{"id":50039,"date":"2005-09-25T18:32:04","date_gmt":"2005-09-25T23:32:04","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=50039"},"modified":"2023-12-18T02:31:22","modified_gmt":"2023-12-18T08:31:22","slug":"recuerdos-del-gran-hotel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/recuerdos-del-gran-hotel\/","title":{"rendered":"Recuerdos del Gran Hotel"},"content":{"rendered":"\n<p>En la edici\u00f3n del 29 de agosto de 1891 el Diario de la Capital anuncia que el Gran Hotel se ofrece como \u00abel mejor establecimiento de este g\u00e9nero que existe en el pa\u00eds. Lujosos salones con comedores p\u00fablicos y privados. Servicio a la europea, comida a la carta. Espaciosos salas de billares franceses e ingleses. Buenos ba\u00f1os de aspersi\u00f3n, precios m\u00f3dicos. Direcci\u00f3n: Una cuadra al sur del Palacio Nacional. Propietario: S. Lupone\u00bb. Por el apellido de su propietario, un inmigrante italiano de apellido Lupone este establecimiento se conoc\u00eda como Hotel Lupone.<\/p>\n\n\n\n<p>Diecis\u00e9is a\u00f1os m\u00e1s tarde, una cr\u00f3nica period\u00edstica de principios del siglo XX da cuenta que a las seis de la tarde del 23 de noviembre de 1907, el entonces Hotel Lupone recibi\u00f3 a uno de sus m\u00e1s dignos hu\u00e9spedes, pues ese d\u00eda arrib\u00f3 a la capital el tren expreso que tra\u00eda al \u00abPr\u00edncipe de las Letras Castellanas\u00bb, Rub\u00e9n Dar\u00edo. La ciudad de Managua estaba engalanada y m\u00e1s de cinco mil personas lo esperaban en la estaci\u00f3n, unas para saludarlo y otras para conocerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Rub\u00e9n sali\u00f3 al and\u00e9n del tren, no pudo andar, pues la multitud lo abraz\u00f3 y lo levant\u00f3 en peso llev\u00e1ndolo en medio de v\u00edtores hasta el Hotel Lupone, donde el poeta Manuel Maldonado pronunci\u00f3 el discurso de bienvenida, que Dar\u00edo contest\u00f3 agradecido.<\/p>\n\n\n\n<p>El Gran Hotel o Lupone, de aquel tiempo, era peque\u00f1o, confortable pero de madera, raz\u00f3n por la cual no resisti\u00f3 el incendio que se desat\u00f3 posterior al cataclismo que destruy\u00f3 la capital la ma\u00f1ana del Martes Santo de 1931.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puede interesarle: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/cine-gonzalez-una-historia-escrita-con-fuego\/\">Cine Gonz\u00e1lez: Una historia escrita con fuego<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de aquel terremoto, un cafetalero de Carazo, Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez, dispuso comprar unos terrenos que inclu\u00edan el sitio donde estuvo el antiguo Hotel Lupone y luego decidi\u00f3 construir en el mismo lugar un hotel que llevara el nombre de Gran Hotel y en el otro extremo del terreno construy\u00f3 el Teatro Gonz\u00e1lez, seg\u00fan cuenta Cedrick Watson Becklin, bisnieto de Gonz\u00e1lez.<\/p>\n\n\n\n<p>Con evidente orgullo explica que su bisabuelo fue quien originalmente construy\u00f3 el edificio que actualmente se ve. Su construcci\u00f3n estuvo bajo la supervisi\u00f3n de Pablo Dambach, quien era un famoso arquitecto de aquella \u00e9poca. Era muy moderno para su tiempo y fue uno de los primeros en utilizar concreto, que era un material nuevo en la construcci\u00f3n. \u00abCreo que eso fue lo que le ayud\u00f3 a resistir el terremoto de 1972\u00bb, opina Cedrick.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los cuarenta a\u00f1os que funcion\u00f3 el nuevo Gran Hotel, entraron como hu\u00e9spedes muchas figuras de la far\u00e1ndula internacional como Agust\u00edn Lara, Daniel Santos, Bienvenido Granda, Mario Moreno \u00abCantinflas\u00bb, Pedro Vargas, Los Churumbeles de Espa\u00f1a, Roberto Carlos y otros como el aventurero y aviador norteamericano Jimmy \u00c1ngel, quien en 1937 descubri\u00f3 las cataratas m\u00e1s altas del mundo en Venezuela, a las que bautiz\u00f3 con su propio nombre, Salto del \u00c1ngel.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero quiz\u00e1s el hu\u00e9sped m\u00e1s extra\u00f1o que tuvo el Gran Hotel, seg\u00fan Cedrick, fue el multimillonario Howard Hughes, quien por tres d\u00edas se hosped\u00f3 all\u00ed con toda su comitiva, quiz\u00e1s en busca de privacidad, hasta que fue descubierto por periodistas y se traslad\u00f3 al Hotel Intercontinental, de donde varios meses despu\u00e9s sali\u00f3 huyendo la noche del terremoto de 1972.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puede interesarle: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/y-llego-el-peladito\/\">Y lleg\u00f3 el peladito<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque estaba peque\u00f1o, Cedrick recuerda algunos detalles del edificio donde pas\u00f3 su infancia. \u00abMe acuerdo que al entrar estaba el lobby o sal\u00f3n principal, all\u00ed hab\u00eda sillas y un juego de sof\u00e1s muy c\u00f3modo, un piano que tocaba un se\u00f1or de la Costa Atl\u00e1ntica de apellido Watson. A la derecha, estaba un peque\u00f1o bar, atr\u00e1s estaba la piscina, que era de tama\u00f1o ol\u00edmpico, con muchas mesas alrededor y hab\u00eda balcones con toldos contra la lluvia que miraban hacia la piscina por dentro y tambi\u00e9n hacia la calle.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Hotel-Lupone-.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"463\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Hotel-Lupone-.jpg\" alt=\"Hotel Lupone\" class=\"wp-image-50041\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Hotel-Lupone-.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Hotel-Lupone-.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">El terremoto de 1931 puso fin al antiguo Hotel Lupone, que estuvo en el mismo lugar donde se construy\u00f3 el Gran Hotel, tambi\u00e9n destruido por otro terremoto, el de diciembre de 1972. ARCHIVO<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Al fondo, estaba el comedor principal y a mano derecha hab\u00eda un comedor especial para ni\u00f1os que se llamaba El Carrusel, pintado en rosado, que ten\u00eda un juego de caballitos con m\u00fasica y daba vueltas. Al lado izquierdo estaba la barber\u00eda y despu\u00e9s segu\u00edan varias tiendas de regalos, una cl\u00ednica dental, la oficina del abogado Leonte Valle L\u00f3pez, la escuela de danza de Ad\u00e1n Castillo y otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>El periodista e historiador Roberto S\u00e1nchez form\u00f3 parte de la carnada de asiduos visitantes al Gran Hotel preterremoto, ya que para esa \u00e9poca se ganaba unos realitos como secretario notificador del doctor Marcos Castillo. \u00abYo llegaba a beber guaro y a bailar a la tertulia de los s\u00e1bados. Eso era como ley. Ir a la tertulia del Gran Hotel, posiblemente la tertulia de m\u00e1s duraci\u00f3n que hab\u00eda en la vieja Managua y despu\u00e9s de eso iba a curiosear a las chavalas en vestidos de ba\u00f1o a la orilla de la piscina, porque all\u00ed llegaban mujeres lindas. De all\u00ed sal\u00edamos bolos todos los s\u00e1bados\u00bb, recuerda S\u00e1nchez.<\/p>\n\n\n\n<p>Como an\u00e9cdota curiosa, S\u00e1nchez cuenta que \u00abfrente a la acera del Gran Hotel se pusieron las primeras prostitutas que anduvieron a pie en Managua y la gente les puso el nombre de golondrinas, ya que por la tarde, desde la esquina del Palacio Nacional y frente al Gran Hotel, los cables del tendido el\u00e9ctrico se llenaban de miles de golondrinas. Entonces era una jodedera, porque al que iba abajo lo cagaban, la gente les tiraba bombas para espantarlas, pero se iban y ven\u00edan de vuelta otra vez, entonces cuando surgieron las prostitutas la gente les puso las golondrinas\u00bb. Uno que conoci\u00f3 y tuvo del pelo a muchos hu\u00e9spedes del hotel fue don Donaldo Jos\u00e9 Barquero, de 73 a\u00f1os, quien desde un 6 de noviembre de 1956 entr\u00f3 a trabajar como peluquero en la barber\u00eda de la esquina sureste del edificio.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Donaldo, quien tambi\u00e9n es un entusiasta gallero, recuerda que para entonces \u00e9l ten\u00eda 24 a\u00f1os y entre los personajes que conoci\u00f3 est\u00e1n Libertad Lamarque, que cant\u00f3 en el Gran Hotel; Agust\u00edn Lara, Los Churumbeles de Espa\u00f1a, \u00abCantinflas\u00bb y Pedro Vargas, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puede interesarle: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/cines-de-ayer-2\/\">Cines de ayer<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPedro Vargas sal\u00eda con nosotros, \u00bfsabe?\u00bb, dice con un poco de orgullo y nostalgia. \u00abEsperaba que termin\u00e1ramos de trabajar a las ocho de la noche y nos llevaba a la carne asada o al Malec\u00f3n para ir a ver cualquier cosa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El terremoto de 1972 fue una de las duras experiencias que le toc\u00f3 vivir a don Donaldo, ya que esa noche \u00e9l estaba durmiendo a s\u00f3lo cuatro cuadras y media abajo del Teatro Gonz\u00e1lez, sobre la calle Momotombo. \u00abNo s\u00e9 c\u00f3mo estoy vivo todav\u00eda, si me cay\u00f3 la casa encima\u00bb, relata.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro episodio que don Donaldo nunca olvida es la \u00abtoma\u00bb del Gran Hotel el 22 de enero de 1967, cuando Fernando Ag\u00fcero y otros l\u00edderes del Partido Conservador se refugiaron en este local despu\u00e9s que la Guardia Nacional termin\u00f3 en masacre una manifestaci\u00f3n pol\u00edtica de ese partido.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese domingo 22, don Donaldo estaba en un torneo de gallos jugando con colegas de Granada, Le\u00f3n, Chinandega y Managua, entre los que se encontraban algunos guardias nacionales, como el tristemente c\u00e9lebre Moralitos y otros, cuando de pronto una patrulla de la Guardia lleg\u00f3 y suspendi\u00f3 el juego, ordenando que todos se fueran a sus casas. Don Donaldo y varios compa\u00f1eros que iban manchados de sangre de los gallos heridos tuvieron problemas en cada uno de los retenes que ten\u00eda la Guardia en toda la ciudad, pero los salv\u00f3 uno de los galleros que iba con ellos que tambi\u00e9n era guardia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda de 1961 lleg\u00f3 al Gran Hotel C\u00e9sar Andrade Escobar, formando parte de la compa\u00f1\u00eda de espect\u00e1culos Bikinis Girl. Aquella caravana art\u00edstica llevar\u00eda a Andrade hasta Rep\u00fablica Dominicana, pero ante el incumplimiento de pago del empresario decidi\u00f3 quedarse en Nicaragua para regresar a su pa\u00eds y desde entonces se dedic\u00f3 a hacer lo que mejor sabe: cantar boleros y salsa.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante muchos a\u00f1os Andrade deleit\u00f3 con su voz a los hu\u00e9spedes y clientes que llegaban a las tertulias que se armaban en el Gran Hotel, donde tuvo la oportunidad de conocer a otros artistas que llegaban a pasar una temporada de espect\u00e1culos en Nicaragua. \u00abEn una ocasi\u00f3n me encontr\u00e9 con Cantinflas , cuenta Andrade<\/p>\n\n\n\n<p>Ya estaba por salir de la presentaci\u00f3n, a las ocho de la noche, cuando \u00e9l lleg\u00f3 y se qued\u00f3 viendo el show. Era una persona que ten\u00eda la cualidad de ser bien abierto con todo el mundo, y platicamos un rato\u00bb, agrega Andrade, quien ya es nica y sigue cantando, pero ahora lo hace todos los viernes en el Mar\u00eda Bonita, de las ocho de la noche en adelante, \u00abhasta que la gente se aburra\u00bb, dice con una amplia sonrisa.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/El-Gran-Hotel.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"497\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/El-Gran-Hotel.jpg\" alt=\"Centro Cultural Managua\" class=\"wp-image-50044\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/El-Gran-Hotel.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/El-Gran-Hotel.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">As\u00ed luce hoy el Centro Cultural Managua, remodelado sobre la misma estructura de lo que antes fuera el Gran Hotel. MAGAZINE\/ORLANDO VALENZUELA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Testigos fieles de los tiempos de gloria del Gran Hotel fueron do\u00f1a Juana Mart\u00ednez Acosta y sus hijas, fundadoras de la famosa carne asada del Gran Hotel ubicada frente a la esquina del c\u00e9lebre hotel, lugar donde se instalaron a principios de 1959.<\/p>\n\n\n\n<p>Do\u00f1a Martha Acosta, hija menor de do\u00f1a Juana, mientras le da vueltas a varias piernas y pechugas de pollo que tiene en la estufa de su caramanchel de carne asada, recuerda que cuando ella sal\u00eda del colegio llegaba a ayudarle a su mam\u00e1 y sus hermanas mayores a preparar la carne, las tortillas, el gallo pinto, la ensalada y dejar listo todo para luego trasladarse frente al Gran Hotel, donde desde las cinco de la tarde hasta el amanecer empezaban a asar y vender en hojas y papel de envolver la m\u00e1s rica y tradicional carne asada de la vieja Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAhora ha salido un mont\u00f3n de gente que vende carne asada, ponen cuatro sillas y ya se dicen del Gran Hotel, pero nosotras somos las verdaderas hijas de la verdadera fundadora de la carne asada del Gran Hotel\u00bb, afirma do\u00f1a Martha con un gesto de modestia mal disimulada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puede interesarle: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/roberto-clemente-el-21\/\">Clemente, el 21<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para do\u00f1a Martha, esos tiempos son inolvidables, pues en esa \u00e9poca conoci\u00f3 a muchos artistas de fama internacional que llegaban a hospedarse al Gran Hotel y que en ocasiones, para romper la rutina de la comida a la carta, sal\u00edan a la acera de enfrente a comer carne asada en medio del bullicio de la gente y de los pitos de los carros.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os setenta hab\u00eda un restaurante que se llamaba Los Gauchos, entonces a la carne asada del Gran Hotel le dec\u00edan los gauchos parados, porque la gente com\u00eda de pie a la orilla de las panas y las estufas. \u00abMe acuerdo que en una ocasi\u00f3n lleg\u00f3 Bienvenido Granda y mi mam\u00e1 le sirvi\u00f3 su comida y como s\u00f3lo hab\u00eda una banca y tanta gente, \u00e9l agarr\u00f3 su paquete y se puso a comer de pie, como los dem\u00e1s\u00bb, asegura do\u00f1a Martha.<\/p>\n\n\n\n<p>Su hermana, do\u00f1a Rosa Victoria, de 71 a\u00f1os, a\u00f1ade que cuando su mam\u00e1 ten\u00eda el negocio frente al Gran Hotel, en ocasiones se vend\u00edan hasta 1,100 libras de carne en un solo d\u00eda, gracias al apoyo que todas sus hermanas le daban a do\u00f1a Juana, quien muri\u00f3 un a\u00f1o antes del terremoto del 72. Sin ning\u00fan gesto de jactancia, m\u00e1s bien con t\u00edmida modestia, cuenta que a ese lugar llegaba a comer gente de todas las clases sociales, sobre todo despu\u00e9s de la salida de las pel\u00edculas de largometraje de los cines de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puede interesarle: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/perfil\/pancho-mambo-2\/\">Pancho Mambo<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAll\u00ed lleg\u00f3 a comer Roberto Carlos y cuando Mario Moreno `Cantinflas&#8217; se hosped\u00f3 en el Gran Hotel, \u00e9l llamaba a todos los chavalos, los lustradores, vende peri\u00f3dicos y vende caramelos y ped\u00eda comida para todos y todos com\u00edan y \u00e9l pagaba\u00bb, refiere do\u00f1a Rosa Victoria quien junto a su hermana mayor, Mar\u00eda de Jes\u00fas, atiende el puesto de carne asada que tienen actualmente una cuadra arriba de la entrada al Hospital Alem\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>La historia del Gran Hotel no s\u00f3lo es de celebridades, alegr\u00eda, nostalgias, tertulias, pachangas y recuerdos buc\u00f3licos, pues tambi\u00e9n registra hechos tr\u00e1gicos, como el ocurrido la tarde en que Agust\u00edn Lara se present\u00f3 en el Teatro Gonz\u00e1lez y al regresar se enter\u00f3 que en la piscina del hotel se hab\u00eda ahogado una ni\u00f1ita, hija de un matrimonio muy conocido. Ese hecho le impresion\u00f3 tanto que despu\u00e9s escribi\u00f3 una conmovedora canci\u00f3n que llam\u00f3 <em>Mu\u00f1equita linda.<\/em> Tambi\u00e9n existe el rumor del supuesto romance de un Presidente de Nicaragua que muri\u00f3 de un paro card\u00edaco en una de sus habitaciones cuando se aprestaba a viajar al extranjero con una amiga.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Reproduci\u00f3n-Piscina-del-Gran-Hotel1.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"417\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Reproduci\u00f3n-Piscina-del-Gran-Hotel1.jpg\" alt=\"Piscina del Gran Hotel \" class=\"wp-image-50043\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Reproduci%C3%B3n-Piscina-del-Gran-Hotel1.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Reproduci%C3%B3n-Piscina-del-Gran-Hotel1.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ambiente de la piscina del Gran Hotel recreada por el pintor Salvador Castillo. MAGAZINE<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>El Gran Hotel, con sus tertulias, fiestas a la orilla de la piscina y grandes personajes entrando y saliendo de sus habitaciones, dej\u00f3 de existir con el terremoto de diciembre de 1972 y durante muchos a\u00f1os sus ruinas estuvieron abandonadas. Actualmente funciona como Centro Cultural Managua, gracias al apoyo de Noruega y Dinamarca que ayudaron en la reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Bayardo Mart\u00ednez, director, explic\u00f3 que el Centro Cultural Managua (CCM) fue concebido como la gran casa del artista nacional y depende del Instituto Nicarag\u00fcense de Cultura (INC).<\/p>\n\n\n\n<p>Mart\u00ednez explic\u00f3 que el CCM se inaugur\u00f3 el 16 de marzo de 1994 contando con siete galer\u00edas de arte para que los artistas expongan sus obras, un anfiteatro con capacidad para 500 personas, ubicado encima de donde era la piscina, y el sal\u00f3n de los arcos, con capacidad para 200 personas; una galer\u00eda hacia afuera y dos restaurantes, La Cavanga y La Colmena; m\u00f3dulos donde funciona los talleres de los grandes maestros de la pintura como R\u00f3ger P\u00e9rez de la Rocha, Ra\u00fal Valverde, Sergio Vel\u00e1squez, quienes alquilan sus respectivos espacios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puede interesarle: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/memorias-de-la-tortuga-morada\/\">Memorias de La Tortuga Morada<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n funcionan en el mismo edificio el Sindicato de M\u00fasica, la Comedia Nacional, la Orquesta Nacional, la Cinemateca Nacional, la escuelas nacionales de Artes Pl\u00e1sticas, de Danza, de Teatro y es sede de ensayo del Coro Nacional, entre otros. Pero adem\u00e1s el CCM alquila espacios y servicios para autofinanciarse algunas actividades de mantenimiento propias del centro.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, de lo que un d\u00eda fue uno de los m\u00e1s antiguos y mejores hoteles de la Managua provinciana del siglo XIX y la Managua moderna del siglo XX, hoy s\u00f3lo quedan los recuerdos en las paredes que se resistieron a caer con el \u00faltimo temblor que sepult\u00f3 la ciudad aquella noche del infierno tel\u00farico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En sus habitaciones se hospedaron personajes como Agust\u00edn Lara, Bienvenido Granda, Pedro Vargas, Daniel Santos, Libertad Lamarque, Celia Cruz, entre otros. Pero, la noche del 23 de diciembre de 1972, con el \u00faltimo temblor del terremoto que sepult\u00f3 la capital, el que fuera considerado el hotel m\u00e1s antiguo de la vieja Managua dej\u00f3 de existir para siempre, y s\u00f3lo sus recuerdos y fantasmas vagan en las minas reconstruidas del famoso edificio<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":50040,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[4823,4752],"class_list":["post-50039","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-gran-hotel","tag-terremoto-1972"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50039","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50039"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50039\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57744,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50039\/revisions\/57744"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50040"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50039"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50039"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50039"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}