{"id":49104,"date":"2004-11-07T15:58:02","date_gmt":"2004-11-07T21:58:02","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=49104"},"modified":"2023-12-13T19:34:32","modified_gmt":"2023-12-14T01:34:32","slug":"viaje-en-bus-al-puerto-olvidado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/viaje-en-bus-al-puerto-olvidado\/","title":{"rendered":"24 horas de viaje en bus a Puerto Cabezas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-left\">A Bilwi (Puerto Cabezas), capital de la Regi\u00f3n Aut\u00f3noma del Caribe Norte, distante unos 650 kil\u00f3metros de Managua, se puede llegar en una hora y diez minutos, tranquilo y c\u00f3modo en un vuelo de La Coste\u00f1a. Pero la mayor\u00eda de la gente no puede viajar en avi\u00f3n y tiene que hacerlo por tierra en los viejos buses que tardan entre 24 y 36 horas en buen tiempo y hasta ocho d\u00edas cuando entra fuerte el invierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta peque\u00f1a aclaraci\u00f3n, llegu\u00e9 veinticinco minutos antes de las seis de la tarde a la terminal del Atl\u00e1ntico, en el Mercado de Mayoreo. Sub\u00ed al desahuciado bus Made in USA escolar, no sin antes pagarle al ayudante, que pomposamente me dio un boleto con asiento numerado, igualito como hacen en las grandes l\u00edneas a\u00e9reas, s\u00f3lo que aqu\u00ed no hay aire acondicionado, ni cine a bordo, ni servicios higi\u00e9nicos aromatizados, ni azafatas ofreciendo comidas y bebidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed todo es natural. El aire entra por las desvencijadas ventanas a medio polarizar, por donde se puede ver, sin ning\u00fan costo adicional, todo el paisaje que pasa a ambos lados. Si se quiere hacer alguna necesidad fisiol\u00f3gica s\u00f3lo se golpea la lata de uno de los costados o se le avisa al conductor y \u00e9ste detiene el bus cerca de alg\u00fan matorral, una gasolinera, un puente o el caser\u00edo m\u00e1s cercano. Si lo que quiere es algo de comer, no se lo han dicho dos veces a este tr\u00edo de transportistas, pues ellos conocen todos los metederos, comider\u00edas y fritangas de todo el camino.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Rio-Wawa1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"376\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Rio-Wawa1.jpg\" alt=\"Viaje en bus al puerto olvidado\" class=\"wp-image-49106\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Rio-Wawa1.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Rio-Wawa1.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cuando el wawa est\u00e1 crecido se tiene que esperar hasta una semana para que puedan pasar al otro lado los veh\u00edculos. Foto: Orlando Valenzuela<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando uno entra al bus se da cuenta que el interior va lleno de bultos sobre los asientos y que el boleto numerado s\u00f3lo es una sugerencia aproximada de \u00abd\u00f3nde\u00bb sentarse. Los asientos, unos hundidos, otros descosidos los tapices y lo peor, pegados, pero tan pegados, que uno tiene que ir con los pies encogidos, casi en posici\u00f3n fetal. Pero el triste consuelo es que no \u00e9ramos los \u00fanicos que viaj\u00e1bamos en esas condiciones dentro esas latas ambulantes a la Costa Atl\u00e1ntica, pues a la par estaban en fila, con itinerarios nocturnos, buses de El Rama, Siuna, San Carlos, Nueva Guinea y otros lugares con veh\u00edculos similares. O quiz\u00e1s peores.<\/p>\n\n\n\n<p>Faltando quince minutos para las seis de la tarde, el conductor empez\u00f3 a encender el motor del veh\u00edculo y un tufo desagradable a gasolina y humo quemado se meti\u00f3 dentro del autob\u00fas. No hemos salido de la terminal y ya el viejo motor est\u00e1 dando problemas.<\/p>\n\n\n\n<p>A las 5:50 salimos por el gran port\u00f3n met\u00e1lico rumbo a la Carretera Norte, pero a menos de cien metros un polic\u00eda nos detuvo para revisar si ya se pag\u00f3 el nuevo seguro vehicular. El bus marcha a paso de tortuga, como dando oportunidad a que alg\u00fan viajero tard\u00edo lo alcance, pero al llegar a La Subasta cre\u00edmos que viaj\u00e1bamos en un avi\u00f3n cuando el conductor le meti\u00f3 la pata a fondo al acelerador. El ruido era infernal.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo una t\u00edmida brisa, pasamos por el Aeropuerto de Managua a las seis en punto de la tarde, todav\u00eda con los \u00faltimos resplandores de un falleciente sol amarillento que cae por el este de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de este momento, cada quien debe pensar en c\u00f3mo acomodarse lo mejor posible en su asiento para aguantar toda una noche de viaje. Los que estaban montados en el bus desde un par de horas antes se enrollaron tranquilamente y se dispusieron a dormir. Por llegar tarde alcanc\u00e9 un asiento con respaldar bajo, as\u00ed que aunque quisiera no pod\u00eda dormir tranquilo.<\/p>\n\n\n\n<p>A las 6:10 p.m. el salvaje conductor, creyendo que maneja un Ferrari empieza a aventajar con la lata amarilla hedionda a gasolina mal quemada y s\u00f3lo disminuy\u00f3 un poco la velocidad por la fila de carros que a esa hora pasa despacio por el restaurante Mama Naya.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"479\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Camino-a-Puerto-Cabeza.jpg\" alt=\"Viaje en bus al puerto olvidado\" class=\"wp-image-49108\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Camino-a-Puerto-Cabeza.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Camino-a-Puerto-Cabeza.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Hora de dormir&#8230; o de soltar la lengua. MAGAZINE\/ORLANDO VALENZUELA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>El ambiente es propicio s\u00f3lo para una cosa: dormir. Noche fresca, cielo nublado, gente cabizbaja o doblada en su asiento y la monoton\u00eda del motor, mientras el imaginario corredor de F\u00f3rmula Uno aventaja a un cami\u00f3n en el propio puente de Tipitapa.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras unos duermen, otros aprovechan para platicar un poco. Es incre\u00edble la facilidad con que la gente habla de su vida. Parece como que la gente viaja con deseos de desahogarse con el primero que le salude o le entable pl\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ernestina, que viajaba con su peque\u00f1a hija, aparentaba ser una chica t\u00edmida, pero cuando su vecina de asiento le pregunt\u00f3 algo, empez\u00f3 a soltar todo; que viajaba por primera vez a Siuna, donde ahora vive su mam\u00e1, que antes viv\u00eda en Matagalpa. Que el pap\u00e1 de la ni\u00f1a quer\u00eda venir pero que al d\u00eda siguiente ten\u00eda un viaje a Honduras y&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Justo detr\u00e1s de mi asiento, un se\u00f1or de sombrero de pita y pelo entrecano que al principio parec\u00eda caerse del sue\u00f1o, entr\u00f3 en pl\u00e1ticas con su compa\u00f1ero de asiento, a quien le cont\u00f3 que su mujer se fue a Costa Rica hace siete a\u00f1os y que desde entonces \u00e9l se tuvo que \u00abechar los huevos a tuto\u00bb para salir adelante con sus hijos, que ahora est\u00e1n creciditos.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s al fondo y como queriendo que todo el bus las oyera, do\u00f1a Clarisa, negra y regordeta, de unos 50 a\u00f1os y una joven madre mestiza, con su hijita rendida por el sue\u00f1o entre sus piernas, atrajeron la atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La novel madre dijo que ella prefer\u00eda hijas mujeres, \u00abporque los ni\u00f1os varones son indomables, necios y las ni\u00f1as son d\u00f3ciles\u00bb. Do\u00f1a Clarisa le refut\u00f3 dici\u00e9ndole que \u00abdepende de los padres que los cr\u00edan as\u00ed\u00bb. En la charla meti\u00f3 su cuchara otra vecina de asiento, quien coment\u00f3 el caso de un ni\u00f1o de diez a\u00f1os que se da unas perdidas de hasta dos meses y cuando regresa viene peor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abYo le hubiera dicho a la Polic\u00eda que lo echara preso\u00bb, dijo la salvaje que le tiene fobia a los ni\u00f1os. Otra propuso que lo mantuvieran encerrado, otra se\u00f1ora de atr\u00e1s dijo que \u00e9ste es un peque\u00f1o delincuente porque ya ha cometido robos. Pero la metiche fue m\u00e1s all\u00e1 cuando sentenci\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Que le corten un dedo. \u00bfY la mam\u00e1 vive con el padre del ni\u00f1o? \u2014pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, ahora vive con otro marido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Eso es lo que pasa, nosotras somos las culpables, porque por estar bien con el queri&#8230; nos olvidamos de todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin percatamos pasamos el lago Las Canoas a eso de las 6:30, y media hora despu\u00e9s llegamos al empalme de Boaco, donde el conductor con sus dos ayudantes se bajaron y se metieron en un comedor donde cenaron con toda la tranquilidad del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de m\u00e1s de media hora de espera un hombre negro que iba callado, escuchando c\u00f3mo descuartizaban a la mam\u00e1 del ni\u00f1o de diez a\u00f1os, empez\u00f3 a refunfu\u00f1ar que estos buseros se detienen en cada fritanga y tardan una hora, que el viaje tarda tres d\u00edas porque se paran a cada rato, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>A las ocho de la noche y sin detenernos siquiera, vimos pasar por la ventanilla las luces de la \u00abCiudad de dos Pisos\u00bb, Boaco, para luego salir al empalme de Muy Muy, donde muy escondiditos a la orilla del camino estaban dos camiones cargados de madera y eso me record\u00f3 que es precisamente de noche cuando se da el mayor trasiego de madera ilegal procedente de Bosaw\u00e1s.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Viaje-a-Puerto-cabeza-.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"1251\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Viaje-a-Puerto-cabeza-.jpg\" alt=\"Viaje en bus al puerto olvidado\" class=\"wp-image-49107\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Viaje-a-Puerto-cabeza-.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Viaje-a-Puerto-cabeza-.jpg 173w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Viaje-a-Puerto-cabeza-.jpg 589w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Para unos el d\u00eda empieza cuando sale el sol, otros todav\u00eda es de noche. MAGAZINE\/ORLANDO VALENZUELA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Casi inadvertidos por la poblaci\u00f3n, que a las once de la noche ya estaba dormida en sus casas, entramos y salimos por R\u00edo Blanco, lugar donde termina la carretera asfaltada y empieza el calvario de la carretera arenosa, fangosa y crat\u00e9rica que lleva a Mulukuk\u00fa, donde llegamos como espectros de la noche a las 2:45 de la madrugada.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de cruzar un peque\u00f1o puente, a eso de las cuatro de la madrugada, nos percatamos que viaj\u00e1bamos seguidos por una preciosa Luna Llena que iluminaba el campo abierto, y la espesa neblina que cubr\u00eda el camino le daba un toque m\u00e1gico al paisaje. Hasta hace pocos a\u00f1os, los veh\u00edculos tomaban las ruta Matagalpa-Waslala para llegar a Las Minas, pero ahora lo hacen por Boaco-Muy Muy-Matigu\u00e1s-R\u00edo Blanco. Con el ronroneo de fondo del motor del bus y apoyados por la potente luz de los focos delanteros, de vez en cuando saltaban frente a nuestros ojos algunos conejos y gatos monteses y otros animales de vida nocturna.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"471\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Ferry-en-el-wawa.jpg\" alt=\"Viaje en bus al puerto olvidado\" class=\"wp-image-49111\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Ferry-en-el-wawa.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Ferry-en-el-wawa.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cruzar el r\u00edo Wawa en el ferry es obligatorio para llegar a Puerto. MAGAZINE\/ORLANDO VALENZUELA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A las seis de la ma\u00f1ana ya el Sol est\u00e1 brillando sobre la cima de las colinas pelonas del otrora departamento de Zelaya Norte. Una hora m\u00e1s tarde y entramos por la estrecha callejuela de Siuna, a las siete de la ma\u00f1ana, donde por 45 minutos estuvimos a la espera que el conductor y ayudantes desayunaran en uno de los comedores del camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuatro horas m\u00e1s de tormentoso viaje por la polvosa carretera fueron suficientes para llegar a Mina Rosita, que junto a Bonanza y Siuna forman el Tri\u00e1ngulo Minero. A esta hora, con hambre, desvelado y con la vejiga por reventar, el tufo a gasolina y el ruido del motor parecen una dulce melod\u00eda comparada con el desesperante deseo de llegar cuanto antes a Puerto Cabezas, pero el d\u00eda apenas empieza y todav\u00eda faltan m\u00e1s de once horas de viaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque implicaba m\u00e1s tiempo de viaje, pronto los pasajeros nos acostumbramos a que cada hora el conductor detuviera el bus para chequear el motor, momento que muchos aprovechaban para vaciar la vejiga y estirar los pies un poco.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no todo es gris en un viaje a Puerto Cabezas, pues en el camino se pueden ir conociendo lugares que uno jam\u00e1s pens\u00f3 recorrer, como las comunidades miskitas de Tasba Pri, famosas en los a\u00f1os ochenta por ser una zona donde fueron asentadas centenares de familias ind\u00edgenas durante la guerra para que no sirvieran de base social a la Contrarrevoluci\u00f3n que luchaba contra el gobierno sandinista. A este poblado llegamos a las dos de la tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni\u00f1os jugando pelota a la orilla de la carretera, ancianas en el patio dando de comer a las gallinas, mujeres lavando a la orilla de los ca\u00f1os, r\u00fasticos puentes de madera que cruzan caudalosos r\u00edos, j\u00f3venes platicando sentados en el piso de tambo de sus casas son apenas unas de las pocas im\u00e1genes cotidianas que s\u00f3lo viajando por tierra se pueden disfrutar.<\/p>\n\n\n\n<p>Al fin, a las cuatro de la tarde, llegamos al inmenso, sereno y caudaloso r\u00edo Wawa Boom, donde tanto personas como veh\u00edculos tienen que pasar en un ferry al otro lado. El ayudante del bus dijo que cuando el Wawa se llena y se desborda pueden pasar hasta ocho d\u00edas esperando que el nivel del agua baje para que los veh\u00edculos puedan subir la rampla.<\/p>\n\n\n\n<p>Do\u00f1a Juana L\u00f3pez, comerciante de Masaya, dijo que antes los buses tardaban hasta ocho d\u00edas en los pegaderos y que por eso ten\u00edan que botar canastos llenos de frutas y verduras podridas. \u00abAhora s\u00f3lo vendo zapatos y loza, porque eso no se pudre\u00bb, dice mientras muestra su raqu\u00edtica dentadura al dejar escapar una risita maliciosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando cruzamos el Wawa ya nos sentimos en Puerto Cabezas, a pesar de que a\u00fan faltaban casi dos horas m\u00e1s de viaje y una carretera con pegaderos chiclosos despu\u00e9s de una fuerte lluvia. Pero tuvimos suerte, pues llegamos justo despu\u00e9s de quince d\u00edas de que no hab\u00eda llovido en la zona y lo que encontramos fueron llanos llenos de polvo fino y amarillento.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/ARCHIVO-LP992.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"277\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/ARCHIVO-LP992.jpg\" alt=\"Viaje en bus al puerto olvidado\" class=\"wp-image-49112\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/ARCHIVO-LP992.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/ARCHIVO-LP992.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>A las cinco y treinta minutos, al fin entramos por la calle central de Puerto Cabezas, despu\u00e9s de casi veinticuatro horas de viaje. Como si hubi\u00e9ramos ido y regresado a Europa en avi\u00f3n. Pero al menos vali\u00f3 la pena la experiencia y el ahorro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los buses a Puerto Cabezas son escogidos entre las chatarras m\u00e1s viejas, quiz\u00e1s porque los due\u00f1os saben que el camino es tan malo que no vale la pena echar a perder un buen veh\u00edculo. Con suerte y buen tiempo un viaje Managua-Puerto Cabezas dura 24 horas, si las cosas van mal&#8230; hasta una semana<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":49105,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[4795],"class_list":["post-49104","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-puerto-cabezas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49104"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49104\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57600,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49104\/revisions\/57600"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}