{"id":46884,"date":"2019-04-13T21:32:35","date_gmt":"2019-04-13T21:32:35","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=46884"},"modified":"2019-04-13T21:32:35","modified_gmt":"2019-04-13T21:32:35","slug":"la-vida-de-dona-violeta-barrios-de-chamorro-la-presidenta-de-la-transicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-vida-de-dona-violeta-barrios-de-chamorro-la-presidenta-de-la-transicion\/","title":{"rendered":"La vida de do\u00f1a Violeta Barrios de Chamorro, la presidenta de la transici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Directora de un peri\u00f3dico. Eterna esposa de Pedro Joaqu\u00edn Chamorro. Campesina. Madre. Abuela.\u00a0 Pianista. Al\u00e9rgica a todo tipo de alimento conocido. Presidenta de una\u00a0naci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n es Violeta Barrios?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>Esta historia ya se ha contado antes, pero suele empezar en una plaza abarrotada de personas y banderas, odios y esperanzas, donde una se\u00f1ora vestida de blanco alza los brazos como abrazando al mundo, all\u00e1 en abril de 1990. Har\u00e1n 29 a\u00f1os desde entonces y 29 a\u00f1os es mucho tiempo. En 29 a\u00f1os, por ejemplo, se puede construir un pa\u00eds y tambi\u00e9n destru\u00edrsele. Sin embargo, un viaje de 29 a\u00f1os al pasado no es suficiente, porque la explicaci\u00f3n de qui\u00e9n es Violeta Barrios y c\u00f3mo lleg\u00f3 a ser quien fue se halla en la primera mitad del siglo XX.<\/p>\n<p>Empieza exactamente en una casona estilo Alabama, a medio camino entre colonial espa\u00f1ol y griego norteamericano. La m\u00e1s hermosa de aquella ciudad de Rivas, una casa construida en 1929, el mismo a\u00f1o que Violeta naci\u00f3.<\/p>\n<p>Su padre era el terrateniente Carlos Barrios Sacasa y su madre, do\u00f1a Amalia Torres, una se\u00f1ora alta, blanca y muy rom\u00e1ntica que \u201cse mor\u00eda de tristeza\u201d cada vez que su esposo se iba de viaje durante meses para atender los asuntos de las fincas. \u201cChale\u201d, le dec\u00eda, \u201c\u00bfpor qu\u00e9 no vendemos Santa Rosa para que pod\u00e1s quedarte m\u00e1s cerca de nosotros?\u201d, pero \u00e9l no conceb\u00eda la idea de abandonar sus tierras. Lo cuenta la propia do\u00f1a Violeta en las memorias que escribi\u00f3 cuando ten\u00eda 67 a\u00f1os: \u201cSue\u00f1os del coraz\u00f3n\u201d, un libro que rebosa de sinceridad y de esa llaneza que la acompa\u00f1\u00f3 a lo largo de su vida.<\/p>\n<p>De su madre aprendi\u00f3 que \u201cse puede ser en el fondo fuerte, pero moderado en la forma de expresarse\u201d y que \u201cel convencimiento en las propias creencias debe expresarse con la mayor de las cortes\u00edas\u201d; de su padre, que \u201cla mejor forma de ejercer la autoridad es mediante la persuasi\u00f3n y solo adquiere car\u00e1cter sagrado cuando se apoya con el ejemplo\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46931\" aria-describedby=\"caption-attachment-46931\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Familia-Barrios-Torres.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-46931\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Familia-Barrios-Torres-652x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"1005\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Familia-Barrios-Torres.jpg 652w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Familia-Barrios-Torres.jpg 191w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Familia-Barrios-Torres.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46931\" class=\"wp-caption-text\">Amalia Torres con sus hijos. De izquierda a derecha: Carlos Jos\u00e9 (Chale), Violeta, Manuel Joaqu\u00edn (Maqu\u00edn) y Ricardo.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde ambas ense\u00f1anzas le ser\u00edan de gran ayuda en la tarea tit\u00e1nica de pacificar un pa\u00eds en guerra y totalmente polarizado. Pero entonces Violeta era solo una ni\u00f1a que disfrutaba de la familia y el campo; tocaba el enorme piano que su padre hab\u00eda importado de Nueva York para que ella tomara sus primeras lecciones y lo mismo se ocupaba del gallo y las seis gallinas ponedoras que todas las ma\u00f1anas garantizaban el desayuno de la familia Barrios Torres.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le gustaba ir a Amayo, una de las fincas de su padre, ubicada a cinco horas a caballo desde Rivas. Ah\u00ed montaba al potrillo Torpedo, arreaba ganado y pasaba casi todo el d\u00eda nadando en el Gran Lago con sus hermanos. Amaba la vida del campo y cuando a\u00f1os despu\u00e9s la dej\u00f3 para establecerse en la capital y convertirse en Violeta Barrios de Chamorro, el campo se fue con ella. \u201cCampechana\u201d es la palabra que la define mejor, seg\u00fan el mayor de sus cuatro hijos, Pedro Joaqu\u00edn Chamorro Barrios.<\/p>\n<p>Violeta Barrios Torres era \u201cuna ni\u00f1a rica\u201d, proveniente de una familia \u201cdue\u00f1a de Rivas y m\u00e1s all\u00e1\u201d, latifundistas, gente de tierras y de plata, cuenta su hija Claudia Luc\u00eda. Todo lo contrario de los Chamorro, que eran \u201cuna familia ciertamente de abolengo, pero m\u00e1s volcada en el tema de los valores sociales\u201d. \u201cPara mi mam\u00e1 tuvo que haber sido un shock salir de su palacetito en la casa de mis abuelos, fue un cambio de vida muy brusco\u201d, considera.<\/p>\n<p>A juicio de Claudia Luc\u00eda, la principal caracter\u00edstica de su madre fue \u201csu capacidad de entrega\u201d a la persona que m\u00e1s la estuviera necesitando. Durante mucho tiempo esa persona fue su esposo Pedro Joaqu\u00edn Chamorro Cardenal, pero tambi\u00e9n lo fueron sus hijos y finalmente Nicaragua entera.<br \/>\n\u201cRenunci\u00e9 a toda esa belleza sencilla y honesta para vivir con Pedro, un hombre al que no conoc\u00eda en su totalidad\u201d, se\u00f1ala do\u00f1a Violeta en sus memorias. \u201cSolo la fuerza del invencible amor que sent\u00eda hacia \u00e9l me permiti\u00f3 superar lo que sufr\u00ed por Pedro\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46907\" aria-describedby=\"caption-attachment-46907\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLE-2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-46907\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLE-2-843x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"777\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLE-2.jpg 843w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLE-2.jpg 247w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLE-2.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLE-2.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46907\" class=\"wp-caption-text\">Violeta Barrios en su juventud.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQuer\u00e9s que me ponga de rodillas y te ruegue que me acept\u00e9s?\u201d, pregunt\u00f3 Pedro Joaqu\u00edn. Llevaba muchos meses cortejando a la hermana de su amigo Chale, pero por m\u00e1s que insist\u00eda solo recib\u00eda rechazos.<\/p>\n<p>La hab\u00eda conocido durante una graduaci\u00f3n en el Colegio Centro Am\u00e9rica, a la que Violeta asisti\u00f3 para acompa\u00f1ar a su hermano Maqu\u00edn en la ceremonia de entrega de diplomas; pues hac\u00eda poco don Carlos hab\u00eda muerto de un fulminante c\u00e1ncer de pulm\u00f3n y su viuda, do\u00f1a Amalia, se negaba a salir del cuarto donde instal\u00f3 un altar para su esposo, con una vela permanentemente encendida.<\/p>\n<p>Esa noche Chale le present\u00f3 a su hermana algunos de sus antiguos compa\u00f1eros de clase, entre ellos Pedro Joaqu\u00edn Chamorro Cardenal. Y ella lo encontr\u00f3 \u201cun muchacho atractivo, inteligente y agradable, pero no m\u00e1s que cualquiera de los otros\u201d a quienes conoci\u00f3 en esa velada, narra en su libro. Despu\u00e9s de ese encuentro, Violeta no volvi\u00f3 a pensar en \u00e9l; pero Pedro Joaqu\u00edn se qued\u00f3 maquinando una estrategia para poder volver a verla y pronto la encontr\u00f3: le dijo a su amigo que ten\u00eda ganas de ir a cazar conejos y venados y Chale lo invit\u00f3 a la hacienda Amayo.<\/p>\n<p>\u201cMi hermano me sugiri\u00f3 que lo acompa\u00f1ara a \u00e9l y a su amigo en el viaje a tirar que iban a hacer. Acept\u00e9 la propuesta. No hab\u00eda ido a Amayo desde hac\u00eda semanas. Despu\u00e9s de cargar el carro con la provisi\u00f3n necesaria, se fue a recoger a Pedro dej\u00e1ndome instrucciones expl\u00edcitas: \u2018Cuando toque el claxon del carro, sal\u00eds de inmediato. Se est\u00e1 haciendo tarde y quiero llegar a Amayo antes de que oscurezca\u2019\u201d, relata do\u00f1a Violeta en \u201cSue\u00f1os del coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46909\" aria-describedby=\"caption-attachment-46909\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-46909 size-large\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-2-783x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"837\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-2.jpg 783w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-2.jpg 229w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-2.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-2.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46909\" class=\"wp-caption-text\">Pedro Joaqu\u00edn Chamorro y Violeta Barrios de Chamorro.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Sucedi\u00f3 que antes de que su hermano volviera, su mam\u00e1 le pidi\u00f3 que fuera al patio a escoger un pollo para la cena. Vest\u00eda pantalones negros, blusa blanca, llevaba el cabello atado en una cola de caballo y cuando escuch\u00f3 la bocina del carro sali\u00f3 corriendo con una gallina gorda en una mano y un bote de repelente para insectos en la otra. Seg\u00fan do\u00f1a Violeta, aquella divertida escena convirti\u00f3 el inter\u00e9s que sent\u00eda Pedro Joaqu\u00edn en un aut\u00e9ntico enamoramiento adolescente.<\/p>\n<p>Lamentablemente, para el joven pretendiente, ella no sinti\u00f3 lo mismo.<\/p>\n<p>En los siguientes meses lo rechaz\u00f3 de todas las formas posibles. \u201cNo perd\u00e1s tu tiempo conmigo, Pedro. Nuestra familia est\u00e1 todav\u00eda de luto. No he salido de esta casa desde que muri\u00f3 mi pap\u00e1. No conozco bien ni Managua. \u00bfC\u00f3mo se te ocurre pensar que quisiera casarme con vos e instalarme con tu familia durante el resto de mi vida? Adem\u00e1s, aunque yo tengo edad para enamorarme, no estoy enamorada de vos\u201d, le dijo cuando le declar\u00f3 su amor la primera vez. \u201c\u00a1No veng\u00e1s. No tengo ning\u00fan inter\u00e9s en vos\u201d, le respond\u00eda cuando Pedro Joaqu\u00edn llamaba al \u00fanico tel\u00e9fono del pueblo, ubicado en el hospital, para preguntar a trav\u00e9s de un mensajero si pod\u00eda llegar a visitar a la ni\u00f1a Violeta y a ella no le quedaba m\u00e1s opci\u00f3n que ir al hospital, furiosa, a recibir la llamada.<\/p>\n<p>Utilizando su red de contactos, el pretendiente estaba al tanto de las actividades de la muchacha, que no eran muchas: levantarse con los primeros cantos de los gallos, ir a misa y luego al mercado para comprar las verduras del d\u00eda y pasar el resto de la tarde dedicada al piano y la mecanograf\u00eda. Los s\u00e1bados llegaba a la casa sin que Violeta lo hubiera invitado y los domingos pasaba el d\u00eda entero sentado en una banca frente a la iglesia porque no sab\u00eda a cu\u00e1l de las misas iba a asistir ella. Pero mientras m\u00e1s desesperadas eran sus propuestas, m\u00e1s fuerte era el repudio que ella le demostraba. As\u00ed fue hasta que un d\u00eda dej\u00f3 de insistir. No hubo m\u00e1s cartas ni llamadas, ni palabras febriles, ni miradas expectantes. Entonces Violeta comenz\u00f3 a extra\u00f1arlo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46912\" aria-describedby=\"caption-attachment-46912\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-46912 size-large\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-5-693x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"946\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-5.jpg 693w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-5.jpg 203w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-5.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-5.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46912\" class=\"wp-caption-text\">Pedro Joaqu\u00edn Chamorro y Violeta Barrios se casaron el 8 de diciembre de 1950.<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201c\u00bfQuer\u00e9s que me ponga de rodillas y te ruegue que me acept\u00e9s?\u201d, le pregunt\u00f3 Pedro Joaqu\u00edn cuando reapareci\u00f3, semanas despu\u00e9s. Hab\u00eda entrado a la misa de las 8:00 de la ma\u00f1ana caminando por el pasillo central del templo hasta sentarse a la par de la joven. Ella no respondi\u00f3 y \u00e9l dibuj\u00f3 un coraz\u00f3n en el banco de enfrente, usando la llave del cuarto donde se hospedaba. \u201c\u00bfMe quer\u00e9s o no me quer\u00e9s?\u201d<\/p>\n<p>Esa misma tarde fueron a Amayo y, en la costa del Cocibolca, Violeta al fin pudo responderle que s\u00ed, que s\u00ed lo quer\u00eda. Se comprometieron el 19 de marzo de 1949 y se casaron el 8 de diciembre de 1950. As\u00ed \u201cinici\u00f3 una relaci\u00f3n en la que habr\u00edamos de compartir veintisiete a\u00f1os de vida y todos los a\u00f1os de separaci\u00f3n que Dios decidi\u00f3\u201d, dice la expresidenta en sus memorias. \u201cNunca volver\u00e9 a casarme. No creo que un amor tan hermoso como el nuestro pueda repetirse jam\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>En adelante, su destino estar\u00eda irremediablemente unido al de su esposo, quien en 1978 habr\u00eda de convertirse en el M\u00e1rtir de las Libertades P\u00fablicas al morir asesinado en una calle de Managua. Do\u00f1a Violeta hizo suyos los ideales del periodista y su incursi\u00f3n en la pol\u00edtica fue una consecuencia de las actividades de \u00e9l. Incluso cuando, en 1989, dudaba si ser\u00eda capaz de cargar sola el peso de una campa\u00f1a presidencial contra el gobernante Frente Sandinista, el recuerdo de Pedro Joaqu\u00edn estuvo presente. \u201cHacelo por Pedro, Violeta\u201d, la exhort\u00f3 su suegra, do\u00f1a Margarita.<\/p>\n<p>Desde las p\u00e1ginas de su diario, el director de La Prensa emprendi\u00f3 una lucha contra la dictadura somocista y a su lado, apoy\u00e1ndolo, siempre estuvo do\u00f1a Violeta. \u201cSiempre le acompa\u00f1\u00f3 en las prisiones visit\u00e1ndolo constantemente, (&#8230;) siempre protestando con energ\u00eda por las injusticias que se comet\u00edan con Pedro Joaqu\u00edn (\u2026)\u201d, sostiene Edmundo Jarqu\u00edn, yerno de do\u00f1a Violeta y esposo de Claudia Luc\u00eda, en un reportaje del programa televisivo Mi Vida. Mi Historia.<\/p>\n<p>Lo acompa\u00f1\u00f3 tambi\u00e9n en el exilio y a la c\u00e1rcel le llevaba papelitos que luego \u00e9l le entregaba para que ella pasara sus notas a m\u00e1quina, recuerda Pedro Joaqu\u00edn (hijo). \u201cFue su eterna compa\u00f1era\u201d, dice, y afirma que la relaci\u00f3n de sus padres fue \u201cexcelente\u201d y llena de amor.<\/p>\n<p>\u201cElla se entreg\u00f3 enteramente a mi pap\u00e1. Se dedic\u00f3 a protegerlo y tuvo que darse m\u00e1s a \u00e9l que a nosotros\u201d, se\u00f1ala Claudia Luc\u00eda. Su mam\u00e1 \u2014afirma\u2014 era una persona de mucha entrega y se ocupaba de los asuntos operativos del hogar, pero las normas las establec\u00eda Pedro Joaqu\u00edn. Para pedir un permiso o tomar una decisi\u00f3n sus hijos se entend\u00edan con \u00e9l.<\/p>\n<p>Para comprender eso hay que ubicarse en la \u00e9poca en la que do\u00f1a Violeta creci\u00f3. Su madre se hab\u00eda entregado en cuerpo y alma a su esposo y hay quienes opinan que ella hizo lo mismo. Hasta enero de 1978 su vida era Pedro Joaqu\u00edn y para ella la muerte del periodista fue una tragedia de magnitudes insondables, a pesar de que ya hab\u00edan platicado sobre las amenazas de muerte que \u00e9l recib\u00eda y ella ya hab\u00eda comprado un terreno en el cementerio para cuando lo mataran. Fue como si a la Tierra de pronto le apagaran el Sol.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-FAMILIA-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-46933\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-FAMILIA-2.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-FAMILIA-2.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-FAMILIA-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-FAMILIA-2.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u201cEl \u00fanico consejo que mi madre me dio antes de casarme fue lo que ella hizo toda su vida, un consejo que por supuesto nada ten\u00eda que ver conmigo: \u2018Hay que ser sumisa\u2019. Eso fue lo que me dijo y lo pod\u00e9s poner porque esa es mi madre\u201d, dice Claudia Luc\u00eda, la segunda de los cuatro hijos de Pedro Joaqu\u00edn y do\u00f1a Violeta. Sin embargo, se\u00f1ala, a la larga esa misma capacidad de entrega la hizo asumir tareas mucho m\u00e1s importantes.<\/p>\n<p>Tampoco debe pensarse que era sencillamente un ama de casa. \u201cLa encuentro y la recuerdo una persona muy hogare\u00f1a, muy pendiente de atender a las visitas en su casa, ya fuera en Managua o en una casa muy r\u00fastica que ten\u00edan Pedro Joaqu\u00edn y ella en San Juan del Sur. (Pero) fue una persona con fuertes convicciones pol\u00edticas y no necesariamente sum\u00e1ndose a Pedro Joaqu\u00edn. Ten\u00eda su propio criterio, su propia valoraci\u00f3n de la situaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d, afirma Edmundo Jarqu\u00edn en el reportaje sobre la vida de do\u00f1a Violeta.<\/p>\n<p>Hay un archivo hist\u00f3rico donde se le ve, joven y en\u00e9rgica, ante las c\u00e1maras de los medios, acusando de \u201ccorruptos\u201d a los Somoza y a todos los que estaban en el Gobierno, y de \u201ccobardes\u201d a quienes se plegaban a sus \u00f3rdenes. \u201cYo ya estoy curtida de gestiones. A Pedro lo han acusado cantidades de veces en consejos de guerra, y ah\u00ed se ven todas, c\u00f3mo le quiero decir yo&#8230; las injusticias, la hipocres\u00eda, la flojedad, los cobardes principalmente\u201d, exclama con su acento de campo y su estilo libre de florituras.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s abandon\u00f3 a Pedro. Ni siquiera despu\u00e9s de que \u00e9l muri\u00f3. Tras su asesinato, ocurrido el 10 de enero de 1978, convirti\u00f3 su casa en un museo, casi un altar, en honor al m\u00e1rtir. La foto que ella le mand\u00f3 a la c\u00e1rcel para que pudiera ver a sus hijos, la motocicleta en la que \u00e9l andaba \u201ctodas las ma\u00f1anitas, desde las 5:00, por toda Managua\u201d; su brocha de afeitarse; el \u201cbarril viej\u00edsimo donde hac\u00eda su guaro\u201d, que luego regalaba a sus amigos; la ropa ensangrentada, los zapatos, los lentes usados ese \u00faltimo d\u00eda; el carro que conduc\u00eda cuando le dispararon y que ella guardaba como \u201creliquia\u201d, porque confiaba en que alg\u00fan d\u00eda \u201cel pueblo de Nicaragua\u201d se dar\u00eda cuenta de qui\u00e9n fue Pedro Joaqu\u00edn Chamorro y por qu\u00e9 muri\u00f3. La biblioteca tal como \u00e9l la dej\u00f3, con dos paredes cubiertas por los libros que ella le compr\u00f3 para que los leyera en la c\u00e1rcel. Y el piano que ella tocaba en sus momentos de soledad.<\/p>\n<p>Al morir Pedro Joaqu\u00edn, ella recogi\u00f3 \u201csu bandera\u201d para cumplir el sue\u00f1o de que \u201cNicaragua volviera a ser Rep\u00fablica\u201d. Do\u00f1a Violeta reconoc\u00eda que su candidatura \u201cfue producto de las circunstancias\u201d. \u201cYo me entregu\u00e9 a ella para que Pedro y Nicaragua pudieran triunfar a trav\u00e9s de m\u00ed\u201d, afirma en \u201cSue\u00f1os del coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-46918\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-11-761x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"861\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-11.jpg 761w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-11.jpg 223w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-11.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-11.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, en sus memorias, tambi\u00e9n deja claro que como ciudadana y directora del Diario La Prensa estaba muy consciente de que Nicaragua se encontraba bajo un r\u00e9gimen totalitario y que hab\u00eda que conducirla hacia la paz y la libertad.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Violeta no era la \u00fanica candidata para representar a la Uni\u00f3n Nacional Opositora (UNO) en el duelo electoral contra Daniel Ortega, el Gallo Ennavajado. Antes de que la eligieran a ella, se barajaban otros tres nombres: el doctor Emilio \u00c1lvarez Montalv\u00e1n, pol\u00edtico y oftalm\u00f3logo; Enrique Bola\u00f1os Geyer, presidente del Cosep que hab\u00eda sido perseguido, encarcelado y calumniado, y Virgilio Godoy, pol\u00edtico de la vieja escuela y economista a cargo del Partido Liberal Independiente.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n se hizo el 2 de septiembre de 1989 con un m\u00e9todo poco ortodoxo, pues el tiempo apremiaba. Los cuatro aspirantes a la candidatura deb\u00edan presentarse ante un comit\u00e9 seleccionador compuesto por un dirigente de cada uno de los catorce partidos que conformaban la UNO. Esperaron en una diminuta sala mientras llegaba su turno de ser analizados por esa suerte de tribunal.<\/p>\n<p>Los l\u00edderes de la UNO estaban sentados detr\u00e1s de mesas colocadas en forma de herradura y discut\u00edan solemnemente cuando do\u00f1a Violeta entr\u00f3 al sal\u00f3n. Catorce pares de ojos se posaron sobre ella. Alguien le pidi\u00f3 que se sentara en una silla ubicada al centro del grupo. Luego le preguntaron cu\u00e1l ser\u00eda su plataforma de gobierno en caso de que triunfara en las elecciones del 25 de febrero.<\/p>\n<p>\u201cTrabajar\u00e9 a favor de la paz y la libertad\u201d, contest\u00f3. \u201cPara alcanzar la paz pondr\u00e9 fin al Servicio Militar Obligatorio y me esforzar\u00e9 por reconciliar a la familia nicarag\u00fcense, que lleva tanto tiempo polarizada. Devolver\u00e9 al pueblo el derecho a elegir a sus dirigentes mediante elecciones justas y abiertas. Y, sobre todo, ofrecer\u00e9 honradez, no solo en apariencia sino tambi\u00e9n en la pr\u00e1ctica. Servir\u00e9 a mi pueblo y no har\u00e9 que este me sirva a m\u00ed\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46908\" aria-describedby=\"caption-attachment-46908\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46908\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-1.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"841\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-1.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-1.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46908\" class=\"wp-caption-text\">Do\u00f1a Violeta con su yerno Antonio Lacayo (q.e.p.d.).<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Nada fue miel sobre hojuelas durante su gesti\u00f3n presidencial. En los primeros a\u00f1os las asonadas promovidas por el Frente Sandinista estaban a la orden del d\u00eda, la polarizaci\u00f3n persist\u00eda y en las zonas m\u00e1s remotas del pa\u00eds aparecieron brotes de nuevos grupos armados, \u201crecontras\u201d y \u201crecompas\u201d. Adem\u00e1s, muchos consideraban que la presidenta no era m\u00e1s que una figura decorativa y bonachona, y que quien mov\u00eda los hilos del Gobierno era en realidad su yerno: el ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo Oyanguren (q.e.p.d.).<\/p>\n<p>En resumen, al principio se dec\u00eda \u201cque era una dunda\u201d, admiti\u00f3 la propia do\u00f1a Violeta en una entrevista concedida al periodista Fabi\u00e1n Medina para El Semanario, en 1996. Ese era su estilo. Franco, llano y a menudo ingenuo. De campesina solo ten\u00eda eso: \u201cUna aplastante simpleza\u201d, considera la periodista Mar\u00eda Lourdes Pallais en su reportaje \u201cVioleta Barrios de Chamorro: La reina-madre de la naci\u00f3n\u201d, publicado en 1992 en la revista Nueva Sociedad.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46920\" aria-describedby=\"caption-attachment-46920\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-13.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-46920\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-13-719x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"911\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-13.jpg 719w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-13.jpg 211w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-13.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-13.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46920\" class=\"wp-caption-text\">D\u00eda hist\u00f3rico. El 25 de abril de 1990 Violeta Barrios de Chamorro tom\u00f3 posesi\u00f3n de la Presidencia, bajo la atenta mirada de Daniel Ortega Saavedra.<\/figcaption><\/figure>\n<p>En el texto de Pallais, el periodista Danilo Aguirre Sol\u00eds (q.e.p.d.), entonces diputado sandinista, describe a do\u00f1a Violeta como \u201cinmune a las intrigas\u201d. Para \u00e9l, \u201csu primitivismo y su llaneza la ayudaron much\u00edsimo\u201d, recib\u00eda \u201clos golpes estoicamente\u201d y era \u201ccomo una campesina a quien le ense\u00f1aron a bordar\u201d. Esa llaneza la acompa\u00f1\u00f3 siempre, en sus discursos y entrevistas, ante periodistas y frente a embajadores.<\/p>\n<p>Durante su campa\u00f1a electoral recorri\u00f3 Nicaragua hablando de perd\u00f3n y de hermandad, y de la promesa de finalizar la guerra y eliminar el Servicio Militar Patri\u00f3tico, que finalmente cumpli\u00f3. Y aunque \u201cla gran mayor\u00eda sandinista\u201d estaba convencida de que la UNO no ten\u00eda esperanzas de ganar, se inici\u00f3 \u201cuna campa\u00f1a violenta\u201d contra su candidata, relata Pallais.<\/p>\n<p>La \u201casociaban con la muerte, con la guerra, con la CIA, con los contras, con Somoza (&#8230;). Se burlaban de su condici\u00f3n de ama de casa, se mofaban de su discurso simple e ingenuo. Incluso le disputaban el patrimonio del pensamiento de Pedro Joaqu\u00edn Chamorro, figura clave para ella como s\u00edmbolo\u201d.<\/p>\n<p>Pero do\u00f1a Violeta, quiz\u00e1s por ese estoicismo del que hablaba Aguirre Sol\u00eds, decidi\u00f3 ir \u201chasta el final\u201d, ya fuera sentada en silla de ruedas o apoyada en bast\u00f3n o muletas, porque 55 d\u00edas antes de las elecciones se fractur\u00f3 la rodilla derecha al resbalarse y caerse en la sala-oficina de su casa en Las Palmas, cuando recib\u00eda la visita de A\u00f1o Nuevo de Pablo Antonio Cuadra. Su yerno Antonio Lacayo Oyanguren lo cuenta en el libro \u201cLa dif\u00edcil transici\u00f3n nicarag\u00fcense\u201d.<\/p>\n<p>El 25 de abril de 1990 despert\u00f3 al amanecer y desayun\u00f3 t\u00e9 y pan. La casa estaba desierta y el silencio la sumi\u00f3 en un estado de \u00e1nimo pensativo. \u201cReflexion\u00e9 sobre la importancia del momento. Por primera vez en nuestra historia, un presidente civil leg\u00edtimamente electo iba a recibir el traspaso de poderes de un grupo militar que lo hab\u00eda alcanzado mediante una revuelta armada. Aquel d\u00eda est\u00e1bamos aceptando devolver al pueblo el poder de elegir a sus l\u00edderes\u201d, record\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde en sus memorias.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46925\" aria-describedby=\"caption-attachment-46925\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-18.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-46925\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-18-743x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"882\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-18.jpg 743w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-18.jpg 218w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-18.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-18.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46925\" class=\"wp-caption-text\">Apoyada en un bast\u00f3n, Violeta dirigi\u00f3 el desarme de Nicaragua.\u00a0FOTO\/ ARCHIVO<\/figcaption><\/figure>\n<p>Ese 25 de abril fue un mi\u00e9rcoles. Do\u00f1a Violeta ley\u00f3 los peri\u00f3dicos y vio que todos, menos La Prensa, pronosticaban que su gobierno no durar\u00eda mucho. A las 9:00 de la ma\u00f1ana todav\u00eda no hab\u00eda decidido qu\u00e9 ropa usar\u00eda para asistir a la toma de poder. Eligi\u00f3 un vestido blanco, \u201cel color de la ropa que se suele llevar para recibir los sacramentos\u201d, pero no fue ninguno de los que le hab\u00edan mandado, a modo de regalo, dise\u00f1adores tan famosos como Oscar de la Renta. Seleccion\u00f3 el vestido \u201csencillo, bonito y barato\u201d enviado por su amiga Aurorita C\u00e1rdenas y como \u00fanico adorno se coloc\u00f3 la cruz que le hered\u00f3 su abuela. Despu\u00e9s se fue al estadio a recibir la banda presidencial de manos de Daniel Ortega, frente a unas 20 mil personas. Una parte gritaba \u201c\u00a1Daniel!\u201d y el resto: \u201c\u00a1Violeta, Victoria!\u201d<\/p>\n<p>Le hab\u00edan recomendado que no pasara por el lado donde estaban los sandinistas, pero ella igual lo hizo, y le tiraron hasta bolsas con orines. Subi\u00f3 al estrado con la ropa manchada y ah\u00ed se encontr\u00f3 a Ortega, enojado y quej\u00e1ndose porque los de la UNO le hab\u00edan arrojado palos y piedras. \u201cMirame a m\u00ed c\u00f3mo estoy, con mi ropa manchada\u201d, replic\u00f3 ella. \u201cAs\u00ed que estamos a mano\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Los primeros signos del Alzheimer comenzaron en el a\u00f1o 2000, recuerda Claudia Luc\u00eda. Do\u00f1a Violeta ten\u00eda 71 a\u00f1os y a menudo repet\u00eda cosas que ya hab\u00eda dicho. La llevaron a consulta y el m\u00e9dico dijo que efectivamente pasaba algo extra\u00f1o, pero que no pod\u00eda afirmarse que se tratara de esa enfermedad, pues el cerebro de la expresidenta mostraba un envejecimiento propio de una persona de su edad. Sin embargo, le recetaron un medicamento que probablemente hizo que el desarrollo del Alzheimer se ralentizara.<\/p>\n<p>Se la diagnosticaron en el a\u00f1o 2007 y esa fue la primera enfermedad grave en su vida, afirma su hija. Antes de eso no tuvo mayores complicaciones de salud: solo alg\u00fan problema en la columna, que result\u00f3 ser osteomielitis, y una extra\u00f1a alergia a todo tipo de alimento conocido, que result\u00f3 ser mentira. Una mentira que la propia do\u00f1a Violeta hab\u00eda terminado creyendo verdad. En realidad era una gran \u201ccutufera\u201d, dicen sus hijos. Melindrosa para comer.<\/p>\n<p>La trombosis que sufri\u00f3 a finales de 2018 no tuvo nada que ver con el Alzheimer. Para entonces su enfermedad se encontraba ya en una etapa severa y do\u00f1a Violeta, la anta\u00f1o imparable do\u00f1a Violeta, no pod\u00eda caminar, no hablaba y estaba empezando a tener problemas para tragar, cuenta su hija Claudia Luc\u00eda. Con la par\u00e1lisis, naturalmente, su salud se debilit\u00f3 m\u00e1s pero no ha necesitado que le suministren ox\u00edgeno; ella solita ha estado respirando y, al momento en que este reportaje fue escrito, dos enfermeras la cuidaban a tiempo completo.<\/p>\n<p>Antes de caer en cama, hace unos siete a\u00f1os, su hijo Pedro Joaqu\u00edn le gast\u00f3 una broma para ver c\u00f3mo reaccionar\u00eda la mujer que durante su mandato presidencial manejaba su propio carrito y llamaba \u201cJuan Carlos\u201d al rey de Espa\u00f1a y \u201cdon Boris\u201d a Boris Yeltsin.<\/p>\n<p>Iban a un chequeo m\u00e9dico y, cuando se detuvieron en un sem\u00e1foro, Pedro Joaqu\u00edn le dijo: \u201cMir\u00e1 mam\u00e1, mir\u00e1 como te queda viendo la gente, todo mundo sabe que sos la presidenta de Nicaragua. \u00a1Vamos a sacar la sirena para pedir v\u00eda libre y pasar los sem\u00e1foros!\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Por ning\u00fan punto! \u00a1Por ning\u00fan punto!\u201d, exclam\u00f3 ella de inmediato. Y entonces su hijo supo que ni siquiera el Alzheimer hab\u00eda podido llevarse la esencia de do\u00f1a Violeta.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46921\" aria-describedby=\"caption-attachment-46921\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-14.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46921\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-14.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"739\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-14.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-14.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-14.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46921\" class=\"wp-caption-text\">Violeta Barrios fue la presidenta de la transici\u00f3n. Del totalitarismo a la democracia; de la guerra a la paz.<\/figcaption><\/figure>\n<h3>Sobre do\u00f1a Violeta<\/h3>\n<p>Do\u00f1a Violeta no escuchaba la radio, dej\u00f3 de o\u00edrla en los tiempos de la lucha de Pedro Joaqu\u00edn Chamorro, para no atormentarse con las noticias. Tampoco miraba noticieros en la televisi\u00f3n. Sin embargo, cuando a\u00fan gozaba de buena salud, no se perd\u00eda los peri\u00f3dicos, aunque a veces le aburr\u00edan mucho, seg\u00fan dec\u00eda. Los esperaba desde las 5:30 de la ma\u00f1ana y cuando llegaban los le\u00eda sentada en su cama.<\/p>\n<p>De joven jugaba beisbol con sus hijos, tocaba el piano y era devota de la Virgen de Guadalupe.<br \/>\nLe gustaba tomar gaseosa y ten\u00eda un enorme vaso de pl\u00e1stico con agarradera al que llamaba \u201cmi porr\u00f3n\u201d. El detalle aparece en una entrevista que brind\u00f3 a El Semanario, en 1996.<\/p>\n<p>Usaba muchas palabras de campo y lenguaje cari\u00f1oso y coloquial para hablar con los dem\u00e1s. Dec\u00eda, por ejemplo, \u201cPapach\u00fa\u201d, y a los periodistas los trataba de \u201camorcito\u201d, \u201camor\u201d, \u201cpapacito\u201d, \u201cmis muchachos\u201d y, su expresi\u00f3n favorita, \u201cmi alma\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46928\" aria-describedby=\"caption-attachment-46928\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46928\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-21.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-21.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-21.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-21.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46928\" class=\"wp-caption-text\">Carlos Fernando, entonces director de Barricada, saluda a su madre tras las elecciones de 1990.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Form\u00f3 parte de la primera Junta de Gobierno tras la ca\u00edda de los Somoza, junto con Daniel Ortega, Sergio Ram\u00edrez, Mois\u00e9s Hassan y Alfonso Robelo. Pero, alegando motivos personales, renunci\u00f3 el 19 de abril de 1980 por considerar que el Frente Sandinista se estaba alejando de su programa original de gobierno y de los ideales de Pedro Joaqu\u00edn Chamorro, como la democracia y la libertad. Se dedic\u00f3 a dirigir LA PRENSA cuando el diario estaba bajo la censura sandinista y al d\u00eda siguiente de la oficializaci\u00f3n de su renuncia comenzaron los ataques del Frente Sandinista a este rotativo.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os ochenta la relaci\u00f3n entre los hijos de do\u00f1a Violeta estaba tan polarizada como Nicaragua. Pedro Joaqu\u00edn era miembro del directorio pol\u00edtico de la Contra; Claudia, embajadora del gobierno sandinista; Cristiana, editora en el Diario LA PRENSA y Carlos Fernando estaba a cargo del diario oficialista Barricada, que atac\u00f3 la campa\u00f1a electoral de do\u00f1a Violeta. Ella se las arregl\u00f3 para conservar la armon\u00eda entre los hermanos. Ese ejercicio previo le ayud\u00f3 en su tarea de pacificar el pa\u00eds. \u201cLa diversidad y unidad que alcanzamos en el n\u00facleo de nuestro hogar se traducir\u00eda a nivel nacional en pluralismo y democracia\u201d, escribi\u00f3 en el libro \u201cSue\u00f1os del coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Estaba fuera de Nicaragua cuando muri\u00f3 su padre y tambi\u00e9n cuando muri\u00f3 Pedro Joaqu\u00edn Chamorro. La primera vez se hallaba estudiando en Estados Unidos y la segunda estaba acompa\u00f1ando a su hija Cristiana en las compras previas a su boda con Antonio Lacayo. En ambas ocasiones presinti\u00f3 la tragedia.<\/p>\n<h3>El d\u00eda que Violeta llor\u00f3<\/h3>\n<figure id=\"attachment_46922\" aria-describedby=\"caption-attachment-46922\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-15.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-46922\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-15.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"586\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-15.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-15.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-15.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46922\" class=\"wp-caption-text\">Do\u00f1a Violeta y el entonces jefe del Ej\u00e9rcito, Humberto Ortega Saavedra.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Do\u00f1a Violeta se describ\u00eda como una \u201cmujer fuerte\u201d, de pocas l\u00e1grimas. No quer\u00eda que la vieran llorando cuando muri\u00f3 su esposo Pedro Joaqu\u00edn Chamorro y tampoco cuando falleci\u00f3 su padre, Carlos Barrios Sacasa. Sin embargo, llor\u00f3 mucho el 2 de septiembre de 1993, cuando vivi\u00f3 lo que ella consideraba \u201cel peor momento de su mandato\u201d.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda anunci\u00f3 p\u00fablicamente el retiro de Humberto Ortega, hasta entonces jefe del Ej\u00e9rcito, y a la salida del Centro de Convenciones Olof Palme, fue rodeada por los hermanos Ortega. \u201cCu\u00e1l es mi susto, cuando al salir me encuentro a Daniel por delante y a Humberto por detr\u00e1s, y sent\u00ed que me iban a malmatar, pero me defendieron otras personas\u201d, relat\u00f3 en entrevista con El Semanario en 1996.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del incidente, la presidenta pens\u00f3 en renunciar, pero sus ministros la convencieron de que deb\u00eda quedarse. Despu\u00e9s llor\u00f3 en el ba\u00f1o y en el cuarto, sola, \u201cpara no hacer sufrir al resto\u201d de su gente.<\/p>\n<figure id=\"attachment_46926\" aria-describedby=\"caption-attachment-46926\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-46926 size-large\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-19-679x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"965\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-19.jpg 679w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-19.jpg 199w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-19.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/292-MAG-VIOLETA-19.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-46926\" class=\"wp-caption-text\">Presidenta Violeta Barrios de Chamorro.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Directora de un peri\u00f3dico. Eterna esposa de Pedro Joaqu\u00edn Chamorro. Campesina. Madre. Abuela.\u00a0 Pianista. Al\u00e9rgica a todo tipo de alimento conocido. Presidenta de una\u00a0naci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n es Violeta Barrios?<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":46929,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[497,415,81,3368],"class_list":["post-46884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-historia","tag-la-prensa","tag-nicaragua","tag-premium"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46884"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46884\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46947,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46884\/revisions\/46947"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46929"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}