{"id":43103,"date":"2018-08-10T16:19:13","date_gmt":"2018-08-10T22:19:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=43103"},"modified":"2018-09-29T22:43:56","modified_gmt":"2018-09-29T22:43:56","slug":"el-origen-de-la-pareja-ortega-murillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-origen-de-la-pareja-ortega-murillo\/","title":{"rendered":"El origen de la pareja Ortega Murillo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Una serie de eventos, fortuitos algunos, provocados los otros, llevaron a que Daniel Ortega y Rosario Murillo se convirtieran en el binomio de poder en Nicaragua. Este es su origen. Y su historia<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Fabi\u00e1n Medina<\/strong><\/p>\n<p>Era su momento. La colorida bufanda parece estrangularle mientras hace furiosas cabriolas impulsada por las corrientes del fresco viento que llegan desde el lago. Le despeinan y mecen la larga falda de su vestido. Ella se quita las hebras de cabello que le han cubierto la cara. Hace un paneo, primero a la tribuna de rostros expectantes y sonrisas fingidas y luego abajo, a la muchedumbre de j\u00f3venes uniformados que r\u00eden y chismorrean m\u00e1s bien ajenos al momento, a su momento. Levanta la mano derecha y sonr\u00ede para ella misma. Es su momento.<\/p>\n<p>\u2014Jura solemnemente \u2014reza Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional, tambi\u00e9n con la mano alzada \u2014respetar la Constituci\u00f3n y las leyes, los derechos y las libertades, cumpliendo fielmente las responsabilidades y deberes que el pueblo nicarag\u00fcense le ha encomendado.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, lo juro, con el poder de Dios \u2014improvisa\u2014 encomendada a Dios y al pueblo nicarag\u00fcense que nos acompa\u00f1a. \u2014Una treintena de anillos le cubren los dedos, otras veinte pulseras sus mu\u00f1ecas y una decena de collares de m\u00faltiples colores cuelgan de su cuello. Nada es decorativo. Cada piedra, cada s\u00edmbolo, cada color tiene una misi\u00f3n. Blindada con ellos ha llegado hasta ah\u00ed. Su momento. El vestido sigue bailando impulsado por las r\u00e1fagas de viento. Para ese d\u00eda escogi\u00f3 un primoroso modelo Anita Dongre, id\u00e9ntico al que us\u00f3 la duquesa Catalina de Cambridge (antes Kate Middleton) en abril del 2016, cuando visit\u00f3 la India. Murillo, con menos garbo, le ha a\u00f1adido un grueso cintur\u00f3n blanco que lo anula. Pero, la elegancia no es su preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_43116\" aria-describedby=\"caption-attachment-43116\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega41.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-43116 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega41.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"274\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43116\" class=\"wp-caption-text\"><em>Daniel Ortega y Rosario Murillo.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Un d\u00eda de 1977, Rosario Murillo visitaba la casa natal de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, en Caracas, Venezuela, cuando para su sorpresa se encontr\u00f3 con un hombre conocido de vistas y mensajes, que pronto ser\u00eda trascendental en su vida. Ella sal\u00eda, embarazada de su hijo Carlos (Tino), y Daniel Ortega, entraba, de botas vaqueras, flaco y bigotudo, acompa\u00f1ado de Herty Lewites, un chele, catr\u00edn y camiseta Lacoste amarilla. A\u00f1os m\u00e1s tarde, Murillo recordar\u00eda de Ortega \u201csu flacura, su magnetismo, para m\u00ed electrizante\u201d y la mala espina que le dio Lewites con \u201csu ins\u00f3lito look de playboy en declive\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Un d\u00eda de 1977, Rosario Murillo visitaba la casa natal de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, en Caracas, Venezuela, cuando para su sorpresa se encontr\u00f3 con un hombre conocido de vistas y mensajes, que pronto ser\u00eda trascendental en su vida. Ella sal\u00eda, embarazada de su hijo Carlos (Tino), y Daniel Ortega, entraba, de botas vaqueras, flaco y bigotudo, acompa\u00f1ado de Herty Lewites, un chele, catr\u00edn y camiseta Lacoste amarilla. A\u00f1os m\u00e1s tarde, Murillo recordar\u00eda de Ortega \u201csu flacura, su magnetismo, para m\u00ed electrizante\u201d y la mala espina que le dio Lewites con \u201csu ins\u00f3lito look de playboy en declive\u201d.<\/p>\n<p>Tiempo y espacio coincidieron. La Casa Museo es un edificio peque\u00f1o, de apenas 23 metros de frente y 60 metros de fondo. Una vieja casa medianera del siglo XVIII, con sus patios, corredores y caballerizas que qued\u00f3 tragada por la populosa Caracas de la actualidad, entre las esquinas de San Jacinto a Traposos en la Parroquia Catedral de Caracas. Ah\u00ed naci\u00f3, el 24 de julio de 1783, Sim\u00f3n Jos\u00e9 Antonio de la Sant\u00edsima Trinidad Bol\u00edvar y Ponte Palacios y Blanco, mejor conocido como Sim\u00f3n Bol\u00edvar, y se volver\u00eda \u201cla meca\u201d venezolana de los revolucionarios que quieren ver en Bol\u00edvar el antecedente de sus luchas actuales.<\/p>\n<p>\u201cConoc\u00ed a Herty Lewites cuando reencontr\u00e9 a Daniel. O sea, que Herty para m\u00ed es algo as\u00ed como un padrino de bodas. Del casamiento que todav\u00eda no hemos tenido, Daniel y yo, que a lo mejor, alg\u00fan d\u00eda, si nos decidimos, s\u00ed yo le doy el s\u00ed y \u00e9l a m\u00ed, podr\u00eda ser que caminemos de la puerta-al-altar-a-la-puerta, con tod@s nuestros hij@s, nueras, yernos y niet@s, como mejores amigos\u201d, (sic) relat\u00f3 Murillo en una carta manifiesto publicada por diferentes medios y fechada el 22 de mayo de 2004. \u201cLa voz del coraz\u00f3n nos junt\u00f3, sin preparativos ni advertencias, en una ciudad inmensa, de millones y millones de habitantes, sin programa, sin cita, sin c\u00e1lculos, sin conocimiento, ni del uno ni del otro, que nos ignor\u00e1bamos, entre ese hormiguero humano de la Venezuela de oro y petrod\u00f3lares, de los setenta\u201d.<\/p>\n<p>Daniel Ortega y Rosario Murillo fueron vecinos en el barrio San Antonio, de la vieja Managua. Viv\u00edan a unas tres cuadras el uno del otro, pero no hubo entonces mayor contacto entre ellos. Murillo pertenec\u00eda a una familia relativamente adinerada, dedicada al cultivo del algod\u00f3n por el sector de Tipitapa, mientras los Ortega Saavedra eran una familia trashumante que se asentaba en cuartos y casas alquiladas, en dependencia de los trabajos que consiguiera don Daniel Ortega Cerda. A\u00f1os antes, Rosario Murillo sostuvo una relaci\u00f3n muy cercana con Camilo, el hermano menor de los Ortega Saavedra, con quien compart\u00eda una edad similar, la pasi\u00f3n por la poes\u00eda y la protesta revolucionaria. Ambos fueron miembros fundadores de un movimiento art\u00edstico llamado Gradas, porque se expresaba, ya sea con poes\u00eda, pintura o canto, principalmente en las gradas de las iglesias.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43131\" aria-describedby=\"caption-attachment-43131\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega36.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-43131\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega36-1024x739.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134233\/284-MurilloOrtega36.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134233\/284-MurilloOrtega36.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134233\/284-MurilloOrtega36.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134233\/284-MurilloOrtega36.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43131\" class=\"wp-caption-text\"><em>Daniel Ortega, de camisa a rayas, durante los a\u00f1os de prisi\u00f3n, junto a otros reos.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Se dice que \u201ctodo nicarag\u00fcense es poeta mientras no se demuestre lo contrario\u201d. Daniel Ortega es una prueba. Durante los a\u00f1os de c\u00e1rcel tuvo una discreta faceta de poeta. Sus poemas son poco conocidos porque ha tenido hacia ellos una actitud modesta-vergonzante y ha evitado su publicaci\u00f3n hasta donde ha podido.<\/p>\n<p>En el escribir y leer poes\u00eda se reencontr\u00f3 con aquella vecina del barrio San Antonio. \u201cFue a trav\u00e9s de La Prensa\u201d, dir\u00eda Ortega a la periodista Helena Ramos en una entrevista publicada en la revista nicarag\u00fcense El Pa\u00eds, en noviembre de 1994. \u201cEn la c\u00e1rcel, nos ten\u00edan aislados, estaba prohibido leer peri\u00f3dicos, todo&#8230; Eso nos oblig\u00f3 a hacer muchas huelgas de hambre, una dur\u00f3 hasta 45 d\u00edas. Logr\u00e1bamos meter el peri\u00f3dico a escondidas. A distancia fui conociendo a Rosario, porque ella escrib\u00eda en La Prensa, era poeta. A m\u00ed tambi\u00e9n me gusta escribir; entonces, hubo una afinidad, yo le mandaba algunos poemas\u201d.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n durante esos a\u00f1os fue meramente epistolar e intelectual, pues Murillo ya era colaboradora del Frente Sandinista y cualquier visita a la c\u00e1rcel la hubiese expuesto como objetivo ante la Oficina de Seguridad Nacional. Do\u00f1a Lidia Saavedra, madre de Daniel, fue el puente para ese intercambio de cartas y libros. Una vez que Daniel Ortega sale de la c\u00e1rcel hacia Cuba, mediante un operativo guerrillero, pierde contacto con Murillo hasta aquel encuentro con que inicia esta relaci\u00f3n de amor y poder que se dio en Caracas, Venezuela, ella embarazada y \u00e9l de look vaquero, en la casa natal de Sim\u00f3n Bol\u00edvar.<\/p>\n<p>En ese momento, Rosario Murillo era la pareja de Carlos Vicente \u201cQuincho\u201d Ibarra. La pareja, como dijimos antes, ella embarazada y con dos hijos de la mano, lleg\u00f3 a Venezuela como asilada pol\u00edtica, porque Ibarra era el responsable regional del Frente Sandinista en Managua, y presionado por las dif\u00edciles condiciones del momento abandon\u00f3 su cargo y busc\u00f3 asilo con Murillo en la embajada de Venezuela en Managua. Luego salieron de Managua a Panam\u00e1 y de Panam\u00e1 a Venezuela. Despu\u00e9s de una corta temporada en Venezuela, la familia se traslad\u00f3 de nuevo a Panam\u00e1. Ah\u00ed, en una situaci\u00f3n precaria, fue rescatada por Gioconda Belli y finalmente recal\u00f3 en Costa Rica, que es donde se reencuentra con Daniel Ortega ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_43108\" aria-describedby=\"caption-attachment-43108\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega05.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-43108\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega05-693x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"946\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134323\/284-MurilloOrtega05.jpg 693w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134323\/284-MurilloOrtega05.jpg 203w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134323\/284-MurilloOrtega05.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134323\/284-MurilloOrtega05.jpg 1510w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43108\" class=\"wp-caption-text\"><em>Murillo, con su hija Camila, nacida el 4 de noviembre de 1987.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Rosario Murillo tiene su propia tragedia. Se embaraz\u00f3 y se cas\u00f3 a los 15 a\u00f1os, siendo una ni\u00f1a. A los 16 naci\u00f3 su primera hija, Zoilam\u00e9rica, y tres meses despu\u00e9s qued\u00f3 nuevamente embarazada de su hijo Rafael. Antes de cumplir 20 a\u00f1os ya ten\u00eda tres hijos, algo que forma parte todav\u00eda del drama de este pa\u00eds signado por los embarazos precoces. Al primer embarazo, su madre, do\u00f1a Zoilam\u00e9rica Zambrana, la ech\u00f3 de la casa \u201cpor loca\u201d, y le quit\u00f3 a sus hijos. No permit\u00eda siquiera que los amamantara, porque en medio de sus fuertes creencias espiritistas dec\u00eda que la leche de Murillo \u201cera mala\u201d y no quer\u00eda que contaminara con ella a sus nietos. De hecho Rosario Murillo solo se hace cargo de sus hijos abruptamente hasta 1973, cuando su madre muere en un accidente el 12 de octubre de ese a\u00f1o.<\/p>\n<p>Hasta los 12 a\u00f1os, Zoilam\u00e9rica crey\u00f3 que su padre era el periodista Anuar Hassan. Los dos hijos mayores de Rosario Murillo, Zoilam\u00e9rica y Rafael, son resultado del matrimonio temprano con Jorge Narv\u00e1ez Paraj\u00f3n, de quien se separar\u00eda al poco tiempo de casada.<br \/>\nRosario Murillo naci\u00f3 el 22 de junio de 1951 en Managua, en el barrio San Antonio, de la Hormiga de Oro, una cuadra al sur y media abajo, en esos barrios de la vieja Managua que se trag\u00f3 el terremoto del 72. Su familia viv\u00eda con cierta holgura, pues su padre, Te\u00f3dulo Murillo, era un conservador chontale\u00f1o dedicado al cultivo de algod\u00f3n, y su madre, Zoilam\u00e9rica Zambrana, descend\u00eda de la rama familiar de Niquinohomo acaudalada del general Augusto C. Sandino.<\/p>\n<p>Por sobre sus otras tres hijas, don Te\u00f3dulo adoraba a Rosario por la inteligencia que mostraba. Se sent\u00eda orgulloso de su hija que pronto demostr\u00f3 tener inter\u00e9s por los libros y la poes\u00eda, a tal punto que a los 11 a\u00f1os la env\u00eda a Europa a ella y a ninguna otra de sus hijas, a estudiar un secretariado ejecutivo en Inglaterra y Suiza. Aunque no fuese una carrera universitaria, el curso le proporciona un bagaje cultural importante, pues no solo le da la experiencia de conocer la vida europea de esos intensos a\u00f1os sesenta, sino tambi\u00e9n aprender otros idiomas, ingl\u00e9s, b\u00e1sicamente, y algo de franc\u00e9s.<\/p>\n<p>A su regreso a Nicaragua, sin embargo, se embaraza y se casa a los 15 a\u00f1os con Jorge Narv\u00e1ez Paraj\u00f3n. Con la preparaci\u00f3n obtenida en los cursos europeos llega, en 1968, al diario La Prensa, a cubrir la vacante que hab\u00eda dejado una muchacha en el cargo de secretaria-asistente del doctor Pedro Joaqu\u00edn Chamorro Cardenal.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43109\" aria-describedby=\"caption-attachment-43109\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega06.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-43109\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega06-1024x645.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134321\/284-MurilloOrtega06.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134321\/284-MurilloOrtega06.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134321\/284-MurilloOrtega06.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43109\" class=\"wp-caption-text\"><em>Rosario Murillo era la preferida de don Te\u00f3dulo Murillo entre sus cuatro hijas.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Al periodista nicarag\u00fcense de ascendencia palestina, Anuar Hassan, le llam\u00f3 la atenci\u00f3n la nueva muchacha que llegaba embarazada. Hassan trabajaba en la Redacci\u00f3n de La Prensa, principalmente dedicado a la nota roja. \u201cEra muy bonita, muy bonita y sobre todo muy modosa. Sus gestos, su sonrisa, amabil\u00edsima. Un encanto era\u201d, dice casi medio siglo despu\u00e9s, sentado en una mecedora en el porche de la misma casa de Los Robles, Managua, donde vivi\u00f3 con ella. Tiene 77 a\u00f1os y todav\u00eda se le hacen agua los ojos al recordarla.<\/p>\n<p>Esmeralda Cardenal tambi\u00e9n la recuerda a su llegada a La Prensa. \u201cFuimos muy buenas amigas\u201d, dijo a la revista Magazine. Relat\u00f3 que Murillo le cont\u00f3 las peripecias de su vida. C\u00f3mo la hab\u00edan mandado a estudiar a Europa y que cuando ten\u00eda 15 a\u00f1os vino a Nicaragua para pasar vacaciones. Pero conoci\u00f3 a Jorge Narv\u00e1ez y sali\u00f3 embarazada. Que ella no lo quer\u00eda. No se quer\u00eda casar con \u00e9l, pero su mam\u00e1 la oblig\u00f3. Su mam\u00e1 fue a hablar con un sacerdote de la iglesia San Antonio y el padre le dijo: \u201cNo los obligue, si no se quieren\u201d. La mam\u00e1 insisti\u00f3 y la cas\u00f3.<\/p>\n<p>El matrimonio no funcion\u00f3 y se separaron, pero do\u00f1a Zoilam\u00e9rica Zambrana, su madre, insisti\u00f3 en volverlos a juntar y as\u00ed naci\u00f3 el segundo hijo del matrimonio, Rafael. Las cosas siguieron sin funcionar. La pareja se separ\u00f3 y Murillo busc\u00f3 trabajo en La Prensa. \u201cEra otra persona. Era muy amigable, servicial, trataba de ayudar a los poetas, pintores, ten\u00eda mucha influencia con Pablo Antonio y Pedro Joaqu\u00edn\u201d, relat\u00f3 Cardenal.<\/p>\n<p>En esas confianzas estaban cuando, seg\u00fan Cardenal, Murillo le dijo que estaba enamorada de un periodista de la Redacci\u00f3n. Cardenal le recomend\u00f3 una bruja que hab\u00eda estudiado en la India y viv\u00eda en San Isidro de la Cruz Verde, cerca de Managua y que vend\u00eda perfumes para realizar sortilegios de amor a los amantes desesperados. \u201cMe dijo que la llevara\u201d, dice, y Murillo compr\u00f3 un frasco de ese perfume.<br \/>\nAnuar Hassan dice no saber nada sobre ese relato de Cardenal y que se enter\u00f3 de esa conversaci\u00f3n hasta que sali\u00f3 en la revista Magazine hace pocos a\u00f1os. \u201cLo que sali\u00f3 en La Prensa es lo que s\u00e9 yo\u201d, dice, aunque asegura que no la ve\u00eda en ese entonces como alguien muy dedicada a lo esot\u00e9rico, a diferencia de do\u00f1a Zoilam\u00e9rica Zambrana, la madre de Rosario. Hassan incluso recuerda alguna vez que lleg\u00f3 a leerse las manos a una casa de El Crucero que su suegra conoc\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43110\" aria-describedby=\"caption-attachment-43110\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega07.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-43110\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega07-876x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"748\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134319\/284-MurilloOrtega07.jpg 876w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134319\/284-MurilloOrtega07.jpg 257w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134319\/284-MurilloOrtega07.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134319\/284-MurilloOrtega07.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43110\" class=\"wp-caption-text\"><em>Murillo, a la izquierda, fue una ni\u00f1a muy vivaz. En la foto de india bonita.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Hassan recuerda el inicio de la relaci\u00f3n con Murillo as\u00ed: \u201cMe llam\u00f3 la atenci\u00f3n, vi a la nueva secretaria de Pedro, porque lleg\u00f3 en sustituci\u00f3n de otra muchacha, otra secretaria. Andaba embarazada. Pas\u00f3 el tiempo, pues. No s\u00e9 por qu\u00e9 renaci\u00f3 algo y entabl\u00e9 relaci\u00f3n con ella, primero por dentro de la Redacci\u00f3n por tel\u00e9fono, algunas llamadas para algo y me iba con ella a su casa porque de La Prensa a la casa de ella eran como cinco cuadras. La iba a acompa\u00f1ar, la dejaba. Y, as\u00ed pues, ya inicia el noviazgo\u201d.<\/p>\n<p>A los pocos meses de aquella conversaci\u00f3n, Esmeralda Cardenal fue invitada a la boda de Murillo y Anuar Hassan. Cardenal cree que fue el perfume, pero tambi\u00e9n piensa que como en esto de la magia negra nada es gratuito, por ello mismo, al cabo de un a\u00f1o, a Rosario Murillo le sobrevinieron desgracias por los favores que recibi\u00f3. \u201cCuando se le termin\u00f3 el perfume, vino el terremoto. Se le cay\u00f3 su casa. El ni\u00f1o que tuvo con Anuar se le muri\u00f3. Perdi\u00f3 todo lo que el perfume le dio en un a\u00f1o. Se le acab\u00f3 la magia y ella qued\u00f3 desbalanceada por todo lo que le hab\u00eda pasado. Nunca recobr\u00f3 la cordura\u201d, dice Cardenal. Diez meses despu\u00e9s de la muerte de su hijo, muri\u00f3 su mam\u00e1, do\u00f1a Zoilam\u00e9rica Zambrana.<\/p>\n<p>Si se ven las fechas, cuando Murillo inicia la relaci\u00f3n con Hassan estaba saliendo de su matrimonio con Narv\u00e1ez, el padre de sus dos primeros hijos. \u201cNo s\u00e9 si fue a ra\u00edz de la relaci\u00f3n conmigo, que inici\u00f3 el proceso de divorcio de Jorge Narv\u00e1ez\u201d, dice Hassan. \u201cAs\u00ed pasaron varios meses, porque se tard\u00f3, en aquel tiempo, cuando no hab\u00eda divorcio bilateral, ten\u00edas que pelear y todo. Ya cuando se declar\u00f3 divorciada, yo me cas\u00e9 con ella en el 69. Y bueno, nos vinimos a vivir aqu\u00ed, a esta casa precisamente, a finales del 69 con los dos ni\u00f1os, ya hab\u00eda nacido Rafael Antonio. Pasamos as\u00ed, una pareja m\u00e1s o menos sin problemas, ni econ\u00f3micos ni de ning\u00fan tipo, hasta que hubo algunas cuestiones ah\u00ed, discusiones. No me gustaron algunas situaciones de ella. Y ya como para el setenta y, a mediados del 72, nos separamos, como en agosto o septiembre\u201d.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de la separaci\u00f3n, el ni\u00f1o que procrearon, Anuar Joaqu\u00edn Hassan Murillo, pasa a vivir con los padres de Murillo. A las 00:35 de la madrugada del 23 de diciembre de 1972 un terremoto, de magnitud 6.2 en la escala de Richter, destruy\u00f3 Managua en 30 segundos. La casa de dos pisos de don Te\u00f3dulo y do\u00f1a Zoilam\u00e9rica se vino abajo. Una pared le cay\u00f3 al beb\u00e9 Hassan Murillo. Fue el \u00fanico muerto en esa casa. Ten\u00eda 1 a\u00f1o y medio de vida.<\/p>\n<p>\u201cElla (Rosario) hab\u00eda alquilado otra casa. Viv\u00eda aparte. Aparentemente no se enter\u00f3 en el momento de lo que hab\u00eda ocurrido con el ni\u00f1o. Lo fuimos a enterrar a Nagarote, que de ah\u00ed procede la familia de mi mam\u00e1, nagarote\u00f1a. Y despu\u00e9s de eso, una o dos veces vino aqu\u00ed a visitarme. Sal\u00eda a hablar con ella en el carro. Hablar tonter\u00edas. Y en los \u00faltimos 40 a\u00f1os no he tenido ninguna relaci\u00f3n con ella. De ning\u00fan tipo. Ni por tel\u00e9fono\u201d, dice Anuar Hassan, ya retirado del periodismo y acosado por la diabetes.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUsted la quiso? \u2014le pregunto.<br \/>\n\u2014S\u00ed, mucho, pero no me daba cuenta \u2014responde y hace una larga pausa. \u2014Ahora caigo a la cuenta que nunca la llamaba por su nombre. Solo le dec\u00eda: mir\u00e1, vos\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_43132\" aria-describedby=\"caption-attachment-43132\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega08-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-43132\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega08-1-1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134231\/284-MurilloOrtega08-1.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134231\/284-MurilloOrtega08-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134231\/284-MurilloOrtega08-1.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134231\/284-MurilloOrtega08-1.jpg 1936w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43132\" class=\"wp-caption-text\"><em>Una treintena de anillos le cubren los dedos, otras pulseras sus mu\u00f1ecas y una decena de collares su<\/em><br \/><em>cuello. Nada es decorativo. Cada piedra, cada s\u00edmbolo,\u00a0cada color tiene una\u00a0misi\u00f3n.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Gioconda Belli fue muy amiga de Rosario Murillo, pero la relaci\u00f3n termin\u00f3 mal. Belli, escritora y poeta nicarag\u00fcense, conoci\u00f3 a Murillo a principios de los a\u00f1os setenta, cuando ella llegaba a dejar sus escritos a Pablo Antonio Cuadra en La Prensa y Murillo era la secretaria del director, Pedro Joaqu\u00edn Chamorro Cardenal. La recuerda como una mujer gordita, siempre ocupada. Alg\u00fan d\u00eda se encontraron en las compras del supermercado y Murillo le cont\u00f3 que estaba escribiendo poes\u00eda. Se acercaron m\u00e1s cuando ambas participaron en el grupo Gradas.<\/p>\n<p>En 1975, a ra\u00edz de la divisi\u00f3n del Frente Sandinista en tres tendencias, Gioconda Belli le pidi\u00f3 a Murillo que escondiera en su casa a Leonel Espinoza, Jaime Wheelock y Luis Carri\u00f3n, compa\u00f1eros sandinistas que hu\u00edan de Tom\u00e1s Borge, quien los quer\u00eda obligar a asilarse y sacarlos del juego en medio de las pasadas de cuenta que provoc\u00f3 la divisi\u00f3n. Espinoza, Wheelock y Carri\u00f3n cuestionaban las operaciones guerrilleras en la monta\u00f1a, que era un lugar sagrado en la mitolog\u00eda revolucionaria. Cuestionar y desobedecer se consideraba una ofensa grave entre los militantes del FSLN. Borge y Pedro Ar\u00e1uz, dirigentes que quedaron en la facci\u00f3n original del Frente Sandinista, la Guerra Popular Prolongada (GPP), alertaron a la militancia de que deb\u00eda entregar a cualquiera de ellos, relata Belli. Para ese tiempo Murillo ya estaba en su etapa hippie y viv\u00eda por el sector del Puente El Ed\u00e9n, en Managua, en una casa tapizada de afiches de Janis Joplin y otros cantantes de la \u00e9poca, donde escondi\u00f3 a los perseguidos.<\/p>\n<p>Un par de a\u00f1os m\u00e1s tarde, Gioconda Belli se exili\u00f3 en Costa Rica. Durante un viaje a Panam\u00e1, una amiga le coment\u00f3 que Murillo estaba en ese pa\u00eds y la estaba pasando mal. Hab\u00eda llegado ah\u00ed desde Venezuela con su pareja de ese momento, Carlos Vicente \u201cQuincho\u201d Ibarra, los dos hijos mayores, Zoilam\u00e9rica y Rafael, y el 28 de agosto de 1977, naci\u00f3, ah\u00ed en Panam\u00e1, Carlos, que luego ser\u00eda conocido como Tino. Todos dorm\u00edan en un solo cuarto. Rosario Murillo le dijo a Belli estar preocupada por su pareja, que parec\u00eda traumado por los acontecimientos que vivi\u00f3 en Managua que lo hab\u00edan llevado a abandonar sus responsabilidades con el Frente Sandinista y buscar asilo en Venezuela.<\/p>\n<p>\u201cEntonces yo le ofrec\u00ed que se fuera para Costa Rica, que all\u00ed les ayudar\u00edamos, que pod\u00eda quedarse en mi casa para mientras. Ella me dijo que no quer\u00edan nada con la pol\u00edtica, que ella y Quincho quer\u00edan irse a Francia a hacer cine\u201d, relata Belli. As\u00ed lleg\u00f3 Murillo a Costa Rica, vivi\u00f3 un par de meses en la casa de Belli y se fue a otra casa una vez consigui\u00f3 trabajo.<\/p>\n<p>\u201cNo nos volvimos a ver por mucho tiempo. Le dijo a alguien que se hab\u00eda ido de mi casa porque yo no le daba de comer. \u00a1Falso! Me extra\u00f1\u00f3 eso. Una vez habl\u00e9 con ella por tel\u00e9fono y ya era otra persona: malcriada, mandona, reclamando no s\u00e9 qu\u00e9 cosas a la GPP despu\u00e9s de la unidad del Frente. A Daniel yo no lo conoc\u00eda, pero supuse que viv\u00edan juntos\u201d, relata Belli.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_43129\" aria-describedby=\"caption-attachment-43129\" style=\"width: 960px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega28.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-43129 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega28.jpg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"734\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134238\/284-MurilloOrtega28.jpg 960w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134238\/284-MurilloOrtega28.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134238\/284-MurilloOrtega28.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134238\/284-MurilloOrtega28.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43129\" class=\"wp-caption-text\"><em>Ortega llega a Cuba despu\u00e9s de su rescate de la c\u00e1rcel el 30 de diciembre de 1974.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Zoilam\u00e9rica Ortega Murillo, hija de Rosario Murillo, recuerda haber visto llegar a Daniel Ortega a finales del 77 por primera vez a la casa donde viv\u00eda con su madre y hermanos en San Jos\u00e9, Costa Rica. Para ese entonces la familia Murillo viv\u00eda en la misma casa de seguridad donde se preparaba toda la propaganda internacional del Frente Sandinista. Desde ah\u00ed se divulgaban tambi\u00e9n las acciones de los guerrilleros en Nicaragua a trav\u00e9s de las radios Liberaci\u00f3n y Sandino. Se grababan los programas de radio y la propaganda gr\u00e1fica se imprim\u00eda en un mime\u00f3grafo. Era la oficina de propaganda internacional del Frente Sandinista. Entraba y sal\u00eda gente todos los d\u00edas por distintas razones, por lo cual la llegada de Ortega en principio no tuvo mayor significaci\u00f3n. \u201cCuando nosotros salimos del pa\u00eds, ella (Rosario Murillo) est\u00e1 con (Carlos Vicente) Quincho Ibarra. Rompe en los primeros seis meses con Quincho Ibarra, y nos cambiamos de casa. En esa casa aparece Daniel\u201d, dice.<\/p>\n<p>La salida de Ibarra y la entrada de Ortega en la vida de Rosario Murillo se dan, por decirlo as\u00ed, v\u00eda disciplina partidaria. De repente el Frente Sandinista decide enviar a Quincho Ibarra a estudiar Cine a Cuba, y cuando regresa a Costa Rica ya encuentra a Daniel Ortega viviendo con Murillo.<\/p>\n<p>En Costa Rica, los miembros del Frente Sandinista viv\u00edan un clandestinaje a medias. \u201cYo sab\u00eda d\u00f3nde viv\u00eda Daniel Ortega, pero en su casa nunca estuve \u2014dice Sergio Ram\u00edrez, quien se convirti\u00f3 en una de las personas m\u00e1s cercanas de Daniel Ortega en el trabajo revolucionario, antes y durante el gobierno sandinista\u2014. \u201cHumberto s\u00ed, viv\u00eda en la casa de un panadero en Pavas. Lleg\u00e1bamos a la casa y ah\u00ed nos reun\u00edamos\u201d.<\/p>\n<p>Daniel Ortega comienza a llegar con frecuencia a la casa donde viv\u00eda Murillo, pero al establecerse como pareja oficial se cambian a un lugar m\u00e1s seguro. Ya es la etapa de la insurrecci\u00f3n. Es la etapa posterior al asalto al Palacio. El Frente Sandinista se prepara para la ofensiva final y reestructura e intensifica las medidas de seguridad de sus dirigentes. A la nueva casa llegaban otros cuadros del Frente Sandinista, pero eran personas m\u00e1s cercanas a Ortega que a Murillo, como V\u00edctor Tirado y Sergio Ram\u00edrez.<\/p>\n<p>Ya Ortega est\u00e1 integrado a la familia Murillo. Se le pide a una hermana menor de Rosario, Violeta, que se mueva de Nicaragua a Costa Rica para que cuide los ni\u00f1os, pues Ortega y Murillo comienzan a salir m\u00e1s a las actividades del Frente Sandinista en esa \u00faltima etapa de la insurrecci\u00f3n. Finalmente, la familia Ortega Murillo se traslada a una tercera casa de seguridad, m\u00e1s escondida, donde se hacen pasar por guatemaltecos. Se cambian todos los nombres y se advierte a los ni\u00f1os que no den detalle alguno en el colegio. Todo era para proteger a Daniel Ortega, que en ese tiempo se identificaba con el alias de \u201cEnrique\u201d. Esa fue una etapa de mayor clandestinaje en Costa Rica. La tercera casa estaba destinada solo a la seguridad de Daniel Ortega y a su nueva familia.<\/p>\n<p>En la casa de los Murillo, Daniel Ortega se comportaba como una persona callada y aislada. Hablaba poco y en voz baja. Permanec\u00eda mucho tiempo en un mismo lugar, ya sea en alg\u00fan \u00e1rea de la casa o en el cuarto. Com\u00eda solo y de pie, y despu\u00e9s se iba a sentar a un lugar. Viv\u00eda pendiente de la radio. Ah\u00ed permanec\u00eda. Aun cuando hab\u00eda grupos de gente reunida \u00e9l no se integraba, m\u00e1s bien se aislaba. \u201cSe desvelaba mucho, lo cual nos asustaba. Siempre estaba despierto de noche\u201d, recuerda Zoilam\u00e9rica.<\/p>\n<p>\u201cDaniel Ortega no ten\u00eda el perfil de una persona que llamara la atenci\u00f3n o que la vieras dando \u00f3rdenes\u201d, dice Zoilam\u00e9rica. \u201cEse perfil de jefe lo ten\u00eda m\u00e1s Humberto, el hermano, en esa oficina y ese lugar. Incluso don V\u00edctor (Tirado) que ah\u00ed dorm\u00eda mucho tiempo, era apartado pero afable. De esos que si pasabas a la orilla te dec\u00eda: \u00bfqu\u00e9 est\u00e1s jugando? O me contaba un cuento. Daniel no, \u00e9l colocaba una barrera ante todo mundo. Prefer\u00eda comunicarse con un solo interlocutor, a solas, como cuchicheando, pero no en grupo\u201d. Cambiaba de imagen frecuentemente. Se te\u00f1\u00eda el pelo en diferentes colores. A veces se lo alisaba y otras se lo encrespaba para pasar desapercibido en sus entradas y salidas a Nicaragua, ocasionales para ese entonces, porque la mayor parte del tiempo permanec\u00eda en Costa Rica.<br \/>\n\u201cPara nosotros era el nuevo amigo de mi mam\u00e1\u201d, dice Zoilam\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_43134\" aria-describedby=\"caption-attachment-43134\" style=\"width: 730px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/image-2018-08-10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-43134\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/image-2018-08-10.jpg\" alt=\"\" width=\"730\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134226\/image-2018-08-10.jpg 730w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134226\/image-2018-08-10.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134226\/image-2018-08-10.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 730px) 100vw, 730px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43134\" class=\"wp-caption-text\"><em>1998. Poco despu\u00e9s que Zoilam\u00e9rica acusara a su padrastro, Daniel Ortega, de abusos sexuales, Murillo sali\u00f3 respaldando a su esposo.\u00a0LA PRENSA\/\u00d3SCAR NAVARRETE<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Somoza abandon\u00f3 Nicaragua la madrugada del 17 de julio de 1979. A la ma\u00f1ana siguiente, la Junta de Gobierno revolucionaria se instalaba oficialmente en Le\u00f3n, ciudad a la que poco a poco fueron llegando cada uno de sus miembros. Sergio Ram\u00edrez, Violeta Barrios de Chamorro y Alfonso Robelo hab\u00edan llegado en dos avionetas la noche de ese mismo 17 de julio desde Costa Rica con otros funcionarios del nuevo gobierno. Daniel Ortega y Rosario Murillo ya estaban en la ciudad desde un par de d\u00edas antes. Ortega de verde olivo y con un extra\u00f1o gorro de maquinista de tren, empopado en la parte superior, y Murillo transformada, de botas, uniforme militar nuevo, con armas que cargaba con dificultad y todo el utillaje para la guerra. En una de las reuniones previas, a Murillo se le cay\u00f3 el fusil y Ortega la reprendi\u00f3 molesto.<\/p>\n<p>Relata Sergio Ram\u00edrez en sus memorias Adi\u00f3s Muchachos que para la ceremonia de instalaci\u00f3n en el paraninfo de la Universidad de Le\u00f3n se sentaron en los sillones torneados reservados a las altas autoridades acad\u00e9micas y Tom\u00e1s Borge fue present\u00e1ndolos uno a uno ante los periodistas que llegaron ah\u00ed para ver nacer al nuevo gobierno revolucionario.<\/p>\n<p>El resto de la familia Ortega Murillo llega a Managua el 21 de julio y encuentran a Daniel Ortega instalado en el Hotel Camino Real. Dice que se siente inc\u00f3modo ah\u00ed, porque ese es un lugar para ricos, y asume la rutina de vestirse y ba\u00f1arse en la casa de su suegro, Te\u00f3dulo Murillo. Luego regresaba al hotel. La familia se instala finalmente en la casa de don Te\u00f3dulo, a quien parad\u00f3jicamente el gobierno que dirig\u00eda Ortega le confiscar\u00eda sus propiedades poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>As\u00ed pas\u00f3 varios meses, viviendo entre el hotel y la casa de su suegro. Los funcionarios de la Junta le buscan una casa para que deje el hotel y se establezca con su familia, pero a Ortega ninguna de las propuestas le gusta. \u201cQuiero algo sin lujos\u201d, repet\u00eda. Finalmente, encuentran una que se ajusta a lo que Ortega busca, aunque estaba lejos de ser \u201csin lujos\u201d: la casa de Jaime Morales Carazo, en residencial El Carmen, en Managua.<\/p>\n<p>Lo que Ortega buscaba era una casa que reuniera las condiciones de encierro que su car\u00e1cter ermita\u00f1o exig\u00eda. La casa de Jaime Morales Carazo ten\u00eda el \u00e1rea de los cuartos totalmente separada de las \u00e1reas m\u00e1s sociales. Una sola puerta separa los tres cuartos originales del resto de la casa. \u00c9l necesita tener el control y poder bloquear esa \u00e1rea con cerraduras desde su lado. Es un patr\u00f3n de desconfianza que mantendr\u00eda en todos sus espacios familiares y de trabajo, a trav\u00e9s de verjas y cerrojos.<\/p>\n<p>La familia Ortega Murillo encuentra la casa de Jaime Morales Carazo con todo el menaje e incluso la ropa, porque no permitieron sacar nada cuando la confiscaron. Una vez instalados ah\u00ed, Daniel Ortega permanece la mayor parte del tiempo en esa zona \u201cm\u00e1s \u00edntima\u201d de los cuartos y solo sal\u00eda a comer en la cocina o al comedor y volv\u00eda. Iba por ratos a la biblioteca y regresaba a su espacio.<\/p>\n<p>Las \u00fanicas relaciones de amistad, de intimidad, que Ortega mantiene son aquellas que forj\u00f3 en la c\u00e1rcel. Con el grupo \u201cde los ocho\u201d. Y dentro de ellos, con unos m\u00e1s que otros. Carlos Guadamuz fue siempre su gran amigo. Ortega conf\u00eda solo en aquellos cuyo mundo es \u00e9l. Guadamuz pasaba la mitad de su d\u00eda en la Radio Nicaragua, de la que era director, y la otra mitad con Ortega. Igual pasaba con Manuel Rivas, sobre todo porque era su jefe de seguridad. Con Len\u00edn Cerna, jefe de la Seguridad del Estado sandinista, manten\u00eda buena comunicaci\u00f3n, pero dej\u00f3 de tener esa intimidad que manten\u00eda con los otros dos porque Cerna ten\u00eda vida pol\u00edtica y social m\u00e1s all\u00e1 de Daniel Ortega.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43130\" aria-describedby=\"caption-attachment-43130\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega32.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-43130\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega32-1024x661.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134236\/284-MurilloOrtega32.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134236\/284-MurilloOrtega32.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134236\/284-MurilloOrtega32.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134236\/284-MurilloOrtega32.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43130\" class=\"wp-caption-text\"><em>La Junta de Gobierno de Reconstrucci\u00f3n Nacional, entrando a Managua el 20 de julio de 1979. La integraban Daniel Ortega, como coordinador, Violeta Barrios de Chamorro, Sergio Ram\u00edrez, Alfonso Robelo y Mois\u00e9s Hassan.\u00a0LA PRENSA\/Cortesia IHM<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Daniel Ortega pasaba todo el tiempo que pod\u00eda en ese espacio que construy\u00f3 para \u00e9l. Solo sal\u00eda a las actividades oficiales como jefe de Gobierno o las reuniones de la Direcci\u00f3n Nacional. Sus actividades m\u00e1s frecuentes era hacer ejercicios y comer, y en menor medida, leer. Se encerraba a leer oyendo m\u00fasica. Diario corr\u00eda. A las 4:00 de la ma\u00f1ana sal\u00eda a correr con Carlos Guadamuz y Manuel Rivas, generalmente. Al final de la carrera mandaban a sus escoltas a comprar cerdo frito para desayunar. Se sentaban con las hojas de frito en la mano y hac\u00eda una tertulia en la que se burlaban de algo o alguien o recordaban viejos tiempos.<\/p>\n<p>Todas las oficinas de Daniel Ortega ten\u00edan un lugar de aislamiento. En la antigua casa de Gobierno ten\u00eda al frente el \u00e1rea de secretaria, luego su despacho, y atr\u00e1s un cuartito, donde colgaba una hamaca. Era oscuro. Un librero y una cama eran los \u00fanicos muebles. Siempre acondicionaba un lugar como si fuese una celda, en la que cuidaba dejar una salida al exterior. En la Secretar\u00eda del Frente Sandinista ten\u00eda otro lugar cerrado detr\u00e1s de su oficina.<\/p>\n<p>Dorm\u00eda dos, tres o cuatro horas y en el d\u00eda descansaba toda la tarde. Es una persona de poco sue\u00f1o. Permanec\u00eda despierto hasta la 1:00 o m\u00e1s de la madrugada. Su mundo de reuniones era entre las 7:00 y las 10:00 de la noche. Luego pasaba hasta la madrugada despachando por tel\u00e9fono. Cuando dorm\u00eda hasta altas horas de la madrugada, hac\u00eda ejercicios al mediod\u00eda. Y en esos primeros a\u00f1os acostumbraba hacer ejercicios cargando peso, de alguna manera recreando el entrenamiento guerrillero que tuvo mientras vivi\u00f3 en Cuba.<\/p>\n<p>Sus comidas favoritas eran el cerdo, los dulces, y sobre todo el helado. Le gustaba mezclar la Coca Cola con sorbete. Era una especie de ritual familiar. En medio bloqueo y la escasez que viv\u00eda Nicaragua, a Ortega le enviaban galones de sorbete Copelia desde Cuba. Com\u00eda generalmente de pie, con un pie sobre algo m\u00e1s alto. Solo en ocasiones formales se sentaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El infarto que sufre en 1994 le modifica sus h\u00e1bitos de vida. Ya no puede seguir comiendo todo como antes ni haciendo ejercicios como los hac\u00eda. El temor a la muerte empieza a apoderarse de \u00e9l. Fue un ataque pasivo. \u00c9l va a Cuba a realizarse un chequeo m\u00e9dico y es ah\u00ed donde le advierten que ha sufrido un infarto. Murillo no lo acompa\u00f1aba porque tiene p\u00e1nico a los hospitales, pero la mandan a llamar. Se quedan unos tres meses en Cuba entren\u00e1ndose en el manejo de la nueva condici\u00f3n m\u00e9dica. Regresaron a Nicaragua con equipaje m\u00e9dico e instalaron un puesto en la casa donde monitoreaban la salud de Ortega. Desarrollan miedo a que el episodio del infarto se repita en cualquier momento. Sus hijos lo acompa\u00f1aban a donde fuera cargando un malet\u00edn negro con la medicaci\u00f3n. Para su cuidado hubo una rotaci\u00f3n de m\u00e9dicos y al final acab\u00f3 siendo asistido por un muchacho de seguridad que entrenaron en Cuba expresamente con este fin.<\/p>\n<p>En ese momento teje una relaci\u00f3n de mayor dependencia con Rosario Murillo, quien pasa a tener control de sus h\u00e1bitos, principalmente en comida y ejercicios. Murillo es vegetariana y empieza a trasladarle rutinas sanas de comida. Ella comienza a monitorear toda su vida personal. Supervisa escrupulosamente el origen de las verduras, que deben ser org\u00e1nicas, los lugares de donde proceden y los ingredientes que llevan los alimentos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43128\" aria-describedby=\"caption-attachment-43128\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-43128 size-large\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega19-666x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"984\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134242\/284-MurilloOrtega19.jpg 666w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134242\/284-MurilloOrtega19.jpg 195w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134242\/284-MurilloOrtega19.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134242\/284-MurilloOrtega19.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43128\" class=\"wp-caption-text\"><em>1994. Daniel Ortega se abre la camisa en la Asamblea Nacional para demostrar que no se hab\u00eda realizado una operaci\u00f3n \u201ca coraz\u00f3n abierto\u201d, como se rumoraba. Foto\/ Oscar Navarrete<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>De Ortega se ha especulado que padece mil enfermedades. Se ha dicho que padece c\u00e1ncer o lupus eritematoso y por eso su comportamiento nocturno. Sin embargo, estas enfermedades no pasan del rumor, y solo se sabe con certeza su condici\u00f3n cardiaca, que ya es grave, y de angina de pecho que desarroll\u00f3 como consecuencia de esa misma condici\u00f3n que le provoc\u00f3 el infarto. Cuando se le ve lerdo e inflamado es como resultado de la medicaci\u00f3n a la que est\u00e1 sometido.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se sabe que recibe ozonoterapia en Cuba y Nicaragua, un tratamiento que no est\u00e1 relacionado con ninguna enfermedad, sino que tiene intenci\u00f3n preventiva. Tratamientos similares se aplicaba, por ejemplo, Michael Jackson.<\/p>\n<p>El infarto determina una conversi\u00f3n en \u00e9l. Desarrolla p\u00e1nico. P\u00e1nico a la muerte y p\u00e1nico a no controlar su vida. En muchas ocasiones, recuerdan personas cercanas a Ortega, los actos no pod\u00edan comenzar porque ten\u00eda un ataque de p\u00e1nico. Se le obstru\u00eda la garganta y le costaba respirar. Ten\u00eda miedo de sufrir un infarto mientras dorm\u00eda. Cuando ten\u00eda que dar un discurso y le daban estos ataques, ten\u00eda que esperar a calmarse y esa fue en muchas ocasiones la raz\u00f3n de sus largu\u00edsimos retrasos. Le daba miedo que esos s\u00edntomas de atrapamiento, con sensaci\u00f3n de ahogo, se dieran mientras estaba ante la gente. Antes del infarto, que ya sufr\u00eda algo de eso, lo controlaba con automedicaci\u00f3n, Valium y Clordiazep\u00f3xido, pero despu\u00e9s del 94 lo ten\u00eda prohibido.<\/p>\n<p>En esa reconversi\u00f3n que comenz\u00f3 a vivir con su estado m\u00e9dico, lo llev\u00f3 a acercarse m\u00e1s a Rosario Murillo, con quien manten\u00eda cierto distanciamiento, e identificarse mucho con el mundo \u00e1rabe y musulm\u00e1n. Son los a\u00f1os donde muestra su perfil m\u00e1s bajo de los \u00faltimos 40 a\u00f1os. Viaja mucho, principalmente a pa\u00edses \u00e1rabes. Fue para esta \u00e9poca cuando quiso erigirse mediador internacional y se le vio opinando con frecuencia de conflictos internacionales. Andaba buscando misiones en el mundo en un plan de sentirse \u00fatil, que no le funcion\u00f3. Sin embargo, esa actitud le llev\u00f3 a estrechar su relaci\u00f3n con Muamar el Gadafi, dictador de Libia, y el rey Hussein, de Jordania.<\/p>\n<p>En los primeros d\u00edas despu\u00e9s de 19 de julio de 1979, Rosario Murillo se convierte en la secretaria de Daniel Ortega como coordinador de la Junta de Gobierno. Ella era la jefa de su despacho. La relaci\u00f3n de trabajo durar\u00eda poco m\u00e1s de un a\u00f1o, porque pronto afloraron los conflictos. Ella sosten\u00eda una cr\u00edtica fuerte contra los empresarios del Frente Sandinista y atizaba una batalla contra el sacerdote Ernesto Cardenal, ministro de Cultura, con el inter\u00e9s de tomar el control del manejo cultural del Gobierno. Daniel Ortega no la enfrent\u00f3, pero tampoco la apoy\u00f3 totalmente y ella termina creando una organizaci\u00f3n que se llam\u00f3 Asociaci\u00f3n Sandinista de Trabajadores de la Cultura (ASTC), que se convierte en un poder paralelo al Ministerio de Cultura que sigui\u00f3 manejando Cardenal.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43107\" aria-describedby=\"caption-attachment-43107\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-43107\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega04-795x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"824\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134326\/284-MurilloOrtega04.jpg 795w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134326\/284-MurilloOrtega04.jpg 233w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134326\/284-MurilloOrtega04.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134326\/284-MurilloOrtega04.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134326\/284-MurilloOrtega04.jpg 1695w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43107\" class=\"wp-caption-text\"><em>Murillo ha estado tras seis campa\u00f1as\u00a0electorales en las que Ortega ha participado como candidato. Solo fue marginada en una: la que Ortega perdi\u00f3 frente a Violeta Barrios de Chamorro.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cCuando se perdieron las elecciones ya no hab\u00eda Ministerio de Cultura porque la Rosario hab\u00eda acabado con \u00e9l. Ella siempre hab\u00eda querido ser ministra de Cultura, pero siendo presidente su marido, era bastante feo. Logr\u00f3 que dejara de haber Ministerio de Cultura y en vez de eso hubiera Instituto de Cultura\u201d, dice Ernesto Cardenal en su libro de memorias, La revoluci\u00f3n perdida.<\/p>\n<p>La ASTC volvi\u00f3 a juntar a Rosario Murillo y Gioconda Belli. Esa vez, dice Belli, se dio cuenta que Murillo no conoc\u00eda los escr\u00fapulos y que era capaz de inventar, mentir y tergiversar para lograr lo que se propon\u00eda. Lloraba cuando le conven\u00eda. As\u00ed le socav\u00f3 el piso al sacerdote Ernesto Cardenal, en el Ministerio de Cultura, hasta que logr\u00f3 anularlo y cre\u00f3 ella el Instituto de Cultura. \u201cPasamos de ser una asociaci\u00f3n gremial (la ASTC) a un ente del Estado, de un d\u00eda para otro. Nos rebelamos y tuvimos enfrentamientos fuertes con ella y Daniel\u201d.<\/p>\n<p>Conflictos como el de \u201cCultura\u201d van marcando un distanciamiento entre Daniel Ortega y Rosario Murillo. En la ASTC empieza a tener enfrentamientos con Carlos Fernando Chamorro y Bayardo Arce, que dirig\u00edan el Departamento de Agitaci\u00f3n y Propaganda (DAP). Ella se sinti\u00f3 desprotegida porque Daniel Ortega no la respalda y hacen un quiebre muy fuerte. Murillo empez\u00f3 a armar un mundo con los artistas. Un mundo muy suyo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Me quito el traje de primera dama! \u2014le grit\u00f3 a quien pudiera o\u00edrla.<\/p>\n<p>Eso sucedi\u00f3 en 1987, despu\u00e9s del nacimiento de su hija Camila. Fue la \u00e9poca en que ella decide vestirse de licras, peinarse a lo punk y a organizar fiestas en su casa. Dentro de la casa, donde antes estaba un gimnasio, dise\u00f1\u00f3 una especie de discoteca de alfombra roja y cojines en el suelo que llam\u00f3 La Tortuga Morada, en alusi\u00f3n a una famosa discoteca de la vieja Managua donde el mundillo hippie llegaba a encontrarse, a bailar y a fumar marihuana. Algunos aseguran que era una mujer feliz. Hab\u00eda temporadas en que se escapaba de la casa y solo regresaba d\u00edas despu\u00e9s sin dar explicaciones a nadie.<\/p>\n<p>A las 7:00 de la noche se ve\u00eda llegar a esta pandilla de poetas, bailarines, m\u00fasicos, pintores y bohemios, unos 15 tal vez, a la casa de El Carmen y sal\u00edan ya con la luz del d\u00eda cuando los ni\u00f1os estaban buscando c\u00f3mo ir a clases.<\/p>\n<p>A Daniel Ortega no parec\u00eda molestarle esta situaci\u00f3n y sigui\u00f3 su vida indiferente. El comportamiento de ambos era el de una pareja separada viviendo en la misma casa.<\/p>\n<p>Para la campa\u00f1a electoral del 89, por primera vez Ortega le pide que se quede al margen.<br \/>\n\u2014No te met\u00e1s, and\u00e1 hac\u00e9 tu vida.<br \/>\n\u2014Vas a perder \u2014le advierte ella.<\/p>\n<p>Murillo le toma la palabra y se va para M\u00e9xico, en una especie de vacaciones, ajena a todo el alboroto pol\u00edtico que viv\u00eda Nicaragua. Se lleva a muchos de aquella pandilla bohemia de su versi\u00f3n de La Tortuga Morada. Se le ve\u00eda de paseo, en fiestas y de compras, con ese look medio hippie con que asumi\u00f3 esa etapa.<\/p>\n<p>La derrota electoral de 1990 marca el reencuentro entre Daniel Ortega y Rosario Murillo. Ella regresa de M\u00e9xico y lo acuerpa. Y le recuerda adem\u00e1s:<br \/>\n\u2014Te lo dije.<\/p>\n<p>Con ese regreso, de alguna manera triunfante, le est\u00e1 reforzando ese poder m\u00edtico que siempre ha pretendido sobre \u00e9l. Ella le demuestra que el proyecto pol\u00edtico que emprendi\u00f3 solo fracasa, le recuerda sus problemas de salud, le cuestionaba ese mundo de amigotes y c\u00f3mo las advertencias que ella le hizo sobre quienes lo iban a traicionar se vienen cumpliendo. Finalmente, en 1998, se produce la denuncia por abuso sexual de su hijastra Zoilam\u00e9rica, y ella le da la espalda a su hija y cierra filas con \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Todo lo que me hiciste en el pasado aqu\u00ed te lo devuelve la vida \u2014le dice. Y a partir de ah\u00ed logra el control sobre \u00e9l que busc\u00f3 toda su vida.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43113\" aria-describedby=\"caption-attachment-43113\" style=\"width: 623px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega35.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-43113 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega35.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"351\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134312\/284-MurilloOrtega35.jpg 623w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134312\/284-MurilloOrtega35.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134312\/284-MurilloOrtega35.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43113\" class=\"wp-caption-text\"><em>En 1990 Daniel Ortega perdi\u00f3 las alecciones contra Violeta Barrios y tuvo que entregar el poder. <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Mientras alza su mano anillada para jurar como vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo tal vez recuerda sus d\u00edas en el barrio San Andr\u00e9s de Managua, sus confidencias y correr\u00edas con Camilo Ortega o los poemas que intercambi\u00f3 con Daniel Ortega cuando este purgaba condena en la c\u00e1rcel Modelo de Managua. O la ocasi\u00f3n aquella en que se lo encontr\u00f3, ya libre \u00e9l y ella embarazada, en Caracas, Venezuela. O cuando lleg\u00f3 a Le\u00f3n liberado, en julio del 79, estrenando uniforme verde olivo y con armas que nunca dispar\u00f3. O sus pleitos con el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal en los a\u00f1os ochenta o las noches de bohemia en la discoteca que se dio a hacer en su propia casa cuando sinti\u00f3 que ser primera dama no era lo suyo o el d\u00eda que, acuerpada por casi todos sus hijos, sali\u00f3 en defensa de las acusaciones de violaci\u00f3n que su hija Zoilam\u00e9rica Ortega Murillo le hizo a su esposo, Daniel Ortega Saavedra. O, mejor a\u00fan, tal vez piense en el d\u00eda que llevado de su mano, Daniel Ortega recuper\u00f3 la banda presidencial, y que ese d\u00eda, 10 de enero de 2017, se la ha vuelto a poner por tercera vez consecutiva, contra toda Ley y pron\u00f3stico, y ella misma est\u00e1 jurando como vicepresidenta de la Rep\u00fablica de Nicaragua, a solo un paso del poder total.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43111\" aria-describedby=\"caption-attachment-43111\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega23.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-43111\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MurilloOrtega23-1024x680.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134317\/284-MurilloOrtega23.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134317\/284-MurilloOrtega23.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134317\/284-MurilloOrtega23.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134317\/284-MurilloOrtega23.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43111\" class=\"wp-caption-text\"><em>Daniel y Rosario en la Catedral de Managua.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<h3>Matrimonios<\/h3>\n<p>El s\u00e1bado 3 de septiembre de 2005 Rosario Murillo y Daniel Ortega \u201crenovaron sus votos\u201d matrimoniales en ceremonia celebrada en la capilla privada de la Universidad Cat\u00f3lica de Nicaragua Redentoris Mater.<\/p>\n<p>La misa estuvo presidida por el cardenal Miguel Obando y Bravo. Los testigos fueron el doctor Rafael Sol\u00eds, magistrado de la Corte Suprema de Justicia, y Elba Ubeda Mendoza, una especie de cham\u00e1n, especialista en Medicina Natural. No es un matrimonio, aclararon, es renovaci\u00f3n de votos.<\/p>\n<p>En una declaraci\u00f3n notarial, el 29 de agosto del 2005, Ortega y Murillo dieron testimonio de haber contra\u00eddo matrimonio aproximadamente entre octubre y noviembre de 1978, en San Jos\u00e9, Costa Rica. La misa, dicen, fue celebrada por el sacerdote y guerrillero Gaspar Garc\u00eda Laviana, y que por las circunstancias de la guerra no hay documento de esa ceremonia.<\/p>\n<p>Sin embargo, en mayo del 2004, Murillo public\u00f3 un art\u00edculo en el que lamentaba que todav\u00eda, 27 a\u00f1os despu\u00e9s no se hubiesen casado formalmente todav\u00eda. \u201cDel casamiento que todav\u00eda no hemos tenido, Daniel y yo, que a lo mejor, alg\u00fan d\u00eda, si nos decidimos, si yo le doy el s\u00ed y \u00e9l a m\u00ed, podr\u00eda ser que caminemos de la puerta-al-altar-a-la-puerta, con todos nuestros hijos, nueras, yernos y nietos, como mejores amigos\u201d.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n a ambas bodas, parece ser pol\u00edtica. En noviembre del 2001, pocos d\u00edas antes de las elecciones, el cardenal Miguel Obando, en esos d\u00edas a\u00fan adversario de Ortega, enumer\u00f3 los requisitos que deb\u00eda reunir el candidato id\u00f3neo. Entre ellos cuestion\u00f3 la \u201cuni\u00f3n de hecho\u201d.<\/p>\n<p>\u201cAl votar\u201d, dijo Obando, \u201cdebemos preguntarnos: \u00bfda el candidato un apoyo decidido y claro al matrimonio y a la familia de fundaci\u00f3n matrimonial, en contra de la tendencia de equiparar el verdadero matrimonio con otro tipo de uniones? El Estado vale lo que valgan las familias que lo forman\u201d. Ortega perdi\u00f3 esas elecciones frente al candidato liberal Enrique Bola\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una serie de eventos, fortuitos algunos, provocados los otros, llevaron a que Daniel Ortega y Rosario Murillo se convirtieran en el binomio de poder en Nicaragua. Este es su origen. 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