{"id":49130,"date":"2019-11-10T00:00:14","date_gmt":"2019-11-10T06:00:14","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=49130"},"modified":"2024-01-04T19:47:23","modified_gmt":"2024-01-05T01:47:23","slug":"la-perestroika","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/del-editor\/la-perestroika\/","title":{"rendered":"La Perestroika"},"content":{"rendered":"\n<p>Para principios de 1987, un corpulento y rubio ruso lleg\u00f3 a Nicaragua. Era hasta ese momento el m\u00e1s alto funcionario sovi\u00e9tico que pisaba tierras nicarag\u00fcenses. La nomenclatura sandinista lo recibi\u00f3 con la esperanza que se recibe al padrino cuando la econom\u00eda dom\u00e9stica est\u00e1 en crisis. Se trataba de Boris Yeltsin, miembro del Presidium del Soviet Supremo.<\/p>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n Sandinista naci\u00f3 en un mundo bipolar, donde en un extremo estaban los Estados Unidos y en el otro la Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialista Sovi\u00e9ticas (URSS). R\u00e1pidamente tom\u00f3 partido, y se enfrent\u00f3 a uno de los bandos mundiales, y apost\u00f3 su dependencia econ\u00f3mica al otro. Comenzaron a desaparecer de los anaqueles los productos norteamericanos y en su lugar aparecieron los rusos. Carros, enlatados, ropa, granos y sobre todo armas sovi\u00e9ticas invadieron Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, para 1987, cuando llega Yeltsin, el pa\u00eds ten\u00eda ya siete a\u00f1os de guerra entre los sandinistas y los contras, la mitad del presupuesto se dedicaba a la guerra, y la econom\u00eda empezaba a mostrar los agujeros de sus calzones.<\/p>\n\n\n\n<p>Como veremos en el reportaje que presenta en esta edici\u00f3n Magazine, el \u201cpadrino\u201d sovi\u00e9tico aportaba hasta mil millones de d\u00f3lares al a\u00f1o para sostener este pa\u00eds en bancarrota, y por ello la nomenclatura sandinista recibi\u00f3 obsequiosa al enviado sovi\u00e9tico, con la esperanza que las ayudas no solo se mantuvieran sino que se incrementaran para la sobrevivencia misma de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, hab\u00eda en el recibimiento sandinista un error de c\u00e1lculo. El mundo estaba cambiando. Los sandinistas ped\u00edan ayuda para mantener el mismo mundo que conocieron cuando se pegaron al alero sovi\u00e9tico, en tanto en Mosc\u00fa se estaba desarrollando un nuevo modelo de ver las cosas: la perestroika.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 1985 que lleg\u00f3 al poder, el m\u00e1ximo l\u00edder sovi\u00e9tico, Mija\u00edl Gorbachov impulsaba un nuevo modelo para salvar la econom\u00eda socialista. M\u00e1s abierto al mercado, m\u00e1s transparente. Los sandinistas, en cambio, ped\u00edan dinero para el viejo modelo que ya no iba m\u00e1s. De tal forma, que Yeltsin, m\u00e1s que un benefactor, result\u00f3 un \u00e1ngel de la muerte para los sandinistas. La venida del funcionario sovi\u00e9tico signific\u00f3 el principio del fin de la revoluci\u00f3n sandinista. Es la historia. Despu\u00e9s vinieron las pl\u00e1ticas con los contras, la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, la invasi\u00f3n a Panam\u00e1, la p\u00e9rdida de las elecciones y la desintegraci\u00f3n del bloque sovi\u00e9tico. Todo en un par de a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Revoluci\u00f3n Sandinista naci\u00f3 en un mundo bipolar, donde en un extremo estaban los Estados Unidos y en el otro la Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialista Sovi\u00e9ticas (URSS).<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":49188,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[2383],"class_list":["post-49130","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-del-editor","tag-revolucion-sandinista"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49130"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58848,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49130\/revisions\/58848"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49188"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}