{"id":41879,"date":"2018-05-11T16:38:51","date_gmt":"2018-05-11T22:38:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=41879"},"modified":"2021-03-22T14:23:44","modified_gmt":"2021-03-22T20:23:44","slug":"41879","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/41879\/","title":{"rendered":"Masacres hist\u00f3ricas en Nicaragua"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Hombres armados y entrenados\u00a0disparando a matar contra civiles\u00a0en clara desventaja. As\u00ed ocurrieron estas masacres donde corri\u00f3 sangre inocente<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>Hasta el 18 de abril de 2018 todo parec\u00eda normal en Nicaragua. Despu\u00e9s de once a\u00f1os bajo el r\u00e9gimen de Daniel Ortega Saavedra, el pa\u00eds se hab\u00eda acostumbrado al silencio y viv\u00eda en una calma que rayaba en la desidia. Esa tarde solo se esperaba una protesta pac\u00edfica de j\u00f3venes universitarios autoconvocados en Managua en contra de unas reformas que buscaban trasquilar aun m\u00e1s el salario y las pensiones del pueblo para salvar de la quiebra al mal manejado Instituto Nicarag\u00fcense de Seguridad Social (INSS), caja chica del Estado.<\/p>\n<p>Aquella pudo ser solamente una manifestaci\u00f3n pac\u00edfica; pero esa noche el Gobierno ech\u00f3 mano de sus violentas turbas para desarticular la protesta, como tantas veces hab\u00eda hecho a lo largo de esos once a\u00f1os. Sin embargo, esta vez hab\u00eda algo diferente.<\/p>\n<p>Lejos de amilanarse, la protesta continu\u00f3, m\u00e1s fuerte, al siguiente d\u00eda y al final del 19 de abril ya se hab\u00eda convertido en una insurrecci\u00f3n atizada por la represi\u00f3n que el Gobierno desat\u00f3 a trav\u00e9s de la Polic\u00eda y de grupos paramilitares, con una sa\u00f1a que a este r\u00e9gimen no se le hab\u00eda visto antes.<\/p>\n<p>El resultado fue una masacre. Es decir, una matanza de personas indefensas producida por un ataque armado. Fue una masacre, porque a pesar de que entre las v\u00edctimas se contaron dos oficiales de la Polic\u00eda y un par de adeptos al Gobierno, la mayor\u00eda de los muertos fueron civiles que no ten\u00edan mayores armas para defenderse. Piedras, palos, morteros y c\u00f3cteles molotov no compiten contra armas de fuego de largo alcance.<\/p>\n<p>No es la primera vez que Nicaragua se cubre con sangre de personas indefensas. Los Somoza tambi\u00e9n pasaron a la historia por las masacres cometidas contra el pueblo. La primera el 23 de julio de 1959, en Le\u00f3n, contra estudiantes universitarios. La otra el 22 de enero de 1967, en Managua, contra manifestantes que ped\u00edan elecciones transparentes, sin trampas y sin voto p\u00fablico.<\/p>\n<p>A finales de los a\u00f1os setenta, el pueblo nicarag\u00fcense se levant\u00f3 para que nadie m\u00e1s tuviera que ser asesinado por exigirle al Estado respeto a sus derechos. Pero este abril muchos se preguntaron para qu\u00e9 sirvi\u00f3 la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>A veces la historia es c\u00edclica y siempre conviene conocerla. As\u00ed ocurrieron las masacres de los Somoza.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Algo cambi\u00f3 ese d\u00eda. Los estudiantes recog\u00edan del pavimento los cuerpos de sus compa\u00f1eros y a lo lejos aullaban las sirenas de las ambulancias. Todav\u00eda los gases lacrim\u00f3genos quemaban en la garganta y los ojos, todav\u00eda corr\u00eda la sangre por las cunetas, pero ya el pelot\u00f3n de la Guardia retroced\u00eda hacia su cuartel.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda se perdi\u00f3 la inocencia. Lo que inici\u00f3 como una marcha pac\u00edfica, con ropa de luto y bandera azul y blanco, termin\u00f3 en una masacre estudiantil que el pa\u00eds jam\u00e1s olvid\u00f3. Los soldados dispararon contra muchachos que llevaban d\u00edas en protesta callejera por otra masacre: la de El Chaparral, donde recientemente la Guardia Nacional y el Ej\u00e9rcito de Honduras hab\u00edan cercado un campamento y eliminado a los guerrilleros que pretend\u00edan entrar a Nicaragua desde territorio hondure\u00f1o, como parte de una incipiente lucha armada contra el r\u00e9gimen de los Somoza.<\/p>\n<p>Era julio de 1959. En Cuba acababa de triunfar la revoluci\u00f3n y en Nicaragua solo se hablaba de la lucha contra Somoza, recuerda el escritor Sergio Ram\u00edrez Mercado, sobreviviente de la masacre, en su texto <em>Copa de Borde Quebrado<\/em>. Ten\u00eda 16 a\u00f1os cuando, en mayo de ese a\u00f1o, lleg\u00f3 a Le\u00f3n para estudiar leyes y encontr\u00f3 la ciudad sumida en una \u201cgran agitaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>Los sucesos de El Chaparral, donde en ese momento se cre\u00eda hab\u00eda muerto Carlos Fonseca Amador, levantaron aun m\u00e1s los \u00e1nimos de la universidad. El discurso de los estudiantes se volvi\u00f3 radical y \u201cla novedad de la vida\u201d era \u201cestar contra Somoza, ir por las calles, siempre protestando\u201d, relata Ram\u00edrez Mercado.<\/p>\n<p>El cura de El Calvario, Marcelino Areas, era simpatizante de los universitarios; en su iglesia se hac\u00edan misas y de ah\u00ed sal\u00edan los muchachos en sus manifestaciones. Por el camino se les un\u00edan \u201clas verduleras y los marchantes\u201d del mercado municipal; la gente se levantaba y en ocasiones \u2014dice el escritor\u2014 a las marchas estudiantiles llegaban a sumarse \u201ctrescientas o cuatrocientas personas\u201d.<\/p>\n<p>Pero lleg\u00f3 el 23 de julio. La dirigencia de los estudiantes acord\u00f3 que esa tarde no habr\u00eda fiesta en el tradicional \u201cdesfile de los pelones\u201d, nada de plumas de pollo en las cabezas rapadas de los novatos, ni de chavalos paseados en carretones por las calles de la ciudad. Habr\u00eda duelo en lugar de carnaval.<\/p>\n<p>Ese mismo d\u00eda Mariano Fiallos Gil, rector de la universidad de Le\u00f3n, viaj\u00f3 a Managua para gestionar un aumento presupuestario con el presidente Luis Somoza Debayle. Estaba seguro de que no habr\u00eda ning\u00fan incidente durante la manifestaci\u00f3n de los estudiantes, pues ya se contaba con el permiso del Comando Departamental de Le\u00f3n, se\u00f1ala Carlos T\u00fcnnermann Bernheim, en su art\u00edculo \u201cDolor y muertes del 23 de julio\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41885\" aria-describedby=\"caption-attachment-41885\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/281-MAG-MASACRES-4.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-41885 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/281-MAG-MASACRES-4.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135601\/281-MAG-MASACRES-4.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135601\/281-MAG-MASACRES-4.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135601\/281-MAG-MASACRES-4.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41885\" class=\"wp-caption-text\"><em>Un estudiante se recupera en una c\u00e1psula de ox\u00edgeno luego de que una bala de la Guardia le atravesara un pulm\u00f3n, el 23 de julio de 1959. FOTO \/ ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Los muchachos llegaron con corbata negra y las mujeres vestidas de luto. A las 3:00 de la tarde \u2014cuenta Sergio Ram\u00edrez Mercado\u2014, se concentraron en el Paraninfo y ah\u00ed retiraron la Bandera de Nicaragua y la de la universidad para llevarlas al frente de la marcha.<\/p>\n<p>Todo iba bien hasta que en una esquina se encontraron a un pelot\u00f3n de guardias que ten\u00edan la orden de no dejarlos pasar. Al final, \u2014recuerda Ram\u00edrez Mercado\u2014 se acord\u00f3 con el mayor Anastasio Ortiz que los manifestantes retroceder\u00edan un paso y los soldados otro y que cuando los separara una distancia de cien metros, los estudiantes volver\u00edan a sus aulas y los guardias a su cuartel.<\/p>\n<p>Sin embargo, las cosas empezaron a agitarse cuando a los universitarios les llegaron a decir que \u201chab\u00edan capturado a seis o siete dirigentes estudiantiles\u201d. Fernando Gordillo reaccion\u00f3 velozmente: agarr\u00f3 a \u201cun guardita\u201d que pasaba por el parque de La Merced, \u201cdesarmado pero vestido de militar\u201d, y los otros estudiantes se le sumaron para capturarlo como reh\u00e9n.<\/p>\n<p>Parec\u00eda una \u201cpel\u00edcula muda\u201d, describe el escritor. Por un lado, el guardia que no sab\u00eda qu\u00e9 hacer; por el otro, chavalos que no ten\u00edan conciencia de que \u201calgo muy grave empezaba a ocurrir\u201d y gritaban que mientras no soltaran a los estudiantes presos, ellos no liberar\u00edan al soldado.<\/p>\n<p>Entonces tres guardias llegaron corriendo y disparando al aire y los universitarios soltaron a su reh\u00e9n. Pronto supieron que la Guardia ya hab\u00eda liberado a los muchachos presos y decidieron caminar de regreso a la universidad, d\u00e1ndole la espalda al pelot\u00f3n. Ah\u00ed comenz\u00f3 el infierno.<\/p>\n<p>Primero se oy\u00f3 el estallido de una bomba lacrim\u00f3gena y a los manifestantes gritando \u201c\u00a1agua de lim\u00f3n!\u201d. Despu\u00e9s comenzaron los disparos, con una ametralladora y muchos fusiles Garand, por la banda derecha de la calle.<\/p>\n<p>Todo ocurri\u00f3 muy r\u00e1pido, entre las 4:30 y las 5:00 de la tarde. Los guardias dispararon de pie, de rodillas o acostados en el suelo y el pavimento qued\u00f3 cubierto de cuerpos. \u201cCuatro muertos y m\u00e1s de sesenta heridos, en su mayor\u00eda miembros de la universidad\u201d, detall\u00f3 el Diario LA PRENSA en una cr\u00f3nica publicada el 25 de julio de 1959.<\/p>\n<p>En el hospital San Vicente no hab\u00eda suficientes camas para tantos heridos, en las calles el pueblo estaba furioso y en los cuarteles los guardias escondidos.<\/p>\n<p>El mayor desorden se concentr\u00f3 en el hospital. La gente enfurecida congestionaba los pasillos y afuera cientos de estudiantes intentaban volcar y quemar las seis ambulancias enviadas desde Managua por Luis Somoza Debayle, con plasma para los heridos y m\u00e9dicos especialistas. Finalmente, \u2014recuerda Ram\u00edrez Mercado\u2014 las ambulancias retrocedieron y lo que termin\u00f3 quemado fue una caseta de madera que la Guardia usaba para controlar el tr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Esa tarde, a los 16 a\u00f1os de edad, entr\u00f3 por primera vez a una morgue. Y sobre las fr\u00edas losas vio a Erick Ram\u00edrez y a Mauricio Mart\u00ednez, los muchachos con los que compart\u00eda banca, en la primera fila del aula, \u201cesperando para ser lavados con una manguera\u201d. Ah\u00ed estaban tambi\u00e9n el chinandegano Jos\u00e9 Rub\u00ed, presidente de la Asociaci\u00f3n de Estudiantes de Medicina, y el masaya Erick Salda\u00f1a, tambi\u00e9n estudiante de Medicina. \u201cEse fue el d\u00eda que mi vida cambi\u00f3 para siempre\u201d, afirma el escritor.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la masacre del 23 de julio, los Somoza estuvieron en el poder veinte a\u00f1os m\u00e1s. Y todav\u00eda tuvieron la oportunidad de pasar a la historia con una segunda masacre de civiles: la del 22 de enero de 1967, cuando la Guardia de Anastasio Somoza Debayle reprimi\u00f3 a fuego una manifestaci\u00f3n de cientos de ciudadanos que exig\u00edan elecciones transparentes.<\/p>\n<p>De acuerdo con el historiador Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez, quien cita datos de la Cruz Roja Nicarag\u00fcense, esa tarde murieron sesenta manifestantes y siete miembros de la Guardia Nacional; aunque otras fuentes hablan de cientos de v\u00edctimas civiles.<\/p>\n<p>La balacera se desat\u00f3 poco antes de que empezara la noche, cuando alguien dispar\u00f3 contra el teniente Sixto Pineda, quien a bordo de una cisterna se preparaba para dispersar con agua a los manifestantes.<\/p>\n<p>Cuando el teniente cay\u00f3, los guardias dispararon contra los civiles. Y \u201cel fuego no ces\u00f3 hasta que a la Guardia de Somoza se le acabaron las balas, pero el enfrentamiento dur\u00f3 al menos media hora\u201d, recuerda Dionisio Marenco, exalcalde de Managua, quien perteneci\u00f3 al comit\u00e9 de j\u00f3venes que ayudaron en la convocatoria como parte de la oposici\u00f3n, en un art\u00edculo publicado por LA PRENSA el 22 de enero de 2012.<\/p>\n<figure id=\"attachment_41880\" aria-describedby=\"caption-attachment-41880\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/281-mag-22enero01.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-41880 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/281-mag-22enero01.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"498\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135607\/281-mag-22enero01.jpg 640w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135607\/281-mag-22enero01.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135607\/281-mag-22enero01.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-41880\" class=\"wp-caption-text\"><em>El 22 de enero de 1967, la manifestaci\u00f3n de ciudadanos que protestaban contra el gobierno de Anastasio Somoza Debayle fue reprimida a balazos por la Guardia Nacional al servicio del r\u00e9gimen. Los manifestantes exig\u00edan paz, justicia, libertad y elecciones transparentes, sin triqui\u00f1uelas y sin el voto p\u00fablico que empleaban los Somoza. FOTO\/ ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Para entonces al r\u00e9gimen militarizado de los Somoza todav\u00eda le quedaban doce a\u00f1os de vida. Pero, como bien sabemos, su fin llegar\u00eda en julio de 1979 y el propio Frente Sandinista ha reconocido que fue la jornada del 23 de julio de 1959 lo que marc\u00f3 \u201cel inicio de un movimiento estudiantil revolucionario que en conjunto con todo el pueblo lleg\u00f3 a desarrollar s\u00f3lidas organizaciones que ser\u00edan cantera de combatientes revolucionarios\u201d.<\/p>\n<p>Esa es una de las razones por las que el 23 de julio fue declarado D\u00eda Nacional del Estudiante Nicarag\u00fcense, en un decreto ejecutivo del 18 de julio de 1984, firmado por Daniel Ortega Saavedra y Sergio Ram\u00edrez Mercado, ambos miembros de la junta de gobierno.<\/p>\n<p>\u201cEl ejemplo de esa legi\u00f3n de estudiantes heroicos puso el sello de la participaci\u00f3n estudiantil revolucionaria en las aulas de clase, en los barrios, en las comarcas, en las f\u00e1bricas, en la guerrilla, contribuyendo al triunfo de la Revoluci\u00f3n Popular Sandinista y la construcci\u00f3n de una nueva Nicaragua\u201d, se afirma en aquel decreto.<\/p>\n<p>Definitivamente, ese 23 de julio algo cambi\u00f3 en Nicaragua. En la gente joven qued\u00f3 el sinsabor de la masacre y el recuerdo imborrable de la Guardia disparando contra muchachos indefensos. Casi como el 19 de abril.<\/p>\n<figure id=\"attachment_42018\" aria-describedby=\"caption-attachment-42018\" style=\"width: 768px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/JFG_6571-768x513.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-42018\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/JFG_6571-768x513.jpg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"513\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135405\/JFG_6571-768x513.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/07135405\/JFG_6571-768x513.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-42018\" class=\"wp-caption-text\"><em>La represi\u00f3n de abril de 2018 dej\u00f3 miles de heridos y cerca de 60 nicarag\u00fcenses muertos. FOTO\/ JADER FLORES<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<h3>Otras\u00a0masacres<\/h3>\n<p><strong>Ayotzinapa, M\u00e9xico.<\/strong> El 26 de septiembre de 2014 un grupo de estudiantes mexicanos desapareci\u00f3 en Iguala, municipio ubicado en el estado de Guerrero. Los j\u00f3venes, de unos 20 a\u00f1os de edad, eran estudiantes de magisterio de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa y se dirig\u00edan a la Ciudad de M\u00e9xico para participar en la marcha del 2 de octubre, en conmemoraci\u00f3n de la masacre de Tlatelolco, ocurrida en 1968. Lo \u00fanico que se sabe es que fueron interceptados por la Polic\u00eda. Seis normalistas aparecieron asesinados y 43 siguen desaparecidos hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p><strong>Plaza de Tiananm\u00e9n, China.<\/strong> El 4 de junio de 1989 el gobierno chino reprimi\u00f3 una manifestaci\u00f3n liderada por el movimiento estudiantil prodemocr\u00e1tico, en la que participaban cerca de cien mil ciudadanos. De acuerdo con el diario El Pa\u00eds, de Espa\u00f1a, al menos 10 mil personas murieron ese d\u00eda, seg\u00fan documentos desclasificados.<\/p>\n<p>Antes de eso se estimaba que hab\u00edan muerto unas 2,700 personas. Sin embargo, en 2014 la revista Next, citando documentos de la Casa Blanca, cifr\u00f3 el n\u00famero exacto de muertos en 10,454 y los heridos en m\u00e1s de 40,000.<\/p>\n<p>27 veh\u00edculos blindados abrieron fuego contra los manifestantes y luego los arrollaron. Acribillaron incluso a una ambulancia del Ej\u00e9rcito que entr\u00f3 a evacuar a los heridos. Este tema sigue siendo un tab\u00fa para el Gobierno de China.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hombres armados y entrenados disparando a matar contra civiles en clara desventaja. 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