{"id":47978,"date":"2011-03-20T22:49:20","date_gmt":"2011-03-20T22:49:20","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=47978"},"modified":"2020-07-25T12:46:57","modified_gmt":"2020-07-25T18:46:57","slug":"los-dias-en-el-porvenir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/los-dias-en-el-porvenir\/","title":{"rendered":"Los d\u00edas en El Porvenir"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">En una finca cafetalera de 115 manzanas con una casona de amplios corredores ubicada en las afueras de San Marcos est\u00e1 el origen de los Somoza. En esta hacienda llamada El Porvenir, que sigue viva gracias \u00fanicamente a los recuerdos, est\u00e1n las ra\u00edces de una humilde familia que luego se convirti\u00f3 en una de las m\u00e1s poderosas y adineradas en la historia de Nicaragua. De ah\u00ed sali\u00f3 el primero de la dinast\u00eda que gobern\u00f3 al pa\u00eds por m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. Anastasio Somoza Garc\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dora Luz Romero<\/strong><br \/>\n<strong>FOTOS ARCHIVO LA PRENSA\/CORTES\u00cdA IHNCA-UCA<\/strong><\/p>\n<p>Las ramas del \u00e1rbol de guayac\u00e1n se mecen como bailarinas de ballet. Al son del viento. De un lado para el otro. All\u00e1, frente al \u00e1rbol se divisa una casona de madera y horcones rodeada por cuatro corredores, cuyos bordes est\u00e1n decorados con ladrillos negros y detalles rojizos. Tambi\u00e9n se observa una capilla donde se celebran las misas y flores de trinitaria de todos los colores que adornan el lugar. En esta hacienda hay de todo. Hay lapas, loros, gallinas y chanchos que corretean por el lugar.<\/p>\n<p>La due\u00f1a de esta finca de 115 manzanas camina de un lado hacia otro. Se llama do\u00f1a Julia Garc\u00eda y muy pocas veces tiene sosiego. Cojea de una pierna, es blanca, alta y lleva un delantal blanco puesto. Los cortadores de caf\u00e9 entran y salen. Compran en el comisariato, mientras do\u00f1a Julia enrolla nacatamales, amasa pan o prepara atol.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/la-fortuna-de-los-somozas\/\">La fortuna de los Somoza<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Esta escena ha permanecido en la memoria de Teresa Carcache durante m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os. Y no solo en la de ella, sino en los muchos que visitaron la famosa hacienda El Porvenir en los tiempos que a\u00fan viv\u00eda do\u00f1a Julia Garc\u00eda de Somoza, madre de Anastasio Somoza Garc\u00eda. Carcache era cortadora de caf\u00e9 junto con su madre y sus hermanos. Ahora es propietaria de ocho manzanas del lugar.<\/p>\n<p>En esta hacienda, ubicada a menos de un kil\u00f3metro de San Marcos, yendo sobre la carretera que va hacia Jinotepe, se observa el verdor de los \u00e1rboles y a diferencia de la ciudad, se escucha con claridad el silbido del viento. De anta\u00f1o, gozaba de gran prosperidad. Hab\u00eda comida, bebida y trabajo, recuerdan los trabajadores y visitantes.<\/p>\n<p>Esta podr\u00eda ser una finca como cualquiera otra, con \u00e1rboles frutales, cafetales, mozos, gallineros, pilas&#8230; pero no. Estas tierras guardan la historia de las ra\u00edces de la familia Somoza, esa que gobern\u00f3 el pa\u00eds por m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os y que fue considerada una de las m\u00e1s ricas y poderosas de nuestra historia. De esta finca sali\u00f3 el primero de la dinast\u00eda somocista: Anastasio Somoza Garc\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47985\" aria-describedby=\"caption-attachment-47985\" style=\"width: 2330px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D\u00edas-en-El-Porvenir-01.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-47985\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D\u00edas-en-El-Porvenir-01.jpg\" alt=\"FOTOS ARCHIVO LA PRENSA\/CORTES\u00cdA IHNCA-UCA\" width=\"2330\" height=\"1347\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D%C3%ADas-en-El-Porvenir-01.jpg 2330w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D%C3%ADas-en-El-Porvenir-01.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D%C3%ADas-en-El-Porvenir-01.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D%C3%ADas-en-El-Porvenir-01.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 2330px) 100vw, 2330px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47985\" class=\"wp-caption-text\">Quienes conocieron a do\u00f1a Julia aseguran que era una mujer muy religiosa y devota de San Jer\u00f3nimo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Hace unos cien a\u00f1os, los Somoza no eran una familia de ricos. Pero tampoco eran paup\u00e9rrimos. Eran una familia acomodada. Un legajo de escrituras a\u00f1ejas, amarillentas y carcomidas por los a\u00f1os muestran la historia y el origen de las propiedades de la familia Somoza.<\/p>\n<p>Era la \u00e9poca de Anastasio Somoza Reyes, senador conservador y hacendado, aquejado por las deudas. Era casado con do\u00f1a Julia Garc\u00eda, sanmarque\u00f1a, ama de casa y amante del trabajo y del campo. Para ese entonces, la pareja compr\u00f3 cuatro fincas en Carazo: El Porvenir, de 115 manzanas; El Bosque, de 92 manzanas; El Llano, de 60 manzanas y La Pita, de 121 manzanas. Decidieron quedarse a vivir en El Porvenir y ah\u00ed se criaron sus hijos: Anastasio, Julio, Josefina y Amalia.<\/p>\n<p>Describen los documentos firmados por el abogado y notario Modesto Salmer\u00f3n que El Porvenir ten\u00eda \u00ab100 mil cafetos cosecheros en buen estado, nueve manzanas de potrero de grama y zacate de guinea, dos casas de horcones forradas con tablas, techo de tejas de zinc, una para habitaci\u00f3n y otra para cocina, un ba\u00f1o, caballeriza, pila de calicanto para recoger agua con cercas de alambre de p\u00faas con varias divisiones\u00bb. Esta finca, plasma la escritura, estaba valorada en mil c\u00f3rdobas.<\/p>\n<p>Cuando don Anastasio Somoza Reyes falleci\u00f3 las propiedades pasaron a manos de do\u00f1a Julia Garc\u00eda, a quien su esposo hab\u00eda dejado como \u00abheredera universal\u00bb. Pero no le dejaba solo fincas, sino tambi\u00e9n deudas y la hipoteca que ca\u00eda sobre la hacienda donde viv\u00eda: El Porvenir. El 17 de junio de 1929, cuando Anastasio Somoza Garc\u00eda, hijo de do\u00f1a Julia, ten\u00eda poco m\u00e1s de treinta a\u00f1os, la familia entera se reuni\u00f3 con el abogado Modesto Salmer\u00f3n en El Porvenir.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Julia los heredar\u00eda. Eran m\u00e1s o menos las diez de la ma\u00f1ana de aquel d\u00eda cuando la se\u00f1ora que describen como blanca, alta, de ojos claros, explic\u00f3 que hab\u00eda dividido las tierras en cinco partes. Una quinta parte le correspond\u00eda a cada uno de sus hijos: Anastasio, Josefina y Amalia. Una quinta parte a ella y la \u00faltima parte, reza el documento, se la entregaba a su hijo Anastasio Somoza Garc\u00eda en pago de la deuda por 8 mil c\u00f3rdobas que ten\u00eda Julio Somoza, hermano de Anastasio. Aunque no se sabe con certeza, hay escritos que se\u00f1alan que Julio no era hijo de do\u00f1a Julia, sino \u00fanicamente de su esposo, Anastasio Somoza Reyes. El historiador Roberto S\u00e1nchez asegura que Julio s\u00ed era hermano de padre y madre.<\/p>\n<p>Esa ma\u00f1ana do\u00f1a Julia les pidi\u00f3 a sus hijos que le pagaran a su nieto Luis Somoza Debayle mil c\u00f3rdobas que don Anastasio Somoza Reyes le deb\u00eda. Tambi\u00e9n los compromet\u00eda a pagar las deudas y la hipoteca que hab\u00eda sobre El Porvenir.<\/p>\n<p>Aquella ma\u00f1ana, en la hacienda materna, los hijos conformaron la sociedad agr\u00edcola Somoza y Compa\u00f1\u00eda, que diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1940, pertenecer\u00eda \u00fanicamente a Anastasio Somoza Garc\u00eda, ya que este compr\u00f3 las acciones de su madre y hermanas.<\/p>\n<p>Para 1929, el capital de los Somoza se estimaba en 2,000 c\u00f3rdobas. Para 1940 supuestamente, al disolver la sociedad se hablaba de 2,600 c\u00f3rdobas. Pero de pronto, siendo Anastasio Somoza Garc\u00eda presidente de la Rep\u00fablica y previamente jefe director de la Guardia Nacional, las arcas familiares crecieron desmedidamente. Los Somoza ya no eran aquellos hacendados con cuatro propiedades y endeudados. Para 1951, de acuerdo con el inventario de propiedades familiares y personales del ya Presidente, se hablaba de m\u00e1s de doscientas propiedades. Julio, su hermano, era el \u00abcomprador\u00bb. Quienes conocieron a Julio Somoza recuerdan a un hombre que no le importaba nada con tal de conseguir su prop\u00f3sito. \u00abJulio abusaba del poder\u00bb, cuenta Blas S\u00e1nchez Guadamuz, quien vivi\u00f3 en El Porvenir por casi diez a\u00f1os. \u00abEn San Marcos se le recordaba como un hombre violento\u00bb, asegura Roberto S\u00e1nchez. Y no es una la persona que relata en San Marcos que \u00abJulio dejaba cementerios de gente\u00bb.<\/p>\n<p>Salom\u00f3n Vanegas Do\u00f1a, Alejandro Sol\u00f3rzano, Rosa Rodr\u00edguez y Jos\u00e9 Mar\u00eda Mena son apenas algunos de los nombres en la lista de todos aquellos que vendieron forzosamente sus propiedades a Julio Somoza. Y fue as\u00ed como ocurri\u00f3. De cuatro propiedades y siendo Anastasio Somoza Garc\u00eda presidente de la Rep\u00fablica, los Somoza se convirtieron en una de las fortunas m\u00e1s nutridas de Nicaragua de todos los tiempos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47986\" aria-describedby=\"caption-attachment-47986\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D\u00edas-en-El-Porvenir003.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-47986\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D\u00edas-en-El-Porvenir003.jpg\" alt=\"FOTOS ARCHIVO LA PRENSA\/CORTES\u00cdA IHNCA-UCA\" width=\"700\" height=\"447\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D%C3%ADas-en-El-Porvenir003.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D%C3%ADas-en-El-Porvenir003.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47986\" class=\"wp-caption-text\">Do\u00f1a Julia junto a su familia. Sentada a la par su hija Amalia Somoza Garc\u00eda. De pie, de izquierda a derecha: Luis Somoza Debayle, Jos\u00e9 Somoza (hijo fuera de matrimonio de Anastasio Somoza Garc\u00eda), Anastasio Somoza Debayle, Anastasio Somoza Garc\u00eda y su esposa Salvadora Debayle.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En la casahacienda El Porvenir una ni\u00f1ita de unos ocho a\u00f1os, colochona, morena y vestida de huipil blanco impecable bailaba la canci\u00f3n <em>Las Palomitas Blancas<\/em>. Era la d\u00e9cada de los cincuenta y do\u00f1a Julia, sentada en el corredor de su casa solo la observaba con atenci\u00f3n. Do\u00f1a Julia llevaba un delantal blanco, en el que siempre cargaba ma\u00edz y trigo para darle de comer a los p\u00e1jaros.<\/p>\n<p>Esa ni\u00f1a, la bailarina, hoy tiene 65 a\u00f1os y se llama Ileana Mej\u00eda. Esta sanmarque\u00f1a recuerda con lucidez cuando su t\u00eda Amada Campos de Somoza, casada con Julio Somoza, la llevaba a El Porvenir para bailarle a do\u00f1a Julia. \u00abLa casa quedaba como a dos cuadras de la carretera. En ese lugar hab\u00eda un ambiente acogedor, siempre atend\u00edan bien a la gente\u00bb, dice esta mujer que recuerda el olor a pan reci\u00e9n horneado y el caf\u00e9 con leche que le serv\u00edan cuando llegaba.<\/p>\n<p>Para los visitantes, el ambiente en El Porvenir era como ir a un lugar de vacaciones. No hab\u00eda lujos ni mucho menos, pero aseguran que quien llegaba era bien recibido. Mar\u00eda Luisa Alfaro, sobrina-nieta de do\u00f1a Julia, confiesa que \u00abah\u00ed todo el mundo com\u00eda y beb\u00eda. Pobres y ricos. Nosotros fuimos felices ah\u00ed. Eran tiempos alegres\u00bb.<\/p>\n<p>La casahacienda era de madera y estaba rodeada de corredores. Se divisaba un jard\u00edn hermoso, lleno de trinitarias de todos los colores y por las tardes, cuentan, que hac\u00eda fr\u00edo. \u00abLa casa era como media cuadra de largo\u00bb, calcula Mej\u00eda. Cerquita estaba la capilla donde se celebraba la misa y tambi\u00e9n el comisariato donde compraban productos los trabajadores.<\/p>\n<p>En ese lugar se ve\u00edan lapas, gallinas y cerdos correteando. Tambi\u00e9n hab\u00eda un apiario que llamaba la atenci\u00f3n de todos los ni\u00f1os que llegaban.<\/p>\n<p>Pero \u00bfc\u00f3mo era la madre de Anastasio Somoza Garc\u00eda? De cari\u00f1o le llamaban \u00abMama Julia\u00bb. Quienes la conocieron aseguran que era una mujer parca, religiosa y devota de San Jer\u00f3nimo. La recuerdan cari\u00f1osa, sencilla y muy trabajadora. Dicen que nunca hizo o dej\u00f3 de hacer algo por ser la madre del presidente. \u00abLo \u00fanico es que cuando su hijo era presidente en la finca siempre hab\u00eda guardias cuid\u00e1ndola\u00bb, afirma Fl\u00e9rida Noguera, quien visitaba El Porvenir desde muy ni\u00f1a.<\/p>\n<p>El escritor R\u00f3ger Mendieta Alfaro, de 80 a\u00f1os, rememora a una mujer \u00abblanca, alta y de trenzas\u00bb. Cuando hace un intento por traer su imagen del pasado la ve amasando pan, enrollando puros, haciendo nacatamales. \u00abEra una mujer de \u00f1eque\u00bb, afirma Mendieta, quien de ni\u00f1o acompa\u00f1aba a su abuelo a la hacienda. Fl\u00e9rida Noguera, por su parte, dice con cierta nostalgia que do\u00f1a Julia \u00abera una mujer simp\u00e1tica, de car\u00e1cter fuerte y que le encantaba ser campesina\u00bb. No hab\u00eda un solo d\u00eda que no se le viera trabajar, reconoce. Y hab\u00eda una cosa m\u00e1s que no dejaba de hacer nunca: jugar cartas por las noches. \u00ab\u00a1Es cierto!\u00bb, sonr\u00ede Mar\u00eda Luisa Alfaro al recordarlo. \u00abEso era todas las noches. Llegaba el doctor Alfredo Alem\u00e1n, otro doctor que no recuerdo su nombre, mi pap\u00e1 (Ursulo Alfaro) y ella. Eso era ley, jugaban de a cinco centavos y si perd\u00eda se pon\u00eda enojad\u00edsima\u00bb, cuenta entre risas.<\/p>\n<p>Han pasado ya varias d\u00e9cadas, pero la memoria de los sanmarque\u00f1os sigue albergando el recuerdo de El Porvenir. \u00abPara nosotros era la casa solariega, era como la Casa Presidencial. Cuando llegaba Somoza aquello se llenaba. El general cuando pasaba por aqu\u00ed, se bajaba, dec\u00eda un discurso en el pueblo, saludaba y despu\u00e9s siempre se iba para El Porvenir\u00bb, explica Noguera. Y es que ir a El Porvenir \u2014recalca Ileana Mej\u00eda\u2014 \u00abera una gran cosa. Era un lugar muy importante. La gente en San Marcos amaba a Tacho\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c1lvaro Somoza, de 58 a\u00f1os, hijo de Luis Somoza Debayle, asegura que de ni\u00f1o sol\u00eda ir a la finca con su padre. \u00abEra un lugar para divertirnos. Mama Julia ten\u00eda panales de abejas, \u00e1rboles frutales&#8230; Ella era una se\u00f1ora humilde, muy querida. \u00cdbamos cada dos o tres meses a visitarla\u00bb, reconoce. Pero lo primero que a Somoza se le viene a la mente cuando se le habla de El Porvenir es un \u00abpan dulce delicioso\u00bb que se hac\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_47984\" aria-describedby=\"caption-attachment-47984\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/fo.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-47984\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/fo.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"510\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/fo.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/fo.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47984\" class=\"wp-caption-text\">Teresa Carcache usa para secar le\u00f1a el patio de calicanto que los Somoza utilizaban para sus fiestas y convivios.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del triunfo de la revoluci\u00f3n sandinista, en julio de 1979, todo aquello que tuviera un destello somocista era destruido. El Porvenir, siendo la c\u00e9lebre finca de los Somoza, era imposible que se salvara. Luego de que la casahacienda fuera destruida, El Porvenir fue intervenido por el Instituto Nicarag\u00fcense de Reforma Agraria (INRA) y las tierras, por ser de Somoza y como los decretos lo ordenaban, fueron confiscadas.<\/p>\n<p>En 1980, Teresa Carcache \u2014quien sol\u00eda cortar caf\u00e9 junto con su madre y sus hermanos en los a\u00f1os cincuenta en El Porvenir y que ahora es una de las propietarias de terrenos en esta hacienda\u2014 se integr\u00f3, al igual que cientos de campesinos, a la Comisi\u00f3n Nacional de Renovaci\u00f3n del Caf\u00e9 (Conarca) creada por el Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional (FSLN). Luego fue parte de la Asociaci\u00f3n de Trabajadores del Campo, tambi\u00e9n integr\u00f3 la Empresa Agropecuaria \u00c1rea Propiedad del Pueblo Mauricio Duarte y finalmente de la Empresa Agropecuaria Pik\u00edn Guerrero.<\/p>\n<p>Pero, en 1990, explica, luego de que el FSLN perdi\u00f3 las elecciones, la asociaci\u00f3n a la que pertenec\u00eda \u00abnegoci\u00f3 con el gobierno de do\u00f1a Violeta que nos diera la propiedad en arriendo con opci\u00f3n a compra\u00bb. As\u00ed fue, dice, pero pronto iniciaron los conflictos entre administradores y los trabajadores arrendatarios. \u00abNosotros no conoc\u00edamos el verdadero dominio que el Gobierno nos hab\u00eda dado a nosotros. Cuando descubrimos el verdadero dominio hubo problemas. El Gobierno nos hab\u00eda dado una oportunidad de ser due\u00f1os de la propiedad, no regalada, sino con un valor simb\u00f3lico. Nos dio algunos a\u00f1os para pagar, pero como no pudimos pagar en el tiempo establecido, nos dieron un tiempo m\u00e1s de gracia. Despu\u00e9s en ese tiempo se desbarat\u00f3 la empresa Pik\u00edn Guerrero y pas\u00f3 directamente a manos de los trabajadores\u00bb, explica.<\/p>\n<p>\u00c1lvaro Somoza dice que lo \u00fanico que \u00e9l supo de la finca de su familia \u00abes que el sandinismo, como hizo con todo, la destruy\u00f3. El falso populismo de darle vivienda al pueblo lo que hizo fue quitarle la productividad a una finca muy productiva\u00bb.<\/p>\n<p>Las escrituras de esas tierras \u2014cuenta esta mujer morena, elocuente y con canas dibujadas en su cabello\u2014 el Gobierno las entreg\u00f3 hasta el a\u00f1o pasado. \u00abHay gente que a nosotros nos dice ladrones. Nos dice que nos robamos las tierras de los Somoza, pero no. Nosotros pagamos en la \u00e9poca de Arnoldo Alem\u00e1n y yo tengo recibos. Yo tengo mi escritura\u00bb, dice esta se\u00f1ora que adem\u00e1s asegura haber pagado casi cinco mil d\u00f3lares por las tierras en las que hoy habita.<\/p>\n<p>Teresa Carcache es due\u00f1a de ocho manzanas de lo que fue El Porvenir. Su casa la construy\u00f3 frente al famoso patio de calicanto de los Somoza. El patio, donde hac\u00edan sus fiestas y bailes de gala, hoy Teresa lo usa para secar le\u00f1a. \u00abEste era el lugar de las alegr\u00edas\u00bb, comenta.<\/p>\n<p>Y es que del antiguo El Porvenir queda muy poco. Ya no existe la casahacienda, tampoco los extensos corredores o el horno donde do\u00f1a Julia hac\u00eda pan. De El Porvenir de aquellos a\u00f1os solo quedan los recuerdos, la estructura de lo que fue la capilla y ese \u00e1rbol de guayac\u00e1n que no ha dejado de mecerse al vaiv\u00e9n del viento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Agradecimiento al Instituto de Historia de Nicaragua y Centroam\u00e9rica de la Universidad Centroamericana (Ihnca-UCA)<\/p>\n<figure id=\"attachment_47983\" aria-describedby=\"caption-attachment-47983\" style=\"width: 450px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D\u00edas-en-El-Porvenir7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-47983\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D\u00edas-en-El-Porvenir7.jpg\" alt=\"FOTOS ARCHIVO LA PRENSA\/CORTES\u00cdA IHNCA-UCA\" width=\"450\" height=\"755\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D%C3%ADas-en-El-Porvenir7.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D%C3%ADas-en-El-Porvenir7.jpg 179w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Los-D%C3%ADas-en-El-Porvenir7.jpg 610w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-47983\" class=\"wp-caption-text\">Anastasio Somoza Garc\u00eda, nacido en San Marcos en 1896, fue el fundador de la dinast\u00eda somocista.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una finca cafetalera de 115 manzanas con una casona de amplios corredores ubicada en las afueras de San Marcos est\u00e1 el origen de los Somoza. En esta hacienda llamada El Porvenir, que sigue viva gracias \u00fanicamente a los recuerdos, est\u00e1n las ra\u00edces de una humilde familia que luego se convirti\u00f3 en una de las m\u00e1s poderosas y adineradas en la historia de Nicaragua. De ah\u00ed sali\u00f3 el primero de la dinast\u00eda que gobern\u00f3 al pa\u00eds por m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. Anastasio Somoza Garc\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":47982,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[1555],"class_list":["post-47978","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-anastasio-somoza-garcia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47978"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47978\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51463,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47978\/revisions\/51463"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47982"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}