{"id":41225,"date":"2018-04-06T17:02:15","date_gmt":"2018-04-06T23:02:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=41225"},"modified":"2018-09-29T23:03:25","modified_gmt":"2018-09-29T23:03:25","slug":"polo-el-deporte-de-reyes-en-nicaragua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/polo-el-deporte-de-reyes-en-nicaragua\/","title":{"rendered":"Jugar polo en Nicaragua"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Caballos, pasi\u00f3n y adrenalina en un deporte donde una falta podr\u00eda resultar fatal.<br \/>\nEste es el mundo del polo, el \u201cdeporte de la realeza\u201d, en Nicaragua<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>Para un ojo no entrenado, esto sucede demasiado r\u00e1pido. En un pesta\u00f1eo. Los jugadores alzan un largo mazo llamado mallete y corren detr\u00e1s de algo que pareciera invisible. Es una pelota blanca apenas m\u00e1s grande que una naranja y deben golpearla con el mazo mientras montan un caballo que puede acelerar hasta a sesenta kil\u00f3metros por hora. Est\u00e1n jugando polo, un deporte extremo y milenario que a lo largo de los siglos se ha asociado a la realeza y que en Nicaragua es practicado por unos pocos apasionados de la equitaci\u00f3n, los caballos y, por supuesto, la adrenalina.<\/p>\n<p>Se cree que el polo empez\u00f3 a jugarse en Asia hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os y hay registros de un hist\u00f3rico partido disputado entre persas y turcomanos seis siglos antes de que naciera Cristo. Pero en nuestro pa\u00eds todo comenz\u00f3 a finales de la d\u00e9cada de los a\u00f1os cincuenta. Es decir, ayer mismo.<\/p>\n<p>\u201cHasta donde yo recuerdo era 1958\u201d, dice don Dionisio \u201cNicho\u201d Cuadra, granadino de 82 a\u00f1os que fue miembro del primer grupo de entusiastas del polo. \u201cHab\u00eda un peruano que estaba aqu\u00ed en Nicaragua apoyando la equitaci\u00f3n. Entr\u00f3 en contacto con un grupo de h\u00edpicos de Managua y les pregunt\u00f3 que por qu\u00e9 no jugaban polo, que \u00e9l estaba a disposici\u00f3n para ense\u00f1arles\u201d, relata.<\/p>\n<p>Ya para inicios de los sesenta en la capital se hab\u00eda conformado un equipo \u201ccomo de seis o siete jugadores\u201d, que a su vez ten\u00edan amistades en Granada y las invitaron a presenciar los juegos que se organizaban en las costas del Xolotl\u00e1n. Creci\u00f3 el entusiasmo y se formaron tres equipos: los rojos, los azules y los verdes, el color que, por conservadores, asumieron los granadinos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41393\" aria-describedby=\"caption-attachment-41393\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-11.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-41393 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-11.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"363\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135853\/280-MAG-POLO-11.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135853\/280-MAG-POLO-11.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135853\/280-MAG-POLO-11.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41393\" class=\"wp-caption-text\"><em>El polo se juega en formaciones lineales, con cuatro jugadores en cada equipo. Dos en el ataque y dos en la defensa. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Tras el terremoto que en diciembre de 1972 dej\u00f3 en ruinas a Managua, los polistas se trasladaron al reci\u00e9n inaugurado Cocibolca Jockey Club de Granada y ah\u00ed siguieron jugando esta suerte de \u201cfutbol a caballo\u201d durante casi toda la d\u00e9cada de los sesenta. El pa\u00eds estaba en plena guerra contra el r\u00e9gimen de los Somoza y en Granada \u201ccomo si no pasaba nada\u201d, recuerda don Nicho.<\/p>\n<p>El polo se continu\u00f3 practicando hasta que las primeras lluvias de mayo de 1979 pusieron fin a la temporada seca. \u201cY cu\u00e1l fue el susto cuando de repente todo se acab\u00f3 (con la insurrecci\u00f3n) y salimos disparados. El club cerr\u00f3 en julio, lo tomaron los empleados por pura bulla y dijeron que ahora iba a ser el epicentro del deporte en Granada. Vienen y le sacan campos de beisbol y de futbol y creen que desde el sal\u00f3n principal van a controlar todo lo que era deporte, lo cual fue falso y por la joroba\u201d, dice el expolista, amante de los caballos y de las fincas.<\/p>\n<p>Est\u00e1 relatando la historia del deporte que ama sentado entre los espectadores de un juego amistoso, bajo un toldo en el Jockey Club de Granada.<\/p>\n<p>A decir verdad, en Nicaragua todos los partidos de polo son amistosos. Nadie vive de esto, no existe la categor\u00eda profesional y en la mayor\u00eda de los casos el nivel de juego es bastante amateur. Para don Nicho, lo anterior es en buena parte resultado de los casi 18 a\u00f1os de interrupci\u00f3n transcurridos entre 1979 y 1997, cuando finalmente recuperaron el club y lo restauraron.<\/p>\n<p>\u201cLa guerra vino a destruir totalmente lo que se hab\u00eda creado en veinte a\u00f1os\u201d, lamenta.<\/p>\n<p>En el campo galopan a toda velocidad los caballos detr\u00e1s de la bola. Y el sonido de los cascos sobre la tierra se asemeja al de un intenso terremoto. Criollos, cuarto de milla, criollos con ingl\u00e9s, criollos con cuarto de milla. Todos de al menos 60 pulgadas de altura desde la herradura hasta la cruz, donde va la diminuta montura inglesa que usan los polistas.<\/p>\n<p>Hay ocho jugadores en el terreno: cuatro en el equipo blanco, cuatro en el equipo azul. Y se estima que en el pa\u00eds existen alrededor de catorce. Todos hombres. La mayor\u00eda provenientes de familias con tradici\u00f3n en el arte de montar.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Caballo y jinete son importantes; pero en general el desempe\u00f1o y los resultados dependen m\u00e1s del animal que del hombre, dice don Oscar Morales, de 58 a\u00f1os, el m\u00e1s experimentado de los petiseros que trabajan en las caballerizas del club.<\/p>\n<p>Su tarea es entrenar a los animales, porque en el polo cada caballo es un jugador m\u00e1s y debe prepararse para estar en buena condici\u00f3n f\u00edsica.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41408\" aria-describedby=\"caption-attachment-41408\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-26.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-41408 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-26.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135839\/280-MAG-POLO-26.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135839\/280-MAG-POLO-26.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135839\/280-MAG-POLO-26.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41408\" class=\"wp-caption-text\"><em>Oscar Morales, de 58 a\u00f1os, es petisero y \u00e1rbitro de polo. Comenz\u00f3 a trabajar en las caballerizas del Jockey Club cuando ten\u00eda 13 a\u00f1os y ha laborado en Costa Rica y en Francia. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cEs como si fuera un futbolista, que debe entrenar diario\u201d, se\u00f1ala don Oscar. \u00c9l tiene bajo su responsabilidad el cuido y el entrenamiento de quince caballos que pertenecen a dos distintos propietarios: el guatemalteco Juan Pablo Fallas y el costarricense Roberto Salazar, polistas radicados en Nicaragua.<\/p>\n<p>Todos los d\u00edas el petisero llega al club a las 4:00 o 5:00 de la ma\u00f1ana para \u201cgaloparlos\u201d, ba\u00f1arlos y darles de comer. La preparaci\u00f3n del caballo consiste en veinte minutos de galope o caminata, en los que el entrenador lo hace frenar y voltear constantemente porque los polistas de cuatro patas deben tener buenos pulmones. Pero adem\u00e1s rapidez y, por sobre todas las cosas, capacidad para frenar limpiamente yendo a cualquier velocidad.<\/p>\n<p>\u201cMuchas veces los caballos resultan mejores jugadores que el que est\u00e1 montado\u201d, dice don Oscar. \u201cTienen una habilidad tremenda\u201d.<br \/>\nDe hecho, el polo es ochenta por ciento caballo y veinte por ciento jinete, afirma Jorge Jarqu\u00edn, de 36 a\u00f1os, administrador de empresas y polista desde hace tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>El esfuerzo f\u00edsico de los animales es tan intenso que no pueden permanecer en el partido m\u00e1s de dos tiempos o chukkers y nunca consecutivos, a pesar de que solo duran siete minutos. Y como en un juego puede haber hasta ocho chukkers, eso significa que cada jinete debe poseer al menos dos caballos, para poder jugar cuatro tiempos, altern\u00e1ndolos.<\/p>\n<p>Roberto Salazar tiene nueve. Va a visitarlos entre semana y juega con ellos los s\u00e1bados en el Jockey Club.<\/p>\n<p>Vino a Nicaragua hace tres a\u00f1os, en un momento en que el polo pasaba por una etapa baja. \u201cMe llev\u00e9 a la sorpresa de que el polo se hab\u00eda acabado e invit\u00e9 a algunos de mis viejos amigos polistas, hicimos un par de reuniones, nos comprometimos a reactivar el polo y empezamos a jugar seis, pero ya hay catorce\u201d, cuenta Roberto, ganadero y jugador de polo desde hace 21 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En Nicaragua el deporte es menos competitivo que en otros lugares, reconoce, pero eso lo hace m\u00e1s divertido.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_41383\" aria-describedby=\"caption-attachment-41383\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-41383 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-1.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135903\/280-MAG-POLO-1.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135903\/280-MAG-POLO-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135903\/280-MAG-POLO-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41383\" class=\"wp-caption-text\"><em>De izquierda a derecha, Edgard Cuadra, Eugenio Lacayo, Eugenio Gurdi\u00e1n, Jorge Jarqu\u00edn, Jan Krogulec, Dionisio Cuadra (hijo), Diego Cuadra, Roberto Salazar, Frank G\u00f3mez y Gerard Mart\u00edn Lacayo. Diez de los catorce jugadores activos del Jockey Club de Granada. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Como cualquier otro deporte, el polo est\u00e1 lleno de reglas. Pero en este caso la mayor\u00eda est\u00e1n encaminadas a preservar la seguridad del jinete y su compa\u00f1ero, porque la m\u00e1s peque\u00f1a falta podr\u00eda tener consecuencias fatales.<\/p>\n<p>Es un deporte peligroso, admiten sus partidarios. Un deporte extremo. Roberto Salazar, por ejemplo, se ha fracturado 13 veces practic\u00e1ndolo, la \u00faltima hace ocho a\u00f1os, cuando una bola perdida le quebr\u00f3 el codo (desde entonces usa codera).<\/p>\n<p>Y est\u00e1 el caso de don Nicho Cuadra, retirado de estas lides hace siete a\u00f1os, a los 75, \u201cdespu\u00e9s de un accidente muy feo\u201d. \u201cCaballo y caballero rodamos por el suelo. Me fractur\u00e9 la mu\u00f1eca y tuve problemas en la espalda\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Sin embargo, tampoco es tan peligroso como para tenerle miedo. Diego y Edgard Cuadra, de 13 y 15 a\u00f1os, ya lo practican y en el campo se ponen a la altura del m\u00e1s veterano de los polistas cuando intentan anotar goles en la porter\u00eda rival.<\/p>\n<p>Es una buena edad para empezar a afinarse en el polo. Eugenio Lacayo, nicarag\u00fcense desarrollador de proyectos inmobiliarios, comenz\u00f3 a los 12 a\u00f1os en Costa Rica, \u201ccon el impulso de la familia\u201d.<\/p>\n<p>Y Francisco G\u00f3mez inici\u00f3 a los 14, primero porque su pap\u00e1 lo obligaba y despu\u00e9s porque le tom\u00f3 gusto. Ahora tiene 30 a\u00f1os y trabaja como gerente de mercadeo en una empresa distribuidora de productos de consumo masivo, pero en cuanto puede pasa por las cuadras para visitar a la Tomasa, la Pepa, el Venado y la Zarina, que en el \u00faltimo torneo organizado en el club gan\u00f3 el t\u00edtulo de la mejor yegua de la temporada.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los cerca de cincuenta equinos que viven en las caballerizas del club son yeguas, por la sencilla raz\u00f3n de que una vez que las hembras ya no se hallan en condiciones para seguir jugando, pueden ser destinadas a la reproducci\u00f3n; pero a los machos hay que pensionarlos, explica Roberto Salazar.<\/p>\n<p>Es un razonamiento l\u00f3gico, si se toma en cuenta que algunos de estos caballos cuestan 30 mil d\u00f3lares y que cada animal se come una paca de heno diariamente. Sin contar el alimento en forma de churritos: cada quintal cuesta 580 c\u00f3rdobas y se necesitan seis a la quincena para alimentar a siete caballos.<\/p>\n<p>A esto tambi\u00e9n habr\u00eda que sumar el pago de los cuidadores y los veterinarios. Los petiseros saben cuando un animal est\u00e1 enfermo y llaman a sus patrones para que busquen a un doctor.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41400\" aria-describedby=\"caption-attachment-41400\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-18.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-41400 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-18.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135847\/280-MAG-POLO-18.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135847\/280-MAG-POLO-18.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135847\/280-MAG-POLO-18.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41400\" class=\"wp-caption-text\"><em>Petiseros durante un partido de polo en el Jockey Club de Granada. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Pueden notar que algo raro pasa con solo ver a los caballos, porque ellos los conocen mejor que nadie. Incluso mejor que sus propios due\u00f1os.<\/p>\n<p>A todos los llaman por sus nombres y los d\u00edas de partido los esperan sentados en el suelo junto al campo de polo, listos para correr a sacarlos en cada cambio de juego. Y ya tienen su reemplazo preparado para que despu\u00e9s de un breve descanso el jefe pueda seguir jugando.<\/p>\n<p>Al terminar el partido los jugadores humanos y los jugadores de cuatro patas est\u00e1n exhaustos. A veces los humanos se quedan un rato en el club para compartir comida, bromas y cervezas, mientras los caballos son llevados a las cuadras para recibir un merecido ba\u00f1o.<br \/>\nLos ocho petiseros y sus ayudantes los conducen a las caballerizas y ah\u00ed les desatan las colas y les quitan el vendaje que durante el juego les protege los tendones de las patas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s los llevan a las pilas y les lavan el polvo y el sudor a punta de pana, balde y pichinga. Y si perciben que alguno camina raro, le ponen hielo en la pata para evitar inflamaciones.<\/p>\n<p>A los caballos les gusta el juego y tambi\u00e9n agradecen el ba\u00f1o, dice don Oscar Morales, que adem\u00e1s de viejo petisero es \u00e1rbitro de polo desde hace ocho a\u00f1os.<\/p>\n<p>Una vez limpios y secos, cada animal es llevado a su celda para ser alimentado y algunos llegan a ella por sus propias patas, pues saben exactamente en cu\u00e1l de todas deben meterse.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s todo es calma en el Jockey Club. Uno que otro relincho en las caballerizas y silencio en el campo de polo. Hasta el jueves. O el s\u00e1bado.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41406\" aria-describedby=\"caption-attachment-41406\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-24.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-41406 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-24.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135841\/280-MAG-POLO-24.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135841\/280-MAG-POLO-24.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135841\/280-MAG-POLO-24.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41406\" class=\"wp-caption-text\"><em>En las pilas de las caballerizas, los polistas de cuatro patas reciben un merecido ba\u00f1o. Este peque\u00f1o petisero aprovecha para refrescarse junto al caballo que viene de jugar. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<h3>Glosario b\u00e1sico del polo<\/h3>\n<p>Chukker o chukka. Cada uno de los tantos que dura un partido. Puede haber un m\u00e1ximo de ocho y cada uno dura siete minutos, con intervalos de tres minutos de descanso. Ning\u00fan caballo puede jugar m\u00e1s de dos chukkers por partido y nunca pueden ser consecutivos.<br \/>\nBocha o bola. Pelota de madera, de resina sint\u00e9tica o de caucho que debe ser introducida en la porter\u00eda rival para marcar un gol. Pesa entre 120 y 130 gramos y tiene un di\u00e1metro de 76 a 89 mil\u00edmetros.<\/p>\n<p>Taco, mazo o mallete. Vara de bamb\u00fa con cabeza de madera, usada para golpear la bola a lo largo del campo hacia la porter\u00eda.<br \/>\nGol. Cuando la bola pasa entre los postes y atraviesa la l\u00ednea de gol.<\/p>\n<p>Bando. Equipo de polo, cada uno conformado por cuatro jugadores, con el 1 y el 2 en la delantera y el 4 y el 3 en la retaguardia, donde normalmente est\u00e1n los jugadores con m\u00e1s experiencia.<\/p>\n<p>Derecho de paso. El jinete que golpea la bola tiene prioridad de paso sobre los otros, que deber\u00e1n quitarla sin cortar el derecho de paso, pues esta es una de las faltas m\u00e1s graves y peligrosas.<\/p>\n<p>Petisero. Es la conexi\u00f3n entre el caballo y el jinete. Se encarga tanto del cuido como del entrenamiento de los animales.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41392\" aria-describedby=\"caption-attachment-41392\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-41392 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/280-MAG-POLO-10.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135854\/280-MAG-POLO-10.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135854\/280-MAG-POLO-10.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/07135854\/280-MAG-POLO-10.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41392\" class=\"wp-caption-text\"><em>Los que m\u00e1s se agotan en el partido son, naturalmente, los caballos. En las articulaciones soportan unos 500 kilos de su propio peso, m\u00e1s unos 90 kilos del jinete y la montura. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<h3>\u00a0Or\u00edgenes<\/h3>\n<p>Se cree que es el deporte de equipo m\u00e1s antiguo del mundo. Y aunque existen varias teor\u00edas sobre su origen, est\u00e1 claro que fue en Asia y que \u00abdebi\u00f3 tener lugar poco tiempo despu\u00e9s de que las tribus que poblaban las estepas de Asia Central domesticaran el caballo por vez primera\u00bb, se\u00f1ala el texto Breves Notas sobre la Historia del Polo Internacional y Espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>\u00abAlgunos historiadores creen que su origen se remonta a las tribus iran\u00edes anteriores al reinado de Dar\u00edo I el Grande (521- 485 a. C) y otros que este tuvo lugar en el a\u00f1o 600 a.C. en Persia\u00bb, dice el texto. Se sabe que los ej\u00e9rcitos que combat\u00edan en las estepas asi\u00e1ticas lo hac\u00edan a caballo y que el primitivo juego de polo fue adoptado por reyes y califas como la m\u00e1s noble de las pr\u00e1cticas deportivas.<\/p>\n<p>El polo, adem\u00e1s, serv\u00eda para mantener en forma tanto a los hombres como a los caballos. Por entonces en los partidos participaba un n\u00famero ilimitado de jugadores de manera que al final la cancha pasaba a convertirse en un verdadero campo de batalla en el que de paso se analizaba la madera de la que estaban hechos los guerreros.<\/p>\n<p>Fue introducido a Inglaterra hasta 1869 e importado a Estados Unidos en 1876. Ahora se juega en todo el continente americano, en el que destaca el polo argentino.<\/p>\n<p>El polo se jug\u00f3 por \u00faltima vez en los Juegos Ol\u00edmpicos en 1936.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caballos, pasi\u00f3n y adrenalina en un deporte donde una falta podr\u00eda resultar fatal. Este es el mundo del polo, el \u201cdeporte de la realeza\u201d, en Nicaragua Por Amalia del Cid Para un ojo no entrenado, esto sucede demasiado r\u00e1pido. En un pesta\u00f1eo. Los jugadores alzan un largo mazo llamado mallete y corren detr\u00e1s de algo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":41394,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[237,81],"class_list":["post-41225","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-granada","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41225"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41225\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44417,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41225\/revisions\/44417"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41394"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}