{"id":49073,"date":"2004-09-12T10:24:41","date_gmt":"2004-09-12T16:24:41","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=49073"},"modified":"2023-12-11T13:43:46","modified_gmt":"2023-12-11T19:43:46","slug":"ninos-al-ring","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/ninos-al-ring\/","title":{"rendered":"Los ni\u00f1os que quieren ser los futuros \u00abAlexis\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>El volumen del griter\u00edo sube y baja al comp\u00e1s de los golpes que surgen del cuadril\u00e1tero. El campanazo que remata el asalto final, de la quinta pelea de la noche, amaina por segundos, alaridos y silbidos. Los rivales se destrenzan y extenuados se arrinconan en sus respectivas esquinas, roja y azul. Mientras chorrean agua y sudor, aguardan el veredicto de los hombres de blanco que han visto la pelea en primera fila.<\/p>\n\n\n\n<p>La expectaci\u00f3n por la decisi\u00f3n de los jueces llega hasta el cuarto hediondo a orines, en el que espera su turno para subir al ring, Carlos \u00abel Chocorroncito\u00bb Buitrago. Seg\u00fan la cartelera, su pelea es la pr\u00f3xima de la velada organizada en el gimnasio R\u00f3ger Deshon, en San Judas.<\/p>\n\n\n\n<p>Atento a que lo llamen por los altoparlantes, el Chocorroncito ensaya su ataque. Todo el tiempo salta. Bailotea hacia atr\u00e1s y en forma circular. Su cuerpo flota en el traje de bandera blanquiazul que le dio a hacer su mam\u00e1 y que en la espalda y la cintura tiene su nombre. Sus brazos como resortes, se estiran y encogen. Los guantes que pesan ocho onzas no le restan elasticidad. Como quien se imagina al enemigo enfrente, da sopapos al aire. A la par suya otros cinco ansiosos hacen maniobras similares.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el abucheo que se arma en las butacas y el cacareo del micr\u00f3fono se sabe que ya hubo sentencia de la refriega anterior. En la retah\u00edla de palabras, el animador menciona a Carlos \u00abel Chocorroncito\u00bb Buitrago, y el ni\u00f1o sale como r\u00e1faga al ring. En el trayecto, su \u00edmpetu se eleva con el bajo y la percusi\u00f3n y el pleito de voces en ingl\u00e9s que reclaman no ser \u00abun ladrillo m\u00e1s en la pared\u00bb, la canci\u00f3n setentera de Pink Floyd, con la que Buitrago y su hermano, tambi\u00e9n boxeador, les gusta aparecer en el ring.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Podr\u00eda interesarle: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/campeones-sin-corona\/\">Campeones sin corona<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una parte del p\u00fablico se exalta, entre ellos su mam\u00e1, Ruth Rojas, quien generalmente lo sigue a todas sus peleas. \u00abEse chavalito es la sensaci\u00f3n aqu\u00ed\u00bb, dice un fan\u00e1tico. Es la mascota del gimnasio que maneja el tricampe\u00f3n mundial Alexis Arg\u00fcello.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Garc\u00eda.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"607\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Garc\u00eda.jpg\" alt=\"Garc\u00eda entrenando con Francisco &quot;El Toro&quot; Coronado\" class=\"wp-image-49076\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Garc%C3%ADa.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Garc%C3%ADa.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Garc\u00eda entrenando con Francisco \u00abel Toro\u00bb Coronado, en el gimnasio del Oriental. MAGAZINE\/ORLANDO VALENZUELA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00abSoy estilista\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p>En dos a\u00f1os, el Chocorroncito ha hecho m\u00e1s peleas que un boxeador estelar que solo entra al ring por dinero. En su r\u00e9cord lleva acumuladas 49 victorias y dos derrotas, estas \u00faltimas con el mismo contendiente: Arnoldo Solano, \u00abSirigua\u00bb, un chavalo poblador de Healeah, que entrena en las instalaciones del Instituto de Juventud y Deportes (Injude).<\/p>\n\n\n\n<p>Los rasgos del muchacho, calcos de su mam\u00e1, se endurecen con la careta. El protector bucal le hace nudo la boca. Sobre la lona, el Chocorroncito vuelve a repetir las muecas que hac\u00eda en la habitaci\u00f3n. Se coloca en el centro del cuadro y gira a cada lado, dando una peque\u00f1a demostraci\u00f3n de sus habilidades. \u00abMi papa me dice que soy estilista, que soy boxeador\u00bb. Sus palabras suenan a verdad absoluta. Se va a la esquina azul y da paso al saludo del rival, que sube al cuadro con menos ruido. Guillermo Elizabeth, uno de los mejores boxeadores infantiles de Ticuantepe. Tiene 11 a\u00f1os, uno menos que el Chocorroncito y lo apodan Avispa \u00abporque no cierro los ojos\u00bb, dice, pero tambi\u00e9n puede ser por su cara de santo o por el apellido que se gasta, Elizabeth.<\/p>\n\n\n\n<p>Este ni\u00f1o, que estudia cuarto grado, viene por la revancha. Quiere sacarse la espina con Buitrago, quien ya le gan\u00f3 una vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Contrario a su rival que despierta admiraci\u00f3n por su dominio esc\u00e9nico, Elizabeth se ve fr\u00e1gil y hasta gracioso con la \u00abhuevera\u00bb \u2014el protector de golpes bajos\u2014 que le crea una barriga cervecera, falsa y desproporcionada para sus 68 libras.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos empieza el duelo. En tres rounds, de un minuto cada uno, Elizabeth espera reivindicarse y Buitrago mantener su racha de victorias.<\/p>\n\n\n\n<p>Por las venas de estos peque\u00f1os deportistas corre sangre de boxeadores. Los pap\u00e1s, convertidos hoy en sus entrenadores, estuvieron alguna vez en su pellejo. Desde las esquinas, sudando copiosamente, se les oye vociferar consejos a sus reto\u00f1os. \u00ab\u00a1Alcanzalo! \u00a1Directo! \u00a1Vamos Carlitos!\u00bb, grita Mauricio \u00abHalc\u00f3n\u00bb Buitrago, al Chocorroncito. \u00abOjal\u00e1 que \u00e9l pueda llegar hasta donde yo no pude\u00bb, espera. El pap\u00e1 de Elizabeth hace lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"597\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Mauricio.jpg\" alt=\"Mauricio Buitrago, refresca a su peque\u00f1o hijo, el boxeador Carlos &quot;El Chocorroncito&quot; Buitrago\" class=\"wp-image-49079\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Mauricio.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Mauricio.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mauricio Buitrago refresca a su peque\u00f1o hijo, el boxeador Carlos \u00abel Chocorroncito\u00bb Buitrago, quien entrena en San Judas. MAGAZINE\/ORLANDO VALENZUELA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Como Elizabeth y Buitrago hay m\u00e1s de 50 muchachos de entre 10 y 13 a\u00f1os que pelean como amateurs en las veladas box\u00edsticas gratuitas que se organizan en los gimnasios del pa\u00eds. En la capital los programas son apoyados por la Alcald\u00eda de Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>Las peleas de ni\u00f1os se hacen por lo general cada 15 d\u00edas. \u00abEs lo m\u00ednimo de descanso que se le da a los ni\u00f1os despu\u00e9s de cada pelea\u00bb, dice Francisco \u00abel Toro\u00bb Coronado, quien entrena a los que van al gimnasio del Oriental.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/perfil\/francisco-coronado-el-famoso-toro\/\">Francisco Coronado, el famoso \u00abToro\u00bb<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de los muchachos, provenientes de barrios y asentamientos marginales de la capital, son ense\u00f1ados por glorias del boxeo nacional. As\u00ed, el gimnasio R\u00f3ger Deshon est\u00e1 a cargo de Alexis Arg\u00fcello, quien delega parte de los entrenamientos en Gustavo Herrera, medallero nacional en los ochenta; la escuela del Oriental, la dirige el Toro Coronado y Eddy Gazo, tambi\u00e9n campe\u00f3n mundial, prepara a los del Iv\u00e1n Montenegro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMe gusta trabajar con los chavalos, cuando los veo con potencial, me imagino que de aqu\u00ed va a salir uno grande como Alexis\u00bb, dice el Toro Coronado.<\/p>\n\n\n\n<p>De los seis campeones nacionales ninguno comenz\u00f3 su carrera box\u00edstica a tan corta edad. En el \u00e1mbito internacional, el campe\u00f3n puertorrique\u00f1o, F\u00e9lix \u00abTito\u00bb Trinidad, futuro rival de Ricardo Mayorga, a los 12 a\u00f1os fue cinco veces campe\u00f3n de torneos aficionados en su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"600\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/en-la-categor\u00eda.jpg\" alt=\"En la categor\u00eda de 68 libras pelean &quot;El Chocorroncito&quot; y Guillermo Elizabeth, de Ticuantepe\" class=\"wp-image-49078\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/en-la-categor%C3%ADa.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/en-la-categor%C3%ADa.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">En la categor\u00eda de 68 libras pelean el Chocorroncito y Guillermo Elizabeth, de Ticuantepe. MAGAZINE\/GERMAN MIRANDA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Semilleros de boxeadores<\/h2>\n\n\n\n<p>En el gimnasio del Oriental, localizado en la antigua bodega de la Azucarera en el coraz\u00f3n del mercado, se organizan programas box\u00edsticos, que incluyen ni\u00f1os los fines de semana.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los prospectos de la escuela que maneja el Toro Coronado sobresalen Wilfredo Romero, de 22 a\u00f1os, que vende ropa interior en un carret\u00f3n del mercado, y Mois\u00e9s Garc\u00eda, que cumpli\u00f3 10 a\u00f1os el mes pasado, y que ayuda a su mam\u00e1 a vender frescos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mois\u00e9s, cuya estatura no sobrepasa las cuerdas, trep\u00f3 a un ring hace seis meses por primera vez. En su corta trayectoria lleva siete peleas. \u00abSolo he perdido una\u00bb, dice mientras celebra su \u00faltima victoria, que conquist\u00f3 por decisi\u00f3n un\u00e1nime frente a Ariel Lo\u00e1isiga, de 11 a\u00f1os, un debutante del Huembes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1Turqui\u00e1lo, Misael! \u00a1Turqui\u00e1lo!\u00bb, grita Mois\u00e9s sin tecnicismos a uno de sus compa\u00f1eros mientras pelea en la bodega del Oriental, un gimnasio con aspecto de horno, por la luz tenue y por el calor, que obliga a la gente a improvisar abanicos con las toallas de mano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/caldo-de-campeones\/\">Caldo de campeones<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres que van a estos gimnasios no son las novias, ni las esposas admiradoras de los boxeadores. Muchos menos las hijas. En casi todos los casos las acompa\u00f1antes son las mam\u00e1s y las hermanas. Y los hombres que llegan a estas arenas tampoco tienen cara de apostadores. Casi siempre son los pap\u00e1s o el vecino que quiere alentar al novato.<\/p>\n\n\n\n<p>Mois\u00e9s, que vive en el asentamiento Naciones Unidas, contiguo a Las Colinas, entrega a su mam\u00e1 el premio que le acaban de dar: una pana rosada de pl\u00e1stico repleta de arroz, frijoles, aceite, az\u00facar y sopas instant\u00e1neas. Rosa Gait\u00e1n le recibe el trofeo y le quita la camisola empapada de sudor. Rosa lo ve correr y no evita proyectarlo como un campe\u00f3n al estilo Alexis. \u00abComo (Ricardo) Mayorga no, porque es tapudo. No me gusta porque es exhibicionista\u00bb, completa Mois\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque en el ring son adversarios, las rutinas de Ariel, Mois\u00e9s y Carlos son parecidas. Madrugan a correr, van a la escuela, en la tarde practican en el gimnasio, vuelven a su casa, hacen tareas, ayudan en los quehaceres. En el caso de Mois\u00e9s, colabora con el trabajo de los pap\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste con los p\u00fagiles consagrados, esta rutina cotidiana es fiscalizada por sus mam\u00e1s. \u00abUna de las condiciones para que vaya a entrenar es que no me deje las clases, porque uno no sabe si va a vivir de esto\u00bb, dice Mercedes Barrios, la mam\u00e1 de Ariel Lo\u00e1isiga.<\/p>\n\n\n\n<p>Ariel es muy t\u00edmido. Es mucho m\u00e1s expresivo con los golpes. Mercedes dice que por esa forma de ser en el barrio Las Jag\u00fcitas donde viven, hab\u00eda un muchacho de unos 15 a\u00f1os que lo segu\u00eda para pegarle. \u00abYo me di cuenta que ese chavalo le quer\u00eda dar al m\u00edo, entonces me fui con \u00e9l a buscarlo, llegu\u00e9 a su casa y le dije ahora s\u00ed, dense\u00bb, cuenta Mercedes. Ariel no gan\u00f3, pero se faj\u00f3 y desde entonces a Mercedes le gusta que practique ese rudo deporte.<\/p>\n\n\n\n<p>Ariel solo lleva un mes entrenando, pero en la escuela se pavonea como un boxeador. Un par de veces la directora de la escuela lo ha acusado con su mam\u00e1 de darle palo a los compa\u00f1eros. \u00abEs que hay chavalos que les gusta molestar y yo no me dejo\u00bb, se defiende Ariel, quien dedica sus tardes a entrenar. Por la cercan\u00eda Ariel entrena en un viejo edificio del mercado Huembes, en el que antes funcion\u00f3 un museo. Ah\u00ed lo \u00fanico en buen estado es el ring donado por el FISE. El resto de los implementos deportivos o no sirven o est\u00e1n como el techo, rotos. Cada vez que llueve hay que forrar la lona del cuadro con pl\u00e1stico para que el agua no la pudra. El resto del local queda encharcado y con zancudos. Por esas condiciones, ese gimnasio no ha podido montar un programa como las dem\u00e1s escuelas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Leo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"500\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Leo.jpg\" alt=\"Los ni\u00f1os boxeadores del gimnasio de San Judas\" class=\"wp-image-49075\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Leo.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Leo.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los ni\u00f1os boxeadores del gimnasio de San Judas, en el centro el Chocorroncito, la mascota del gimnasio. MAGAZINE\/ORLANDO VALENZUELA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Salir de pobres<\/h2>\n\n\n\n<p>El pr\u00f3ximo dos de octubre, Ricardo Mayorga, el excampe\u00f3n acusado de violaci\u00f3n, pelear\u00e1 por dos millones y medio de d\u00f3lares contra F\u00e9lix \u00abTito\u00bb Trinidad en Nueva York. Carlos Buitrago y Guillermo Elizabeth, combaten en San Jud\u00e1s por una canasta de productos b\u00e1sicos como arroz, frijoles y aceite. Es el mismo premio cada 15 d\u00edas. Las mam\u00e1s de estos principiantes esperan que un d\u00eda el boxeo los saque de pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abUno los apoya con mucho sacrificio, ojal\u00e1 que alg\u00fan d\u00eda salga adelante en este deporte, que es lo que les gusta\u00bb. Las palabras de Rosa Gait\u00e1n son casi las mismas de Ruth Rojas, quien habla con la seguridad de estar criando al sustituto de Alexis. \u00abEsto es sacrificio para el pobrecito (Buitrago) que se levanta a las cuatro de la madrugada todos los d\u00edas, y para uno tambi\u00e9n, que tiene que estar pendiente de su comida (&#8230;) le compro pescado, garrobo, lo que puedo, porque hay que nutrirlo bien para que rinda en esto\u00bb, explica.<\/p>\n\n\n\n<p>Han pasado dos rounds y por los comentarios del auditorio se adivina que la pelea no favorece del todo al Chocorroncito, el favorito. Para Ruth el combate es parejo. El m\u00e9dico del gimnasio est\u00e1 seguro de que \u00e9l va ganando. En los dos primeros asaltos, Buitrago ha hecho gala de su t\u00e9cnica. Se ha meneado con estilo. Con su mirada clavada en los ojos de su contendor ha procurado descifrar sus movimientos. Elizabeth, que ense\u00f1a el protector de dientes todo el combate, ha seguido m\u00e1s sus impulsos. Ha soltado unos cruzados de brazos contundentes sobre la humanidad del Chocorroncito. El campanazo los salva de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los instructores, sofocados y habl\u00e1ndoles sin pausa, presionan una botella pl\u00e1stica que moja la cabeza, el cuello y la cintura de los ni\u00f1os. Recomiendan golpes, pero sobre todo ataque. Van a la recta final del combate. El \u00a1ping! nuevamente interrumpe la sarta de consejos. Son los 60 segundos finales de la ri\u00f1a. Elizabeth arremete con su brazo izquierdo. El Chocorroncito no se queda atr\u00e1s. Ya no se menea en c\u00edrculos, ni en reversa. Empuja con sus golpes al otro. Los dos pares de guantes saltan en desorden y fren\u00e9ticos se conectan a la cara, al abdomen, al est\u00f3mago y cualquier pedazo de la piel enemiga. Por momentos sus brazos se enredan y se pegan, pero al instante reanudan su pasi\u00f3n: golpear.<\/p>\n\n\n\n<p>Los alienta la barra que se desgalilla por los cuatro costados de la arena. El campanazo final corta la guerra de los diminutos cuerpos. Nuevamente el silencio y la expectaci\u00f3n del auditorio por el fallo de los jueces. Son segundos eternos. El veredicto es rotundo: 5-0 a favor de la esquina azul. El Chocorroncito salta con sus pu\u00f1os arriba y saluda a sus seguidores. De un costado brota el abucheo de los inconformes, que opaca la excitaci\u00f3n de los celebrantes. Avispa baja llorando del ring. \u00abEs injusto siempre se la dan a \u00e9l porque pelea en su patio\u00bb, reniega uno de los presentes. Inmune o acostumbrado, el Chocorroncito dice al celebrar su victoria 52: \u00abYo sab\u00eda que iba a ganar\u00bb. Los reclamos no prosperan. Buitrago arrastra su canasta. Llaman a los pr\u00f3ximos guerreros. La velada contin\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"529\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/El-chocorroncito.jpg\" alt=\"&quot;El Chocorroncito&quot; logra su victoria 52, sobre &quot;Avispa&quot; de Ticuantepe\" class=\"wp-image-49077\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/El-chocorroncito.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/El-chocorroncito.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El Chocorroncito logra su victoria 52, sobre Avispa de Ticuantepe, en el gimnasio R\u00f3ger Deshon en San Judas. MAGAZINE\/GERMAN MIRANDA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Asteriscos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El boxeo se introdujo a Nicaragua en la segunda mitad de los a\u00f1os treinta. Una de las primeras arenas box\u00edsticas estaba en Managua frente a la bodega de Enabas, en la Carretera Norte. Otro sitio capitalino donde se peleaba era la plaza El Caimito, que quedaba donde era el Instituto Miguel Ram\u00edrez Goyena, recuerda Eduardo Arag\u00f3n, experto nacional en boxeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Enrique Leal, Ra\u00fal Varel, Chaparr\u00f3n Estrada, Kid Thomas, el Gato Aguilar, Pantera Negra y Tigre Negro fueron algunos boxeadores de esos primeros a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Nicaragua ha tenido siete campeones mundiales: Alexis Arg\u00fcello, Eddy Gazo (1977), Rosendo \u00c1lvarez (1995), Adonis Rivas (1999), Ricardo Mayorga (2002), Luis P\u00e9rez (2003) y Eduardo M\u00e1rquez (2003). Actualmente solo dos de ellos retienen el campeonato, \u00c1lvarez y P\u00e9rez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No pelean por dinero. Tampoco por entretenimiento, pero quieren ser campeones mundiales de boxeo alg\u00fan d\u00eda. Es la historia del creciente ej\u00e9rcito de ni\u00f1os que pretende llenarse de gloria con la fuerza de sus pu\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":49074,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[158,4780],"class_list":["post-49073","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-boxeo","tag-carlos-chocorroncito-buitrago"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49073","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49073"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49073\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57528,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49073\/revisions\/57528"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49074"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49073"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49073"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49073"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}