{"id":40253,"date":"2018-02-12T11:35:40","date_gmt":"2018-02-12T17:35:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=40253"},"modified":"2018-02-12T11:42:58","modified_gmt":"2018-02-12T17:42:58","slug":"celebrando-a-nuestra-rosario-aguilar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/columnas\/celebrando-a-nuestra-rosario-aguilar\/","title":{"rendered":"Celebrando a nuestra Rosario Aguilar"},"content":{"rendered":"<p>Este enero Rosario Aguilar ha cumplido 80 a\u00f1os, una celebraci\u00f3n a la que me uno con j\u00fabilo. No hab\u00eda narradoras en nuestro panorama literario cuando ella aparece a mitad del siglo pasado y adem\u00e1s su entrada en la literatura es un acto de modernidad y desaf\u00edo. De una vez dej\u00f3 de lado los c\u00e1nones tradicionales vern\u00e1culos y entr\u00f3 a explorar nuevas formas de escritura, entonces sorprendentes.<\/p>\n<p>A la muerte, en 1964, de su padre, Mariano Fiallos Gil, humanista, acad\u00e9mico, fundador de la autonom\u00eda universitaria y escritor \u00e9l mismo, escrib\u00ed una breve remembranza suya, Mis d\u00edas con el rector, en la cual habl\u00e9 de la primera novela de Rosario, Primavera Son\u00e1mbula, publicada aquel mismo a\u00f1o cuando ella ten\u00eda 26 a\u00f1os de edad:<\/p>\n<p>\u201c\u2026Fue el libro que m\u00e1s quiso en su vida. Una tarde, me llam\u00f3 para darme unos originales escritos a m\u00e1quina, con correcciones al margen. Es un trabajo que me han llevado \u2014explic\u00f3\u2014 leelo y me das tu opini\u00f3n; no te quiero todav\u00eda decir de qui\u00e9n es, pero a m\u00ed me gusta. Esta muchacha que me lo llev\u00f3 ya antes me hab\u00eda dado otras cosas que no eran buenas, pero ha mejorado mucho. Le he dado tambi\u00e9n a leer libros, principalmente novelas y yo creo que al fin ha escrito esto que vale la pena.<\/p>\n<p>Cuando volv\u00ed con los originales, que a quienes los le\u00edmos nos parecieron estupendos, una cosa extraordinaria, le expres\u00e9 mi opini\u00f3n de que deber\u00edan publicarse en las ediciones Ventana que est\u00e1bamos comenzando.<\/p>\n<p>\u2014Ahora te voy a decir qui\u00e9n es: es mi hija Rosario \u2014dijo con alegr\u00eda. Su sonrisa era m\u00e1s expresiva y elocuente aquella vez que ninguna otra. Habl\u00f3 luego largo rato sobre el libro con amor y ternura juntos, de nuevo sobre los primero intentos de la autora y sobre lo que seguir\u00eda escribiendo. Convenimos en titular la obra Primavera Son\u00e1mbula, frase sacada de la \u00faltima parte del poema Canto de Guerra de las cosas, de Joaqu\u00edn Pasos, t\u00edtulo que se ajustaba perfectamente al contenido.<\/p>\n<p>He dicho que fue el libro que m\u00e1s quiso en su vida, porque las cr\u00edticas publicadas en peri\u00f3dicos de Suram\u00e9rica, Espa\u00f1a y otros lugares todas ellas se\u00f1alando el nacimiento de una buena y verdadera escritora, le colmaban de j\u00fabilo y \u00e9l mismo escrib\u00eda las dedicatorias del libro, presentando a la autora, a los intelectuales amigos suyos de todas partes del continente.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me present\u00f3 un segundo trabajo, m\u00e1s intenso y con mayor carga po\u00e9tica que el primero. Treinta barrotes de izquierda a derecha, una historia magn\u00edfica, llena de s\u00edmbolos e im\u00e1genes que aventajaba en mucho a Primavera Son\u00e1mbula y que habr\u00eda de colocar a Rosario entre las primeras escritoras de Centroam\u00e9rica y a\u00fan otra, sin t\u00edtulo todav\u00eda, de la cual me habl\u00f3 en una carta que poco tiempo antes de morir me escribi\u00f3 a San Jos\u00e9 y que \u00e9l consideraba seg\u00fan sus palabras \u2018la m\u00e1s extraordinaria de todas\u2019.<\/p>\n<p>Los temas de las novelas de Rosario son duros y tiernos a la vez. Temas extra\u00eddos sin limitaciones de ninguna clase de la propia cepa de la vida, relatos que solo la total ausencia de prejuicios y un concepto alto del papel de escritor, obligado a escribir lo que ve y siente sin convenciones, pueden hacer posible el escribirlos.<\/p>\n<p>Y ese caldo de cultivo fue preparado por \u00e9l, ese desprendimiento de limitaciones no fue sino el resultado de la ense\u00f1anza de que impregn\u00f3 a su escritora, su propio concepto de la vida y de las cosas, hizo posible esas p\u00e1ginas\u201d.<\/p>\n<p>Aquellas eran palabras de un aprendiz de escritor y de cr\u00edtico literario, juzgando a una muchacha que surg\u00eda de la vida hogare\u00f1a de Le\u00f3n, casada con un hombre de cualidades tambi\u00e9n singulares, Iv\u00e1n Aguilar, quien la estimul\u00f3 y alent\u00f3 a escribir. Pero son palabras que, pasados los a\u00f1os, no hago sino ratificar, y alegrarme hoy de mi entusiasmo de entonces.<\/p>\n<p>Alegrarme de haber visto nacer a una gran escritora, que se atrevi\u00f3 a romper el molde provinciano y se puso sus propias alas de invenci\u00f3n y libertad.<\/p>\n<p>Cartagena de Indias, febrero 2018.<\/p>\n<p>www.sergioramirez.com<\/p>\n<p>www.facebook.com\/escritorsergioramirez<\/p>\n<p>https:\/\/instagram.com\/sergioramirezmercado<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En enero Rosario Aguilar cumpli\u00f3 80 a\u00f1os, una celebraci\u00f3n a la que me uno con j\u00fabilo. 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