{"id":47773,"date":"2011-11-21T21:55:26","date_gmt":"2011-11-21T21:55:26","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=47773"},"modified":"2020-11-19T16:40:22","modified_gmt":"2020-11-19T22:40:22","slug":"el-baron-rojo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-baron-rojo\/","title":{"rendered":"El Bar\u00f3n Rojo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Eric Barone rod\u00f3 por el Cerro Negro para vencer un r\u00e9cord que le pudo costar la vida, pero su pasi\u00f3n sigue intacta<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Arlen Cerda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A los pies del Cerro Negro, este volc\u00e1n leon\u00e9s parece m\u00e1s alto que sus 728 metros sobre el nivel del mar. La perspectiva del atleta Eric Barone es distinta. \u00c9l ha visto el volc\u00e1n cuesta abajo, a 160 o 170 kil\u00f3metros por hora de velocidad, y quiz\u00e1 a\u00fan seguir\u00eda haci\u00e9ndolo \u2014cada vez m\u00e1s r\u00e1pido\u2014 si no fuera por aquel d\u00eda. El 12 de mayo de 2002 la bicicleta sobre la que iba se parti\u00f3 en dos y \u00e9l sali\u00f3 catapultado hasta aterrizar sobre la ardiente falda arenosa del volc\u00e1n, en una ca\u00edda de 50 metros tras la que los espectadores de su haza\u00f1a lo creyeron muerto. Pero el bautizado Bar\u00f3n Rojo sobrevivi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00bfQu\u00e9 sac\u00f3 Barone de aquel accidente? Quien lo ve trayendo a otros franceses para recorrer los volcanes de Nicaragua, incluyendo el mismo Cerro Negro, creer\u00eda que nada, aunque \u00e9l diga que ya no es el mismo intr\u00e9pido atleta franc\u00e9s que vestido con un traje rojo descendi\u00f3 en bicicleta desde la cima del volc\u00e1n para imponer un r\u00e9cord de velocidad que pudo costarle la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Hasta entonces, Barone llevaba ocho a\u00f1os consecutivos imponiendo r\u00e9cords de velocidad, siempre a bordo de una bicicleta. Primero en monta\u00f1as de nieve y m\u00e1s tarde sobre ardientes faldas de volc\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u201cNunca me hab\u00eda herido. Ese es el \u00fanico y gran accidente que he tenido. Cuando mir\u00e9 el video y las fotos, reconozco que tuve mucha suerte de haber sobrevivido\u201d, dijo Barone meses despu\u00e9s del accidente, en una entrevista que concedi\u00f3 al Diario La Prensa y que, seg\u00fan dijo a <em>Magazine<\/em> desde su Francia natal, a\u00fan as\u00ed lo cree.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u201cEsa ca\u00edda no la prepar\u00e9 porque fue una quebradura s\u00fabita de la bicicleta y no tuve tiempo de controlarla\u201d, agrega Barone, quien asegura que hasta ese momento siempre se hab\u00eda sentido superior, \u201cporque hab\u00eda hecho muchas cosas tremendas sin que me pasara nada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A Eric Barone la sed de aventura parece que le lleg\u00f3 tarde. Naci\u00f3 en Oyonnax, una poblaci\u00f3n al este de Francia, el 4 de noviembre de 1960, y la primera vez que descendi\u00f3 a gran velocidad a bordo de una bicicleta ten\u00eda 34 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero para ser justos, la adrenalina ya la conoc\u00eda perfectamente. Desde los 28 a\u00f1os manejaba una empresa de construcci\u00f3n, pero si vio aquella pel\u00edcula llamada<em> Taxi<\/em> de Luc Besson, en 1998, debe saber que el conductor del autom\u00f3vil que traslada a un pasajero a una velocidad de espanto es Barone. Adem\u00e1s, algunas de las haza\u00f1as m\u00e1s intr\u00e9pidas de Sylvester Stallone, Jean Claude Van Damme (en<em> M\u00e1ximo riesgo<\/em>) o Adrian Paul (en <em>Highlander<\/em>) tambi\u00e9n fueron ejecutadas por \u00e9l, como doble de actores de acci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Para Barone, su placer por la adrenalina tiene una explicaci\u00f3n muy sencilla: \u201cNo me gusta la monoton\u00eda&#8230; Debo vivir sensaciones fuertes para existir\u201d. Por eso, quiz\u00e1, sigue volviendo al Cerro Negro.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A pesar de las tres operaciones que sufri\u00f3 tras el accidente y del trauma que muchos meses despu\u00e9s a\u00fan padec\u00eda al observar el video y las fotograf\u00edas de la ca\u00edda, Barone ya hab\u00eda regresado cuatro veces a Nicaragua menos de un a\u00f1o despu\u00e9s de este. Incluso se cas\u00f3 con una nicarag\u00fcense, con quien instal\u00f3 una casa en la comunidad leonesa de San Jacinto, adonde vienen tres o cuatro veces al a\u00f1o desde Francia, como parte de su proyecto tur\u00edstico Camino,Voyage, nacido en el 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Adem\u00e1s, cre\u00f3 la Fundaci\u00f3n Eric Barone, que para el pr\u00f3ximo a\u00f1o trabajar\u00e1 en un proyecto agroforestal en varias fincas de Jinotega.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u201cNicaragua es un pa\u00eds con mucho potencial y promovemos eso desde Francia, organizando circuitos tur\u00edsticos\u201d, explica Barone sobre la empresa que maneja junto al fot\u00f3grafo Marc R\u00f3buttini.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los volcanes Momotombo, Cerro Negro y Telica, los Hervideros de San Jacinto, as\u00ed como Matagalpa, Ometepe y las playas de San Juan del Sur, son algunos de los escenarios que frecuentan para realizar caminatas o practicar ciclismo, con el apoyo de Barone, aunque \u00e9l ya no monta m\u00e1s bicicleta y prefiere descender cien metros a pie, en busca de un nuevo r\u00e9cord mundial, porque \u201cmarcas en bicicleta ya no m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47776\" aria-describedby=\"caption-attachment-47776\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mag199-532.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-47776\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mag199-532.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"464\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mag199-532.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mag199-532.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47776\" class=\"wp-caption-text\">El proyecto del r\u00e9cord en el Cerro Negro, incluyendo la construcci\u00f3n de la bicicleta, cost\u00f3 a Barone unos 100 mil d\u00f3lares. El 85 por ciento fue pagado por patrocinadores.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Volc\u00e1n Cerro Negro, Le\u00f3n. Domingo, 12 de mayo de 2002. Hora: Mediod\u00eda. Eric Barone traga un sorbo de agua y termina su breve descanso antes de montar su bicicleta prototipo de carbono. La misma con la que antes logr\u00f3 un r\u00e9cord en la nieve. Viste un traje rojo aerodin\u00e1mico bien ajustado y divisa cuesta abajo el volc\u00e1n desprovisto de vegetaci\u00f3n y cubierto de arena fina, como una polvorienta s\u00e1bana negra. \u00c9l ya conoce el terreno y sabe que es perfecto para su objetivo del d\u00eda. Es hora del descenso. La meta: establecer un r\u00e9cord mundial de velocidad sobre tierra, una marca que \u00e9l impuso en el 2001, cuando en el mismo volc\u00e1n logr\u00f3 los 130 km\/h.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Aunque m\u00e1s bajo, el sonido de la bicicleta sobre la arena es similar al que produce un avi\u00f3n cuando atraviesa un conjunto de nubes. \u201cPssssss&#8230;\u201d. Barone sabe que para lograr su nuevo r\u00e9cord solo debe agarrarse fuerte, mantener una buena postura y dejar el resto al terreno y la gravedad, para lo que el Cerro Negro es el escenario ideal.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero al cruzar el bander\u00edn que marcaba los 400 metros, a 172.661 km\/h, algo imprevisto pasa. La bicicleta se parte en dos al variar el \u00e1ngulo de inclinaci\u00f3n del volc\u00e1n y los gritos de espanto y alarma reemplazan el suave sonido del descenso. Barone va en el aire, un poco m\u00e1s bajo que la bicicleta. La gente grita y unas mujeres lloran. Casi de inmediato el cuerpo del atleta cae a la arena, da volantines y resbala varios metros antes de parar. \u201cIs he dead?\u201d, pregunta alguien y un \u201cahhh\u201d de dolor le da una esperanzadora respuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El accidente del atleta Eric Barone en el Cerro Negro est\u00e1 ampliamente documentado en internet para tortura del Bar\u00f3n Rojo, cuya historia ha sido titulares y portadas de varias revistas y documentales sobre deportes extremos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La producci\u00f3n m\u00e1s reciente es de este a\u00f1o: un cap\u00edtulo de la serie <em>Los Indestructibles<\/em>, donde el canal National Geographic tambi\u00e9n muestra la labor de Barone junto al deportista extremo de origen austriaco Markus St\u00f6ckl, a quien el franc\u00e9s apoy\u00f3 para imponer una nueva marca de velocidad, en el mismo volc\u00e1n leon\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Catapultado a m\u00e1s de 170 kil\u00f3metros por hora, el franc\u00e9s rod\u00f3 m\u00e1s de cincuenta metros sobre arena y piedra volc\u00e1nica y sufri\u00f3 contusiones en todo el cuerpo. El casco lo perdi\u00f3 mientras iba en el aire y pr\u00e1cticamente fren\u00f3 con su cara sobre la arena, como prueban las decenas de videos que muestran su cara ensangrentada y polvosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">De la tres operaciones a las que tuvo que someterse, la \u00faltima fue hecha de urgencia porque le detectaron una bacteria que de avanzar le hubiera costado su brazo derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u201cDespu\u00e9s del accidente mi vida cambi\u00f3. Toda mi vida. Es muy complicado. Todas las historias y documentales dijeron que el Bar\u00f3n Rojo estaba bien, que pr\u00e1cticamente no le pas\u00f3 nada, pero es al contrario&#8230; El hospital, las operaciones, el viaje en avi\u00f3n para mi regreso a Francia y las secuelas han sido terribles&#8230; Lo que ha quedado intacto es mi cari\u00f1o por el deporte y por Nicaragua\u201d, confiesa Barone.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Dos a\u00f1os despu\u00e9s del accidente, \u00e9l inici\u00f3 una nueva aventura, mientras dirig\u00eda los circuitos tur\u00edsticos de Camino Voyage.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u201cPractico el <em>sprint<\/em> de cien metros sobre tierra y quiero imponer un r\u00e9cord de velocidad. Hay que tener mucho cuidado para no romperse los huesos. Los especialistas creen que es imposible correr a m\u00e1s de 40 kil\u00f3metros por hora, porque los m\u00fasculos pueden entrar en shock, sobre todo si uno carece de mucha pr\u00e1ctica en esta disciplina. Yo estoy intent\u00e1ndolo, pero esa es otra historia\u201d, dice Barone.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde antes de montar su bicicleta aquel d\u00eda en el Cerro Negro, el atleta franc\u00e9s estaba claro de que ese ser\u00eda su \u00faltimo descenso. Hab\u00eda decidido imponer un nuevo r\u00e9cord y colgar su casco y traje rojos como el ciclista m\u00e1s veloz del planeta. La suerte quiso que adem\u00e1s protagonizara un accidente que la televisi\u00f3n deportiva califica como uno de los m\u00e1s dantescos, y aunque sobrevivi\u00f3 y ya no es el mismo, la aventura no ha terminado para el Bar\u00f3n Rojo, que a sus 51 a\u00f1os mantiene un estrecho lazo entre Francia y Nicaragua.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: left;\">Los r\u00e9cords del Bar\u00f3n Rojo<\/h3>\n<p style=\"text-align: left;\">Sobre nieve<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">1994. 151 km\/h en la estaci\u00f3n de esqu\u00ed de Les Saboya. En una bicicleta MBK.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">1995. 193 km\/h en la pista de esqu\u00ed Vars. A\u00fan a MBK.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">1997. 210 km\/h, siempre en Vars, en una Sunn.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">1999. 217 km\/h en Les Arcs, sobre una Corima modificada.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">2000. 222 km\/h en Les Arcs, en una bicicleta de carbono. Esta a\u00fan es la plusmarca mundial con una bicicleta fuera de serie. El r\u00e9cord en una de las series es del austr\u00edaco Markus St\u00f6ckl, con 210 km\/h en el 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sobre tierra<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">1999. 118 km\/h en Haw\u00e1i.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">2001. 130 km\/h en el Cerro Negro.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">2002.\u00a0 163 km\/h en el Cerro Negro, en un primer intento de superar su r\u00e9cord.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">2002. 172 km\/h en el Cerro Negro, sobre una bicicleta prototipo fuera de serie (la misma que us\u00f3 en la nieve), que se parti\u00f3 al final del descenso y lo catapult\u00f3 sobre la falda del volc\u00e1n. Actualmente, el r\u00e9cord en una bicicleta de serie es de St\u00f6ckl, con 164.95 km\/h, hecho en junio del 2011, en el mismo volc\u00e1n con la asistencia de Barone.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: left;\">Volc\u00e1n joven<\/h3>\n<p style=\"text-align: left;\">El Cerro Negro, escenario de las haza\u00f1as del veloz Eric Barone y favorito para la pr\u00e1ctica del <em>sandboarding<\/em>, es el tercer volc\u00e1n m\u00e1s joven de la regi\u00f3n mesoamericana y el volc\u00e1n m\u00e1s joven de Nicaragua.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Naci\u00f3 en la madrugada del 13 de abril de 1850, a 25 kil\u00f3metros al este de Le\u00f3n. Varios temblores, retumbos subterr\u00e1neos y luego un chorro de lava anunciaron el parto m\u00e1s reciente de la historia volc\u00e1nica de Nicaragua. Como el Cerro Negro, tambi\u00e9n existen el volc\u00e1n Izalco (1770) de El Salvador y el Paricut\u00edn (1943), en M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los primeros 50 de sus 728 metros surgieron de la tierra en dos semanas y sus lluvias de ceniza a\u00fan afectan con regularidad a la poblaci\u00f3n leonesa, que ha sobrevivido a sus 23 erupciones, la m\u00e1s reciente en 1999, cuando brotaron tres cr\u00e1teres adventicios en sus faldas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47775\" aria-describedby=\"caption-attachment-47775\" style=\"width: 350px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mag199-533.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-47775\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mag199-533.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mag199-533.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mag199-533.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47775\" class=\"wp-caption-text\">Volc\u00e1n Cerro Negro.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eric Barone rod\u00f3 por el Cerro Negro para vencer un r\u00e9cord que le pudo costar la vida, pero su pasi\u00f3n sigue intacta<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":47780,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-47773","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47773","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47773"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47773\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52831,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47773\/revisions\/52831"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47780"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47773"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47773"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47773"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}