{"id":46346,"date":"2019-02-10T02:51:37","date_gmt":"2019-02-10T02:51:37","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=46346"},"modified":"2020-11-28T13:53:15","modified_gmt":"2020-11-28T19:53:15","slug":"la-diplotienda-el-oasis-comercial-de-los-sandinistas-en-los-ochenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-diplotienda-el-oasis-comercial-de-los-sandinistas-en-los-ochenta\/","title":{"rendered":"La Diplotienda, el \u00aboasis\u00bb comercial de los sandinistas en los ochenta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">En medio de las penurias que viv\u00edan los nicarag\u00fcenses en los a\u00f1os 80 por la escasez de productos, las filas y los racionamientos, se alzaba una tienda donde se encontraba de todo y de primera calidad. Se compraba en d\u00f3lares y estaba reservada para los diplom\u00e1ticos extranjeros y los miembros de la c\u00fapula sandinista<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Eduardo Cruz<\/strong><\/p>\n<p>La Diplotienda cerr\u00f3 definitivamente sus puertas el viernes 13 de noviembre de 1992, pero todav\u00eda existe al menos en el lugar m\u00e1s rec\u00f3ndito de la memoria de quienes vivieron en la Nicaragua de la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta del siglo pasado.<\/p>\n<p>Para unos era como un lugar prohibido, al que no se pod\u00eda entrar a menos que fuera de la mano de alg\u00fan extranjero o que se tuviera alguna relaci\u00f3n con lo m\u00e1s alto de la dirigencia sandinista. Para otros era la oportunidad de, con d\u00f3lares en mano, comprar productos extranjeros, de buena calidad y relativamente baratos.<\/p>\n<p>La Diplotienda tal vez no sea nada del otro mundo si la vemos con los ojos de la actualidad, cuando se puede ir libremente a supermercados bien surtidos, donde se puede encontrar desde sal refinada hasta llantas de carro. Pero era un oasis en la Nicaragua de los a\u00f1os ochenta, cuando hasta los insumos de primera necesidad escaseaban y los que hab\u00eda era de mala calidad y se distribu\u00edan mediante tarjetas de racionamiento. Los supermercados luc\u00edan sus estantes vac\u00edos o rellenados con productos nacionales o provenientes de pa\u00edses socialistas, como la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica o Bulgaria.<\/p>\n<p>Ni siquiera en el mercado Oriental se pod\u00edan encontrar productos importados, a no ser que fuese en el mercado negro.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46349\" aria-describedby=\"caption-attachment-46349\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda02.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46349\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda02.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"456\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46349\" class=\"wp-caption-text\"><em>Afluencia de clientes en la Diplotienda de los a\u00f1os 80, ubicada en el reparto Serrano. La tienda era el \u00fanico lugar donde se vend\u00edan productos importados de calidad, pero el acceso a la misma estaba restringido al p\u00fablico general. LA PRENSA\/ CORTES\u00cdA\/ IHNCA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>El \u201cpadre\u201d de la Diplotienda nicarag\u00fcense fue el ya fallecido Herty Lewites, quien como ministro de Turismo la concibi\u00f3 en 1982 despu\u00e9s de que los diplom\u00e1ticos residentes en Nicaragua se quejaran que no se pod\u00eda encontrar papel higi\u00e9nico siquiera, explica su hermano Sa\u00fal Lewites. La idea, seg\u00fan dijo el propio Lewites en 1987 al diario <em>Barricada<\/em>, era captar los d\u00f3lares que ingresaban los miles de extranjeros que llegaban al pa\u00eds, ya fueran diplom\u00e1ticos, cooperantes o turistas.<\/p>\n<p>Sin embargo, el exministro de Educaci\u00f3n en esos a\u00f1os ochenta, Carlos T\u00fcnnermann, explica que en realidad la Diplotienda era una imitaci\u00f3n de la que hab\u00eda en Cuba y en otros pa\u00edses socialistas de la Europa del este. Y que, con el tiempo, se convirti\u00f3 en un \u201cprivilegio\u201d para unos pocos nicarag\u00fcenses, una contradicci\u00f3n en una sociedad que pretend\u00eda promover la igualdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Todav\u00eda dos o tres a\u00f1os despu\u00e9s del triunfo de la Revoluci\u00f3n sandinista, que ocurri\u00f3 en 1979, en Nicaragua se pod\u00edan encontrar productos de buena calidad. Eran famosos la bebida en polvo Kool-Aid o el Tang. Los cigarrillos Marlboro, Kent, Diplomatic. La pasta dental Colgate. El desodorante Old Spice. Son solo algunos ejemplos entre muchos otros productos extranjeros.<\/p>\n<p>Para 1982 la escasez de esos productos se hizo evidente. La escritora Gioconda Belli lo explica as\u00ed en su libro <em>El pa\u00eds bajo mi<\/em> <em>piel<\/em>: \u201cLo que m\u00e1s me cost\u00f3 a m\u00ed fue acostumbrarme a la falta del papel higi\u00e9nico; tener que usar peri\u00f3dicos, servilletas. Iba a cualquier lugar, por distante que fuera, a conseguir un rollo. Se vend\u00edan a precio de lujo, aunque eran unos rollos primitivos, mal embobinados, producidos con papel reciclado\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46359\" aria-describedby=\"caption-attachment-46359\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/427-DOM-REPORTAJE-NICARAGUA10.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-46359 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/427-DOM-REPORTAJE-NICARAGUA10.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"383\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46359\" class=\"wp-caption-text\"><em>Un supermercado de la Nicaragua de los a\u00f1os ochenta, desabastecido. FOTO\/ CORTES\u00cdA\/ IHNCA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Todo aquello era producto del embargo econ\u00f3mico que Estados Unidos impuso a Nicaragua con la llegada de Ronald Reagan a la Presidencia. En el libro <em>Adi\u00f3s muchachos<\/em>, el escritor Sergio Ram\u00edrez indica que en 1981, apenas lleg\u00f3 al poder Reagan, sumamente anticomunista, suspendi\u00f3 el \u00faltimo desembolso de 15 millones de d\u00f3lares, de los 75 aprobados por la administraci\u00f3n de Jimmy Carter. En ese mismo a\u00f1o, Estados Unidos anunci\u00f3 que no iba a suministrar un pr\u00e9stamo de 9.6 millones de d\u00f3lares a Nicaragua para la compra de trigo.<\/p>\n<p>Los estantes de los supermercados se comenzaron a llenar con productos nacionales. De acuerdo con reportes period\u00edsticos de la \u00e9poca, tambi\u00e9n se importaban productos de M\u00e9xico, Espa\u00f1a y Bulgaria. En la comida para ni\u00f1os, en vez de Gerber se pod\u00edan encontrar colados similares originarios de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En vez de Colgate, pastas dentales de Bulgaria o una nacional marca Dentex. De Bulgaria tambi\u00e9n ven\u00edan sopas deshidratadas, gelatinas y art\u00edculos de cocina.<\/p>\n<p>En los art\u00edculos escolares, los ni\u00f1os usaban camisas de manta. Las mochilas, algunas madres las improvisaban elaborando bolsos con tela de uniforme militar verde olivo o compraban unas mochilas d\u00e9biles, de tela, forradas con pl\u00e1stico en el interior y con las hombreras de tira que dejaban se\u00f1as en los hombros.<\/p>\n<p>La Tabacalera Nicarag\u00fcense (Tanic) comenz\u00f3 a producir los cigarrillos sin filtro Alas. Eran unos cigarros que se pod\u00edan encender por cualquiera de los dos extremos y la gente poco los quer\u00eda porque era complicado consumirlos completamente, ya que cuando se estaban terminando al fumador se le quemaba la boca. \u201cDame un Tanic\u201d, dec\u00eda la gente, en vez de decir un cigarro.<\/p>\n<p>Con la escasez lleg\u00f3 tambi\u00e9n el racionamiento. El gobierno sandinista entreg\u00f3 una tarjeta de abastecimiento en la que se establec\u00eda qu\u00e9 productos y qu\u00e9 cantidades de los mismos pod\u00edan comprar los ciudadanos. Por ejemplo, un desodorante por cada portador de la tarjeta al mes, de la marca Toque Final. O, un taco y medio de jab\u00f3n.<\/p>\n<p>Y en los supermercados, que se llamaban Del Pueblo, comenzaron las enormes filas para comprar cuatro libras de az\u00facar o lo poco que se pod\u00eda encontrar en los estantes.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46360\" aria-describedby=\"caption-attachment-46360\" style=\"width: 695px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda92.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46360\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda92.jpg\" alt=\"\" width=\"695\" height=\"881\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46360\" class=\"wp-caption-text\"><em>Mientras la Diplotienda estaba surtida de productos de calidad, los Supermercados del Pueblo apenas ofrec\u00edan productos de baja calidad y en cantidades limitadas. Arriba, colados para ni\u00f1os, tipo Gerber, originarios de Europa del este. Abajo, desodorantes Toque Final, los m\u00e1s comunes en los a\u00f1os 80. LA PRENSA\/ ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Si usted busca en los peri\u00f3dicos de los a\u00f1os ochenta cu\u00e1ndo fue que se inaugur\u00f3 la Diplotienda, no va a encontrar f\u00e1cilmente la noticia. En un informe sobre la censura period\u00edstica, que elabor\u00f3 Roberto Cardenal Chamorro y que est\u00e1 en la Biblioteca Virtual Enrique Bola\u00f1os, se explica que el gobierno sandinista evitaba que se publicara cualquier noticia que alertara a la poblaci\u00f3n sobre la desigualdad social, econ\u00f3mica y de otra \u00edndole que surgiera entre los \u201crevolucionarios\u201d y por eso no se public\u00f3 la noticia del nacimiento de la Diplotienda.<\/p>\n<p>Aunque algunos ubican el inicio en 1982 y otros en 1984, el hermano de Herty Lewites, Sa\u00fal, indica que no fue una inauguraci\u00f3n de un d\u00eda sino que fue un proceso gradual, ya que la Diplotienda empez\u00f3 con algo peque\u00f1o en el reparto Serrano, cerca de donde hoy est\u00e1 la nueva Catedral, detr\u00e1s de la actual DGI.<\/p>\n<p>En Managua, la Diplotienda comenz\u00f3 en una manzana y luego duplic\u00f3 el espacio. Igual ocurri\u00f3 con las diplotiendas que estaban en otros sitios de Nicaragua: Le\u00f3n, Chinandega, Granada, Jinotepe, Matagalpa y San Juan del Sur.<\/p>\n<p>La Diplotienda ten\u00eda dos due\u00f1os: el Estado y una empresa paname\u00f1a de la familia Motta. En la revista <em>Businnes<\/em> de diciembre del 2014, Stanley Motta indic\u00f3 que tuvo buena amistad con Herty Lewites y que trabajaron juntos en la Diplotienda.<\/p>\n<p>Para evadir el bloqueo econ\u00f3mico que impuso Estados Unidos a Nicaragua, Lewites tra\u00eda la mercanc\u00eda de Canad\u00e1 y de Panam\u00e1, desde donde llegaba en enormes furgones a Managua, explic\u00f3 el periodista norteamericano Marci McDonald, en la revista <em>Maclean\u2019s<\/em> de noviembre de 1987.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46356\" aria-describedby=\"caption-attachment-46356\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda13.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46356\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda13.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"467\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46356\" class=\"wp-caption-text\">El edificio donde funcionaba la Diplotienda ahora es una bodega. FOTO\/\u00a0\u00d3SCAR NAVARRETE<\/figcaption><\/figure>\n<p>Francisco Jim\u00e9nez trabaj\u00f3 11 a\u00f1os en la Diplotienda. Empez\u00f3 en mantenimiento y tambi\u00e9n fue bodeguero y termin\u00f3 en el \u00e1rea de entrega. Recuerda que ten\u00eda un buen salario y que a veces lo ubicaban en Supermercados Internacionales, donde hoy est\u00e1 la DGI, y en el cual vend\u00edan principalmente comestibles, y otras veces estaba en la Diplotienda, donde vend\u00edan ropa, electrodom\u00e9sticos, muebles y otros art\u00edculos. Pero todo era uno solo.<\/p>\n<p>Si la Diplotienda se parece a lo que hoy es un supermercado grande, bien surtido, se diferencia principalmente en que solo se pod\u00eda comprar en d\u00f3lares. Aunque, el gobierno sandinista emit\u00eda unos bonos que le entregaba a los altos funcionarios para que compraran en la Diplotienda. Francisco Jim\u00e9nez afirma que a los trabajadores de la Diplotienda tambi\u00e9n les daban bonos.<\/p>\n<p>A la Diplotienda solo pod\u00eda entrar personal diplom\u00e1tico acreditado en Nicaragua y los nicarag\u00fcenses autorizados mediante una tarjeta por el gobierno sandinista.<\/p>\n<p>Herty Lewites explic\u00f3 en <em>Barricada<\/em>, en febrero de 1987, que despu\u00e9s se abri\u00f3 el ingreso para personas que pose\u00edan d\u00f3lares, pero ten\u00edan que justificar la tenencia de esa moneda extranjera. A la tarjeta posteriormente le pusieron la fotograf\u00eda del usuario porque, seg\u00fan Lewites, quer\u00edan detectar a quienes compraban para satisfacer sus necesidades y a quienes luego sal\u00edan a vender m\u00e1s caro los productos en la calle.<\/p>\n<p>El periodista del <em>New York Times<\/em>, Gordon Mott, describi\u00f3 as\u00ed la Diplotienda en diciembre de 1984: \u201cAhora los diplom\u00e1ticos, los periodistas extranjeros y los funcionarios de gobierno tienen acceso a alimentos, licores, aparatos el\u00e9ctricos y ropa importados. Art\u00edculos que desde hace tiempo hab\u00edan desaparecido de los mercados comunes aqu\u00ed (Nicaragua). Los visitantes con experiencia en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y Cuba afirman que la tienda es similar a los comercios donde se pagan con divisas en esos pa\u00edses&#8230; La primera secci\u00f3n de la tienda departamental est\u00e1 dedicada a bebidas y all\u00ed los compradores pueden elegir entre co\u00f1ac Courvosier Napole\u00f3n, botellas de whisky escoc\u00e9s etiqueta negra y champa\u00f1a Dom Perignon&#8230;\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46362\" aria-describedby=\"caption-attachment-46362\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda93.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46362\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda93.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"497\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46362\" class=\"wp-caption-text\"><em>El interior de la Diplotienda. FOTO\/ CORTES\u00cdA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>A diferencia de los supermercados Del Pueblo, la Diplotienda estaba abarrotada de quesos procesados, carnes empaquetadas, filet mignon, pavos, sopas Campbell, gaseosas enlatadas, cervezas y cigarrillos extranjeros, ropa de dise\u00f1adores de Europa, perfumes desde Jean Nate hasta aceites para el ba\u00f1o Estee Lauder, bicicletas Chopper. En la zona electr\u00f3nica, la marca Sony destacaba entre las dem\u00e1s. Tambi\u00e9n hab\u00eda aires acondicionados, congeladores y refrigeradoras, televisores a colores, Betamax.<\/p>\n<p>El que se cansaba de ver la mercader\u00eda, pod\u00eda hacer un descanso comprando un t\u00e9 que val\u00eda 1.50 d\u00f3lares o palomitas de ma\u00edz que ten\u00edan el mismo precio.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Si bien la intenci\u00f3n de Herty Lewites al crear la Diplotienda fue buena, no lo fue por mucho tiempo. Lewites explic\u00f3 en los a\u00f1os ochenta que las tiendas en d\u00f3lares hab\u00edan nacido para que se beneficiara la revoluci\u00f3n. La idea era captar las divisas de los extranjeros residentes en el pa\u00eds, pero casi desde el inicio le llovieron las cr\u00edticas a la iniciativa.<\/p>\n<p>\u201cEl t\u00e9rmino Diplo est\u00e1 tomado por ap\u00f3cope de diplom\u00e1tico y se utiliza para enga\u00f1ar al pueblo, haci\u00e9ndole creer que en las Diplotiendas solo compran los diplom\u00e1ticos, pero la realidad es que con esa media verdad, la nomenclatura gobernante hace uso de ellas para adquirir los productos que el enga\u00f1ado pueblo ni siquiera sospecha que existen\u201d, escribi\u00f3 Roberto Cardenal Chamorro en su informe sobre la censura period\u00edstica de los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n<p>Aunque ahora muy pocos de los comandantes, comandantes guerrilleros y subcomandantes admiten que entraron a la Diplotienda, algunos de ellos reconocen que la misma fue un error.<\/p>\n<p>\u201cNosotros (los comandantes) no pasamos las penurias (de los ochenta), tampoco creo yo que para estar en un plano igual hay que pasar las penurias por las que est\u00e1n pasando (los dem\u00e1s). No. Pero no debe haber privilegios. Y esta pol\u00edtica de ir a la Diplotienda yo creo que no fue una pol\u00edtica correcta\u201d, dijo a la revista <em>Magazine<\/em> el comandante Henry Ruiz en 2006.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46350\" aria-describedby=\"caption-attachment-46350\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda05.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46350\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda05.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"180\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46350\" class=\"wp-caption-text\"><em>La Diplotienda era muy concurrida por los altos mandos sandinistas y era com\u00fan ver el parque lleno de carros Lada, los oficiales del gobierno sandinista. LA PRENSA\/ ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>El exministro de Educaci\u00f3n en los a\u00f1os ochenta, Carlos T\u00fcnnermann, considera que la Diplotienda estableci\u00f3 un privilegio. \u201cEs una experiencia censurable. Ojal\u00e1 eso no se vuelve a repetir\u201d, dijo T\u00fcnnermann, aludiendo a que mientras la poblaci\u00f3n hac\u00eda enormes filas para entrar a supermercados desabastecidos, los altos mandos sandinistas encontraban de todo en la Diplotienda, ten\u00edan el dinero y no necesitaban hacer filas grandes.<\/p>\n<p>El ingeniero Agust\u00edn Jarqu\u00edn Anaya indica que la Diplotienda en los ochenta fue una manera de discriminar a los nicarag\u00fcenses y era un claro contraste en la sociedad.<\/p>\n<p>La Diplotienda tambi\u00e9n estaba acabando con las empresas privadas por competencia desleal. En los a\u00f1os noventa se descubri\u00f3 que pocas veces la Diplotienda pag\u00f3 impuestos. Adem\u00e1s, el c\u00f3rdoba se devaluaba r\u00e1pido y los comerciantes privados vend\u00edan en moneda local, pero despu\u00e9s realizaban transacciones en d\u00f3lar, por lo cual sal\u00edan perdiendo, explicaron comerciantes de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>En diciembre de 1987 esa competencia desleal se hizo m\u00e1s evidente. \u201cFeliz Navidad&#8230; en Diplotienda\u201d, titul\u00f3 LA PRENSA el 19 de diciembre. Solo all\u00ed hab\u00eda art\u00edculos navide\u00f1os. En los dem\u00e1s centros comerciales eran inexistentes. Ese d\u00eda la Diplotienda cerr\u00f3 a las 2:00 de la madrugada y las cajeras se quejaron por el cansancio.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46351\" aria-describedby=\"caption-attachment-46351\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda06.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46351\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda06.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"295\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46351\" class=\"wp-caption-text\"><em>El \u00e9xito de la Diplotienda fue tan grande que tuvieron que ampliarla en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n. Esta imagen corresponde al a\u00f1o 1988 y es la tienda en Managua. LA PRENSA\/ ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El \u00e9xito que tuvo la Diplotienda fue demoledor. Diversas fuentes indican que cada a\u00f1o le generaba 35 millones de d\u00f3lares en ganancias al gobierno sandinista. Y seg\u00fan la tesis doctoral de Manuel Hern\u00e1ndez Ruig\u00f3mez, las diplotiendas proporcionaron m\u00e1s del 20 por ciento del total de los ingresos gubernamentales en divisas.<\/p>\n<p>La derrota electoral del sandinismo en 1990 marcar\u00eda el principio del fin de las diplotiendas. Con la llegada de do\u00f1a Violeta Barrios de Chamorro al poder, Estados Unidos levant\u00f3 el embargo econ\u00f3mico a Nicaragua y en el pa\u00eds comenzaron a aflorar negocios que empezaron a hacerle fuerte competencia a la Diplotienda.<\/p>\n<p>Para 1992, de la Diplotienda no quedaba mucho. El empresario paname\u00f1o Stanley Motta, socio de la misma, explic\u00f3 que en noviembre de ese a\u00f1o compr\u00f3 el 51 por ciento de las acciones que le correspond\u00edan al Estado y ese fue el final.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46352\" aria-describedby=\"caption-attachment-46352\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda07.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46352\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda07.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"430\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46352\" class=\"wp-caption-text\"><em>La Diplotienda en sus \u00faltimos d\u00edas. FOTO\/ CORTES\u00cdA\/ IHNCA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Los dos \u00faltimos a\u00f1os fueron de fracasos. Seg\u00fan public\u00f3 LA PRENSA, la competencia que nunca hab\u00eda tenido fue fuerte a partir de 1990. La clientela empez\u00f3 a dar la espalda a la Diplotienda porque hab\u00eda otros lugares donde pod\u00eda encontrar toda clase de alimentos importados y accesorios de veh\u00edculos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la Diplotienda tuvo que empezar a pagar los impuestos que no pag\u00f3 en los ochenta y tambi\u00e9n los del momento. \u201cEso la descapitaliz\u00f3\u201d, indic\u00f3 en ese tiempo el sindicalista Roberto Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p>A eso se le sum\u00f3 que se compraron productos que nunca se vendieron y se tuvieron que liquidar a un precio menor del que se adquiri\u00f3.<\/p>\n<p>Antes del cierre de la tienda, se tuvo que despedir a 200 empleados y quedaron 89. El parqueo comenz\u00f3 a llenarse de maleza.<\/p>\n<p>Herty Lewites vio con tristeza c\u00f3mo se desmoronaba la Diplotienda. Para los nicarag\u00fcenses solo qued\u00f3 el recuerdo de la tienda a la cual no todos pod\u00edan entrar a menos que fuera de la mano de un extranjero, tuviera las manos llenas de d\u00f3lares o fuera allegado a la c\u00fapula sandinista.<\/p>\n<h3>En Cuba<\/h3>\n<p>Las diplotiendas existieron en Cuba desde la d\u00e9cada del 60, de acuerdo con la p\u00e1gina web cubanalisis.com, y el t\u00e9rmino se aplica para las tiendas de productos alimenticios, vestuario, calzado, aparatos el\u00e9ctricos o cualquier servicio, creada exclusivamente para la atenci\u00f3n y venta en d\u00f3lares a extranjeros residentes en Cuba o visitantes, y estrictamente prohibida a los cubanos durante mucho tiempo y a\u00fan muy limitada en la actualidad.<\/p>\n<p>En Cuba, la diplotienda ofrece productos y servicios que no pueden ser adquiridos en la red de centros nacionales por parte de la poblaci\u00f3n. El avituallamiento de las diplotiendas se realiza por mecanismos creados por el Ministerio del Interior que incluyen un buen componente de contrabando, bajo el criterio de romper el bloqueo del imperialismo.<\/p>\n<p>Se administran por corporaciones fachada de ese ministerio, tales como Cimex (control directo del Ministerio del interior), Cubanac\u00e1n (consejo de estado) o Gaesa y Gaviota (Fuerzas Armadas).<\/p>\n<figure id=\"attachment_46355\" aria-describedby=\"caption-attachment-46355\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda12.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-46355\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/290-Mag-Diplotienda12-693x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"946\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46355\" class=\"wp-caption-text\">Herty Lewites, el impulsor de la Diplotienda, poco antes de fallecer, en 2006. LA PRENSA\/ ARCHIVO<\/figcaption><\/figure>\n<h3>La gesti\u00f3n de Herty Lewites<\/h3>\n<p>De acuerdo con Sa\u00fal Lewites, hermano de Herty, el creador de la Diplotienda, siempre la vio como un buen negocio que trataba de ayudar a la econom\u00eda de la revoluci\u00f3n y no como una manera de excluir a los nicarag\u00fcenses. Seg\u00fan Sa\u00fal Lewites, al final la Diplotienda fue abierta a todos los nicarag\u00fcenses.<\/p>\n<p>Periodistas extranjeros describen a Herty Lewites como una persona que actu\u00f3 como si en Nicaragua no hab\u00eda guerra en los a\u00f1os ochenta y quer\u00eda hacer del pa\u00eds un gran destino tur\u00edstico, desarrollando proyectos de hoteles y balnearios, aunque una revista norteamericana indic\u00f3 que su mayor logro fue la Diplotienda.<\/p>\n<p>Durante los a\u00f1os que fue ministro de Turismo, Herty Lewites impuls\u00f3 obras en Pochomil, Montelimar, Granada y en otras partes de Nicaragua. Seg\u00fan declaraciones que dio a <em>Barricada<\/em>, dec\u00eda que el dinero que los turistas gastaban en M\u00e9xico bien pod\u00edan dejarlo en Nicaragua.<\/p>\n<p>Lewites gestion\u00f3 52 millones de d\u00f3lares en inversi\u00f3n privada y aseguraba que con esas obras no se tocaba ni un centavo del erario.<\/p>\n<p>Lewites muri\u00f3 repentinamente en julio del 2006, cuando era candidato presidencial del MRS y opositor a Daniel Ortega.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En medio de las penurias que viv\u00edan los nicarag\u00fcenses en los a\u00f1os 80 por la escasez de productos, las filas y los racionamientos, se alzaba una tienda donde se encontraba de todo y de primera calidad. Se compraba en d\u00f3lares y estaba reservada para los diplom\u00e1ticos extranjeros y los miembros de la c\u00fapula sandinista<\/p>\n","protected":false},"author":5124,"featured_media":46348,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[7,81,676],"class_list":["post-46346","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-fsln","tag-nicaragua","tag-sandinistas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5124"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46346"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46346\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52881,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46346\/revisions\/52881"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}