{"id":47643,"date":"2019-06-10T00:44:39","date_gmt":"2019-06-10T00:44:39","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=47643"},"modified":"2020-09-05T11:58:34","modified_gmt":"2020-09-05T17:58:34","slug":"las-piernas-de-juan-lanzas-maldonado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/las-piernas-de-juan-lanzas-maldonado\/","title":{"rendered":"Las piernas de Juan Lanzas Maldonado"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Antes de abril de 2018, Juan Lanzas conoci\u00f3 la brutalidad policial. Acusado de un crimen que no cometi\u00f3, fue golpeado, lesionado y tirado a una celda inmunda. Perdi\u00f3 sus dos piernas. Ahora trata de rehacer su vida<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Abixael Mogoll\u00f3n G.<\/strong><\/p>\n<p>Antes de perder sus piernas Juan Lanzas se levantaba a las cuatro de la ma\u00f1ana para trabajar la tierra. Volv\u00eda a casa pasadas las dos de la tarde. Ahora se levanta cansado a las siete de la ma\u00f1ana. Cuando abre los ojos siempre se encuentra solo en el cuarto, abre su mosquitero, toma agua de un vaso que le deja su esposa, Maribel, y busca por costumbre las chinelas que ya no puede usar.<\/p>\n<p>Su vida cambi\u00f3 brutalmente la madrugada del 28 de diciembre de 2017, cuando una patrulla de la Polic\u00eda bajo el mando del oficial de Matigu\u00e1s, Le\u00f3nidas L\u00f3pez, se adentr\u00f3 en la monta\u00f1a para llegar hasta su rancho. En completo silencio y armados con fusiles AK, llegaron justo a las cuatro de la madrugada a la casa de los Lanzas.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1n rodeados \u2014grit\u00f3 un polic\u00eda desde la oscuridad\u2014. Todos los hombres de la casa que se levanten.<\/p>\n<p>La desgracia se ensa\u00f1\u00f3 con la familia Lanzas a partir de ese momento. Las cosechas se perdieron, el rancho fue saqueado, Juan fue golpeado salvajemente y junto con un sobrino fue llevado a prisi\u00f3n. Estuvo a punto de morir y finalmente perdi\u00f3 sus piernas como consecuencia de la golpiza. Todo por un crimen que, luego se supo, no cometi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>Juan Lanzas regres\u00f3 a su casa, en Cerro Bonito, hasta agosto de 2018. Cerro Bonito es una comunidad del municipio de Matigu\u00e1s, departamento de Matagalpa, que se localiza a m\u00e1s de 200 kil\u00f3metros de Managua. Los monos congo a\u00fallan con fuerza avisando que se est\u00e1 entrando en la monta\u00f1a. Por ese delgado camino irregular avanz\u00f3 la familia de Juan Rafael Lanzas Maldonado ese d\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47646\" aria-describedby=\"caption-attachment-47646\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/294-MAG-JUANJUAN-1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-47646\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/294-MAG-JUANJUAN-1-1024x576.jpg\" alt=\"Luego de que le amputaron las piernas, el campesino pens\u00f3 que nunca volver\u00eda a caminar. LA PRENSA\/Archivo \" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/294-MAG-JUANJUAN-1.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/294-MAG-JUANJUAN-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/294-MAG-JUANJUAN-1.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47646\" class=\"wp-caption-text\"><strong>Luego que le amputaron las piernas, el campesino pens\u00f3 que nunca volver\u00eda a caminar. LA PRENSA\/Archivo<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>Antes de subir la \u00faltima cuesta, Lanzas y su familia se percataron de que algo no estaba bien en sus tierras. No hab\u00eda rastro del ma\u00edz, los frijoles y el cacao que hab\u00edan sembrado a 200 metros de su casa, una construcci\u00f3n de madera y techo de zinc. Los ni\u00f1os aligeraron el paso y se adelantaron a sus padres. Cuando Juan y Maribel los alcanzaron, Yerling, de 15 a\u00f1os; Sergio, de 13; Anayanci, de 8, y Josu\u00e9, de 3, estaban sentados sobre dos piedras, llorando. El lugar donde hab\u00edan dejado su casa estaba vac\u00edo.<\/p>\n<p>\u201cEso fue duro para m\u00ed. Perd\u00ed mi casita que tanto me hab\u00eda costado construir, perd\u00ed mis trastes, las camas de los ni\u00f1os, nuestra cocina, los animalitos\u201d, recuerda Lanzas esta tarde, con voz entrecortada. \u201cY, peor a\u00fan, perd\u00ed mis piernas\u201d.<\/p>\n<p>La casa de la familia Lanzas fue saqueada por vecinos mientras Juan estuvo preso y convaleciente. Desaparecieron las l\u00e1minas de zinc, las tablas que divid\u00edan los cuartos y hasta las cortinas floreadas que Maribel puso en las dos ventanas de la casa justo antes de marcharse rumbo a Matagalpa para buscar a su esposo.<\/p>\n<p>\u201cEs que arrasaron con todo\u201d, dice Maribel con tono de tristeza y enfado. Solo pudieron recuperar un cerdo y un caballo que dejaron a resguardo de un primo en Cerro Colorado.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>Cerro Bonito es de esas comunidades campesinas de Nicaragua donde el vecino m\u00e1s cercano est\u00e1 a varios minutos a caballo. Pero fueron precisamente esos lejanos vecinos los que marcaron la vida de Juan Lanzas Maldonado.<\/p>\n<p>En diciembre de 2017 Jorge Herrera Busthing, productor de la zona, lo acus\u00f3 de haber robado cuatro bombas de fumigar, cuatro machetes y un panel solar. La denuncia se sustentaba en el testimonio de otros dos vecinos con quien Juan ten\u00eda problemas: Abraham y Misael L\u00f3pez.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47647\" aria-describedby=\"caption-attachment-47647\" style=\"width: 733px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/maldonado.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-47647\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/maldonado.png\" alt=\"Un especialista en la fabricaci\u00f3n de pr\u00f3tesis le don\u00f3 las dos extremidades artificiales que lo sostienen en la vida. LA PRENSA\/Oscar Navarrete\" width=\"733\" height=\"491\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/maldonado.png 733w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/maldonado.png 300w\" sizes=\"(max-width: 733px) 100vw, 733px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47647\" class=\"wp-caption-text\"><strong>Un especialista en la fabricaci\u00f3n de pr\u00f3tesis le don\u00f3 las dos extremidades artificiales que lo sostienen en la vida. LA PRENSA\/Oscar Navarrete<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>Tres meses antes, Juan les hab\u00eda alquilado unas parcelas para que los L\u00f3pez sembraran; estos no pagaron por el uso de la tierra y el arrendador les hizo el reclamo. \u201cDesde entonces ellos quedaron de enemigos m\u00edos\u201d, dice el campesino. Y asegura que, pese a todo, no guarda rencor a sus vecinos.<\/p>\n<p>Cerro Colorado es otra comunidad y se encuentra a una hora a pie de Cerro Bonito. Son apenas un par de casas divididas por una trocha por donde puede circular sin problemas una camioneta. Sin embargo, para llegar hasta la casa de Juan Lanzas no hay camioneta ni jeep que valga. El camino es monta\u00f1oso, apenas puede ser atravesado a pie o en bestia y por la espesa vegetaci\u00f3n siempre parece que es una hora m\u00e1s tarde. En invierno los r\u00edos se desbordan y dejan incomunicado a Cerro Bonito de Cerro Colorado.<\/p>\n<p>Por ese camino accidentado, en completa oscuridad, llegaron los polic\u00edas con lo que iniciar\u00eda la desgracia de los Lanzas.<\/p>\n<p>Al primer grito de los polic\u00edas, Juan Lanzas estaba despierto. Su esposa Maribel lo hab\u00eda sacado del sue\u00f1o pesado para advertirle que afuera de la casa hab\u00eda unos hombres.<\/p>\n<p>Medio se puso un pantal\u00f3n y una camisa, y en la oscuridad, cuando estaba a punto de abrir la puerta, uno de los guardias la derrib\u00f3 de una patada. Juan retrocedi\u00f3 asustado. Un polic\u00eda dio tres pasos al frente y lo golpe\u00f3 con la punta del fusil en el est\u00f3mago. El dolor fue tal que se desplom\u00f3 sobre el piso de tierra de la casa.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47649\" aria-describedby=\"caption-attachment-47649\" style=\"width: 718px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/lanzas01.png\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-47649\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/lanzas01.png\" alt=\"El campesino no ha perdido su habilidad de buen jinete. A lomos de su caballo el \u201cchingo\u201d recorre sus tierras. LA PRENSA\/O.Navarrete\" width=\"718\" height=\"485\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/lanzas01.png 718w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/lanzas01.png 300w\" sizes=\"(max-width: 718px) 100vw, 718px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47649\" class=\"wp-caption-text\"><strong>El campesino no ha perdido su habilidad de buen jinete. A lomo de su caballo el Chingo recorre sus tierras. LA PRENSA\/O. Navarrete<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>Juan se llev\u00f3 las manos al est\u00f3mago, pensando que hab\u00eda recibido un bayonetazo. Ten\u00eda las manos llenas de sangre y al intentar ponerse en pie recibi\u00f3 un culatazo en la espalda. Y otro y otro.<\/p>\n<p>\u2014No lo golpeen \u2014ped\u00eda a gritos Maribel, mientras sus cuatro hijos lloraban asustados.<\/p>\n<p>Jayson Alfaro, sobrino de Maribel, igualmente fue golpeado. Menos que Lanzas, pero fue puesto de rodillas y le apuntaron con fusiles de guerra en la cabeza y le pidieron que dijera sus \u00faltimas palabras.<\/p>\n<p>Por m\u00e1s de una hora, Juan Lanzas sufri\u00f3 las patadas, culatazos y punzadas con los ca\u00f1ones de las AK, que los polic\u00edas le dieron.<\/p>\n<p>Luego de sacar a los ni\u00f1os de la casa y registrarla de arriba abajo en b\u00fasqueda de las supuestas pertenencias robadas, los polic\u00edas se llevaron tres bombas de fumigar, un panel solar y varios machetes. Dos de las bombas ni siquiera serv\u00edan y Juan les asegur\u00f3 en todo momento que eran de su propiedad. Pero los polic\u00edas no lo escucharon, en lugar de eso lo siguieron golpeando.<\/p>\n<p>El operativo termin\u00f3 justo antes de las seis de la ma\u00f1ana, con los cantos de los gallos y el aullido de los monos congo que avisan la salida del sol. Veintiocho d\u00edas despu\u00e9s Juan Lanzas perder\u00eda sus piernas.<\/p>\n<p>Apenas pod\u00eda caminar cuando se lo llevaron junto con Jayson. Los polic\u00edas los encerraron en la estaci\u00f3n policial de Matigu\u00e1s, en Matagalpa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>Cientos de cohetes explotan en Matigu\u00e1s. Por las rejas de una de las celdas de la estaci\u00f3n policial del pueblo se asoma Juan Lanzas. Es 31 de diciembre. Juan y Jayson son los \u00fanicos presos en la estaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEso fue triste, yo escuchaba aquella alegr\u00eda en las calles. Apenas pod\u00eda caminar por los golpes\u201d, recuerda Lanzas. \u201cFantaseaba con caminar a esa hora, libre por el pueblo\u201d.<\/p>\n<p>Su infierno inici\u00f3 pocas horas despu\u00e9s. El 1 de enero ambos fueron llevados a la estaci\u00f3n policial de Matagalpa, pero Jayson Alfaro fue separado de Juan, a quien enviaron a una celda que estaba sobrepoblada de reos. El \u00fanico lugar donde hab\u00eda espacio para \u00e9l fue el ba\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cPas\u00e9 17 d\u00edas entre el agua sucia, los orines y la mierda\u201d, relata Juan, quien en todo momento tuvo los pies mojados y las heridas abiertas, sin recibir atenci\u00f3n m\u00e9dica. \u201cYo me estaba muriendo y ped\u00eda que me sacaran, pero nadie me hac\u00eda caso\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47653\" aria-describedby=\"caption-attachment-47653\" style=\"width: 723px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/02lanzas.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-47653\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/02lanzas.png\" alt=\"La nueva casa de los Lanzas fue levantada con mucho esfuerzo en un mes, ahora la familia campesina vive de lo que siembran y tratan de salir adelante luego de que lo perdieron todo. Juan sue\u00f1a con poder trabajar m\u00e1s de una hora al d\u00eda. LA PRENSA\/O.Navarrete\" width=\"723\" height=\"489\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/02lanzas.png 723w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/02lanzas.png 300w\" sizes=\"(max-width: 723px) 100vw, 723px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47653\" class=\"wp-caption-text\"><strong>La nueva casa de los Lanzas fue levantada con mucho esfuerzo en un mes, ahora la familia campesina vive de lo que siembran y tratan de salir adelante luego de que lo perdieron todo. Juan sue\u00f1a con poder trabajar m\u00e1s de una hora al d\u00eda. LA PRENSA\/O. Navarrete<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>Las piernas se le comenzaron a poner fr\u00edas y negras, la gangrena se le empez\u00f3 a comer los dedos lentamente, al igual que las heridas de las piernas, y las nalgas se le infectaron. Finalmente, fue llevado ante el juez y era tan grave su estado de salud que se desmay\u00f3 en la audiencia inicial.<\/p>\n<p>\u201cYo estaba fuera de mi cuerpo, sent\u00eda un fuego por dentro y un dolor terrible\u201d, relata. Los m\u00e9dicos le dijeron que deb\u00edan amputarle las piernas lo antes posible. \u201cSi dej\u00e1s pasar el tiempo, te vamos a tener que cortar arriba de las rodillas y va a ser peor\u201d, le advirtieron. Juan acept\u00f3 que le cortaran las piernas. Se las amputaron el 25 de enero.<\/p>\n<p>Al despertarse de la cirug\u00eda no sinti\u00f3 dolor, ni miedo, ni ganas de llorar. \u201cYo sent\u00eda que no quer\u00eda seguir viviendo\u201d, cuenta con los ojos brillantes y al borde de las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>Se quiso suicidar en el hospital, pero no encontr\u00f3 con qu\u00e9 quitarse la vida. \u201cNi siquiera me pod\u00eda mover de la cama\u201d, dice.<\/p>\n<p>En el hospital le prometieron fabricarle unas pr\u00f3tesis, pero nunca cumplieron. Al ser dado de alta se traslad\u00f3 con toda su familia a la casa de su suegra, en San Isidro, tambi\u00e9n municipio de Matagalpa, para recuperarse.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 casi todo 2018 acostado boca abajo. Las llagas de las piernas sub\u00edan hasta su espalda y no le permit\u00edan sentarse.<\/p>\n<p>Un d\u00eda un amigo que lo visit\u00f3 le dej\u00f3 un papel con un n\u00famero de celular. \u201cA ese celular deb\u00e9s llamar cuando sint\u00e1s que est\u00e1s listo para volver a caminar\u201d. Era el celular de un especialista en fabricaci\u00f3n de pr\u00f3tesis, el que, seg\u00fan Lanzas, nunca ha querido que se sepa su identidad.<\/p>\n<p>\u201cEso para m\u00ed fue una alegr\u00eda\u201d, dice el campesino. Cuando se sinti\u00f3 mejor y pudo sentarse llam\u00f3 a ese n\u00famero telef\u00f3nico para avisar: \u201cYa estoy listo, doctor\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>Juan Lanzas Maldonado y su familia tardaron un mes en construir su nueva casa. Con mucho esfuerzo y la ayuda de amigos y familiares compr\u00f3 ocho l\u00e1minas de zinc, mand\u00f3 a sacar varios tablones y pilares de madera de los \u00e1rboles de su propiedad, compr\u00f3 pl\u00e1stico negro para hacer una especie de cielorraso para la cocina y compr\u00f3 cuatro camas.<\/p>\n<p>La nueva casa es casi igual a la que le robaron, tiene un solo cuarto que hace de habitaci\u00f3n para toda la familia. La sala es peque\u00f1a, casi vac\u00eda y sin adornos. A la par de unas muletas hay una repisa con un Cristo negro crucificado, una imagen de un Divino Ni\u00f1o al que le enrollaron un rosario en el cuello y al lado un peque\u00f1o radio.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47654\" aria-describedby=\"caption-attachment-47654\" style=\"width: 729px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/03lanzas.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-47654\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/03lanzas.png\" alt=\"La familia de Maribel apoy\u00f3 en todo momento a Lanzas, los primeros meses de convalenc\u00eda solo se pudo mover en una silla de ruedas. LA PRENSA\/Oscar Navarrete\" width=\"729\" height=\"489\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/03lanzas.png 729w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/03lanzas.png 300w\" sizes=\"(max-width: 729px) 100vw, 729px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47654\" class=\"wp-caption-text\"><strong>La familia de Maribel apoy\u00f3 en todo momento a Lanzas, porque durante los primeros meses de convalecencia solo se pudo mover en una silla de ruedas. LA PRENSA\/Oscar Navarrete<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>Hay una hamaca remendada de lona pl\u00e1stica de tijera, al otro extremo otra repisa llena de insecticidas; en un rinc\u00f3n, sobre el suelo de tierra hay una bomba de fumigar, dos hachas, medio quintal de arroz y sobre un saco duerme la gata Misif\u00fa, que acaba de parir cuatro gatitos blanco con negro como ella.<\/p>\n<p>De uno de los cuartones de madera del techo pende una guitarrita de seis cuerdas, y una marimba peque\u00f1a. Son los juguetes de Josu\u00e9, el menor de sus hijos que acaba de cumplir cuatro a\u00f1os y no va a la escuela.<\/p>\n<p>\u201cMe siento en el patio a mirar la monta\u00f1a y a tomar un poquito de caf\u00e9\u201d, cuenta Lanzas sobre su nueva vida, sin piernas.<\/p>\n<p>Se ba\u00f1a sentado en una silla de pl\u00e1stico, con agua caliente a la que Maribel le pone manzanilla. Su hijo Sergio Rafael le ayuda a moverse. Juan se viste solo, se pone unas gruesas calcetas en los mu\u00f1ones y se mete a presi\u00f3n primero la pr\u00f3tesis derecha y luego la izquierda. Se las acomoda poniendo primero el tal\u00f3n de las botas, se amarra bien los cordones, respira profundo y se impulsa con todas sus fuerzas con los ojos bien abiertos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47655\" aria-describedby=\"caption-attachment-47655\" style=\"width: 322px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/04lanzas.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-47655 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/04lanzas.png\" alt=\"Luego de que le amputaron las piernas a Lanzas, el obispo de Matagalpa, Rolando \u00c1lvarez, visit\u00f3 a la familia y se\u00f1al\u00f3 que tras el acto brutal contra este campesino \u201cel pueblo debe de alzar su voz y pedir justicia. LA PRENSA\/O. Navarrete\" width=\"322\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/04lanzas.png 322w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/04lanzas.png 206w\" sizes=\"(max-width: 322px) 100vw, 322px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47655\" class=\"wp-caption-text\"><strong>Luego que le amputaron las piernas a Lanzas, el obispo de Matagalpa, Rolando \u00c1lvarez, visit\u00f3 a la familia y se\u00f1al\u00f3 que tras el acto brutal contra este campesino \u201cel pueblo debe de alzar su voz y pedir justicia\u201d. LA PRENSA\/O. Navarrete<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>Dentro de poco cumplir\u00e1 nueve meses de tener las pr\u00f3tesis, pero asegura que siempre es extra\u00f1o caminar con ellas o amarrarse los cordones. \u201cSiento como que estoy caminando en el aire, como que estuviera montado en unos zancos\u201d, dice tocando la parte posterior de las extremidades artificiales.<\/p>\n<p>Sergio Lanzas es delgado como su padre, su mirada es infantil pero las venas resaltadas de sus brazos revelan que a sus 14 a\u00f1os ya trabaja la tierra. Est\u00e1 en cuarto grado y sabe leer y escribir muy bien.<\/p>\n<p>\u201cYo le pido permiso a mi profesor para faltar algunos d\u00edas para ayudarle a sembrar a mi pap\u00e1\u201d, comenta en voz baja. Desde que volvieron a Cerro Bonito en agosto de 2018, Sergio se hace cargo de la mayor parte del trabajo de la casa.<\/p>\n<p>Juan Lanzas apenas puede chapodar una hora, luego se tiene que dejar caer al suelo para descansar. Las pr\u00f3tesis le aprietan, pero \u00e9l no se da por vencido y se levanta de nuevo a seguir trabajando la tierra. Ha ido a visitar al fabricante de sus pr\u00f3tesis hasta siete veces para que se las arregle, nunca le ha cobrado un centavo por estos trabajos.<\/p>\n<p>Se mueve a lomo de su caballo, el Chingo. No ha perdido su destreza de buen jinete. A veces llegan a visitarlo sus cu\u00f1ados y sobrinos y le ayudan con la siembra, pero asegura que hay semanas en las que se siente fracasado.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47652\" aria-describedby=\"caption-attachment-47652\" style=\"width: 719px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1lanzas.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-47652\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1lanzas.png\" alt=\"Sergio Rafael Lanzas de 14 a\u00f1os ha asumido gran parte del trabajo en el campo. Anayanci va a escuela de Cerro Bonito, Josu\u00e9 se queda en la casa acompa\u00f1ando a sus padres. LA PRENSA\/O.Navarrete\" width=\"719\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1lanzas.png 719w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1lanzas.png 300w\" sizes=\"(max-width: 719px) 100vw, 719px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47652\" class=\"wp-caption-text\"><strong>Sergio Rafael Lanzas, de 14 a\u00f1os, ha asumido gran parte del trabajo en el campo. Anayanci va a la escuela de Cerro Bonito y Josu\u00e9 se queda en la casa acompa\u00f1ando a sus padres. LA PRENSA\/O. Navarrete<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>Los d\u00edas de Juan Lanzas se mueven lentos, con almuerzos silenciosos de arroz y frijoles. Con la radio sonando mientras Maribel lava los trastes y esperando a la una de la tarde a que vuelvan de la escuela Sergio y su hermanita Anayanci.<\/p>\n<p>Por las tardes, si no puede ir a trabajar \u201caunque sea una hora\u201d, busca como ordenar la casa. Lucha por sentirse \u00fatil en su familia. Cuando el sol comienza a esconderse tras el enorme Cerro Bonito, Juan se sienta con Sergio, Anayanci y el peque\u00f1o Josu\u00e9 a escuchar el canto de los congos que ya se marchan a dormir.<\/p>\n<p>\u201cVoy a seguir aprendiendo a caminar, alg\u00fan d\u00eda voy a trabajar m\u00e1s de una hora\u201d, dice con determinaci\u00f3n. Su hija mayor, Yerling, est\u00e1 embarazada y Juan est\u00e1 contento por la noticia. Dice que ya quiere conocer a su nieto. De nuevo la vida se abre paso en medio de las desgracias y Juan Lanzas sigue intentando abrirse paso en la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de abril de 2018, Juan Lanzas conoci\u00f3 la brutalidad policial. Acusado de un crimen que no cometi\u00f3, fue golpeado, lesionado y tirado a una celda inmunda. Perdi\u00f3 sus dos piernas. Ahora trata de rehacer su vida Por Abixael Mogoll\u00f3n G. Antes de perder sus piernas Juan Lanzas se levantaba a las cuatro de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5293,"featured_media":47645,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-47643","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47643","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5293"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47643"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47643\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52025,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47643\/revisions\/52025"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47645"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}