{"id":50179,"date":"2005-07-03T17:02:37","date_gmt":"2005-07-03T22:02:37","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=50179"},"modified":"2023-12-18T00:12:05","modified_gmt":"2023-12-18T06:12:05","slug":"viaje-a-el-chipote","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/viaje-a-el-chipote\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica de un viaje a El Chipote"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-left\">El 23 de noviembre de 1927, despu\u00e9s de meses de intensa b\u00fasqueda por tierra y aire, aviones de guerra del cuerpo de marina de los Estados Unidos, que ten\u00edan invadida Nicaragua, localizaron el cerro El Chipote, cerca de Quilal\u00ed, en Nueva Segovia, lugar donde se encontraba el Cuartel General de las tropas de Augusto C\u00e9sar Sandino, inici\u00e1ndose un bombardeo sistem\u00e1tico contra esta posici\u00f3n, durante el cual los patriotas derribaron dos aeronaves y mantuvieron sus posiciones, hasta que el 26 de enero de 1928 las fuerzas de ocupaci\u00f3n lograron alcanzar la cumbre del famoso campamento, encontrando en las trincheras s\u00f3lo mu\u00f1ecos de zacate.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Han pasado 77 a\u00f1os de aquel combate y desde Quilal\u00ed, El Chipote es ahora un cerro que reta a la conquista de su cumbre a todo aqu\u00e9l que gusta de la aventura, la naturaleza y sobre todo el encuentro con la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el Sol todav\u00eda levantando detr\u00e1s de las altas monta\u00f1as de la cordillera, Efra\u00edn Zamora, quien gentilmente se ofreci\u00f3 de gu\u00eda y este servidor, salimos en la Toyota doble tracci\u00f3n rumbo a Gotera, que es el caser\u00edo m\u00e1s alto que tiene el cerro El Chipote.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la tierra todav\u00eda h\u00fameda de la \u00faltima lluvia bajamos por el barrio Leonardo Gonz\u00e1lez y cruzamos la quebrada La Danta, que desemboca en el r\u00edo J\u00edcaro, luego avanzamos paralelo a este r\u00edo hasta llegar a la comunidad La Esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Zamora dijo que existen varias rutas para subir a El Chipote, pero para llegar al lugar donde estuvo el Cuartel General de Sandino, la ruta que tomamos es la m\u00e1s accesible porque se puede llegar en veh\u00edculo hasta muy cerca y s\u00f3lo es necesario caminar como un kil\u00f3metro cerro arriba.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguimos avanzando entre curvas, subidas y bajadas hasta encontrarnos con el puente de Caulat\u00fa, cercano a la comunidad de este mismo nombre. A pesar de las lluvias de estos d\u00edas, la carretera est\u00e1 transitable, as\u00ed, llegamos al empalme que lleva a La Luz-Oconw\u00e1s y Manchones-El Z\u00fangano-El Chipote. Tomamos el camino a la derecha y a los pocos minutos est\u00e1bamos subiendo la parte m\u00e1s dificil para los veh\u00edculos, la llamada cuesta Mar\u00eda de los Guardias, nombre que ni nuestro gu\u00eda supo cu\u00e1ndo ni qui\u00e9n la bautiz\u00f3 as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta parte de la carretera se ve de cerca, majestuoso, El Chipote, con grandes parches de potreros casi hu\u00e9rfanos de ganado y sembrad\u00edos de frijoles y ma\u00edz. En la parte m\u00e1s alta del cerro, cubierta de pobre vegetaci\u00f3n, El Chipot\u00f3n, que es donde los yanquis cre\u00edan que se encontraba Sandino, por lo que fue la parte m\u00e1s bombardeada.<\/p>\n\n\n\n<p>A menos de un kil\u00f3metro de la cuesta, bajamos al caser\u00edo Los Manchones, donde hay varias pulper\u00edas a las que llegan muchos campesinos a realizar sus compras. Despu\u00e9s pasamos la quebrada Los Manchones y a poca distancia giramos a la izquierda y tomamos una trocha de cinco kil\u00f3metros cuesta arriba hasta que llegamos a la comunidad de Gotera, donde Efra\u00edn me present\u00f3 a don Leoncio Zelaya, un anciano de 86 a\u00f1os, que aunque no combati\u00f3 con las tropas de Sandino porque apenas era un ni\u00f1o en esa \u00e9poca, s\u00ed recuerda con nitidez lo que pas\u00f3 a su alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de sus m\u00e1s de ocho d\u00e9cadas, don Leoncio es un hombre con energ\u00eda para el trabajo, ya que lo encontramos en el patio de su casa regando y preparando unos alm\u00e1cigos de caf\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablar de la presencia de Sandino en este cerro para don Leoncio es algo tan familiar y lejano a la vez: \u00abYo ten\u00eda unos seis a\u00f1os cuando estall\u00f3 la guerra de Sandino, era un cipote y me acuerdo que a veces el General Sandino bajaba del cuartel general y visitaba las casas y les llevaba regalos a las madres\u00bb, dice don Leoncio, mientras su mirada se pierde en la cima de la monta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de Sandino, recuerda como si fuera ayer a Santos L\u00f3pez, Coronado Maradiaga y al general Ismael Peralta, al que le dec\u00edan \u00abEl Profesor\u00bb porque era el \u00fanico que sab\u00eda leer, afirma Zelaya.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque no recuerda el a\u00f1o, tiene fresco en su mente el momento en que las tropas yanquis atacaron El Chipote con aviones y la bulla que hicieron los soldados de Sandino cuando derribaron un avi\u00f3n yanqui, que fue a caer al Zapotillal y otro m\u00e1s lejos. Don Leoncio recuerda que en ese momento Sandino orden\u00f3 sacar a todos los civiles que viv\u00edan en las faldas de El Chipote y evacuarlos hacia Honduras, donde permanecieron varios a\u00f1os y luego regresaron a su lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>En una finca cercana, sentado en un taburete y con una triste mirada hacia el barandal del corredor, encontr\u00e9 a don Sim\u00f3n Garc\u00eda Lumb\u00ed, de 94 a\u00f1os, hijo de Isidoro Hern\u00e1ndez, quien fue uno de los soldados de Sandino. Por ese v\u00ednculo fue que conoci\u00f3 a Sandino, Juan Pablo Umanzor, Pedro Altamirano y otros jefes del Ej\u00e9rcito Defensor de la Soberan\u00eda Nacional. \u00abNosotros siempre vivimos aqu\u00ed, cerca del cuartel general de Sandino, que est\u00e1 all\u00ed nom\u00e1s\u00bb, se\u00f1ala hacia el frente de la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Contrario a lo que siempre se pens\u00f3, que Sandino ten\u00eda su cuartel general en El Chipote, don Sim\u00f3n afirma que en realidad en El Chipote no hab\u00eda s\u00f3lo uno, sino que unos diez campamentos alrededor del cerro, donde cada general ten\u00eda sus tropas y Sandino recorr\u00eda cada campamento visitando a los jefes y soldados y despu\u00e9s regresaba a su cuartel general, que estaba antes de llegar a la cima del cerro, que para esa \u00e9poca era una selva impenetrable.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Sim\u00f3n es suegro de Bartolo Bustamante, un ex miembro de la Resistencia que perdi\u00f3 un ojo durante uno de los combates en la d\u00e9cada del ochenta. Bartolo es el due\u00f1o de la parte de El Chipote donde estuvo el cuartel general de Sandino. El nos facilit\u00f3 un par de mulas para subir hasta las primeras trincheras del famoso cuartel, el cual funcion\u00f3 bajo la sombra de un ceib\u00f3n que por la providencia se ha salvado de caer bajo la cadena dentada de las motosierras y de las perennes quemas que ya le dejaron una gran cicatriz.<\/p>\n\n\n\n<p>De la casa de Bartolo hay como un kil\u00f3metro de distancia hasta el ceib\u00f3n, que tiene al lado derecho un extenso plant\u00edo de ma\u00edz y frijoles. Siguiendo hacia arriba, se van encontrando aterradas y cubiertas de monte, las viejas trincheras desde donde los soldados de Sandino repel\u00edan el ataque de los aviones yanquis a principios de 1928.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia arriba, las trincheras se pierden en medio de la vegetaci\u00f3n y tendr\u00eda que hacerse un amplio trabajo de restauraci\u00f3n para convertir este lugar en un punto de mayor inter\u00e9s para los visitantes, sobre todo extranjeros. Sin embargo, desde arriba, el paisaje y el agradable aire fresco son suficiente motivo para llegar a este lugar hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero El Chipote no s\u00f3lo es un lugar para recordar la historia del primer guerrillero de Am\u00e9rica, sino que tambi\u00e9n tiene su importancia como sitio de inter\u00e9s para el desarrollo del turismo ecol\u00f3gico, ya que a\u00fan cuenta con una extensa variedad de animales silvestres y hermosos paisajes cubiertos de verdes monta\u00f1as que se pierden en las hondonadas de los r\u00edos que bajan de las estribaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esa raz\u00f3n, Efra\u00edn tiene pensado desarrollar un proyecto tur\u00edstico que \u00e9l llama la \u00abRuta Bol\u00edvar, Mart\u00ed, Sandino\u00bb, que de concretarse traer\u00e1 beneficios a la gente de las comunidades vecinas, pues adem\u00e1s de servir de gu\u00edas pueden instalar peque\u00f1os albergues, comedores, alquiler de bestias y otros servicios para los futuros visitantes. Por el momento van a instalar un busto del General Sandino donde estuvo su cuartel general.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando bajamos del cerro, don Bartolo nos ten\u00eda preparado un vaso de leche reci\u00e9n cocida, ya que en estos d\u00edas sus vacas est\u00e1n bien productivas. Nos despedimos y tomamos el camino de regreso, con la esperanza de que no lloviera para no tener problemas en la cuesta de la Mar\u00eda de los Guardias, donde ya han patinado y resbalado al abismo varios veh\u00edculos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Angelita-Soza-Medina.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"1479\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Angelita-Soza-Medina.jpg\" alt=\"Viaje a El Chipote \" class=\"wp-image-50180\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Angelita-Soza-Medina.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Angelita-Soza-Medina.jpg 146w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Angelita-Soza-Medina.jpg 498w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Al pie del ceibo que se ve en la cumbre de esta colina, empieza la hilera de trincheras del cuartel general de Sandino. MAGAZINE\/ORLANDO VALENZUELA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Viaje a Quilal\u00ed<\/h2>\n\n\n\n<p>Quilal\u00ed est\u00e1 ubicado a 263 kil\u00f3metros de Managua, en el departamento de Nueva Segovia. Para llegar a este pueblo se pueden tomar dos v\u00edas: la Carretera Panamericana hasta llegar al empalme de Palacag\u00fcina (kil\u00f3metro 190), despu\u00e9s se gira a la derecha y se pasa por Telpaneca, San Juan de R\u00edo Coco y luego se llega a este pueblo vecino de El Chipote.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra opci\u00f3n es dar la vuelta por Ocotal, siguiendo la Carretera Panamericana en direcci\u00f3n hacia la Aduana de Las Manos y en el kil\u00f3metro 225 se sigue la carretera a Jalapa, pasando primero por Mozonte, San Fernando, Santa Clara y Susucay\u00e1n, donde se toma la carretera que lo lleva directo a Quilal\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los recuerdos de do\u00f1a \u00c1ngela<\/h2>\n\n\n\n<p>En Quilal\u00ed, por diversas razones, no todo simpatizan con Sandino. Una de ellas es do\u00f1a \u00c1ngela Soza Medina, quien a sus 89 a\u00f1os, es una de las primeras habitantes de este pueblo segoviano: \u00abTodo lo que sucedi\u00f3 en Las Segovias fue consecuencia que Sandino se estableci\u00f3 aqu\u00ed. \u00bfPor qu\u00e9 aqu\u00ed habiendo tantos lugares? Los aviones bombardeaban porque \u00e9l se qued\u00f3 en el pueblo. Fue terrible\u00bb, recuerda do\u00f1a \u00c1ngela, quien para aquella \u00e9poca era una ni\u00f1a de 11 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta que en aquellos a\u00f1os hubo un combate cerca de Quilal\u00ed donde resultaron varios muertos y despu\u00e9s de eso, los marines instalaron aqu\u00ed un campamento con una pista de aterrizaje que cruzaba de lado a lado el peque\u00f1o caser\u00edo. Esa pista pasaba exactamente encima de donde hoy vive do\u00f1a \u00c1ngela. \u201cYo miraba que aqu\u00ed estaba el campamento y all\u00ed pasaba la pista , por lo menos eran como 800 americanos los que hab\u00edan aqu\u00ed\u201d, relata esta se\u00f1ora que no s\u00f3lo sobrevivi\u00f3 a la guerra sino que con el tiempo se convirti\u00f3 en una de las personas m\u00e1s progresistas de este pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando en Quilal\u00ed todav\u00eda no exist\u00eda carretera sino una trocha, do\u00f1a \u00c1ngela y su marido trajeron el primer veh\u00edculo automotor, un Willis, desde Ocotal, en un viaje que hoy hace tres horas, y que en aquella ocasi\u00f3n fue una epopeya de ocho d\u00edas, con ocho hombres y una yunta de bueyes que los ven\u00eda ayudando a salir de los huecos y lodazales de un camino mal\u00edsimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Do\u00f1a \u00c1ngela no oculta su orgullo cuando recuerda que ella y su esposo fueron los primeros en llevar al pueblo el primer cine, la primera ladriller\u00eda, los mejores zapateros, el primer hotel y hasta el primer radio.\u00bbEra un radio grande y todos los d\u00edas, a las cuatro de la tarde mi esposo encend\u00eda el motor y lo pon\u00eda a todo volumen, la gente se aglomeraba para escuchar m\u00fasica, se o\u00eda como un concierto, pero la gente se iba antes que anocheciera porque hasta aqu\u00ed cerca llegaban los animales como el le\u00f3n y otros\u00bb, dijo esta emprendedora se\u00f1ora desde el otro lado del mostrador de su tienda, que recuerda el paso de mejores tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque no recuerda el a\u00f1o, don Leoncio Zelaya tiene fresco en su mente el momento en que las tropas yanquis atacaron El Chipote con aviones y la bulla que hicieron los soldados de Sandino cuando derribaron una de las aeronaves, que fue a caer al Zapotillal<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Conquista de su cima no s\u00f3lo representa un reto para quienes buscan aventuras y el contacto con la naturaleza, sino tambi\u00e9n un encuentro con la historia, pues este lugar fue el principal cuartel del general Sandino hace 77 a\u00f1os. Todav\u00eda se encuentran sus huellas y voces<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":50181,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[4813],"class_list":["post-50179","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-el-chipote"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50179","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50179"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50179\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57676,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50179\/revisions\/57676"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50181"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}