{"id":41866,"date":"2005-08-28T18:37:55","date_gmt":"2005-08-29T00:37:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=41866"},"modified":"2023-12-18T01:31:25","modified_gmt":"2023-12-18T07:31:25","slug":"un-abuelo-de-118-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/un-abuelo-de-118-anos\/","title":{"rendered":"Ruperto Hern\u00e1ndez, el hombre m\u00e1s viejo de Nicaragua"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-left\">Pasaron dos revoluciones en Nicaragua, se termin\u00f3 de construir el ferrocarril en 1899, se abrieron las primeras oficinas de servicios p\u00fablicos en el pa\u00eds y ocurri\u00f3 el terremoto de 1931&#8230; \u00a1Cu\u00e1ntas cosas han pasado desde finales del siglo XIX! Ruperto Hern\u00e1ndez, quien ha sido testigo de cada uno de estos eventos, se ha levantado de su cama la ma\u00f1ana del s\u00e1bado 13 de agosto. Est\u00e1 reclinado en el quicio de la puerta, de blanca guayabera mangas largas, sombrero de palma, pantal\u00f3n kaki y tenis suaves para sus pies. Incluso hay \u00e1nimo de cantar:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn el tiempo cuando Zeled\u00f3n bajaba a Masaya\/ lo coronaban de calle y balc\u00f3n\/ la corona que pusimos fue a punto de rifle y metralla! El general y su estado mayor&#8230;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Hern\u00e1ndez era uno de los soldados que entonaban esta canci\u00f3n aquellos d\u00edas de 1912, cuando Benjam\u00edn Zeled\u00f3n resist\u00eda el embate de las tropas norteamericanas. Un episodio que no recuerda, como el resto de su pasado pol\u00edtico que lo vincula tambi\u00e9n al caudillo conservador Emiliano Chamorro. Est\u00e1 flanqueado por una hija de 86 a\u00f1os. Su \u00abchig\u00fcina\u00bb, como la llama, otra de 60 y \u00abel cumiche\u00bb de 53, un se\u00f1or con tantas canas que asegura verse m\u00e1s viejo que su padre en una foto reciente.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia del Conejo es s\u00faper conocida en Ticuantepe, incluso hace poco tiempo la Alcald\u00eda de esa ciudad se decidi\u00f3 a darle un reconocimiento a su ciudadano m\u00e1s longevo, el m\u00e1s antiguo del pa\u00eds y qui\u00e9n sabe \u2014dicen sus conocidos\u2014 del mundo. Seg\u00fan la hoja electr\u00f3nica de Guinness Record 2005 el hombre vivo m\u00e1s viejo del mundo es el puertorrique\u00f1o Emilio Mercado del Toro, quien naci\u00f3 el 21 de agosto de 1891, es decir cuatro a\u00f1os despu\u00e9s que don Ruperto, cuyos familiares conservan una partida de nacimiento en que se lee como a\u00f1o de su nacimiento: 1887. Ese es el dato verificable porque \u00e9l asegura que tiene 125, pues antes tardaban bastante en inscribir a los chavalos en el Registro P\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos, no hay nadie que lo desmienta. Por lo menos nadie vivo. Su historia es la de un hombre que ha coleado tres siglos a ritmo de marimba, machete, cususa y lo mejor de todo: \u00a1sus amores!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"687\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Abuelo-de-118-a\u00f1os-02-687x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-41868\" style=\"width:840px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">De izquierda a derecha: \u00abEl cumiche\u00bb, Isidro Largaespada y dos de las hijas de don Ruperto (en el centro). La \u00faltima de ellas su \u00abchig\u00fcina\u00bb, Petrona. MAGAZINE\/MOISES HUETE<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El problema sin embargo es comunicarse con \u00e9l. Es bastante dif\u00edcil. No escucha bien y se le tiene que pegar gritos para que entienda.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 a Ticuantepe hace 100 a\u00f1os, de acuerdo con su propia versi\u00f3n, pero otros aseguran que son \u00abapenas\u00bb 83 a\u00f1os los que tiene de vivir en ese pueblo. Don Ruperto lleg\u00f3 a la ciudad en compa\u00f1\u00eda de su padre para trabajar en el cultivo de caf\u00e9 y otras labores agr\u00edcolas en la finca de un hacendado conocido como Jos\u00e9 Mar\u00eda Alvarado, seg\u00fan el libro <em>Ticuantepe territorio codiciado<\/em>, del periodista Pablo Emilio Barreto.<\/p>\n\n\n\n<p>Era de los bravos al machete. En muchas ocasiones le gan\u00f3 la partida abriendo caminos a otros, incluso al puntero, que es el hombre que por su destreza con el machete es el l\u00edder de un grupo. De esta zona tambi\u00e9n era su esposa Mar\u00eda Calero, con quien procre\u00f3 diez hijos. Ella tendr\u00eda su edad hoy si no hubiera muerto para su tristeza hace 15 a\u00f1os. \u00abCuando vine, compr\u00e9 un cuarto de manzana en 225 pesos e hice mi casa, que es esta donde estamos ahora\u00bb, recuerda. Un lugar al que en pleno 2005 se puede llegar f\u00e1cil o dif\u00edcil seg\u00fan el caso. Todo depende de dos palabras: \u00abEl Conejo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde vive don Ruperto Hern\u00e1ndez?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hombr\u00e9, \u00bfqui\u00e9n es ese? \u2014responde un vecino la ma\u00f1ana del s\u00e1bado 13 de agosto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ah, no fregu\u00e9s. Si pregunt\u00e1s as\u00ed, nadie sabe. Mejor decile como lo llaman: \u00abEl Conejo\u00bb \u2014comenta otro vecino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando don Ruperto lleg\u00f3 a Ticuantepe, el lugar ni siquiera ten\u00eda ese nombre. Se llamaba La Paja, seg\u00fan Petrona Hern\u00e1ndez, hija de don Ruperto. El pueblo en ese tiempo eran diez casitas con techo de paja y zacate, cercadas de varillas, por donde la gente se paseaba en carretas para realizar sus labores diarias; una imagen que cambi\u00f3 muchos a\u00f1os despu\u00e9s cuando se dieron los primeros visos de la modernidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros que habitaron la ciudad, adem\u00e1s de cargar con sus b\u00e1rtulos, llegaron con sus apodos. Ruperto Hern\u00e1ndez hered\u00f3 el suyo de su padre, a quien se lo hab\u00edan puesto porque era todo menudito (como sali\u00f3 \u00e9l). Hoy el sobrenombre es tan conocido que a mucha gente se le olvid\u00f3 el nombre de pila de este anciano en un mundillo en el que se pueden encomiar algunos apodos que han convertido a sus due\u00f1os, adem\u00e1s de sus haza\u00f1as, en personajes del pueblo como \u00abCulo Largo\u00bb, \u00abla Piojosa\u00bb, \u00abla Mona\u00bb, \u00abla Pony\u00bb, \u00abGarrapata\u00bb, \u00abCaballo Viejo\u00bb o \u00abChago Trompudo\u00bb. Y entre ellos est\u00e1, por supuesto \u00abel Conejo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Don Ruperto, \u00bfnunca se enoj\u00f3 porque le dijeran Conejo?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No hombre\u00e9. Es un apodo de mi pap\u00e1 y a m\u00ed me dec\u00edan Conejito. Estaba trabajando al machete y me dec\u00edan \u00abya ven\u00eds aqu\u00ed Conejo\u00bb&#8230; as\u00ed me dec\u00eda el puntero.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1nto cortaba de caf\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo cortaba 50 medios. Cinco sacos llenaba de caf\u00e9, a 10 medios cada saco. Del medio de antes. El medio lo pagaban a cinco centavos. Saquen la cuenta para ver cu\u00e1nto sacaba. \u00a1Ah, para que vean pues!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"467\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Abuelo-de-118-a\u00f1os-05f.jpg\" alt=\"Foto Mois\u00e9s Matute\" class=\"wp-image-41870\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135608\/Abuelo-de-118-a%C3%B1os-05f.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135608\/Abuelo-de-118-a%C3%B1os-05f.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135608\/Abuelo-de-118-a%C3%B1os-05f.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Don Ruperto \u00abel Conejo\u00bb Hern\u00e1ndez. MOISES HUETE<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Hace 18 d\u00edas Ruperto Hern\u00e1ndez no durmi\u00f3. Fue un insomnio algo raro o mejor dicho m\u00e1gico. De esos que parecen sacados de una novela de Garc\u00eda M\u00e1rquez. Una especie de trance. El Conejo pas\u00f3 dos d\u00edas, contadas sus noches, recordando en voz alta sus tiempos idos. Luego y de repente se levant\u00f3 del asiento donde estaba para decir que estaba so\u00f1ando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u00abCuando le agarra de no dormir, \u00e9l cuenta lo que pas\u00f3. Es de tener una grabadora, porque \u00e9l cuenta cuando andaban en las haciendas cortando caf\u00e9. De pronto dice: &#8216;And\u00e1 chavalo y tra\u00e9 la guinea, llev\u00e1tela que est\u00e1 madura. Vos muchacho, \u00bfqu\u00e9 est\u00e1s haciendo?&#8217;, pregunta y cuando deja de hacerlo dice que pas\u00f3 so\u00f1ando dos noches y dos d\u00edas. Es normal escucharlo diciendo: &#8216;Ah\u00ed viene el de la moto. No me dieron mis reales, me gan\u00e9 250 c\u00f3rdobas'\u00bb, cuenta Isidro Largaespada, esposo de una de las nietas de Hern\u00e1ndez.<br>Muchas veces en lo oscuro agarra sus zapatos, coge su mochila, el sombrero, su machete y se enrumba a Las Cuchillas, en Ticuantepe, adonde labor\u00f3 cuando joven. De esa \u00e9poca de trabajo es cuando se dedic\u00f3 a cususero.<br>\u2014\u00bfUsted se emborrachaba?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2014Perdoname pero yo no escucho nada (interviene Isidro).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2014Esperame yo me hago entender con \u00e9l: \u00bfQu\u00e9 si beb\u00edas mucho? (grita).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2014Ah. \u00bfQue si era picado? (se r\u00ede). Te digo que ahora ya no. Yo sacaba cususa y cantaba. En ese tiempo tomaba guaro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2014\u00bfEra cususero?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2014Aprend\u00ed a sacar guaro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2014\u00bfC\u00f3mo lo hac\u00edan?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2014Con ma\u00edz tostado nos llev\u00e1bamos en c\u00e1ntaros el barril. Ten\u00edamos en un lado y otro. Era prohibido.<br>La proscripci\u00f3n de hacer guaro no lo sac\u00f3 de carril. En una ocasi\u00f3n, unos guardias, encabezados por uno de apellido Pastr\u00e1n, lo sorprendieron en el cerro Ventarr\u00f3n y lo descubrieron con cususa, cuenta el libro de Barreto. Ruperto tuvo que lanzarse a un zanj\u00f3n con todo y el recipiente. Creyeron que se hab\u00eda matado, pero no. Apenas empezaba la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2014\u00bfCu\u00e1l es el secreto para vivir tanto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2014\u00a1Ahh, solo aquel sabe! (se\u00f1ala al cielo). Isidro Largaespada cuenta que la alimentaci\u00f3n del tatarabuelo de la familia era a base de animales de monte como cusucos. \u00bfEs ese el secreto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Lo que nadie pone en duda es la vitalidad de don Ruperto. Es envidiable. Todos los d\u00edas, sale de su casa para visitar a sus familiares, una costumbre de joven. Antes caminaba ida y vuelta todo el viaje, pero ahora al regreso lo traen en moto, porque se cansa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Antes no necesitaba ninguna ayuda. Frecuentaba a los amigos como el exalcalde Salvador Ampi\u00e9, a quien solo llama \u00abel presidente\u00bb. En uno de esos viajes, entr\u00f3 bravo a la Alcald\u00eda y le exigi\u00f3 al alcalde: \u00abNecesitamos que quite a esos babosos de la aguadora, porque llevamos dos d\u00edas sin agua\u00bb. Todo mundo le qued\u00f3 viendo y m\u00e1s de uno se ri\u00f3 de la ocurrencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">En otra ocasi\u00f3n, m\u00e1s reciente, lleg\u00f3 hasta la casa de Ampi\u00e9, se baj\u00f3 del taxi y le dijo al conductor: \u00abYo me bajo aqu\u00ed, ah\u00ed que te pague el presidente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u00abHace dos d\u00edas estuvo por aqu\u00ed. Estuvo bailando, porque vieras como baila. Quebraron una pi\u00f1ata. Es bandido, mujeriego\u00bb, lo retrata Ampi\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2014\u00bfC\u00f3mo conquistaba usted a las mujeres? \u2014pregunto a don Ruperto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u2014Mujeres. \u00a1Ah! (se r\u00ede y los ojos le brillan). Eso no se dice. Es natural. C\u00f3mo te voy a dar mi esencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Isidro Largaespada a\u00f1ade m\u00e1s al episodio de humor. Le toca la bolsa durante la entrevista y el viejito le queda viendo, se suelta una sonrisa y advierte con su voz cansada: \u00abMir\u00e1 este. Ah\u00ed no vas a encontrar nada, buscando que te eche preso and\u00e1s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"952\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Abuelo-de-118-a\u00f1os-05.jpg\" alt=\"Foto Mois\u00e9s Matute\" class=\"wp-image-41869\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135609\/Abuelo-de-118-a%C3%B1os-05.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135609\/Abuelo-de-118-a%C3%B1os-05.jpg 221w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135609\/Abuelo-de-118-a%C3%B1os-05.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ruperto Hern\u00e1ndez tiene energ\u00edas para afilar su machete. MAGAZINE\/MOISES HUETE<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">El resto de familiares se tiran las risotadas, m\u00e1s cuando uno trae de adentro una bolsa, donde est\u00e1 un espejo y sus navajas de rasurar. Pronto, en un descuido de Petrona, el viejito ya tiene enfrente el espejo y modela para el fot\u00f3grafo de <em>Magazine<\/em> quit\u00e1ndose la pelusa blanca de su barbilla. Y reci\u00e9n ba\u00f1ado, vestido para sus labores, saca el machete y lo atila en un molej\u00f3n que mand\u00f3 a que se lo pusieran sobre un tronco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Los bisnietos del Conejo, sin incluir al resto de familiares, se cuentan en m\u00e1s de cien. Casi uno por cada a\u00f1o de vida. Petrona Hern\u00e1ndez recuerda que una vez lograron juntarlos a todos para un trabajo de televisi\u00f3n. Pero no lleg\u00f3 la periodista. De las monta\u00f1as bajaban chavalo tras chavalo al que el gran patriarca no reconoc\u00eda. La memoria se le qued\u00f3 en los nietos. El tiempo no perdona. Ni siquiera a robles como don Ruperto el Conejo, una leyenda en Ticuantepe y el hombre m\u00e1s viejo del mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ruperto \u00abEl Conejo\u00bb Hern\u00e1ndez es el hombre m\u00e1s viejo de Nicaragua y de acuerdo a los datos de Guinness R\u00e9cord podr\u00eda ser el m\u00e1s viejo del mundo. Tiene 118 a\u00f1os, probados con partida de nacimiento, y una historia que pocos pueden objetar en su pueblo por una sola raz\u00f3n: ya nadie vive para hacerlo<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":41867,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[81,4819],"class_list":["post-41866","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil","tag-nicaragua","tag-ruperto-hernandez"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41866","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41866"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41866\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57709,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41866\/revisions\/57709"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41867"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41866"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41866"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41866"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}