{"id":49533,"date":"2019-12-16T10:13:17","date_gmt":"2019-12-16T16:13:17","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=49533"},"modified":"2024-01-04T18:57:38","modified_gmt":"2024-01-05T00:57:38","slug":"el-sandinismo-nos-robo-la-infancia-los-ninos-de-la-contra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-sandinismo-nos-robo-la-infancia-los-ninos-de-la-contra\/","title":{"rendered":"\u201cEl sandinismo nos rob\u00f3 la infancia\u201d: los ni\u00f1os de la Contra"},"content":{"rendered":"\n<p>A los 11 a\u00f1os, Enrique supo que la muerte de verdad exist\u00eda y aprendi\u00f3 a sentir deseos de venganza. Estaba en la vela de un t\u00edo paterno, muerto a manos de un vecino sandinista, cuando se le meti\u00f3 en la cabeza la idea de unirse a la guerra contra el Gobierno. Pero su padre, que ya pertenec\u00eda a las filas de la Resistencia Nicarag\u00fcense, le dijo que todav\u00eda no era tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuvo que esperar dos a\u00f1os antes de ingresar a la Contrarrevoluci\u00f3n, relata. Un d\u00eda de 1984, su pap\u00e1 le mand\u00f3 un breve recado: \u201cAhora s\u00ed pod\u00e9s. V\u00e1monos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La edad promedio de los integrantes de la Contra iba de 17 a 25 a\u00f1os; pero tambi\u00e9n hab\u00eda se\u00f1ores de 40 y 50, y ni\u00f1os de hasta 10 a\u00f1os que med\u00edan casi lo mismo que el fusil que cargaban. \u201cLa mayor\u00eda se iba con sus padres. Era un problema separarlos\u201d, afirma Luis Fley, antiguo comandante Johnson.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMuchos hombres mandaban a su mujer a los campos de refugiados que ten\u00edamos en Honduras y los hijos ya grandes se iban con ellos. De 13, 14, hasta de 12 a\u00f1os, pero no era recomendable, nosotros no recomend\u00e1bamos eso\u201d, sostiene. Eran chavalos que no se sent\u00edan bien en refugios cercados porque estaban \u201cacostumbrados a la vida del campo\u201d y entraban a la Contra \u201ccon el consentimiento de sus padres\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no siempre era as\u00ed. Muchos j\u00f3venes, como Migdonio L\u00f3pez, hoy de 49 a\u00f1os, se unieron a la Contrarrevoluci\u00f3n aunque sus familias trataron de convencerlos de que se quedaran en casa.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Ni\u00f1os-Contras-2-e1575685900119.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1145\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Ni\u00f1os-Contras-2-e1575685900119.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49539\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ni\u00f1o contra en 1987. Las circunstancias empujaron a cientos de menores de edad a tomar parte en alguno de los dos bandos del conflicto armado. Ah\u00ed dejaron la ni\u00f1ez y la inocencia. FOTO \/ CORTES\u00cdA DE BILL GENTILE<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>A \u00e9l le pidieron que no se metiera a problemas, pero en el pueblo ya muchos se hab\u00edan marchado a la guerra y \u00e9l decidi\u00f3 seguirles los pasos. En la escuela le daba clases un profesor cubano que solo hablaba de pol\u00edtica y comunismo, las confiscaciones estaban a la orden del d\u00eda y en las calles se sent\u00eda que \u201cla cosa se estaba poniendo fea\u201d. Hab\u00eda que tomar un bando en el conflicto. \u201cHicimos un grupo de gente y decidimos agarrar el camino de la monta\u00f1a cuando escuchamos de los milpas, los primeros que se levantaron\u201d, recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p>El ej\u00e9rcito de la Contrarrevoluci\u00f3n no ten\u00eda un sistema de reclutamiento. El ingreso era voluntario. \u201cLa represi\u00f3n del Frente era la mejor arma para que la gente se fuera a la Contra, no ten\u00edamos que andar convenciendo a nadie\u201d, dice Fley. \u201cSe iban para evitar la represi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De esa manera cientos de ni\u00f1os terminaron de voluntarios en el conflicto armado. \u201cEl sandinismo nos rob\u00f3 la infancia\u201d, lamenta Enrique. Treinta a\u00f1os despu\u00e9s del fin de la guerra, sigue usando su seud\u00f3nimo de combatiente para ocultar su verdadero nombre. Teme que el \u201cenemigo\u201d, como todav\u00eda llama al Frente Sandinista, tome represalias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Enrique trabaj\u00f3 en radiocomunicaciones. Interceptaba los mensajes del ej\u00e9rcito sandinista, conformado en su mayor\u00eda por cachorros reclutados en las ciudades para el Servicio Militar, y los decodificaba para pas\u00e1rselos a las tropas de la Contra. Nombres raros, letras raras, letras combinadas con n\u00fameros raros que \u00e9l, de alguna manera, sab\u00eda descifrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que entr\u00f3 a la base de entrenamiento se separ\u00f3 de su padre. \u201cAh\u00ed ya caminabas solo, cada quien a desempe\u00f1arse en la funci\u00f3n que le correspond\u00eda. Si te tocaba la misma tropa quedaban juntos, pero generalmente era j\u00f3venes con j\u00f3venes y adultos con adultos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque su trabajo de radioperador era bastante tranquilo, s\u00ed particip\u00f3 en hostilidades. Nadie est\u00e1 seguro en una guerra y cuando \u201cvas caminando el hostigamiento es constante\u201d, explica. \u201cDesde el momento que te integr\u00e1s a un movimiento armado&#8230; No sab\u00e9s la hora ni el momento. Todo es que te encuentre el enemigo y se rompen fuegos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Era extra\u00f1o que un ni\u00f1o pensara tanto en la muerte. De vez en cuando los chavalos del campamento jugaban con una pelota, pero nunca olvidaban que estaban en guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cImaginate que a los 11 a\u00f1os est\u00e1s en una vela de un pariente, que sab\u00e9s qui\u00e9n fue el que te lo mat\u00f3, que el que te lo mat\u00f3 vive a una cuadra. Son marcas que te quedan\u201d, se\u00f1ala Enrique. \u201cEn ese momento tu vida ya no es un juego, ya no es un deporte, no es tratar de llegar a unas olimpiadas, no es llegar a ser un ingeniero, sino c\u00f3mo vas a vengar la muerte de tu familiar asesinado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de que entr\u00f3 a la Resistencia, fueron asesinados cuatro miembros m\u00e1s de su familia. Ninguno de ellos era militar.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1986 mataron a otro de sus t\u00edos, cuando colocaron una mina en la propiedad de su abuelo paterno, que era paso de combatientes de la Contrarrevoluci\u00f3n. Y en 1988 emboscaron a ese mismo abuelo cuando se encontraba con dos de sus nietos, ni\u00f1os de 10 y 11 a\u00f1os de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>Enrique est\u00e1 seguro de que el Frente Sandinista se ensa\u00f1\u00f3 con su familia porque se pensaba que \u201cquienes no estaban con ellos, estaban en contra de ellos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa mayor parte de los miembros de la Contra eran j\u00f3venes de origen campesino. Inclusive estaban entre la adolescencia y la ni\u00f1ez. Hab\u00eda ni\u00f1os de 12 a\u00f1os, de 10 a\u00f1os, cuando yo ingres\u00e9 ten\u00eda 17 a\u00f1os. Nos agrupamos en peque\u00f1as c\u00e9lulas\u201d, cuenta Maximino Rodr\u00edguez, excombatiente de la Contra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNosotros respetamos los derechos humanos\u201d, asegura. \u201cCuando agarr\u00e1bamos a un chavalo cachorro le dec\u00edamos que se hiciera contras y se cruzaba. \u00a1Eran cantidades de muchachos! El ej\u00e9rcito sandinista era un ej\u00e9rcito forzado, mientras que el de nosotros era de chavalos voluntarios, j\u00f3venes campesinos que conoc\u00edan bien el terreno\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al terminar la guerra \u2014dice Maximino\u2014 los contras fueron \u201cabandonados\u201d. \u201cNi\u00f1os y ni\u00f1as que solo sab\u00edan volar tiros y les dieron tierras, no sab\u00edan qu\u00e9 hacer con esa tierra. Muchos de nosotros entramos tan peque\u00f1os que no trabajamos en otra cosa que no fuera la guerra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos todav\u00eda se dedican al oficio que aprendieron en los a\u00f1os del conflicto armado, porque se procuraba que los m\u00e1s j\u00f3venes no participaran en los combates m\u00e1s violentos y ayudaran en otras tareas. El mejor ejemplo es el de los odont\u00f3logos que aprendieron a sacar muelas en las cl\u00ednicas de la Resistencia. \u201cTe vas a Bocay, a El Cu\u00e1, a Waslala, Wiwil\u00ed y los odont\u00f3logos de esa zona todos fueron de la Contra\u201d, asegura Luis Fley.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando era un ni\u00f1o, Migdonio L\u00f3pez cre\u00eda que la guerra iba a ser \u201cmuy f\u00e1cil\u201d, pero aprendi\u00f3 que andar en la monta\u00f1a \u201ctiene un costo grande\u201d. Pele\u00f3 en el Frente Norte y en el Frente Sur. Vio caer a muchos de sus compa\u00f1eros, casi tan j\u00f3venes como \u00e9l. A los 12 a\u00f1os estaba dispuesto a \u201cofrendar la vida\u201d para que \u201cNicaragua fuera libre\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/300-MAG-NI\u00d1OSCONTRAS-1.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"7961\" height=\"6759\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/300-MAG-NI\u00d1OSCONTRAS-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49535\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/300-MAG-NI%C3%91OSCONTRAS-1.jpg 7961w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/300-MAG-NI%C3%91OSCONTRAS-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/300-MAG-NI%C3%91OSCONTRAS-1.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/300-MAG-NI%C3%91OSCONTRAS-1.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 7961px) 100vw, 7961px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ni\u00f1os de la Contrarrevoluci\u00f3n se movilizan en la monta\u00f1a cargando fusiles y pesadas mochilas.<br>FOTO \/ CORTES\u00cdA DE BILL GENTILE<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cientos de ni\u00f1os campesinos se unieron a las filas de la Resistencia Nicarag\u00fcense. Muchos iban siguiendo los pasos de sus padres, otros\u00a0 ingresaron a pesar de que sus familias estaban en contra<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":49540,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[4934,2966],"class_list":["post-49533","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-anos-80","tag-contrarrevolucion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49533"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49533\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58819,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49533\/revisions\/58819"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49540"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}