{"id":40990,"date":"2009-08-09T08:15:18","date_gmt":"2009-08-09T14:15:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=40990"},"modified":"2018-10-06T17:46:19","modified_gmt":"2018-10-06T17:46:19","slug":"las-calaveras-del-mombacho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/las-calaveras-del-mombacho\/","title":{"rendered":"Las calaveras del Mombacho"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Un cementerio ind\u00edgena desenterrado a orillas del gran lago se convierte en una revelaci\u00f3n de nuestro pasado. \u00bfSon los restos de sacrificios humanos?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Luis E. Duarte<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Orlando Valenzuela<\/strong><\/p>\n<p>El camino termina donde empieza el lago en un valle de agricultores, ah\u00ed sobrevuelan el agua un par de garzas entre isletas deshabitadas. Atr\u00e1s quedan campos llenos de guanacastes, jocotes y piedra volc\u00e1nica, parcelas cercadas con ma\u00edz y banano, m\u00e1s all\u00e1 parece que uno con un par de pasos puede llegar a la ladera del Mombacho, ahora nublado en la copa.<\/p>\n<p>El paisaje es id\u00edlico. Colgados de las ramas de una ceibas los nidos de orop\u00e9ndolas simulaban un \u00e1rbol de Navidad, pero los tambi\u00e9n llamados orioles no estaban en casa porque salen a buscar comida. A mediod\u00eda s\u00f3lo los zanates est\u00e1n cruzando el cielo.<\/p>\n<p>Varios campesinos pasan en bicicleta por este lugar escondido del ruido de la ciudad, mientras una peque\u00f1a tortuga intenta salir de los maizales por el camino de tierra.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 no ha cambiado mucho despu\u00e9s de mil a\u00f1os cuando una colonia importante de ind\u00edgenas pobl\u00f3 estas tierras. Aqu\u00ed ten\u00edan suficiente comida, es decir frutas, venados, tortugas y peces del lago, eso al menos conocemos por los relatos espa\u00f1oles. Seg\u00fan las cr\u00f3nicas, los primeros conquistadores advirtieron la presencia de indios chorotegas que ven\u00edan del norte donde hoy es M\u00e9xico, probablemente a partir del a\u00f1o 800 hasta el 1350 despu\u00e9s de Cristo se vincularon con tribus ya asentadas durante los siglos anteriores, per\u00edodo conocido como Sapo\u00e1.<\/p>\n<p>Buscando evidencia del pasado un grupo de m\u00e1s de 20 arque\u00f3logos nicarag\u00fcenses, canadienses, salvadore\u00f1os y costarricenses, empez\u00f3 a excavar en diferentes puntos de esta zona. Encontraron una pared de piedra que pudo formar una especie de terraza ind\u00edgena, tambi\u00e9n cer\u00e1mica y artefactos de caza y sobre todo de pesca, as\u00ed como rastros de antiguas chozas.<\/p>\n<p>Sin embargo, la gran sorpresa estaba en un promontorio donde desenterraron una decena de calaveras humanas y restos de ollas f\u00fanebres, es la cantidad m\u00e1s grande de este tipo de entierros.<\/p>\n<p>En su sepulcro los antepasados estaban descansando desde hace varios siglos, sin cuerpos, ni extremidades, a partir de ah\u00ed surgen varias teor\u00edas sobre las calaveras descubiertas.<\/p>\n<p>Los restos a\u00fan \u00fatiles para la investigaci\u00f3n ser\u00e1n enviados a la Universidad de Calgary en Canad\u00e1 para determinar la edad exacta de los restos encontrados y en Costa Rica realizar\u00e1n pruebas de ADN para compararlos con los hallazgos de otras aldeas, as\u00ed determinar\u00e1n la etnicidad de los habitantes de esta comunidad.<\/p>\n<p>Los arque\u00f3logos saben que cada descubrimiento revela m\u00e1s preguntas que respuestas. Ahora se cuestionan: \u00bfhay a\u00fan posibilidades de encontrar los restos de esas calaveras del Mombacho como si fuera un rompecabezas?, \u00bfqu\u00e9 pas\u00f3 hace mil a\u00f1os en esta pl\u00e1cida aldea de pescadores?, \u00bfhubo una matanza?, \u00bfhab\u00eda una ceremonia religiosa hasta hoy desconocida por los historiadores?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mccafferty2.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-40995 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mccafferty2.jpg\" alt=\"Foto de Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"468\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/07140111\/Mccafferty2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/07140111\/Mccafferty2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/07140111\/Mccafferty2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a>***<\/p>\n<p>Geoffrey McCafferty, profesor de Arquelog\u00eda de la Universidad de Calgary, expresa que \u00abya conocemos mucho m\u00e1s sobre los tipos de asentamientos que exist\u00edan, (pero) \u00e9sta es la primera vez que encontramos vestigios del per\u00edodo Bagaces\u00bb.<\/p>\n<p>Se trata de una fase que comienza en el a\u00f1o 300 y termina en el 800, per\u00edodo marcado por la influencia de la cultura chibcha proveniente del sur y que concluy\u00f3 seg\u00fan la arqueolog\u00eda con la llegada de los primeros migrantes del actual sur de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>En la excavaci\u00f3n del Mombacho hay cer\u00e1mica, anzuelos y semillas del per\u00edodo anterior a las supuestas migraciones \u00abmexicanas\u00bb y se nota el cambio cultural que hubo en los dos per\u00edodos precolombinos.<\/p>\n<p>McCafferty se\u00f1ala que la evidencia es d\u00e9bil para demostrar la teor\u00eda de las migraciones del norte en el<br \/>\nper\u00edodo conocido como Sapo\u00e1 (800-1200 d.C.), pero hay objetos excavados a mayor profundidad que reflejan figuras menos elaboradas como anzuelos, puntas de lanzas pintadas en rosado y blanco, herramientas para cortar carne o plantas que corresponden al Bagaces, mientras los de menor profundidad representan a jaguares, serpientes emplumadas, igual cer\u00e1mica tripi\u00e9, caracter\u00edsticos de la cronolog\u00eda Sapo\u00e1.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay muchas dudas sobre la influencia que pudieron haber tenido los migrantes del norte. En la dieta b\u00e1sica mexicana el ma\u00edz era central y formaba parte ineludible de su cultura, pero ni ahora ni antes de esta expedici\u00f3n arqueol\u00f3gica se han encontrado comales en la cer\u00e1mica recuperada de las excavaciones.<\/p>\n<p>A\u00fan m\u00e1s llamativo es la ausencia de granos de ma\u00edz en las excavaciones en Nicaragua, sobre todo si en los relatos y las narraciones hist\u00f3ricas se conoce la importancia de \u00e9ste en la dieta ind\u00edgena. En el Mombacho se recuperaron semillas de jocote, pero no del \u00abxilotl\u00bb.<\/p>\n<p>La mayor cantidad de muestras vegetales son las de frijoles. Es decir, \u00bfno somos realmente hijos del ma\u00edz? \u00bfSer\u00eda m\u00e1s correcto decir desde ahora que somos frijoleros, en lugar de pinoleros?<\/p>\n<p>\u00abAunque la historia dice que hab\u00edan ind\u00edgenas aqu\u00ed comiendo ma\u00edz, la arqueolog\u00eda dice que no&#8230; por el momento. Al menos hasta el a\u00f1o 1200 no\u00bb, sostiene McCafferty.<\/p>\n<p>Tampoco hay evidencia de animales dom\u00e9sticos, cuando las cr\u00f3nicas espa\u00f1olas aseguran que las comunidades se alimentaban del chompipe y perros que criaban en las aldeas, pero hasta la fecha no hay restos encontrados en ninguna excavaci\u00f3n, sostiene el arque\u00f3logo.<\/p>\n<p>En el basurero de la aldea descubierta en el valle, un pozo donde los ind\u00edgenas echaban los desperdicios se encontr\u00f3 una gran cantidad de huesos de pescado, se puede deducir que la pesca era una de las principales actividades de la aldea.<\/p>\n<p>Por otra parte, las urnas f\u00fanebres excavadas, por lo general rotas con el crecimiento de los \u00e1rboles y sus<br \/>\nra\u00edces, indican que en los diferentes tipos de entierros se manifiestan cambios en los ritos religiosos de la comunidad, asegura McCafferty.<\/p>\n<p>Uno de los cambios radicales es la jerarquizaci\u00f3n de la sociedad ind\u00edgena, aqu\u00ed los patrones de entierro podr\u00edan demostrar diferencias entre algunos grupos de la \u00e9lite, mujeres y ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Sin embargo, el misterio hasta ahora es por el destino de los individuos cuyas cabezas fueron sepultadas en el lugar. Por lo general los ind\u00edgenas enterraban a sus deudos en los patios o en la choza, el arque\u00f3logo Mario Solano explica que en la cosmovisi\u00f3n ind\u00edgena las familias quer\u00edan tener cerca a los muertos porque as\u00ed manten\u00edan sus conocimientos.<\/p>\n<p>Aunque en Ometepe hay un sitio con m\u00e1s de cien esqueletos, \u00e9sta es la mayor cantidad de calaveras sin cuerpo encontrados en un sitio. \u00abDe los 20 individuos que hemos encontrado, casi la mitad est\u00e1 sin cuerpo asociado, una interpretaci\u00f3n sencilla es que son evidencia de guerra o sacrificio, por el momento no quiero hacer una interpretaci\u00f3n porque los datos est\u00e1n en proceso\u00bb, dice McCafferty. Aunque el arque\u00f3logo canadiense no gusta de la hip\u00f3tesis de guerra porque no hay muchos artefactos encontrados en otras investigaciones, admite que en las historias de la conquista se revelan conflictos y sacrificios humanos.<\/p>\n<p>El jefe de investigaciones antropol\u00f3gicas del Museo Nacional, Ramiro Garc\u00eda, indica que no es la primera vez que se encuentran cabezas sin cuerpo en las excavaciones. Hay pruebas en Malacatoya, Los Placeres y Las Torres en la costa del Lago de Managua y en el barrio La Cruz, de San Marcos, donde se encontraron restos de un adulto, un joven y un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Por eso el antrop\u00f3logo considera que la presencia de las calaveras es una prueba clara de los sacrificios humanos y en el caso de los cuerpos de tres individuos en San Marcos, hay evidencia irrefutable del culto a Tlaloc, dios de la lluvia.<\/p>\n<p>Igual en los hallazgos en la antigua finca Los Placeres, hay un paquete de huesos similares a los que se han encontrado de los ritos de decapitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mario Solano sostiene que en esta excavaci\u00f3n del Mombacho hay una gran cantidad de calaveras mayor a ninguna otra excavaci\u00f3n y que la orientaci\u00f3n de las tumbas hacia el noroeste, m\u00e1s las piedras l\u00edticas usadas en las puntas de lanza y el uso de obsidiana revelan una relaci\u00f3n con las culturas del norte. Los materiales de muchos instrumentos s\u00f3lo se encuentran en regiones mexicanas.<\/p>\n<p>Jorge Zambrana, con bastante experiencia arqueol\u00f3gica, sostiene que lo encontrado es parte de un cementerio con entierros secundarios, la mayor\u00eda de huesos est\u00e1n en sus urnas cer\u00e1micas o cerca de ellas.<\/p>\n<p>Explica que est\u00e1n excavando en una zona ya habitada desde antes de la llegada de los primeros chorotegas y al parecer hubo una mezcla entre ellos y los residentes, pero sobre los posibles sacrificios humanos considera que no tienen suficiente evidencia para asegurarlo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_40992\" aria-describedby=\"caption-attachment-40992\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mccafferty3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-40992 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mccafferty3.jpg\" alt=\"Foto de Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"474\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/07140113\/Mccafferty3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/07140113\/Mccafferty3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/07140113\/Mccafferty3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40992\" class=\"wp-caption-text\">Grupo de arque\u00f3logos buscando restos de cer\u00e1mica precolombina.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00bfY no le tienen miedo a alguna maldici\u00f3n por desenterrar un cementerio ind\u00edgena? \u2013preguntamos a Mario Solano mientras desenterraba un esqueleto casi completo en uno de los pozos.<\/p>\n<p>\u2014Ya estamos viendo cosas raras. Ayer nos sali\u00f3 un alacr\u00e1n y despu\u00e9s un mont\u00f3n de hormigas \u2013bromea.<\/p>\n<p>No hay que creer todo en las pel\u00edculas. Unos 25 arque\u00f3logos y estudiantes de diferentes pa\u00edses estuvieron m\u00e1s o menos un mes en Nicaragua para excavar en el campo.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda son j\u00f3venes estudiantes y por eso sobresale la figura del profesor McCafferty, un tipo blanco de barba cerrada, saludable y alto que parece el abuelo del grupo.<\/p>\n<p>Como su esposa tambi\u00e9n es arque\u00f3loga aprovecharon juntos las \u00abvacaciones\u00bb de verano para venir a Nicaragua y desenterrar el pasado mesoamericano, con todo y huesos.<\/p>\n<p>Son como dos sacerdotes modernos de una tribu de cient\u00edficos buscando el arca perdida, en este caso, alg\u00fan comal despedazado por los siglos o un grano de ma\u00edz en estado carb\u00f3nico que demuestre finalmente esas leyendas de la historia a trav\u00e9s de pruebas cient\u00edficas.<\/p>\n<p>Por la radio llaman desde la tercera excavaci\u00f3n a varios kil\u00f3metros del sitio, alejados de las dos principales \u00e1reas de pozos donde nos ubicamos, donde est\u00e1 otro equipo que ha encontrado una ofrenda funeraria nueva.<\/p>\n<p>Queremos ir all\u00e1 pero los colegas le piden a McCafferty que evite a la prensa porque hay huaqueros que podr\u00edan reconocer el lugar y limpiarlo. Se trata de cazadores de tesoros ind\u00edgenas dispuestos a saquear el sitio si se enteran.<\/p>\n<p>Podemos conformarnos con ver la mitad de un cr\u00e1neo que est\u00e1 desenterrando Mario Solano en compa\u00f1\u00eda de una rubia canadiense llamada Katherine Fisher.<\/p>\n<figure id=\"attachment_40993\" aria-describedby=\"caption-attachment-40993\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Las-calaberas-del-Monbacho5.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-40993 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Las-calaberas-del-Monbacho5.jpg\" alt=\"Foto de Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/07140112\/Las-calaberas-del-Monbacho5.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/07140112\/Las-calaberas-del-Monbacho5.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/07140112\/Las-calaberas-del-Monbacho5.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-40993\" class=\"wp-caption-text\">Estudiantes canadienses y salvadore\u00f1os se unieron a la investigaci\u00f3n donde participaron arque\u00f3logos de sus pa\u00edses, al igual que nicarag\u00fcenses y costarricenses.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Hace dos a\u00f1os un ingeniero costarricense reconoci\u00f3 una pieza cer\u00e1mica en la pared de un camino rural que estaban abriendo. Llam\u00f3 a las autoridades culturales y decidieron catalogar el sitio, as\u00ed llegaron los canadienses con un proyecto donde excavaron primero unos 80 pozos.<\/p>\n<p>Un poco m\u00e1s cerca de la orilla del lago est\u00e1 el pozo de las calaveras ind\u00edgenas. La esposa de McCafferty saca en ese momento una cabeza en forma de jaguar, probablemente parte de alguna pieza m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las calaveras han sido enviadas al laboratorio, estaban en un estado muy delicado y s\u00f3lo podr\u00e1n revelar informaci\u00f3n b\u00e1sica. Las piezas cer\u00e1micas nuevas van quedando en una bolsa de pl\u00e1stico transparente. Los canadienses dicen que las entregar\u00e1n al Museo Nacional, despu\u00e9s de hacer las pruebas en Calgary.<\/p>\n<p>La \u00fanica prueba arquitect\u00f3nica es un muro de varios metros de largo con un piso que parecer\u00eda una terraza o plaza. Es dificil saber qu\u00e9 uso tuvo la construcci\u00f3n, por lo general las aldeas ind\u00edgenas de este tipo eran caser\u00edos con ranchos sin paredes y techos de paja sostenidos con pilotes de madera. Los tatarabuelos dorm\u00edan en hamacas al aire libre.<\/p>\n<p>Una de las ciudades m\u00e1s desarrolladas de Nicaragua precolonial era la antigua Villa Tepetate al norte de Granada, pero la urbanizaci\u00f3n ha crecido encima de ella, tanto que el a\u00f1o pasado se excav\u00f3 la zona pero no encontraron muchas evidencias.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tipo de vida hubo aqu\u00ed en esta excavaci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u2014En s\u00ed fue un asentamiento, hablar de aldea ser\u00eda como un caser\u00edo, pero desde que existe la cer\u00e1mica podemos decir que era una sociedad no n\u00f3mada, ten\u00edan un desarrollo tecnol\u00f3gico en la pr\u00e1ctica de agricultura y alfarer\u00eda \u2013responde Oscar Pav\u00f3n, codirector del proyecto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo son los entierros?<\/p>\n<p>\u2014Muchos est\u00e1n enterrados con sus ofrendas, instrumentos que usaron para caza y algunos entierros est\u00e1n dentro de las casas.<\/p>\n<p>Ariana Pleitez y Armando Torres han participado en las excavaciones, enviados por el departamento de Antropolog\u00eda Sociocultural de la Universidad de El Salvador. La oportunidad podr\u00e1 establecer los v\u00ednculos que existen entre las culturas antiguas de ambos pa\u00edses.<\/p>\n<p>Torres expresa que en algunos sitios salvadore\u00f1os hay cierta evidencia de la existencia de comales, que en Nicaragua nunca se han encontrado, pero all\u00e1 tambi\u00e9n la zona oriental es la menos estudiada y ser\u00eda interesante investigar un poco la zona del Golfo de Fonseca donde se unen tres pa\u00edses y establecer\u00edan mejor los v\u00ednculos hist\u00f3ricos y antropol\u00f3gicos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41025\" aria-describedby=\"caption-attachment-41025\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/Las-calaberas-del-Monbacho6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-41025 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/Las-calaberas-del-Monbacho6.jpg\" alt=\"Foto de Orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/07140108\/Las-calaberas-del-Monbacho6.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/07140108\/Las-calaberas-del-Monbacho6.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/07140108\/Las-calaberas-del-Monbacho6.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41025\" class=\"wp-caption-text\">Pozo donde se encontraron la mayor\u00eda de calaveras junto con ofrendas en urnas y cer\u00e1micas en forma de jaguar, como esta que sostiene una de las investigadoras.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un cementerio ind\u00edgena desenterrado a orillas del gran lago se convierte en una revelaci\u00f3n de nuestro pasado. \u00bfSon los restos de sacrificios humanos?<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":40991,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-40990","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40990","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40990"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40990\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45175,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40990\/revisions\/45175"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40991"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}