{"id":47012,"date":"2008-02-10T00:18:06","date_gmt":"2008-02-10T00:18:06","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=47012"},"modified":"2020-07-30T13:11:48","modified_gmt":"2020-07-30T19:11:48","slug":"la-mama-de-los-presos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/la-mama-de-los-presos\/","title":{"rendered":"La mam\u00e1 de los presos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">La c\u00e1rcel es su segundo hogar. Rafaela Almanza ha dedicado 30 a\u00f1os de su vida a andar de celda en celda ayudando a los presos. Es tan conocida que algunos le llaman \u201cmam\u00e1\u201d o le lanzan piropos y uno que otro le propone matrimonio. Esta es su vida entre reos<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dora Luz Romero Mej\u00eda<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Orlando Valenzuela y Marlon Esquivel<\/strong><\/p>\n<p>Pari\u00f3 doce hijos y adopt\u00f3 unas cuantas docenas m\u00e1s. En su coraz\u00f3n hay espacio para todos. Rafaela Almanza, mejor conocida como \u00abPayita\u00bb es considerada la mam\u00e1 de los presos. Esta mujer de 72 a\u00f1os busca la manera de llevar la palabra de Dios y una ayuda econ\u00f3mica a los privados de libertad de las c\u00e1rceles La Modelo y La Granja. Esa \u00abobra\u00bb, como ella le llama, la comenz\u00f3 hace 30 a\u00f1os. Desde entonces, la c\u00e1rcel se convirti\u00f3 en \u00absu segundo hogar\u00bb y los reos en sus hijos adoptivos. A todos los quiere por igual, aunque algunos sean ladrones, asesinos, narcotraficantes o violadores.<\/p>\n<p>Es coqueta. Con el tinte rojo le dio un adi\u00f3s temporal a las canas, con el maquillaje y unas gafas pretende esconder las arrugas y el perfume parece ser su arma femenina infalible. Lo usa en cantidades considerables.<\/p>\n<p><strong>LEA ADEM\u00c1S: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/la-otra-vida-en-la-carcel\/\">La otra vida en la c\u00e1rcel<\/a><\/strong><\/p>\n<p>En La Modelo todos la conocen.<\/p>\n<p>Entra y sale de la c\u00e1rcel cuando quiere. Los guardias, a quienes llama \u00abchocoyos\u00bb, la saludan con cari\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tal pasaste el fin de a\u00f1o Payita? pregunta sonriente uno de los guardias.<\/p>\n<p>Pues bien. En mi casa, y \u00bfvos chocoyo? contesta con mucha confianza.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, m\u00e1s o menos. Es pizpireta. Mira hacia los lados a ver qui\u00e9n la voltea a ver. Habla mucho, camina r\u00e1pido y se jacta en exceso.<a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine103-tripa-28.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-47017 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine103-tripa-28.jpg\" alt=\"Fotos de Orlando Valenzuela y Marlon Esquivel\" width=\"700\" height=\"545\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine103-tripa-28.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/magazine103-tripa-28.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La historia de Payita en las c\u00e1rceles empez\u00f3 en 1978. Comenz\u00f3 sola. Y as\u00ed contin\u00faa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 ese inter\u00e9s en los presos?<\/p>\n<p>\u2014Yo ve\u00eda que los m\u00e1s necesitados eran los presos porque a\u00fan teniendo dinero en los bolsillos no pueden decir: \u00abvamos a tomarnos un fresco o vamos al parque\u00bb. No tienen la libertad para hacerlo. Yo s\u00e9 que ah\u00ed dentro (de la c\u00e1rcel) hay gente vulgar, ladroncitos, pero tambi\u00e9n hay gente con mucho talento. Yo creo que en el mundo ellos son los m\u00e1s necesitados y por eso me interes\u00e9 en ayudarles.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAlg\u00fan familiar suyo ha estado preso?<\/p>\n<p>\u2014Siempre me preguntan eso. La gente cre\u00eda que yo visitaba la c\u00e1rcel porque ten\u00eda alg\u00fan familiar, pero no. Todav\u00eda no. Digo todav\u00eda porque uno nunca sabe. Por ahora no tengo ni he tenido presos, pero no se sabe quiz\u00e1s alguno haga alguna travesura porque somos humanos y cometemos errores.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 le dicen sus hijos de sus visitas a la c\u00e1rcel?<\/p>\n<p>\u2014No me dicen nada, pero lo demuestran. Una nuera una vez me dijo que por qu\u00e9 no dejaba de hacer eso, que hab\u00eda tanto lugar para ir a donar. Yo no les contesto nada.<\/p>\n<p>Ese es mi guaro. Ese es mi vicio. Ir a ver a estos presos, ir a darles lo que yo pueda. Me gustar\u00eda que mis hijos fueran conmigo, pero la obra no es para cualquiera. No a todos les gusta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTiene \u00abhijos adoptivos\u00bb preferidos?<\/p>\n<p>\u2014No. Son muchos. Yo los quiero igual a todos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCada cu\u00e1nto los visita?<\/p>\n<p>\u2014Siempre que puedo. Trato de ir todos los lunes. Antes me iba en IFA, camioneta, bus&#8230; ahora me voy en taxi. Ese es uno de los problemas que tengo porque me cobra 200 pesos y al regreso me vengo en el recorrido con los guardias.<\/p>\n<p>\u2014Y a La Granja, \u00bfva seguido?<\/p>\n<p>\u2014Ah\u00ed voy menos. Las muchachas (presas) me dicen que prefiero a los hombres, pero no es cierto. Lo que pasa es que no voy porque es m\u00e1s dificil conseguir cosas para las mujeres. Pero s\u00ed cuando voy les llevo peines, rinse, pasta de dientes, ropita&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En un peque\u00f1o ba\u00fal esta mujer guarda las fotograf\u00edas que son la mayor prueba de su convivencia con los presos. \u00abQue el Se\u00f1or te pague todo lo que has hecho por m\u00ed. No hay dinero en el mundo que pueda pagar todo eso. Eres una persona especial y tu obra no es en vano. Que Dios bendiga tu hogar\u00bb, se lee detr\u00e1s de una de las tantas fotograf\u00edas. El retrato muestra la imagen de un hombre de rostro duro junto a una Payita muy bien arreglada. Un recuerdo de la graduaci\u00f3n del reo. Hay m\u00e1s: la celebraci\u00f3n de la Pur\u00edsima, Navidad, d\u00eda del preso&#8230;<\/p>\n<p>Los presos abandonados, sin familiares ni amigos, son aquellos a los que ella m\u00e1s ayuda. Al graduarse Payita hace el papel de mam\u00e1, junto a ella reciben el diploma que muestra uno de sus logros. No recuerda a cu\u00e1ntos reos ha llevado en promociones, pero s\u00ed asegura que han sido \u00abmuch\u00edsimos\u00bb. En el 2004, los alumnos de quinto a\u00f1o le dedicaron la promoci\u00f3n a Payita. Fue un reconocimiento a su labor, al apoyo que les ha brindado a los reos.<\/p>\n<p>Se jacta de ser tan querida. Cuenta que al llegar algunos le llaman mam\u00e1, otros la ven como una abuelita y algunos, m\u00e1s atrevidos, la enamoran.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLa enamoran?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Uuuy! S\u00ed. Algunos hasta me ofrecen matrimonio.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo le dicen?<\/p>\n<p>\u2014Pues me dicen: \u00abMir\u00e1 madre ya estoy cerca de salir, \u00bfte casar\u00edas conmigo?\u00bb Otros me piropean. Me dicen mi pelito de zanahoria,<br \/>\nmamacita, madrina&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUsted qu\u00e9 les contesta?<\/p>\n<p>\u2014Yo les digo: \u00ab\u00a1Papito!, pero si yo podr\u00eda ser tu bisabuela\u00bb. Ellos me dicen que para el amor no hay edad y que yo les gusto \u2014dice mientras r\u00ede<\/p>\n<p>\u2014Y a usted, \u00bfle gusta alguno?<\/p>\n<p>\u2014Jajaja&#8230; \u00bfA esta edad? \u00bfPara que les vaya a planchar y a lavar? Noooo. Ya a esta edad estoy para que me sirvan, yo hago la obra de Dios, no espero nada de ellos, si me quieren venir a visitar o me traen algo los recibo. Nada m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El 20 de marzo de 1998 los medios de comunicaci\u00f3n contaban la historia de un atroz asesinato.<\/p>\n<p>Karelia Castell\u00f3n y su amante Jonathan Zapata descuartizaron y quemaron al psic\u00f3logo Douglas Guerrero. Su cad\u00e1ver fue encontrado en un predio bald\u00edo en Nejapa. Las im\u00e1genes transmitidas por televisi\u00f3n conmovieron al pa\u00eds y hubo quienes pidieron pena de muerte para los autores del crimen. Los asesinos fueron condenados a 30 a\u00f1os de c\u00e1rcel. Han pasado 10 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Payita recuerda aquellas im\u00e1genes dantescas del asesinato del psic\u00f3logo. \u00abEra horrible ver c\u00f3mo recog\u00edan los pedazos de cad\u00e1ver\u00bb, dice. En aquella ocasi\u00f3n vio por televisi\u00f3n la cara de Jonathan, ahora lo ve todos los lunes. Y dice no tenerle miedo. Ni a \u00e9l, ni al resto de internos. Ni siquiera a los alojados en el galer\u00f3n n\u00famero diez que son considerados los m\u00e1s peligrosos: violadores, asesinos&#8230; \u00abEllos son seres humanos como nosotros. Yo no les tengo miedo ni asco. Ellos me tocan y todo\u00bb, asegura. Y para demostrarles que no les tiene asco en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n ha comido con ellos. \u00abMe preguntan si quiero chupeta (as\u00ed le llaman los reos a la comida). Yo doy un bocadito\u00bb, cuenta.<\/p>\n<p>\u00abA m\u00ed me da dolor ver a Jonathan y saber por qu\u00e9 est\u00e1 ah\u00ed. Tambi\u00e9n a veces me da verg\u00fcenza preguntarles\u00bb, afirma Payita. Pero a\u00fan as\u00ed lo hace. Cuenta que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n le ha preguntado a Jonathan si se arrepinti\u00f3. La primera vez le dio por respuesta un no. Eso fue triste para ella. Hace un par de meses le pregunt\u00f3 nuevamente y la contestaci\u00f3n fue diferente: \u00abSi madre. Estoy arrepentido. Vos sab\u00e9s que para Dios no hay nada imposible\u00bb. Para Payita, Dios perdona a todos, a pesar de lo que hayan hecho, incluso asesinado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLe ha sucedido algo peligroso estando ah\u00ed dentro?<\/p>\n<p>\u2014Pues una vez se arm\u00f3 una tiradera cuando yo estaba ah\u00ed dentro. Esa vez hab\u00edan sacado a sol a dos galerones y despu\u00e9s no quer\u00edan entrar a sus celdas. Fue horrible. Se tiraban con los antimotines y yo estaba ah\u00ed, debajo de una mesa. Otras veces ellos hacen armas hechizas, yo los veo con ellas y trato de quit\u00e1rselas, pero gracias a Dios ninguno me ha hecho da\u00f1o nunca.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En su casa, ubicada en Villa Don Bosco, Payita intenta economizar lo m\u00e1s posible para as\u00ed darles m\u00e1s a los presos. Tres de sus hijas viven en el extranjero y son quienes la mantienen. \u00abYo priorizo s\u00f3lo la comida y los recibos\u00bb, asegura. De ese dinero es que cada lunes lleva a los presos chicles, pastas dentales, ropa, s\u00e1banas o lo que ellos le pidan. Los lunes son sus d\u00edas de placer espiritual. \u00abCuando yo voy, al regreso siento una gran satisfacci\u00f3n, siento que bot\u00e9 un gran peso. Siento alegr\u00eda de irles a dar lo poco que tengo. La mayor\u00eda de gente discrimina a los presos, y cuando salen libre a\u00fan quedan se\u00f1alados\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo que sus hijas le mandan, recibe donaciones de personas que quieren ayudarle. En ocasiones sus vecinos, familiares y allegados. Y confiesa que pedir no le da pena porque es para una buena causa. Lo amerita, cree.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s le piden los presos?<\/p>\n<p>\u2014De todo. Ah\u00ed desde una caja de f\u00f3sforos vac\u00eda la usan para escribir los mensajes. Si yo le corto las man-gas a un saco viejo, las guardo, porque ya es un pa\u00f1uelo para los mec\u00e1nicos, para que se limpien la grasa. Esa gente necesita todo. Desde una palabra de amor, un cepillo de dientes, una caja de f\u00f3sforos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAlguna vez le han pedido droga?<\/p>\n<p>\u2014Ay. No. Y que ni lo intenten.<\/p>\n<p>Aunque considera la c\u00e1rcel su segundo hogar, para Payita ese es un ambiente \u00abmuy triste\u00bb. Ver las carencias, la ociosidad de muchos, verlos tatuarse&#8230; y a la hora de la comida ella quisiera poder darles m\u00e1s de lo que reciben. \u00abA veces comen arroz, frijoles, guineo&#8230; all\u00e1 de vez en cuando arroz aguado, indio viejo\u00bb, dice con un gesto de tristeza. Y ver las condiciones en las que duermen para ella es peor a\u00fan. \u00abLa c\u00e1rcel est\u00e1 bien mal, bien deteriorada. Cuando llueve se les mete el agua y para qu\u00e9 hablar de las camas. Algunos duermen en camitas de dos o tres, hay otros que no tienen, entonces duermen en cart\u00f3n\u00bb, afirma.<\/p>\n<p>A pesar de ser madre de doce hijos, vive sola. Un nietecito es quien la acompa\u00f1a. Algunos de sus hijos adoptivos la visitan cuando salen libres. Le agradecen sus consejos, la compa\u00f1\u00eda y el alimento que un d\u00eda les llev\u00f3. Asegura que no espera nada a cambio, m\u00e1s que \u00abganarse alg\u00fan punto con el de arriba para no ir directito a la olla\u00bb. Por ahora pretende seguir gan\u00e1ndose ese punto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1ndo se piensa retirar?<\/p>\n<p>\u2014Hasta que Dios me tenga con vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La c\u00e1rcel es su segundo hogar. Rafaela Almanza ha dedicado 30 a\u00f1os de su vida a andar de celda en celda ayudando a los presos. Es tan conocida que algunos le llaman \u201cmam\u00e1\u201d o le lanzan piropos y uno que otro le propone matrimonio. 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