{"id":46445,"date":"2006-05-21T22:23:02","date_gmt":"2006-05-21T22:23:02","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=46445"},"modified":"2020-09-17T13:31:40","modified_gmt":"2020-09-17T19:31:40","slug":"yo-podia-salvar-a-somoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/yo-podia-salvar-a-somoza\/","title":{"rendered":"\u00abYo pod\u00eda salvar a Somoza\u00bb"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Una operaci\u00f3n de rutina le habr\u00eda salvado la vida a Anastasio Somoza Garc\u00eda, considera medio siglo despu\u00e9s el doctor C\u00e9sar Amador K\u00fchl, un neurocirujano a quien los Somoza consultaron poco despu\u00e9s que Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez baleara al dictador. Al doctor Amador no le permitieron operar por la desconfianza pol\u00edtica que sent\u00edan a su ascendencia conservadora<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Jos\u00e9 Ad\u00e1n Silva<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos Cortes\u00eda Colecci\u00f3n Nicol\u00e1s L\u00f3pez Malt\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p>Le\u00f3n, 21 de septiembre de 1956. El sal\u00f3n de la Casa del Obrero est\u00e1 saturado de personas y ruidos: carcajadas, pl\u00e1ticas a alta voz, taconeos de baile, choques de copas y m\u00fasica. Se celebra la fiesta de la convenci\u00f3n liberal donde se ha decidido elegir nuevamente como candidato a presidente del pa\u00eds al general Anastasio Somoza Garc\u00eda.<\/p>\n<p>Con pantal\u00f3n de casimir azul y guayabera blanca, un joven moreno de mediana estatura va jalando a su pareja al ritmo de una suave pieza de jazz, Hotel Santa B\u00e1rbara, hasta situarla a escasos metros de donde la recia figura del general Anastasio Somoza Garc\u00eda, detr\u00e1s de una mesa custodiada por guardias, le\u00eda con despreocupaci\u00f3n unos peri\u00f3dicos que minutos atr\u00e1s le hab\u00eda mostrado el periodista Rafael Corrales Rojas.<\/p>\n<p>De pronto el joven bailar\u00edn se sube la guayabera, desenfunda su rev\u00f3lver de la cintura, lo sostiene firme con la mano derecha y apunta a Somoza, mientras abre las piernas y se acuclilla suavemente en posici\u00f3n de tiro. Luego dispara las cinco balas de su arma y el general grita al sentir los impactos: \u00ab\u00a1Bruto! \u00a1Animal! \u00a1Ay Dios!&#8230;\u00bb<\/p>\n<figure id=\"attachment_46451\" aria-describedby=\"caption-attachment-46451\" style=\"width: 350px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-18.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-46451\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-18-259x300.jpg\" alt=\"Fotos Cortes\u00eda Colecci\u00f3n Nicol\u00e1s L\u00f3pez Malt\u00e9s\" width=\"350\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-18.jpg 259w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-18.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46451\" class=\"wp-caption-text\">La noche del 21 de septiembre Anastasio Somoza Garc\u00eda bail\u00f3 su \u00faltimo mambo con la novia de la Casa del Obrero. Despu\u00e9s muri\u00f3 baleado.<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote><p>El joven bailar\u00edn desenfunda su rev\u00f3lver de la cintura y se acuclilla suavemente en posici\u00f3n de tiro. Dispara las cinco balas de su arma y el general grita: \u00ab\u00a1Bruto! \u00a1Animal! \u00a1Ay Dios!&#8230;\u00bb<\/p><\/blockquote>\n<p>Nom\u00e1s sonaron los disparos, ces\u00f3 la m\u00fasica y el primer sonido que se oy\u00f3 fue el de una culata de garand quebrando los huesos de la quijada del tirador, un poco conocido poeta leon\u00e9s llamado Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez; luego las balas de todo tipo cayeron incesantes sobre el cuerpo del joven de la guayabera blanca, le destrozaron el cr\u00e1neo, le partieron el abdomen, le explotaron los ojos y le hicieron tripas los huesos con 54 ca\u00f1onazos de todo calibre.<\/p>\n<p>El 22 de septiembre era noticia de cuatro vientos que al general Somoza lo hab\u00edan herido de bala en la fiesta del Club de Obreros de Le\u00f3n y que hab\u00eda sido internado de emergencia en el Hospital San Vicente. Las noticias indicaban que un avi\u00f3n militar enviado desde Estados Unidos se llevar\u00eda al herido a curarlo, pero no se sab\u00eda exactamente d\u00f3nde.<\/p>\n<p>El doctor C\u00e9sar Amador K\u00fchl sab\u00eda de las noticias y, al igual que a toda Nicaragua, le preocupaba el destino del pa\u00eds, porque sab\u00eda que tras aquella acci\u00f3n suicida se vendr\u00eda una ola de represi\u00f3n brutal que podr\u00eda llegar a afectar a su familia, de origen alem\u00e1n y de ideolog\u00eda conservadora.<\/p>\n<p>Por eso estaba algo preocupado atendiendo a los pacientes del Hospital General, cuando llegaron miembros de la Guardia Nacional y agentes de la Oficina de Seguridad Nacional, a sacar a los pacientes de las salas, a registrar las cl\u00ednicas y supervisar todo movimiento. A Somoza Garc\u00eda lo hab\u00edan trasladado de Le\u00f3n a Managua y ahora estaba en el mismo edificio donde Amador K\u00fchl, entonces de 31 a\u00f1os, laboraba.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n hab\u00edan fundado su cl\u00ednica privada, el 3 de septiembre, de la Hormiga de Oro una cuadra y media al sur, donde atend\u00eda por las tardes; en la ma\u00f1ana serv\u00eda en la nueva sala de neurocirug\u00edas, tambi\u00e9n fundada por \u00e9l, en el Hospital General y ah\u00ed estaba cuando le llaman de urgencia para decirle que deje toda labor y que espere al hijo del general Somoza para valorar unas radiograf\u00edas que son de vida o muerte para el pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n le presenta las radiograf\u00edas?<\/p>\n<p>\u2014Me las presenta el doctor Hugo Arg\u00fcello Gil, cardi\u00f3logo y pariente de los Somoza. Iba acompa\u00f1ado del coronel Anastasio Somoza Debayle.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 le dicen?<\/p>\n<p>\u2014Me piden la opini\u00f3n acerca de las radiograf\u00edas donde se ven tres balas alojadas, yo les digo que s\u00ed es necesario operar, pero no es urgente hacerlo en el momento, que hab\u00eda que esperar que se estabilizara el paciente para actuar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 reflejaban las radiograf\u00edas?<\/p>\n<p>\u2014Hab\u00eda tres balas alojadas. Una en la cadera, que cruz\u00f3 m\u00fasculos; otra le hab\u00eda perforado el brazo y pasado rozando el pulm\u00f3n derecho y estaba alojada debajo de la piel, en la espalda; y la tercera que estaba dentro del conducto raqu\u00eddeo, en la parte lumbar, alrededor de la tercera y cuarta v\u00e9rtebra lumbar, la que presionaba la cola de caballo de la columna y que le provocaba dolores.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEsa era la bala de la muerte?<\/p>\n<p>\u2014Esa era la \u00fanica bala que era necesario extraer para quitarle los dolores, pero ninguna de las balas era necesariamente mortal, ninguna de las balas le hubiera causado la muerte al general.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEsa bala que usted dice se le pod\u00eda extraer sin riesgo?<\/p>\n<p>\u2014Esa bala, inclusive, se hubiera podido extraer mediante una operaci\u00f3n que se llama laminectom\u00eda; se hac\u00eda una laminectom\u00eda de una o dos v\u00e9rtebras, incluso pod\u00eda hacerse con anestesia local o anestesia epidural, y con el paciente de lado; sin anestesia general, porque era peligroso porque Somoza ten\u00eda perforado el pulm\u00f3n derecho. Ten\u00eda que estar acostado de lado, y as\u00ed extraer la bala.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo era una operaci\u00f3n de mucho riesgo entonces para salvar al general Somoza?<\/p>\n<p>\u2014Para nada, no era riesgosa del todo, el principal riesgo en su estado de debilidad era la anestesia, pero eso se pod\u00eda superar con anestesia local o epidural.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfA usted lo llaman para ver al paciente y operar a Somoza?<\/p>\n<p>\u2014A m\u00ed nunca me dijeron que fuera a ver al paciente, ni que lo atendieran, quiz\u00e1s estaban valorando que lo operara porque sab\u00edan que yo era el \u00fanico que pod\u00eda hacerlo en Nicaragua en ese momento, pero no me lo pidieron. Una vez que yo les di la opini\u00f3n y les dije que en realidad no eran de gravedad las heridas, ellos se reunieron con unos m\u00e9dicos americanos que mand\u00f3 el Gobierno de Estados Unidos y la familia decidi\u00f3 enviarlo al Hospital Gorgas de la zona del Canal de Panam\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 cree usted que la familia Somoza no permiti\u00f3 que usted lo operara?<\/p>\n<p>\u2014Yo creo que ellos solo quer\u00edan estar seguros que el general pod\u00eda sobrevivir, por eso buscaron la consulta de un especialista, que en este caso era yo. En ese tiempo estaba muy polarizada la poblaci\u00f3n y solo hab\u00eda liberales y conservadores. Yo creo que a la familia la aconsejaron que no lo viera yo, porque sab\u00edan que ven\u00eda de una familia conservadora, opositora al r\u00e9gimen, aunque yo no me met\u00eda en ese entonces en la pol\u00edtica. Lo otro que posiblemente impidi\u00f3 la operaci\u00f3n del general Somoza en Nicaragua fue el rumor de que las balas disparadas por L\u00f3pez P\u00e9rez estaban envenenadas. Si yo hubiera sido de la confianza de ellos, posiblemente otra fuera la historia, porque yo pod\u00eda salvar a Somoza, estaba preparado para ello.<\/p>\n<p>\u2014Si no eran graves las heridas, \u00bfpor qu\u00e9 muri\u00f3 Somoza?<\/p>\n<p>\u2014Hasta donde recuerdo, despu\u00e9s de las operaciones Somoza qued\u00f3 en coma por una trombosis cerebral. Entr\u00f3 en coma, no sali\u00f3 de ella y as\u00ed muri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPero extrajeron las balas que se dec\u00edan estaban envenenadas?<\/p>\n<p>\u2014Las operaciones fueron un \u00e9xito, extrajeron los proyectiles y las balas no estaban envenenadas. En realidad, ese fue un rumor de los agentes de seguridad, que quiz\u00e1s pensaban prevenir mayores da\u00f1os y le avisaron a la familia y ese rumor creo que m\u00e1s bien hizo da\u00f1o a la salud de Somoza.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEntonces Somoza muere por un rumor?<\/p>\n<p>\u2014No, lo mata la anestesia. Las balas provocan un da\u00f1o l\u00f3gico, pero no de muerte, a \u00e9l lo mata la preocupaci\u00f3n de la familia de que las balas estuvieran envenenadas y en esa urgencia es que quiz\u00e1s se cometi\u00f3 el error de la anestesia.<\/p>\n<p>\u2014Si lo hubiera operado en Nicaragua, \u00bfSomoza hubiera quedado bien de salud?<\/p>\n<p>\u2014Perfectamente normal, sin ninguna par\u00e1lisis, ninguna incapacidad en absoluto, porque la bala que le estaba molestando se le pod\u00eda extraer de manera relativamente f\u00e1cil, para un neurocirujano, para una persona que conoce c\u00f3mo hacer ese tipo de operaciones. Para nosotros, los m\u00e9dicos neurocirujanos, ese tipo de operaciones, una laminectom\u00eda, es una situaci\u00f3n de rutina, era sencillo hacer esa operaci\u00f3n en ese momento; en las condiciones especiales que estaba el paciente Somoza, con un pulm\u00f3n derecho lesionado, pues sencillamente no era conveniente darle anestesia general y la operaci\u00f3n se pod\u00eda hacer con anestesia local o epidural. Esa bala, la que se aloj\u00f3 en el conducto raqu\u00eddeo, era nada m\u00e1s la que urg\u00eda quitar porque estaba causando dolor al paciente, las otras se quitaban con anestesia local, si acaso la quer\u00edan quitar, porque tampoco estaban perjudicando, el da\u00f1o ya lo hab\u00edan hecho al perforarle el brazo, el t\u00f3rax, el pulm\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 bala caus\u00f3 m\u00e1s da\u00f1o?<\/p>\n<p>\u2014La que se aloj\u00f3 cerca de la columna, porque estaba comprimiendo las ra\u00edces nerviosas que salen de la m\u00e9dula espinal, que es lo que se conoce como la cola de caballo. Al final de la m\u00e9dula, de la parte inferior de la columna, salen las ra\u00edces nerviosas que van a todo el cuerpo; la bala, seg\u00fan las placas que me dieron, estaba metida entre las ra\u00edces, inflamando, presionando y punzando continuamente las ra\u00edces nerviosas y eso provocaba el dolor del que se quejaba el general.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n oper\u00f3 a Somoza en Panam\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014Fue el doctor Antonio Gonz\u00e1lez Revilla, cirujano de gran prestigio con estudios de posgrado en Nueva York.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUsted lo conoc\u00eda?<\/p>\n<p>\u2014De nombre nada m\u00e1s, personalmente no. Yo lo conoc\u00ed hasta despu\u00e9s, en un congreso internacional de m\u00e9dicos. Era el primer neurocirujano que tuvo Centroam\u00e9rica, en Panam\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEse contacto con la muerte del general no le provoc\u00f3 problemas con los dem\u00e1s miembros de la familia?<\/p>\n<p>\u2014No, por el contrario, se hicieron pacientes m\u00edos. Yo atend\u00ed a do\u00f1a Hope Portocarrero, a Jos\u00e9 Somoza, a Luis Somoza, a do\u00f1a Isabel Urcuyo de Somoza, a ellos los atend\u00ed incluso en sus residencias. Es m\u00e1s, en muchas ocasiones tuve la oportunidad de hablar con el presidente Anastasio Somoza Debayle y no tuve problemas, mis problemas llegaron muchos a\u00f1os despu\u00e9s&#8230;<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-46445 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon '>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/yo-podia-salvar-a-somoza\/attachment\/magazine59-tripa-20foto\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-20foto.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fotos Cortes\u00eda Colecci\u00f3n Nicol\u00e1s L\u00f3pez Malt\u00e9s\" aria-describedby=\"gallery-1-46448\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-46448'>\n\t\t\t\tTras recibir culatazos, patadas, escupitajos y 54 descargas de bala, el cuerpo de Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez fue arrastrado para sacarlo de la Casa del Obrero. N\u00f3tese la huella de sangre sobre el piso ajedrezado y, al fondo, la mesa donde Somoza Garc\u00eda recibi\u00f3 los disparos que acabaron con su vida. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/yo-podia-salvar-a-somoza\/attachment\/magazine59-tripa-20\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-20.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fotos Cortes\u00eda Colecci\u00f3n Nicol\u00e1s L\u00f3pez Malt\u00e9s\" aria-describedby=\"gallery-1-46450\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-20.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-20.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-20.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-20.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-46450'>\n\t\t\t\tEl cuerpo de Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez, autor de los disparos contra Somoza Garc\u00eda, recibi\u00f3 culatazos, escupitajos, patadas y 54 tiros de todo tipos de arma. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>De las cinco balas que descarg\u00f3 Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez sobre Anastasio Somoza Garc\u00eda, cuatro dieron en el blanco y ninguna de ellas era de muerte. El fiscal militar de la Corte de Investigaciones y el Consejo de Guerra, teniente de la Guardia Nacional, Agust\u00edn Torres Lazo, estuvo a cargo de las pesquisas oficiales por encubrimiento, rebeli\u00f3n contra la autoridad constituida, complicidad y participaci\u00f3n en el atentado contra la vida del presidente Anastasio Somoza Garc\u00eda, quien falleci\u00f3 el 29 de septiembre de 1956 en la ciudad de Panam\u00e1, a la edad de 60 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, en el a\u00f1o 2000, Torres Lazo escribi\u00f3 un libro sobre sus experiencias en aquel hecho, titulado <em>La Saga de los Somoza, historia de un magnicidio<\/em>, donde relata los detalles de las heridas de Somoza y su muerte en la sala de operaciones del Hospital Gorgas de Panam\u00e1, adonde fue trasladado de Managua a bordo del avi\u00f3n Constellation de la Fuerza A\u00e9rea de Estados Unidos, enviado especialmente por el presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Torres, Evenor Taboada, m\u00e9dico forense de Le\u00f3n, practic\u00f3 el reconocimiento a Somoza y determin\u00f3 las rutas y los da\u00f1os de las balas dentro del cuerpo del dictador, quien gobern\u00f3 el pa\u00eds entre 1937 y la fecha de su muerte, a sangre y fuego, y desde diversos cargos, principalmente como director general de la Guardia Nacional.<\/p>\n<p>De acuerdo con el informe m\u00e9dico de Taboada, un proyectil penetr\u00f3 en el hombro derecho a nivel de la regi\u00f3n deltoidea, sin agujero de salida, ocasionando hematoma en la pared axilar anterior. La bala sigui\u00f3 por detr\u00e1s de las principales arterias, venas y nervios, introduci\u00e9ndose en el t\u00f3rax, fracturando una costilla y desgarrando el pulm\u00f3n derecho. Las radiograf\u00edas detectaron un fragmento de bala alojado en el cuarto espacio intercostal derecho, entre la piel y la sexta v\u00e9rtebra dorsal. Otra bala hab\u00eda perforado el antebrazo derecho, de adelante hacia atr\u00e1s, a nivel del tercio medio, produciendo una fractura multifragmentaria del c\u00fabito.<\/p>\n<p>Hab\u00eda una herida con agujero de entrada en la fosa iliaca derecha y un poco arriba de la espina iliaca anterosuperior, sin agujero de salida. El proyectil sigui\u00f3 hacia atr\u00e1s, describiendo una curva, sin adentrarse en la cavidad abdominal, hasta penetrar en el raquis por la quinta v\u00e9rtebra lumbar y lesionando la cola de caballo.<\/p>\n<p>El \u00faltimo impacto ten\u00eda agujero de entrada en la cara externa del muslo derecho, a la altura de su tercio medio. El proyectil hab\u00eda tocado partes blandas de la regi\u00f3n y se hab\u00eda alojado cerca del peque\u00f1o troc\u00e1nter.<\/p>\n<p>Al general lo operaron el 24 de septiembre. Apenas unos minutos despu\u00e9s de haberle aplicado la anestesia intravenosa en el brazo izquierdo, hubo una complicaci\u00f3n en la respiraci\u00f3n del paciente. Eso, seg\u00fan Torres Lazo, le provoc\u00f3 un infarto card\u00edaco y lo someti\u00f3 a una coma irreversible. Aunque los m\u00e9dicos le extrajeron las balas que, seg\u00fan el rumor familiar, estaban envenenadas, Somoza no se recuper\u00f3 y falleci\u00f3 a las 4:05 de la madrugada del s\u00e1bado 29 de septiembre.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46447\" aria-describedby=\"caption-attachment-46447\" style=\"width: 350px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-46447\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-21-193x300.jpg\" alt=\"Fotos Cortes\u00eda Colecci\u00f3n Nicol\u00e1s L\u00f3pez Malt\u00e9s\" width=\"350\" height=\"543\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-21.jpg 193w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-21.jpg 660w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-21.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46447\" class=\"wp-caption-text\">No hab\u00eda m\u00e1s que hacer. Anastasio Somoza Garc\u00eda muri\u00f3 en Panam\u00e1 el 29 de septiembre y su cuerpo fue exhibido el 1 de octubre en Managua.<\/figcaption><\/figure>\n<h3>El exilio y la tragedia de un hijo desaparecido<\/h3>\n<p>Los problemas con la familia Somoza le llegaron al doctor C\u00e9sar Amador K\u00fchl muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte del fundador de la Guardia Nacional, Anastasio Somoza Garc\u00eda.<\/p>\n<p>Si bien el doctor Amador asegura que nunca hizo militancia activa en alg\u00fan partido opositor, por estar m\u00e1s dedicado a la ciencia, s\u00ed estaba en contra de la dictadura que para los a\u00f1os posteriores a la muerte del mayor de los Somoza, ya era brutal y sanguinaria contra quienes se opon\u00edan a sus designios.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, el hijo mayor del m\u00e9dico, C\u00e9sar Augusto Amador Molina, de 25 a\u00f1os, fue capturado en 1977, en Managua, acusado de apoyar a los guerrilleros y conspirar contra la dinast\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abMi hijo se hab\u00eda bachillerado en el Colegio Centro Am\u00e9rica y conoc\u00eda a Joaqu\u00edn Cuadra, Luis Carri\u00f3n y otros muchachos guerrilleros. Dijo la Guardia que mi hijo usaba su residencia como casa de seguridad para los guerrilleros. Me lo capturaron, lo masacraron en La Aviaci\u00f3n y nunca me dieron su cad\u00e1ver\u00bb, relata con dolor el primer neurocirujano que tuvo Nicaragua.<\/p>\n<p>Posterior a eso, el m\u00e9dico ya no ocult\u00f3 su desavenencia contra el r\u00e9gimen de los Somoza y desde el cargo de presidente de la sociedad m\u00e9dica de Matagalpa, hizo actos que fueron considerados subversivos por el Gobierno.<\/p>\n<p>Uno de esos actos fue una misa en memoria de tres m\u00e9dicos ca\u00eddos en una insurrecci\u00f3n urbana de Estel\u00ed en 1978, lo que le cost\u00f3 una encarcelada nocturna que se acompa\u00f1\u00f3 de interrogatorios con torturas y amenazas de muerte. Tuvo que exiliarse porque su familia le pidi\u00f3 que saliera del pa\u00eds antes que lo mataran.<\/p>\n<p>Al terminar la guerra de insurrecci\u00f3n en julio de 1979, Amador fue contactado por miembros de la Junta de Gobierno de Reconstrucci\u00f3n Nacional para que se integrara al proceso de cambio en el pa\u00eds. Fue nombrado ministro de Salud, el primero de la Revoluci\u00f3n sandinista, pero en el cargo dur\u00f3 solo un a\u00f1o por las mismas causas que a muchos desanim\u00f3: el cambio de rumbo de las cosas en el nuevo gobierno.<\/p>\n<p>Lo acusaron de libertinaje ideol\u00f3gico por haber propuesto un aumento de salario en el Ministerio de Salud, y le pidieron la renuncia por las buenas. Firm\u00f3 y desde entonces jur\u00f3 nunca m\u00e1s apoyar a ning\u00fan partido. Ahora, a sus 80 a\u00f1os de vida, sigue estando seguro que si la vida de Somoza le hubiera sido encomendada aquella ma\u00f1ana del 22 de septiembre de 1956, quiz\u00e1s otra ser\u00eda la historia de Nicaragua.<a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-46449\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-19-159x300.jpg\" alt=\"C\u00e9sar Amador K\u00fchl\" width=\"350\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-19.jpg 159w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-19.jpg 543w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/magazine59-tripa-19.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una operaci\u00f3n de rutina le habr\u00eda salvado la vida a Anastasio Somoza Garc\u00eda, considera medio siglo despu\u00e9s el doctor C\u00e9sar Amador K\u00fchl, un neurocirujano a quien los Somoza consultaron poco despu\u00e9s que Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez baleara al dictador. Al doctor Amador no le permitieron operar por la desconfianza pol\u00edtica que sent\u00edan a su ascendencia conservadora<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":46446,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[1555],"class_list":["post-46445","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil","tag-anastasio-somoza-garcia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46445","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46445"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46445\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52229,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46445\/revisions\/52229"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46446"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46445"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46445"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46445"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}