{"id":49497,"date":"2005-06-05T11:16:30","date_gmt":"2005-06-05T16:16:30","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=49497"},"modified":"2023-12-17T23:47:34","modified_gmt":"2023-12-18T05:47:34","slug":"de-la-celda-a-la-universidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/de-la-celda-a-la-universidad\/","title":{"rendered":"De la celda a la universidad"},"content":{"rendered":"\n<p>El secreto dur\u00f3 siete meses. Durante este tiempo, una estela de rumores circul\u00f3 por los pasillos de la Universidad Nacional Agraria (UNA) asegurando que reos de la C\u00e1rcel Modelo eran estudiantes activos de la Facultad de Desarrollo Rural (FDR). A muchos estudiantes la noticia les result\u00f3 escandalosa.<\/p>\n\n\n\n<p>En una ocasi\u00f3n, uno de los estudiantes coment\u00f3 que los presos, a quienes les atribu\u00edan los peores cr\u00edmenes, deb\u00edan ser ejecutados y no estar compartiendo las aulas con otros j\u00f3venes universitarios como si nunca hubiesen cometido alg\u00fan delito. Quien dice haber escuchado este comentario es Ricardo C\u00e1rcamo, de 27 a\u00f1os, magro y silencioso. Lo que no sab\u00eda el joven que amenazaba con \u00abmatar a los presos\u00bb es que C\u00e1rcamo, su compa\u00f1ero de clases, era uno de ellos, y purgaba una condena por violaci\u00f3n desde hace cinco a\u00f1os en Tipitapa.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue la \u00fanica vez que escuch\u00f3 este tipo de comentarios. A veces incluso sospechaba que quienes se le acercaban ya sab\u00edan su calidad de reo. En otra ocasi\u00f3n, una muchacha le pregunt\u00f3 si hab\u00eda escuchado hablar de \u00ablos presos\u00bb y le qued\u00f3 viendo con ojos insinuantes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lea adem\u00e1s: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/la-otra-vida-en-la-carcel\/\">La otra vida en la c\u00e1rcel<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo soy ning\u00fan tonto\u00bb, le espet\u00f3 de inmediato. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me preguntas? Yo soy uno de ellos. Si me dec\u00eds que no sab\u00edas, no te creo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esas palabras revel\u00f3 a su grupo de clases un programa estatal destinado a reinsertar a los reclusos, que manejado secretamente signific\u00f3 hasta 2003 una oportunidad de estudios universitarios para seis reos a nivel nacional: tres de Estel\u00ed, uno de Chinandega y dos de Tipitapa. Hasta los m\u00e1s despistados de la universidad empezaron a unir cabos y fijarse en detalles como que Ricardo C\u00e1rcamo nunca particip\u00f3 de los c\u00edrculos de estudios en las casas de sus compa\u00f1eros y tampoco ninguno recordaba d\u00f3nde viv\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez que se supo la verdad, a los estudiantes les pareci\u00f3 tan natural que varios muchachos visitaran la c\u00e1rcel para estudiar con los reos. \u00abManita es una de quienes vino en dos ocasiones. Era muy sentimental. Cuando vio el lugar se qued\u00f3 estupefacta y decepcionada. Sab\u00eda que exist\u00eda algo as\u00ed, pero nunca hab\u00eda venido. Eso ocurri\u00f3 en primer a\u00f1o; quer\u00eda estudiar con nosotros. Nunca nos reproch\u00f3 nada por nuestra condici\u00f3n de internos\u00bb, recuerda C\u00e1rcamo dos a\u00f1os despu\u00e9s que ella dej\u00f3 la carrera por falta de recursos econ\u00f3micos. El dinero que ganaba en la Loter\u00eda Nacional al parecer no le alcanz\u00f3 para el pago de las mensualidades.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro reo de esta historia es Daniel Mercado, de 36 a\u00f1os, condenado por varias estafas que lo han mantenido ocho a\u00f1os en la C\u00e1rcel Modelo de Tipitapa, un nombre impropio para un sitio pensado por las v\u00edctimas como un lugar de tormentos para sus agresores.<\/p>\n\n\n\n<p>La excepci\u00f3n a esta idea de castigo ocurri\u00f3 durante el 2001 cuando el Sistema Penitenciario Nacional celebr\u00f3 con un peque\u00f1o acto en Tipitapa la promoci\u00f3n de los primeros reclusos bachilleres.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosario Gait\u00e1n, la directora en ese a\u00f1o del SPN, pronunci\u00f3 un discurso emotivo en el que prometi\u00f3 hacer lo necesario para que los nuevos bachilleres llegaran a la universidad. El augurio no cay\u00f3 en saco roto. El padre \u00c1ngel Fon empez\u00f3 con las gestiones y cuando menos lo esperaron los reos estudiaban agronegocios en un turno al que asist\u00edan 280 personas un fin de semana cada 15 d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>El padre Fon siempre se hab\u00eda caracterizado por ser un maestro de ardides para estimular a los presos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00bfYa tra\u00e9s el libro resumido, hijo?\u00bb, preguntaba, y despu\u00e9s de comprobarlo pagaba 20 c\u00f3rdobas. As\u00ed lo recuerda Daniel en estos d\u00edas en que los reos aseguran que el religioso est\u00e1 mal de salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>En los pasillos de la universidad hay poca gente el s\u00e1bado 21 de mayo. Una fuente en mal estado se halla en el centro del sitio, rodeado de bancas vac\u00edas porque la lluvia no cesa y los estudiantes han preferido almorzar adentro de las aulas. Al fondo se ven dos hombres con su cabello rapado. Nadie sospecha de ellos. Visten de camisetas, ense\u00f1an los m\u00fasculos de sus brazos y r\u00eden entre ellos, despu\u00e9s de compartir un bistec. Son los custodias del SPN, que han tenido durante hoy una tarea m\u00e1s f\u00e1cil. Daniel Mercado no lleg\u00f3 a clases, porque la noche del viernes lo picaron algunos zancudos en la c\u00e1rcel. Amaneci\u00f3 con fiebre.<\/p>\n\n\n\n<p>Elgin Vivas, el decano de la Facultad de Desarrollo Rural, a\u00fan recuerda los primeros d\u00edas en que los reos asistieron a clases. \u00abTuvimos temor de que el resto de estudiantes no supiera manejar la situaci\u00f3n, pero luego todo se normaliz\u00f3\u00bb, relata durante una ma\u00f1ana lluviosa el s\u00e1bado 21; tranquila para cualquiera, pero no para C\u00e1rcamo. Despu\u00e9s del mediod\u00eda debe hacer un examen.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Celda-a-la-Universidad-5.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"1075\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Celda-a-la-Universidad-5.jpg\" alt=\"Ricardo C\u00e1rcamo\" class=\"wp-image-49501\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Celda-a-la-Universidad-5.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Celda-a-la-Universidad-5.jpg 201w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Celda-a-la-Universidad-5.jpg 686w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ricardo C\u00e1rcamo es profesor de matem\u00e1ticas en la c\u00e1rcel, un trabajo que combina con los estudios en la universidad. MAGAZINE\/ORLANDO VALENZUELA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Las celdas en la C\u00e1rcel Modelo miden cuatro metros y medio de largo por dos y medio de ancho. Hay cama, cocina y ba\u00f1o en cada una de las 111 celdas que existen en una galer\u00eda. Cincuenta y seis \u00abcuartos\u00bb est\u00e1n en la primera planta y el resto arriba, seg\u00fan Daniel Mercado, quien ha memorizado estos detalles en ocho a\u00f1os de presidio.<\/p>\n\n\n\n<p>Mercado cuenta que duerme con un compa\u00f1ero de celda, presionado por un olor insoportable. Los reos dicen que huelen a \u00abratoncito tierno\u00bb cuando salen a las calles, m\u00e1s ahora que no pueden secar su ropa y \u00abmatar los g\u00e9rmenes\u00bb. Hay mucha lluvia. Mercado ha convertido el aseo en una rutina exagerada: Lava por lo menos dos veces al d\u00eda ocho camisas y cuatro pantalones para cambiarse cuando quiera, pero la pr\u00e1ctica no es usual en otros reos que se acostumbraron a las u\u00f1as largas y la suciedad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lea adem\u00e1s: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/la-tenebrosa-carcel-la-21-2\/\">La tenebrosa c\u00e1rcel La 21<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl olor es horrible. Parece que estoy en un basurero. En la planta baja hay una especie de `rojita&#8217;, que son unas puertas donde est\u00e1n las cajas de registro que vienen de los servicios higi\u00e9nicos de arriba y abajo. Con el tiempo se han deteriorado y en una de las requisas los oficiales tomaron la decisi\u00f3n de arrancarle las puertas. \u00c9sa es una caja de registro que est\u00e1 en mal estado y eso provoca que las heces fecales no pasen y caigan afuera. Para m\u00ed es dif\u00edcil planificar clases o estudiar\u00bb, se queja Mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos reclusos pasan en vela toda la noche. Cuando la gente se levanta prefiere quedarse mejor en su celda, dice Mercado. El olor afuera tambi\u00e9n es a moho y eso lo desespera. La desesperaci\u00f3n es un sentimiento que se puede palpar en un breve recorrido en La Modelo.<\/p>\n\n\n\n<p>La depresi\u00f3n tambi\u00e9n predomina. Los reos sacan sus manos, vociferan amenazas y enamoran \u00aba su estilo\u00bb a la estudiante de comunicaci\u00f3n social que hace pr\u00e1cticas en la reci\u00e9n creada oficina de Relaciones P\u00fablicas. Los barrotes en las ventanas est\u00e1n cubiertos con pl\u00e1sticos para evitar que el sol, tenue por ahora en el invierno, les afecte al mediod\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lea adem\u00e1s: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/cronica-desde-las-celdas-el-infiernillo\/\">Cr\u00f3nica desde las celdas El Infiernillo<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los que andan afuera, seg\u00fan un horario dispuesto por las autoridades, suelen divertirse en juegos de baloncestos como un grupo de 15 agrupados en una cancha. Son peligrosos. El custodia recomienda que se tomen las fotos mejor de lejos. Cerca de la Galer\u00eda Tres un hombre golpea a un rival imaginario en una pr\u00e1ctica solitaria de boxeo y, m\u00e1s all\u00e1, otro trota en el lugar donde suelen ba\u00f1arse los reos en hilera. De algunas celdas brota m\u00fasica cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Mercado y Ricardo C\u00e1rcamo est\u00e1n en ese momento en la biblioteca, donde desde hace m\u00e1s de cinco a\u00f1os se dedican a sus estudios en labores que alternan con otros oficios como el de barbero y un \u00e1rea que llaman servicios generales.<\/p>\n\n\n\n<p>En la C\u00e1rcel Modelo hay reos que quieren morir. C\u00e1rcamo asegura que m\u00e1s de una vez lo ha pensado, pero Dios le da fuerza. Su mam\u00e1 tambi\u00e9n. Cuando llegan a prisi\u00f3n, la mayor\u00eda de reos carga con los problemas de su vida pasada, adem\u00e1s del reto de demostrar que era falso lo que se les imput\u00f3. Por eso muchos que no conoc\u00edan el cigarro de pronto le toman gusto.<\/p>\n\n\n\n<p>El mayor s\u00edmbolo de la desesperaci\u00f3n son quiz\u00e1s unos dibujos, hechos por los reclusos, que decoran la sala de estudios de la biblioteca. Uno de \u00e9stos es un demonio escamoso, de larga cola, como un drag\u00f3n, que luce imponente en el retrato hecho con grafito.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAqu\u00ed hay de todo tipo de gente. Es como la sociedad con sus niveles. Hay muy peligrosos, pero igual existen desde el que paga a la gente que le cocine hasta el que colabora en todo\u00bb. Mercado sostiene que su mayor tristeza es la agon\u00eda de esperar que en cualquier momento le digan: \u00abEst\u00e1s libre\u00bb, pues ya cumpli\u00f3 su condena desde hace varios meses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los d\u00edas entre las una y las tres de la tarde, Ricardo C\u00e1rcamo y Daniel Mercado imparten clases en la C\u00e1rcel Modelo, gracias a un sistema educativo, mediante el que los reos con profesiones comparten sus conocimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abRecuerdo que la experiencia m\u00e1s parecida es la de Cruzada Nacional de Alfabetizaci\u00f3n, donde la gente aprendi\u00f3 a leer y despu\u00e9s sigui\u00f3 progresando, ellos alfabetizaron tambi\u00e9n y hoy tienen una maestr\u00eda en su profesi\u00f3n\u00bb, recuerda el especialista nicarag\u00fcense en educaci\u00f3n, Miguel de Castilla.<\/p>\n\n\n\n<p>En la C\u00e1rcel Modelo hay primaria y secundaria. C\u00e1rcamo es el profesor de matem\u00e1ticas de la galer\u00eda de j\u00f3venes (en el penal hay galer\u00edas para todos: profesionales, docentes, estudiantes o gente violenta, por ejemplo).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lea adem\u00e1s: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/amores-en-la-carcel-de-mujeres\/\">Amores en la c\u00e1rcel de mujeres<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mercado en cambio imparte espa\u00f1ol y biolog\u00eda, tiene a cargo 35 alumnos en primer a\u00f1o de secundaria, 12 en quinto a\u00f1o y 12 en segundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEs dif\u00edcil ense\u00f1arle a los reos? \u00bfC\u00f3mo se puede hacer?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mi m\u00e9todo es mantenerlos ocupados. Es muy dificil darles clases. Por eso se necesita que seas uno m\u00e1s de ellos. Si ya quer\u00e9s poner un l\u00edmite entre ellos y vos, pueden empezar los problemas. Puede que no te conozcan, pero empiezan a pensar que quer\u00e9s ser m\u00e1s que ellos. Yo he tenido problemas de ese tipo.<\/p>\n\n\n\n<p>Daniel Mercado tiene otras preocupaciones adem\u00e1s de las habituales del penal. Debe tres a\u00f1os de matr\u00edcula y dos mensualidades de 250 c\u00f3rdobas. Los reclusos universitarios costean sus estudios con ayuda de benefactores y familiares. En la UNA la raz\u00f3n principal de la deserci\u00f3n estudiantil \u2014un 30 por ciento, dicen las autoridades\u2014 es precisamente la pobreza, seg\u00fan el decano Vargas.<\/p>\n\n\n\n<p>La universidad, pese a las dificultades con el pago, significa una ventaja para los reos dentro y fuera del penal. En todo el pa\u00eds, de acuerdo con datos oficiales del 2003, hay 5 mil 382 reclusos; 20 por ciento de ellos son analfabetos, 29.52 por ciento aprob\u00f3 primaria; 21.68 por ciento, primaria acelerada; y 25.79 por ciento, secundaria. El resto son profesionales.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Reos-Universitarios4.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"489\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Reos-Universitarios4.jpg\" alt=\"Presos Universitarios\" class=\"wp-image-49500\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Reos-Universitarios4.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Reos-Universitarios4.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">En la Biblioteca de la C\u00e1rcel la Modelo, los reos resum\u00edan libros motivados por el sacerdote \u00c1ngel Fon. MAGAZINE\/ORLANDO VALENZUELA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>La c\u00e1rcel no es s\u00f3lo tristeza, l\u00e1grimas o rencor. Pedro Gonz\u00e1lez, un recluso, cuenta que Danny, otro de los reos que estudiaba en la universidad y sali\u00f3 en libertad, conoci\u00f3 en la UNA a una muchacha a quien le cont\u00f3 su problema. Le dijo que lo capturaron porque iba con un grupo de amigos cuando los quisieron asaltar. Uno de sus compa\u00f1eros dispar\u00f3 contra los delincuentes y a \u00e9l fue al \u00fanico que detuvieron.<\/p>\n\n\n\n<p>La confianza llev\u00f3 entonces a la mujer a viajar hasta la C\u00e1rcel Modelo para visitar a Danny. Naci\u00f3 en ese tiempo una relaci\u00f3n tal que a nadie le pareci\u00f3 extra\u00f1\u00f3 que quedaran juntos cuando \u00e9l sali\u00f3 libre. Lo malo es que sus ex compa\u00f1eros dicen que dej\u00f3 la universidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lea adem\u00e1s: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/asi-es-la-temible-carcel-del-chipote\/\">As\u00ed es la temible c\u00e1rcel del Chipote<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El experto nicarag\u00fcense en educaci\u00f3n, Miguel de Castilla, considera que esfuerzos como el los reos universitarios significan una esperanza para este pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMe llama la atenci\u00f3n la edad de estos se\u00f1ores. El t\u00edpico estudiante universitario nuestro anda entre 17 y 24 a\u00f1os o 18 y 26 a\u00f1os. Cuando hablamos de 36 a\u00f1os, estamos hablando de un adulto que puede tener tres, cuatro, o cinco hijos. Hay que preguntarse c\u00f3mo el sistema los va a recibir; \u00bfsi la sociedad va ser magn\u00e1nima con ellos? Para m\u00ed es algo muy importante y m\u00e1s cuando se examina las estad\u00edsticas de educaci\u00f3n\u00bb, opina De Castilla.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Reos-Universitarios2.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"2652\" height=\"1777\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Reos-Universitarios2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49499\" style=\"aspect-ratio:1;width:833px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Reos-Universitarios2.jpg 2652w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Reos-Universitarios2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Reos-Universitarios2.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Reos-Universitarios2.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 2652px) 100vw, 2652px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">En Nicaragua estudian en la universidad 12 de cada 100 de los j\u00f3venes entre 18 y 24 a\u00f1os que deber\u00edan estar en clases, seg\u00fan el experto. En Costa Rica, por ejemplo, lo hacen 20 de cada centenar y la poblaci\u00f3n es menor. En el pa\u00eds hay 110 mil universitarios. MAGAZINE\/ORLANDO VALENZUELA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En Nicaragua estudian en la universidad 12 de cada 100 de los j\u00f3venes entre 18 y 24 a\u00f1os que deber\u00edan estar en clases, seg\u00fan el experto. En Costa Rica, por ejemplo, lo hacen 20 de cada centenar y la poblaci\u00f3n es menor. En el pa\u00eds hay 110 mil universitarios.<\/p>\n\n\n\n<p>La diferencia es que mientras una gran parte escoge carreras relacionadas con servicios, los reos universitarios de Tipitapa se decidieron por carreras productivas. De Castilla sonr\u00ede cuando cita un ejemplo para ilustrar como anda de mal la escogencia de las carreras: \u00abEn turismo se van a tener dos estudiantes por cada cama de hotel. Hay 13 mil estudiantes de turismo y 4 mil 500 camas. Cada vez menos se enfocan en lo productivo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa observaci\u00f3n s\u00ed que han sido una excepci\u00f3n Mercado y C\u00e1rcamo. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de la escogencia de su carrera no les gusta so\u00f1arse en la n\u00f3mina de alguna empresa, porque ser\u00eda imperdonable consentir que su futuro no sea dirigir una microempresa del agro, despuntar desde el anonimato como hicieron cuando un grupo de estudiantes los miraba caminar por los pasillos con desconfianza. Cuando su historia era manejada como un secreto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los presos los llaman \u201cLos Universitarios\u201d y los universitarios les dicen \u00ablos presos\u00bb. Rehuyen todo el tiempo las c\u00e1maras de televisi\u00f3n, las fotograf\u00edas y todo lo que les regrese al pasado que los encarcel\u00f3, pero han llegado a la universidad siendo reos, despu\u00e9s de bachillerarse en un sistema educativo que existe tambi\u00e9n tras las rejas. Daniel Mercado y Ricardo C\u00e1rcamo tuvieron la oportunidad y se espera que sean licenciados en 2006<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":49498,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[4810,81],"class_list":["post-49497","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-la-modelo","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49497"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49497\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57663,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49497\/revisions\/57663"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}