{"id":47760,"date":"2007-09-21T17:12:34","date_gmt":"2007-09-21T17:12:34","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=47760"},"modified":"2020-01-31T12:29:55","modified_gmt":"2020-01-31T18:29:55","slug":"el-taekwondo-en-nicaragua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-taekwondo-en-nicaragua\/","title":{"rendered":"El Taekwondo en Nicaragua"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Hace 35 a\u00f1os, un costarricense enamorado de Nicaragua trajo el Taekwondo. Eran d\u00edas agitados y no supo entonces que sus alumnos estaban organizando una revoluci\u00f3n que botar\u00eda a Anastasio Somoza pocos a\u00f1os despu\u00e9s<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Octavio Enr\u00edquez<\/strong><\/p>\n<p>La historia del Taekwondo en Nicaragua tiene nombre y apellido: Ricardo Hoozky y se pasea por la vida a sus 59 a\u00f1os con un hablar pausado como de sacerdote, camisa a rayas, pasado un poco de libras porque cada vez que viene al pa\u00eds \u2014lo enfatiza\u2014 come mucha comida nicarag\u00fcense.<\/p>\n<p>Ha vuelto a Nicaragua, un pa\u00eds al que regresa continuamente desde 1992, luego de ocho a\u00f1os de haber salido a un viaje por Nueva York, donde actualmente reside y trabaja en una comisi\u00f3n de energ\u00eda nuclear.<\/p>\n<p>Se levanta r\u00e1pidamente de una silla en un hotel de la capital. Deja el peri\u00f3dico que le\u00eda minutos antes. Acaba de regresar de Carazo, donde hizo regalos a unos amigos. Antiguos alumnos llegan a buscarlo. El celular no para de repicar. Invitaciones a cenas y juergas. Sus anfitriones son los mismos que forjaron el primer semillero de Taekwondo, cuando Hoozky lo trajo al pa\u00eds en 1972 siguiendo a una dama nicarag\u00fcense de la que se enamor\u00f3.<\/p>\n<p>Por las manos de Hoozky, a lo largo de 12 a\u00f1os, pasaron m\u00e1s de 4 mil alumnos. Y no son alumnos cualquiera. Muchos de ellos llegaron a convertirse o ya lo eran, en la plana mayor de los conspiradores contra Somoza que en ese tiempo se mov\u00eda en las universidades.<\/p>\n<p>Antes de ser generales y militares destacados, Javier Carri\u00f3n, Oswaldo Lacayo, Hugo Torres y Javier Pichardo se dieron de golpes en las clases de Hoozky. A Pichardo le dec\u00edan \u201cPatada de Mula\u201d, por lo fuerte que pegaba.<\/p>\n<p>Fernando Mart\u00ednez, ministro actual de Transporte, aprendi\u00f3 a golpear primero antes de hacer dise\u00f1os y M\u00f3nica Baltodano form\u00f3 parte de estos j\u00f3venes que se convirtieron en personajes del primer gobierno sandinista.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47761\" aria-describedby=\"caption-attachment-47761\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-10.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-47761 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-10.jpg\" alt=\"(Foto\/ Apuntes para la historia del Tae Kwon Do(1972-1982)\" width=\"700\" height=\"628\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-10.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-10.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47761\" class=\"wp-caption-text\">(Arriba) Un grupo de familiares y alumnos junto a Ricardo Hoozky, a la derecha. Entre sus m\u00e1s destacados estudiantes estuvo Javier Pichardo (el \u00faltimo a la derecha), a quien le dec\u00edan \u00abPatada de Mula\u00bb. (Abajo) Los entrenamientos eran fuertes, algunos hasta vomitaban, como estos realizados en la UNAN-Managua. (Foto\/ Apuntes para la historia del Tae Kwon Do (1972-1982).<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Entre las muchas fotos de aquellos a\u00f1os, est\u00e1 la de un muchacho con un corte de pelo a lo Rey Le\u00f3n, muy parecido a Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez \u201cel Puma\u201d. No ten\u00eda pelos en la lengua y Hoozky hace una se\u00f1a con sus manos, ahora que est\u00e1 montado en sus recuerdos, para indicar que era \u201clenguaraz\u201d. El joven de la foto tiene una sonrisa escondida, a lo Mona Lisa, pero tras esa mirada de fiereza asoma una sonrisa burlona.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Ese machillo qu\u00e9 va! \u00a1Eso no sirve para nada, a m\u00ed no me queda!\u201d, retaba una y otra vez, seg\u00fan el recuerdo del maestro.<\/p>\n<p>Ricardo Hoozky no lo aguant\u00f3 m\u00e1s y acept\u00f3 el reto. Le dio una paliza, a quien con el tiempo se convertir\u00eda en diputado y dirigente sandinista: Gustavo Porras.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Hoozky, que r\u00ede con medida, su alumno no volvi\u00f3 a faltarle al respeto y tampoco volvi\u00f3 a ser impuntual con la hora de entrada.<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os, el Taekwondo era una pr\u00e1ctica desconocida en Nicaragua, por lo que la llegada de Hoozky fue una especie de \u201ch\u00e1gase el Taekwondo y el Taekwondo se hizo\u201d.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s j\u00f3venes asociaban el deporte a volar, lanzando patadas a velocidades inveros\u00edmiles como en las incipientes pel\u00edculas chinas que ten\u00edan en esos a\u00f1os a un chino llamado Wang Yu, como director y principal protagonista.<\/p>\n<p>\u201cYo les dije que no ten\u00eda licencia para volar (&#8230;) El Taekwondo era un estilo nuevo. En Nicaragua conoc\u00edan el estilo japon\u00e9s, o Karate Do. Hab\u00eda una escuela por el Campo Marte. El due\u00f1o era Rub\u00e9n Dar\u00edo Basualdo, nieto del gran poeta\u201d, dice Hoozky quien enfatiza el nombre y no desaprovecha la oportunidad para decir que ese se\u00f1or fue nieto de lo m\u00e1s grande \u201cque ha tenido esta tierra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Cuando ni\u00f1o era de esos muchachos que le pegaban a cada momento al extremo que sus padres terminaban de rematarlo con rega\u00f1os para ense\u00f1arle que deb\u00eda defenderse.<\/p>\n<p>S\u00ed le gustaba el deporte. Hoozky, nacido en diciembre de 1948, viv\u00eda a tres cuadras del Gimnasio Nacional en San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>En Costa Rica no se sab\u00eda nada de la disciplina del Taekwondo, todav\u00eda en esos a\u00f1os no hab\u00eda despuntado Bruce Lee y su fant\u00e1stico y trepidante ritmo de peleas, pero el ni\u00f1o Hoozky mir\u00f3 algo que le gustaba en la pr\u00e1ctica que un franc\u00e9s hac\u00eda en su casa, peg\u00e1ndole a un saco con sus manos y pies.<\/p>\n<p>Se hicieron amigos. Aquel le regal\u00f3 un uniforme al regreso de unas vacaciones de Navidad a su pa\u00eds, y desde entonces el destino del ni\u00f1o qued\u00f3 sellado.<\/p>\n<p>De ser el ni\u00f1o apaleado se fue al otro extremo. Romp\u00eda costillas y brazos a sus rivales cuando ten\u00eda 20 a\u00f1os y su padre, Pedro Hoozky, que antes lo rega\u00f1aba para que se defendiera ahora le dec\u00eda que mejor no buscara problemas con los otros.<\/p>\n<p>Pedro Hoozky era originario de Alemania y hab\u00eda formado su hogar con Sara Virginia Lizano, y all\u00ed en ese sitio hab\u00eda crecido este ni\u00f1o que empezaba a ser temido en el barrio y que con el tiempo un exguardia nacional bautiz\u00f3 como \u201cabanico de tirar golpes\u201d despu\u00e9s de verlo hacer una demostraci\u00f3n en Costa Rica.<\/p>\n<p>A los 12 a\u00f1os viaj\u00f3 con sus padres a Nueva York, donde ellos resid\u00edan y empez\u00f3 a practicar ya con seriedad el deporte.<\/p>\n<p>Tuvo maestros extraordinarios al punto que cuando llega a Nicaragua en 1972 ya ten\u00eda un segundo dan, cinta negra.<\/p>\n<p>Entre sus maestros estuvo Sunishi Kobayachi, cinta negra, quinto dan, y luego tuvo a Dan Wong Kun Yang, a quien llamaban Aquiles por la dificultad que ten\u00edan los alumnos para pronunciar su nombre.<\/p>\n<p>Un d\u00eda \u201cAquiles\u201d vino a Nicaragua y fue tan bien recibido que la Guardia Nacional lo quiso contratar para que entrenara a sus miembros, pero nunca quiso. \u201cYa tienen en Nicaragua a Ricardo (Hoozky)\u201d, respondi\u00f3. La pr\u00f3xima tarea entonces era convertir a este joven en parte de su equipo. Lo que no sab\u00edan era que detr\u00e1s del \u201cno\u201d que les daba cada vez que le hac\u00edan la propuesta, estaba un hombre que ya empezaba a rimar con el sandinismo.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-47760 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-taekwondo-en-nicaragua\/attachment\/magazine96-tripa-12-2\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-2.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-47764\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-2.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-2.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-2.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-2.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-47764'>\n\t\t\t\tManuel Cabrera, Javier C\u00e9sar Reyes, el profesor Ricardo Hoozky, Salvador Cabrera y Carlos Cuadra Chaclar, todos campeones nacionales de su categor\u00eda en esta foto del 19 de agosto de 1978.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-taekwondo-en-nicaragua\/attachment\/magazine96-tripa-12-3\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-3.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-47765\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-3.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-3.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-3.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-3.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-47765'>\n\t\t\t\tGustavo Porras, tercero de izquierda a derecha, era muy lenguaraz, seg\u00fan su maestro Ricardo Hoozky, una vez lo tuvo que callar acept\u00e1ndole el reto de una pelea.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-taekwondo-en-nicaragua\/attachment\/magazine96-tripa-12\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-47763\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-47763'>\n\t\t\t\tAcrobacias en el aire. Carlos Cuadra y Salvador Cabrera en pleno entrenamiento.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-taekwondo-en-nicaragua\/attachment\/magazine96-tripa-12-4\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-4.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-47766\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-4.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-4.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-4.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-4.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-12-4.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-47766'>\n\t\t\t\tRogelio P\u00e9rez desarrolla t\u00e1ctica ofensiva contra Carlos Cuadra.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201cHoozky era un tipo simp\u00e1tico, un tanto hablant\u00edn. A algunos le pod\u00eda parecer farsante, pero ya una vez que lo conoc\u00edas te dabas cuenta que era una forma natural de ser. Era jodedor, ten\u00eda sentido del humor\u201d, recuerda el general retirado Hugo Torres, uno de sus alumnos en Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Hubo ocasiones en que esas bromas hicieron que Torres botara la gorra. Bromeaba al punto que el general retirado lo recuerda como uno de esos chavalos necios que no paran de molestar. Alguna vez en el Cine Teresita, viendo una pel\u00edcula de la monumental Isabel Sarli, Torres escap\u00f3 de un golpe cuando su maestro solo vio la sombra en la oscuridad y por un acto reflejo levant\u00f3 la mano.<br \/>\n\u201cTen\u00eda reflejos felinos\u201d, asegura Torres.<\/p>\n<p>Marcos M\u00e9ndez dice que las ocurrencias de su maestro eran tales que una vez le peg\u00f3 un fuerte golpe en un brazo despu\u00e9s de llamarlo, \u201csolo porque quer\u00eda probar un ung\u00fcento que le hab\u00edan regalado contra las inflamaciones\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de estos deslices, sus alumnos lo recuerdan como buena persona en los tiempos en que ayud\u00f3 al sandinismo con sus entrenamientos.<\/p>\n<p>\u201cSin saber colabor\u00e9 con el sandinismo. Al sandinismo me gust\u00f3 tomarlo en un inicio como nacionalismo. Las ideas de Sandino son ideas que van m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nicarag\u00fcenses, el nacionalismo que todos queremos\u201d, predica Hoozky.<\/p>\n<p>Creyendo en Sandino y en el Taekwondo form\u00f3 varios grupos: tres en Managua, incluyendo uno en Bolonia, otro en Le\u00f3n y tambi\u00e9n viajaba continuamente a los departamentos a ense\u00f1arle a j\u00f3venes conspiradores o que simplemente quer\u00edan aprender el arte coreano.<\/p>\n<p>\u201cNunca cobr\u00f3 un centavo\u201d, sostienen Hugo Torres y Carlos Cuadra Clachar, otro de sus disc\u00edpulos destacados.<\/p>\n<p>Javier Pichardo lo recuerda como alguien ejemplar, humilde y con grandes cualidades profesionales. \u201cNo lo hab\u00eda reflexionado, pero todos los estudiantes de Hoozky eran del Frente (Sandinista). En esa \u00e9poca todos estudi\u00e1bamos en la universidad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El 21 de agosto de 1978 hubo violencia en el Polideportivo. Hoozky estuvo all\u00ed. Un a\u00f1o antes se hab\u00eda formado un grupo de entrenamiento en la UNAN-Managua y sus rivales eran los cadetes de la Academia Militar.<\/p>\n<p>La Guardia de Somoza logr\u00f3 contratar en esos a\u00f1os a Han Jung Lee, cinta negra, quinto dan en Tae Kwon Do y cinta negra 4to dan en Judo, un hombre respetable que con el tiempo se convirti\u00f3 en padrino de uno de los hijos de Hoozky.<\/p>\n<p>Ambos organizaron el primer torneo entre la Academia Militar y la Escuela de Hoozky.<\/p>\n<p>Esa primera competencia de 1977 estuvo re\u00f1ida y al final se impuso la GN ganando dos medallas de oro, dos de plata y dos de bronce. De paso se pact\u00f3 un segundo encuentro que termin\u00f3 realiz\u00e1ndose el 20 de agosto de 1978.<\/p>\n<p>Un d\u00eda despu\u00e9s La Prensa public\u00f3 la noticia. La rivalidad se hab\u00eda tornado a\u00fan mayor en el contexto pol\u00edtico contra la dictadura. Esta vez tambi\u00e9n el encuentro se celebr\u00f3 en un sitio lejos de la Academia Militar y la poblaci\u00f3n pod\u00eda asistir al evento.<\/p>\n<p>La Prensa report\u00f3: \u00abPeligrosa situaci\u00f3n por no saber perder. De no ser por la r\u00e1pida intervenci\u00f3n del vicerrector de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de Managua, Juli\u00e1n Corrales, as\u00ed como del administrador de la misma, Arnulfo Oviedo, hubiera sido una de San Quint\u00edn la eliminatoria nacional de Karate Koreano entre los equipos de la UNAN y la Academia Militar, realizada el s\u00e1bado en el polideportivo Espa\u00f1a\u00bb.<\/p>\n<p>En ese tiempo, seg\u00fan Hoozky, ganarle a la Guardia era ganarle a Somoza. Pero la ten\u00edan dif\u00edcil. Los militares hab\u00edan sido bien entrenados y com\u00edan bien, a diferencia de los chavalos de la universidad que usualmente se \u201ciban a calentar (fumar marihuana) debajo de unos palitos y eran trasnochadores\u201d.<\/p>\n<p>Cuando llegaron al Polideportivo, el lugar escogido, la UNAN llevaba como su mejor carta a Carlos Cuadra Clachar, un chele invicto en todos sus combates en la categor\u00eda abierta que equival\u00eda a m\u00e1s de 154 libras.<\/p>\n<p>Los guardias llevaban a un gallo tapado. A un asesino, seg\u00fan las distintas versiones de los estudiantes que result\u00f3 ser Michael D. Echanis, un famoso mercenario estadounidense que se hab\u00eda hecho un nombre asesinando comunistas y publicando libros de artes marciales, de las que era experto.<\/p>\n<p>\u201cYo no lo conoc\u00eda y nunca supe que era \u00e9l, no s\u00e9 c\u00f3mo hubiera reaccionado de haberlo sabido, tal vez me hubiera acalambrado. Lo que recuerdo es que el nivel de todos los competidores era muy bueno\u201d, recuerda Carlos Cuadra Clachar en un libro reciente que rememora la historia del Tae Kwon Do en Nicaragua.<\/p>\n<p>Hoozky dice que Cuadra era temido dentro de los cadetes porque una patada suya significaba de inmediato costillas rotas.<\/p>\n<p>El ambiente estaba caldeado. A un lado estaban algunos miembros de la jefatura de la Guardia Nacional, que llegaban a ver a sus pupilos. Del otro lado estaba el pueblo que gritaba consignas como aquellas que advert\u00edan que enterrar\u00edan el coraz\u00f3n del enemigo en la monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Pero la pelea, por muy emocionados que estaban todos, termin\u00f3 r\u00e1pido. Echanis entr\u00f3 a la arena y Cuadra r\u00e1pidamente le peg\u00f3 una patada. El mercenario sali\u00f3 volando y cay\u00f3 detr\u00e1s de una baranda derrotado. La Guardia inmediatamente sali\u00f3 de las instalaciones y un teniente amenaz\u00f3 a Hoozky advirti\u00e9ndole que lo conoc\u00edan bien y que se ir\u00eda de Nicaragua en un ata\u00fad.<\/p>\n<p>A partir de ese acontecimiento, todos esperaban que se desatara una persecuci\u00f3n, pero en esta Nicaragua violenta y revoltosa ocurrir\u00eda algo m\u00e1s relevante. El 22 de agosto de 1978, Ed\u00e9n Pastora entr\u00f3 al Palacio Nacional, al mando de un comando sandinista, y el esfuerzo de las fuerzas armadas de la dictadura se ci\u00f1\u00f3 sobre ese rev\u00e9s pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Un mes despu\u00e9s, Echanis pilotaba un avi\u00f3n del general Iv\u00e1n Alegrett, cuando el aparato cay\u00f3 misteriosamente. Ambos murieron, como tambi\u00e9n lo hicieron muchos de los alumnos de Hoozky en la lucha contra Somoza que acabar\u00eda el 19 de julio de 1979.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Treinta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la primera escuela de Taekwondo en Nicaragua, el maestro que la fund\u00f3 dice que \u201cfalta una cabeza que los dirija\u201d.<\/p>\n<p>Alejado del pa\u00eds, tiene ahora un s\u00e9ptimo dan cinta negra y es miembro de la AAU (Uni\u00f3n de Atletas Amateur de los Estados Unidos), donde es instructor.<\/p>\n<p>Para Frank Silva Duarte, presidente de la Federaci\u00f3n de Taekwondo reconocida por el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional, se trata de una percepci\u00f3n que Hoozky ha alimentado por su lejan\u00eda del pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cAhorita el Taekwondo tiene una cabeza, un directorio que ha desarrollado el deporte. Todos los miembros del directorio son presidentes de asociaciones departamentales y han desarrollado dos, tres o cuatro escuelas en los lugares de donde son originarios\u201d, explica Silva.<\/p>\n<p>Seg\u00fan este funcionario, solo en Managua hay diez escuelas aceptadas por la Federaci\u00f3n que representa. Hay tres m\u00e1s en Matagalpa, una en Estel\u00ed, dos en Chontales, tres en Carazo, dos en Le\u00f3n y una en Rivas. De forma organizada, mil personas aprenden este deporte en el pa\u00eds, incluyendo a ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Silva reconoce que \u201chay cierta gente que quiere ser dirigente, pero no tienen la capacidad\u201d. En Nicaragua hay dos vertientes del Tae Kwon Do: la de Corea del Norte y la del Sur, y de fondo una historia que naci\u00f3 con este costarricense que termin\u00f3 lanzando patadas y quebrando tablones de madera con la cabeza en una de sus presentaciones en esta Nicaragua, en la que dice: \u201cQuiero que me entierren cuando muera\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47768\" aria-describedby=\"caption-attachment-47768\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-242.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-47768\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-242.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-242.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magazine96-tripa-242.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47768\" class=\"wp-caption-text\">Junto a su familia en una reciente visita a Managua. \u201cMis hijos me salieron chiquitos\u201d, dice ri\u00e9ndose este costarricense, a quien sus amigos recuerdan como bromista.<\/figcaption><\/figure>\n<h3>M\u00edstica<\/h3>\n<p>Marco M\u00e9ndez, uno de los antiguos alumnos de Ricardo Hoozky, relata que lo importante en el entrenamiento de su generaci\u00f3n era la seguridad de cada persona y el respeto a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cEso nos daba fuerza tanto f\u00edsica como mental. Algunos compa\u00f1eros no ten\u00edan las posibilidades de hacer sus tres tiempos de comida y se hac\u00eda lo que se pod\u00eda para ayudarnos a superar esa limitante\u201d, cuenta M\u00e9ndez.<\/p>\n<p>A pesar de esas limitaciones exist\u00eda una profunda m\u00edstica. Los alumnos de Hoozky corr\u00edan por su cuenta cada uno diez kil\u00f3metros diarios en las madrugadas para mantener una buena condici\u00f3n f\u00edsica.<\/p>\n<p>\u201cNo lo hac\u00edamos por obligaci\u00f3n. Est\u00e1bamos enamorados del Taekwondo y todav\u00eda lo estamos\u201d.<\/p>\n<h3>Su salida en los 80<\/h3>\n<p>Que haya sido maestro de la mayor\u00eda de la guerrilla sandinista solo pod\u00eda significar que, cayendo Somoza, la suerte le sonriera. Pero no fue exactamente as\u00ed.<\/p>\n<p>Fue probador de carros de los miembros de la primera junta que dirigi\u00f3 el pa\u00eds, y jefe de transporte de esa direcci\u00f3n colegiada. Viajaba frecuentemente a Costa Rica, donde compraba repuestos para sortear, en parte, el bloqueo que les impon\u00edan.<\/p>\n<p>Y hubo una vez en que lo acusaron de un faltante de combustible, que lo investigaron y que lo aislaron hasta que uno de sus exalumnos, Emilio Baltodano Cantarero, lo mand\u00f3 a llamar para pedirle disculpas seg\u00fan \u00e9l por \u201cel error cometido\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTodo esto (lo del faltante de combustible) sucedi\u00f3 muy r\u00e1pido y me caus\u00f3 un dolor terrible pues jam\u00e1s pens\u00e9 en la vida que se llegara a dudar de m\u00ed. Ocurri\u00f3 en 1981. Yo hab\u00eda sacrificado fortuna, buenas ofertas del extranjero para entregarme a una causa justa y noble\u201d.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s le ofrecieron otro puesto en el organismo del Instituto de Reforma Agraria que manejaba los megaproyectos del gobierno sandinista, pero en Taekwondo no lo tomaron en cuenta. Y as\u00ed, en 1984, decidi\u00f3 irse despu\u00e9s de analizar su situaci\u00f3n y motivado tambi\u00e9n porque su mam\u00e1 estaba enferma en Nueva York. \u201cNo me gustaba el rumbo que la revoluci\u00f3n tomaba\u201d.<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s llegu\u00e9 a comprender \u2014dice m\u00e1s adelante en un correo electr\u00f3nico donde explica esta situaci\u00f3n\u2014 el verdadero significado del refr\u00e1n: mal le paga el diablo a quien bien le sirve\u201d.<\/p>\n<h3>Alumno especial<\/h3>\n<p>Uno de los alumnos que m\u00e1s recuerda Hoozky es Octavio Cajina alias Cara de Malo, quien trabaja en escuelas p\u00fablicas de Estados Unidos y reta a maestros de artes marciales que trabajan en ellas.<\/p>\n<p>Cuando gana parece que cumple el mismo guion: les dice a los muchachos que en su pa\u00eds un se\u00f1or de apellido Hoozky le ense\u00f1\u00f3 artes marciales, en la \u00e9poca de la guerrilla, cuando el costarricense al que llamaban \u201cel Wang Yu tico nica\u201d se volvi\u00f3 el profesor de los conspiradores, mezcl\u00e1ndolo con su arte milenario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace 35 a\u00f1os, un costarricense enamorado de Nicaragua trajo el Taekwondo. Eran d\u00edas agitados y no supo entonces que sus alumnos estaban organizando una revoluci\u00f3n que botar\u00eda a Anastasio Somoza pocos a\u00f1os despu\u00e9s Octavio Enr\u00edquez La historia del Taekwondo en Nicaragua tiene nombre y apellido: Ricardo Hoozky y se pasea por la vida a sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":47767,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-47760","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47760"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47760\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":50139,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47760\/revisions\/50139"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47767"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}