{"id":50088,"date":"2005-06-19T18:17:45","date_gmt":"2005-06-19T23:17:45","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=50088"},"modified":"2023-12-18T00:02:02","modified_gmt":"2023-12-18T06:02:02","slug":"de-roberto-a-pipo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/de-roberto-a-pipo\/","title":{"rendered":"Roberto Barberena, el alter ego del Payaso Pipo"},"content":{"rendered":"\n<p>Pipo todav\u00eda no es Pipo. Falta una hora para que este hombre moreno y delgado que viste en jeans y camiseta, apariencia con la que Roberto Barberena no llama la atenci\u00f3n en lo m\u00e1s m\u00ednimo, asuma a su popular alter ego: Pipo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ah\u00ed viene Pipo \u2014grita con felicidad un ni\u00f1o cuando lo ve bajar de una camioneta gris en el parqueo de un centro comercial.<\/p>\n\n\n\n<p>Pipo parece un nombre que solo un payaso puede tener. Hay pipos en M\u00e9xico y Cuba, cuenta Barberena. Aqu\u00ed mismo en Nicaragua hay dos: otro, un se\u00f1or de origen cubano, y \u00e9l. Alguna vez hubo diferencias entre ellos por el nombre. \u00abPero me tendr\u00eda que demandar a m\u00ed y a todos los pipos que hay en el mundo\u00bb, dice. Remata la frase con una carcajada que sirve para entibiar el ambiente lluvioso que hay afuera de su oficina, contiguo a la Radio Ya, y para dejar de tratarlo de usted. Y para zanjar la pol\u00e9mica in\u00fatil sobre el origen de su nombre art\u00edstico que se ha ido comiendo al verdadero, anota otra justificaci\u00f3n m\u00e1s sencilla: \u00abA m\u00ed me dec\u00edan Pipo desde peque\u00f1o porque era jodedor\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Su debut fue a los ocho o nueve a\u00f1os. No fue como payaso, pero recuerda que fue tan rid\u00edculo que todos se rieron de \u00e9l. Estaba en segundo grado en la Escuela Jos\u00e9 Benito Escobar, del barrio Am\u00e9ricas 2. La maestra le hab\u00eda pedido que trabajara en una obra de teatro. \u00c9l acept\u00f3 gustoso, pero a la hora de la presentaci\u00f3n se le olvid\u00f3 lo que iba a decir. Empez\u00f3 a cancanear y la gente a re\u00edrse de \u00e9l. La buena memoria no ha sido su fuerte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTiene cabeza de gallina\u00bb, grita Walkiria, su esposa, desde la mesa del comedor, refiri\u00e9ndose a otro episodio sobre la desmemoria de su marido. Es por eso que ella le maneja las finanzas, y tambi\u00e9n \u00abporque los artistas somos desordenados\u00bb, reconoce Roberto. Y Walkiria es lo contrario. Pero este comentario llega despu\u00e9s, ahora Roberto est\u00e1 detr\u00e1s de su escritorio hurgando en sus recuerdos. Lejos de desanimarlo, la traba mental que vivi\u00f3 en aquel acto en el Jos\u00e9 Benito Escobar fue su acicate.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"1012\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Pipo-familia.jpg\" alt=\"Roberto Barberena &quot;Pipo&quot; y familia.\" class=\"wp-image-50097\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Pipo-familia.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Pipo-familia.jpg 213w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Roberto junto a su esposa Walkiria y sus dos hijos. MAGAZINE<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En la misma escuela no tard\u00f3 en improvisar un teatrino con cartulina y mu\u00f1ecos de papel y en fundar un grupo de t\u00edteres de la escuela, que perdur\u00f3 hasta los primeros a\u00f1os de su adolescencia. Hasta gigantonas con coplas incluidas montaba, con ellas armaba un alboroto tal en su casa que sus hermanos mayores lo devolv\u00edan a la calle con rega\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/la-mujer-del-payaso\/\">La mujer del payaso<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por la alegr\u00eda con que recuerda sus inicios se podr\u00eda pensar que fueron a\u00f1os felices para Roberto, el hijo cumiche de un fontanero y de una ama de casa, que sufr\u00eda desequilibrios mentales, y hasta cierto punto lo fueron. La picaz\u00f3n de la risa estaba con \u00e9l. Pod\u00edan faltar cosas en su casa, pero no su alegr\u00eda. A los 11 a\u00f1os se integr\u00f3 al grupo de t\u00edteres Guachipil\u00edn que ten\u00eda un programa en la televisi\u00f3n nacional, y con ellos trascendi\u00f3 las fronteras de su barrio.<\/p>\n\n\n\n<p>Su voz empez\u00f3 a o\u00edrse por la tele y por otras ciudades, dentro y fuera del pa\u00eds. M\u00e9xico, Brasil y la Convenci\u00f3n Internacional de Payasos le ha permitido prescindir de la cl\u00e1sica nariz roja y redonda, que se ponen los augustos en todas partes del mundo. \u00abYo ped\u00ed permiso porque aqu\u00ed con este clima, es mentira\u00bb, dice Pipo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuba, adonde viaj\u00f3 en tres ocasiones a festivales de teatro y t\u00edteres, es uno de los pa\u00edses que visit\u00f3. Su romance con Guachipil\u00edn en 1990. La ruptura con ese grupo en el que hab\u00eda dado el paso de la adolescencia a la juventud no fue f\u00e1cil, como no lo fue nada en ese a\u00f1o de rupturas en el pa\u00eds. \u00abVarias veces estuvo a punto de pegarme\u00bb, dice de Gonzalo Cu\u00e9llar, Roberto, quien entonces decidi\u00f3 fundar su propia compa\u00f1\u00eda: Zig-zag. Al principio tuvo apoyo moral y material de la ex primera dama, Rosario Murillo, sin embargo no alcanzaba para vivir.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"827\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Pipo-en-Mexico.jpg\" alt=\"Roberto Barberena &quot;Pipo&quot;\" class=\"wp-image-50096\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Pipo-en-Mexico.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Pipo-en-Mexico.jpg 261w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Con unos colegas en M\u00e9xico que forman parte de Convenci\u00f3n Internacional de Payasos. CORTESIA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Mientras cuenta este per\u00edodo de transici\u00f3n Roberto gesticula y juega con su voz, cambia de tonos como en un subibaja, abre m\u00e1s sus saltones ojos negros y para enfriar determinada escena deja escapar una carcajada. Salta del pasado al presente y a\u00fan al futuro con naturalidad. Dice que el D\u00eda del Ni\u00f1o visit\u00f3 por su cuenta dos hospitales, y que ahora va a un evento de animaci\u00f3n por tres horas a Metrocentro.<\/p>\n\n\n\n<p>De vez en cuando pregunta la hora y tambi\u00e9n, de vez en cuando, Walkiria env\u00eda a un emisario al umbral de la parte, a que le hagan se\u00f1a. Advierte que tendr\u00e1 que irse a su taller que est\u00e1 al lado a convertirse en Pipo, en realidad provoca tanta risa su forma de contar su vida que parece que el payaso ha estado aqu\u00ed durante la \u00faltima media hora.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo-5.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"478\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo-5.jpg\" alt=\"Roberto Barberena &quot;Pipo&quot;\" class=\"wp-image-50091\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo-5.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo-5.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Su cara ya es casi de un payaso, pero su cuerpo todav\u00eda es de Roberto.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, tal y como est\u00e1 vestido, sin su traje de risas la Convenci\u00f3n Internacional de Payasos podr\u00eda censurarlo. Para considerarse payaso debe usar el traje apropiado. Como m\u00e1ximo la Convenci\u00f3n le ha permitido prescindir de la nariz roja y redonda, que se ponen los augustos en todas partes del mundo. \u00abYo ped\u00ed permiso porque aqu\u00ed con este clima, es mentira\u00bb, dice ahora instalado en su taller donde efect\u00faa la mutaci\u00f3n f\u00edsica hacia Pipo.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero una base blanca en la cara hasta el cuello, sobre la que aplica una naranja y deja algunos parches claros para resaltar los colores que se superponen despu\u00e9s: negro alrededor de los labios con comisuras incluidas, luego se escribe con sus manos casi tan peque\u00f1as como las de un ni\u00f1o, unas cejas negras bien arqueadas debajo de las que pone un verde fosforescente, que resalta el l\u00e1piz delineador que ha puesto en sus ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal y como se lo permitieron en la Convenci\u00f3n se dibuja una nariz roja con maquillaje, bastante puntada. L\u00e1stima que la llovizna que cae puede borrarle tan delicado trabajo. Debajo del maquillaje la cara de Roberto est\u00e1 casi perdida. La raya final la da el trazo rojo que le horma la boca y las pesta\u00f1as. Este es el maquillaje de los augustos, los m\u00e1s c\u00f3micos entre los tipos de payasos (clown, mimo, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p>A estas alturas lo \u00fanico que queda de Roberto, el papa de Churrito, el t\u00edtere m\u00e1s famoso de Zig-zag, es su pelo negro ensortijado, que todav\u00eda a comienzos de los noventa usaba estilo afro.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo8.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"961\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo8.jpg\" alt=\"Roberto Barberena &quot;Pipo&quot;\" class=\"wp-image-50092\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo8.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo8.jpg 225w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo8.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Despu\u00e9s del maquillaje el vestuario, a la par los grandes zapatones.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Siempre tuvo vocaci\u00f3n, pero Roberto se asumi\u00f3 como payaso por casualidad. Volvi\u00f3 al pa\u00eds luego de pasar una temporada en M\u00e9xico, donde se hab\u00eda ido a Zig-zaguear suerte con dos titiriteros m\u00e1s. Ya hab\u00eda superado la dieta de huevos fritos que le impuso la mala racha en el pa\u00eds azteca, sin embargo, el mal de patria le martill\u00f3 tanto el pecho que no aguant\u00f3 y regres\u00f3 con una buchaca de dinero en la bolsa, lo suficiente para construir marionetas y subsistir en pi\u00f1atas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue justamente en una fiesta infantil en la que abandon\u00f3 por Pipo a su personaje Churrito, un t\u00edtere de piso que seg\u00fan Walkiria, es un reflejo de \u00e9l mismo. \u00abNo lleg\u00f3 el payaso y la se\u00f1ora estaba afligida. \u00bfY ahora qu\u00e9 hago? \u2014me dec\u00eda\u2014, entonces fue as\u00ed que yo vine y me pint\u00e9 la cara de blanco y comenc\u00e9 a actuar con los ni\u00f1os\u00bb. Ambos quedaron encantados: la se\u00f1ora lo recomend\u00f3 con otras amigas, y \u00e9l asumi\u00f3 al Pipo que sus hermanos descubrieron desde ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora mantiene una agenda ocupada. En los pr\u00f3ximos dos meses tiene funciones casi todos los d\u00edas. Hay gente que ya le pregunta c\u00f3mo est\u00e1 de tiempo para septiembre. Y seg\u00fan \u00e9l, hay quienes han retrasado la fiesta de cumplea\u00f1os de sus hijos por esperarlo a \u00e9l. Por tres horas de esparcimiento cobra como m\u00ednimo 100 d\u00f3lares. \u00abSi alguien quiere que uno est\u00e9 en su fiesta, es porque tiene para pagar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-3 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"593\" data-id=\"50095\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo9.jpg\" alt=\"Roberto Barberena &quot;Pipo&quot;\" class=\"wp-image-50095\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo9.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo9.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Roberto empieza a transformarse en el c\u00f3mico payaso. <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"492\" data-id=\"50094\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo6.jpg\" alt=\"Roberto Barberena &quot;Pipo&quot;\" class=\"wp-image-50094\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo6.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo6.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Transformarse en Pipo le lleva unos 15 minutos. <\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Por eventos grandes, como al que ir\u00e1 ahora cobra hasta 1,300 d\u00f3lares las tres horas, que los distribuye entre al menos 12 personas a las que subcontrata. Son estos ingresos los que le permiten vacacionar con sus dos hijos, Roberto de nueve a\u00f1os (que tiene ganas de seguir sus pasos) y Mar\u00eda Julia, de cinco, y su esposa en Disney o en Nueva York. Con orgullo muestra las fotos que se hicieron bajo la nieve con una r\u00e9plica de cera de la actriz Whoopi Goldberg. Toda la familia quiere repetir Disney.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"512\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Pipo-y-Zig-Zap.jpg\" alt=\"Roberto Barberena &quot;Pipo&quot; y Zig-zag\" class=\"wp-image-50099\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Pipo-y-Zig-Zap.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Pipo-y-Zig-Zap.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Con Harold y Gerald, al centro Roberto, cuando todav\u00eda era la compa\u00f1\u00eda Zig-zag. CORTESIA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Una camisa mangas largas de rayas blancas y rojas queda debajo de un overol verde que es m\u00e1s verde que amarillo y que lleva estrellas con trazos rojos y amarillos en unos cuadros. Pipo se traga en cada maniobra a Roberto, del que solo va quedando esa voz de muchacho que tanto bromea con los ni\u00f1os. Chibolita, su asistente, ha comenzado a merodear el taller.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/perfil\/el-doctor-payaso\/\">El doctor payaso<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ya casi es hora, le dice, y se va esquivando las gotas impenitentes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Est\u00e1 bien llegar como a las 3:10 para darle tiempo a la gente a que llegue \u2014dice.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero sos puntual? Pregunta ingenua para un payaso que ni a\u00fan en La Chureca, de donde sali\u00f3 espantado por las moscas, incumpli\u00f3 con su espect\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014As\u00ed como ustedes que quedaron de venir a la una \u2014dice y esquiva el golpe con una risotada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora s\u00ed con los zapatones naranja acharolados y la peluca amarilla, con una calvicie rosada al centro, Pipo ya es Pipo. El tiempo lo apremia y empieza a correr. Contrario al pron\u00f3stico el maquillaje como su carisma no se derrite. En dos minutos la funci\u00f3n de Pipo, Cachirulo Chechereque Cachivache Chunchito Virotito Churrito (el nombre completo de pila del payaso) empezar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"472\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo2.jpg\" alt=\"Roberto Barberena &quot;Pipo&quot;\" class=\"wp-image-50093\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo2.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Payaso-Pipo2.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Roberto transform\u00e1ndose en Pipo. MAGAZINE<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada trozo de pintura va matando al hombre de 36 a\u00f1os, moreno y murruco, para hacer al payaso multicolor, sin edad, que un buen d\u00eda lleg\u00f3 a instalarse en el alma de Roberto Barberena<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":50090,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[81,4812],"class_list":["post-50088","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil","tag-nicaragua","tag-payaso-pipo"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50088"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57672,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50088\/revisions\/57672"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50090"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}