{"id":47095,"date":"2008-03-09T21:35:15","date_gmt":"2008-03-09T21:35:15","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=47095"},"modified":"2019-05-03T21:44:37","modified_gmt":"2019-05-03T21:44:37","slug":"azarias-h-pallais-el-capellan-de-la-vanguardia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/azarias-h-pallais-el-capellan-de-la-vanguardia\/","title":{"rendered":"Azar\u00edas H. Pallais, el capell\u00e1n de la vanguardia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Azar\u00edas de Jes\u00fas (Henri) Pallais Berm\u00fadez es considerado uno de los tres grandes poetas despu\u00e9s de Dar\u00edo, sus versos y temas lo hicieron el favorito de los vanguardistas granadinos, aunque fuera un leon\u00e9s con aires de santo, pero loco y sin pelos en la lengua<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Luis E. Duarte<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos y reproducciones de Uriel Molina y Orlando Valenzuel<\/strong>a<\/p>\n<p>Si no fuera por la sotana, pudiera ser la reencarnaci\u00f3n misma de El Quijote. Alto, erguido, de ojos claros y porte , solemne. El viejo espera en la estaci\u00f3n de trenes de Corinto con una lata vac\u00eda en la mano. Unas manchas verduscas en su vestido remendado lo hacen reconocible a todos. \u00abSu bendici\u00f3n padre Pallais\u00bb, le repite un fiel viendo de reojo su sotana mohosa.<\/p>\n<p>El cura tiene el tarro para pedir limosna y ajustar el pasaje, pero es probable que lo use para comprar comida porque alguno de sus amigos ferrocarrileros le dar\u00e1 un avent\u00f3n. Al padre parece no importarle que pida con la imagen de un cu\u00e1quero protestante en la lata de avena.<\/p>\n<p>\u00abSu bendici\u00f3n padre\u00bb, le dice al rato una mujer mientras suelta un par de chelines que resuenan en el fondo de la lata con las otras monedas.<\/p>\n<p>El cura ajusta para un pasaje de tercera o un vigor\u00f3n, pero se decide por la yuca con chicharr\u00f3n para el camino.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPara donde va padre? \u2014le grita el ferrocarrilero poco antes de partir.<\/p>\n<p>\u2014A Managua. Tal vez me da lugar en la g\u00f3ndola con las verduras.<\/p>\n<p>Era muy com\u00fan verlo ah\u00ed, viajando en tercera clase o en las llamadas \u00abg\u00f3ndolas\u00bb de carga con otros pobres colados en los trenes de occidente.<\/p>\n<p>En Managua, baja el pastor con agrura en el est\u00f3mago. El vigor\u00f3n lo ha repartido con los dem\u00e1s pasajeros de la g\u00f3ndola abierta del tren Corinto-Granada. En la estaci\u00f3n intermedia de Managua lo espera un joven poeta granadino que reconoce de inmediato.<\/p>\n<p>Ernesto Cardenal recuerda en un pr\u00f3logo al padre Azar\u00edas H. Pallais de su ni\u00f1ez. \u00abLa primera vez que lo vi fue en mi infancia, y \u00e9l estuvo contando entonces a un grupo de ni\u00f1os cuentos de \u00e1nimas en pena y aparecidos, de los que producen a los ni\u00f1os fascinaci\u00f3n y terror. Cuentos muy leoneses. Y alguien ha dicho que \u00e9l no dejaba del todo de creer en esos cuentos\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Le tambi\u00e9n: <a href=\"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/ernesto-cardenal-todo-esta-pendiente\/\">Ernesto Cardenal: \u00abtodo est\u00e1 pendiente\u00bb<\/a><\/strong><\/p>\n<p>El silbato del tren resuena en la estaci\u00f3n de Managua, pero los poetas no van a Granada esta vez. Cardenal acompa\u00f1ar\u00e1 en la capital al sacerdote sampedrano que viajaba en g\u00f3ndolas y fue capaz de evangelizar a los artistas y poetas de Nicaragua. Pablo Antonio Cuadra, Jos\u00e9 Coronel Urtecho y el mismo Cardenal, lo nombraron \u00abcapell\u00e1n de la vanguardia\u00bb, m\u00e1s que por su poes\u00eda muy \u00abcl\u00e1sica\u00bb, porque apreciaban su personalidad libre y original, advierte su bi\u00f3grafo, el te\u00f3logo Jos\u00e9 Arg\u00fcello.<\/p>\n<p>\u2014Padre \u00a1usted podr\u00eda ser nuestro obispo! \u2014coment\u00f3 Cardenal a Pallais.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY vos quer\u00e9s que me condene? Si de obispos est\u00e1 empedrado el infierno \u2014le respondi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Ephrain Squier en sus memorias de Nicaragua del siglo XIX menciona al primer Pallais. El abuelo Henri, cuyo nombre termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en la enigm\u00e1tica \u00abH\u00bb de la firma del nieto Azar\u00edas, aunque a veces bromeaba y dec\u00eda que era por Hip\u00f3lito, afirma el t\u00edo-abuelo, el diputado liberal Jos\u00e9 Pallais.<\/p>\n<p>Rumbo a Le\u00f3n, cuando la caravana de Squier se detiene en un rancho de Mateare para abastecerse, aparece el nombre de \u00abEnrique\u00bb Pallais, \u00abun franc\u00e9s aclimatado en el pa\u00eds, hombre de mucho mundo<br \/>\ny bondadoso coraz\u00f3n, ten\u00eda una comadre en el mes\u00f3n donde paramos. Apenas entramos ella lo abraz\u00f3 afectuosamente\u00bb, describe con picard\u00eda y sospecha el narrador estadounidense.<\/p>\n<p>El empresario que proven\u00eda de la Breta\u00f1a francesa se enamor\u00f3 perdidamente de una nicarag\u00fcense y se qued\u00f3 para siempre con su negocio maderero. Esa mujer se llamaba Josefa Berm\u00fadez con quien tuvo tres hijos, uno de ellos, Santiago Desiderio, se cas\u00f3 con Jes\u00fas \u00abMam\u00e1 Chuch\u00fa\u00bb Berm\u00fadez, madre del cura-poeta.<\/p>\n<p>El otro var\u00f3n se llam\u00f3 Juan Bautista y la menor Salvadora emparent\u00f3 con otra familia francesa de Le\u00f3n: los Debayle, por medio de su hijo Luis, el \u00absabio Debayle\u00bb, suegros del dictador Anastasio Somoza Garc\u00eda.<\/p>\n<p>Azar\u00edas no se reprim\u00eda con rega\u00f1ar incluso en p\u00fablico a su sobrina Salvadora Debayle Pallais y su esposo, cuando estaba en desacuerdo con sus decisiones y comportamientos, dice Anita Navas Pallais, emparentada en la cuarta generaci\u00f3n con el poeta.<\/p>\n<p>Azar\u00edas se convirti\u00f3 sin embargo, pese a su marcado antiamericanismo, en el capell\u00e1n de la naciente Guardia Nacional y tuvo el grado de capit\u00e1n, pero su apoyo a Somoza Garc\u00eda dur\u00f3 pocos a\u00f1os y termin\u00f3 cuando el General supo que el cura les ped\u00eda a los guardias que trataran bien al pueblo \u00abporque el militar tiene una vocaci\u00f3n de servicio y no eran sustitutos de los marines\u00bb.<\/p>\n<p>El santo tambi\u00e9n tuvo otros pecados. Durante la guerra civil espa\u00f1ola apoy\u00f3 como casi todos los intelectuales nicarag\u00fcenses de su \u00e9poca al General Francisco Franco. En una de sus glosas hist\u00f3ricas escribi\u00f3 el cura-poeta: \u00abDesde la coronilla de la cabeza hasta la planta de los pies, queda demostrado, si la l\u00f3gica es l\u00f3gica, que Francisco Franco es un San Miguel Arc\u00e1ngel\u00bb.<\/p>\n<p>Su bi\u00f3grafo Arg\u00fcello considera que esto se trataba m\u00e1s de un apoyo a la Iglesia cat\u00f3lica y los miles de cl\u00e9rigos asesinados por los republicanos durante la guerra civil espa\u00f1ola.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47097\" aria-describedby=\"caption-attachment-47097\" style=\"width: 450px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-17.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-47097\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-17.jpg\" alt=\"Fotos y reproducciones de Uriel Molina y Orlando Valenzuela\" width=\"450\" height=\"582\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-17.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-17.jpg 232w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47097\" class=\"wp-caption-text\">En esta iglesia de Corinto pronunci\u00f3 sus \u00faltimos y mejores sermones el padre Azar\u00edas H. Pallais<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Azar\u00edas H. Pallais entr\u00f3 al Seminario San Ram\u00f3n a la edad de 16 a\u00f1os y a los 21 fue a Par\u00eds para recibirse de te\u00f3logo en la catedral de Notre Dame ante el mismo Arzobispo de Par\u00eds. Sin embargo, el hechizo de la ciudad rosa no fue tan grande como el de Brujas de Flandes en B\u00e9lgica.<\/p>\n<p>Se enamor\u00f3 de la ciudad, sus canales, sus puentes y monumentos, las iglesias medievales, la arquitectura barroca, de eso escribi\u00f3 a\u00fan estando en sus \u00faltimos a\u00f1os en Corinto.<\/p>\n<p>Azar\u00edas H. Pallais ten\u00eda sobre todo una gran elocuencia. Pese a no estar en la m\u00e1s alta jerarqu\u00eda de la Iglesia, fue designado para dar los discursos del centenario de la Universidad de Le\u00f3n y para las honras f\u00fanebres de Rub\u00e9n Dar\u00edo.<\/p>\n<p>\u00abMe contaba mi abuelo que era un gran predicador, cautivaba, era vehemente, persuasivo y capaz de expresarse con elegancia literaria\u00bb, expresa Arg\u00fcello, autor de Un pobre de jes\u00fas (Hispamer 2000).<\/p>\n<p>El poeta llega a Corinto en 1940, pr\u00e1cticamente a exiliarse por las contradicciones con la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica que lo consideraba un loco extravagante. Pallais era tan apasionado que alguna vez se fue a Colombia casi todo el trayecto a pie, para ense\u00f1arle sus poemas a un literato famoso en su \u00e9poca.<\/p>\n<p>A los gobiernos liberales de Juan Bautista Sacasa y Jos\u00e9 Mar\u00eda Moncada les parec\u00eda una amenaza pol\u00edtica. Pallais estaba fuera de su tiempo, hablaba de socialismo mucho antes de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, pidi\u00f3 que dejaran de apedrear iglesias evang\u00e9licas antes de que existiera ecumenismo y se declar\u00f3 defensor de causas sociales de su \u00e9poca, tal como se expresar\u00eda m\u00e1s tarde en el Concilio Vaticano II, pero como dice Anita Navas Pallais, su problema es que \u00abno ten\u00eda pelos en la lengua\u00bb.<\/p>\n<p>El cura participaba en m\u00edtines pol\u00edticos, se reun\u00eda con obreros y daba discursos tan cr\u00edticos que le dijo \u00abdictador\u00bb al Obispo de Le\u00f3n y a Monse\u00f1or Jos\u00e9 Antonio Lezcano lo llamaba su \u00abExcelencia Pendej\u00edsima\u00bb, seg\u00fan lo describe el poeta Ernesto Cardenal.<\/p>\n<p>Todo esto le dej\u00f3 la admiraci\u00f3n de intelectuales y alumnos, aunque tambi\u00e9n fue durante d\u00e9cadas maestro de varias generaciones desde el Instituto Nacional de Occidente, cuando ese centro ten\u00eda tanto prestigio que acud\u00edan estudiantes de toda Centroam\u00e9rica. Uno de sus pupilos, por ejemplo, fue Mariano Fiallos Gil.<\/p>\n<p>Lo dejaron sin puesto en el instituto en una \u00e9poca que no exist\u00edan colegios religiosos privados donde pudiera refugiarse y en 1936 la jerarqu\u00eda de la Iglesia no le otorg\u00f3 ninguna capilla para evitar que predicara.<\/p>\n<p>Finalmente lo reintegraron a la labor pastoral en El Realejo y posteriormente en Corinto en 1940, cuando el puerto contaba apenas con cinco mil habitantes.<\/p>\n<p>\u00abYa se imagina, una persona tan culta que estuvo rodeada de intelectuales en Le\u00f3n, yendo a una capilla con gente de poca instrucci\u00f3n\u00bb, dice Arg\u00fcello. Pallais entonces cambi\u00f3 su manera de dar los sermones para identificarse con la gente del pueblo.<\/p>\n<p>Aquel hombre con estudios en Par\u00eds, Lovaina y doctorado en Roma, que hablaba griego antiguo, lat\u00edn, franc\u00e9s y espa\u00f1ol, se convirti\u00f3 en el sacerdote de un pueblo unido con el mundo por los rieles de un ferrocarril y los relatos de marinos.<\/p>\n<p>Cardenal escribe en la antolog\u00eda de 1986 de la Editorial Nueva Nicaragua: \u00abSus sermones eran muy po\u00e9ticos y pintorescos y espectaculares, hablando con gran vehemencia y teatralismo o dramatismo, exagerando las gesticulaciones, alzando los brazos al cielo o abri\u00e9ndolos en cruz o cruz\u00e1ndolos sobre el pecho, y su voz musical como un trino de p\u00e1jaros repentinamente se volv\u00eda cavernosa como de ultratumba o retumbaba atronadora\u00bb.<\/p>\n<p>En pocos meses la capilla del puerto se abarrot\u00f3 de personas, a tal punto que los estibadores que trabajaban los domingos le pidieron hacer una misa especial para que ellos pudieran asistir.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-47095 gallery-columns-3 gallery-size-full'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/azarias-h-pallais-el-capellan-de-la-vanguardia\/attachment\/magazine105-tripa-16\/'><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"839\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-16.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"otos y reproducciones de Uriel Molina y Orlando Valenzuela\" aria-describedby=\"gallery-1-47098\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-16.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-16.jpg 257w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-47098'>\n\t\t\t\tPallais con algunos de sus pupilos del Instituto Nacional de Occidente. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/azarias-h-pallais-el-capellan-de-la-vanguardia\/attachment\/magazine105-tripa-16-2\/'><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"604\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-16-2.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"Fotos y reproducciones de Uriel Molina y Orlando Valenzuela\" aria-describedby=\"gallery-1-47099\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-16-2.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-16-2.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-47099'>\n\t\t\t\tEl sacerdote poeta en su juventud y madurez. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/azarias-h-pallais-el-capellan-de-la-vanguardia\/attachment\/magazine105-tripa-16-3\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"770\" height=\"1055\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-16-3.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"Fotos y reproducciones de Uriel Molina y Orlando Valenzuela\" aria-describedby=\"gallery-1-47100\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-16-3.jpg 770w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-16-3.jpg 219w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-16-3.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-16-3.jpg 747w\" sizes=\"(max-width: 770px) 100vw, 770px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-47100'>\n\t\t\t\tEsta foto fue tomada es sus \u00faltimos a\u00f1os en Corinto.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Dicen que es uno de los tres grandes&#8230; de los grandes desconocidos\u00bb, repite Anita Navas Pallais, cuando habla de su pariente Azar\u00edas H. Pallais, considerado junto a Alfonso Cort\u00e9s y Salom\u00f3n de la Selva, uno de los m\u00e1s grandes exponentes del postmodernismo. Navas Pallais considera que su poes\u00eda se conoce tan poco, pese al estigma de nuestro pa\u00eds por sus poetas. El cura public\u00f3 al menos cinco libros y numerosas glosas en el Diario La Prensa, que se conocen e investigan muy poco. Los manuscritos con su traducci\u00f3n de La Riada del griego antiguo al lenguaje popular nicarag\u00fcense se perdieron sin dejar rastro.<\/p>\n<p>Navas acompa\u00f1a a su madre Angelita Pallais de Navas, una anciana que durante mucho tiempo recibi\u00f3 las visitas del cura en su casa de Le\u00f3n, porque su difunto esposo Desiderio \u00abYeyo\u00bb Pallais Godoy era uno de los cuatro hijos adoptivos de la mam\u00e1 Chuch\u00fa Pallais que quedaron hu\u00e9rfanos de padre y madre.<\/p>\n<p>Como Mam\u00e1 Chuch\u00fa hab\u00eda tenido 18 partos y ocho hijos, y estaba cansada de crianzas, fue su hermana soltera Angelita Berm\u00fadez y el padre Azar\u00edas quienes se encargaron de criarlos.<\/p>\n<p>\u00abEra muy cari\u00f1oso conmigo y a mi marido siempre le dec\u00eda `yeyito&#8217; porque lo conoci\u00f3 desde chiquito\u00bb, revela la anciana quien recibi\u00f3 con su difunto esposo los votos nupciales del mismo padre Pallais.<\/p>\n<p>Navas Pallais cuenta que ten\u00eda doce a\u00f1os cuando el poeta muri\u00f3. El padre Azar\u00edas siempre frecuentaba a sus sobrinas de apellido Z\u00fa\u00f1iga Pallais en Le\u00f3n que viv\u00edan frente a la casa de su madre. \u00abSaltaba y brincaba cuando se entusiasmaba, como un ni\u00f1o\u00bb, recuerda. \u00abA m\u00ed me gustaba irme a sentar para o\u00edrlo, ten\u00eda una exuberancia para hablar. \u00c9l ten\u00eda curiosidad y entusiasmo para las cosas que a uno le parecen sencillas y corrientes\u00bb.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY recuerda alg\u00fan tema del que hayan hablado?<\/p>\n<p>\u2014Me hubiera gustado hablar m\u00e1s cosas, pero era una ni\u00f1a que no se daba cuenta que estaba ante una gran personalidad \u2014lamenta ahora Navas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47101\" aria-describedby=\"caption-attachment-47101\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-18.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-47101\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-18.jpg\" alt=\"Fotos y reproducciones de Uriel Molina y Orlando Valenzuela\" width=\"550\" height=\"671\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-18.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-18.jpg 246w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47101\" class=\"wp-caption-text\">El monumento al cl\u00e9rigo est\u00e1 al frente de la nueva capilla de Corinto.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Los guardias las persiguen. Apuradas van las dos mujeres a refugiarse dentro de la iglesia. Saben que si llegan all\u00e1 podr\u00e1n encontrar salvaci\u00f3n. Afuera no est\u00e1n m\u00e1s seguras.<\/p>\n<p>Son dos famosas prostitutas de Corinto, les dicen la Chipilo y la Micky Mouse y est\u00e1n borrachas dando tumbos entre las bancas del templo, pero saben que el santo estar\u00e1 de su lado y no del lado de los guardias.<\/p>\n<p>A las prostitutas las visitaba en los prost\u00edbulos y a los dementes, indigentes y borrachos, les dejaba entrar a su casa donde pod\u00edan dormir. Ellas sab\u00edan eso, que \u00e9l nunca cerraba, que no pon\u00eda llave en su puerta.<\/p>\n<p>Entraron las mujeres y tras de ellas los guardias. El viejo cura los qued\u00f3 viendo sin sorprenderse. All\u00e1 en el puerto pasaban estas cosas a menudo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Nos las llevamos por escandalosas y ladronas, no las defienda padre!<\/p>\n<p>Una de ellas se abalanza a sus pies y llora como llorar\u00eda Mar\u00eda Magdalena a los pies de Jesucristo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs que no sabe que \u00e9stas son una perdidas? \u2014le advierte un guardia.<\/p>\n<p>\u2014No hijo m\u00edo. Ellas nacen puras y la sociedad las corrompe \u2014le responde el sacerdote.<\/p>\n<p>As\u00ed pasaba en el puerto. Los barcos cargados de bananos y algod\u00f3n abandonan el muelle, mientras las mujeres se quedaban solas cuando los marineros se iban.<\/p>\n<p>La due\u00f1a del burdel, que todos conocen como Honolul\u00fa, espera que las beatas del pueblo salgan de la iglesia para entrar cuando nadie la mire.<\/p>\n<p>En el atrio de esa iglesia de madera enmohecida va a ponerle flores a la Virgen, pero antes de poder huir aparece el espectro largo y alto del cura-poeta cerca de ella. La mujer se asusta y siente verg\u00fcenza, por eso comienza a llorar. Nada impuro deber\u00eda estar en el lugar sagrado y ver el rostro del santo del puerto.<\/p>\n<p>El padre la toma de la mano y le dice: \u00abNo tem\u00e1s, porque las mujeres como vos son las predilectas de Nuestro Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47102\" aria-describedby=\"caption-attachment-47102\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-47102 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-19.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"465\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-19.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/magazine105-tripa-19.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47102\" class=\"wp-caption-text\">En esta Iglesia de El Realejo lleg\u00f3 Pallais en 1983.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Axar\u00edas de Jes\u00fas (Henri) Palllais Berm\u00fadez es considerado uno de los tres grandes poetas despu\u00e9s de Dar\u00edo, sus versos y temas lo hicieron el favorito de los vanguardistas granadinos, aunque fuera un leon\u00e9s con aires de santo, pero loco y sin pelos en la lengua<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":47096,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[1510],"class_list":["post-47095","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-poeta"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47095","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47095"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47095\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47105,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47095\/revisions\/47105"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47096"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}