{"id":49652,"date":"2004-08-29T17:27:40","date_gmt":"2004-08-29T23:27:40","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=49652"},"modified":"2023-12-13T17:09:52","modified_gmt":"2023-12-13T23:09:52","slug":"el-sastre-de-la-ropa-blindada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-sastre-de-la-ropa-blindada\/","title":{"rendered":"El sastre de la ropa blindada"},"content":{"rendered":"\n<p>Una peligrosa escena de rutina. \u00abCuando cuente hasta tres se tapa los o\u00eddos\u00bb, recomienda Miguel Caballero mientras grad\u00faa su rev\u00f3lver 38 y apunta al hombre de ojos claros que tiene a menos de dos metros. \u00abUno, dos, tres\u00bb y en el siguiente segundo el golpe seco de la bala, que Caballero dispar\u00f3 a quemarropa, se clava a la altura del abdomen, en la chaqueta de cuero caf\u00e9 que lleva puesta el hombre de ojos claros, quien en actitud de condenado a muerte infinitas veces recibi\u00f3 el tiro casi sin inmutarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin parpadear, con las manos puestas hacia atr\u00e1s. Una vez m\u00e1s, el hombre no se desploma ni chilla de dolor. El panel interno de la chaqueta cazadora retiene el proyectil con \u00e9xito. La demostraci\u00f3n ha finalizado. Con una sonrisa triunfalista, Caballero se acerca a su blanco. Saca la bala apachurrada y todav\u00eda caliente de la chaqueta. Para que no se dude que es real la hace circular de mano en mano entre los tres delegados de la Embajada de China. \u00abSi quiere, hacemos la prueba a uno de ustedes\u00bb, les dice chistoso. \u00abNo, glacias\u00bb, responde uno de los chinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al anfitri\u00f3n no le extra\u00f1a la respuesta, la habr\u00e1 escuchado muchas veces en el tiempo que lleva dise\u00f1ando ropa blindada en Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>Caballero entr\u00f3 al negocio de la ropa blindada en la primera mitad de la d\u00e9cada de los noventa, en Bogot\u00e1. Por esos a\u00f1os, el gobierno colombiano libraba una guerra sin tregua con los c\u00e1rteles del narcotr\u00e1fico encabezados por Pablo Escobar. Alrededor de 30,000 asesinatos al a\u00f1o se facturaban en ese pa\u00eds por cuenta del conflicto, que todav\u00eda hoy aqueja a Colombia. Esto propici\u00f3 el desarrollo de la industria del blindaje y la seguridad (veh\u00edculos, ventanas, escoltas).<\/p>\n\n\n\n<p>Caballero, que estudiaba Administraci\u00f3n de Empresas en Los Andes, la universidad m\u00e1s cara de Bogot\u00e1, se inquiet\u00f3 al ver que sus adineradas compa\u00f1eras de clases, las que sol\u00edan transportarse en carros blindados para evitar atentados, quedaban indefensas al bajarse de los veh\u00edculos. Sonde\u00f3 y averigu\u00f3 que la mayor\u00eda prefer\u00eda quedar as\u00ed, antes de ponerse un pesado y antiest\u00e9tico chaleco antibalas. No la pens\u00f3 dos veces. Asumi\u00f3 una deuda de 10 d\u00f3lares con su mam\u00e1 y con ese capital semilla hizo la primera chaqueta blindada de moda, que luego vendi\u00f3 en 300,000 pesos colombianos de la \u00e9poca, unos 120 d\u00f3lares actuales.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/miguel5.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"423\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/miguel5.jpg\" alt=\"Miguel Caballero\" class=\"wp-image-49654\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/miguel5.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/miguel5.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los chalecos para polic\u00edas y soldados del Ej\u00e9rcito son dos de las l\u00edneas de producci\u00f3n del taller de Caballero. MAGAZINE\/ALVARO INOSTROZA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Armani de las balas<\/h2>\n\n\n\n<p>En su pa\u00eds los medios locales no tardaron en bautizarlo como el \u00abArmani de las balas\u00bb, por la peculiaridad de hacer ropa de moda protegida. Sus prendas se volvieron un boom en Colombia y en otros pa\u00edses. Actualmente tiene representantes en 12 pa\u00edses donde ha distribuido 32,000 piezas. Est\u00e1 en toda Centroam\u00e9rica, menos Nicaragua. Explica que a partir de los sucesos del 11 de septiembre, el sentimiento de inseguridad se apoder\u00f3 de medio mundo, y la demanda de su vestuario especial creci\u00f3 mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>Caballero recuerda que su primera chaqueta pesaba alrededor de 4.8 kilos. Ahora ha reducido enormemente el peso en algunas piezas. La camiseta que lleva debajo de su camisa azul a cuadros pesa un kilo y, seg\u00fan \u00e9l, lo protege del impacto de armas cortas y medias como rev\u00f3lver 38 o una ametrallado Uzi. La \u00faltima vez que lo protegi\u00f3 fue hace poco en Venezuela. Durante un programa de televisi\u00f3n el presentador quiso probar el grado de protecci\u00f3n de sus chalecos y le dispar\u00f3 sin avisar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMenos mal que andaba mi camiseta\u00bb, dice con una sonrisa de impulsadora de producto de supermercado. La calidad de la ropa que se confecciona, a base de mezclar poliester y nylon, ha sido reconocida por el Instituto Nacional de Justicia (INJ) de Estados Unidos y por el ISO-9001, adonde manda a probar cada nueva prenda, que cuesta lo que puede valer un traje de alta costura, entre 190 y 1,900 d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, contrario al vestuario de alta costura en el que un tijeretazo o una hilacha de m\u00e1s, puede provocar como m\u00e1ximo que el costurero pierda clientela y prestigio, en la ropa especial de este modisto, un error puede ser fatal. Es porque &#8216;en este negocio no hay grises. Es blanco o negro\u00bb, dice tajante. Despu\u00e9s del incidente en el programa venezolano, no ha tenido necesidad \u2014ni espera tenerla\u2014 de probar su ropa m\u00e1s all\u00e1 del taller. En un video publicitario en el que por ocho minutos se promocionan las diferentes l\u00edneas de producci\u00f3n del taller de Caballero, se hace gala de un traje de desminado, hecho especialmente para las Fuerzas Armadas de Colombia, que ya fue puesto a prueba y le salv\u00f3 la vida a un soldado. El heroico traje, con m\u00e1s huecos que un colador, se exhibe ahora en la sala de reuniones de la f\u00e1brica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Calzoncillos contra cuchillos<\/h2>\n\n\n\n<p>La ropa que sale del taller de Caballero la lleva puesta desde el presidente colombiano, \u00c1lvaro Uribe, quien hace siete meses estren\u00f3 una guayabera blanca blindada que pesa un kilo, hasta prisioneros para quienes dise\u00f1\u00f3 calzoncillos a prueba de cuchillos de acero, un producto que ha tenido m\u00e1s demanda en Espa\u00f1a que en Am\u00e9rica Latina. Tambi\u00e9n cargan sus modelos blindados el actual alcalde de Bogot\u00e1, Luis Garz\u00f3n, y el anterior, Antanas Mockus, quien desfil\u00f3 por las avenidas capitalinas con un chaleco antibalas a lo Chapul\u00edn Colorado, con un coraz\u00f3n rojo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay otros presidentes de la regi\u00f3n que se visten con las prendas de Caballero, pero por seguridad evita revelar sus nombres. Entre los regalos de boda que recibieron el pr\u00edncipe de Asturias, Felipe Borb\u00f3n, y su esposa Letizia Ortiz, se cuentan un par de chaquetas blindadas con el sello de este colombiano. \u00abTodav\u00eda no s\u00e9 si se las han puesto\u00bb, dice.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el suyo es un negocio de protecci\u00f3n, Caballero no parece un hombre tan prevenido. Si la recepcionista se descuida, \u00e9l mismo contesta las llamadas y concierta las citas con los clientes o con quien lo busca. Su taller, situado en un barrio al noroccidente de Bogot\u00e1, es una casona vieja, a la que se entra tras pasar por un par de esclusas de acero, l\u00f3gicamente blindadas. Y aunque no es as\u00ed, en el resto de la f\u00e1brica de 62 empleados, se tiene la impresi\u00f3n que todo ah\u00ed respira seguridad, que hay c\u00e1maras por donde quiera y que los muebles son a prueba de todo. Eso s\u00ed, es casi un requisito indispensable para los trabajadores la prueba de fuego por la que pas\u00f3 el hombre de ojos claros. \u00abNo podemos vender algo que no probamos\u00bb, aclara.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/miguel4.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"509\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/miguel4.jpg\" alt=\"Miguel Caballero\" class=\"wp-image-49655\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/miguel4.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/miguel4.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">El modisto muestra el cat\u00e1logo de la ropa de moda que hace de acuerdo con el gusto del cliente. MAGAZINE\/\u00c1LVARO INOSTROZA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En la min\u00fascula sala de recepci\u00f3n, en un jueves cualquiera, no caben los invitados. Adem\u00e1s de los tres chinos, que pasan a la sala de reuniones a la par del pol\u00edgono, donde se prueba la ropa, est\u00e1n dos venezolanos, que por la estrechez del espacio, son llevados al segundo piso. Caballero, que de modista fashion no tiene nada ni en su atuendo ni en sus formas, atiende unos minutos a los chinos. Luego, sube y se est\u00e1 otro rato con los venezolanos, que han llegado a finiquitar una compra. El modisto, que a pesar de las subidas y bajadas mantiene su complexi\u00f3n recia, dice que cuando no est\u00e1 en la f\u00e1brica anda viajando. \u00abMi familia es la que sufre\u00bb, dice. Hace poco estuvo en una feria de modas en Miami, donde \u00abconoc\u00ed a varios nicarag\u00fcenses\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La clientela de Caballero no puede ser cualquiera. Solo le vende a empresas e instituciones reconocidas, y en el caso colombiano, autorizados por la Superintendencia de Vigilancia del Ej\u00e9rcito. Es una forma de evitar que la guerrilla colombiana, en guerra desde hace 40 a\u00f1os, proteja a su gente con la marca Miguel Caballero. \u00abNo les vendo a ellos por \u00e9tica\u00bb, dice este sastre contra balas, quien probablemente en estos momentos le est\u00e9 disparando a la guayabera o a la chaqueta que lleve puesta el hombre de ojos claros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace doce 12 a\u00f1os el bogotano Miguel Caballero ingeni\u00f3 un negocio que solo pod\u00eda nacer en un pa\u00eds violento como Colombia: fabricar ropa blindada. Por eso se le conoce como el Armani de las balas.<br \/>\nEn el taller de Caballero se confecciona desde una guayabera para un pol\u00edtico de tierra tropical hasta calzoncillos contra pu\u00f1ales de acero. Hoy la demanda de sus prendas crece al ritmo de la inseguridad en la regi\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":49653,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[4788,4789,4787],"class_list":["post-49652","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-colombia","tag-pablo-escobar","tag-ropa-blindada"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49652"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49652\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57563,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49652\/revisions\/57563"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49653"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}