{"id":43138,"date":"2018-08-10T16:48:56","date_gmt":"2018-08-10T22:48:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=43138"},"modified":"2018-09-29T22:38:25","modified_gmt":"2018-09-29T22:38:25","slug":"el-fin-de-los-ceaucescu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-fin-de-los-ceaucescu\/","title":{"rendered":"El fin de los Ceaucescu"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Un a\u00f1o despu\u00e9s, un periodista de origen cubano lleg\u00f3\u00a0a Rumania para reconstruir los \u00faltimos tres d\u00edas del dictador Nicolae Ceaucescu y su mujer. Este es el relato para Magazine de su visita<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Emilio Suri Quesada<\/strong><\/p>\n<p>T odav\u00eda, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, me impresiona la mirada de incredulidad de Nicolae Ceaucescu y su mujer en el momento que, por primera vez, tras decenas de a\u00f1os en el poder, la multitud que est\u00e1n acostumbrados a dominar como un reba\u00f1o, no obedece.<\/p>\n<p>La gente que est\u00e1 en la plaza, delante del Comit\u00e9 Central del Partido, el lugar que en infinidad de ocasiones le ha servido para comprobar el poder que ejerce sobre todos, est\u00e1 a punto de estallar. Es 22 de diciembre de 1989 y si est\u00e1s all\u00ed puedes ver c\u00f3mo los ojos de los congregados tienen algo de la expresi\u00f3n de los peces cuando llevan horas fuera del agua. La calma que lo envuelve todo le da al ambiente un aire gelatinoso. Desde el balc\u00f3n, El Conducator no puede dar cr\u00e9dito a lo que ve y asombrado, mira a Elena.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Diles algo, h\u00e1blales! \u2014le dice ella en voz baja pero imperativa.<\/p>\n<p>Abajo, el silencio de la multitud por la que \u00e9l, su mujer, sus hijos y sus parientes han sacrificado la vida para convertirlos en habitantes de un estado multilateralmente desarrollado, parece haberse transformado en una descomunal mole que, de un momento a otro, puede convertirse en l\u00e1pida.<\/p>\n<p>Ah\u00ed est\u00e1n los que todav\u00eda creen en \u00e9l y le apoyan, los pusil\u00e1nimes, los temerosos, los cobardes, los infiltrados, los delatores, los militantes, los oportunistas, los indiferentes, los que aplauden a quien les da de comer, los que dan vivas cuando la mayor\u00eda da vivas, los peleles de siempre, en fin, la masa.<\/p>\n<p>Nicolae Ceaucescu, el l\u00edder, el camarada Conducator, el primer secretario del Comit\u00e9 Central del Partido, el jefe supremo de las fuerzas armadas, el due\u00f1o y controlador de la vida y muerte de todo el pa\u00eds no puede comprender, ni creer, ni imaginar que el pueblo que \u00e9l ha conducido victorioso hasta la \u00c9poca de Oro haya dejado de aplaudirlo, de vitorearlo, de mirarlo y de seguirlo. Es como si alguien, de golpe, hubiese descorrido el manto de miedo que siempre, como hechiz\u00e1ndola, envolv\u00eda a la multitud.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43161\" aria-describedby=\"caption-attachment-43161\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-NICOLAE.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-43161\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-NICOLAE-1024x688.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134203\/284-MAG-NICOLAE.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134203\/284-MAG-NICOLAE.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134203\/284-MAG-NICOLAE.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134203\/284-MAG-NICOLAE.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43161\" class=\"wp-caption-text\">24 de noviembre de 1989, un mes antes de ser ejecutados luego de una repentina insurrecci\u00f3n popular.\u00a0Durante 24 a\u00f1os, Nicolae Ceaucescu fue el \u201chombre fuerte\u201d de Rumania, por eso lo tom\u00f3 totalmente por sorpresa la revuelta del pueblo.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_43153\" aria-describedby=\"caption-attachment-43153\" style=\"width: 878px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-CEAUSESCU-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-43153 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-CEAUSESCU-1.jpg\" alt=\"\" width=\"878\" height=\"765\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134212\/284-MAG-CEAUSESCU-1.jpg 878w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134212\/284-MAG-CEAUSESCU-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134212\/284-MAG-CEAUSESCU-1.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134212\/284-MAG-CEAUSESCU-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 878px) 100vw, 878px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43153\" class=\"wp-caption-text\">Su esposa Elena ocup\u00f3 durante nueve a\u00f1os el cargo de viceministra primera del pa\u00eds, hasta su ejecuci\u00f3n. FOTO\/ AGENCIAS<\/figcaption><\/figure>\n<p>Es una conspiraci\u00f3n para derrocar al socialismo. Hay que encontrar al traidor, mostr\u00e1rselo al pueblo y darle un ejemplar castigo para que a nadie, por los siglos de los siglos, se le ocurra hacer lo mismo. El Jefe necesita con urgencia que sus allegados le coloquen delante la cabeza del atrevido en bandeja de plata. Pero, esta vez a su lado, nadie mueve un dedo. Su tiempo acaba de extinguirse. Es como si, simplemente, un no aplauso y un silencio prolongado sirvieran de detonante para el estallido que marca el viaje hacia la nada de la familia Ceaucescu.<\/p>\n<p>Tantos a\u00f1os de dictadura y represi\u00f3n en donde de cada tres habitantes uno era delator oficial; el otro chivato aficionado y el tercero, aterrorizado, hablaba lo que sab\u00eda y lo que no, lo inventaba; tantos inviernos en donde los hijos de vecinos del pa\u00eds ten\u00edan que dormir con la ropa de calle puesta para no congelarse. Eran tantos a\u00f1os de hambruna, contrabando, corrupci\u00f3n; tantos quinquenios de planes econ\u00f3micos incumplidos; tantos a\u00f1os de megaloman\u00eda del tirano y su mujer, tantos suicidios silenciados, tanto odio, tanta frustraci\u00f3n, tanta simulaci\u00f3n, tanto temor y tanta miseria que ya no pueden soportar m\u00e1s y se produce el estallido delante del dictador sin que su temida Seguridad pueda mover un dedo para impedirlo.<\/p>\n<p>El desespero y la impotencia de Ceaucescu crece, al igual que la ira en los ojos de su mujer cuando, los mismos que hasta hac\u00eda unas horas se degradaban como seres humanos al adularlo, comienzan a gritarle: \u201c\u00a1Jos, Jos, Jos Jos!\u201d Gritan: \u201c\u00a1Abajo, abajo, abajo!\u201d Gritan con las entra\u00f1as, con la misma vehemencia con que antes lo vitoreaban. Gritan con la rabia de quien durante a\u00f1os se siente traicionado.<\/p>\n<p>El hilo del poder acaba de romperse con una facilidad que nadie espera. Los tanques salen a la calle pero no se atreven a disparar y, como siempre, los j\u00f3venes son los que pagan con su vida. Los viejos camajanes comienzan a hacer pactos de silencio con el nuevo poder: yo no digo de ti, t\u00fa no dices de m\u00ed. Yo no hice nada malo, ni t\u00fa tampoco. La culpa de todo la tiene Ceaucescu. Hay que impedir que diga lo que sabe de todos nosotros. Hay que silenciarlo.<\/p>\n<p>As\u00ed de simple es la f\u00f3rmula.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43160\" aria-describedby=\"caption-attachment-43160\" style=\"width: 1004px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-CEAUSESCU-11.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-43160 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-CEAUSESCU-11.jpg\" alt=\"\" width=\"1004\" height=\"565\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134204\/284-MAG-CEAUSESCU-11.jpg 1004w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134204\/284-MAG-CEAUSESCU-11.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134204\/284-MAG-CEAUSESCU-11.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134204\/284-MAG-CEAUSESCU-11.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 1004px) 100vw, 1004px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43160\" class=\"wp-caption-text\">24 a\u00f1os dur\u00f3 el r\u00e9gimen sangriento del tirano rumano. Ac\u00e1 Ceacescu ante la multitud que a\u00f1os m\u00e1s tarde se rebelar\u00eda en su contra.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Aquel 22 de diciembre el mundo entero y, en especial, los europeos, vinito en mano frente al televisor, pod\u00edan ver en vivo y en directo la cacer\u00eda de Ceaucescu y su mujer.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda los que est\u00e1n en la plaza, frente al Comit\u00e9 Central, ven por \u00faltima vez la figura del Conducator asomada al balc\u00f3n. Est\u00e1n tan conmocionados que apenas escuchan los motores de un helic\u00f3ptero que, poco a poco, gana altura y se pierde en direcci\u00f3n a la casa que el matrimonio tiene en Snagov, muy cerca de donde est\u00e1 enterrado Dr\u00e1cula.<\/p>\n<p>Todav\u00eda me parece escuchar al piloto cuando cont\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda dejado abierta la comunicaci\u00f3n del aparato para que todos los que ten\u00edan que saberlo en tierra supieran por d\u00f3nde iban y hacia d\u00f3nde se dirig\u00edan. En su momento me impresion\u00f3 su testimonio y, a\u00f1os m\u00e1s tarde, me llen\u00e9 de interrogantes cuando supe que hab\u00eda muerto poco despu\u00e9s en misteriosas circunstancias.<\/p>\n<p>Justo al a\u00f1o de la llamada revoluci\u00f3n rumana, reconstru\u00ed, in situ, los \u00faltimos tres d\u00edas de Ceaucescu y me resulta llamativo que ninguno de los numerosos testigos pudiera precisar a manos de qui\u00e9nes fueron a parar las voluminosas valijas que recogieron en Snagov en donde, afirman, hab\u00eda una de ellas llena de dinero en divisas y joyas. Tampoco, entonces, como ahora, nadie fue capaz de precisar qu\u00e9 pa\u00edses vecinos o lejanos estuvieron detr\u00e1s de aquellos hechos.<\/p>\n<p>En 1989, uno estaba en plena forma period\u00edstica y por un buen reportaje era capaz de jugarse el tipo. Era tan ingenuo o idiota que pensaba que en Cuba todav\u00eda quedaba espacio para, entre l\u00edneas, jugar a hacer periodismo. Periodismo Aspirina, le llam\u00e1bamos porque serv\u00eda para aliviar el dolor de cabeza que viv\u00edan a diario los lectores.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43157\" aria-describedby=\"caption-attachment-43157\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-CEAUSESCU-7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-43157 size-large\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-CEAUSESCU-7-1024x715.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"447\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134208\/284-MAG-CEAUSESCU-7.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134208\/284-MAG-CEAUSESCU-7.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134208\/284-MAG-CEAUSESCU-7.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134208\/284-MAG-CEAUSESCU-7.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134208\/284-MAG-CEAUSESCU-7.jpg 1433w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43157\" class=\"wp-caption-text\">El r\u00e9gimen de los Ceaucescu foment\u00f3 un riguroso culto a la personalidad.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Aquel primer invierno sin Ceaucescu llegu\u00e9 a Rumania y m\u00e1s de un rumano, amparado bajo los efectos de la euforia y con la creencia de que con la muerte del tirano todo cambiar\u00eda, me pregunt\u00f3 si hab\u00eda ido a vivir lo que se siente cuando un pa\u00eds acaba de librarse de un dictador.<\/p>\n<p>Llamaba la atenci\u00f3n ver como muchos de los que hasta hacia solo unos meses hab\u00edan sido furibundos admiradores del Conducator y comunistas ac\u00e9rrimos eran, ahora, los grandes defensores del capitalismo. Daba c\u00f3lera pensar en los j\u00f3venes muertos y ver como muchos de los integrantes de la polic\u00eda pol\u00edtica, con las divisas robadas, eran propietarios de unas firmas comerciales denominadas SRL (Sociedad de Responsabilidad Limitada) y exhib\u00edan en los escaparates de sus negocios una ensaladas de art\u00edculos que evidenciaban a las claras que el socialismo tambi\u00e9n le mataba el buen gusto a las personas.<\/p>\n<p>Los rumanos, embobados, como ni\u00f1os ante un escaparate de juguetes, miraban la extra\u00f1a mezcla de productos de todo a cien: encendedores, bragas de colores chillones, cafeteras, cigarrillos, cocacolas, condones, radios transistores, cuchillas de afeitar, dulces de fabricaci\u00f3n casera, velas para los muertos, g\u00fcisquis de dudosas marcas y todo lo que uno pudiera imaginar. En ese tiempo, todo Bucarest parec\u00eda un bazar enorme de edificios tristes, con olor en las esquinas a carne asada a la parrilla, aguardiente y orines de cerveza tomada con las prisas de quien tiene una vieja sed por olvidar el pasado.<\/p>\n<p>En aquel viaje tuve suerte y entrevist\u00e9 al entonces primer ministro Petre Roman y me di a la tarea de cazar los testimonios de quienes personalmente, participaron en la muerte del matrimonio Ceaucescu: los pilotos, el personal que trabajaba en el palacio de Snagov, los choferes de los Dacias que los dejaron varados, alguna de la gente de las aldeas por donde pasaron y, hasta al propio Gelu Voic\u00e1n, el jefe del juicio y las ejecuciones; un hombre de hablar pausado y mirada penetrante que, sin perder el aplomo, me cont\u00f3 que en el fusilamiento fueron muchas las armas que dispararon contra el cuerpo del dictador y su mujer. Si alguien se hubiera dado a la tarea de pesar los cuerpos antes y despu\u00e9s del linchamiento hubiera podido comprobar que le hab\u00edan metido entre pecho y espalda varios kilogramos de plomo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_43164\" aria-describedby=\"caption-attachment-43164\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-EJECUCI\u00d3N.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-43164\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-EJECUCI\u00d3N-1024x655.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"409\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43164\" class=\"wp-caption-text\">El sitio donde los Ceaucescu fueron ejecutados es hoy un atractivo tur\u00edstico. Miles de extranjeros llegan a visitar el sitio donde el dictador cay\u00f3 de rodillas, en un patio del antiguo cuartel militar de Targoviste, situado a unos 80 kil\u00f3metros al noroeste de Bucarest.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Fue un 25 de diciembre. No import\u00f3 que fuera Navidad.<\/p>\n<p>\u2014Que la tierra les sea leve \u2014me cont\u00f3 Gelu Voic\u00e1n haber dicho cuando las primeras paletadas de tierra comenzaron a caer sobre los cuerpos.<br \/>\nDe aquella entrevista, en donde me cont\u00f3 con pelos y se\u00f1ales su versi\u00f3n de los hechos, lo que m\u00e1s me ha quedado fue la manera en que me despidi\u00f3:<br \/>\n\u2014Suerte \u2014me dijo y agreg\u00f3, sonriendo con picard\u00eda\u2014, \u00bfy usted cree que en su pa\u00eds le van a publicar esto?<\/p>\n<p>Al llegar a Cuba le entregu\u00e9 con premura mis trabajos al director del peri\u00f3dico. Sab\u00eda que era material de primera. El director no escatim\u00f3 elogios al leerlos, pero cuando lo apremi\u00e9 para publicarlos, me dijo que hab\u00eda tenido que mandarlos a revisar a la direcci\u00f3n del Partido.<br \/>\nCon mi impaciencia habitual fui donde el responsable ideol\u00f3gico del Comit\u00e9 Central Partido y tras felicitarme, se acarici\u00f3 el bigote y me sugiri\u00f3 que era mejor colocar la entrevista de Petre Roman en la agencia de noticias Prensa Latina porque Cuba le deb\u00eda un dinero a Rumania y porque, adem\u00e1s, el entrevistado, suger\u00eda que Cuba se abriera a los cambios que se estaban operando en el mundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY los tres \u00faltimos d\u00edas de Ceaucescu? \u2014ataqu\u00e9.<\/p>\n<p>El funcionario se levant\u00f3 de su sill\u00f3n, rode\u00f3 la mesa y en un tono paternalista, me puso la mano en el hombro y dijo:\u2014Tranquilo, ese trabajo est\u00e1 en manos del Comandante en Jefe. Seg\u00fan tenga una respuesta te llamo al peri\u00f3dico.<br \/>\nUna semana m\u00e1s tarde, el director del peri\u00f3dico me comunic\u00f3:<br \/>\n\u2014Me dijeron que Fidel y Ra\u00fal se leyeron el trabajo.<br \/>\n\u2014De acuerdo, pero yo no escribo solo para ellos \u2014le respond\u00ed a medio camino entre la seriedad y la broma.<br \/>\nEl director se acomod\u00f3 sus gafas de montura de pl\u00e1stico y cre\u00ed percibir como, al igual que en otras ocasiones en que le soltaba comentarios irreverentes, me hac\u00eda se\u00f1as con el dedo \u00edndice avis\u00e1ndome que su oficina pod\u00eda estar pinchada.<br \/>\n\u2014Les gust\u00f3 lo que hiciste, pero han decidido que no se publique.<br \/>\n\u2014Pero, co\u00f1o, si Fidel no pod\u00eda ver ni en pintura a Ceaucescu \u2014repliqu\u00e9.<br \/>\n\u2014El problema no es ese. Es que dicen que aqu\u00ed hay mucho loco suelto y nunca se sabe lo que puede ocurr\u00edrseles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Sobre el autor<\/h3>\n<figure id=\"attachment_43149\" aria-describedby=\"caption-attachment-43149\" style=\"width: 204px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-RUMANIA-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-43149 size-medium\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-RUMANIA-2-204x300.jpg\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134217\/284-MAG-RUMANIA-2.jpg 204w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134217\/284-MAG-RUMANIA-2.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134217\/284-MAG-RUMANIA-2.jpg 695w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134217\/284-MAG-RUMANIA-2.jpg 1433w\" sizes=\"(max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43149\" class=\"wp-caption-text\">Emilio Suri Quesada<\/figcaption><\/figure>\n<p>Emilio Sur\u00ed Quesada naci\u00f3 en Camag\u00fcey, Cuba, 1952, y vive actualmente en Alcal\u00e1 de Henares, Espa\u00f1a. Poeta, narrador y periodista. Es uno de los m\u00e1s laureados corresponsales de guerra cubanos en las \u00faltimas d\u00e9cadas y uno de los impulsores del periodismo literario y de participaci\u00f3n en la isla.<br \/>\nComo corresponsal de guerra y enviado especial ha cubierto conflictos en Angola, Nicaragua, El Salvador, M\u00e9xico, Estados Unidos, Chile, Per\u00fa, Argentina, Bolivia, antigua Yugoeslavia, Francia, antiguo Sahara Espa\u00f1ol con el Frente Polisario, Argelia, Namibia, Sud\u00e1frica y Rumania donde reconstruy\u00f3 los \u00faltimos d\u00edas de los Ceaucescu.<br \/>\nEn 1988 mereci\u00f3 el Premio Internacional de Periodismo Jos\u00e9 Mart\u00ed por su libro \u201cLos cachorros andan sueltos\u201d, en donde cuenta sus vivencias en el Batall\u00f3n de Lucha Irregular Rufo Mar\u00edn en las monta\u00f1as de Nicaragua cuando este se enfrentaba a las fuerzas contra; dicha obra tambi\u00e9n mereci\u00f3 recomendaci\u00f3n en el Concurso Casa de las Am\u00e9ricas en el g\u00e9nero testimonio y fue r\u00e9cord de ventas en Cuba y Nicaragua en donde fue el segundo libro m\u00e1s le\u00eddo en 1989.<\/p>\n<h3>El r\u00e9gimen del\u00a0\u201cConducator\u201d<\/h3>\n<figure id=\"attachment_43147\" aria-describedby=\"caption-attachment-43147\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-RUMANIA-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-43147\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-RUMANIA-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134220\/284-MAG-RUMANIA-1.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134220\/284-MAG-RUMANIA-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134220\/284-MAG-RUMANIA-1.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-43147\" class=\"wp-caption-text\"><em>Palacio del Pueblo , en Rumania.\u00a0<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>El presidente rumano instal\u00f3 un r\u00e9gimen y un culto a su persona inspirados en los que impusieron sus colegas de China y Norcorea, con la diferencia importante de que aquellos dos no murieron fusilados. Se hizo llamar el \u201cConducator\u201d (Conductor o l\u00edder) y el \u201cGenio de los C\u00e1rpatos\u201d e incluso usaba un cetro de monarca en sus apariciones p\u00fablicas. Elena, a su vez, volvi\u00f3 a Rumania convertida en otra mujer y m\u00e1s tarde pidi\u00f3 para s\u00ed misma el t\u00edtulo de \u201cMadre de la Naci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEnormes cantidades de recursos se dedicaron a glosar al Conducator, a exponer sus retratos, a organizarles actos de honor y apoyo p\u00fablicos, a componer m\u00fasica y escribir poes\u00edas en ellos inspirada y a ellos dedicada. Los responsables administrativos regionales y municipales compet\u00edan entre ellos en su af\u00e1n por destacar. El dinero disponible se destinaba a su mayor gloria\u201d, relata Josep Miguel Vi\u00f1al, en su art\u00edculo \u201cDal\u00ed y el cetro de Ceaucescu\u201d.<\/p>\n<p>Elena, sin embargo, no solo quer\u00eda ser la \u201cmadre\u201d de todos los rumanos, estaba decidida a convertirse en una \u201ccient\u00edfica de renombre universal\u201d pese a que a duras penas conoc\u00eda la f\u00f3rmula H2O. Se dedic\u00f3 a conquistar t\u00edtulos de dudosa procedencia que a su vez le permitieron entrar al Gobierno por la puerta grande, escalar puestos hasta ocupar el cargo de viceprimera ministra y controlar en su totalidad el campo acad\u00e9mico y de investigaciones cient\u00edficas. Ella conced\u00eda las becas de investigaci\u00f3n y dictaba qu\u00e9 carreras deb\u00edan ofrecerse.<\/p>\n<p>Si \u00e9l era el Conducator, ella era sabia, ingeniera, doctora, acad\u00e9mica, h\u00e9roe de la patria, dignidades que la acompa\u00f1aban en las publicaciones de los medios de comunicaci\u00f3n que le rend\u00edan pleites\u00eda.<\/p>\n<p>Los delirios de Elena y Nicolae alcanzaron el cl\u00edmax en la construcci\u00f3n del Palacio del Pueblo, que, por supuesto, no se hizo para el pueblo. A\u00fan hoy es el edificio administrativo m\u00e1s grande, m\u00e1s pesado y m\u00e1s caro del mundo. La mole ocupa 350 mil metros cuadrados y cuenta con unas mil habitaciones. Para levantarla se derrumbaron barrios del centro de Bucarest, iglesias, monasterios y sinagogas. \u201cTrabajando d\u00eda y noche, se necesitaron al menos 20 mil soldados y prisioneros pol\u00edticos para crear este edificio de inspiraci\u00f3n norcoreana\u201d, apunta BBC Mundo.<\/p>\n<p>Las obras comenzaron en 1985, pero los Ceaucescu, que se propon\u00edan unir los poderes del Estado en un solo edificio, no llegaron a verlo terminado. A finales de 1989, cuando el comunismo se derrumbaba en Europa del Este, en menos de diez d\u00edas una revuelta ciudadana apoyada por el Ej\u00e9rcito los sac\u00f3 del poder para ponerlos frente al pelot\u00f3n de fusilamiento.<\/p>\n<p>A juicio del analista William Horsley, la ca\u00edda de la pareja \u201cvino como resultado de su violenta reacci\u00f3n a las quejas p\u00fablicas sobre problemas locales como escasez de alimentos, en diciembre de 1989\u201d. Las protestas comenzaron el 16 en Timisoara y, a medida que la represi\u00f3n crec\u00eda, repicaron en las ciudades m\u00e1s importantes del pa\u00eds.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen de lujos, vanidad y autoritarismo, protegido por la violenta Securitate, polic\u00eda secreta de Rumania, dur\u00f3 24 a\u00f1os. Los Ceaucescu fueron ejecutados en Navidad, tras un juicio sumario, acusados de genocidio, abuso de poder y da\u00f1os a la econom\u00eda nacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Or\u00edgenes<\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-CEAUSESCU-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-43155\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/284-MAG-CEAUSESCU-3.jpg\" alt=\"\" width=\"980\" height=\"552\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134209\/284-MAG-CEAUSESCU-3.jpg 980w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134209\/284-MAG-CEAUSESCU-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134209\/284-MAG-CEAUSESCU-3.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/07134209\/284-MAG-CEAUSESCU-3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Elena Ceaucescu naci\u00f3 como Lenuta Petrescu, el 7 de enero de 1916 en Petresti, un pueblo peque\u00f1o de Valaquia del Norte. En el mismo mes (el 26 de enero) y la misma regi\u00f3n, solo que dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, naci\u00f3 Nicolae Ceauce.<\/p>\n<p>\u00c9l era aprendiz de zapatero y se dice que ella vend\u00eda palomitas de ma\u00edz. Se conocieron en 1939, cuando ambos eran disidentes y ten\u00edan ganas de cambiar el orden del mundo, cuenta Diane Ducret en el libro \u201cLas mujeres de los dictadores\u201d.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, en 1940, en una de esas vueltas del destino, Nicolae fue capturado y en la c\u00e1rcel conoci\u00f3 a la persona que decidir\u00eda su futuro: un exferroviario jefe de la \u201cfacci\u00f3n carcelaria\u201d, quien lo convirti\u00f3 en su protegido pol\u00edtico. Era nada menos que Gheorghiu-Dej, futuro presidente de Rumania.<\/p>\n<p>Cuando Dej se convirti\u00f3 en el \u201chombre fuerte\u201d de su pa\u00eds, Nicolae se vio \u201cpropulsado como secretario de la Uni\u00f3n de Juventudes Comunistas sin haber tenido que pronunciar un solo mit\u00edn\u201d, asegura Ducret.<\/p>\n<p>Sin embargo, en cuatro a\u00f1os de c\u00e1rcel no hab\u00eda podido borrar el recuerdo de su idilio con Lenuta. Se cas\u00f3 con ella el 23 de diciembre de 1947 e hizo que le cambiaran el nombre, pues, previendo que un d\u00eda llegar\u00eda a ser un gran l\u00edder, no pod\u00eda permitir que cualquiera se refiriera a su esposa como \u201cMi Dulce\u201d (eso significa Lenuta).<\/p>\n<p>Elena fue su mano derecha, la mujer que incluso le aplicaba las inyecciones de insulina para la diabetes. Seg\u00fan Ducret, \u201cno habr\u00eda podido vivir sin ella\u201d.<\/p>\n<p>Con lo inseparables que eran, tambi\u00e9n fueron ejecutados juntos, el 25 de diciembre de 1989.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, un periodista de origen cubano lleg\u00f3 a Rumania para reconstruir los \u00faltimos tres d\u00edas del dictador Nicolae Ceaucescu y su mujer.<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":43169,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[1549],"class_list":["post-43138","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-revolucion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43138"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43138\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44400,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43138\/revisions\/44400"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43169"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}