{"id":49055,"date":"2004-09-12T14:18:13","date_gmt":"2004-09-12T20:18:13","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=49055"},"modified":"2023-12-11T16:02:09","modified_gmt":"2023-12-11T22:02:09","slug":"la-ultima-pelea-de-adolfo-mendez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/la-ultima-pelea-de-adolfo-mendez\/","title":{"rendered":"La \u00faltima pelea de Adolfo M\u00e9ndez"},"content":{"rendered":"\n<p>No es el mismo de hace 20 a\u00f1os. La alegr\u00eda que lo colm\u00f3 cuando sobrevivi\u00f3 de pie a los trompones del estadounidense, Pernell Whitaker, el viernes tres de agosto en la arena de las Olimpiadas, en Los \u00c1ngeles 1984, ya no asoma en su mirada. Su cabeza negra empieza a blanquearse. F\u00edsicamente mantiene la estampa liviana y flaca, y los brazos de mono, largos y fibrosos, que lo caracterizaron. Sus manos de dedos nudosos son las de alguien que propin\u00f3 muchos golpes. Tambi\u00e9n soport\u00f3 lo suyo.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima paliza se la dio la vida hace seis meses. Un juez de La Paz Centro lo sancion\u00f3 a 24 meses de c\u00e1rcel por \u00abda\u00f1os a la propiedad y maltrato psicol\u00f3gico\u00bb en contra de Nidia Montano, su ex mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Custodiado por dos funcionarios del penitenciario, Omar Adolfo M\u00e9ndez cruza la puerta de la sala y se instala en una de las tres mecedoras puestas en una esquina, dispuesto a contar por qu\u00e9 est\u00e1 ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>No lleva m\u00e1s el pelo crespo grande que usaba a los 23 a\u00f1os, ni tampoco los pantalones rifle con que aparece en el recorte de un diario venezolano, el d\u00eda que arrib\u00f3 con el seleccionado nacional de boxeo al XIV campeonato Centroamericano y del Caribe en 1984.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/nicaragua-los-juegos-olimpicos\/\">Nicaragua en los Juegos Ol\u00edmpicos<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El corte de pelo informe de los reclusos resalta sus anchas facciones. La camiseta deportiva de mangas grises y pecho azul deste\u00f1ido combina con el pantal\u00f3n, que por debajo de la camiseta va amarrado con una tira negra.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9ndez, a quien el legendario entrenador Guillermo \u00abPolvorita\u00bb Mart\u00ednez recuerda como el m\u00e1s disciplinado boxeador de la selecci\u00f3n nacional que pas\u00f3 por sus manos en los ochenta, manch\u00f3 su impecable r\u00e9cord penal en los primeros d\u00edas de febrero de este a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En uno de esos arrebatos inexplicables que ha tenido en los \u00faltimos a\u00f1os, desde que se parti\u00f3 la cabeza en un accidente casi mortal a la altura de Izapa, carretera a Le\u00f3n, fue hasta la casa de su ex esposa en La Paz Centro, donde \u00e9l tambi\u00e9n resid\u00eda. Tras discutir con la mujer, de quien se separ\u00f3 tiempo atr\u00e1s, rompi\u00f3 una persiana de la casa y con sus insultos provoc\u00f3 \u00abalteraciones nerviosas, inestabilidad emocional, temor o miedo a ser agredida, inseguridad y traumas psicol\u00f3gicos\u00bb a la que es madre de su \u00fanico hijo. Seg\u00fan el acta del juez por cuarta vez le hab\u00edan recomendado alejarse de Montano, pero no hizo caso.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/OV-olimpiadas.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"484\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/OV-olimpiadas.jpg\" alt=\"Adolfo M\u00e9ndez cuando viaj\u00f3 a las Olimpiadas en Los \u00c1ngeles, Estados, Unidos en 1984.\" class=\"wp-image-49057\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/OV-olimpiadas.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/OV-olimpiadas.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">En 1984, Adolfo M\u00e9ndez cuando viaj\u00f3 a las Olimpiadas en Los \u00c1ngeles, Estados, Unidos en 1984. Magazine\/ La Prensa\/ Cortes\u00eda\/ Adolfo M\u00e9ndez.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">D\u00edas de medallas<\/h2>\n\n\n\n<p>Las bolas negras de sus ojos, que se marchitan al contar las circunstancias del presidio, se iluminan cuando rememora su c\u00e9lebre pasado sobre el ring. Apoya los codos en los brazos de las sillas y los despega tantas veces como vuela su mente. Sus pies, que permanecen juntos dentro de unas chancletas de pl\u00e1stico negro, no le sirven de polo a tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os ochenta, Adolfo M\u00e9ndez ofreci\u00f3 unas 120 peleas en la categor\u00eda amateur. En esa d\u00e9cada, en el pa\u00eds estaba suspendido el boxeo profesional. El cronista deportivo Enrique Armas recuerda a M\u00e9ndez como un \u00abcliente fijo\u00bb en todos los torneos y eventos deportivos que se celebraban en Cuba, Venezuela, Rep\u00fablica Dominicana y en Centroam\u00e9rica. \u00abEl negrito viv\u00eda como cantimplora de patio, siempre listo\u00bb, gr\u00e1fica Armas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en todos esos eventos arrebat\u00f3 medallas. En 1985 logr\u00f3 el bronce en los juegos Centroamericanos y del Caribe en Venezuela. En ese mismo a\u00f1o lo condecoraron con la medalla de la juventud en el torneo Cardin, en Cuba. En esa isla del Caribe consigui\u00f3 medallas en otros torneos en los que era un competidor de caj\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Guatemala, alcanz\u00f3 la plata en peso ligero (60 kilos), el que siempre pele\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPolvorita\u00bb, que fue su entrenador a lo largo de esos a\u00f1os, relata que en Guatemala impuso un r\u00e9cord de 22 nocaut y por eso se convirti\u00f3 en \u00eddolo.<\/p>\n\n\n\n<p>Le llovieron ofrecimientos de varios pa\u00edses para desertar de la selecci\u00f3n, pero no fue capaz, se acuerda \u00abPolvorita\u00bb. En Los \u00c1ngeles, despu\u00e9s del choque con Whitaker, el promotor estadounidense, Bob Arum, le ofreci\u00f3 quedarse y apadrinarlo. Tampoco quiso. El hombre le solt\u00f3 una frase, con la que hoy coincide m\u00e1s que nunca: \u00abTe vas a arrepentir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abYo no me arrepiento de haberle dado gloria al pa\u00eds. Si me quedaba me iba a sentir como vende patria, y yo no quer\u00eda eso, pero sinceramente me siento mal porque las autoridades de deportes no me han ayudado en nada, sobre todo ahora que m\u00e1s lo necesito\u00bb, reniega con una voz tan suave que parece m\u00e1s una s\u00faplica que una queja.<\/p>\n\n\n\n<p>En el pa\u00eds no fue menos vencedor. Se mereci\u00f3 cuatro medallas de oro consecutivas en las Copas Sandino, que se montaron en la segunda mitad de los ochenta, y a la que ven\u00edan boxeadores de 11 pa\u00edses, casi todos del bloque socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1988, por sus resultados en las copas nacionales y el desempe\u00f1o en Guatemala, el Ministerio de Deportes lo declar\u00f3 Atleta del A\u00f1o. M\u00e9ndez esperaba una recompensa material como la que le hab\u00edan dado en 1986 cuando se cas\u00f3, que le dieron un televisor, una plancha y una cocina. El pomposo nombramiento se materializ\u00f3 en una placa, seg\u00fan M\u00e9ndez, quien ya no retiene mucho las fechas, ni los nombres de las competencias de las que trajo alg\u00fan reconocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Su hermana mayor, Lorgia M\u00e9ndez, explica que el brutal golpe que llev\u00f3 en la cabeza le afect\u00f3 la memoria. Hasta hace poco, los dolores lo revolcaban y lo alteraban.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en una de las dos fotograf\u00edas suyas que adornan la pared descascarada de la casa de su mam\u00e1, en La Paz Centro, en la que se ve con su peque\u00f1o hijo, Adolfo, se miran detr\u00e1s de ellos las medallas y los trofeos. Parte de esos galardones, que forraban la pared entera, fueron arrasados por las corrientes del hurac\u00e1n Mitch, en 1998, que inundaron el barrio donde se cri\u00f3 M\u00e9ndez.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy el ritmo de su vida es diferente. M\u00e9ndez se levanta a las seis de la ma\u00f1ana a desayunar, la comida desabrida del penal, luego lava su ropa y colabora en las actividades cotidianas del sitio. Por las tardes entrena a los presos j\u00f3venes que practican boxeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su r\u00e9cord deportivo, Armas, considera que M\u00e9ndez debe ser el boxeador amateur m\u00e1s ganador de la historia del pa\u00eds, \u00abporque pele\u00f3 m\u00e1s tiempo que todos y fue muy disciplinado\u00bb. Si en esos a\u00f1os hubiera habido apertura al boxeo profesional \u00abM\u00e9ndez habr\u00eda sido un campe\u00f3n f\u00e1cilmente\u00bb, dice \u00abPolvorita\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La disciplina de este boxeador dependi\u00f3 mucho de su encuentro con \u00abPolvorita\u00bb. As\u00ed lo reconocen tanto el peleador como el entrenador. \u00ab\u00c9l me ense\u00f1\u00f3 a pelear y siempre me dio buenos consejos\u00bb, dice M\u00e9ndez cada cinco minutos, y habla a la grabadora como si estuviera ante el micr\u00f3fono de una radio: \u00abQuiero aprovechar para mandarle un saludo a Polvorita&#8217;, a quien siempre recuerdo como un padre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En la preparaci\u00f3n de M\u00e9ndez fueron claves las facilidades que otorg\u00f3 el gobierno sandinista a los atletas: casa, alimentaci\u00f3n y preparaci\u00f3n t\u00e9cnica, a cambio de rendimiento, explica \u00abPolvorita\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Su pasi\u00f3n nata por ese deporte la descubri\u00f3 cuando ten\u00eda 13 a\u00f1os. Las im\u00e1genes del explosivo Alexis Arg\u00fcello d\u00e1ndose trompones con el mexicano Rub\u00e9n \u00abP\u00faas\u00bb Olivares lo marcaron para siempre. \u00abQuer\u00eda ser como \u00e9l\u00bb, confiesa con timidez este hombre de 43 a\u00f1os, que estudi\u00f3 hasta sexto grado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lea adem\u00e1s: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/perfil\/alexis-arguello-aquel-muchacho-loco\/\">Alexis Arg\u00fcello: Aquel muchacho loco<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros guantazos los dio en el gimnasio Iv\u00e1n Montenegro, de Le\u00f3n, que est\u00e1 a la par del estadio de beisbol, en el que ahora se practica baloncesto. M\u00e9ndez, quien en ese entonces no ten\u00eda valor ni para preguntar cu\u00e1nto costaba la pr\u00e1ctica, se convertir\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s en un temible boxeador, aunque al bajar del ring seguir\u00eda siendo el hombre t\u00edmido, sin vicios al que \u00abPolvorita\u00bb obligaba hablar y al que Gustavo Herrera, ex boxeador, recuerda como el deportista m\u00e1s humilde que ha conocido.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sus c\u00e9lebres derrotas<\/h2>\n\n\n\n<p>De los duelos en que defendi\u00f3 los colores patrios, el que m\u00e1s lo sigue emocionando fue el que perdi\u00f3 con el zurdo Whitaker, quien lleg\u00f3 a ser cinco veces campe\u00f3n. \u00abEse hombre ten\u00eda unos reflejos tremendos\u00bb, evoca, mientras restriega el pu\u00f1o derecho en su rodilla. Las cr\u00f3nicas deportivas de esos a\u00f1os dijeron que en el primer asalto Whitaker tumb\u00f3 a M\u00e9ndez con un izquierdazo (jab) en su propia esquina, pero \u00abPolvorita\u00bb dice que fue el \u00fanico de los tres seleccionados que se mantuvo de pie hasta el fin. \u00abEra aguantador\u00bb, dice \u00abPolvorita\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTen\u00eda una piel muy dura\u00bb, complementa Armas. Una de las an\u00e9cdotas simp\u00e1ticas de esa tarde en Los \u00c1ngeles fue que subi\u00f3 al ring con camiseta ajena. Gustavo Herrera, compa\u00f1ero de selecci\u00f3n de M\u00e9ndez, le prest\u00f3 su camisa. \u00abEs que yo dej\u00e9 la m\u00eda y Gustavo me prest\u00f3 la de \u00e9l\u00bb, explica con la risa nerviosa de un ni\u00f1o al que acaban de atrapar in fraganti. Le gustar\u00eda que alguno de los canales de televisi\u00f3n pasara ese combate.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra derrota memorable de M\u00e9ndez fue la que sufri\u00f3 en los primeros a\u00f1os de su carrera contra el cubano Adolfo Horta, tres veces campe\u00f3n del mundo amateur. Al acordarse del episodio suelta una carcajada que estira sus gruesos labios y deja ver sus dientes blancos. \u00abYo no llevaba ni 30 peleas\u00bb, dice a su favor. Los entendidos recuerdan que Horta era un boxeador extraordinario. M\u00e9ndez, quien no llevaba mucho fogueo internacional se amedrent\u00f3 con el poder del cubano, aunque niega haber sentido miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes del encuentro en Santiago de Cuba, otro amigo le aconsej\u00f3 que si Horta le pegaba un golpe bajo se tirara al suelo para que lo descalificaran por falta. Una vez en la pelea, en el primer asalto, sinti\u00f3 que el isle\u00f1o le conect\u00f3 un gancho indebido al lado de la cintura, pero no sabe por qu\u00e9 no se tir\u00f3 a la lona de inmediato, sino que lo pens\u00f3 unos segundos, y cuando lo hizo fue a \u00e9l a quien descalificaron y le dieron la victoria al caribe\u00f1o. \u00abNo supiste hacerlo, mejor te hubieras fajado, ahora van a decir que le tuviste miedo\u00bb, le grit\u00f3 \u00abPolvorita\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa actuaci\u00f3n se reg\u00f3 como p\u00f3lvora entre la cr\u00f3nica deportiva, que por varios meses le agri\u00f3 la existencia acus\u00e1ndolo de cobarde. Una caricatura de la extinta semana c\u00f3mica lo dibuj\u00f3 como un clavadista, que hab\u00eda dejado el box por los clavados. Las burlas fueron tan frecuentes que en una ocasi\u00f3n estuvo a punto de pegarle a Enrique Armas, pero \u00abPolvorita\u00bb lo calm\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las inmortales presentaciones de M\u00e9ndez se cuentan sus combates con el cubano Idel Torrientes, con quien choc\u00f3 varias veces en Nicaragua y Cuba. \u00abEsas peleas eran descomunales\u00bb, dice Armas, quien destaca de M\u00e9ndez su fuerza, su pegada y el \u00abcoraje horroroso\u00bb con el que sub\u00eda al cuadril\u00e1tero. Se calentaba r\u00e1pido. Le tocaban la cara y su poder\u00edo se activaba.<\/p>\n\n\n\n<p>En uno de los recortes que \u00abPolvorita\u00bb guarda de M\u00e9ndez se le ve como una fiera, con el protector bucal casi por fuera, conectando un contundente jab a su rival. A pesar de su fortaleza f\u00edsica, Polvorita dice que M\u00e9ndez fue siempre fr\u00e1gil con sus sentimientos. A la separaci\u00f3n con su esposa a finales de los ochenta, le sucedi\u00f3 el tr\u00e1gico fallecimiento de su \u00fanica hija, que muri\u00f3 ahogada. \u00abTodo eso lo puso mal. No volvi\u00f3 a ser el mismo\u00bb, dice \u00abPolvorita\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En los noventa que se reanud\u00f3 el boxeo profesional en el pa\u00eds, M\u00e9ndez intent\u00f3 dar guerra, sin \u00e9xito. \u00abLleg\u00f3 quemado al profesional\u00bb, dice Armas. Sin embargo, luch\u00f3 con peleadores de moda como Ricardo Mayorga \u2014actualmente acusado de violaci\u00f3n\u2014 con quien se enfrent\u00f3 en 1995.<\/p>\n\n\n\n<p>Consciente de que su poder\u00edo no era el mismo y apremiado por la pobreza, comenz\u00f3 a desligarse del boxeo. Por 300 d\u00f3lares mensuales fue mensajero por varios a\u00f1os en la Embajada de Francia. Despu\u00e9s emigr\u00f3 a Costa Rica, y en San Jos\u00e9 trabaj\u00f3 como vigilante por varios a\u00f1os. A principios de este a\u00f1o planeaba regresar al vecino del sur y de ah\u00ed a Panam\u00e1, donde una hermana, cuando lo capturaron.<\/p>\n\n\n\n<p>En la celda, de cinco metros de ancho por seis de fondo, que comparte con 12 reos, a M\u00e9ndez le ha sobrado tiempo para reflexionar y comenzar a dibujar. \u00abEn el penal me tratan bien, pero estar encerrado es horrible, no se lo deseo a nadie. Me gustar\u00eda que las autoridades deportivas de este pa\u00eds hicieran algo por m\u00ed\u00bb, dice nuevamente.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/OV-ense\u00f1ando.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"479\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/OV-ense\u00f1ando.jpg\" alt=\"Parte del equipo que prepara para el pr\u00f3ximo campeonato de boxeo de c\u00e1rceles. \" class=\"wp-image-49058\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/OV-ense%C3%B1ando.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/OV-ense%C3%B1ando.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Parte del equipo que prepara para el pr\u00f3ximo campeonato de boxeo de c\u00e1rceles. Magazine\/ La Prensa\/ Orlando Valenzuela.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Por buena conducta las autoridades del penal lo han puesto en un r\u00e9gimen semi abierto, que le permite recibir visitas de sus familiares una vez por semana, y entrenar a los reclusos que practican boxeo en la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>Lorgia, su hermana que vive en Le\u00f3n, procura verlo cada ocho d\u00edas, pero por falta de dinero no siempre puede. \u00abPara venir hay que alistar por lo menos 300 c\u00f3rdobas porque se le trae comida, sus cosas de aseo y los pasajes de nosotros\u00bb, dice. La misma limitaci\u00f3n econ\u00f3mica impidi\u00f3 ponerle un abogado que apelara la sentencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es jueves a mediod\u00eda. La visita de Lorgia se alarga unos minutos m\u00e1s. Los hermanos almuerzan juntos. Por un ataque de asma, \u00c1ngeles se qued\u00f3 en La Paz Centro. M\u00e9ndez todo contento se quita las chinelas y se mide las zapatillas deportivas que le ha tra\u00eddo la hermana.<\/p>\n\n\n\n<p>Minutos antes de estrenar zapatos ha hecho una demostraci\u00f3n de clases con algunos reos. \u00abJab, jab, gancho\u00bb, dice con la careta y los guantes puestos mientras avanza descalzo sobre el embaldosado. Lo siguen dos prisioneros m\u00e1s j\u00f3venes y acuerpados que \u00e9l, que a mediados de octubre esperan participar en el campeonato de las c\u00e1rceles. Si M\u00e9ndez vence a la vida en este asalto, no ir\u00e1 con ellos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace dos d\u00e9cadas represent\u00f3 a Nicaragua en los Juegos Ol\u00edmpicos en Estados Unidos. Desde entonces se convirti\u00f3 en una de las estrellas del boxeo nacional. Fue medallero eterno en copas y torneos regionales. De esa gloria, Adolfo M\u00e9ndez conserva recuerdos y resentimientos con los que sobrelleva sus d\u00edas en una celda de la c\u00e1rcel de Chinandega, donde purga una condena de dos a\u00f1os<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":49056,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[4782,158,4783,81],"class_list":["post-49055","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil","tag-adolfo-mendez","tag-boxeo","tag-juegos-olimpicos","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49055"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49055\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57546,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49055\/revisions\/57546"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49056"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}