{"id":46852,"date":"2019-04-12T22:46:52","date_gmt":"2019-04-12T22:46:52","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=46852"},"modified":"2019-04-12T22:46:52","modified_gmt":"2019-04-12T22:46:52","slug":"graham-greene","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/graham-greene\/","title":{"rendered":"Graham Greene"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">El ron y las revoluciones ex\u00f3ticas trajeron varias veces a tierras nicarag\u00fcenses a uno de los mayores narradores ingleses del siglo XX. Graham Greene: escritor, periodista, amante furtivo, cat\u00f3lico convertido y esp\u00eda del MI-6 brit\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Luis E. Duarte<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos Cortes\u00eda del IHNCA<\/strong><\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente partimos temprano, a las siete menos cuarto de la ma\u00f1ana, a visitar otra zona b\u00e9lica en la frontera norte con Honduras. \u00c9ramos seis: Chuch\u00fa y yo, un m\u00e9dico gordo y barbudo, un periodista cubano, una fot\u00f3grafa y nuestro gu\u00eda, un capit\u00e1n del Ej\u00e9rcito\u00bb, apunta ya senil el escritor ingl\u00e9s, probablemente desde su habitaci\u00f3n en Antibes Viejo, en la Costa Azul francesa.<\/p>\n<p>Graham Greene era un observador probado en escenarios tan lejanos y ex\u00f3ticos para la literatura y prensa europea: Sierra Leona, Liberia, Vietnam, Cuba, Panam\u00e1, entre muchos otros. Nicaragua era un destino que no pod\u00eda eludir en esa \u00e9poca, su primera visita fue en 1980.<\/p>\n<p>Nadie lo vio tomar notas, pero sus datos y sobre todo, su descripci\u00f3n de las personas, es muy fiel a la realidad, asegura el \u00abcapit\u00e1n del Ej\u00e9rcito\u00bb Roberto S\u00e1nchez, ahora en una oficina en la Alcald\u00eda de Managua.<\/p>\n<p>Su primer viaje est\u00e1 narrado en el libro <em>Descubriendo al General<\/em> donde describe su relaci\u00f3n con Omar Torrijos que inici\u00f3 cuando fue invitado a la firma de los Acuerdos del Canal en 1977 y que publica tras su muerte en un accidente a\u00e9reo del que culp\u00f3 a la CIA.<\/p>\n<p>En esa \u00e9poca simpatiz\u00f3 con los sandinistas y la guerrilla salvadore\u00f1a, que eran una especie de moda entre los intelectuales europeos, incluso aquellos del oeste con pretensiones anticomunistas, pero tambi\u00e9n antiestadounidenses.<\/p>\n<p>Greene viv\u00eda en Antibes desde 1966, a donde se hab\u00eda mudado para estar cerca de su amante Yvonne Cloetta, pero desde que conoci\u00f3 a Torrijos viajaba cada a\u00f1o a Panam\u00e1 y empez\u00f3 a relacionarse con los conflictos centroamericanos, inclusive el movimiento sandinista contra la dictadura.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico gordo y barbudo es un narrador muy conocido. Fernando Silva rememora ese viaje a \u00abOcotal\u00bb \u2014en realidad fue a Somotillo\u2014 con uno de los m\u00e1s grandes autores del siglo pasado.<\/p>\n<p>Torrijos quer\u00eda presentarles a los dirigentes de la revoluci\u00f3n sandinista al famoso escritor y pidi\u00f3 a su asesor personal Jos\u00e9 de Jes\u00fas \u00abChuch\u00fa\u00bb Mart\u00ednez que le sirviera de gu\u00eda.<\/p>\n<p>Chuch\u00fa fue un nicarag\u00fcense que desde ni\u00f1o vivi\u00f3 en Panam\u00e1, era graduado de Filosof\u00eda en La Sorbona, adem\u00e1s de pol\u00edglota, matem\u00e1tico, escritor y piloto, era un tipo que la mayor\u00eda recuerda por su buen humor.<\/p>\n<p>Este gu\u00eda se convirti\u00f3 no s\u00f3lo en personaje con vida propia en las memorias de Greene, tambi\u00e9n lo fue para el folclor nacional a trav\u00e9s de Carlos Mej\u00eda Godoy, quien le compuso una canci\u00f3n.<\/p>\n<p>Chuch\u00fa Mart\u00ednez fue un intelectual que se volvi\u00f3 militar para apoyar a Torrijos, quien al retornar al poder lo quiso ascender a coronel, pero \u00e9l prefiri\u00f3 quedarse como sargento; tambi\u00e9n le ofrecieron como cheque en blanco un trabajo en el Gobierno, supuestamente como ministro, pero decidi\u00f3 ser escolta personal del general, relata S\u00e1nchez.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el escritor y ex Vicepresidente de la Rep\u00fablica, Sergio Ram\u00edrez, a pesar de la muerte de Torrijos en 1981, Greene sigui\u00f3 viniendo a Nicaragua. Era un tipo de \u00abalma inocente\u00bb, describe el nicarag\u00fcense en su libro <em>Adi\u00f3s Muchachos<\/em>, \u00abcontinu\u00f3 volviendo a Panam\u00e1 cada a\u00f1o desde su retiro en Antibes, como si nada hubiera cambiado. Sol\u00eda entonces venir tambi\u00e9n a Nicaragua acompa\u00f1ado de Chuch\u00fa, en misiones con trazas conspirativas, porque supon\u00eda traernos mensajes secretos de Manuel Antonio Noriega, el sucesor de Torrijos que era apenas una caricatura suya\u00bb.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUstedes sab\u00edan que Greene trabajaba para el Servicio de Inteligencia brit\u00e1nico?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, a nosotros nos vino toda la informaci\u00f3n de Panam\u00e1 y nos recomendaron c\u00f3mo tratarlo \u2014revela Roberto S\u00e1nchez, acompa\u00f1ante del escritor en el viaje que hizo a la frontera norte.<\/p>\n<p>Greene hab\u00eda sido reclutado como esp\u00eda del MI-6, la Agencia de Inteligencia militar brit\u00e1nica, durante la Segunda Guerra Mundial, donde escrib\u00eda reportajes period\u00edsticos en Sierra Leona.<\/p>\n<p>El estigma del agente encubierto le gustaba porque le daba un aire de misterio a su personalidad discreta y caballerosa. Igual se supone que este ambiente le serv\u00eda como material literario, sobre todo cuando uno descubre los temas de espionaje en novelas cl\u00e1sicas como <em>El factor humano, Nuestro hombre en La Habana y Un americano impasible,<\/em> tramas tan complejas como humanas que fueron llevadas al cine como casi todos sus libros.<\/p>\n<p>Silva dice que su comportamiento personal, pol\u00edtico y social nunca produjo sospecha, aunque hubo conversaciones muy serias sobre ciertas apreciaciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Ten\u00eda \u00abuna curiosidad esencial\u00bb por saber qu\u00e9 pensaba la gente sencilla de la propuesta revolucionaria. Actuaba natural, pero \u00abse notaba su educaci\u00f3n superior\u00bb y conversaba mucho. \u00abNo sent\u00ed que me interrogaba\u00bb, sostiene Silva.<\/p>\n<p>El poeta no imaginaba la relaci\u00f3n de Greene con los servicios de Inteligencia brit\u00e1nicos, pero puede decir que su visita fue todo un acontecimiento en la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Los l\u00edderes sandinistas miraban el apoyo p\u00fablico del afamado escritor en su dimensi\u00f3n medi\u00e1tica y propagand\u00edstica. Se trataba del apoyo de un intelectual muy reconocido en todo el mundo, desde que en 1932 public\u00f3 <em>El tren<\/em> a <em>Estambul<\/em> que dos a\u00f1os despu\u00e9s se titul\u00f3 en el cine <em>El expreso de oriente<\/em>.<a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-22.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-46857 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-22.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"419\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-22.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-22.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-22.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Sergio Ram\u00edrez escribe en sus memorias de la revoluci\u00f3n que el coronel Roberto D\u00edaz, jefe de las fuerzas armadas paname\u00f1as, le aclar\u00f3 en 1988 que \u00ablos viajes de Graham Greene a Nicaragua eran una forma de entretenerlo y entretener a Chuch\u00fa Mart\u00ednez, que al morir Torrijos se hab\u00eda quedado sin oficio\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, Greene hab\u00eda publicado en 1984 su libro<em> Descubriendo al General<\/em>, donde revela una conversaci\u00f3n con el Ministro del Interior, Tom\u00e1s Borge, quien critic\u00f3 fuertemente a los coroneles D\u00edaz y Noriega.<\/p>\n<p>Borge dice que tiene muy mala memoria, no recuerda los detalles de esa conversaci\u00f3n, ni de sus cr\u00edticas a los coroneles paname\u00f1os. Pero Greene describe su malestar contra los dos coroneles que hab\u00edan abandonado el esp\u00edritu nacionalista de Torrijos como una entendible impaciencia que suscitaba su paciencia, trat\u00e1ndose de una persona que hab\u00eda atravesado circunstancias muy dram\u00e1ticas en la insurrecci\u00f3n y en esos momentos en la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un par de a\u00f1os despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n en ingl\u00e9s, el entonces Ministro del Interior, sac\u00f3 un libro de testimonios que titul\u00f3 <em>La paciente impaciencia.<\/em><\/p>\n<p>Borge se sorprende al escuchar que Greene pudo ser un esp\u00eda, supuestamente nunca escuch\u00f3 rumores, aunque Greene en vida al menos admiti\u00f3 su labor en Sierra Leona.<\/p>\n<p>Borge recuerda m\u00e1s cuando fueron juntos a Le\u00f3n a celebrar La Griter\u00eda en la noche del 7 de diciembre durante una de sus visi-tas en los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n su visita al jefe de la Seguridad del Estado nicarag\u00fcense, Len\u00edn Cerna. Borge tampoco evoca sospecha alguna. \u00abNo vino a espiarnos, vino por sus marcadas simpat\u00edas pol\u00edticas\u00bb.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUsted le present\u00f3 a Cerna?<\/p>\n<p>\u2014Porque Len\u00edn era mi amigo, si hubiera sido hoy, aunque no hubiera sido el jefe de Inteligencia se lo hubiera presentado, igual se lo present\u00e9 a Julio Cort\u00e1zar.<\/p>\n<p>Cerna le mostr\u00f3 al escritor \u00absu peque\u00f1o museo dedicado a reunir pruebas de la intervenci\u00f3n norte-americana: ropa militar con nombre y direcci\u00f3n de fabricantes de Estados Unidos, y algunos explosivos muy desagradables disfrazados de linternas Eveready o de valijitas met\u00e1licas para la merienda de la Walt Disney Productions, provistas de un im\u00e1n que permit\u00eda adherirlas al costado de un autom\u00f3vil\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, siempre fue un enigma descubrir si Greene llevaba una vida doble actuando como amigo de l\u00edderes comunistas de todo el mundo como Fidel Castro y Ho Chi Minh, mientras le brindaba informaci\u00f3n al Gobierno de la isla anglosajona.<\/p>\n<p>Tal vez era un agente doble como su amigo y reclutador Kim Philby, famoso director del MI-6, descubierto en 1962 facilitando informaci\u00f3n a los sovi\u00e9ticos. El bi\u00f3grafo oficial Norman Sherry no da lugar a dudas, asegura que Greene sigui\u00f3 enviando informes al Servicio de Inteligencia hasta el final de sus d\u00edas.<\/p>\n<p>En la colecci\u00f3n de notas y manuscritos de Greene en la biblioteca de la Universidad de Georgetown no escribe por supuesto de estas cosas, pero en el 2002 el FBI desclasific\u00f3 sus informes donde admitieron que lo estuvieron vigilando durante cuarenta a\u00f1os. Hasta su muerte.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46856\" aria-describedby=\"caption-attachment-46856\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-24.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-46856 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-24.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"312\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-24.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-24.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46856\" class=\"wp-caption-text\">Al centro la foto oficial publicada durante la ceremonia de entrega de la Orden de Independencia Cultural Rub\u00e9n Dar\u00edo, en 1980, mostr\u00f3 s\u00f3lo a Greene y Ortega, al centro un traductor. De izquierda a derecha estuvieron Fernando Cardenal, Rosario Murillo, Tom\u00e1s Borge, Sergio Ram\u00edrez y Henry Ruiz.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Pero todo el poder en Nicaragua estuvo alrededor del m\u00edtico autor: Daniel Ortega, Sergio Ram\u00edrez, Tom\u00e1s Borge, Humberto Ortega, Miguel D&#8217;Escoto y Len\u00edn Cerna, fueron sus principales anfitriones.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El gobierno sandinista envi\u00f3 un avi\u00f3n a Panam\u00e1 con Mario Castillo, asistente personal y financiero del comandante Humberto Ortega, para trasladar a Greene y Chuch\u00fa a Managua, pero Torrijos prefiri\u00f3 mandarlos en una aeronave paname\u00f1a por lo que el piloto nicarag\u00fcense regres\u00f3 solo,<br \/>\nescoltando a los camaradas.<\/p>\n<p>Durante el vuelo los tragos de vodka calmaron los \u00e1nimos, describe Greene el find del \u00abdesagradable incidente\u00bb en su libro. El anciano escritor de m\u00e1s de 70 a\u00f1os, alto, rubio y ojos azules \u00abera perro al guaro\u00bb, se\u00f1ala Roberto S\u00e1nchez.<\/p>\n<p>Pocos d\u00edas despu\u00e9s Fernando Silva, S\u00e1nchez, Chuch\u00fa Mart\u00ednez y Greene fueron juntos a la frontera norte, pero tuvieron que comunicarse en franc\u00e9s porque era el \u00fanico idioma com\u00fan para tener una conversaci\u00f3n m\u00e1s o menos fluida, el espa\u00f1ol que hablaba el autor era de por s\u00ed muy malo y en las conversaciones con sus otros anfitriones necesitaban muchas veces de un traductor.<\/p>\n<p>La fot\u00f3grafa oficial era Claudia Gordillo, aunque se menciona tambi\u00e9n a un cubano del que pocos se acuerdan, pero podr\u00eda ser un reportero del diario Barricada.<\/p>\n<p>Silva afirma que en 1959, siendo estudiante en Par\u00eds encontr\u00f3 al embajador designado Salom\u00f3n de la Selva y le dijo que Greene quer\u00eda verlos. Sin embargo, en esa ocasi\u00f3n el ingl\u00e9s no acudi\u00f3 a la cita y nunca se supo por qu\u00e9. Ese mismo a\u00f1o muri\u00f3 el poeta diplom\u00e1tico en aquella ciudad. Silva entretanto, tuvo que esperar 23 a\u00f1os para el encuentro con el escritor.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 recuerda de Greene?<\/p>\n<p>\u2014Le preocupaba ver ni\u00f1os con armas. Yo le dije que nadie se las hab\u00eda dado y trat\u00e9 de explicarle (&#8230;).<\/p>\n<p>S\u00e1nchez tambi\u00e9n recuerda esa discusi\u00f3n. A Greene le llam\u00f3 la atenci\u00f3n ver ni\u00f1os con fusiles de guerra, \u00abpero tambi\u00e9n ancianos de hasta ochenta a\u00f1os\u00bb, agrega. Greene describi\u00f3 que \u00abhab\u00edan muchos ni\u00f1os de corta edad acompa\u00f1ando a sus madres, y tuve una sensaci\u00f3n aprensiva al ver a uno de ellos, un ni\u00f1o de ocho a\u00f1os, posando para la fot\u00f3grafa con un rifle en las manos. Fue un sentimiento irracional de mi parte, ya que para un ni\u00f1o no hay diferencia entre un rifle de verdad y uno de juguete\u00bb.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo era muy peligroso llevar a un escritor tan famoso a la zona de guerra?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, pero as\u00ed \u00e9ramos nosotros. Irresponsables \u2014dice Silva.<\/p>\n<p>Le hab\u00edan explicado a Greene que pod\u00eda ser peligroso, sostiene S\u00e1nchez, pero tampoco lo iban a mandar a morir. El escritor que naci\u00f3 el 2 de octubre de 1904 en Berkhamsted, ciudad al sur de Inglaterra, llevaba en todo caso una vida de novela.<\/p>\n<p>Antes de los 17 a\u00f1os tuvo varios intentos de suicidio y gracias a una psicoterapia pudo volver a la escuela. En 1926 se bautiz\u00f3 cat\u00f3lico porque necesitaba una religi\u00f3n para \u00abpoder medirse contra el demonio\u00bb, escribi\u00f3 alguna vez. Otros dicen que era por su compromiso con una reci\u00e9n convertida, otros agregan que fue la gran influencia que tuvieron en aquella \u00e9poca los estudios sobre John Henry Newman, anglicano del siglo XIX convertido al catolicismo y posteriormente nombrado cardenal.<\/p>\n<p>El escritor Manuel Vicent, en el diario espa\u00f1ol El Pa\u00eds, relata que el catolicismo que buscaba Greene lo descubri\u00f3 probablemente s\u00f3lo en su viaje a M\u00e9xico en los a\u00f1os treinta, durante la persecuci\u00f3n anticlerical.<\/p>\n<p>All\u00e1 conoci\u00f3 a un cura alcoh\u00f3lico que retorn\u00f3 al pa\u00eds de donde hab\u00eda huido para dar un sacramento, con la mala suerte de ser capturado y posteriormente fusilado. La amistad con este personaje y la moral tan contradictoria de la historia inspiraron su m\u00e1s famosa novela: El poder y la gloria.<\/p>\n<p>Su primero y \u00fanico matrimonio dur\u00f3 once a\u00f1os y se fue tras una de sus amantes m\u00e1s conocidas, Catherine Walston. Su bi\u00f3grafo Norman Sherry revel\u00f3 que de esos a\u00f1os Greene conservaba una lista con sus 47 prostitutas favoritas.<\/p>\n<p>Tom\u00e1s Borge asegura que Greene le pidi\u00f3 alguna vez un regalo para una amante casada. El obsequio fue un collar del Caribe hecho con corales negros y oro. A\u00f1os despu\u00e9s en otro de sus viajes el autor le confes\u00f3 que el marido se dio cuenta del romance il\u00edcito cuando encontr\u00f3 la prenda obsequiada.<\/p>\n<p>Como buen cat\u00f3lico, Greene nunca se divorci\u00f3 de su primera esposa, con quien dej\u00f3 de convivir a finales de los a\u00f1os treinta, pero era amante del alcohol y en Nicaragua disfrut\u00f3 del ron Flor de Ca\u00f1a, cuentan sus acompa\u00f1antes 25 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>En su residencia en la Costa Azul asist\u00eda los domingos a misa acompa\u00f1ado de su amante, donde comulgaba y algunos bi\u00f3grafos incluso afirman que en sus \u00faltimos a\u00f1os de vida volvi\u00f3 a confesarse regularmente.<\/p>\n<p>La muerte de Chuch\u00fa Mart\u00ednez en enero de 1991 fue un presagio para despedir a este amigo de las aventuras hist\u00f3ricas en pa\u00edses pobres, tres meses despu\u00e9s Greene lo sigui\u00f3 al m\u00e1s all\u00e1, cuando apenas ten\u00eda un a\u00f1o de estar viviendo en Vevey, Suiza.<a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-26.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-46858 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-26.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"332\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-26.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine94-tripa-26.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Tom\u00e1s Borge recuerda que Greene despu\u00e9s de una celebraci\u00f3n del 19 de julio, a pesar de las simpat\u00edas con los sandinistas public\u00f3 en un diario ingl\u00e9s un art\u00edculo cr\u00edtico sobre los discursos de los comandantes, excepto el suyo que elogi\u00f3 por su manera de conmover a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sergio Ram\u00edrez de \u00abforma malvada\u00bb quer\u00eda publicarlo en el pa\u00eds y le pidi\u00f3 autorizaci\u00f3n, asegura Borge y como era de esperar el entonces ministro lo censur\u00f3.<\/p>\n<p>El escritor, que inici\u00f3 su carrera como periodista en Nottingham y luego en los diarios londinenses Time y Spectator, continu\u00f3 por mucho tiempo escribiendo como colaborador libre.<\/p>\n<p>Entre sus manuscritos y bosquejos sobre Nicaragua en los ochenta, que son parte de una colecci\u00f3n en la Biblioteca de la Universidad de Georgetown, Greene describe particularmente la visita del Papa Juan Pablo II en 1983 y critica una homil\u00eda posterior sobre \u00abla persecuci\u00f3n en Nicaragua\u00bb, siete p\u00e1ginas en total le dedica a este tema.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se menciona una conversaci\u00f3n privada con Tom\u00e1s Borge donde intercambian opiniones sobre la dificil situaci\u00f3n de Nicaragua, mientras en otros apuntes opina sobre el papel de la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica y la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, as\u00ed como la situaci\u00f3n de los miskitos, esto \u00faltimo como respuesta a denuncias de Jeane Kirkpatrick, Embajadora de Estados Unidos en la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas en 1983, entre otros escritos period\u00edsticos, cartas y anotaciones de la colecci\u00f3n de manuscritos.<\/p>\n<p>Esta cantidad de informaci\u00f3n parece exagerada tomando en cuenta que en un bosquejo donde habla de su cita con Noriega en Panam\u00e1, el autor s\u00f3lo se dedica a describir lo mala comida del restaurante, revela la p\u00e1gina electr\u00f3nica de la Biblioteca Brit\u00e1nica, que resguarda otra colecci\u00f3n de sus diarios escritos en los \u00faltimos cinco a\u00f1os de vida y en los que Greene habla sobre todo de sus viajes a Panam\u00e1, Nicaragua, Rusia y Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Su relaci\u00f3n con Daniel Ortega fue amistosa, pero a pesar de sus \u00ababrazos de oso\u00bb para apoyarlo ante la opini\u00f3n p\u00fablica de la isla, la entonces primera ministra brit\u00e1nica Margaret Thatcher, lo recibi\u00f3 fr\u00edamente en Londres para evitar diferencias con su gran aliado Ronald Reagan.<\/p>\n<p>Posteriormente Greene se refiri\u00f3 a la actitud de la dama de hierro como \u00abignorancia completa de las condiciones en Nicaragua y Am\u00e9rica Latina\u00bb, revela el diario The Guardian.<\/p>\n<p>En <em>Descubriendo al General<\/em>, Greene describe a Rosario Murillo como \u00abla bella mujer de Daniel Ortega\u00bb que hab\u00eda conocido antes del fin de la dictadura somocista tomando tragos en San Jos\u00e9, Costa Rica, mientras Chuch\u00fa Mart\u00ednez ten\u00eda una reuni\u00f3n privada con el guerrillero.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no encuentro ning\u00fan libro de Graham Greene en las librer\u00edas?<\/p>\n<p>\u2014Salom\u00f3n de la Selva dec\u00eda que en Nicaragua las cosas suceden de diferentes maneras que en otros pa\u00edses. Aqu\u00ed las cosas pasan sin que la gente se d\u00e9 cuenta. Ni yo mismo me salvo \u2014responde el poeta Fernando Silva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ron y las revoluciones ex\u00f3ticas trajeron varias veces a tierras nicarag\u00fcenses a uno de los mayores narradores ingleses del siglo XX. Graham Greene: escritor, periodista, amante furtivo, cat\u00f3lico convertido y esp\u00eda del MI-6 brit\u00e1nico<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":46853,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-46852","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46852"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46852\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46864,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46852\/revisions\/46864"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46853"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}