{"id":41187,"date":"2018-04-06T17:01:15","date_gmt":"2018-04-06T23:01:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=41187"},"modified":"2021-05-03T14:44:57","modified_gmt":"2021-05-03T20:44:57","slug":"41187","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/41187\/","title":{"rendered":"La iglesia perdida de San Blas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">En medio de la nada se alzan las\u00a0majestuosas ruinas de la iglesia de\u00a0Cristo Rey.<br \/>\nAntes fue el sue\u00f1o de una monja.\u00a0Ahora es una joya olvidada<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>Al final de un camino de tierra bordeado por zacatales, man\u00ed y ca\u00f1a, comienza San Blas, un caser\u00edo polvoriento que vive en la incertidumbre de no ser de aqu\u00ed ni ser de all\u00e1, porque sus habitantes nacen y mueren en Granada, pero votan en Masaya. A este lugar algunos todav\u00eda lo conocen como El Sitio, en memoria de los hatos de ganado que sol\u00edan concentrarse aqu\u00ed y que ahora solo transitan por las calles con una tranquilidad que va a tono con este pueblo donde nunca pasa nada.<\/p>\n<p>Lo habitan 2,516 personas, seg\u00fan el \u00faltimo censo, y sus territorios se extienden por tres kil\u00f3metros cuadrados. Es un caser\u00edo como otros cien mil caser\u00edos, con algunos techos de tejas y calles con gallinas y ni\u00f1os en bicicleta. Sin embargo, hay un detalle que lo hace un pueblo \u00fanico entre cien mil pueblos: aqu\u00ed existe una iglesia gigantesca, demasiado grande para un poblado tan diminuto. Un edificio magn\u00edfico que se alza entre terrenos bald\u00edos, junto a la hondonada por la que circulan carretas tiradas por bueyes.<\/p>\n<p>La iglesia de San Blas nada tiene que envidiar al m\u00e1s majestuoso de los templos de Granada. O al menos as\u00ed era hasta hace 18 a\u00f1os, antes de que el terremoto de Masaya la condenara a la ruina y al olvido.<\/p>\n<p>Ahora se encuentra poblada por conejos silvestres, palomas, murci\u00e9lagos y culebras. Reina el silencio y el viejo \u00f3rgano de madera se desmorona en la esquina donde anta\u00f1o estuvo la pila bautismal. Esto es lo que ha quedado del sue\u00f1o de una monja llamada sor Mar\u00eda Soledad.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41188\" aria-describedby=\"caption-attachment-41188\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-2.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-41188 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-2.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"409\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07140018\/280-MAG-SANBLAS-2.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07140018\/280-MAG-SANBLAS-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07140018\/280-MAG-SANBLAS-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41188\" class=\"wp-caption-text\"><em>La iglesia de San Blas tiene un estilo neocl\u00e1sico y es una r\u00e9plica de la catedral de Granada, aunque m\u00e1s peque\u00f1a. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Mar\u00eda Soledad D\u00e1vilagaribi era una mujer bajita y blanca, de rostro redondo, nariz aguile\u00f1a y ojos vivaces. \u201cIncansable\u201d, \u201ctod\u00f3loga\u201d, \u201cmultifac\u00e9tica\u201d, \u201csin pelos en la lengua\u201d, dicen quienes la conocieron. Nacida en Guadalajara en 1918, la mexicana inici\u00f3 su obra apost\u00f3lica en Granada a comienzos de la d\u00e9cada de 1950, como miembro de las monjas salesianas. Por esos a\u00f1os lleg\u00f3 a San Blas, para dar la catequesis, y vio la necesidad de que el pueblo tuviera un templo.<\/p>\n<p>Pero no cualquier templo, sino uno al que no le faltara nada. Ni las c\u00fapulas ni el altar. Ni los santos ni el sagrario. Ni el atrio ni la capilla. Ni el palco para el coro, ni la sacrist\u00eda. Una iglesia inspirada en nada menos que el dise\u00f1o de la catedral Nuestra Se\u00f1ora de la Asunci\u00f3n, ese templo amarillo con terracota que aparece en casi todas las postales de Granada, dominando el paisaje de la ciudad.<\/p>\n<p>Como se sabe, sor Mar\u00eda Soledad no era ninguna holgazana. Se puso manos a la obra para llevar a cabo su ambicioso proyecto y lo primero fue localizar a toda la aristocracia granadina para convencerla de que era buena idea financiar una r\u00e9plica de la catedral en la que pudieran congregarse San Blas y sus comunidades vecinas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41205\" aria-describedby=\"caption-attachment-41205\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-23.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-41205 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-23.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"958\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135959\/280-MAG-SANBLAS-23.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135959\/280-MAG-SANBLAS-23.jpg 200w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135959\/280-MAG-SANBLAS-23.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41205\" class=\"wp-caption-text\"><em>Sor Mar\u00eda Soledad D\u00e1vilagaribi Gonz\u00e1lez era mexicana, pero se sent\u00eda nicarag\u00fcense. En la foto se encuentra ante el altar de la iglesia que hered\u00f3 a los habitantes de San Blas. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Do\u00f1a Gloria Jim\u00e9nez, de 81 a\u00f1os, conoce la historia mejor que nadie. De chavala acompa\u00f1\u00f3 a la religiosa a tocar las puertas de los ricos de Granada y m\u00e1s tarde asumi\u00f3 la tarea de visitarlos semanalmente para que le entregaran, en sobre cerrado, la cuota destinada a pagar los materiales de la obra y las jornadas de los obreros.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n tom\u00f3 parte en la construcci\u00f3n del templo, relata. Es que aunque a la comunidad le faltaba el dinero, le sobraba la voluntad y colabor\u00f3 con la mano de obra. Los hombres acarrearon arena y piedras, y las mujeres trasladaron el agua en latas, sobre la cabeza, desde un pozo que a\u00fan existe, a unos 50 metros de la iglesia.<\/p>\n<p>\u201cSonaba la campana cada vez que se acababa el agua para las mezclas, y ah\u00ed \u00edbamos\u201d, recuerda do\u00f1a Gloria. Dejaban a un lado lo que fuera que estuviesen haciendo y se dirig\u00edan al pozo, un agujero de 56 varas de profundidad, donde el mecate de la cubeta era halado por un caballo hasta llenar un barril.<\/p>\n<p>\u201c\u00c9ramos dos mujeres y tres varones los voluntarios\u201d, afirma la anciana. \u201cSolo yo vivo, ya los otros no existen\u201d.<\/p>\n<p>Durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os la familia de do\u00f1a Gloria se encarg\u00f3 de la limpieza del templo (antes de que la tarea pasara a otras personas) y siempre ha trabajado en la parte pastoral. As\u00ed que sus vidas est\u00e1n estrechamente vinculadas con la iglesia, como pasa con muchos habitantes de este pueblo donde el 90 por ciento de la poblaci\u00f3n es cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>La profesora Mar\u00eda Luisa Rivas, hija de do\u00f1a Gloria, sabe con exactitud cu\u00e1ndo se puso la primera piedra de la obra. \u201cEl 25 de abril de 1956\u201d, dice sin titubeos. Acostumbra guardar documentos y notas sobre los temas que le importan y en su archivo conserva, por ejemplo, fotograf\u00edas de la sonriente sor Mar\u00eda Soledad y de los a\u00f1os mozos de la iglesia de Cristo Rey, cuando las mujeres se cubr\u00edan el cabello con chalinas y los hombres se arrodillaban ante el altar para recibir la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de la iglesia fue una obra de exigencias monumentales. Y hay partes del edificio para las que la monjita salesiana no pudo conseguir material de la mejor calidad, explica Mar\u00eda Luisa. Por eso \u201cla apoyaron los jesuitas\u201d. Aunque ellos fueron los que terminaron el templo, sor Mar\u00eda Soledad \u201cnunca se despeg\u00f3 de la construcci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa c\u00fapula mayor la hicieron los jesuitas, todo el frente lo hizo sor Mar\u00eda Soledad\u201d, comenta Octavio Alem\u00e1n, habitante de la comunidad, artista y orgulloso guardi\u00e1n de las llaves del viejo templo. Esta tarde camina bajo la enorme b\u00f3veda neocl\u00e1sica de la iglesia, cerca de la capilla del Sant\u00edsimo donde ahora vive una familia de conejos, sobre el piso cubierto por excremento de p\u00e1jaros y de murci\u00e9lagos.<\/p>\n<p>El \u00faltimo sol del d\u00eda entra a chorros por los ventanales y la escena no puede ser m\u00e1s linda ni m\u00e1s triste. A Octavio se le aflige el coraz\u00f3n cuando piensa en que esta es la obra maestra de esa monja salesiana a la que tanto quieren en San Blas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41206\" aria-describedby=\"caption-attachment-41206\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-24.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-41206 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-24.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135956\/280-MAG-SANBLAS-24.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135956\/280-MAG-SANBLAS-24.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135956\/280-MAG-SANBLAS-24.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41206\" class=\"wp-caption-text\"><em>Do\u00f1a Gloria Jim\u00e9nez y su hija Mar\u00eda Luisa Rivas guardan la memoria de los buenos a\u00f1os de la iglesia de Cristo Rey. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Puede decirse que el terreno de la iglesia Cristo Rey es peque\u00f1o y \u00e1rido y que el templo se halla en medio de la nada, porque solo lo rodean unas cuantas casitas, tierras bald\u00edas e inmensos campos de cultivo. Sin embargo, hay una poderosa raz\u00f3n por la que se encuentra ubicado aqu\u00ed, entre matorrales: hace muchos a\u00f1os a solo unos cincuenta metros funcionaba una estaci\u00f3n del ferrocarril y a sor Mar\u00eda Soledad le pareci\u00f3 que este definitivamente ser\u00eda un lugar estrat\u00e9gico.<\/p>\n<p>As\u00ed que hizo un \u201ccambalache\u201d para que le entregaran ese \u201cterrenito\u201d a cambio de las veinte manzanas de tierra \u2014conocidas como \u201clas 20\u201d\u2014 que la familia Chamorro le hab\u00eda donado comunidad adentro, cuenta Mar\u00eda Luisa Rivas.<\/p>\n<p>Ah\u00ed la levant\u00f3. Y al terminarse la obra, los ricos de Granada que la hab\u00edan patrocinado entregaron grandes puertas de madera con sus apellidos grabados para la posteridad. All\u00ed est\u00e1n, por ejemplo, los Cuadra, los Sequeira, los Chamorro, los Quant. Y las puertas se mantienen firmes mientras las paredes y el techo se descascaran, porque el hierro se ha oxidado y la maleza ha trepado hasta al campanario.<\/p>\n<p>Varios equipos de ingenieros han llegado a analizar la estructura para decidir si tiene o no reparaci\u00f3n. Los primeros fueron unos expertos contratados por los misioneros de la Parroquia del Socorro (a la que pertenece la iglesia) poco despu\u00e9s de los terremotos de Masaya, ocurridos el seis y el siete julio del 2000. Unos dijeron que lo mejor era botarla y otros que se pod\u00eda reconstruir, recuerda Mar\u00eda Luisa.<\/p>\n<p>Sin embargo, el da\u00f1o ya estaba hecho. Los sismos hab\u00edan fracturado la gran estructura del templo y los feligreses comprendieron que seguir us\u00e1ndolo era una temeridad innecesaria. Levantaron una enramada de palmas en el patio y en el 2009 los mismos misioneros les construyeron la peque\u00f1a capilla rosada donde a la fecha se congregan, un poco hacinados, los cat\u00f3licos de San Blas.<\/p>\n<p>La nueva capilla est\u00e1 situada justo a la par de las ruinas del templo y guarda las im\u00e1genes tra\u00eddas del extranjero por sor Mar\u00eda Soledad. As\u00ed como las pocas posesiones que la anciana monja ten\u00eda al morir, en el a\u00f1o 2004. Una maletita de cuero con cierre met\u00e1lico, algunos h\u00e1bitos, fotograf\u00edas y sus dientes postizos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41199\" aria-describedby=\"caption-attachment-41199\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-17.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-41199 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-17.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07140007\/280-MAG-SANBLAS-17.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07140007\/280-MAG-SANBLAS-17.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07140007\/280-MAG-SANBLAS-17.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41199\" class=\"wp-caption-text\"><em>En 2009 fue construida la capillita rosa donde ahora se congregan los feligreses de la comunidad. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>El recuerdo de la religiosa est\u00e1 presente en todos lados, pero sobre todo en esa iglesia que se cae a pedazos. Por eso a los lugare\u00f1os les entristece ver las ruinas y las protegen celosamente porque m\u00e1s de una vez han llegado turistas a dejarlas llenas de basura, comenta Octavio Alem\u00e1n.<\/p>\n<p>En el pueblo no pierden la esperanza de que alg\u00fan d\u00eda el templo vuelva a funcionar. Y que de nuevo se congreguen bajo la alta b\u00f3veda los feligreses de San Blas y de comunidades vecinas como El Capul\u00edn.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Clemente Guido, director de Patrimonio Hist\u00f3rico de la Alcald\u00eda de Managua, el edificio, efectivamente, \u201cpodr\u00eda rescatarse con una inversi\u00f3n millonaria\u201d. Habr\u00eda que demoler la parte frontal, pues \u201cya no admite reparaci\u00f3n\u201d, pero \u201cla c\u00fapula y las estructuras laterales todav\u00eda son rescatables\u201d, asegura. A\u00fan \u201cno existe un monto estimado para este rescate, pero es millonario por las caracter\u00edsticas del templo\u201d, sostiene el historiador.<\/p>\n<p>Guido dirigi\u00f3 unos estudios a finales de 2014 e inicios de 2015, en su car\u00e1cter de \u201camante del patrimonio cultural de Nicaragua y como un acto de solidaridad personal con la comunidad cat\u00f3lica de aquel peque\u00f1o poblado\u201d. Y por unas semanas los habitantes de San Blas anduvieron entusiasmados con la idea de que la municipalidad de la capital pod\u00eda intervenir. Incluso enviaron cartas a la alcaldesa en turno, pero la cosa no pas\u00f3 a m\u00e1s. La alegr\u00eda fue ef\u00edmera.<\/p>\n<p>Aunque la iglesia de Cristo Rey es \u201cuna joya arquitect\u00f3nica\u201d, no ha sido declarada patrimonio hist\u00f3rico y, por lo tanto, \u201cno est\u00e1 protegida por las leyes respectivas\u201d, lamenta Guido. Y por otro lado, \u201clos pobladores de San Blas son muy pobres como para patrocinar por s\u00ed mismos esta reconstrucci\u00f3n\u201d. El historiador considera que una posible soluci\u00f3n es que los descendientes de los granadinos que financiaron la construcci\u00f3n del templo aporten econ\u00f3micamente para su restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras tanto, San Blas espera. \u201cAqu\u00ed ha venido todo mundo y nadie ha hecho nada\u201d, se queja do\u00f1a Gloria Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de ser pobre, la comunidad est\u00e1 en un limbo pol\u00edtico geogr\u00e1fico porque se ubica exactamente sobre la frontera entre Masaya y Granada. Algunos de sus habitantes tienen c\u00e9dula granadina y otros masaya. \u201cSi muere alguien se inscribe en Granada. Si nace alguien, igual en Granada. Pero para votar es en Masaya\u201d, explica Mar\u00eda Luisa. \u201cY cuando pedimos ayuda, no somos de ning\u00fan lado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El \u00f3rgano de madera perteneci\u00f3 a sor Mar\u00eda Soledad. Ella lo don\u00f3 a la iglesia y ah\u00ed sigue, en el mismo sitio donde lo ubicaron despu\u00e9s del terremoto. Nadie en el pueblo se ha atrevido a bandalizar el templo. Y adem\u00e1s nadie se anim\u00f3 a mover el caj\u00f3n, porque la vez que lo intentaron se supo que ah\u00ed viv\u00eda una serpiente boa y les daba horror la sola idea de tocarlo.<\/p>\n<p>Pero debido a ese respeto por la memoria y por lo sagrado, el templo da la impresi\u00f3n de estar detenido en el tiempo. Con las bancas amontonadas en la capilla donde viven los conejos y elegantes ladrillos bajo la gruesa capa de polvo que lo cubre todo. Solo un rinconcito del edificio est\u00e1 habilitado, para que los domingos los ni\u00f1os reciban la catequesis.<\/p>\n<p>La \u00faltima vez que sor Mar\u00eda Soledad lo mir\u00f3, el templo no estaba tan deteriorado. La monjita salesiana lleg\u00f3 para las fiestas patronales de 2002, dos a\u00f1os despu\u00e9s de los terremotos y dos a\u00f1os antes de su muerte. Ya estaba anciana, enferma y cansada y no pod\u00eda desplazarse sin ayuda. Sin embargo, se volvi\u00f3 hacia Mar\u00eda Luisa y le dijo: \u201cSi yo tuviera tu edad, la vuelvo a construir\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41208\" aria-describedby=\"caption-attachment-41208\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-26.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-41208 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-26.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135954\/280-MAG-SANBLAS-26.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135954\/280-MAG-SANBLAS-26.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135954\/280-MAG-SANBLAS-26.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41208\" class=\"wp-caption-text\"><em>Aqu\u00ed empieza San Blas. Al fondo puede verse el campanario de la iglesia, esta es la primera imagen que se tiene del edificio cuando se llega a la peque\u00f1a comunidad. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<h3>Mar\u00eda Soledad, la monjita salesiana<\/h3>\n<p>Mar\u00eda Soledad D\u00e1vilagaribi Gonz\u00e1lez naci\u00f3 en Guadalajara, M\u00e9xico, el 19 de febrero de 1918 y falleci\u00f3 en Granada en el 6 de agosto de 2004, a los 86 a\u00f1os. En la Gran Sultana vivi\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os, hospedada en el Colegio de las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora.<\/p>\n<p>Fue amiga personal de la beata sor Mar\u00eda Romero y realiz\u00f3 largas investigaciones sobre su vida y sus milagros para el proceso de canonizaci\u00f3n de la nicarag\u00fcense. Reuni\u00f3 fotograf\u00edas y los planos originales de la casa donde naci\u00f3 sor Mar\u00eda Romero, tambi\u00e9n detall\u00f3 el \u00e1rbol geneal\u00f3gico de la familia Romero Meneses y personalmente dirigi\u00f3 la reconstrucci\u00f3n de la Casa Natal Sor Mar\u00eda Romero.<\/p>\n<p>Sor Mar\u00eda Soledad ten\u00eda \u201cla fuerza, la bondad y la lucidez\u201d de una joven y, aunque nacida en M\u00e9xico, se sent\u00eda muy nicarag\u00fcense, escribieron las religiosas de la Asociaci\u00f3n Sor Mar\u00eda Romero el 5 de agosto de 2000, cuando la monja salesiana cumpl\u00eda 60 a\u00f1os de vida religiosa.<\/p>\n<p>Por otro lado, fue maestra de generaciones y ense\u00f1\u00f3 matem\u00e1ticas en primaria y secundaria del Colegio Mar\u00eda Auxiliadora, en Granada.<\/p>\n<p>En su querido San Blas, dirigi\u00f3 la construcci\u00f3n de la iglesia de Cristo Rey, patrono de la comunidad. Adem\u00e1s, estableci\u00f3 din\u00e1micas (como rifas y regalitos sorpresa) para que los alumnos se animaran a ir a catequesis y, entre otras cosas, ense\u00f1\u00f3 bordado a las ni\u00f1as.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41211\" aria-describedby=\"caption-attachment-41211\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-29.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-41211 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-SANBLAS-29.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135951\/280-MAG-SANBLAS-29.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135951\/280-MAG-SANBLAS-29.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135951\/280-MAG-SANBLAS-29.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41211\" class=\"wp-caption-text\"><em>Octavio Alem\u00e1n junto a la urna donde guardan las pocas pertenencias de sor Mar\u00eda Soledad. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<h3>Los terremotos<\/h3>\n<p>En julio del 2000, Masaya y muchas de sus comunidades fueron sacudidas por dos destructivos sismos. El primero ocurri\u00f3 a mediod\u00eda del d\u00eda 6, con una intensidad de 5.6 en la escala de Richter y epicentro en el Valle de la Laguna de Apoyo. El segundo al d\u00eda siguiente, cuando la gente todav\u00eda intentaba superar el primer susto. Este tuvo una magnitud de 5.2 y se sinti\u00f3 a eso de las 6:00 de la tarde.<\/p>\n<p>Hubo casas derrumbadas, techos colapsados y m\u00e1s de cuatro mil evacuados. Aquello se sinti\u00f3 \u201ccomo una licuadora\u201d, \u201cparec\u00eda el fin del mundo\u201d, dijeron algunos masayas a los medios de comunicaci\u00f3n que cubrieron el desastre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En medio de la nada, se alzan las majestuosas ruinas de la iglesia de Cristo Rey. Antes fue el sue\u00f1o de una monja. Ahora la \u00abcatedral\u00bb de San Blas es una joya olvidada.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":41215,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[237,81],"class_list":["post-41187","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-granada","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41187"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41187\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54148,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41187\/revisions\/54148"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41215"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}