{"id":48340,"date":"2011-10-30T10:54:06","date_gmt":"2011-10-30T16:54:06","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=48340"},"modified":"2020-07-30T13:07:34","modified_gmt":"2020-07-30T19:07:34","slug":"vivir-un-dia-a-la-vez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/vivir-un-dia-a-la-vez\/","title":{"rendered":"Vivir, un d\u00eda a la vez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">A Juan le diagnosticaron leucemia. A Marta, lupus y a Heyling, insuficiencia renal cr\u00f3nica.<br \/>\nSus vidas nunca volvieron a ser las mismas. Los m\u00e9dicos los desahuciaron, pero ellos no se rinden, no se conforman. Enfrentan la muerte d\u00eda a d\u00eda y est\u00e1n convencidos que su momento a\u00fan no ha llegado<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Dora Luz Romero<\/strong><\/p>\n<p>Heyling se qued\u00f3 quieta. Ni siquiera pesta\u00f1e\u00f3. Su mente se puso en blanco. Solo tuvo fuerzas para voltear a ver a su madre, que la acompa\u00f1aba. Frente a ellas el m\u00e9dico, vestido de blanco pulcro, les daba la sentencia: \u00abSi no saca a su hija del pa\u00eds, se le va a morir\u00bb. Era diciembre de 2005 y ah\u00ed, en ese instante, el mundo de Heyling se detuvo por unos minutos. Y el de su madre tambi\u00e9n. Se voltearon a ver y sin poder contenerse comenzaron a llorar.<\/p>\n<p>En el 2005, un d\u00eda despu\u00e9s de clases en la universidad, Heyling lleg\u00f3 a su casa. Delgada, risue\u00f1a, reci\u00e9n hab\u00eda iniciado la carrera de Comunicaci\u00f3n Social en la Universidad Centroamericana (UCA). Su d\u00eda no tuvo nada de particular, la noche s\u00ed.<\/p>\n<p>Heyling estaba sentada cuando de pronto not\u00f3 que sus piernas se inflamaron. \u00abYo siempre he sido delgada, entonces not\u00e9 algo raro\u00bb, cuenta. Ya era muy noche, as\u00ed que la visita al m\u00e9dico esper\u00f3 para el d\u00eda siguiente. \u00abPens\u00e9 que tal vez era porque andaba cansada\u00bb, recuerda. Pero no. Al d\u00eda siguiente, cuando Heyling se levant\u00f3 su cuerpo estaba peor a\u00fan. Ya no eran solo las piernas inflamadas. Sino los brazos. El rostro.<\/p>\n<p>Y as\u00ed empezaron las visitas m\u00e9dicas. Fueron donde un doctor. Dos. Tres. Pero no hab\u00eda un diagn\u00f3stico certero. Tambi\u00e9n comenzaron los dolores y hubo un momento que Heyling no pod\u00eda siquiera caminar. Pero finalmente llegaron a un hospital donde la atendi\u00f3 un nefr\u00f3logo, le realizaron una biopsia que les dio el diagn\u00f3stico final: insuficiencia renal cr\u00f3nica y esclerosis segmentaria y focal.<\/p>\n<p>En el consultorio del doctor, Heyling y su mam\u00e1 no paraban de llorar. Antes de ese d\u00eda, hab\u00eda habido una reca\u00edda tras otra, una hospitalizaci\u00f3n tras otra, hasta que el m\u00e9dico fue claro. Era salir del pa\u00eds o morir. La vida de Heyling nunca volvi\u00f3 a ser la misma.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil vivir con un diagn\u00f3stico m\u00e9dico que da pocas esperanzas de vida. Es como si la propia muerte susurrara al o\u00eddo. Eso bien lo sabe Heyling. Tambi\u00e9n lo saben Juan Pacheco, un muchacho de 18 a\u00f1os que vive con leucemia y Marta Lorena Garc\u00eda, una se\u00f1ora diagnosticada con lupus.<\/p>\n<p>A partir de esos diagn\u00f3sticos sus vidas cambiaron, han pensado en la muerte, en el despu\u00e9s, han hecho planes y tambi\u00e9n han intentado prepararse. Pero la batalla, dicen, a\u00fan no ha terminado. Ellos est\u00e1n convencidos de que a\u00fan no es hora de partir. Eso s\u00ed, han aprendido a vivir el d\u00eda a d\u00eda. Solo por si acaso.<a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Vivir-un-d\u00eda-a-la-vez-03.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-48343\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Vivir-un-d\u00eda-a-la-vez-03.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"533\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Vivir-un-d%C3%ADa-a-la-vez-03.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Vivir-un-d%C3%ADa-a-la-vez-03.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Vivir-un-d%C3%ADa-a-la-vez-03.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Juan Pacheco tiene 18 a\u00f1os. Es bajito, de ojos negros achinados y de poco sonre\u00edr. Cursa cuarto a\u00f1o de secundaria y el sue\u00f1o de su vida es ser arquitecto y tener una finca grande llena de ganado. Pero los sue\u00f1os de Juancito, como le llaman todos por los pasillos del Hospital La Mascota, se han desmoronado una y otra vez. Su vida, dice \u00e9l, no ha sido f\u00e1cil. \u00abNo me he podido relacionar como los otros j\u00f3venes que tienen trabajo o que se divierten jugando futbol, paseando. Yo he tenido que aprender a conformarme\u00bb.<\/p>\n<p>Originario de Nueva Guinea, este muchacho es el noveno de once hermanos. Cuando naci\u00f3, cuenta su mam\u00e1, do\u00f1a Juana, \u00abera una ni\u00f1o gordito, sano\u00bb, pero a sus cinco a\u00f1os le diagnosticaron leucemia y ah\u00ed empez\u00f3 a cargar esa cruz que le ha tocado llevar a cuestas.<\/p>\n<p>Junto a su mam\u00e1, se traslad\u00f3 a Managua durante dos a\u00f1os para las sesiones de quimioterapia. Respondi\u00f3 bien al tratamiento, as\u00ed que los m\u00e9dicos lo dejaron irse a casa y las citas eran cada vez m\u00e1s retiradas.<\/p>\n<p>Pero un d\u00eda do\u00f1a Juana decidi\u00f3 que ya no llevar\u00eda a su hijo m\u00e1s al m\u00e9dico. \u00abMe hab\u00edan dado cita una vez al a\u00f1o y me dec\u00edan que estaba bien, as\u00ed que ya no lo traje\u00bb, asegura.<\/p>\n<p>Juan sigui\u00f3 su vida normal, junto a sus hermanos. Iba a la escuela, jugaba y gustaba orde\u00f1ar vacas en la finca de sus padres, en Nueva Guinea. Pero al cumplir catorce a\u00f1os tuvo una reca\u00edda que lo mand\u00f3 de regreso al hospital. Desde entonces ha sido una reca\u00edda tras otra. Los m\u00e9dicos lo han desahuciado y aseguran que sus esperanzas de vida son muy pocas.<\/p>\n<p>Hace un par de a\u00f1os, Juan fue enviado a su casa, solo para esperar la muerte. \u00abMe lo llev\u00e9, ya todo enronchado, echaba sangre por la boca. Pens\u00e9 que se me mor\u00eda\u00bb, dice do\u00f1a Juana.<\/p>\n<p>Estos procesos, dice la psic\u00f3loga Sheyla Moya, de la Asociaci\u00f3n de Madres y Padres de Ni\u00f1os con Leucemia y C\u00e1ncer (Mapanica), son muy dolorosos. \u00abUno trata de apoyar, de llevar consuelo. Nosotros le hablamos de otras experiencias de ni\u00f1os, de los milagros que hace Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Juan, por su parte, asegura haberse sentido traicionado. \u00abDurante ese tiempo me tom\u00e9 todos los tratamientos, hice mucho esfuerzo y despu\u00e9s dijeron: &#8216;lo siento, no se puede hacer nada, v\u00e1yase para su casa&#8217;. Despu\u00e9s de todo el esfuerzo que hice, sent\u00ed que no vali\u00f3 de nada. Yo hab\u00eda perdido mis sue\u00f1os, mis esperanzas\u00bb, recuerda con una voz serena.<\/p>\n<p>\u00abYo sent\u00ed que me mor\u00eda\u00bb, confiesa Juan. Pero a su casa llegaban personas que oraban por \u00e9l y eso, reconoce, \u00abme dio un gran contentamiento y una fe de que Dios no me quitara la vida ahorita. Me sent\u00ed con ganas de vivir m\u00e1s, con ganas de comer, de ir a la escuela, de salir\u00bb. Juan retom\u00f3 sus clases, despacio y adolorido, lograba llegar a su colegio. \u00abYo tengo la esperanza que Dios me dar\u00e1 m\u00e1s vida y vale la pena luchar\u00bb, asegura. Y es que para este jovencito las pocas esperanzas que los m\u00e9dicos le dan ya ni siquiera las escucha, para \u00e9l, se trata de algo m\u00e1s que las dolencias f\u00edsicas, que los temores, que los medicamentos. \u00abYo vivo por fe, yo espero en Dios, no en los tratamientos\u00bb, dice con un gesto que inspira fortaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Prepararse para la muerte, dicen los psic\u00f3logos, es uno de los procesos m\u00e1s complicados y dif\u00edciles para el ser humano. De hecho, aseguran, son pocas las personas que aceptan la muerte como parte de un proceso natural.<\/p>\n<p>Marta Lorena Garc\u00eda, de 57 a\u00f1os, sabe bien lo que eso significa. En el a\u00f1o 2000, luego de una inflamaci\u00f3n en todo el cuerpo, y de visitar al m\u00e9dico, esta se\u00f1ora morena, hablantina y originaria de San Marcos, supo que padec\u00eda de lupus eritematoso sist\u00e9mico, un mal, hasta ahora, considerado incurable. \u00abSent\u00ed que se me uni\u00f3 el cielo y la tierra. Aflicci\u00f3n fue mi primera reacci\u00f3n porque ten\u00eda a mi peque\u00f1o de cuatro a\u00f1os. Ese d\u00eda fue horrible\u00bb, confiesa.<\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n, el m\u00e9dico llam\u00f3 a los dos hijos mayores y les dijo que a su madre le quedaban dos a\u00f1os de vida, aproximadamente. Emilio, el menor de sus tres hijos, apenas entend\u00eda lo que ocurr\u00eda.<\/p>\n<p>La tristeza y el luto llenaron los rincones de su casa. \u00abMi mam\u00e1 me llor\u00f3 d\u00eda y noche. Pas\u00f3 a\u00f1os llor\u00e1ndome. Fue un impacto terrible. Mis hijos se secreteaban, lloraban encerrados en el cuarto y planeaban qu\u00e9 har\u00edan con mi hijo menor, pero mi m\u00e9dico est\u00e1 all\u00e1 arriba y me ha regalado once a\u00f1os\u00bb, cuenta.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Marta siempre ha sido de esas mujeres que se enfrentan a la vida de frente, con fuerza. \u00abS\u00ed tuve depresiones, tuve miedo, llor\u00e9, pero despu\u00e9s me llen\u00e9 de positivismo. Tuve miedo de dejar al peque\u00f1o. Yo dec\u00eda: &#8216;no me debo morir&#8217;. Me grab\u00e9 eso en la mente, la mente es poderosa. Le ped\u00eda: &#8216;Se\u00f1or, permitime ver a mis hijos, quiero verlos profesionales a los grandes y al peque\u00f1o dejarlo m\u00e1s o menos'\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n prepar\u00f3 algunos detalles en caso que la muerte llegara. No fue f\u00e1cil, dice, pero ten\u00eda que hacerlo. En medio de quimioterapias, decidi\u00f3 abrir una cuenta de ahorro para no dejar en abandono a su peque\u00f1o Emilio. \u00abEs a la fecha y la tengo. Yo les dije a todos mis hijos que los quer\u00eda, pero mi preocupaci\u00f3n era Emilio porque se iba a quedar solo, era mi chiquito. As\u00ed que llam\u00e9 a mi hermana y le dije que la hab\u00eda puesto de albacea en una cuenta, y a la fecha as\u00ed es, que en caso de morirme ella administrara el dinero que est\u00e1 ah\u00ed para la educaci\u00f3n de mi hijo\u00bb, relata.<\/p>\n<figure id=\"attachment_48342\" aria-describedby=\"caption-attachment-48342\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Martha-Garcia.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-48342\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Martha-Garcia.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"517\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Martha-Garcia.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Martha-Garcia.jpg 232w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Martha-Garcia.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-48342\" class=\"wp-caption-text\">Do\u00f1a Marta Garc\u00eda no le tiene miedo a la muerte. De hecho, asegura que se siente \u00abbastante preparada\u00bb. En la fotograf\u00eda, junto a su hijo menor y el m\u00e1s mimado, Emilio.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Heyling no puede contener las l\u00e1grimas. Pensar en la muerte se le hace dif\u00edcil. Luego de ser desahuciada, su mam\u00e1 Delia Fern\u00e1ndez viaj\u00f3 con ella a Cuba y con medicamento lograron mantenerla con vida. En febrero de este a\u00f1o Heyling pas\u00f3 a la siguiente fase de su padecimiento, comenz\u00f3 hemodi\u00e1lisis porque sus ri\u00f1ones se paralizaron. \u00abTengo que ir tres veces por semana y sentarme ah\u00ed por cuatro horas. Eso no me deja ejercer mi carrera\u00bb, dice esta joven que logr\u00f3 graduarse como comunicadora social en el 2010.<\/p>\n<p>Lleva seis a\u00f1os comiendo sin sal. Limitando los l\u00edquidos que consume. Sin correr. Sin asolearse mucho. Ahora, dicen los m\u00e9dicos, est\u00e1 lista para un trasplante de ri\u00f1\u00f3n, pero ella no ha tenido suerte. Su hermano no tiene el mismo tipo de sangre, su pap\u00e1 por su edad fue descartado como donante y su mam\u00e1 tampoco es compatible. \u00abYo no quiero estar toda la vida pegada a la m\u00e1quina, quiero ser normal. Esto te cambia la vida, lo viv\u00eds en carne propia. A veces dec\u00edas de alguien: pobrecito, pero no buscabas como ayudarle, ahora sos vos el que est\u00e1 as\u00ed. Cuando a uno le dicen que puede morir, valora m\u00e1s las cosas y a las personas\u00bb, dice con la voz quebrada.<\/p>\n<p>Heyling y toda su familia luchan a diario por encontrar un donante A+ u 0+. \u00abTengo miedo de no encontrar a alguien que me ayude\u00bb, asegura Heyling y las l\u00e1grimas corren por sus mejillas.<\/p>\n<p>\u00abLa idea de que te vas a morir es fea y de que no pod\u00e9s hacer nada para evitarlo\u00bb, reconoce<br \/>\nesta muchacha que tiene muchas esperanzas.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Marta, por su parte, no tiene temor a morir. \u00abYo espero la muerte. Mi preocupaci\u00f3n que era Emilio, ya est\u00e1 grande. Estoy preparada. Con Emilio ya lo hemos platicado, tiene el apoyo de sus dos hermanos mayores, pero tampoco tengo esa preocupaci\u00f3n. No siento que me he desmejorado, no me he echado a morir, pero yo vivo mi presente, mi d\u00eda a d\u00eda\u00bb, afirma.<\/p>\n<p>Mientras que Juancito s\u00ed tiene miedo de morir. \u00c9l est\u00e1 convencido de que no es su tiempo todav\u00eda. \u00abA mi edad me gustar\u00eda hacer muchas cosas. No estoy satisfecho, s\u00e9 que Dios me va a dar muchos a\u00f1os m\u00e1s. Yo quiero ser un arquitecto\u00bb, asegura. Pero si le toca morir, dice, \u00e9l sabe para donde va. \u00abSi muero, muero con Cristo y la Biblia dice que morir en Cristo es ganancia\u00bb, asegura con un gesto de resignaci\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_48341\" aria-describedby=\"caption-attachment-48341\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Vivir-un-d\u00eda-a-la-vez01.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-48341\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Vivir-un-d\u00eda-a-la-vez01.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"479\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Vivir-un-d%C3%ADa-a-la-vez01.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Vivir-un-d%C3%ADa-a-la-vez01.jpg 250w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Vivir-un-d%C3%ADa-a-la-vez01.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-48341\" class=\"wp-caption-text\">Juan lucha contra la leucemia desde los 5 a\u00f1os. En la imagen junto a su mam\u00e1, do\u00f1a Juana.<\/figcaption><\/figure>\n<h3>Teresa y el VIH<\/h3>\n<p>Mar\u00eda Teresa Mart\u00ednez, de 32 a\u00f1os, fue a sus controles prenatales cuando los m\u00e9dicos le ofrecieron realizarse la prueba de VIH. \u00abYo lo mir\u00e9 como una prueba m\u00e1s\u00bb, recuerda. Era de tarde cuando Teresa lleg\u00f3 por sus resultados. Ese d\u00eda, dice, nunca lo olvidar\u00e1. La doctora le dijo que la prueba hab\u00eda dado positivo. \u00abSent\u00ed que la silla se hund\u00eda, la garganta reseca, sent\u00ed que la tierra me tragaba\u00bb, dice. No habl\u00f3, se levant\u00f3 de la silla y camin\u00f3 una hora hasta llegar a su casa. Mientras caminaba ve\u00eda las im\u00e1genes de su hija mayor en sus quince a\u00f1os, en su promoci\u00f3n de sexto grado y sinti\u00f3 que la muerte la invadi\u00f3. Han pasado cuatro a\u00f1os desde entonces y ese temor de morir ha desaparecido. \u00abMi vida cambi\u00f3, ahora vivo el d\u00eda a d\u00eda, no dejo las cosas para ma\u00f1ana y entend\u00ed que puedo vivir con VIH y con mi tratamiento. Adem\u00e1s s\u00e9 que todos somos de la muerte, alg\u00fan d\u00eda tenemos que morir\u00bb, asegura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Juan le diagnosticaron leucemia. A Marta, lupus y a Heyling, insuficiencia renal cr\u00f3nica.<br \/>\nSus vidas nunca volvieron a ser las mismas. Los m\u00e9dicos los desahuciaron, pero ellos no se rinden, no se conforman. Enfrentan la muerte d\u00eda a d\u00eda y est\u00e1n convencidos que su momento a\u00fan no ha llegado<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":48346,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-48340","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48340"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48340\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51581,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48340\/revisions\/51581"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48346"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}