{"id":47784,"date":"2011-11-13T21:55:24","date_gmt":"2011-11-13T21:55:24","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=47784"},"modified":"2019-06-28T21:55:57","modified_gmt":"2019-06-28T21:55:57","slug":"suad-leija-la-hija-del-traficante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/suad-leija-la-hija-del-traficante\/","title":{"rendered":"Suad Leija, la hija del traficante"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Una red de traficantes. Una historia de amor. Una agente encubierto y una hija que entrega a su propio padre. La Nicarag\u00fcense Suad Leija parece estar viviendo su propia pel\u00edcula de drama y romance.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Dora Luz Romero<\/strong><\/p>\n<p>Diciembre. 1996. Chicago, Estados Unidos. -\u00a1Manuel Leija! FBI, salga con las manos arriba\u2014 se escuchaban los gritos. De pronto la puerta de la casa se vino abajo y unos quince agentes del FBI entraron intempestivamente. Iban armados, llevaban cascos y chalecos antibalas. Suad Leija Reyes estaba en el comedor. Beb\u00eda leche y terminaba de alistarse para ir al colegio. Estaba asustada, tanto que derram\u00f3 la leche y las manos no le dejaban de temblar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Manuel? \u2014gritaban los agentes en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Ella, quieta, no tuvo m\u00e1s remedio que esperar a ver qu\u00e9 pasaba. En la casa estaban su mam\u00e1 y su hermanita menor. Inmediatamente las separaron y comenzaron a preguntarles d\u00f3nde estaba Manuel Leija. \u00abMi pap\u00e1 ya nos hab\u00eda dicho: &#8216;si te preguntan \u00bfqui\u00e9n soy yo y qu\u00e9 hago? vas a decir que soy tu pap\u00e1 y soy un hombre de negocios&#8217; Hasta mi hermanita de tres a\u00f1os sab\u00eda qu\u00e9 iba a decir\u00bb recuerda. As\u00ed fue. Tal y como se lo hab\u00eda dicho su pap\u00e1, eso fue lo que ella contest\u00f3. Ni una palabra m\u00e1s. Las llevaron a las oficinas del FBI donde continuaron el interrogatorio, pero no lograron sacarles una sola palabra de informaci\u00f3n y finalmente las dejaron ir. \u00abFue horrible, pens\u00e9 que nos iban a separar\u00bb dice. Cuando volvieron a casa aquello era un desastre. \u00abTodo estaba desbaratado, los muebles tirados, papeles por todas partes, hab\u00edan buscado todo lo que hab\u00edan podido en la casa, estaba hecho un desorden, estaban espantadas, no sab\u00edamos qu\u00e9 hacer\u00bb asegura un tanto angustiada. Ese d\u00eda, con paso ligero, su mam\u00e1 hizo las maletas y en la madrugada afuera de la casa les esperaban tres veh\u00edculos. Id\u00e9nticos todos. Las tres se subieron a uno y salieron, cada uno de los carros por su lado. Viajaron por varias horas hasta llegar a Monterrey donde las esperaba su pap\u00e1, Manuel Leija y eso signific\u00f3 la seguridad para ellas. Lo que sucedi\u00f3 esa vez marc\u00f3 la vida de Suad Leija. Ese d\u00eda ella supo a qu\u00e9 se dedicaba su familia. Supo que no eran una familia normal, como ella siempre lo hab\u00eda cre\u00eddo. Su pap\u00e1 era un mafioso, buscado por el Gobierno estadounidense, que se dedicaba a la falsificaci\u00f3n de documentos ilegales en Estados Unidos. No se habl\u00f3 m\u00e1s del tema. Aunque Suad sab\u00eda que lo que su pap\u00e1 hac\u00eda era in-correcto, lo justificaba. \u00abLo tomamos como que mi pap\u00e1 estaba ayudando gente porque la mayor\u00eda de los que compraban documentos eran inmigrantes, que necesitaban verse legales para poder trabajar y enviar dinero a sus familiares en sus pa\u00edses\u00bb, comenta. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde esa ni\u00f1a ser\u00eda quien entregara a su propio padre.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47787\" aria-describedby=\"caption-attachment-47787\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-6.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-47787\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-6.jpg\" alt=\"FOTO\/ARCHIVO\/LA PRENSA\/MAGAZINE\" width=\"700\" height=\"655\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-6.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-6.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47787\" class=\"wp-caption-text\">Pronto espera llevar a cabo su proyecto de lanzar una l\u00ednea de ropa hecha en Nicaragua. Adem\u00e1s del dise\u00f1o de vestuario para mujeres, le gusta pintar.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En junio de 2006 Suad se encontraba frente a las c\u00e1maras de CNN contando de qu\u00e9 se trataba el negocio de su familia. \u00abLos documentos que ellos venden son tan buenos como los que anda en su bolsillo. No podr\u00e1 notar la diferencia\u00bb dijo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pasado? \u00bfDelatar a su propia familia? Esa historia hab\u00eda comenzado a\u00f1os antes y aunque suene raro empez\u00f3 como una historia de amor.<\/p>\n<p>A los 14 a\u00f1os, Suad tuvo que volver a Nicaragua. Su madre la trajo de regreso porque su pap\u00e1, Manuel, la hab\u00eda empezado a ver como una mujer y no como su hija. Una vez en Nicaragua continu\u00f3 sus estudios de secundaria y pronto con la llegada de la universidad iniciaron las salidas a los bares, discotecas, restaurantes.<\/p>\n<p>Una noche, cuando Suad ten\u00eda 19 a\u00f1os, sali\u00f3 junto a su prima a un bar capitalino. En la mesa del lado estaba un hombre que llam\u00f3 su atenci\u00f3n. Delgado, de cabello cano, de ojos claros y elocuente al hablar. \u00abSiempre me han atra\u00eddo los hombres mayores, no s\u00e9 porqu\u00e9\u00bb reconoce con una sonrisa t\u00edmida. Bastaron las miradas y una que otra palabra para que Suad comenzara a salir con \u00e9l. Era un hombre mucho mayor que ella, quiz\u00e1s unos treinta a\u00f1os, pero que seg\u00fan cuenta, sent\u00eda que la complementaba. \u00abMe enamor\u00e9\u00bb reconoce con el gesto de una adolescente.<\/p>\n<p>Las salidas fueron cada vez m\u00e1s frecuentes. Conversaban. Re\u00edan. Se divert\u00edan. Y en menos de lo esperado decidieron irse a vivir juntos. \u00abNadie estaba de acuerdo, pero yo ya era mayor de edad, ya no pod\u00edan hacer mucho\u00bb asegura. Lo que Suad no sab\u00eda es que ese encuentro en el bar capitalino no hab\u00eda sido casual y que ese amor ser\u00eda la condena de su familia.<\/p>\n<p>El hombre que estaba frente a ella era un agente encubierto y la hab\u00eda comenzado a enamorar solo para lograr entrar a la base de datos de su padre. El era supuestamente un NOC (Non Official Cover) y Suad no era m\u00e1s que su objetivo. \u00abLazarus\u00bb como era llamado andaba en busca de terroristas y poder entrar ala familia de Suad, a la base de datos de personas que solicitan documentos falsos, era la gloria. \u00abYo no estaba interesado en los inmigrantes\u00bb ha dicho en varias ocasiones este hombre del que Suad ha pedido no mencionar su nombre. Ese hombre, a quien Suad considera su gran amor, fue quien la llev\u00f3 a declarar frente a las c\u00e1maras en contra de su propia familia.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-47784 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/suad-leija-la-hija-del-traficante\/attachment\/suad-kelly-7\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-7.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"FOTO\/ARCHIVO\/LA PRENSA\/MAGAZINE\" aria-describedby=\"gallery-1-47789\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-7.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-7.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-7.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-7.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-47789'>\n\t\t\t\tLos mejores recuerdos que tiene, dice Suad , son los de su ni\u00f1ez. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/suad-leija-la-hija-del-traficante\/attachment\/suad-kelly-8\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-8.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"FOTO\/ARCHIVO\/LA PRENSA\/MAGAZINE\" aria-describedby=\"gallery-1-47790\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-8.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-8.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-8.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-8.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-8.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-47790'>\n\t\t\t\tA los tres a\u00f1os sali\u00f3 de Nicaragua con su familia rumbo a Estados Unidos. En la imagen durante su primera comuni\u00f3n. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Suad Daniela Leija Reyes tiene 27 a\u00f1os. Naci\u00f3 en Managua el 26 de abril de 1984. Los recuerdos de su ni\u00f1ez son muy vagos y en su memoria lo \u00fanico que hay son destellos de su viaje a Estados Unidos cuando era una ni\u00f1a. Lo que s\u00ed recuerda con claridad es que desde muy peque\u00f1a la pon\u00edan a contar dinero. \u00abEra una mesa cuadrada para cuatro personas y yo estaba en una de las sillas contando dinero. Era mucho. Con billetes de 20 d\u00f3lares ten\u00eda que ponerlos en ristras\u00bb recuerda. Pero lo m\u00e1s alegre ven\u00eda despu\u00e9s. \u00abMe pagaban 50 d\u00f3lares\u00bb recuerda. Manuel Leija no es su padre biol\u00f3gico, sin embargo fue quien la cri\u00f3 desde ni\u00f1a. Para ella no fue un padrastro. \u00ab\u00c9l siempre fue un padre para m\u00ed\u00bb dice.<\/p>\n<p>El ambiente en su casa era muy normal. Al menos as\u00ed lo ve\u00eda ella. Iba y ven\u00eda en el bus del colegio, en su casa, al igual que la mayor\u00eda de hogares hispanos, se hablaba a ratos espa\u00f1ol y otros en ingl\u00e9s. \u00abSiento que ten\u00eda una vida muy normal, mi pap\u00e1 se levantaba desde temprano y se iba a trabajar y volv\u00eda a las seis o siete. A veces ven\u00eda a almorzar o no. Todo normal\u00bb comenta. Pero la tranquilidad aparente que viv\u00edan se vino abajo el d\u00eda que el FBI allan\u00f3 su casa. Suad ten\u00eda 11 a\u00f1os y le toc\u00f3 irse junto a su familia a M\u00e9xico, donde empez\u00f3 una nueva vida. \u00abLo que estudi\u00e1s en M\u00e9xico no es igual a lo que estudi\u00e1s en Estados Unidos. Tuve que aprender a hablar bien espa\u00f1ol, no son las mismas clases, as\u00ed que de sexto grado me regresaron a cuarto. Fue horrible\u00bb recuerda.<\/p>\n<p>Nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a Estados Unidos, al menos no a vivir. Cuando lo hizo fue \u00fanicamente de paseo.<\/p>\n<p>La precariedad con la que vivieron un tiempo en Estados Unidos no volvi\u00f3 m\u00e1s. Estando en M\u00e9xico todo comenz\u00f3 a salir. Aparecieron los carros del a\u00f1o, las joyas, las idas a los centros comerciales, las casas cargadas de lujo. \u00abEra alegre\u00bb reconoce. Caminar por los centros comerciales y visitar tienda por tienda. Eran bolsas tras bolsas cargadas de ropa, zapatos, blusas, vestidos las que ella y su hermanita menor compraban.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">Suad Kelly acept\u00f3 hablar con Magazine bajo la condici\u00f3n de no mencionar los nombres de su esposo, su madre y su hermana menor<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Manuel Leija estaba tras las rejas en la ciudad de Chicago. Era el a\u00f1o 2005 y mientras Suad y \u00abLazarus\u00bb viv\u00edan su historia de amor, su padre y sus t\u00edos hab\u00edan continuado con el negocio del tr\u00e1fico de documentos falsos. Suad y su esposo estaban de visita en M\u00e9xico para entonces y los familiares de Manuel Leija le pidieron ayuda para sacarlo de prisi\u00f3n. Esa vez Suad tuvo que confesarle a su esposo el negocio sucio de la familia y \u00abLazarus\u00bb le toc\u00f3 mostrar su verdadera identidad. \u00abTen\u00eda temor de que dijera que mi familia era de lo peor, que nos tuvi\u00e9ramos que separar, divorciarnos\u00bb afirma. \u00abPero \u00e9l me dijo que \u00e9l me amaba\u00bb recuerda esta mujer cuya m\u00e1s grande preocupaci\u00f3n era su matrimonio.<\/p>\n<p>\u00abLazarus\u00bb y el Gobierno estadounidense ten\u00edan su plan orquestado. O al menos eso pensaron. Negociar\u00edan con Manuel. Su libertad a cambio de permitirles entrar a la base de datos de sus clientes para as\u00ed buscar posibles terroristas. Pero nada ocurri\u00f3 como lo planearon. Manuel era terco y prefiri\u00f3 pasar unos cuantos meses en prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Para entonces Suad ya hab\u00eda decidido colaborar con el Gobierno de Estados Unidos y con su esposo. Su decisi\u00f3n estaba tomada. \u00ab\u00c9l me, dijo que a mi familia no le iba a pasar nada, toda la familia iba a seguir con el negocio. Lo que \u00e9l necesitaba era entrara los archivos, computadoras, la base de datos. Era saber qu\u00e9 tipo de gente solicita los documentos. La mayor\u00eda, dec\u00eda \u00e9l, siempre iban a ser inmigrantes que necesitan buscar trabajo para mantener a sus familias en otros pa\u00edses, pero tambi\u00e9n hab\u00eda un tres por ciento que quer\u00eda da\u00f1ar su pa\u00eds, que probablemente eran terroristas\u00bb relata.<\/p>\n<p>Suad comenz\u00f3 a identificar con la Oficina de Inmigraci\u00f3n y Aduana (ICE) a los involucrados en la banda. Identific\u00f3 a sus t\u00edos, a los escoltas, algunos trabajadores y a su propio padre. \u00abSiento que hice lo correcto, pero habr\u00eda querido el plan del inicio, que a ellos (su familia) no les hubiera pasado nada\u00bb reconoce. Sin embargo, \u00abyo s\u00e9 que mi padrastro y su familia eran una amenaza terrorista y de seguridad nacional y as\u00ed como no ayudar\u00eda a traficantes de drogas a venderla a los ni\u00f1os no podr\u00eda dejar que mi familia continuara siendo una amenaza ala seguridad nacional\u00bb.<\/p>\n<p>En el 2006 Suad fue al Congreso de los Estados Unidos a contar la historia de los traficantes de documentos en ese pa\u00eds. Ese mismo d\u00eda por la tarde dio una entrevista a CNN yen menos de una semana el socio de su pap\u00e1, Pedro Castorena, estaba en prisi\u00f3n. Su decisi\u00f3n le cost\u00f3 l\u00e1grimas. Perdi\u00f3 a su familia entera. \u00abPerd\u00ed una familia mexicana, pero gan\u00e9 una americana\u00bb dice al referirse a su esposo. Poco a poco, uno a uno de los traficantes fueron cayendo. Su padre, sus t\u00edos, todos terminaron en prisi\u00f3n y la mayor\u00eda de ellos extraditados a Estados Unidos, a excepci\u00f3n de su t\u00edo Pedro Leija, quien se encuentra en prisi\u00f3n en M\u00e9xico.<a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mafia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-47791\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mafia.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"445\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mafia.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Mafia.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Es delgada y bajita. Lleva el cabello negro peinado al estilo de Marilyn Monroe. Tiene las cejas espesas y un par de ojos que atrapan. Es ex\u00f3tica. Desde su hablar pausado y susurrante, hasta su forma de vestir. Luce sofisticada, como una mujer salida de una pel\u00edcula de los a\u00f1os sesenta. Su historia al igual que la de toda su familia ha sido noticia en los diarios internacionales, revistas como Emeequis, Newsweek, entre muchas otras. Incluso, comenta, que hay canales de televisi\u00f3n que quieren hacer una serie sobre su vida.<\/p>\n<p>\u00abHe tenido una vida turbulenta\u00bb dice. \u00abPero tambi\u00e9n de mucha acci\u00f3n\u00bb agrega mientras r\u00ede.<\/p>\n<p>Este cap\u00edtulo, est\u00e1 segura, marc\u00f3 su vida para siempre. Desde su confesi\u00f3n, vista como una traici\u00f3n para sus familiares, la relaci\u00f3n entre su familia y ella nunca volvi\u00f3 a ser la misma. \u00abPerd\u00ed la uni\u00f3n familiar. Cuando pas\u00f3 todo esto no hab\u00eda comunicaci\u00f3n, estaba da\u00f1ando a toda la familia. Desde hace dos a\u00f1os que tengo comunicaci\u00f3n con mi mam\u00e1 y mi hermana\u00bb dice la voz entristecida. Pero no se arrepiente. \u00abYo lo hice por amor, lo hice por el pa\u00eds de mi esposo\u00bb asegura.<\/p>\n<p>Ahora Suad dedica sus d\u00edas a ser ama de casa y desarrolla varios proyectos que tiene en mente. Le gusta pintar y tambi\u00e9n dise\u00f1ar ropa. \u00abQuiero sacar una l\u00ednea de ropa para mujeres hecha aqu\u00ed en Nicaragua\u00bb cuenta. Pero su gran sue\u00f1o confiesa entre risas ser\u00eda convertirse en \u00abuna pintora famosa\u00bb.<\/p>\n<p>Sus d\u00edas los pasa junto a su esposo, con quien vive en la capital, y de vez en cuando se comunica con su mam\u00e1 y hermana. \u00abYo hice esto por la patria de mi esposo, si le preguntas a \u00e9l si har\u00eda lo mismo por Nicaragua te dice que s\u00ed\u00bb asegura convencida.<\/p>\n<p>La novela de la vida de Suad no tiene un final a\u00fan. Ella es testigo federal y solo espera ser llamada por el Gobierno de los Estados Unidos para dar su testimonio. No quiere que ese d\u00eda llegue, confiesa. \u00abCuando pienso en eso me da miedo, no s\u00e9 qu\u00e9 esperar\u00bb reconoce. Esa ser\u00e1 la primera vez que se vea frente a frente con su padre y sus t\u00edos despu\u00e9s de haberlos entregado a la justicia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47788\" aria-describedby=\"caption-attachment-47788\" style=\"width: 350px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-47788\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-5.jpg\" alt=\"FOTO\/ARCHIVO\/LA PRENSA\/MAGAZINE\" width=\"350\" height=\"527\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-5.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-5.jpg 199w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Suad-Kelly-5.jpg 680w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47788\" class=\"wp-caption-text\">Suad espera el juicio de su padre manuel Leija, donde ser\u00e1 llamada como principal testigo.<\/figcaption><\/figure>\n<h3>Armas de papel<\/h3>\n<p>Suad Kelly ya tiene listo el borrador de lo que ser\u00e1 su libro. Lo ha llamado Paper Weapons (Armas de Papel) y planea finalizarlo este a\u00f1o. El libro es la historia de la vida de Suad y c\u00f3mo logr\u00f3 desarticular el negocio de su propia familia, la organizaci\u00f3n m\u00e1s grande de falsificadores de documentos en Estados Unidos. Pero tambi\u00e9n, insiste Suad, \u00abes una historia de amor\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una red de traficantes. Una historia de amor. Una agente encubierto y una hija que entrega a su propio padre. 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