetitivo y tambores que es el \u00abtu lu lu lu\u00bb.<\/p>\n<p>En la cancha hay mujeres que sacuden los hombros, se ponen las manos en la cintura, abren las piernas y estiran el trasero \u2013la mayor\u00eda muy pronunciado porque en Bluefields no hay mujeres sin nalgas\u2013 hacia atr\u00e1s como gallinas que defienden a sus pollitos. En esa posici\u00f3n desarman sus caderas elevadas sobre las puntas de los pies. Unos saltitos adelante cuando restriegan sus pelvis contra las de los hombres que se mueven en actitud de gallos de pelea.<\/p>\n<p>\u00abRinnntintinn&#8230;.uaaaa\u00bb, grita Sab\u00fa como un p\u00e1jaro loco. Los sonidos guturales de \u00abCatiman\u00bb, (hombre gato como se oye en ingl\u00e9s criollo), como tambi\u00e9n le dicen a Sab\u00fa porque se revuelca como si no tuviera huesos, provocan temblores de cuello, cintura y saltitos en reversa de uno que otro bailante descalzo. En el revol\u00fa se mezcla gente de todos los tama\u00f1os. Hay se\u00f1oras con faldas largas y mo\u00f1as en las cabezas. Hay muchachas con licras de colores chillantes y con pelos trenzados como redes de colores. Hay hombres en pantalones de basquetbolistas y camisetas largas, que sudan copiosamente. Hay un par de extranjeras que sueltan sus caderas despu\u00e9s de unas cuantas cervezas. Hay muchachos, bailarines t\u00edmidos, que aprovechan el barullo para sacar a bailar a la muchacha que les gusta. Hay gente que s\u00f3lo hace rueda, una rueda que va ocupando toda la cancha y se multiplica cada vez que irrumpe otra bailarina nata de \u00e9sas que abundan en Beholden.<\/p>\n<p>\u00abTu lu lu lu passanda\u00bb, repite Sab\u00fa quien est\u00e1 cerrando este primer concierto de la Orquesta Rond\u00f3n, como se llama el disco a ritmo de palo de mayo que re\u00fane a legendarios cantantes de Bluefields como Mango Ghost y a los peces de la nueva carnada corno Kali Boom, Papa Bamtan y Kila B, que le hacen m\u00e1s al rap, el reggae y el hip hop.<\/p>\n<figure id=\"attachment_40083\" aria-describedby=\"caption-attachment-40083\" style=\"width: 350px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo2.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-40083\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo2.jpg\" alt=\"Foto de Germ\u00e1n Miranda \" width=\"350\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141304\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141304\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo2.jpg 220w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141304\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40083\" class=\"wp-caption-text\">Samuel Hodgson, Sab\u00fa bailando en Beholden.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La Orquesta Rond\u00f3n no es una orquesta tradicional con trompetistas, guitarristas, uniformados de frac, que exhiben una sonrisa complaciente cada vez que una c\u00e1mara los enfoca. No. Esta orquesta, o este disco m\u00e1s bien, que todav\u00eda en su etapa de demo, es un proyecto musical del sello Bluefieldsoundsystem (BSS), que naci\u00f3 hace cuatro a\u00f1os, el d\u00eda en que un gringo amante de la m\u00fasica afrobeat aterriz\u00f3 en Bluefields, la capital de la RAAS (Regi\u00f3n Aut\u00f3noma del Atl\u00e1ntico Sur) y la \u00fanica ciudad del Caribe nicarag\u00fcense donde se hablan seis idiomas (espa\u00f1ol, creole, rama, miskito, mayangna, y todav\u00eda el gar\u00edfona).<\/p>\n<p>All\u00ed, el estadounidense de nombre latino, Edwin Reed S\u00e1nchez, se top\u00f3 con Kali Boom, un cantante de peinado rasta que creci\u00f3 en Punta Fr\u00eda, uno de los cuatro barrios negros de Bluefields, que ahora est\u00e1 en el experimento de la Orquesta Rond\u00f3n.<\/p>\n<p>Kali Boom, de 33 a\u00f1os, que en realidad se llama Newell Hodgson, adopt\u00f3 ese nombre art\u00edstico por Nando Boom, el reggaetonero paname\u00f1o de la \u00e9poca del General, famoso por aquel estribillo de \u00abno queremos mariflor, no queremos mariflor&#8230; est\u00e1 maaaaaal, eeeest\u00e1 bieeeen\u00bb. Kali Boom repite el estribillo a capela en el estudio de grabaci\u00f3n del BSS, que ocupa todo el segundo piso de una casa con balc\u00f3n de bamb\u00fa que est\u00e1 cercana al muelle municipal.<\/p>\n<p>Kali, que lleva el pelo rasta por debajo de los hombros y una camiseta varias tallas m\u00e1s grande que su cuerpo delgado, empez\u00f3 a imitar a Nando Boom a los ocho a\u00f1os en las calles de su barrio. M\u00e1s tarde, a esa gracia de imitar, le sac\u00f3 algunos colones en carnavales de Costa Rica, donde trabaj\u00f3 por temporadas, hasta que volvi\u00f3 a Bluefields y se integr\u00f3 luego a este proyecto, donde esperan cantar temas de palo de mayo, pero tambi\u00e9n grabar sus propias canciones que son una mezcla entre Eric Donaldson, un m\u00fasico de reggae dance, y el reggae rapeado de Nando Boom. Por eso dedica horas al estudio, y otras horas a chapear el lote de una vecina.<\/p>\n<p>\u00abSi te vas a viajar, yooo te extraa\u00f1eree\u00e9, yo s\u00f3lo quiero estar juunto a tiii\u00bb, canta, de nuevo sin ning\u00fan acompa\u00f1amiento, una estrofa de la canci\u00f3n que le dedic\u00f3 a su novia de Estel\u00ed.<\/p>\n<p>En el estudio de BSS flotan otras voces que andaban dispersas por Bluefields. Est\u00e1 la de Papa Bamtan, 26 a\u00f1os, y Kila B, 24 a\u00f1os, dos cantantes de estilo hip hopero. \u00abAqu\u00ed hay mucho talento\u00bb, dice Alexander Scott, otro gringo de la banda de Edwin S\u00e1nchez que trabaja de lleno en el proyecto y tiene su habitaci\u00f3n en el estudio. Scott, que hace las veces de m\u00e1nager, lleva el peinado rasta como si fuera un cantante afro. Su cabeza parece un plato de espaguetis revueltos. Scott, quien se viste igual que Papa Bamtan y Kila B, cuenta que, adem\u00e1s del disco, la idea es organizar espect\u00e1culos en vivo y lograr que los m\u00fasicos sean integrales, que aprendan de producci\u00f3n y de m\u00fasica, para eso han organizado algunos talleres de canto y de instrumentos. Los productores han notado que la mayor\u00eda de estos nuevos artistas saben cantar, pero no ejecutan ning\u00fan instrumento, en consecuencia sus arreglos pueden ser repetitivos y mon\u00f3tonos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_40085\" aria-describedby=\"caption-attachment-40085\" style=\"width: 350px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo3ui.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-40085\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo3ui.jpg\" alt=\"Foto de Germ\u00e1n Miranda \" width=\"350\" height=\"417\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141302\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo3ui.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141302\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo3ui.jpg 252w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141302\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo3ui.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40085\" class=\"wp-caption-text\">Alexander Scott, el rubio, con la banda de m\u00fasicos del palo de mayo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Es viernes y hay partido de IF b\u00e9isbol en el estadio Glorias Coste\u00f1as de la ciudad. No se habla de otra cosa en Bluefields. No se piensa en otra cosa que no sea en el duelo de pelota que habr\u00e1 entre el equipo de la Costa y los Indios del B\u00f3er, los mimados de la capital. Antes que el primer hit se anote en la pizarra y que la ciudad quede desierta en funci\u00f3n del juego, la banda de la Orquesta Rond\u00f3n impregna de sonidos la calle comercial que desemboca en el callej\u00f3n del puerto.<\/p>\n<p>Dexter est\u00e1 en el sintetizador, Arturo Putchie maniobra el bajo, Claudio la guitarra y Jos\u00e9 Sinclair, mejor conocido como Mango Ghost, pone la voz.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh read, oh read, oh read madahuka! \u2013canta Ghost, estirando el pescuezo como chompipe suelto en un gallinero.<\/p>\n<p>\u2014Mada sedo read oh \u2013corea el resto de m\u00fasicos, este cl\u00e1sico del palo de mayo que relata las peripecias de una se\u00f1ora que le quiere inculcar el don de la lectura a una ni\u00f1a renuente.<\/p>\n<p>Entra brisa y luz natural a la sala donde ocurre el \u00faltimo ensayo. Ghost est\u00e1 con calor y se ha quitado la camisa de flores rojas que puso sobre el respaldo del sof\u00e1 de bamb\u00fa. Qued\u00f3 en camisola. Ghost, que en su mejor momento cantaba como un bar\u00edtono, empez\u00f3 su historia en orquestas de Managua en los a\u00f1os setenta. En esa \u00e9poca se cruz\u00f3 con Sab\u00fa, su contempor\u00e1neo. En su regi\u00f3n hizo parte del grupo Costa Azul. Y es reconocido por haber sido vocalista de Los B\u00e1rbaros del Ritmo, un conjunto coste\u00f1o que agit\u00f3 las tarimas hace tres d\u00e9cadas. Una de las canciones m\u00e1s famosas que \u00e9l interpreta es la de Bah\u00eda de Bluefields. Todav\u00eda la sigue cantando en cualquier evento y acto oficial al que es invitado, y hasta donde llega en su silla de ruedas.<\/p>\n<p>Hace menos de un a\u00f1o a Ghost le cortaron la pierna derecha. Hubo una campa\u00f1a de artistas y de medios de comunicaci\u00f3n para salvar su extremidad, pero fue in\u00fatil. A la fecha, las autoridades ni siquiera han cumplido la promesa de pensi\u00f3n que hicieron ante los micr\u00f3fonos.<\/p>\n<p>As\u00ed que ahora Ghost se mueve en una silla que es un h\u00edbrido de un asiento pl\u00e1stico cualquiera y un andamio met\u00e1lico con ruedas.<\/p>\n<p>Para los ensayos previos al concierto de Beholden hubo que subirlo chineado entre dos al segundo piso del estudio. El d\u00eda del concierto, se har\u00e1 la misma operaci\u00f3n en la tarima.<\/p>\n<p>En su casa, situada en Punta Fr\u00eda, Ghost deja la silla y se sienta en el sill\u00f3n que est\u00e1 en el corredor. Su casa, toda de madera y construida por \u00e9l mismo, parece un barco navegando. Mientras fuma, el cantante, y antiguo carpintero, mira a los vecinos pasar detr\u00e1s de los lentes de unas gafas de marco blanco. Seg\u00fan adonde dirija la mirada en esos pl\u00e1sticos se refleja, como en un espejo, el porche de muro rosado del vecino y el patio donde al fondo est\u00e1n los mangos, los mismos que \u00e9l celaba y por los que se granje\u00f3 el apodo de fantasma. Ten\u00eda la man\u00eda de espantar a los ni\u00f1os del vecindario que llegaban a cortar la fruta de su patio. \u00c9l recuerda, con un cigarro en la mano, que ten\u00eda una pistolita que disparaba con piedras cada vez que a la medianoche llegaban los intrusos. Un callej\u00f3n estrecho, como todos los de Bluefields y de las comunidades de la RAAS, tambi\u00e9n se mira en los lentes de este fantasma musical, que lamenta que la mayor\u00eda de los m\u00fasicos de su generaci\u00f3n \u00abya est\u00e1n en el pante\u00f3n\u00bb. Un vecino dice lo que el cantante no se atreve: Que el techo de la casa de Ghost se est\u00e1 cayendo, y que con cualquier aguacero se hunde. Con 25 l\u00e1minas de zinc podr\u00eda mantenerse seca y a salvo la garganta del cantante.<\/p>\n<p>Putchie alza la mirada al moreno fornido que est\u00e1 de pie, y cuando la baja, en fracci\u00f3n de segundos, Kila B empieza a rapear en ingl\u00e9s creole con una voz gruesa y ronca.<\/p>\n<p>Ghost lo mira, y en seguida canta en el tono m\u00e1s alto que puede. \u00ab\u00a1Si gold de come down, Mada sedo read oh!\u00bb. Kila B, con peinado volc\u00e1nico, responde con otra retah\u00edla.<\/p>\n<p>Papa Bamtan, otro cantante de reggae, que lleva su pelo rasta repartido en dos colas, toca la clave y con la cabeza sigue los golpes del rap que Kila B le est\u00e1 soltando a Ghost.<\/p>\n<p>Esa reinterpretaci\u00f3n del palo de mayo, una donde se reconozca que es un ritmo aut\u00f3ctono del Caribe nicarag\u00fcense, pero que tambi\u00e9n es \u00abprimo del merengue, el calipso (&#8230;) una sopa de todas las culturas\u00bb caribe\u00f1as, es lo que quiere lograr Mart\u00edn Perna, productor y m\u00fasico estadounidense integrante de Antibalas, una de las agrupaciones afrobeat m\u00e1s importante de ese g\u00e9nero, quien ha estado dirigiendo partes de la producci\u00f3n del CD de la Orquesta Rond\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abCada canci\u00f3n tiene un sabor diferente\u00bb, dijo Perna a la corresponsal de un canal de televisi\u00f3n nacional, y como Alexander Scott reconoci\u00f3 que \u00abhay mucho talento aqu\u00ed en Bluefields, pero existen muy pocos recursos\u00bb.<\/p>\n<figure id=\"attachment_40084\" aria-describedby=\"caption-attachment-40084\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-40084\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo3.jpg\" alt=\"Foto de Germ\u00e1n Miranda \" width=\"500\" height=\"475\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141303\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141303\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141303\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo3.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141303\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40084\" class=\"wp-caption-text\">Mango Ghost en silla de ruedas y atr\u00e1s Kila B, Kali Boom y Papa Bamtan en pleno baile.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Para empezar, la tarima, que arrebataron a un par de funcionarias reacias a esta movida musical, est\u00e1 mal alumbrada.<\/p>\n<p>Menos mal, nadie est\u00e1 all\u00ed para mirar. \u00c9ste no es un concierto t\u00edpico, donde los m\u00fasicos cantan y la gente se amontona, se sabe las canciones y hace olas alrededor del entablado. En este concierto, los m\u00fasicos dejan que la gente se mueva a su libre albedr\u00edo. Y es lo que hacen. Cuatro mujeres de faldas largas y turbantes mueven con cadencia la cintura para un lado y para otro. Sus caderas se contonean con los gritos de Ghost. Sus pies van en puntillas con los aullidos de Sab\u00fa. Los hombros y las piernas de las muchachas se tuercen con el reggae y el hip hop de Papa Bamtan, Kali y Kila B. Esta tribu de m\u00fasicos a la que el alcalde no invit\u00f3 para las fiestas oficiales del Palo de Mayo (aunque esta noche est\u00e1 aqu\u00ed en la cancha del gueto y dice que es el mejor lugar para el despegue de esta fiesta), sue\u00f1a con lograr la haza\u00f1a que a\u00f1os atr\u00e1s consigui\u00f3 el gringo Ry Cooder, quien sac\u00f3 del olvido a los formidables m\u00fasicos cubanos del Buena Vista Social Club.<\/p>\n<p>\u00abNos gustar\u00eda mucho hacer algo as\u00ed\u00bb, dice Scott, quien aprovech\u00f3 los \u00faltimos destellos del sol para probar los micr\u00f3fonos donde esta noche, en su patio, debut\u00f3 la Orquesta Rond\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_40086\" aria-describedby=\"caption-attachment-40086\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-40086\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo4.jpg\" alt=\"Foto de Germ\u00e1n Miranda \" width=\"700\" height=\"482\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141301\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo4.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141301\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo4.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/07141301\/La-orquesta-del-Palo-de-Mayo4.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40086\" class=\"wp-caption-text\">En la casa de Mango Ghost, a su derecha su inseparable amigo y guitarrista, Claudio White y otro m\u00fasico de la nostalgia.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00fasicos viejos y nuevos de Bluefields se han juntado para reinterpretar canciones de palo de mayo, con la ilusi\u00f3n de producir un disco y exportar el ritmo m\u00e1s aut\u00e9ntico del Caribe nicarag\u00fcense<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":40087,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[46],"class_list":["post-40081","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-musica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40081"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40081\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45156,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40081\/revisions\/45156"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40087"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}