{"id":50422,"date":"2008-07-27T15:34:52","date_gmt":"2008-07-27T21:34:52","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=50422"},"modified":"2020-02-25T15:47:06","modified_gmt":"2020-02-25T21:47:06","slug":"unidos-por-la-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/unidos-por-la-guerra\/","title":{"rendered":"Unidos por la guerra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Unos cincuentas hombres, ancianos la mayor\u00eda, se re\u00fanen cada tanto tiempo en Granada para conversar sobre sus vidas. Son veteranos del ej\u00e9rcito de Estados Unidos y aunque su pasado de guerra es lo que los une, este tema est\u00e1 prohibido en las tertulias<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dora Luz Romero Mej\u00eda<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Marlon Esquivel<\/strong><\/p>\n<p>Sonr\u00eden. Brindan y conversan amenamente. Ah\u00ed hay hombres, mujeres, ni\u00f1os y ancianos. Celebran el D\u00eda de la Independencia de los Estados Unidos. Cantan el himno de su pa\u00eds con fervor y reverencia. Se\u00f1ores canosos y con muchas arrugas, con gorras cargadas de insignias y condecoraciones, cantan el himno en posici\u00f3n militar. Son legionarios. Norteamericanos, la mayor\u00eda, y unos cuantos nicarag\u00fcenses que fueron parte de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y viven ahora en Nicaragua.<\/p>\n<p>Los legionarios se re\u00fanen una vez al mes en el Jockey Club de Granada para conversar de sus familias, de la ayuda que le brindar\u00e1n a la comunidad, de sus negocios en Nicaragua, de sus viajes al extranjero&#8230; Pero hay un tema del que no se habla, un tema vedado. Una ley no escrita: no se habla de la guerra. Ese es para ellos un tema del pasado.<\/p>\n<p>En el ocaso de sus vidas, a estos hombres s\u00f3lo les quedan los recuerdos de la guerra en la que participaron. En sus memorias qued\u00f3 perpetuado el sonido de las r\u00e1fagas de ametralladoras o la imagen de cientos de hombres muertos en combate. Escenas dolorosas que hacen que hombres fuertes y robustos se quebranten y sus ojos se llenen de l\u00e1grimas.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/la-huella-de-los-marines-en-nicaragua\/\">La huella de los marines en Nicaragua<\/a><\/strong><\/p>\n<p>De estos legionarios algunos decidieron volver a su pa\u00eds natal (Nicaragua), otros llegaron aqu\u00ed para convertirse en empresarios y otros encontraron al amor de su vida. Muchos de ellos viven en la ciudad de Granada.<\/p>\n<p>Hay de todo en este grupo llamado Legi\u00f3n Americana Jos\u00e9 Mar\u00eda Zelaya, cuyo nombre fue puesto en memoria al soldado nicarag\u00fcense que llevaba ese nombre, que prest\u00f3 servicio militar en el Golfo P\u00e9rsico y que muri\u00f3 en el 2002 en un accidente automovil\u00edstico. Entre los 50 hombres que se re\u00fanen peri\u00f3dicamente hubo quienes estuvieron en la guerra de Corea, Vietnam, L\u00edbano, Golfo P\u00e9rsico, Afganist\u00e1n e Irak. Al final la verdad es una para todos ellos. Su vida despu\u00e9s de la guerra jam\u00e1s volvi\u00f3 a ser la misma.<a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-tripa-41.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-50424\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-tripa-41.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"479\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-tripa-41.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-tripa-41.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00abA los soldados no nos gustan las guerras, las peleamos para proteger nuestra libertad, la de nuestra familia, vecinos\u00bb, dice Ron Gay<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a1Bum! \u00a1bum! \u00a1bum! Se escuchan los disparos. Era noviembre de 1965. El nicarag\u00fcense Armando Castro, con el uniforme del ej\u00e9rcito estadounidense, va asido a una ametralladora calibre 50 en la torre de una tanqueta en alguno de los parajes de Vietnam. De pronto sinti\u00f3 dolor en su cadera derecha. \u00abEstaba caliente\u00bb, dice ahora, 43 a\u00f1os despu\u00e9s, y recuerda c\u00f3mo segundos despu\u00e9s vio chorrear su propia sangre. Pronto \u00e9l junto a sus compa\u00f1eros se dieron cuenta que estaban rodeados por soldados vietnamitas. \u00abAla. Me jod\u00ed\u00bb, pens\u00f3 en el momento. A\u00fan as\u00ed, no se rindi\u00f3 y la matanza continu\u00f3. \u00abMe arrecho m\u00e1s todav\u00eda y empiezo a disparar. Qui\u00e9n sabe a cu\u00e1ntos mat\u00e9\u00bb, afirma. Recuerda v\u00edvidamente el sonido de los disparos y la imagen de los soldados ca\u00eddos. En ese instante a Castro no le qued\u00f3 duda de que era \u00e9l y \u00abel de Arriba\u00bb \u00fanicamente.<\/p>\n<p>Con un tono de voz lleno de tristeza, Castro, de casi 70 a\u00f1os, asegura que en aquel combate perdieron al menos cien de sus soldados y no sabe cu\u00e1ntos vientamitas. El no perdi\u00f3 la vida, pero s\u00ed su pierna derecha.<\/p>\n<p>Castro combati\u00f3 en la guerra de Vietnam durante ocho meses, pero su historia comenz\u00f3 mucho antes. Naci\u00f3 en Granada, Nicaragua, a los 13 a\u00f1os qued\u00f3 hu\u00e9rfano. Fue estudiante del Reformatorio de Menores y debido a la pobreza y al miedo de que el gobierno somocista lo matara (en la d\u00e9cada de los 50) emigr\u00f3 a Estados Unidos a los 18 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/la-nica-en-el-gabinete-de-obama\/\">La nica en el gabinete de Obama<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Reci\u00e9n llegado, un cubano le dio acogida, el mismo que m\u00e1s tarde le dir\u00eda que su mejor opci\u00f3n era entrar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Trabajaba en tipograf\u00eda y un d\u00eda de tantos recibi\u00f3 una carta \u2014que no entend\u00eda porque no sab\u00eda ingl\u00e9s\u2014 donde le dec\u00edan que por ser residente deb\u00eda prestar servicio al ej\u00e9rcito de ese pa\u00eds. El cubano le dijo que en lugar de regresar a Nicaragua era mejor que entrara al ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Hizo caso y pronto estaba convertido en sargento. \u00abAll\u00e1 (en Estados Unidos) pas\u00e1s entrenamiento tras entrenamiento, de academia en academia hasta que te hacen un monstruo, un mat\u00f3n\u00bb, asegura este hombre quien sin embargo se declara un \u00absoldado empedernido\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tantas escuelas y academias ten\u00eda algo pendiente. \u00abHab\u00eda quedado comprometido con mi novia aqu\u00ed (en Nicaragua) y le hab\u00eda prometido regresar\u00bb. En una escapada vino a Nicaragua, se cas\u00f3 y viaj\u00f3 de regreso a Estados Unidos junto con su esposa.<\/p>\n<p>Viv\u00edan en Kansas, donde estaba la Primera Divisi\u00f3n de Infanter\u00eda. \u00abEs una de las premier divisiones<br \/>\nde infanter\u00eda que tiene el ej\u00e9rcito. Era la \u00e9lite del gobierno norteamericano\u00bb, afirma. En febrero de 1965 el ex presidente Lyndon B. Johnson orden\u00f3 que toda la primera divisi\u00f3n ir\u00eda a Vietnam. Eran 250 mil soldados. Castro, uno de ellos.<\/p>\n<p>No estaba obligado a ir a la guerra porque no era ciudadano estadounidense. Era solamente residente, pero cuando su superior le pregunt\u00f3 si ir\u00eda a Vietnam, Castro pens\u00f3 \u00abno puedo dejar a mis hombres as\u00ed\u00bb y sin titubeos le dijo: \u00abS\u00ed yo voy con ustedes\u00bb. Bast\u00f3 una llamada a Washington a un juez federal para que Castro se convirtiera en un ciudadano norteamericano. Ahora en retrospectiva reflexiona: \u00abMir\u00f3 lo que es la estupidez, la mente militar&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando Castro parti\u00f3 para Vietnam quedaba su esposa embarazada de su primera hija y en plena guerra, el 25 de octubre de 1965, recibi\u00f3 la noticia de su superior. Su hija hab\u00eda nacido hac\u00eda dos d\u00edas. Eran tiempos duros, reconoce Castro. No comieron comida caliente por meses, no vieron a sus familiares y un pensamiento recurrente era la idea de morir.<\/p>\n<p>Aquel noviembre cuando Castro sinti\u00f3 un dolor intenso en la cadera y poco despu\u00e9s recibi\u00f3 un disparo en su tobillo supo que las cosas no iban bien. \u00abMetete adentro que me pegaron\u00bb, le dijo al conductor de la tanqueta, quien de inmediato report\u00f3 por radio la situaci\u00f3n. Mandaron un helic\u00f3ptero a recoger a Castro, pero logr\u00f3 llegar a un hospital hasta cuatro d\u00edas despu\u00e9s. Su situaci\u00f3n era cr\u00edtica y cuando abri\u00f3 los ojos se pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 estoy haciendo aqu\u00ed de pendejo, de est\u00fapido?\u00bb Pero tambi\u00e9n fue el momento en el que dio gracias a Dios por estar vivo.<\/p>\n<p>Ven\u00eda la peor parte. Como si fuera ayer recuerda las palabras del m\u00e9dico:<\/p>\n<p>\u2014Tenemos que amputarle la pierna.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No jodan! Me vuelvo loco. \u00bfC\u00f3mo voy a quedar as\u00ed? \u2013dijo Castro a quien le encantaba y le sigue gustando el baile.<\/p>\n<p>En enero de 1966 le amputaron su pierna y le pusieron una pr\u00f3tesis, que hoy maneja muy bien. \u00abMe condecoraron medallas aqu\u00ed, medallas all\u00e1, pero yo no quer\u00eda saber nada de medallas. Despu\u00e9s me dijeron que me quer\u00edan mandar a West Point como asistente de instructor. Les dije que no gracias. Pens\u00e9 que si esa vez me hab\u00edan dado en la pierna la siguiente ser\u00eda en la cabeza\u00bb, afirma Castro quien a\u00f1os m\u00e1s tarde se gradu\u00f3 como licenciado en Finanzas y Administraci\u00f3n de Empresas.<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os regres\u00f3 a su pa\u00eds natal, vive solo, en una enorme casa ubicada en el kil\u00f3metro 42 carretera a Granada. Le es dif\u00edcil hablar de la guerra y se arrepiente del d\u00eda que decidi\u00f3 ir a Vietnam. Considera que en tiempos de guerra \u00aba veces perd\u00e9s el control. Si te matan a un amigo se te sube la sangre. El sistema animal de la venganza te vuelve loco. Esa guerra era maldita. Te da venganza de matar a quien veas. Viejos, ni\u00f1os, quien sea\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Ah\u00ed mismo en Granada vive Carls Currier. A los 23 a\u00f1os decidi\u00f3 que el Cuerpo de Infanter\u00eda de Marina de Estados Unidos ser\u00eda el sitio desde donde servir\u00eda a su patria. \u00c9l fue uno de los 14 mil infantes de marina que viaj\u00f3 a L\u00edbano en 1958 para \u00abpreservar la paz\u00bb.<\/p>\n<p>En aquel momento Siria y Egipto se hab\u00edan unido para formar la Rep\u00fablica \u00c1rabe Unida, militares nacionalistas hab\u00edan destronado al rey Feisal II de Irak, hab\u00edan estallado motines contra el Gobierno del L\u00edbano. \u00abEstados Unidos mostr\u00f3 tanta presencia de poder en esa \u00e1rea que no hubo necesidad de nada\u00bb, cuenta. Estuvo en el L\u00edbano pocos meses, ah\u00ed no hubo tanta matanza como en Corea o en Vietnam. \u00abFue una guerra no declarada\u00bb, aclara.<\/p>\n<p>Currier considera que \u00e9sa no fue la peor \u00e9poca por la que pas\u00f3 durante los cuatro a\u00f1os que estuvo en la Marina. En una ocasi\u00f3n le toc\u00f3 tripular por \u00c1frica del Norte. Recuerda que las tormentas llegaron y llovi\u00f3 por 17 d\u00edas seguidos. \u00abPasamos todo ese tiempo sin cambiarnos de ropa. Nos est\u00e1bamos<br \/>\ncongelando, no hab\u00eda mucho que comer\u00bb, recuerda este hombre que hoy es due\u00f1o del hotel Dolphin GuestHouse en Granada.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/33133\/\">Aquella Granada industrial<\/a><\/strong><\/p>\n<p>En 1961 de vuelta a su vida normal empez\u00f3 a trabajar en la empresa de su padre, una empresa de mallas, de la que a\u00f1os m\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en due\u00f1o. Viaj\u00f3 por el mundo y en una de tantas lleg\u00f3 a Nicaragua en 1997. \u00abMe hablaron bien de Nicaragua entonces vinimos (unos amigos y \u00e9l) de pesca\u00bb. Ya instalado y sin hablar una sola palabra de espa\u00f1ol conoci\u00f3 a una muchacha llamada Carolina, era morena, ten\u00eda 21 a\u00f1os, llevaba el cabello liso y una sonrisa acentuada. Era maestra y en alg\u00fan momento le toc\u00f3 ser su profesora de espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Sol\u00edan ir a almorzar juntos de vez en cuando, pero Currier, en ese tiempo de 63 a\u00f1os, insist\u00eda en que salieran de noche. Ser\u00eda una cita. Carolina temerosa por la diferencia de edad lo dej\u00f3 plantado en dos ocasiones. Un s\u00e1bado por la ma\u00f1ana, mientras la muchacha de sonrisa acentuada esperaba su cheque de quincena, lo encontr\u00f3 y \u00e9l molesto reclam\u00f3 los plantones. \u00abYo sab\u00eda que no hab\u00eda hecho bien y \u00e9l estaba tan decepcionado de m\u00ed entonces ese d\u00eda yo le dije: &#8216;\u00e9ste es mi d\u00eda libre. Te dar\u00e9 todo este d\u00eda en compensaci\u00f3n&#8217;. Desde ese d\u00eda aqu\u00ed estamos\u00bb, asegura Carolina quien tuvo una boda con m\u00e1s de 500 invitados. Ahora Currier goza de 73 a\u00f1os y Carolina de 31 se pasan la mitad del a\u00f1o en Nicaragua y otro resto en Estados Unidos, donde Currier a\u00fan conserva su empresa de mallas. Se abrazan, se besan, sonr\u00eden y ella en un tono burlesco se pregunta por qu\u00e9 no lo conoci\u00f3 cuando vest\u00eda su uniforme de infante de marina y luc\u00eda delgado, joven y bien parecido. Ambos r\u00eden. Para ese tiempo ella ni siquiera hab\u00eda nacido.<\/p>\n<p>Currier no ha sido el \u00fanico que ha encontrado el amor en Nicaragua. Sandy Perkoff, de 77 a\u00f1os, es un miembro m\u00e1s de la Legi\u00f3n Americana Jos\u00e9 Mar\u00eda Zelaya. Fue voluntario de las Fuerzas Armadas durante tres a\u00f1os. De 1948 a 1951. \u00abTen\u00eda 17 a\u00f1os cuando entr\u00e9. Quer\u00eda tener cierta experiencia en las Fuerzas Armadas. Estaba muy joven, a\u00fan era inmaduro\u00bb, confiesa. No estuvo al frente del combate, pero prest\u00f3 servicio en una unidad en Alemaia mientras se daba la Guerra de Corea.<\/p>\n<p>Cuando Perkoff lleg\u00f3 a Granada se enamor\u00f3 de una muchacha 50 a\u00f1os menor que \u00e9l, Kathy Tra\u00f1a. \u00c9l ten\u00eda 67 a\u00f1os y ella 17. \u201cA \u00e9l no le gusta que lo diga, pero yo era sirvienta. Trabaj\u00e9 en una carnicer\u00eda y vend\u00ed caf\u00e9 en el parque. Cuando \u00e9l me conoci\u00f3 fue as\u00ed\u201d, asegura Tra\u00f1a, quien adem\u00e1s confiesa que el inicio de la relaci\u00f3n fue dif\u00edcil por las cr\u00edticas del barrio en el que viv\u00eda. \u201cDec\u00edan cosas que me lastimaban. Hablaban de la diferencia de edad. Hubo gente que se atrevi\u00f3 a preguntar si \u00e9l y yo ten\u00edamos relaciones normales y yo les contestaba: \u2018si quer\u00e9s te lo presto\u2019\u201d, dice sonriendo. Se casaron y han pasado nueve a\u00f1os desde entonces. Tra\u00f1a agradece cuanto ha madurado al lado de su esposo.<\/p>\n<p>Otro de los legionarios que se cas\u00f3 en Nicaragua fue Jerry Mangin, de 42 a\u00f1os. Perteneci\u00f3 a las Fuerzas Armadas del a\u00f1o 1987 a 1991. Era guardacostas y durante la Guerra del Golfo P\u00e9rsico (1990-1991) su papel era evitar que entrara droga al pa\u00eds y funcionaba como seguridad interna. A pesar de que su trabajo no fue en la l\u00ednea de combate, las Fuerzas Armadas tuvo que jubilarlo muy joven (cuando ten\u00eda apenas 25 a\u00f1os) por la cantidad de tiros que hab\u00eda recibido en el cumplimiento de su labor. Con esa pensi\u00f3n que recibe del Gobierno de Estados Unidos es que vive ahora junto a su esposa, la nicarag\u00fcense Ang\u00e9lica Mojica y su reci\u00e9n nacido hijo Matthew Enrique.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-50422 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/unidos-por-la-guerra\/attachment\/magazine115-1\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-1.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Armando Castro\" aria-describedby=\"gallery-1-50427\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-1.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-1.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-1.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-1.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-1.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50427'>\n\t\t\t\tAs\u00ed luc\u00eda Armando Castro cuando era soldado de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. \u201cEra un soldado empedernido\u201d, dice.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/unidos-por-la-guerra\/attachment\/magazine115-2\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-2.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Armando Castro\" aria-describedby=\"gallery-1-50428\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-2.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-2.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-2.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-2.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-2.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50428'>\n\t\t\t\tCastro regres\u00f3 a Nicaragua para casarse con su novia, una granadina con quien procre\u00f3 dos hijos. Viv\u00edan en Estados Unidos hasta que ella falleci\u00f3 en los a\u00f1os 90.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/unidos-por-la-guerra\/attachment\/magazine115-3\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-3.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Armando Castro\" aria-describedby=\"gallery-1-50429\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-3.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-3.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-3.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-3.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-3.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50429'>\n\t\t\t\tCastro iba rumbo a Vietnam.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/unidos-por-la-guerra\/attachment\/magazine115-4\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-4.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-50430\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-4.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-4.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-4.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-4.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magazine115-4.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50430'>\n\t\t\t\tArmando Castro ten\u00eda 22 a\u00f1os cuando lo mandaron a Corea, ah\u00ed permaneci\u00f3 en el paralelo 38, punto en el que fue dividido el territorio en dos estados.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Es la primera vez que Ron Gay habla de la guerra de Vietnam con un medio de comunicaci\u00f3n. Es la primera vez que alguien le pregunta sobre la guerra y \u00e9l accede a contestar. Este hombre de 62 a\u00f1os, de unos dos metros de estatura y voz ronca, luce d\u00e9bil y quebrantado cuando le toca conversar de lo ocurrido en su tiempo de servicio. Lleg\u00f3 a Nicaragua hace dos meses y asegura que lo hizo para quedarse. Es un empresario que prefiere no hablar de su negocio porque a\u00fan es una sorpresa. No tiene familia. Su padre, madre y hermana murieron de c\u00e1ncer y a su hermano lo atropell\u00f3 un conductor ebrio.<\/p>\n<p>Dice que su patriotismo es tal que si lo cortan \u201cyo sangro blanco, rojo y azul\u201d. Nacido en una familia de militares. Su padre pele\u00f3 en la Segunda Guerra Mundial contra los japoneses en Filipinas y su hermano en la Guerra de Corea. \u00c9l estudiaba en la universidad cuando vio por televisi\u00f3n las protestas y no le gust\u00f3. \u201cDej\u00e9 la escuela, entr\u00e9 a las Fuerzas Armadas y fui voluntario en Vietnam\u201d, dice este hombre que despu\u00e9s de la guerra recibi\u00f3 la medalla de Coraz\u00f3n P\u00farpura.<\/p>\n<p>Ten\u00eda 20 a\u00f1os cuando se fue a Vietnam. Su novia hab\u00eda quedado embarazada y \u00e9l no lo supo sino hasta muchos a\u00f1os despu\u00e9s. \u201cEn los a\u00f1os 60 salir embarazada no es como ahora. En ese entonces era algo muy mal visto. Mi novia prefiri\u00f3 quedarse callada y dio a nuestro hijo en adopci\u00f3n. Mi \u00fanico hijo. Yo lo conoc\u00ed cuando \u00e9l ten\u00eda 31 a\u00f1os. Lamento tanto no haber estado cuando dijo su primera palabra, o dio el primer paso&#8230;\u201d<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/la-estampilla-que-cambio-la-historia\/\">La estampilla que cambi\u00f3 la historia\u00a0<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Gay pide que a\u00fan no se hable de Vietnam. Calla por un momento y no puede evitar que las l\u00e1grimas broten de sus ojos. Prefiere contar la primera vez que \u00e9l y su padre hablaron de guerras. \u201cYo nunca le pregunt\u00e9 de la Segunda Guerra Mundial y \u00e9l tampoco me pregunt\u00f3 de Vietnam. Hasta un poco antes que muriera. Estaba en el hospital. Contamos algunas de nuestras experiencias\u201d, dice.<\/p>\n<p>Ya. Cree estar preparado para hablar.<\/p>\n<p>\u2014Cumpli\u00f3 sus 21 a\u00f1os estando en Vietnam. \u00bfRecuerda ese d\u00eda?<\/p>\n<p>\u2014Era como cualquier otro d\u00eda. Los soldados somos supersticiosos. As\u00ed que no pens\u00e9 en eso. Cuando est\u00e1s cerca de dejar el pa\u00eds, de dejar la guerra no habl\u00e1s de eso, no habl\u00e1s de qu\u00e9 tan largo has llegado porque eso trae mala suerte. Para m\u00ed s\u00f3lo fue un d\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHubo alg\u00fan momento especialmente dif\u00edcil?<\/p>\n<p>\u2014(Llora) Cuando est\u00e1s en combate sab\u00e9s qu\u00e9 es lo que est\u00e1 pasando. Creo que es m\u00e1s dif\u00edcil para las familias que no saben qu\u00e9 est\u00e1 pasando. Estaba m\u00e1s preocupado por mi mam\u00e1 que por m\u00ed. Fue la primera guerra televisada. No ves lo que los soldados est\u00e1n haciendo, s\u00f3lo ves c\u00f3mo matan y mueren. En esa guerra murieron dos amigos m\u00edos. A los soldados no nos gustan la guerras, las peleamos para proteger nuestra libertad, la de nuestra familia, vecinos&#8230; \u2013dice con la voz quebradiza.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSent\u00eda miedo?<\/p>\n<p>\u2014Si no ten\u00e9s miedo est\u00e1s mintiendo. Primero se tiene miedo, despu\u00e9s uno deja de sentir miedo y empieza a concentrarse en lo que le toca hacer. Pero cuando termina todo es que viene lo que verdaderamente asusta. Llegan las pesadillas, uno no puede dormir&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con usted despu\u00e9s de la Guerra?<\/p>\n<p>\u2014A uno le preguntaban d\u00f3nde quer\u00eda ir. Yo ped\u00ed ir a Alemania. No quer\u00eda ir a Estados Unidos. No quer\u00eda que me preguntaran nada, no quer\u00eda que me pusieran entre la espada y la pared, estaba cansado de pelear, no quer\u00eda enfrentarme con las consecuencias de alguien dici\u00e9ndome algo. Ten\u00eda muchas pesadillas, me levantaba todas las noches, me costaba tener trabajos permanentes. Es hasta la fecha y hay cosas que no he superado. Es muy dif\u00edcil para m\u00ed hablar de eso \u2013asegura mientras seca sus l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 viene ahora?<\/p>\n<p>\u2014Quiero pasar el resto de mi vida tranquilo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfRecibe dinero del Gobierno?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Recibo un peque\u00f1o cheque mensual por haber sido baleado.<br \/>\nDespu\u00e9s de la guerra la vida de estos soldados jam\u00e1s volvi\u00f3 a ser la misma. \u201cYo ten\u00eda pesadillas, beb\u00eda muchas pastillas y casi me vuelvo alcoh\u00f3lico\u201d, dice Armando Castro. De aquellos hombres robustos, j\u00f3venes y \u00e1giles s\u00f3lo queda el recuerdo. Ahora s\u00f3lo buscan c\u00f3mo llevar una vida serena y tranquila. Y es por eso que se hacen promesas a s\u00ed mismos, como la de Ron Gay. El d\u00eda que este Coraz\u00f3n P\u00farpura lleg\u00f3 a casa, despu\u00e9s de ver tanta destrucci\u00f3n y muerte en Vietnam se hizo una promesa. A partir de ese d\u00eda, por el resto de su vida, har\u00eda re\u00edr al menos una persona por d\u00eda. \u201cY lo he hecho\u201d, dice entre l\u00e1grimas.<\/p>\n<h3>Legi\u00f3n en Nicaragua<\/h3>\n<p>La Legi\u00f3n Americana en Nicaragua fue fundada en el 2000. Las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos tienen 15 mil sucursales en todo el mundo, donde albergan a m\u00e1s de 3 millones de legionarios. \u201cNuestra misi\u00f3n es asistir a los nuestros donde se encuentran, hacernos \u00fatiles a la comunidad donde estamos viviendo, en nuestro caso a Granada\u201d, asegura Leonel Poveda Sediles, comandante de la Legi\u00f3n.<\/p>\n<p>La Legi\u00f3n Americana Jos\u00e9 Mar\u00eda Zelaya est\u00e1 compuesta por 40 legionarios. La mayor\u00eda de ellos extranjeros. Seg\u00fan Poveda hay 10 legionarios nicarag\u00fcenses.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Unos cincuentas hombres, ancianos la mayor\u00eda, se re\u00fanen cada tanto tiempo en Granada para conversar sobre sus vidas. Son veteranos del ej\u00e9rcito de Estados Unidos y aunque su pasado de guerra es lo que los une, este tema est\u00e1 prohibido en las tertulias<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":50423,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[1959,237],"class_list":["post-50422","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-estados-unidos","tag-granada"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50422"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50422\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":50434,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50422\/revisions\/50434"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50423"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}